Bel acude como testigo por el ‘caso Mizzian’

Yolanda Bel ha acudido esta mañana a los juzgados para declarar, en calidad de testigo, por el caso abierto por la no ejecución de la condena a los policías locales que fueron condenados en el famoso ‘caso Mizzian’.

La popular, que era consejera de Gobernación cuando el Tribunal Supremo dictó sentencia condenatoria, fue citada el mes pasado en los juzgados, para que responda a las preguntas de las partes en el proceso abierto después de que la Fiscalía considerara que debía investigarse este asunto.

El actual consejero del ramo y portavoz del Gobierno, Jacob Hachuel, fue quien acordó sobreseer el expediente contra los dos agentes que nunca fueron inhabilitados de sus funciones en la Policía.

Enchufismo

Es el término del momento. Enchufismo o colocación interesada de aquel o aquella que dispone de un puesto de trabajo no porque lo valga, sino porque lo eligen por su afinidad o cercanía al partido de turno. Negar que en esta ciudad exista enchufismo es ganas de provocar al ciudadano y de recibir las críticas más que merecidas. Claro que existe, está a la orden del día. Y que no me venga el mandamás de turno diciendo eso de ‘si tengo noticia… actuaríamos’. No es necesario que tengan noticia, ¿nos llaman tontos o qué? Lo practican y ya está, a sabiendas de que justificarán la colocación de uno/a en determinado puesto en su supuesta valía o en que, curiosamente, tiene algo que lo hace diferente al resto. No hace falta mayor explicación.
Ayer el presidente de la Ciudad se vio obligado a hablar del enchufismo después de las críticas vertidas por estas supuestas prácticas en las sociedades municipales. Y dijo lo que se esperaba que dijera: “No lo hay” y, además, “si hubiera tenido noticia, desde luego habría actuado”. No sé si es que alguien pensaba toparse con el titular del siglo confirmando que se ha colocado al amigo de ‘x’, al íntimo de ‘y’ o al vecino que le cae gracioso a la ‘z’ o al familiar, del familiar, del amigo de mi vecino que también puede servir para tal o cual menester. Porque eso sí, los enchufados terminan valiendo para todo, constituyen el gran descubrimiento de la clase política que, de esta forma, justifica la contratación practicada.
A mí, como a muchos ciudadanos, no me gusta que me llamen tonta a la cara. Todos los días se ríen de nosotros, todos los días nos cuentan milongas y nos hacen creer lo que no es… pero al menos podrían cuidar las formas antes de salir cual puritanos vistiéndose de blanco como los buenos de la patria. No, por ahí va a ser que no. ¿Quién no tiene a su hija/o mejor capacitado que nadie, estudioso, capaz, preparado… que termina cansado de presentarse a mil trabajos sin que nunca le contraten mientras ve pasar a los más cazurros del pueblo con la pegatina de recomendado en su frente? Lo jodido es ver que ese cazurro termina llevándose los 3.000 euros al mes a su casita porque está ENCHUFADO mientras el hijo/a capaz, trabajador, entregado pero, sobre todo, digno termina diciendo adiós para buscarse las habichuelas en otra tierra, sabiéndose castigado ahora y después, porque encima ni podrán disfrutar de bonificaciones de ‘ausentes forzosos’. Así que, enchufados querido presidente… ‘claro que sí, guapi’.

Tres remodelaciones en siete meses

Vivas arrancó con un Gobierno donde se formalizaron un total de ocho Consejería. Del seguía en Educación y Cultura; Carreira asumía Medio Ambiente y Sostenibilidad; Rabea Mohamed continuaba en Servicios Sociales e Igualdad, mientras que Adela Nieto regresaba después de cuatro años a Sanidad, Consumo y Menores. Susana Román dejaba Fomento y se hacía cargo de Hacienda, Economía y Administración Pública. De los nuevos que habían entrado, Fernando Ramos escogía el área de Juventud, Deporte, Turismo y Fiestas, mientras que Jacob Hachuel era el responsable de Presidencia, Gobernación y Empleo. Y también Néstor García asumía Fomento.
Cuando se acaba de llegar al ecuador de la legislatura, el presidente Vivas ha realizado su tercera remodelación de su Gobierno en menos de siete meses. Después de arrancar la presente legislatura en junio de 2015, en el mes de noviembre del año pasado, el propio jefe del Ejecutivo hizo una remodelación bastante profunda. La justificó entonces en que tras la formación del nuevo Gobierno se debía impulsar nuevamente los contactos con la Administración General del Estado y que era un buen momento para que su Gobierno diera más pasos hacia adelante.
En ese momento, la entonces consejera de Educación y Cultura, Mabel Deu asumió las competencias de Presidencia y Relaciones Instituciones. Esta competencia la tenía hasta entonces Jacob Hachuel, que igualmente abandonó la de Empleo, que pasó a la Consejería de Hacienda, Economía y Administración Pública, cuya responsable era Susana Román. La responsabilidad en Educación y Cultura la asumió Rabea Mohamed y el área que la misma tenía pasó a fundirse igualmente en Sanidad y Menores, que, a partir de entonces se denominó Sanidad, Servicios Sociales, Menores e Igualdad.
Parecía que todo marchaba con tranquilidad, cuando la investigación del ‘caso Emvicesa’ trajo consigo las detenciones de las consejeras Susana Román y Rabea Mohamed. Al principio fueron ratificadas por Vivas, pero después de un viaje a Madrid del presidente para entrevistarse con el coordinador del partido Fernando Maillo, lo cierto es que al regreso, tanto Román como Mohamed le presentaron la dimisión. Las sustituciones de ambos se hicieron por parte de dos políticos que no eran diputados de la Asamblea. Por un lado, Kissy Chandiramani asumía el área de Economía, Hacienda, Administración Publica y Empleo y Javier Celaya, funcionario del Ministerio de Educación, pasaba a la Ciudad para hacerse responsable de Educación y Cultura.
En todo este tiempo, el único que no ha cambiado en los dos años, ni para incrementar competencias o irse a otra Consejería del Gobierno ha sido el consejero de Fomento, Néstor García.

En recuerdo a Miguel Ángel Blanco

Ayer nuestra ciudad recordó dos veces la figura de quien fuera concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, en el vigésimo aniversario de su asesinato a manos de la banda terrorista ETA. Por la mañana, las instituciones, ante la fachada del Palacio de la Asamblea, guardaron un minuto de silencio por la persona que con su muerte llevó a millones de españoles a la calle, convirtiendo a partir de ese mes de julio de 1997, un antes y un después en la conciencia popular frente al terrorismo de ETA. Por la tarde, al igual que sucede todos los años, Nuevas Generaciones del Partido Popular, se dio cita en la Plaza de la Constitución para recordar a quien fue uno de sus compañeros. Fueron unos días de auténtica participación popular en todas las ciudades españoles. Momentos de indignación ante la cuenta atrás que había hecho ETA intentando extorsionar al Gobierno del Partido Popular presidido por José María Aznar. Sin embargo, también se produjo, como decíamos antes, ese cambio en la actitud. Se comentó a ver una reacción popular como hasta entonces nunca se había conocido. Y tienen razón muchas persona cuando señalan que fue el día en que comenzó la derrota de la banda terrorista ETA que, aún continuaría matando varios años más.

Las leyes del PP

El régimen político español es una dictadura económica con disfraz parlamentario. La Constitución es una vaga referencia teórica vacía por completo de contenido. Bajo una apariencia democrática, se desarrolla un entramado jurídico, político y administrativo cuya finalidad es adecuar permanentemente los intereses del capital a cada coyuntura histórica para garantizar su voraz continuidad. Para que el sistema funcione, el poder económico renuncia al control de aquellos ámbitos en los que no se dilucidan de manera directa sus beneficios, y en los que tolera que los ciudadanos y los partidos políticos (en las instituciones) debatan e incluso voten como si “realmente” estuvieran gestionando la soberanía popular. Es de una ingenuidad estremecedora. Lo cierto (y penoso), es que una inmensa porción del electorado vota sin tener ni remota idea de las consecuencias de sus actos.
La última crisis del capitalismo obligó a al poder económico a desplegar una ofensiva (se ha dado en llamar la “revolución del los ricos”) para afinar sistema que se había descosido por alguna de sus estructuras básicas. En España, en concreto, se trataba de someter a la clase trabajadora a un duro “ajuste salarial” como corolario de todo un proceso de devaluación del concepto “trabajo”. Parece evidente que lo han conseguido. Hoy todo son alabanzas a un nuevo modelo en el que las contrataciones se hacen por horas, sin derecho alguno, y al precio de setecientos u ochocientos euros mensuales. Esta es la España del futuro inmediato.
Esto se ha conseguido a través de una febril actividad del parlamento al servicio de los mercados. El PP, como la expresión política más genuina y fanática del poder económico, ha liderado la “revolución de los ricos” (apoyado ahora por esos sórdidos subalternos, paradigma de corrupción ética, que se hacen llamar ciudadanos), introduciendo sibilinamente cambios legislativos, de difícil comprensión para la ciudadanía en general, pero demoledores en sus efectos para los más débiles. Las leyes del PP están arruinando la vida de los trabajadores.
Pondremos un caso que está teniendo mucha incidencia en nuestra Ciudad. El PP cambió la Ley de Contratos del Sector Público, algo que el común de los mortales ni sabe ni tiene por qué saber. Uno de los cambios más significativos (sutil donde los haya, pero mortal de necesidad) consiste en deslindar por completo el ámbito administrativo del laboral. Eso quiere decir que antes, la administración que contrataba podía “exigir” en sus pliegos de condiciones que las empresas cumplieran sus obligaciones con los trabajadores. Era una garantía para preservar los derechos de quienes prestaban servicios públicos a través de empresas privadas.  Ahora ya no es así. La administración sólo puede exigir el cumplimiento de lo contratado si inmiscuirse en el “cómo” lo hace. Esta segunda cuestión (fundamental) queda remitida al ámbito de lo laboral, en el que con otras leyes (de desmantelamiento de derechos) han dejado a los trabajadores desarmados. La consecuencia práctica de esto, es que las empresas ofertan por los servicios, los suministros y las obras precios muy por debajo de lo razonable (en muchos casos por debajo de los costes legales), lo que resuelven posteriormente despidiendo trabajadores, rebajando salarios, u “obligando” a hacer horas extraordinarias a bajo (o nulo) precio. Cuadran sus cuentas a costa de los trabajadores. Las administraciones contratantes no pueden intervenir para impedir este desaguisado. Así lo dicta la ley del PP. En una Ciudad como la nuestra, en la que la contratación pública tiene una enorme importancia en el empleo, sus efectos son mucho más perniciosos. Sectores como la limpieza, la seguridad privada, la construcción, y los servicios en general, están siendo víctimas de esta diabólica operación urdida y ejecutada por el PP.
Lo más triste (o quizá repugnante) de todo es que muchas de estas víctimas son votantes del PP (los conozco personalmente).
Votan al PP entre enardecidas letanías sobre Venezuela, mientras les roban la cartera (en el sentido literal de la expresión). Pero cuando sufren en primera persona los estragos que causan las leyes que el PP impone gracias a sus votos, se sorprenden, se lamentan y despotrican para terminar sentenciando a gritos que “todos los políticos son iguales”.

Caballas y PSOE no están de acuerdo con las explicaciones sobre la bolsa de Amgevicesa 

Caballas, en relación con el Consejo de Administración de Amgevicesa, señala que el consejero ha incumplido su compromiso de aprobar y publicar unas bases para confeccionar Bolsas de Trabajo para cubrir las contrataciones temporales..
Indica el grupo de la oposición que se ha renovado el compromiso, “aunque visto el valor de la palabra del Consejero, habrá que esperar. Pero lo que resulta desde todo punto de vista inadmisible es que se reconozca la ilegalidad de las contrataciones efectuadas a través del SEPE sin respetar los procedimientos. La explicación ofrecida es que se ha hecho mal por desconocimiento”.
Por su lado, los socialistas han exigido al presidente del Consejo, Jacob Hachuel, que “aclare lo antes posible el asunto de la bonificación a la cuota de la Seguridad Social para que se repercuta en los trabajadores de la sociedad municipal”, así como que “cualquier acuerdo que se tome en el Comité de Empresa, como por ejemplo la bolsa de trabajo, cuente siempre con el beneplácito de los representantes de los empleados miembros del Comité”.
Además, se han mostrado “completamente en contra del proceso de selección de personal por vía directa a través del INEM o cualquier otra vía que no sea la oportuna y estimada por el Estatuto Básico del Empleado Público, al que está sujeto AMGEVICESA como empresa pública que es; obligación recogida también en el Artículo 32 del Estatuto de la sociedad”.
En este sentido, desde el PSOE de Ceuta denuncian “la política de la improvisación que lleva a cabo el Gobierno de la Ciudad en todos los ámbitos, trasladándose también a este Consejo de Administración”, y apuntan que “las decisiones las traen cortadas a su medida, pasando por alto este órgano de decisión al que poco rinde cuentas el propio gerente, trayendo como consecuencia una nefasta gestión que ya de por sí admite este Gobierno”.

Vivas niega que haya “enchufismo” en las sociedades municipales

  • Dijo que cuando Tragsa comience a ejecutar las grandes inversiones hará a través de SEPE la selección de personal

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El presidente Vivas negó ayer que existiera “enchufismo” en las sociedades municipales. Indicó que se debería hacer un esfuerzo por parte de las administraciones públicas para transmitir a la ciudadanía esa realidad, “porque el enchufismo es algo penoso y lamentable y los grupos de la oposición también deben estar en contra de esta situación”.
Esta pregunta se le hizo al jefe del Ejecutivo, a raíz de las manifestaciones efectuadas por el hasta ayer consejero de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Emilio Carreira, cuando se le preguntó por la selección de personal de Tragsa para la encomienda de gestión. Destacó, indudablemente que en el proceso realizado por la empresa pública dependiente del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, “no ha existido enchufismo, porque si hubiera tenido noticias de ello, desde luego, habría actuado”.
Volvió a insistir en que el tema del enchufismo desprestigiaba a las instituciones, “pero conozco que la opinión pública cree lo contrario, ya que conozco la realidad de la calle, pero hemos de hacer un esfuerzo por transmitir la verdadera realidad”.
Cuando Tragsa comience a ejecutar las grandes obras de inversión que la Ciudad le encargará dentro del plan de inversiones, el proceso de selección de personal será distintos. El mismo presidente Vivas ha manifestado que, según las noticias que le han llegado, normalmente la empresa pública para estos grandes trabajos trabaja siempre con los servicios públicos de empleo, en el caso de nuestra ciudad, con el SEPE. Explica el mismo jefe del Ejecutivo que, entonces, ya se cuenta con un tiempo suficiente por delante para realizar todo este procedimiento y que sea el Servicio Público Estatal de Empleo el encargado de la realización de la oferta de personal que necesite Tragsa para la ejecución de una obra.
Esta introducción vino como consecuencia de que Vivas quería justificar claramente que la situación que se había vivido durante las últimas semanas para el procedimiento de selección de unos sesenta desempleados necesitaba de una urgencia motivada por la necesidad de comenzar con los trabajos. Alegó que este contrato tiene como objetivo que la empresa Tragsa trabaje sobre actuaciones relacionadas con la limpieza pero que no están contempladas en el contrato de Trace. Y sobre ello habló de la limpieza en la zona del Tarajal o en las propias playas. Entendía Vivas que la urgencia en la selección era más que necesaria, porque la temporada de baños ya ha comenzado y, luego, que en el caso del Tarajal estamos en una época del año donde se incrementa el número de viajeros en uno y otro sentido.

Para Vivas, “Caballas quiere batir el récord de peticiones de cese”

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ha querido dejar muy claro que el grupo Caballas quiere batir el récord de peticiones de cese de integrantes del equipo de Gobierno, “para que les incluyen en el libro Guinnes de los récords”. Y todo ello, porque después de la celebración del Consejo de Administración de Amgevicesa, el grupo liderado por Mohamed Alí ha pedido el cese del gerente de esta sociedad municipal, Antonio Díaz, al considera que ha reconocido errores en las última contrataciones que se han efectuado.
Sobre este problema concreto de Amgevicesa vino a decir que, según le han informado, todo el problema había venido porque no había dado tiempo a llegar a acuerdos con las centrales sindicales para la elaboración de las bases que permitieran las Bolsas de Trabajo para las épocas de vacaciones. El compromiso es que se va a seguir trabajando con los sindicatos, pero mientras se llega a un acuerdo se continuará solicitando al Servicio Público Estatal de Empleo para cubrir todas las bajas que sean necesarias.

El Gobierno ve más contras que pros en la entrada en la Unión Aduanera

  • Opina que no facilitaría “per se” el comercio con Marruecos y podría complicarlo con la Península

El Gobierno de Mariano Rajoy no ve claro que Ceuta y Melilla se integren en la Unión Aduanera. Desde su punto de vista, según ha explicado en su respuesta a una pregunta de Salvador de la Encina y otros diputados socialistas, podría traer más inconvenientes que ventajas. “Las ciudades autónomas ya tienen la consideración de territorios francos con inexistencia de derechos arancelarios ni restricciones al comercio de importación-exportación de mercancías, por lo que establecer zonas francas dentro del territorio aduanero”, estima el Ejecutivo central, “no supondría ‘per se’ un cambio que pudiera facilitar el comercio con Marruecos y podría afectar, en aplicación a la normativa aduanera comunitaria, a los intercambios comerciales entre ambas y la Península”.
En su contestación, el Gobierno del PP recuerda que Ceuta y Melilla “gozan de un régimen especial establecido en el Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas”. En el mismo documento quedó recogido que las ciudades autónomas podrían, “a petición de España” y “previa consulta al Parlamento europeo”, si el Consejo de Europa lo aprueba, integrarse en la Unión Aduanera “y definir las medidas apropiadas para extender a ellas las disposiciones vigentes del Derecho comunitario”.
En ese marco, el Gobierno advierte de que “su integración implica la prohibición, entre los Estados miembros, de los derechos de aduana de importación y exportación y de cualesquiera exacciones de efecto equivalente, así como la adopción de un arancel aduanero común en sus relaciones con terceros países”.
También deberían integrarse “en las políticas comunes de la UE, especialmente en la política comercial común, cuyos instrumentos más importantes los constituyen la aplicación de la legislación aduanera común, los instrumentos de defensa comercial contra prácticas ilícitas o los regímenes de preferencias comerciales”.
“Cabe recordar”, añade el Gobierno central, que en la legislación de 1955 sobre el Régimen Económico y Fiscal (REF) de las dos ciudades “se declaró a ambas territorio franco a efectos aduaneros y se estableció el principio de libertad comercial en la entrada, salida, tránsito y transbordo de mercancías”.

“¿Habría más riqueza y más empleo?”

Salvador de la Encina y otros cinco diputados del PSOE preguntaron al Gobierno central, que les acaba de contestar, si ha previsto solicitar a la Comisión Europea la inclusión de Ceuta y Melilla en el territorio aduanero de la UE. También plantearon si considera que “hacer de Ceuta y Melilla zonas francas dentro de la Unión Aduanera al eliminar los aranceles y otorgar a Melilla [que sí cuenta con aduana comercial]el mismo trato preferencial que tiene el resto de la UE facilitará el comercio regular y legal con Marruecos”. Para terminar, preguntaron si a ojos del Estado “el comercio se vería potenciado, generando más riqueza y más empleo”.

La petición de integración, paralizada desde hace cuatro años

La Ponencia de estudio sobre las especificidades de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y su situación ante la Unión Europea constituida en las Cortes Generales concluyó hace cinco años y medio que “el estatus de territorio franco” había dejado de ser “el principal soporte de la estructura económica de ambas ciudades” y que “el generalizado desmantelamiento arancelario del entorno aconseja la integración de Ceuta y Melilla en la Unión Aduanera Común, siempre que se mantengan y actualicen el resto de peculiaridades fiscales, y que tal integración no perjudique el mantenimiento de actividades amparadas en la actual condición de territorio franco”.
Por ello se recomendó tramitar una solicitud de integración en la Unión Aduanera “compatible con el REF” y que no perjudicase “las actividades económicas actuales”.
En diciembre de 2011, el Pleno se posicionó por unanimidad en esa misma línea pero dos años después, tras reunirse con el actual portavoz del Gobierno central, entonces secretario de Estado para la UE, Íñigo Méndez de Vigo, Vivas decidió congelar cualquier paso en ese sentido hasta no tener la “certeza” de que todos los países darían su visto bueno “sin perder ninguna de nuestras especificidades económicas y fiscales, que no son un privilegio sino un derecho”.

Un informe técnico bloquea el convenio Puerto-Ciudad de los bajos de La Marina

Un informe técnico mantiene bloqueada desde principios de año la firma de un convenio entre la Ciudad Autónoma y la Autoridad Portuaria para cambiar el régimen en virtud del cual se reparten la gestión de los bajos de La Marina, el Parque Urbano Juan Carlos I, que actualmente se rige por una concesión que obliga a la Ciudad a pagar cerca de 140.000 euros al año.
El Puerto, que vio no demasiado lógico este esquema de relación con la Administración autonómica, establecido hace casi cuatro ejercicios, apostó por cambiarlo hacia la fórmula de convenio, en la que la Ciudad asumiría unas obligaciones básicas como limpieza y mantenimiento general, quedando comprometida solo a un desembolso por concesiones lucrativas.
La modificación ha recibido todos los parabienes necesarios en la Administración General del Estado, quedando únicamente a expensas de la firma del presidente de la Ciudad, que todavía no se ha plasmado por un informe que atisba posibles duplicidades.