Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha calificado la operación de traslado de 1.700 inmigrantes al asentamiento del puerto de Ceuta de una acción “sin precedentes”.
“Acaba de concluir esta operación muy importante, en la que 1.700 personas se han incorporado a dos dispositivos de atención humanitaria temporales como parte fundamental para que Ceuta recobre la normalidad”, ha explicado Saiz en una grabación difundida de manera oficial, sin opción por tanto a preguntas.
“Es importante que estas personas se encuentren en recursos de acogida para iniciar sus expedientes y sus tramitaciones. Es una operación que se ha desarrollado sin incidentes graves y quiero agradecer la labor desarrollada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en colaboración con las entidades que van a gestionar estos dispositivos”, ha insistido Saiz.
“Es una operación humanitaria, compleja y ha transcurrido, como digo, sin incidentes graves. Con la activación de estos dos recursos alcanzamos las 6.000 plazas de acogida temporal, plazas humanitarias de acogida temporal, parte fundamental para la solución, para que cada una de las personas tenga sus expedientes iniciados. El Gobierno de España sigue trabajando de forma incansable para que Ceuta recupere su normalidad”.

La visión de la ministra es compartida por el mando único, Ángel Víctor Torres, pero no por los sindicatos policiales. Los sindicatos de la Policía y Guardia Civil, que han denunciado que el Gobierno pone en «riesgo» a los policías desplegados en Ceuta.
Han denunciado falta de previsión y de improvisación en este dispositivo, para el que no se han garantizado las condiciones necesarias de seguridad.
Exigen al Ministerio del Interior «planificación, medios y seguridad» para evitar que sean los agentes los que «paguen las consecuencias de la improvisación» del Gobierno. De hecho, se ha pedido el cese fulminante del jefe superior por la forma en que se ha ejecutado esta actuación.