Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
La magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dictado una sentencia condenatoria contra un ciudadano marroquí acusado de un delito de robo con violencia en grado de tentativa, cometido el pasado mes de agosto en las inmediaciones del Mercado Central de Abastos.
El acusado, que fue trasladado desde la prisión hasta la sede judicial por agentes de la Policía Nacional y contó con la asistencia de un intérprete, reconoció los hechos durante la vista y aceptó una condena de 18 meses de prisión.
No obstante, la pena de cárcel ha quedado sustituida por la expulsión del territorio español durante un periodo de cinco años, de acuerdo con lo establecido en la resolución judicial.
Se trata de la primera sentencia que llega al ámbito penal relacionada con uno de los inmigrantes que entraron de forma masiva en Ceuta a finales de julio por la zona del Tarajal y que permanecen en prisión provisional por distintos procedimientos.
Los hechos se remontan al 11 de agosto, alrededor de las 12:40 horas. Según recoge la sentencia, el acusado se encontraba en los laterales del Mercado Central de Abastos cuando se dirigió a un hombre de avanzada edad con la intención de apoderarse de sus pertenencias.
Para tratar de conseguirlo, el condenado empleó la conocida técnica del ‘mataleón’, consistente en sujetar a la víctima por el cuello, y ejerció la fuerza necesaria para intentar arrebatarle la bolsa de la panadería que portaba.
El intento de robo, sin embargo, no llegó a consumarse. El anciano consiguió zafarse del acusado después de realizar varios aspavientos para tratar de que depusiera su actitud, frustrando así el propósito de hacerse con la bolsa.
La intervención quedó finalmente enmarcada judicialmente como un robo con violencia en grado de tentativa, al no haber conseguido el acusado apoderarse de la pertenencia de la víctima pese al empleo de la fuerza.
El acusado reconoció los hechos y aceptó la pena solicitada, fijada en 18 meses de prisión. La condena ha sido posteriormente sustituida por su expulsión de España, con la prohibición de regresar al territorio nacional durante cinco años.
La resolución constituye, según la información facilitada, la primera sentencia dictada en el ámbito penal contra uno de los inmigrantes que permanecen en prisión provisional tras la entrada masiva registrada en Ceuta a finales de julio a través del Tarajal.