El Gobierno de la Nación ha convertido Ceuta en una especie de puzle en el que ir encajando las piezas, en este caso, los asentamientos. Al persistente Trampolín, en donde se juntan tiendas de campaña en vez de las chozas que habían convertido esa estampa en una del tercer mundo, se suman más habitáculos.
En todos ellos se está intentando concentrar a la mayoría de los inmigrantes que deambulaban por las barriadas o estaban ocultos en montes.
No todos quieren acceder a esa movilización voluntaria, optan por seguir escondidos para hacer lo que dice el ministro Fernando Grande-Marlaska que no se puede: llegar al otro lado del Estrecho.
Las mafias ayudan. Tanto, que se están haciendo de oro. Ellas y quienes cooperan en la ocultación de los aspirantes a ese cruce clandestino.
La Guardia Civil no cesa en la práctica de detenciones. Huyen de todas maneras: en recreativas, phantom, kayaks, motos de agua...
Es un puzle caótico, con generación de recursos que causan un efecto llamada y otro de huida, por el miedo a la expulsión.
El efecto llamada del embolsamiento
La apertura de espacios de acogida en el embolsamiento de Loma Colmenar ha creado un efecto llamada, pero no para todos los inmigrantes.
Acuden en masa para entrar, permaneciendo en vigilancia la UIP. Otros, en cambio, siguen en los montes y barriadas escondidos. Evitan ser registrados con una pulsera cuyo color identifica el asentamiento en el que están. Lo hacen por miedo o sospecha a una expulsión.
El problema es de envergadura. No se conocen las identidades de quienes accedieron a Ceuta en las jornadas de las avalanchas. Tampoco se ha dicho cómo se va a proceder para conseguir lo más básico: conocer cuántas personas quedan en Ceuta y quiénes son. 25 días después de los hechos, esto no se sabe. Y resulta que es el punto de partida de todo, los cimientos para conocer lo esencial.
El embolsamiento se ha preparado para acoger incluso a 1.800 personas. A diario siguen llegando grupos, pero esto no impide que sean visibles, de igual forma, en la periferia.
Menores y mujeres
Quedan los menores, las mujeres y las niñas. Además de la Hípica se buscan otros locales y naves para ellas. La de Loma Margarita acoge ya a chicas, pero quedan muchas más en los dos asentamientos del Príncipe y Sidi Embarek, además del exterior de las naves y de grupos de niños que están asentados en las distintas barriadas.
La Ciudad llegó a barajar la ocupación de un local de bodas cerca de Arcos Quebrados. La idea se había mantenido hasta este mismo viernes, pero la presión vecinal llevó a que ese paso se anulara. Desde la institución municipal se ha dicho que contarán con los vecinos antes de mover ficha.
Ministerios enfrentados
El Gobierno elige al ministro Ángel Víctor Torres como coordinador de los distintos ministerios para atender la crisis de Ceuta que ha terminado siendo la de todo un país.
Esa coordinación será clave para poner orden entre ministerios que avanzan enfrentados en cuanto a su hoja de ruta. Interior y Migraciones plantean soluciones diferentes mientras pasan los días sin que las calles de Ceuta recuperen la normalidad y habiéndose anunciado ya el regreso a las aulas.
La puesta en marcha este sábado de un CATE busca agilizar los trámites para ir ordenando el caos en el que se ha convertido todo este asunto.







Los ñus migran en su territorio, corren riesgos al cruzar los ríos y con los ataques de los depredadores. Estos, en cambio, entran por la fuerza en territorio ajeno y proceden a ocuparlo. en una ciudad con ocho a diez mil extranjeros incontrolados circulando por donde se les apetece se llamaría ocupación. ¿os imagináis el escándalo en Europa si hubiera diez mil recién llegados ululando así en Bayona, Aix en Provence, Bruselas o Berlín? pero, como pasa a españoles, no importa casi ni al resto de los españoles. ¿qué somos leones o huevones? huevones sin duda
Ya es un gran padre que el periódico diga “inmigrantes” y no migrantes, como si fuesen aves o ñus. Ya está bien de tanto vocabulario woke. Enhorabuena.