Pie de foto. Fotos y vídeo: Óscar Román
Hoy quiero hacer un llamamiento a todos los ceutíes.
A cristianos, musulmanes, judíos e hindúes.
A todos los que queremos esta ciudad.
Ceuta atraviesa momentos difíciles y sentimos que algo tan valioso como nuestra convivencia puede empezar a resentirse, especialmente entre nuestras comunidades cristiana y musulmana.
Durante generaciones hemos compartido calles, colegios, trabajos, barrios, amistades y familias. Hemos celebrado juntos y también hemos estado juntos en los momentos complicados.
No dejemos ahora que el miedo, los rumores, la tensión o las decisiones de unos pocos nos enfrenten.
Nadie representa por sí solo a toda una comunidad.
No juzguemos a nuestros vecinos por su religión, por su nombre, por su cultura o por su origen.
Podemos exigir seguridad.
Podemos reclamar soluciones.
Podemos defender nuestros derechos.
Podemos pedir responsabilidades a quienes gobiernan.
Pero debemos hacerlo sin señalar ni enfrentar a quienes llevan toda una vida siendo nuestros vecinos.
Ceuta no puede convertirse en una ciudad dividida entre cristianos y musulmanes.
Ceuta es mucho más que eso.
Somos cuatro culturas que han aprendido a convivir y que deben seguir haciéndolo.
Nuestros hijos crecen juntos.
Nuestros mayores han compartido toda una vida.
Nuestros barrios son de todos.
Y nuestro futuro también debe serlo.
Por eso hoy pido respeto, serenidad y unidad.
Que nadie consiga enfrentarnos.
Que ninguna provocación destruya años de convivencia.
Que nuestras diferencias nunca sean más fuertes que aquello que compartimos.
Defender Ceuta también es defender a sus vecinos.
Defender Ceuta también es proteger nuestra convivencia.
Cristianos.
Musulmanes.
Judíos.
Hindúes.
Cuatro culturas.
Una ciudad.
Un solo corazón.
CEUTA UNIDA, AHORA MÁS QUE NUNCA