Delegación niega la falta de efectivos en INGESA

Ante las noticias aparecidas en diversos medios de comunicación, en las que algunos sindicatos han manifestado su preocupación por el estado de la sanidad pública en nuestra ciudad, el INGESA  hace saber las siguientes consideraciones:

  • Ante el supuesto riesgo de no disponer de enfermeras y matronas, hay que matizar que el Ingesa cuenta con una bolsa de trabajo de 39 matronas a las que hay que añadir 20 más que están pendientes de regularizar su petición para su inclusión en la bolsa de trabajo y cubrir cuando sea necesario las necesidades que se presenten. Respecto a enfermería la bolsa asciende a 632 profesionales titulados que en breve se elevará hasta alcanzar los 1.262 con la publicación de la nueva lista.
  • En referencia a la fuga de especialistas, 18 según algunas fuentes y su no sustitución, hay que puntualizar que durante el año pasado y los meses transcurridos de este año, se ha contratado a 20 especialsitas por necesidades del servicio y 10 más con carácter interino. De hecho en este último mes se han contratado 2 por necesidades de servicio (Ginecología y Oftalmología) y 5 como interinidades (Medicina interna, Digestivo, Cardiología, Psiquiatría infantil y un farmacéutico clínico).
  • Por último y en referencia a las manifestaciones del Sindicato Médico de Ceuta, que acusa al INGESA de no tener cardiólogos titulados, podemos confirmar que actualmente cubren el Servicio de Cardiología dos cardiólogos titulados.

Tragsa no tiene obligaciones de contratar a través del SEPE

Faltaba la versión del Gobierno de la Ciudad, después de la polémica levantada tras la confirmación por parte de Tragsa de que había realizado su selección de personal para la encomienda de la Ciudad destinada a la limpieza de distintas zonas de la ciudad a través del SEPE y el desmentido del Servicio Público Estatal de Empleo.
Según fuentes del Ejecutivo presidido por Juan Vivas, en los estatutos de Tragsa no figura por ningún lado que tenga la obligación de realizar su selección de personal a través del SEPE, sino que lo pueden hacer de manera directa. Si bien, los 60 contratados por Tragsa sí son demandantes de empleo con alta aquí en Ceuta.
Sin embargo, tras este primer tropiezo que se ha producido y partiendo de la base que Tragsa continuará recibiendo numerosas encomiendas de gestión por parte de la Ciudad y además con importantes superiores al que nos ocupa, que es de 1,5 millones de euros, han recibido una serie de recomendaciones desde el Gobierno. La primera de ellas es que todas esas personas que seleccionen sean desempleados y tengan la cartilla de estar dados de alta en el SEPE y, luego, que para las próximas ocasiones hagan las convocatorias de selección de personal más públicas para que el conjunto de la población tenga conocimiento.

Campus de verano de Pádel y Tenis en la Marina

Comienza el Campus de Pádel-Tenis en las pistas de la Marina. Más de una veintena de niños de entre 8 y 12 años practican ambos deportes supervisados por profesionales y monitores de lunes a viernes en horario de 9.00 a 13.30 horas. Las jornadas finalizan el 28 de julio tras cuatro semanas de campus en las que se estima una participación de más de 50 jóvenes.

Además de las jornadas en las pistas de Pádel-Tenis de La Marina, los chicos participantes acuden diariamente al Parque Marítimo del Mediterráneo para realizar una hora de actividades acuáticas.

Caballas acudirá al Juzgado si el Gobierno no explica el proceso de selección para Tragsa

Caballas ha enviado esta mañana un escrito al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, donde le comunica que el personal contratado por Tragsa, alrededor de unas 60 personas, para el adelantamiento de terminadas zonas urbanas, ya han comenzado a trabajar, sin que “se haya conocido ningún proceso de selección que respete los principios que la Constitución contempla como obligatorio para las administraciones públicas”.
En el mencionado escrito, le recuerdan a Vivas que tras la denuncia pública de Caballas, Tragsa ha informado que el proceso de selección había sido llevado por el SEPE. De todas maneras, para el partido de la oposición “aún siendo así, se habría incumplido la ley, ya que el SEPE debería haber enviado tres aspirantes por puesto y una comisión de selección, aplicando criterios objetivos, haber elegido finalmente a los mejores candidatos”. Pero van más lejos y confirman que el propio SEPE ha desmentido que haya tramitado ningún proceso de selección de personal para Tragsa. Por estas  razones, la pregunta que se hace Caballas en su escrito a Vivas es ¿quién ha hecho el proceso de selección?. Por ello, instan al presidente a que cuanto antes ofrezca una respuesta ante la ciudadanía. Caballas advierte que en caso de no producirse esa explicación exigirían responsabilidades ante los tribunales de justicia.
Luego, hacen referencia al artículo publicado en ‘El Faro’ sobre esta situación de Tragsa, “donde la empresa habla de un beneficio de entre un 19 y un 15%”. Para Caballas esta afirmación es un verdadero escándalo, “porque, incluso, en el documento técnico que soporta la encomienda de gestión, no aparece ninguna partida de beneficios”. De ahí, que le vuelvan a decir al presidente que “usted no puede permanecer impasible ante estos hechos que, en sí mismos, tienen toda la apariencia de ser delictivos. Ya le advertimos que los costes calculados están extrañamente sobrevalorados”.

El SEPE niega haber participado en la selección de peones para Tragsa y Caballas irá a la Fiscalía

La Subdirección General de Prestaciones, Empleo y Formación de la Dirección Provincial del Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) en Ceuta ha negado este miércoles categóricamente que Tragsa haya tramitado ninguna convocatoria a través suya para seleccionar a los cerca de 60 peones que ha incorporado para ejecutar la encomienda de gestión de ‘Actuaciones de adecentamiento de diversas zonas de la ciudad’ que le ha encargado el Gobierno de Vivas por 1,54 millones hasta final de año.

La Dirección Provincial ha explicado que, según la información que ha podido recabar a primera hora de la mañana, hubo “un intento” de tramitar dicha convocatoria a través del SEPE pero que finalmente Tragsa hizo la selección por su propia cuenta y al margen del Servicio de Empleo Público, con lo que este no ha jugado “ningún papel”.

Tragsa aseguró a ‘El Faro’ este martes que la selección de los 30 peones que trabajarán de lunes a viernes y los 20 que lo harán sábados, domingos y festivos se había realizado “a través del SEPE” y que en el futuro seguiría generando empleo local para el grueso de las necesidades de recursos humanos que precise para hacer los trabajos que le encargue la Ciudad hasta 2019, un tercio del Plan de Inversiones aproximadamente, si bien advirtió que en otros casos podría recurrir a selecciones directas para contratos eventuales.

El diputado de Caballas Juan Luis Aróstegui ha avanzado que la coalición pondrá el caso “en conocimiento de la Fiscalía o el Juzgado de Guardia” al entender que se ha producido una presunta prevaricación “en forma de un incumplimiento deliberado de los principios que exige la legislación para la cobertura de empleo público: igualdad, mérito, capacidad y publicidad”.

“El Gobierno tendrá que explicar públicamente cuáles han sido los criterios utilizados para la selección de personal para esta encomienda”, ha advertido el localista, que todavía espera explicaciones sobre por qué se ha presupuestado el coste laboral mensual de un peón a jornada completa en 3.500 euros o por qué se van a pagar 454.000 euros “por alquilar 8 vehículos durante medio año”.

De tumbas y cifras

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha puesto cifras al drama. Más de 6.000 personas han fallecido en el Estrecho desde el año 1997. Son cifras registradas, contabilizadas, pero no abarcan el auténtico drama oculto en la gran fosa común en que se ha convertido el Estrecho. Nadie conoce a ciencia cierta el volumen de personas que ha perdido la vida en el mar porque resulta imposible saber cuántas han sido las huidas a la desesperada o los rescates que nos cuentan se hicieron pero de los que nunca hemos conseguido prueba alguna, al llevarse a cabo en otro país.
Más de 6.000 personas. Se dice pronto. Una auténtica sangría. Un drama. Hombres, mujeres y niños, muchos de ellos sin identificar que han muerto y cuyos cuerpos no han podido ser recuperados.
Cruzar el Estrecho siempre me ha producido una sensación extraña. Saberse segura en un ferry mientras pueden haber partido endebles balsas de plástico hacinadas de personas, supone un choque brutal. Tanto lo es que resulta complicado de asimilar, por no decir imposible. Hemos sido testigos de todo: de fallecimientos de niños, de madres con sus hijos, de bebés, de todos los componentes de una travesía que comenzó como la puerta a la esperanza y terminó como una tragedia. Aunque si reflexionamos sobre esta realidad todo en sí es una tragedia, abandonar tu propio país, dejar una vida, una historia, a tu propia familia por cruzar al otro lado en medios tan rudimentarios, casi de juguete, supone un canto a la temeridad, a la tragedia, a la propia muerte.
Pero aun así, a diario siguen saliendo embarcaciones, siguen huyendo de una África que va muriendo poco a poco, que pierde a su juventud, que pierde a una población útil que marcha engañada, sin saber el futuro inmediato que le espera.
Más de 6.000 muertes en el Estrecho. Es como hablar de una pequeña y permanente guerra en la que caen hombres, mujeres y niños. Una guerra de invisibles, una guerra virtual marcada por fronteras, líneas divisorias establecidas por intereses, negocios que viven y se nutren de esta tragedia… es la guerra constante de nuestro siglo, la que ha destrozado familias, la que ha dejado muchas muertes sin nombre, la que nunca nos atreveremos a reducir a una cifra porque a buen seguro que nos equivocaríamos. Es el drama, nuestro drama.

Wonder Woman

Aestas alturas ya estamos curadas de espanto. Hemos currado el curso escolar y ahora los tenemos en la chepa. Los vivimos como si fuera propia piel, no sé muy bien si porque nuestra propia vida es miserable o porque nos importa un haba. A un par de  colegios sevillanos les han puesto cuantiosas multas por superar el nivel de ruidos permitidos por los partidos de los críos, pero nosotras sabemos- de primera mano – que si no hay ruido no hay vida, sordas perdidas por los gritos que le damos a nuestra prole cuando hacen magia deportiva en las canchas.  No importa la edad que tengan porque sufrimos igual por un cólico del lactante que por una muñeca dislocada en plena ferocidad de encontronazo en campeonatos provinciales. Da igual que les den por las ciencias, que nos maten de indignación por las repeticiones de curso  o que vayamos tras ellos en peregrinación por los deportes, porque seguimos deschancletadas y prestas como las fanáticas que somos sentadas a la puerta del Centro, tomando el cafelito con las amigas o en las gradas adornadas con los tambores de guerra.
No tenemos afanes más que los de ellos, ni futuro más que verlos brillar en la sandez más grande que se propongan. Llega un momento que se te despegan porque tienen sus propios amigos y solo sirves de transportista sin el morbo de la película del tío bueno, pero sí con la preocupación de “qué irán a hacer esos pencos”.  No descansas nunca más que cuando lo tienes dentro, nueve meses aletargados y babosos, de muchas cuestiones que te corroen el pensamiento con venas que se van ensanchando para darte riego a un corazón que irá a mil por hora a partir de su nacimiento. Siempre me acuerdo de Amparo Butrón cuando decía que lo queríamos todo porque no éramos como nuestras madres que se afanaban en ser ellas mismas como les habían enseñado en catecismos, rezos y adoctrinamiento de mesa camilla.  Nosotros somos mujeres maravillas que quieren un fututo propio porque somos maestras o abogadas o limpiadoras de casas ajenas, arremangadas para que otras trabajen a jornada completa sacándole los colores ingratos de los rincones. Pero es más, también somos consoladoras de ellos que nos acompañan en la cama, que no son sino niños pequeños que vienen con penas adultas que ya no pueden contar a sus madres, que se han convertido en suegras y muchas de las veces nos empalman las ganas porque no somos lo suficientemente maravillosas para tal prodigio de hombre.   No nos pesa la memoria en entender que lo mismo seremos ellas en un futuro, criticadoras en despiece , vividoras de vidas ajenas atadas a un visillo y una reja con bastones o muletas.
Nunca hemos llevado capa pero sí corsé o ajustatorio porque pasaron los ochenta y ya las vainas de las lunas pectorales van mejor amarradas al torso que bailando la salsa de la libertad sin tregua. No nos hemos hecho más que a puñaladas traperas, a sortear hombres que eran neandertales y ahora casposillos que se dan de liberales pero que si les rascas -como a la Venus de Milo- encuentras no mármol , sino marmolillo del ladrillero.
Hemos acabado el curso escolar a un lado u otro de la pizarra, pero aún nos queda todo el verano porque somos -además de maravillosas- infinitamente pacientes y bordamos barbacoas familiares, fiestas de cumpleaños atrasadas, piscinas colegueras y nocturnidades con niños a porrillón.  No tenemos desperdicio ni en nuestros andares y no engordamos sino que engrosamos calidades, desperdigando nuestro garbo por doquier donde vayan ellos que nos parten el alma desde que aquel día de nacidos en que la episiotomía abrió carne para regalarles a ellos tiempo.

El boicot de las misses

Lo cierto es que hemos llegado a esta situación porque el Gobierno de la Ciudad Autónoma lleva mirando hace mucho tiempo, hace más de año y medio, hacia otro lado, como si la situación que se está viviendo de degradación en el movimiento vecinal no fuera con ellos. A la Ciudad le interesa, desde luego, un movimiento vecinal fuerte, como siempre ha sucedido en Ceuta. Pero un movimiento que sea reivindicativo, porque aunque sea así, siempre han tendido la mano al Gobierno y han existido muchas actividades de manera conjunta. La fractura de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos es un hecho. Y de ese mirar hacia otro lado, de ese nadie querer saber nada, seguir pagando los convenios, no pagar lo que no se cumplen, etc… llegamos a la situación de ahora, donde las asociaciones de vecinos que han sido siempre los grandes animadores de las fiestas de verano con la elecciones de sus misses y luego presentarlas al acto de Reina de las Fiestas, han decidido parar. No es un boicot a la Ciudad. Es un grito de desesperación porque no pueden seguir más de esta manera. Algunos presidentes han anunciado que cerrarán los locales porque no pueden pagar el agua y la luz. De todas maneras, algo se debería hacer porque Ceuta no puede perder una de sus tradiciones más sonoras de cara a nuestros festejos patronales.

Las fuerzas marroquíes y los GRS frenaron un intento de pase por la valla

  • Hubo un grupo que logró acercarse con pinchos y cizallas para agujerearlo

Agentes de las fuerzas auxiliares marroquíes impidieron la entrada de cientos de subsaharianos la pasada madrugada, teniendo que activarse a las unidades de los GRS de la Guardia Civil para su despliegue en toda la línea perimetral. De las en torno a 800 personas que pudieron agruparse en los montes, cerca de 300 lograron aproximarse más al vallado, siendo el intento de entrada repelido por los GRS.
Tal y como han explicado fuentes oficiales a El Faro, hubo intento de corte de la valla y empleo de pinchos además de lanzamiento de piedras. La versión oficial apunta a que la violencia mostrada por los inmigrantes fue extrema, siendo determinante la presencia de componentes de los GRS para impedir que se hicieran cortes al vallado para cruzar hacia la ciudad. No hubo ningún encaramado porque no dio tiempo, debido a la coordinación entre las fuerzas del vecino país y la Benemérita.
El despliegue de ayer se suma a los que se han ido produciendo en los últimos días dada la detección de gran cantidad de personas al otro lado de la valla que intentan, a la desesperada y de cualquier forma, cruzar a la ciudad.
La diferencia del de ayer es que los subsaharianos consiguieron acercarse al vallado, algo que con anterioridad no habían logrado, quedándose en los montes y sin ser vistos siquiera por las cámaras térmicas con las que cuenta el Instituto Armado o con el helicóptero.
La aproximación se produjo en torno a las cinco de la madrugada, sin que se haya comunicado, al menos de forma oficial, lo ocurrido al otro lado de la valla.
Tras la lectura oficial se conocen también las versiones aportadas por las oenegés que trabajan en los montes y que ofrecen una visión sobre una realidad de carestía absoluta de todo y persecución constante sobre la población que intenta cruzar. Esta presión convierte los intentos de entrada en una acción a la desesperada en donde el pase se lleva a cabo porque el único objetivo es pasar.
Las últimas entradas que se produjeron en nuestra ciudad fueron en febrero, dos días prácticamente consecutivos en los que accedieron a Ceuta casi mil personas. Los daños en el vallado fueron importantes, por lo que se tuvo que aprobar un paquete de obras para reforzar toda la zona. El empleo de pinchos artesanales y cizallas tiene como objetivo cortar el vallado para cruzarlo en vez de saltar como siempre se ha hecho.