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Con Alhucemas en la mente

Por Redacción 30/09/2013 - 21:41
Con Alhucemas en la mente

El acuartelamiento Otero acogió ayer los actos del 88 aniversario de la concesión de la Medalla Naval a la Compañía de Mar de Ceuta

Qué duda cabe en la afirmación de que ayer no fue un día cualquiera en Manzanera. ¿La razón? Se hallaba en el interior del acuartelamiento Otero donde al mediodía se conmemoró el aniversario número 88 de la concesión de la Medalla Naval a la Compañía de Mar de Ceuta, como premio a su brillante comportamiento en las operaciones de desembarco en la bahía de Alhucemas, comprendidas entre los días 6 de septiembre y 15 de octubre de 1925, a cuyo completo éxito contribuyeron realizando una fructífera labor de conjunto.

Por tal motivo, tuvo lugar una parada militar en el recién remozado patio de armas General Muñoz Vázquez, «saneada en un tiempo récord para dar un mayor realce a acontecimientos como el que nos ocupa», dijo el coronel jefe de la Unidad Logística número 23, también denominada con las siglas ULOG 23, Ricardo Espíritu y Navarro, quien vivía un aniversario por vez primera desde que tomara a principios de años las riendas del Cuerpo.
En el solemne acto participaron las diferentes unidades que componen la ULOG 23, es decir, banda unificada de la ULOG 23/RAMIX 30, y la unidad de música de la Comandancia General de Ceuta.
Durante el desarrollo de los actos se procedió a la entrega de condecoraciones al personal militar que se ha hecho acreedor de tales distinciones.
El acto estuvo presidido por el citado coronel jefe Espíritu y Navarro, al que acompañaron los invitados militares (antiguos componentes de la Compañía de Mar) e invitados civiles. Y por supuesto el comandante Naval de Ceuta.
De tal modo,y mientras en el horizonte se avistaba la hermosa cresta del Monte Hacho, encumbrada por una oronda nube, en el patio de arma se vivían momentos muy emocionantes como ocurre siempre que se celebra este acto, recordatorio y homenaje a una emblemática fecha, la del 15 de octubre de 1925.
Se sucedieron las palabras, los sonidos, las estampas y entre ellas, destacaba, por emocionante, ver cómo el personal militar de esta Unidad Logística que pasó a la situación de Reserva, acompañados del Jefe de la Plana Mayor de Mando de la Unidad, se despedía de la bandera nacional.
A continuación, se procedió a la lectura de la orden ministerial en la que se concedió la Medalla naval a la Compañía, instante al que le siguieron los siguientes pasos: Imposición de condecoraciones; alocución del coronel jefe de la ULOG 23, Ricardo Espíritu y Navarro; acto de homenaje a los que dieron su vida por España; himno de la Compañía de Mar de Ceuta; retirada de la Bandera; dislocación de la Fuerza, paso ligero, para desfile; desfile; y despedida de los cuadros de mando integrantes de la formación por la autoridad que presidió el acto.
Asimismo, cabe destacar que también hubo lugar para que a los acordes de ‘La muerte no es el final’, los guiones y banderines así como el personal que portó la corona se desplazara a paso lento hasta el monolito y justo a la finalización de la canción coincidió con los últimos movimientos realizados por guiones y banderines. Tambiém entononaron los marineros, con la piel de gallina por la emoción del instante, el himno de la Compañía de Mar de Ceuta.
Por último, y a modo de recordatorio histórico, cabe destacar que el desembarco de Alhucemas fue una operación militar fruto del entendimiento entre franceses y españoles para parar a Abd-El-Krim, que había atacado posiciones del protectorado francés, lo que llevó a estos a unirse a los españoles.
Precisamente, durante la planificación española se investigaron los errores cometidos durante el desembarco de Gallipoli, de modo que la primera operación de este tipo en la que participaba el Ejército Español pudiera saldarse con éxito, como así fue. Desde el 8 de septiembre de ese año y hasta el 23 del mismo mes continuaron las luchas en la orilla, hasta que se pudo dar la orden de avance.

«La Compañía de Mar hizo gala de un valor innegable»
Ricardo Espíritu y Navarro, coronel jefe de la ULOG 23 vivió ayer por vez primera un acto de aniversario de la concesión de la Medalla Naval a la Compañía de Mar de Ceuta y lo hizo brindando un hermoso discurso en el que, en otros asuntos destacó que «la Compañía de Mar realizó tareas en duras condiciones de combate, haciendo gala de un gran espíritu, con valor innegable y con la mira puesta en el cumplimiento de la misión».

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