Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
La fecha del 8 de septiembre la recordará el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de por vida. Al menos cuando tenga que volver a girar visita a Ceuta. Esa tarde fue la elegida para meter la pata hasta el corvejón a costa de la seguridad y de esta ciudad.
“Entendemos perfectamente ese sentimiento de inseguridad subjetiva por lo vivido”, repitió una y otra vez el titular de la cartera de Interior en la sede de la Delegación del Gobierno, rodeado de periodistas.
Lo hacía mientras en las calles volvían a repetirse los mismos sucesos y la central del 112 registraba jornadas infernales de llamadas, gestiones y movilización de recursos.
Dato mata relato. Y el de Marlaska se desploma si se accede al historial de expedientes gestionados a través del teléfono único de emergencias desde ese famoso 30 de julio, en el que la entrada de miles de personas desestabilizó la ciudad.
Ceuta se bloqueó después de una entrada masiva coordinada desde Marruecos que ha terminado judicializada en la Audiencia Nacional, cayendo en un juzgado en el que su magistrada titular, María Tardón, quiere llegar hasta el final para esclarecer todo lo sucedido.
Desde ese día 30 de julio hasta este mismo 10 de septiembre, el 112 afrontó 7.073 expedientes o hechos. Con el término expediente se alude a las llamadas que han movilizado recursos. Es decir, las ajustadas a los sucesos que tuvieron que abordarse y que fueron gestionados después de haberse recibido varias llamadas alertando de lo mismo.
Es el dato real que hay que tener en cuenta, el ajustado a las incidencias realmente ocurridas porque llamadas hay muchas más, pero pueden ser referidas al mismo hecho o alusivas a bromas. Así, en ese periodo, se registraron esos 7.073 expedientes, aunque hubo 9.239 llamadas o cartas.
El informe en materia de seguridad ciudadana elaborado por el 112 y al que ha tenido acceso El Faro de Ceuta es demoledor. Del 30 de julio al 10 de septiembre hubo un aumento respecto del mismo periodo de 2025 del 532,6%. “La Sala 112 registró una presión operativa extraordinaria en Seguridad Ciudadana”, explican fuentes del servicio. Se pasó de gestionar 1.118 expedientes en ese periodo de 2025 a los 7.073 de este año.
A diario, se ha gestionado de media diaria unos 164 expedientes, todos ellos relacionados con episodios asociados a la entrada masiva por el espigón del Tarajal. Es una cifra que rompe cualquier previsión y cualquier estadística anterior. Nadie se inventa los datos, no se pueden trucar unos expedientes que quedan archivados. Es la inseguridad objetiva que ven todos menos el ministro que, precisamente, debe garantizar que la normalidad en materia de seguridad exista en Ceuta.

Del análisis efectuado por el 112, se concluye que el principal pico operativo al que tuvieron que enfrentarse los integrantes del teléfono único de emergencias se registró el 31 de julio, cuando se tramitaron 676 expedientes. Las llamadas fueron 876, gestionadas solo en 24 horas. Una auténtica locura.
Para buscar la mayor jornada de pico operativo en 2025 hay que localizarla un 31 de agosto, con 35 expedientes, 56 cartas de llamada.
La tipología de esas llamadas que mayor impacto ha causado es la alusiva a Extranjería, es decir, todas las que tienen que ver con la situación de los inmigrantes. Se gestionaron 2.081 expedientes, lo que supone un peso sobre el total del 29,4%.
Después se sitúan las agresiones: 1.357, lo que representa un 19,2%. Los allanamientos de morada fueron 837, un 11,8% sobre el total, mientras que los casos relacionados con alteración del orden público fueron 437, un 6,2%.
“El aumento no se explica solo por Extranjería, porque excluyéndola, los expedientes han pasado de 1.070 en 2025 a 4.992 en 2026, es decir un incremento del 366,5%, lo que afecta directamente al conjunto de la seguridad ciudadana”, detallan desde el 112.
Ha habido incrementos especialmente significativos con las agresiones, que han pasado de 93 en 2025 a 1.357 en ese periodo de 2026; los allanamientos de morada, que han pasado de 16 a 837 y las alteraciones orden público, de 43 a 437, así como Extranjería, de 48 a 2.081.
“Los datos reflejan una situación operativa excepcional. En el mismo intervalo de 43 días analizados, la Sala 112 absorbió en 2026 un volumen de actividad muy superior al de 2025, con incrementos masivos tanto en expedientes como en comunicaciones y un fuerte crecimiento en varias tipologías de Seguridad Ciudadana”.
De todo esto nada ha dicho el ministro del Interior, a quien le faltó visitar la Sala del 112 para, simplemente, testar en un día cómo es el trabajo que se tiene que afrontar como consecuencia directa del repunte en la inseguridad registrada en Ceuta. “Es nuestra preocupación máxima revertir esa sensación de inseguridad subjetiva”, dijo el titular de la cartera de Interior.
Le faltó disponer del registro de todas las incidencias que han tenido que resolverse, le faltó echar mano de una estadística real y no de las impresiones subjetivas que, a su juicio, se repiten en Ceuta desde ese auténtico jaque mate sobre la frontera.
Dato mata relato. El de Marlaska lo ha matado el propio 112.