Absuelto por insultar y amenazar a su tía al no comparecer los testigos

La Fiscalía pidió doce meses de prisión por gritarle a su familiar: “Puta, guarra, vieja loca. Te tengo que matar”


La magistrada del Juzgado de lo Penal número 2 dictó ayer sentencia absolutoria contra I.M., acusado de un delito de amenazas en el ámbito familiar, al insultar y amenazar a una tía suya.
La absolución se dictaba después de que ni el acusado, ni los testigos comparecieran en el Juzgado, por lo que la jueza consideró que no se había desvirtuado la presunción de inocencia que asistía al acusado.

De haberse celebrado la vista, I.M. se hubiera enfrentado a una petición de condena de doce meses de prisión, por unos hechos que ocurrieron el pasado 16 de marzo en la vivienda de su tía en la barriada Príncipe Alfonso, concretamente en la calle Norte.

Sobre las 20.30 horas de ese día, se inició una discusión entre ambos, en el transcurso de la cual, y según reza en el escrito de acusación, el acusado, guiado por el ánimo de causar temor en su familiar, la amenazó con un cuchillo diciéndole: “puta, guarra, vieja loca. Te tengo que matar”.

La Fiscalía también solicitaba, en caso de haberse celebrado la vista oral, la prohibición de acercarse al domicilio y lugar de trabajo de su tía a una distancia no inferior de 50 metros durante un periodo de dos años y la privación del derecho a la tenencia y porte de armas por el mismo periodo de tiempo.

El actor Adolfo Fernández: «Seguimos honrando a la santísima Trinidad y dejando impunes a curas pederastas»

Dirige y protagoniza la versión teatral de la novela de Rafael Chirbes, En la Orilla, sobre la corrupción endémica de la sociedad. La estrena a las 21.00 horas en el Auditorio del Revellín


Era un mundo idílico, tan real y a la vez tan de ficción que todavía a día de hoy cuesta creer que sucediese sino palpitasen las secuelas de “una sociedad que se idiotizó”. Constructores que han tocado una pizca de celebridad porque el equipo de fútbol de su pueblo lleva el nombre de su empresa en la camiseta, porque la gente se les acerca a pedir trabajo, esos que lucían Rólex y coche nuevo hasta su bancarrota, y que en su interior no albergan nada, salvo el vacío, recuerda el actor y director Adolfo Fernández minutos antes de acceder al teatro, en este caso como espectador, como amante de un arte “que no interesa a la élite política” y para apoyar a su amigo y compañero Mariano Llorente, con el que comparte reparto En la Orilla que, después de un año y medio girando por todo el país, presenta esta noche, a las 21.00 horas, en el Auditorio del Revellín.

Fernández no oculta desde el primer instante de nuestra conversación su preocupación, su malestar y su irritación por la situación tan “penosa” que atraviesa el país. Su voz grave, fuerte y vibrante denosta desprecio hacia “el poder y la política que hacen lo que sea para enriquecerse”. Deja entrever su activismo social y su compromiso por conseguir un cambio, por hacer despertar a una “sociedad, y a unos poderes podridos” no solo con su participación en diversas manifestaciones, sino también en lo que mejor sabe hacer, en las artes escénicas, donde ha llevado a través de su compañía K-Producciones títulos como Ejecución Hipotecaria, 19.30, Naturaleza muerta en una cuneta o la obra que ahora acapara todo su tiempo, aquella que “me fascinó desde que la leí”, mucho antes de que ganase el Premio Nacional de Narrativa o el de la Crítica y con la que debutará esta noche en la ciudad, donde llega cargado de un elenco que no requiere desperdicio y un material que removerá conciencias.

La narrativa está nutriendo muchas de sus propuestas escénicas, la última ha sido la adaptación del libro de Rafael Chirbes. ¿Por qué esta inquietud de llevar la literatura y, en concreto, estas temáticas al teatro?


No es algo premeditado, hay ciertos temas que me interesa llevar a escena y como no los encuentro desarrollados en textos teatrales, acudo a la novela como fuente de inspiración porque soy un lector apasionado e impulsivo. En este caso quería hablar de cómo el abuso de poder nos conduce a una realidad imaginaria, nos encierra en una burbuja permanente y eso Chirbes lo cuenta como nadie.

¿Por qué tanto interés hacia esta obra?


Recogía un momento histórico de nuestra realidad más próxima, Buscaba una obra que nos definiera, que enseñara la locura económica que estaba viviendo España. Leí la novela nada más publicarse y entendí que mostraba que la culpa no es de los otros, que todo un país se había infantilizado.

¿Qué refleja su adaptación de En la orilla?


Es un drama al más estilo griego de esa ficción-realidad que vivimos durante muchos años en este país, cuando los bancos regalaban dinero, salían constructoras de debajo de las piedras, se empezó a hablar de vino, que por entonces no se sabía ni lo que era, de pilates o de pádel, de horteradas que nos volvieron sumamente patéticos.

Y, de pronto, todo reventó y se fue la ilusión, sentíamos que habíamos traicionado a nuestros padres, a todos aquellos que se habían esforzado por construir un país mejor. Esa fue la imagen que dibujó Chirbes y que a mí me cautivó.

Ha sido un arduo trabajo adaptar más de 400 páginas, pero ha llegado con recompensa, son finalistas a los MAX por mejor adaptación. ¿Cómo ha recibido esta noticia?


Es fantástico y muy satisfactorio, porque hay mucho trabajo detrás, de hecho la adaptación y su recepción era el mayor miedo al que nos enfrentamos en su estreno. Y esta selección como finalistas hubiese sido imposible sin Chirbes, se lo dedico a él, es el guiño a un grande de la literatura.

¿Qué sensaciones cree que produce la obra en los espectadores?


Imagino que habrá de todo. Cada uno a su manera. Estarán aquellos que no quieran ver como se está relegando la Educación, la Sanidad o cómo nos quitan las pensiones y, por el contrario, otros como yo que salimos a la calle para reivindicar lo que nos han quitado, porque nos han vendido lo peor de nosotros mismos.

Están los que siguen viendo a Bertín Osborne y Viva el vino y las mujeres y, otros, que por suerte han evolucionado y luchan por revertir esta situación.

¿Quién debe asumir la culpa de toda esta coyuntura que vivimos?


Por supuesto que nosotros, a la vista está que seguimos votando a chorizos. El mayor problema es que nos hemos vuelto más individualistas y, hasta que a nosotros no nos afecte, nos da igual. Pero vivimos en un país donde ha descendido un 20% el poder adquisitivo, ha incrementado el umbral de pobreza y seguimos tan felices.

Sigue saliendo con mayoría el partido que se posicionó contra la ley del aborto, contra la de los matrimonios homosexuales y el que fomenta la educación segregada en pleno siglo XXI. Seguimos honrando a la santísima Trinidad y dejando impunes a curas pederastas, sin duda, todo lo que evolucionamos parece que se está revirtiendo.

¿Cuál es la solución para combatirlo?


Más educación, filosofía y humanidades, y cero religión. Apostar por la cultura y por muchos Chirbes que nos abran los ojos.

La Facultad de Educación estrenará máster en septiembre

La UGR estima ofrecer 30 plazas de nuevo ingreso. Está compuesto por 60 ETCS que se cursan a lo largo de un año académico


Ha sido un período arduo y complicado, de tiras y aflojas, y de luchar en muchos frentes para sacar adelante un proyecto que pendía de un hilo muy susceptible como era el de los presupuestos. Era el gran proyecto por el que apostó este curso la Facultad de Educación y por el que hoy ya pueden respirar tranquilos porque la Escuela Internacional de Posgrado (EIP) de la UGR acaba de dar luz verde a la propuesta de máster emitido por la Dirección de Evaluación y Acreditación (DEVA) de la Agencia Andaluza del Conocimiento.

Gracias a este trámite, el último de todos los que ha atravesado, el Máster Universitario en Investigación e Intervención para la Innovación y Mejora en la Atención a la Diversidad está verificado, y por lo tanto, se puede implantar en el próximo curso 2018- 2019.

La noticia ha sido recibida con gran entusiasmo en la facultad de la ciudad, ya que se habían depositado grandes esperanzas en un máster que responde a la apuesta ceutí por fomentar la formación de posgrado. Al estar bajo el paraguas del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, que es el que titula, el alumnado que lo curse tendrá a su disposición las mismas ayudas y becas que exigen para los grados, además de los títulos oficiales de máster, y que a diferencia de los másteres propios, permiten que los estudiantes matriculados puedan, si lo desean, continuar con estudios de doctorado.

La UGR estima ofrecer 30 plazas de nuevo ingreso en el primer año de implantación y otras tantas en el segundo. El alumnado debe salir capacitado para, entre otras cosas, “fomentar una actitud positiva y de responsabilidad hacia el trabajo y el conocimiento en el área de la atención a la diversidad”, “aplicar métodos y diseños de investigación a la práctica real de la atención a la diversidad”, o “saber la importancia y la aplicación de la evaluación biomecánica en el diagnóstico y tratamiento de personas con necesidades educativas para favorecer su inclusión y tratamiento”.

La UGR ha propuesto tener en cuenta para la asignación de plazas, si la demanda superase a la oferta, el expediente académico de la titulación con la que se acceda, que computaría un 70% del total de la nota final, la experiencia profesional e investigadora relacionadas con la temática del máster de los aspirantes (20%), y el “dominio del idioma extranjero (se valoraría con un 10% de la nota final la posesión de un nivel B2 de un idioma extranjero distinto al español siempre que no sea el nativo del estudiante).

El máster estará dividido en tres bloques. Uno común de asignaturas obligatorias genéricas que versan sobre la atención a la diversidad, donde el alumnado cursará 18 ECTS. Un segundo bloque de especialización, donde se ofertan dos itinerarios, el primero denominado ‘Investigación en atención a la diversidad’, más enfocado al alumnado que este interesado en este tema y quiera cursar estudios de doctorado una vez finalizado el máster, y otro itinerario, enfocado a la práctica profesional en atención a la diversidad, donde el alumnado se especializará en la intervención en atención ala diversidad.

Aunque está enfocado a áreas de educación el plan docente tiene carácter multidisciplinar


En cada itinerario, el alumnado debe cursar 24 ECTS y para finalizar, un bloque de optativas, donde debe cursar 9 ECTS. Una vez finalizados estos bloques, para obtener el título de máster, se debe realizar y defender el trabajo fin de máster, con un computo de 9 ECTS.

Completando todos los bloques, el alumnado habrá cursado los 60 ECTS de los que se compone el máster y que se distribuyen en un sólo año académico. Aunque el máster está más enfocado a graduados de áreas afines a la educación y ciencias sociales (educación, educación social, psicología, psicopedagogía y áreas afines), el diseño del plan docente tiene un carácter multidisciplinar con asignaturas muy interesantes para otros graduados de áreas afines a las ciencias de la salud,(como fisioterapeutas, enfermeros, médicos y afines) que tengan interés en la temática del máster y en especializarse en la atención a la diversidad.

Se implantará el curso teniendo una duración de un año. El periodo de preinscripción se abrirá, a través del distrito único andaluz, del 1 de junio al 17 de julio. Los interesados en ampliar información pueden contactar con el coordinador del máster a través del correo he******@*gr.es.

Una advertencia al profesional sanitario a cuidar sus emociones

Alberto Luque participó en el segundo día de las Jornadas de Gestión Emocional


Una noche de agosto de 2014 la vida de Alberto Luque, enfermero de Emergencias, cambió por completo. Tras perder a una niña de dos años, su vida en aquel entonces no volvió a ser la misma. El no saber gestionar esas emociones le llevó a una depresión que durante seis meses le quitó las ganas de vivir. Su experiencia y su terapia derivó en el libro ‘Batallas de una ambulancia’, que se presentó ayer en el segundo y último día de las Jornadas de Gestión Emocional organizadas por la UNED.

Ante un auditorio con más de un centenar de personas, Alberto Luque volvió a abrirse y contar ese episodio que tanto dolor le causó, pero cuya superación le ayudó a entender que las emociones mal gestionadas se pueden convertir en el peor enemigo de un profesional. Explica que su caso es el ejemplo de “lo que no se debe hacer” ante un episodio traumático, como para él fue perder la vida de esa niña y cómo descubrió la escritura a modo de terapia.

“Yo le recomendaría a cualquiera que viva una situación de estas que no lo eche en saco roto, que le preste atención, que se preste atención a sí mismo, que se escuche, que se oiga y que si lo necesitas que acuda a un profesional no haga como yo. Yo lo dejé estar porque me equivoqué y lo pagué caro, lo pagué con seis meses de dolor que no se lo recomiendo a nadie”.

Como él hay muchos y prueba de ellos son los compañeros que antes o después también han visto en la escritura ese canal de “ventilación emocional” para poder afrontar las difíciles situaciones a las que se enfrenta un profesional en Emergencias o que está en trato directo con situaciones traumáticas. No obstante, pese a ser algo recurrente entre los profesionales, aún hay muchas reticencias a la hora de abrirse y expresar las emociones.

“Yo era consciente de que las cosas no iban bien cuando empecé a llorar a escondidas, para que nadie pusiese en duda mi profesionalidad, yo que venia de la profesión militar, había cambiado el ejército por las Emergencias, mi estructura mental no me permitía llorar en público y no sabía lo equivocado que estaba”, lamenta ahora Luque. Insiste en que todo aquel que viva una experiencia similar, “no lo eche en saco roto”, que se preste atención y evite un mal mayor.

Por eso tiene claro el mensaje que quiere dar a los estudiantes de Enfermería que pronto se enfrentarán a la vida profesional y a los profesionales sanitarios en general: “Cuídate tú, porque si no te cuidas tú, probablemente los cuidados que tú proveas no sean de calidad”.

El Gobierno defiende la posición de Justicia sobre recuperar los apellidos musulmanes

No entiende la posición de un letrado como Mohamed Alí, coordinador de Caballas


El Gobierno no entiende la posición de Caballas por la respuesta que ha dado el Ministerio de Justicia a la petición en relación con la recuperación de los apellidos de los españoles que profesan la religión musulmana. Quiso dejar bien claro, el propio consejero de Gobernación, y portavoz del equipo de gobierno, Jacob Hachuel, que fue un acuerdo que se votó por unanimidad en el pleno de la Asamblea y que la misión del Ejecutivo finaliza cuando se da traslado del propio acuerdo al departamento de Justicia.

Sentenció el portavoz que “no parece que sea el asunto para poner el grito en el cielo, porque es normal que el Ministerio de Justicia no vaya a realizar una regulación masiva, sino que sea uno por uno quienes lo soliciten y presenten sus papeles”. Ello no quita, según su opinión, para que luego se pueda tomar otra decisión. La respuesta ofrecida por Caballas no le sorprende, “pero sí que lo diga todo un señor letrado como el coordinador de esta formación, Mohamed Alí”.

También se le preguntó sobre si el Registro Civil de Ceuta tendría capacidad para asumir esta regulación, aunque sea de uno en uno, señalando que “no les quedará más remedio que adaptarse a las necesidades si al final tienen una masiva petición”.

CCOO rechaza el proceso que se pretende seguir en la Bolsa de Trabajo

Destaca que desde que se publicaron las diferentes listas, tanto definitivas como profesionales, los interesados no han podido reclamar


En un escrito dirigido a la dirección del Ingesa, el pasado lunes, la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras de Ceuta ha expuesto los diferentes puntos por los que no están de acuerdo con el proceso que se pretende llevara cabo para la selección de personal después de apertura de la Bolsa de Trabajo del Instituto.

El escrito, firmado por el secretario general de la federación, Ángel Lara, pone en contexto el retraso en la negociación de las nuevas Bases de la Mesa de Contratación del Ingesa, en la que se acordó la apertura de las Bolsas de Trabajo, de todas las categorías profesionales, y que se remonta al 21 de abril de 2014.

El sindicato rechaza su aplicación por causas como la “incapacidad de abordar un proceso de actualización de méritos”, asegurando que en muchos casos no se han actualizado los méritos profesionales desde hace cuatro años.

Destaca que desde que se publicaron las diferentes listas, tanto definitivas como profesionales, los interesados no han podido reclamar por no estar de acuerdo con la puntación otorgada por el baremo aplicado. En este sentido, tampoco se ha dado a conocer el personal que han participado de esa baremación, siendo esta actividad la que más quejas está representando tanto para el sindicato como para los solicitantes.

Lara indica en el escrito que los procesos de baremación en las diferentes categorías “al parecer, no se han acordado previamente unos criterios generales en los diferentes apartados de baremación”, eso significa que la puntuación otorgada dependería de la persona que efectuó la baremación y no de un criterio único.

Hachuel tendrá otra reunión para el proyecto de instalación de cámaras

Se espera que el proyecto esté en marcha para finales de año


Dentro de este mes está previsto que se produzca una nueva reunión de la Ciudad de Ceuta y de la Delegación del Gobierno con la Comisión de Videovigilancia del TSJA para que se apruebe, de unamanera definitiva, el proyecto para la instalación de cámaras de tráfico y seguridad por parte de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

El consejero de Gobernación indicó que están pendientes de que se establezca una nueva fecha por parte del juez que tiene esta responsabilidad, para que presenten todos los cambios que les solicitaron en el primer encuentro que tuvo lugar hace un mes y medio aproximadamente. Se confía por parte de la Ciudad Autónoma de que este proyecto pueda ser una realidad en nuestra ciudad para finales de año, aproximadamente.

Editorial: Un lujo para Ceuta

El nombramiento de Rafael Rodríguez Valero para el puesto de presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta es un lujo para nuestra ciudad. Una vez que José Torrado ha dejado la Presidencia y que le cabía el puerto en su cabeza como a Fraga el propio Estado, nos encontramos con un especialista en materia portuaria y marítima.

Lleva algo más de seis años al frente de la Dirección General de la Marina Mercante, por tanto, con conocimientos que están muy por encima de lo que puede existir un puerto como el nuestro, pero también con una cartera de contactos que pueden ser muy beneficiosos a todos los niveles en este mundo tan complejo.

Para Rafael Rodríguez Valero es un verdadero reto, a sus setenta años, venir a un puerto situado en un lugar tan estratégico y que tiene como competidores a Algeciras, Gibraltar y TángerMed.

Tiene por delante una importante labor. No en vano, Torrado ha dejado varios proyectos pendientes que deberán ser asumidos por su sucesor. Y ese reto es, desde luego, el mejor aval que Rafael Rodríguez Valero puede traer bajo el brazo. Confiemos que las expectativas se confirmen.

Solo un niño

Mouctah aún no ha cumplido los 16 años. Es tan solo un niño. Podría ser uno de nuestros hijos. Él es ese adolescente que saltó la valla hace un mes y terminó ingresado en el Hospital con los brazos y un pie destrozados por la alambrada. Mouctah no es un dato, tampoco una cifra, ni una estadística. Es algo más que un parte de la Guardia Civil, uno de tantos que engrosan la realidad de un vallado que deja demasiados heridos y que también ha sido escenario de muertes.

La mirada de Mouctah es la de un adolescente que ha visto más de lo que debía, es el cobijo de una profunda tristeza, es el visor por el que han pasado demasiadas desgracias. Marchar de Guinea, llegar hasta el bosque de Beliones, esperar y esperar con más niños como él el momento oportuno del salto, arriesgarse, hacerlo y terminar casi muerto mientras dos de tus amigos se dejan ese ‘casi’ en el camino. Ibrahim y Ousmane, otros jóvenes guineanos, están enterrados ya en Sidi Embarek. Él, el ‘bambino’ al que todos protegían, se enteró de la desgracia en el Hospital y ahora la intenta asimilar mientras arrastra su pie destrozado y sueña con que sus manos y brazos vuelvan a ser los de antes de ese 12 de abril.

Mouctah ha encontrado apoyo de otros niños como él en ‘La Esperanza’. Niños solidarios que le han arropado, que le están dando el cariño y la protección necesaria. También de los incansables trabajadores del centro de Hadú, incomprendidos pero ilusionados por sacar adelante a muchachos por los que merece la pena luchar, aunque las barreras físicas y las no visibles sean cada vez más y peores.

Cuando vi a Mouctah no pude más que pensar que tiene solo dos años más que mi niño. Cuando vi sus ojos comprendí que esa estadística, esa noticia sin fondo, ese teletipo sin vida que se difundió un 12 de abril tenía en el fondo un protagonista especial, un auténtico luchador, un niño valiente, un pequeño que quiso tener mejor vida, un niño que ha pasado por demasiadas desgracias continuadas, que ha consumido más dolor del que cualquiera de nosotros pudiéramos entender como ‘propio’ de un pequeño como él.

Mouctah es uno de tantos miles de niños, hombres o mujeres que abandonan sus pueblos, que conviven con la tragedia, que cruzan vallas, que superan tragedias y que llegan aquí, hasta nuestra Ceuta, dejando historias que no pueden ser invisibles. Al menos no merecen serlo. Aunque como dice mi querido Germinal, de usted depende.