
Serenity es una de las pequeñas empresas ceutíes que ven pasar este estado de alarma con paciencia pero, también, con mucha inquietud. En el mostrador nos atienden Adrián y Daniel, sus dueños y personal de esta pequeña tienda ubicada en la Calle Solís desde hace ya dos años y medio.
Aunque son una droguería y perfumería, “especializados en el cuidado personal, productos de belleza y limpieza y mantenimiento del hogar”, también se definen como “una empresa joven y actual, con ganas de progresar y avanzar en el medio empresarial” y así nos lo cuenta Adrián.
Su compromiso con los clientes, explica, “es el de poder ofrecerles la gama de productos, tanto anterior como actualizada dentro de lo más vendido del mercado. Y siempre ajustando los precios para estar a la altura de cualquier bolsillo”.
Serenity es un comercio que entra dentro del sector de primera necesidad por lo que ha continuado abierto desde el primer día de estado de alarma. Pero también se ha visto afectado ya que han tenido que tomar una serie de medidas con las que han visto reducidas sus ventas. Aunque sí que han visto un aumento de la demanda de determinados productos como productos de limpieza desinfectantes o tintes de pelo.
Entre las medidas que han tenido que tomar Adrián y Daniel está la de haber tenido que reducir su horario de apertura. También cuentan algunas medidas tomadas dentro del local para su seguridad y la de los clientes: “Desde el primer día del estado de alarma hemos trabajado con mascarillas y guantes. Acotamos la tienda para que no pase el cliente a mas de un par de metros y también pusimos un expositor delante del mostrador para mantener la distancia de seguridad. Los clientes pueden acceder a la tienda de uno en uno y sin excepciones. Constantemente nos lavamos las manos con gel hidroalcohólico para mantener el cuidado. El datafono lo tenemos cubierto en plástico y también se desinfecta cada vez que se usa.”.
Todas estas medidas han mermado su modo de atender al público ya que han visto como se han formado colas en la puerta y la atención está siendo más lenta debido a todo esto. También ha hecho, que como muchos otros, hayan tenido que solicitar las ayudas que se han puesto a disposición de los autónomos, microempresas y pymes.
Pese a todo esto, el ánimo de estos jóvenes empresarios no decae y mandan un mensaje a sus clientes: “Nuestro mensaje es de ánimo y paciencia. Y que todos tengamos en cuenta que si las cosas se hacen bien, salen bien. Estamos y estaremos eternamente agradecidos con nuestros clientes de siempre, los cuales siguen confiando en nosotros y a los que debemos el hecho de que sigamos aquí. A los nuevos que quieran conocernos estaremos encantados de conocerles y ofrecerles la mejor atención posible”.
En palabras de Adrián y Daniel, “esto acabará sí o sí. No debemos perder la ilusión ni dejar de luchar por lo nuestro”.


