Los menores inmigrantes que consiguieron su pase a Ceuta han protagonizado una segunda manifestación en la playa del Trampolín con una exigencia clara: “derechos y un centro de menores”.
Llegaban las 12:00 horas en la playa del Trampolín tras una noche lluviosa que ha sorprendido al comienzo de la semana cuando más de una veintena de menores se ha concentrado con pancarta en mano al grito de: “Queremos derechos de menores”, entre otros.
Ha sido una manifestación espontánea. Los menores han aprovechado la presencia de varios medios de comunicación en el lugar para reivindicar una situación de amparo para todos los instalados tanto en la playa del Trampolín, como en el Guano y Benítez.
Los gritos han comenzado a escucharse desde la lejanía para quien se encontraba junto a la desaladora y poco a poco han ido cobrando fuerza hasta encender las alarmas de la Policía Nacional, desplazada en el lugar.
El dispositivo de la Policía Nacional ubicado para brindar seguridad a los trabajadores de la zona y preservar el orden en la playa del Trampolín se han movilizado hasta el punto en el que se encontraba dicha concentración de menores.
Las autoridades han establecido un cordón policial frente a los manifestantes y también en la zona de la carretera. Cabe mencionar que no se ha registrado incidente alguno.
El grupo de menores ha realizado su protesta de forma pacífica, pero haciendo ruido. En la pancarta que presidía la manifestación podía leerse: “Solo queremos una cosa: que España proteja a los menores! ¡Viva España! ¡Gracias, Juan Vivas!”.

Además, varios gritos han resonado en el Trampolín, entre ellos: “¡Viva Pedro Sánchez!” “¡Gracias, Policía”, “¡Viva España!”, “Queremos derechos de menores” y “Queremos centro de menores”.
Frente a todos estos gritos la Policía Nacional mantenía la calma y el orden, sin verse obligada a intervenir, ya que la manifestación espontánea se ha desarrollado sin altercados.
Por otro lado, junto a los menores, inmigrantes adultos que contribuyeron a la invasión de Ceuta durante los días 30 y 31 de julio se acercaron para brindarles su apoyo.
“Nosotros, adultos, sí podemos estar aquí en la calle, pero ellos son menores, no deberían estar aquí soportando esto, no pueden estar aquí”, trasladaba un inmigrante que habita una de las casetas del Trampolín.
Las lluvias y una noche difícil han llevado a los menores a decidirse por la celebración de una segunda protesta. Ya protagonizaron una anteriormente, concretamente, el 16 de septiembre, en este mismo lugar, en la playa del Trampolín.
En esta ocasión, las inclemencias temporales los han llevado por el mismo camino, a pesar de que tras esta primera protesta decidieron no volver a manifestarse ante el temor “de ser expulsados a Marruecos”.
Durante la manifestación se ha podido observar una estructura clara. Frente al grupo que se refugiaba detrás de la pancarta mencionada se encontraba el portavoz y animador de la protesta, quien guiaba la manifestación e indicaba las reivindicaciones que debían gritarse.
En resumen, Benítez, el Trampolín y el guano siguen albergando a menores pese a los traslados vividos hace apenas dos días, actuación en la que se vio implicada la activista Hanan Alcalde.