Ceuta está viviendo una situación que nunca debió producirse

Lo ocurrido desde el 30 de julio es grave, nuestra frontera ha sido violentada y eso no se puede permitir, justificar ni normalizar. Una frontera española y europea tiene que estar protegida y Ceuta, por sus dimensiones, su situación geográfica y sus singularidades, no tiene capacidad para soportar semejante presión.

Hemos perdido la cuenta de las veces que esta ciudad se ha visto al borde del abismo y la fatiga del pueblo ceutí es real. Hay preocupación, cansancio y una ciudadanía que necesita respuestas.

Y precisamente por eso escribo esto.

Porque durante estos días escucho demasiadas veces que quienes hablamos de humanidad, de legalidad o de proteger a un menor parece que no entendemos lo que siente nuestra gente, como si defender determinados principios significara vivir al margen de la realidad o no querer que nuestra frontera esté protegida.

Yo también soy esa gente.

Nací en Melilla, sí, pero llevo más de media vida viviendo en Ceuta. Aquí he construido mi vida, aquí tengo a mi hija, a mi familia, a mis amistades, mi trabajo y buena parte de todo lo que quiero. Ceuta es mi casa y, precisamente por eso, también siento preocupación.

Hay momentos en los que tengo miedo como madre, pensando en mi hija cuando sale y vuelve tarde. Tengo la misma preocupación que tantas madres y tantos padres en estos momentos.

Una parte del miedo nace de situaciones reales que no debemos negar, pero otra nace del desconocimiento ante realidades ajenas que percibimos como una amenaza. Cuando te acercas y conoces las historias que hay detrás, esa mirada cambia. Estos días estoy conociendo a personas que han llegado hasta aquí con historias desgarradoras y, también, a personas con una calidad humana que me está sorprendiendo profundamente. Escucharlas no hace desaparecer los problemas ni convierte a nadie en mejor o peor por ser migrante, pero sí te recuerda algo que a veces olvidamos entre cifras y titulares, delante tenemos personas. Eso no significa ser ingenua ni negar riesgos, significa no convertir una situación extraordinaria en una condena colectiva contra miles de personas.

No tengo que elegir entre proteger a mi hija y defender los derechos de la hija de otra persona.

Puedo exigir que mi hija viva en una ciudad segura y, al mismo tiempo, exigir que el Estado proteja a una menor que huye de abusos o explotación. Podría ser mi hija la que hubiera nacido al otro lado de la frontera. Podría ser ella la que viviera en una casa donde sufriera abusos físicos o sexuales, a la que intentaran forzar a un matrimonio no deseado o la que hubiera caído en manos de una red que la utilizara bajo amenazas. Podría ser ella la que tuviera que huir desesperadamente buscando un lugar seguro y acabara durmiendo sobre una manta en el suelo sin saber qué será de ella. Defender a mi hija no me obliga a dejar de ver a las hijas y a los hijos de los demás.

Tampoco vivo al margen de lo que está pasando porque lo estoy viviendo desde otro lugar fundamental de mi vida, la Protectora.

Quien no esté allí no imagina hasta qué punto esta crisis entra en cada rincón de Ceuta. Tenemos perros que apenas quieren salir de sus cheniles por el pánico que les provoca el movimiento y la tensión a su alrededor, animales completamente alterados por una situación que no comprenden. Hemos tenido una colonia de gatos desaparecida durante días sin saber qué había ocurrido con ellos.

Y duermo con el teléfono debajo de la almohada, literalmente, con el miedo de que suene de madrugada porque ocurra un incendio o cualquier incidente que ponga en peligro a los animales y no podamos reaccionar a tiempo.

Decirlo no me hace menos socialista, de la misma manera que ser socialista no me obliga a callar.

Es compatible formar parte del partido que gobierna España y reconocer que en una crisis de esta magnitud hay decisiones, tiempos y formas de comunicar que pueden no compartirse o que podrían haberse gestionado de otra manera. Cuando pase la urgencia habrá tiempo para analizarlo todo, también aquello que pudo hacerse mejor. Formar parte del partido que gobierna España no significa renunciar al criterio propio.

Pero una cosa es la autocrítica y otra muy distinta callar ante lo injusto. Y yo no voy a hacerlo. Me parece profundamente injusto el linchamiento político que está recibiendo Miguel Ángel Pérez Triano, y también el que estamos recibiendo los socialistas de Ceuta, como si defender determinados principios o pertenecer al partido que gobierna España nos hiciera menos ceutíes o menos preocupados por lo que está pasando.

El delegado del gobierno se está dejando la piel y está trabajando sin descanso para afrontar una situación extraordinariamente difícil. Lo sé porque lo estoy viendo desde dentro: jornadas interminables, hablando permanentemente con Madrid, reclamando medios, coordinando dispositivos y defendiendo las necesidades de Ceuta, lejos de las cámaras y sin convertir cada gestión en un titular.

Por eso me cuesta aceptar que toda la respuesta de algunos se reduzca al “dimisión” o al “vete”. También habrá que hacerse una pregunta bastante sencilla: ¿cuál es la alternativa?

Más allá de decir “cerrad la frontera” o “que se vayan todos”, ¿qué propuestas concretas se están poniendo encima de la mesa? ¿Alguien se ha parado a analizar qué puede hacerse realmente con el actual ordenamiento jurídico, qué medidas son viables, cuáles no y cómo se ejecutan en la práctica? Porque una cosa es lanzar una consigna y otra bastante más difícil gestionar una crisis de esta magnitud.

Reconocer ese esfuerzo convive con el dolor de una ciudad alterada, que este año se ha quedado sin Feria y en la que muchas familias han dejado de disfrutar con normalidad de algunas de sus playas. También esa es una normalidad que queremos recuperar.

Ahora bien, lo que no estoy dispuesta a aceptar es que mientras señalamos permanentemente a Madrid hagamos como si el Gobierno de la Ciudad Autónoma no tuviera responsabilidades sobre lo que sucede dentro de Ceuta.

La extranjería y el control de fronteras corresponden al Estado. Pero la protección y tutela de menores, los servicios sociales, la atención a personas vulnerables, Protección Civil, la Policía Local, la limpieza, la salud pública, el agua y las instalaciones municipales forman parte de las responsabilidades de la Ciudad Autónoma.

Por eso duele ver al Gobierno de Juan Vivas instalado casi en exclusiva en la queja mientras seguimos sin ver desplegada toda la capacidad de actuación de la propia Ciudad: reforzar Servicios Sociales, activar recursos de atención a mujeres y menores vulnerables, garantizar higiene y poner a disposición más equipamientos locales. Reclamar al Estado es necesario, pero gobernar exige asumir lo propio y sentarse a preguntar: “¿Qué podemos hacer nosotros para ayudar a recuperar la normalidad?”

Y hay algo que me preocupa todavía más. El PP no solo no está utilizando todas las herramientas que tiene la Ciudad, sino que está jugando con algo mucho más peligroso, el miedo de la gente. Hay discursos que, en lugar de calmar, explicar y aportar soluciones, alimentan los instintos más básicos y terminan abriendo la puerta a la intolerancia y a la xenofobia. Y echo de menos a Juan Vivas precisamente ahí. Ha hablado durante años de convivencia, pero la convivencia hay que defenderla sobre todo cuando cuesta, cuando hay tensión en la calle y cuando hacerlo puede no dar votos. No se puede hablar de convivencia y permanecer callado mientras el miedo empieza a convertirse en rechazo hacia todo un colectivo.

Y mientras tanto, demasiadas necesidades están siendo sostenidas por vecinos y vecinas, entidades y personas que están arrimando el hombro desde el primer día. Su solidaridad es admirable, pero no puede sustituir indefinidamente la responsabilidad de las administraciones.

En una emergencia las instituciones tienen que estar a una, y resulta especialmente triste ver a diputados socialistas más preocupados por tácticas partidistas, por cambiar consejos de administración o pedir dimisiones que por coger el teléfono, llamar al delegado del Gobierno y ponerse a su disposición para arrimar el hombro. En momentos críticos, la política debe servir para resolver, no para desgastar.

Guardar silencio ya no es prudencia. Lo fácil es gritar “que los devuelvan a todos”, lo complejo y democrático es aplicar la ley caso por caso, es decir, tramitar los retornos que procedan con todas las garantías legales, garantizar el acceso a la protección internacional a quienes puedan tener derecho a ella y proteger a los menores no acompañados.

Ceuta no puede asumir indefinidamente a todos los menores que lleguen, las comunidades autónomas tienen que ser solidarias, el Estado debe garantizar traslados ágiles y Europa tiene que asumir de una vez que esta frontera también es suya.

Cuando pase la urgencia habrá que analizarlo todo con seriedad y sin partidismos, qué falló en la prevención, qué recursos faltaron y qué mecanismos debemos cambiar. Ceuta no puede seguir enfrentándose a situaciones extraordinarias con herramientas pensadas para la normalidad.

Exigir seguridad, orden y medios es plenamente compatible con defender la dignidad humana.

Entre todas las imágenes que estamos viviendo, hay una que debería perseguirnos siempre, los cuerpos que el mar devolvieron a nuestras costas.

Yo quiero una Ceuta segura. Quiero una frontera protegida. Pero también quiero poder seguir mirando al mar sin acostumbrarme a los muertos.

Porque el día que eso deje de conmovernos, el problema ya no estará solo en nuestra frontera. Estará también en nosotros mismos.

La Legión recupera una pistola y varias armas blancas en un asentamiento

En la madrugada de este jueves 20 de agosto, miembros del Tercio Duque de Alba II de la Legión de Ceuta, han recuperado durante una de sus intervenciones una pistola de aire comprimido y diferentes armas blancas, entre ellas, navajas.

Las actuaciones se están desarrollando en distintos puntos de los montes de Ceuta, donde los militares patrullan para localizar y levantar asentamientos ocultos. El hallazgo se produjo concretamente durante un recorrido de rutina por los senderos y proximidades del embalse del Renegado.

Durante la intervención no se registraron incidentes, pues los que habitaban ese asentamiento –inmigrantes marroquíes– huyeron antes de poder ser detenidos, dejando atrás sus pertenencias, entre las que se encontraban tanto la pistola como las diferentes armas blancas.

Según explicaron anteriormente a este periódico, si alguno de los inmigrantes sale corriendo por algún incidente, no pueden perseguirlo, y mucho menos utilizar la fuerza.

Turnos de 24 horas


En plena crisis que atraviesa Ceuta tras las entradas masivas de inmigrantes registradas el 30 y 31 de julio, los propios militares aseguran estar trabajando en turnos de 12 y hasta 24 horas.

Además, han sido testigos de los residuos con los que lidian constantemente nuestras zonas verdes, alertando de la decadencia de nuestros montes.


Entre las instrucciones que reciben se encuentra permanecer en los supermercados y pedir a las personas que enseñen el DNI o que demuestren que disponen de dinero. Órdenes que aseguran les hacen sentirse impotentes ante cualquier posibilidad de contribuir a recuperar la normalidad en la ciudad.

Suspensión actos del 20 de septiembre


Por otra parte, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) solicitaba este pasado martes 28 de agosto, la suspensión o el aplazamiento de los actos del 20 de septiembre de aniversario de la Legión en Ceuta, al menos en lo que respecta a la participación y organización por parte de las unidades actualmente desplegadas y «sobreexigidas por la crisis».

AUME considera que «acumular la carga de la crisis migratoria con los preparativos de un acto de estas características supone una sobrecarga intolerable que traspasa el límite de lo razonable».

La Hípica es parte de mi vida, Ceuta es parte de mi corazón

Ceuta necesita soluciones, no más promesas.

En primer lugar, quiero hablar por mi deporte y por mi Hípica, por ese lugar donde he crecido, donde he aprendido, donde he vivido muchísimas experiencias y donde he compartido tantos momentos con mis compañeros.

Para mí, la Hípica no es simplemente un lugar donde practicar un deporte. Es una parte de mi vida. Es un lugar que ha visto crecer a muchas personas, donde hemos aprendido valores, donde hemos hecho amistades, donde hemos compartido alegrías, esfuerzos, nervios, ilusiones y también momentos difíciles.

Allí hemos aprendido mucho más que un deporte. Hemos aprendido lo que significa esforzarse, caer y levantarse, trabajar en equipo, respetar a los demás y disfrutar de algo que nos hace felices. Por eso no podemos permitir que se olvide todo lo que estos espacios significan para quienes hemos crecido en ellos.

Y no hablo solamente por mí. Hablo por todos los niños, jóvenes y adultos que durante años han encontrado en la Hípica un lugar donde sentirse parte de algo, donde disfrutar, aprender y compartir con sus compañeros.

Por eso duele tanto ver la situación que estamos viviendo. Porque detrás de una Hípica, de un campo de fútbol o de cualquier instalación deportiva no hay solamente edificios o terrenos: hay historias, recuerdos, familias, sueños y generaciones enteras.

Lo que estamos pidiendo no es nada extraordinario. Estamos pidiendo una solución ya.

Estamos agotados. Se están acabando con los sueños, las ilusiones y las etapas de muchos niños, jóvenes y adultos que durante años han encontrado en el deporte una forma de crecer, compartir y disfrutar de su ciudad.

Y aunque ahora mismo no esté en Ceuta, quiero que quede claro que Ceuta siempre va a estar en mi corazón. Por eso me duele profundamente ver lo que está ocurriendo y sentir que tantos ciudadanos están viviendo con preocupación, impotencia y miedo.

Se habla de dinero, de inversiones y de atender determinadas necesidades, pero yo me pregunto: ¿quién se hace cargo del desgaste psicológico y emocional que están sufriendo miles de ceutíes? ¿Quién paga el precio de vivir con esta preocupación constante?

Porque detrás de cada noticia hay familias. Hay padres preocupados por sus hijos, niños que quieren salir con sus amigos, jóvenes que quieren disfrutar de su ciudad y personas que simplemente quieren poder vivir tranquilamente.

Y aquí hago una pregunta muy sencilla a quienes tienen responsabilidades: ¿quién me garantiza que puedo salir a la calle sin que me pase nada? ¿Quién me garantiza que mis hijos, mis primos, mis sobrinos o cualquier niño de Ceuta puede irse un fin de semana al parque con sus amigos y volver a casa con total seguridad?

Que salga alguien responsable y me lo diga a la cara. Que me garantice que podemos vivir, salir, disfrutar de nuestros espacios y dejar que nuestros niños crezcan con libertad, tranquilidad y seguridad.

Porque los ciudadanos no queremos discursos. Queremos soluciones.

Queremos que se proteja nuestra Hípica, nuestros campos de fútbol, nuestros espacios deportivos y todos aquellos lugares que forman parte de nuestra vida y de la vida de Ceuta.

Queremos que nuestros niños puedan seguir teniendo sueños. Que puedan practicar el deporte que aman, compartir con sus amigos, crecer en un entorno sano y disfrutar de los lugares que durante tantos años han formado parte de nuestra ciudad.

No queremos que nuestros recuerdos se conviertan en despedidas ni que nuestros niños tengan que renunciar a aquello que les hace felices.

Ceuta merece ser escuchada. Los ceutíes merecen respeto. Y nuestras familias merecen poder vivir con tranquilidad y seguridad.

Ya estamos cansados. Ya estamos agotados. Ahora necesitamos soluciones reales, respuestas y responsabilidades.

Porque nuestra Hípica no es solo un lugar. Es parte de nosotros. Es parte de nuestra historia, de nuestra infancia y de nuestra vida. Y lo que forma parte de la vida de los ceutíes merece ser defendido.

Mucho ánimo al pueblo ceutí desde la distancia.

Perlita volverás a brillar.

S.S.A.

La barriada de Benzú, aislada: tres días sin teléfono ni internet

Si abandonada está Ceuta, ese padecimiento aumenta en el caso concreto de la barriada de Benzú.

A los problemas que se dan en cuantiosos puntos de la ciudad, problemas que son compartidos por todos, aquí se añade otro sangrante: llevan tres días sin teléfono, sin posibilidad de hacer llamadas, ni emplear móvil ni disponer de conexión a internet.

Tres días con sus tres noches. Las llamadas pidiendo solución se traducían en el compromiso de un arreglo en breve de la avería, pero han pasado ya tres jornadas seguidas lo que ha llevado a la barriada a denunciar lo que está pasando.

Una incidencia que, en el caso de Benzú, es más grave


Este asunto es grave porque no pueden hacer ni un solo trámite por internet, tampoco pueden recibir llamadas ni hacerlas. Si quieren cumplir con una gestión tan básica deben salir de Benzú.

La barriada está completamente aislada y ahora, con la situación de inseguridad compartida por muchos ceutíes, el pesar es aún mayor.

Los vecinos reclaman atención, que se solvente lo más rápido posible este problema porque si sufren alguna urgencia no pueden siquiera solicitar ayuda. Tampoco pueden ser localizados para que se les notifique algún aviso por teléfono. De igual manera, no pueden realizar trámites al respecto.

Consecuencias para todos, también los negocios


Las consecuencias de esta pérdida del suministro van más allá de las quejas de los residentes ya que hacen un gran daño a los negocios ya que no disponen de esa conexión.

De igual manera afecta a los puntos de servicio público y sanitario que hay en esta barriada de la ciudad, una de las más populares y queridas pero, también, una de las que más daños sufre.

Los sindicatos médicos cierran filas con los facultativos de Ceuta

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha mostrado su respaldo absoluto a los profesionales de la sanidad pública de Ceuta que están denunciando públicamente la situación asistencial de la ciudad autónoma.

La organización ha manifestado su profunda preocupación ante las informaciones que apuntan a posibles amenazas y medidas disciplinarias contra los facultativos por mantener contacto con los medios de comunicación.

Temor a represalias laborales y no renovación de contratos


Según diversas informaciones, responsables del Ingesa habrían advertido a los médicos de que se tomarán medidas en su contra una vez se supere la actual situación de presión asistencial.

Varios facultativos han expresado su temor a sufrir represalias laborales o a que no se proceda a la renovación de sus contratos de trabajo.

Para la CESM, de confirmarse estos hechos, se trataría de un comportamiento inadmisible que utiliza la posición jerárquica para intimidar a los profesionales y limitar su libertad de expresión.

La confederación recalca que denunciar las deficiencias del sistema no solo es un derecho fundamental, sino también una responsabilidad ética de los médicos para garantizar la calidad y seguridad de la atención sanitaria que reciben los pacientes.

Una crisis sanitaria estructural en Ceuta que viene de largo


La organización destaca que las deficiencias en la sanidad de Ceuta no constituyen un problema nuevo ni una denuncia oportunista.

CESM lleva años advirtiendo sobre la falta de profesionales médicos, la sobrecarga de trabajo y la elevada presión asistencial bajo la cual se desarrolla la actividad médica en la ciudad autónoma.

La confederación lamenta que los responsables directivos parezcan más preocupados por controlar quién habla y qué dice en los medios que por aportar soluciones a los problemas reales de la sanidad pública.

En este sentido, recuerdan que los médicos no tienen la obligación de guardar silencio para proteger la imagen de la gestión de la administración.

Acciones legales y exigencia de aclaraciones a Ingesa


Ante esta situación, la CESM ha recomendado a todos los facultativos que hayan recibido presiones o coacciones que lo pongan de inmediato en conocimiento del Sindicato Médico de Ceuta (CESM-Ceuta) para recibir el correspondiente asesoramiento legal.

La Confederación ya estudia las medidas legales pertinentes a adoptar si se confirma la existencia de estas advertencias.

Finalmente, la organización exige a Ingesa y al Ministerio de Sanidad que aclaren de inmediato estas informaciones.

CESM solicita que se garantice que ningún profesional médico sufrirá represalias y que se recupere un clima de respeto, libertad y normalidad en el Hospital Universitario de Ceuta y demás centros sanitarios.

El camarero Cristian Ventura, conocido por su frase “Con permiso, buenas tardes”, en la playa del Trampolín

El conocido camarero y creador de contenido, Cristian Ventura, uno de los rostros más virales de las redes sociales, ha sido visto en Ceuta grabando uno de sus próximos vídeos. Ventura, que cuenta con casi 800.000 seguidores en Instagram y 1,2 millones en TikTok, había anunciado previamente a través de sus redes sociales que se encontraba de camino a “un sitio muy especial”.

En una de sus publicaciones se puede observar al camarero a bordo de un ferry con destino a Ceuta, anticipando así su llegada a la ciudad.

Posteriormente, Ventura ha sido visto y grabado en la ya conocida playa del Trampolín, uno de los puntos que más protagonismo ha adquirido durante las últimas semanas por la concentración de asentamientos en los que hacían vida miles de inmigrantes tras la entrada masiva registrada a finales de julio.

No se ha podido determinar si la grabación realizada por Ventura en la playa del Trampolín se corresponde con este jueves por la mañana, pero sí que las imágenes en las que aparece el conocido camarero han sido tomadas en este enclave.


La playa del Trampolín, desalojada este jueves

La presencia de Cristian Ventura coincide con una jornada especialmente significativa en este punto de Ceuta. Policía Nacional y Guardia Civil han iniciado este jueves un operativo para desalojar la playa del Trampolín y trasladar a sus ocupantes hacia otros asentamientos situados en Loma Colmenar y Margarita.

A primera hora de la mañana, agentes de la Guardia Civil de los GRS han desplegado el dispositivo. A las 7:20 horas llegaron varios vehículos para posicionarse a lo largo de este asentamiento, formado por chozas artesanales levantadas en las últimas semanas.

La Policía Nacional también se ha desplazado hasta la zona con varias unidades. Hoy, a esa hilera de chozas se le ha escrito el final.

Atrás quedan fotografías incluso de tiendas que se habían organizado e incluso una especie de mezquita. Se había construido en pleno Trampolín una pequeña ciudad en la que incluso, entre puestos, se ofertaban productos a distintos precios.

Un camarero convertido en fenómeno viral

Cristian Ventura se ha convertido en los últimos años en uno de los camareros más conocidos de las redes sociales. Su popularidad nació de vídeos en los que muestra su trabajo de una manera muy particular, sirviendo bebidas en lugares poco habituales y realizando largos desplazamientos con su bandeja.

Su frase “Con permiso, buenas tardes” se ha convertido en su principal seña de identidad.

Además de su carisma, Ventura ha demostrado su habilidad para sostener elegantemente la bandeja en situaciones de todo tipo, llegando a hacerlo mientras montaba a caballo, subía en un camello, viajaba en el sidecar de una moto o incluso volaba en parapente.

Aunque su popularidad procede de las redes sociales, Cristian Ventura también cuenta con formación y experiencia profesional en el mundo de la hostelería.

Ahora, Ceuta se ha convertido en el escenario elegido para una de sus próximas grabaciones, precisamente en uno de los lugares que más atención ha concentrado durante la actual situación migratoria de la ciudad.

El vídeo de Cristian Ventura: un mensaje diferente

Los cibernautas, acostumbrados a un contenido en el que Ventura recorre calles, mares e incluso cielos con su bandeja, se han visto sorprendidos por un vídeo completamente diferente al que esperaban.

En este caso, el famoso camarero ha mostrado cómo caminaba con su bandeja por las calles de Ceuta, pero también ha mostrado el lado más humano de todo lo que hay detrás de las imágenes: la voz de los ceutíes.

Con el fin de dar visibilidad a lo que está ocurriendo en Ceuta, en su vídeo, Ventura se ha parado a hablar con los propios ciudadanos para conocer de primera mano cómo están viviendo estas últimas semanas en la ciudad.

El PP pide la comparecencia de la ministra Redondo ante el repunte de agresiones sexuales en Ceuta

El PP pedirá la comparecencia de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, tras la publicación de los casos de agresión sexual que se han sucedido en Ceuta. Quieren saber los populares qué protocolos se ponen en marcha para esto.

La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del Partido Popular, Carmen Fúnez, ha pedido a la ministra de Igualdad que dé la cara por lo que está sucediendo en Ceuta: “Es esencial que la ministra de Igualdad comparezca ante el Congreso de los Diputados y dé explicaciones sobre la situación que está ocurriendo”.

“Hemos registrado la petición de comparecencia de la ministra Redondo. Creemos que, por los datos que hemos venido conociendo a través de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado del aumento de agresiones sexuales, es fundamental que responda cuáles son los protocolos que está poniendo en marcha con el Ministerio del Interior”, afirma la popular.

Considera “esencial” que el Ministerio de Igualdad se ponga a trabajar en esta cuestión ante el aumento de los casos: “Un juez de Ceuta ha dicho que antes del 30 y del 31 de julio el número de detenidos que llegaba a su juzgado era de 10 y a día de hoy son 66. Y la mayoría de ellos con casos que van contra la libertad sexual”, ha razonado.

Destaca que Ana Redondo debe aclarar si, desde el Ministerio de Igualdad, “han puesto en marcha alguna acción para proteger a todas las mujeres que en este momento están en la ciudad de Ceuta”.

Las críticas a la ministra García tras los casos de sarna


Señala también a la ministra de Sanidad, Mónica García, “absolutamente desaparecida” pese al brote de sarna en las Fuerzas Armadas y en la Policía: “Se han

diagnosticado ya veinticuatro casos de sarna en los militares y hay más de dos policías diagnosticados”.

“Pedimos a la ministra que nos explique si ha puesto en marcha algún protocolo con el Ministerio de Defensa y con el Ministerio del Interior para prevenir, para detectar y para diagnosticar cuanto antes esta enfermedad y proteger a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a los militares”, añade

Reprocha a Mónica García que el pasado domingo se dedicara “a insultar” a los ceutíes en su visita a la ciudad: “Fue un auténtico insulto el hecho de que la ministra fuese allí a hablar de xenofobia. Es no conocer la ciudad de Ceuta, porque llevan cuatro religiones conviviendo desde hace siglos y no ha habido nunca ningún problema desde el punto de vista de la convivencia, de la concordia y del respeto”.

“Una ministra está para resolver y, en este caso, la ministra de Sanidad del Gobierno de Pedro Sánchez ha ido a insultar y no a resolver los problemas que tienen los profesionales sanitarios. Y por eso le pedimos que se ponga ya manos a la obra”, sentencia.

La «desidia» de Pedro Sánchez


Compara “la desidia” de Sánchez ante la crisis de Ceuta con la respuesta dada por el presidente Feijóo: “Ante la ausencia y dejadez de Pedro Sánchez, el presidente Feijóo ha ejercido de próximo presidente del Gobierno de España con liderazgo, con determinación y con contundencia”.

También apunta a las visitas vacías de los ministros a Ceuta: “Han ido a Ceuta, pero no han escuchado a los ceutíes y no han puesto ni una solución encima de la mesa. Por el contrario, ayer el presidente Feijóo presentó un plan de siete medidas concretas”.

Subraya la exigencia del mando único dentro del plan presentado por Feijóo: “Es una auténtica irresponsabilidad que, ante una crisis como la que estamos viviendo, el Gobierno no tenga un máximo responsable ante la ausencia de su presidente”.

“Al menos que nombren a alguien, a un ministro, a un vicepresidente, que se haga cargo de ejecutar las medidas necesarias en este momento para la ciudad de Ceuta”, resalta.

Critica la falta de información sobre las causas de la invasión tres semanas después: “No sabemos exactamente qué ocurrió, si lo sabían antes, por qué no pusieron los medios y, por supuesto, son también tres semanas sin que se haya conseguido esa normalidad que tanto están pidiendo el presidente Vivas y el resto de ceutíes”.

El Defensor del Pueblo admite la queja del Colegio de Médicos de Ceuta e inicia una investigación

Ángel Gabilondo ha trasladado personalmente a Enrique Roviralta su preocupación por la situación expuesta desde Ceuta y su disposición a trabajar para que las administraciones den una respuesta a las necesidades planteadas.

El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) ha recibido este miércoles una llamada personal del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, dirigida a su presidente, Enrique Roviralta, en relación con la misiva remitida recientemente por el Colegio sobre la situación sanitaria y asistencial que atraviesa Ceuta.

Admisión de la queja e inicio de la investigación oficial


Durante la conversación, Gabilondo ha comunicado al presidente del COMCE que la queja planteada por el Colegio ha sido admitida y será objeto de investigación, trasladándole además que la institución hará cuanto esté dentro de sus competencias para instar a la Administración a dar respuesta a la situación expuesta desde Ceuta.

La llamada se produce después de que el COMCE se dirigiera al Defensor del Pueblo para solicitar su intervención ante una situación excepcional que afecta tanto a las miles de personas que permanecen en la ciudad en condiciones higiénico-sanitarias precarias como al propio sistema sanitario ceutí y a sus profesionales.

Una crisis asistencial: un único hospital y zona de difícil cobertura


En aquella misiva, el Colegio advertía de la presión que soporta una ciudad con un único hospital, dificultades estructurales para atraer y mantener profesionales y considerada zona de difícil cobertura, y reclamaba una respuesta extraordinaria acorde con las circunstancias.

Entre las medidas planteadas por el COMCE se encontraba la necesidad de incrementar los refuerzos médicos y sanitarios, desplegar recursos asistenciales extraordinarios sobre el terreno y estudiar alternativas como un hospital de campaña, un posible buque hospital o la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Asimismo, se solicitaba un mando único y una coordinación interministerial efectiva ante una situación que afecta a diferentes ámbitos y administraciones.

El Colegio trasladó igualmente su preocupación por las condiciones en las que permanecen miles de personas, entre ellas menores, mujeres y niñas en situación de especial vulnerabilidad, así como por la necesidad de garantizar su atención sanitaria sin comprometer la asistencia ordinaria de la población ceutí.

Valoración del Colegio de Médicos ante la respuesta institucional


Desde el COMCE, Enrique Roviralta ha valorado especialmente la cercanía y empatía mostradas por Ángel Gabilondo durante la conversación, así como el hecho de que el propio Defensor del Pueblo haya leído personalmente la misiva y se haya puesto en contacto directo con el Colegio para comunicar la admisión de la queja.

“Agradecemos especialmente que el Defensor del Pueblo haya escuchado nuestra preocupación, haya leído nuestra carta y haya tenido la consideración de ponerse personalmente en contacto con nosotros. Más allá de los procedimientos administrativos que ahora deban seguirse, valoramos enormemente su empatía y su disposición a conocer la realidad que estamos trasladando desde Ceuta”, señala Roviralta.

Para el Colegio, la admisión de la queja supone un paso importante para que la situación sanitaria y asistencial de Ceuta continúe siendo analizada por las instituciones del Estado y para que las necesidades expuestas por los profesionales sanitarios de la ciudad obtengan una respuesta.

El COMCE queda ahora a disposición del Defensor del Pueblo para facilitar toda la información que pueda requerir durante la investigación y confía en que las actuaciones iniciadas contribuyan a impulsar soluciones ante una situación que continúa exigiendo recursos, coordinación y una respuesta adecuada a las necesidades de Ceuta.

Vivas exige rapidez en los expedientes policiales de los inmigrantes porque «Ceuta no aguanta más»

No tiene datos oficiales, pero asegura que cree a ciegas en los datos facilitados por quienes son conocedores del ritmo que está siguiendo la Policía Nacional para tramitar expedientes que tengan que ver con inmigrantes llegados a Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio desde Marruecos.

Un ritmo lento provocado por la falta de efectivos suficientes como para afrontar la crisis de envergadura con los recursos que debieron haberse acordado desde el minuto 1.

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha asegurado que el número de expedientes de devolución que la Policía Nacional tramita está en “entre 25 y 30 al día” lo que, a ese ritmo, “no saldrían de Ceuta las personas que han llegado por lo menos en un año”, ha sentenciado.

“Ceuta no puede aguantar un año en esta situación”, ha indicado en declaraciones a los periodistas con motivo de la recepción ofrecida al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

“El estado tiene capacidades para poner medios suficientes para que esa cifra sea acorde con la exigencia. Ceuta no puede vivir en este permanente estado de angustia, necesita la normalidad, la Ceuta de hace 21 días”, ha recalcado molesto ante los presentes.

Una respuesta que sea inmediata para volver a la normalidad

Ha pedido una “respuesta inmediata” para acelerar la salida de los inmigrantes que llegaron, recalcando que “la prioridad pasa por el retorno a Marruecos de quienes accedieron a la ciudad durante aquellos dos días” en una entrada “masiva, organizada e ilegal”.

“La vuelta a la normalidad tiene que ser el retorno a Marruecos de todas las personas que vulneraron nuestra integridad territorial”.

Las cifras de las que se lamenta Vivas coinciden con el pronóstico de una de las personas que más sabe en cuanto al funcionamiento en el área de Extranjería, Ramón Caudevilla.

En declaraciones a este periódico, apuntó al tiempo que se iba a tardar en resolver las situaciones de los llegados vista la manera en la que se estaba abordando esta situación.

Un Gobierno que no ha estado a la altura y no se puede depender de Marruecos


“El Gobierno de la Nación no ha estado a la altura. No lo estuvo cuando se produjo la vulneración de nuestra integridad territorial y no lo está ahora cuando requerimos de una manera urgente e inaplazable la vuelta a la normalidad”, ha insistido Vivas.

Para el presidente de la Ciudad, Ceuta está al “límite, absolutamente insostenible y de alto riesgo” para ámbitos como la seguridad ciudadana, la salud pública, el funcionamiento de los servicios esenciales, la convivencia y la propia seguridad nacional.

El jefe del Ejecutivo local ha defendido que la protección de la frontera no puede quedar supeditada a Marruecos. “La seguridad de nuestra frontera no puede ni debe estar encomendada al país vecino”, ya que no se trata de “un vecino fiable”.

Durante su intervención, el presidente autonómico ha sostenido que Ceuta se siente «abandonada» por el Gobierno central, aunque ha destacado la respuesta de la ciudadanía. «Ceuta se mantiene en pie y no está dispuesta a rendirse gracias fundamentalmente a los ceutíes», ha dicho, resaltando el comportamiento de la población ante la crisis.

alerta-ceuta-marroquies-siguen-entrando-espigon-tarajal-2000-00019

La Ceuta indignada que quiere salir adelante


Pese a sus críticas, Vivas ha confiado en que el Ejecutivo central «recapacite» y movilice los recursos necesarios para reforzar la frontera, aumentar los efectivos de las fuerzas de seguridad, apoyar al sistema sanitario y poner en marcha medidas económicas para paliar los efectos de la crisis migratoria.

Vivas ha recordado que lo sucedido el 30 de julio ha llevado a Ceuta a una situación límite y de riesgo en materia de salud y seguridad ciudadana. “Una situación límite que ha desvelado lecciones importantes”. Una, que “el Gobierno de la Nación no ha estado a la altura, no lo estuvo cuando se produjo la vulneración de la integridad territorial ni ahora cuando se tiene que volver a la normalidad”.

“Ceuta está indignada, abandonada por el Gobierno de la Nación, añora la Ceuta de hace 20 días, pero no está dispuesta a rendirse, gracias fundamentalmente a la condición de su gente, gracias a los ceutíes. Los ceutíes están manteniendo en pie a la ciudad, llevan el sentimiento de España en lo más profundo de su ser, recen como recen”, ha expuesto.

Apoyo de la Junta de Andalucía


Para lograr la salida a esta situación de bloqueo, Vivas ha indicado que se pedirá y sabe que se contará con el apoyo de la Junta de Andalucía, para “remontar el vuelo y salir reforzados del duro trance. Estoy convencido de que vamos a contar con Juanma Moreno, porque no nos ha fallado nunca. Antes de ser presidente de la Junta de Andalucía ocupó otros puestos y tuvo a Ceuta como prioridad”, expresó.

Entre las medidas sobre las que se va a trabajar, Vivas ha indicado el potenciar a Ceuta como destino de turismo para todos los andaluces, como turismo social que promueva la Junta, además de la inclusión en los mercados turísticos.

También ha destacado el apoyo que se pedirá para poner en marcha una conexión marítima con Málaga, programación de Andalucía en Ceuta, poder trasladar a distintos sectores a la ciudad para captar empresarios, fomentar encuentros para reunir empresas y proyectos de inversión, fortalecer puertos, acompañar a empresas que quieran extenderse en Ceuta, acceso de pymes andaluzas o la intensificación de Ceuta en Canal Sur, así como el establecimiento de un marco estable de colaboración.

Ambas administraciones trabajan conjuntamente en iniciativas de tipo económico, cultural o social con el fin de contribuir al resurgimiento de la ciudad tras la crisis.

Los vecinos anuncian un bloqueo de la explanada de Loma Colmenar este jueves a las 20:00 horas si no se desalojan las barriadas

Los representantes de las asociaciones vecinales de 317 VPO, Doctora Soraya y Loma Colmenar han exigido a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y a la Delegación del Gobierno que cumplan los compromisos trasladados a los presidentes vecinales para descongestionar las barriadas de Ceuta ante la presencia de inmigrantes en calles y espacios residenciales.

A esta reclamación se ha sumado el MDyC, que también pide el cumplimiento de lo acordado con los vecinos y considera “inaceptable” que los responsables políticos no cumplan con su palabra en la situación que atraviesa la ciudad.

Según explican las asociaciones, se les trasladó que se procedería a retirar a las personas que permanecen en las calles y reagruparlas en los distintos puntos habilitados, con el objetivo de recuperar la normalidad en las zonas residenciales y garantizar, al mismo tiempo, una atención digna a las personas migrantes.

Sin embargo, los vecinos consideran que la actuación desarrollada este jueves en Loma Colmenar, con el desalojo del denominado Trampolín y el traslado de las personas que permanecían allí, no ha resuelto el problema de fondo.

«No se trata de trasladar a los migrantes de una zona a otra»


El MDyC denuncia precisamente que el traslado desde el Trampolín no responde al compromiso adquirido con los vecinos.

“Lo que les prometieron desde la Delegación del Gobierno es el traslado de las personas que se encuentran deambulando por la ciudad y que pernoctan en las barriadas de la periferia”, señala la formación.

Los localistas reclaman que se actúe sobre las miles de personas que permanecen en las barriadas y no únicamente sobre quienes se encontraban en un punto concreto.

«No se trata únicamente de trasladar los migrantes de una zona a otra», sostiene el MDyC, sino de sacar de las barriadas a quienes permanecen en ellas en condiciones inadecuadas para que puedan recuperar cierta normalidad.

Veinte días después, la situación continúa


Las asociaciones vecinales denuncian que han transcurrido ya 20 días y todavía se encuentran personas deambulando por diferentes barriadas y zonas de Ceuta, algunas de ellas pasando la noche en calles, espacios abiertos y lugares que, según los vecinos, no reúnen condiciones adecuadas.

También muestran especial preocupación por la presencia de menores y jóvenes en condiciones de extrema precariedad, que permanecen durante horas en la vía pública sin una respuesta que consideran adecuada.

El MDyC coincide en este punto y considera «inaceptable» que, después de tres semanas desde la entrada masiva, continúe habiendo personas, incluidos menores, durmiendo en las calles en condiciones infrahumanas.

Reclaman una solución coordinada


Los vecinos piden a la ministra y a la Delegación del Gobierno que cumplan los compromisos adquiridos, retiren de las calles a quienes duermen en condiciones inadecuadas y realicen una reagrupación efectiva en los recursos habilitados.

También reclaman una atención específica a los menores vulnerables y que las actuaciones se desarrollen bajo criterios de seguridad, salubridad, humanidad y respeto a los derechos de todas las personas.

Asimismo, solicitan información clara a las asociaciones sobre las medidas previstas y los plazos para ejecutarlas.

Desde el MDyC, por su parte, exigen directamente a Elma Saiz, que permanece en Ceuta, y a la Delegación del Gobierno que «cumplan con su palabra» y con el acuerdo alcanzado con los representantes vecinales.

Los vecinos anuncian un bloqueo a las 20:00 horas


Ante la falta de una solución, los representantes vecinales anuncian que este jueves a las 20:00 horas bloquearán la explanada con la participación de vecinos.

En su comunicado advierten de que, si no se produce el desalojo de las personas que permanecen en las barriadas, procederán ellos mismos a desalojar la explanada, asegurando que lo harán «cueste lo que cueste y con todas las consecuencias».

Los vecinos recalcan que su reclamación no supone pedir que se abandone a nadie, sino que exista organización, responsabilidad y una respuesta digna para las personas migrantes, al tiempo que las barriadas puedan recuperar la normalidad.

Después de veinte días, concluyen, «ya no es momento de anuncios. Es momento de cumplir la palabra dada y de actuar».