Vox exige a Vivas que actúe ante los “posibles casos de enfermedades transmisibles”

Vox Ceuta se ha pronunciado este martes sobre la situación sanitaria de la ciudad, exigiendo al Gobierno del PP “que ejerza de manera inmediata las competencias que tiene atribuidas la Ciudad Autónoma en materia de Salud Pública”.

Una exigencia que viene motivada “ante la aparición de posibles casos de enfermedades transmisibles entre las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta”.

Así, insisten a través de una nota de prensa, Vox “reclama al Gobierno local que active todos los mecanismos de vigilancia, prevención y control epidemiológico”, así como la habilitación de espacios alejados de las zonas residenciales y un dispositivo de Salud Pública. 

Las competencias de la Ciudad en salud pública


Desde la formación que lidera Juan Sergio Redondo, han recordado que “el Real Decreto 32/1999 atribuye expresamente a la Ciudad Autónoma el estudio, vigilancia y análisis epidemiológico, así como las acciones sanitarias permanentes frente a enfermedades transmisibles.

Por tanto, advierte VOX, “el Ejecutivo local no puede limitarse a contemplar la situación ni trasladar toda la responsabilidad al Gobierno de la Nación”.

Además, piden que “los servicios de Salud Pública activen los protocolos epidemiológicos ante cualquier persona que presente síntomas compatibles con una enfermedad transmisible. Y que de esta manera se proceda a su valoración, diagnóstico y seguimiento y se adopten, cuando los criterios médicos y la legislación sanitaria así lo determinen, las correspondientes medidas de tratamiento, control o aislamiento”. 

Habilitar naves o instalaciones adecuadas


Por otro lado, Vox ha pedido al Gobierno local que “se habiliten con carácter urgente naves o instalaciones adecuadas en la zona del Tarajal como espacios temporales de aislamiento sanitario”.

Además, reclaman que “las mismas se doten de los medios médicos, higiénicos y asistenciales necesarios, así como que se mantengan alejadas de zonas residenciales y de grandes concentraciones de población”. 

Un dispositivo de Salud Pública


A través de esta nota de prensa, desde el grupo Vox reclaman un dispositivo permanente de Salud Pública en esta zona, coordinado con Ingesa y las demás autoridades competentes, para realizar las pruebas diagnósticas que procedan, identificar rápidamente posibles cadenas de transmisión y establecer las medidas de aislamiento o seguimiento que determine la autoridad sanitaria.

“Es urgente aplicar estrictamente los protocolos sanitarios a quienes presenten síntomas, sean casos sospechosos o hayan estado expuestos a una enfermedad transmisible”, subraya el partido.

Asimismo, indicen en que “la concentración de miles de personas en condiciones precarias exige precisamente reforzar la vigilancia epidemiológica y actuar con rapidez ante cualquier posible foco”.

Por último, el partido insiste en que “Vivas tiene competencias en Salud Pública, tiene instrumentos legales para ejercerlas y tiene la obligación de proteger la salud de los ceutíes”.

Por ello, VOX exige prevención, detección, tratamiento y aislamiento cuando resulte sanitariamente necesario. “Lo que no resulta admisible es esperar a que aparezca un brote para empezar a actuar”, avisa.

¿Alertó el CNI sobre la entrada masiva en Ceuta que provocó Marruecos?

El Gobierno de la Nación se ha cerrado en banda a la hora de negar que tanto los servicios de información de Policía y Guardia Civil como el CNI hubieran advertido de la que se avecinaba el 30 de julio, cuando miles de marroquíes cruzaron el espigón del Tarajal el día en el que su rey estaba de celebraciones.

Con mayor o menor carga crítica, cada uno de los ministros que ha desfilado por Ceuta ha centrado sus intervenciones en dos claves: ensalzar la colaboración de Marruecos y negar su implicación en las avalanchas, así como insistir en que España no tuvo conocimiento de que algo podría suceder ya que el CNI no habría cumplido con su papel de advertir de riesgos para la integridad de España.

La nebulosa en torno a todo esto ha llevado a que Vox haya pedido al Gobierno que desclasifique los informes del CNI relacionados con Marruecos y la crisis en Ceuta, así como también las conversaciones mantenidas con Rabat.

El senador de Vox Javier Alonso ha insistido además en la necesidad de militarizar de forma permanente la frontera y exige el retorno de todo adulto sin derecho a permanecer en Ceuta, así como la identificación y el retorno asistido de los menores conforme al acuerdo de 2007.

A su juicio, Marruecos debería asumir todos los costes ocasionados por la entrada irregular de miles de personas a la ciudad autónoma, desde los policiales a los sanitarios. “Ceuta y Melilla son España; no se reparten, no se negocian; se defienden”, explicó.

El CNI en el punto de mira, el discurso político que oscurece su labor

La petición por conocer los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) tiene su fundamento, toda vez que se trata de aclarar si existieron avisos y el papel que desempeñó el Gobierno ante todo esto.

Hasta el momento, fuentes del CNI recogidas por diversos medios de comunicación desde la reciente crisis han insistido en que se avisó en varias ocasiones antes de ese 30 de julio.

Avisos que no fueron tenidos en cuenta por el Gobierno de España. Pero hay más, los servicios de información del CNP enviaron informes de lo que estaba sucediendo para conocimiento de sus mandos, primero, y de la cúpula gubernamental, después.

Con la Inteligencia en el punto de mira, la clave está en que pueda conocerse el contenido de esos informes del CNI, en detallar qué tipo de alerta fue trasladada, a sabiendas además de que la vigilancia en los arenales por parte de Marruecos no existió.

Los propios inmigrantes que cruzaron advierten que no hubo ningún sistema de vigilancia, ningún control. Es más, el refuerzo que sí se aplicó el 15 de agosto y días previos faltó en esa jornada.

Ceuta en la encrucijada: entre la emergencia humanitaria y el posible colapso asistencial sociosanitario

Lo que está viviendo Ceuta en estas semanas no es solo una crisis migratoria: es un espejo incómodo de las contradicciones de nuestro modelo de acogida, de la fragilidad de los sistemas públicos y de la tensión entre seguridad y derechos humanos. La ciudad autónoma se ha convertido en el epicentro de un fenómeno que, más allá de las cifras, pone a prueba nuestra capacidad de respuesta como sociedad y como sistema sanitario.

En apenas unos días, la llegada masiva de miles de personas —muchas de ellas menores no acompañados— ha desbordado los recursos de acogida y asistencia. Los sindicatos sanitarios y otros actores llegan a hablar de “zona de catástrofe asistencial”; el Gobierno prefiere el término “tensión sanitaria”. Pero detrás de los eufemismos hay realidades concretas: urgencias colapsadas, radiología saturada, atención primaria sobrecargada y profesionales muy cansados en urgencias y descontentos en general. Y, sobre todo, hay personas que duermen en asentamientos improvisados, sin condiciones de salubridad, con brotes de gastroenteritis, y casos de sarna, y un riesgo creciente de que aparezcan procesos infecciosos evitables.

Esta situación no es nueva en su esencia, pero sí en su magnitud y velocidad. Ceuta arrastra un déficit estructural en sanidad: escasez de especialistas, dificultades para cubrir bolsas de contratación, plantillas por debajo de la media nacional. La crisis migratoria no ha creado estos problemas, pero los ha puesto en evidencia de forma brutal. Y lo ha hecho en un momento especialmente delicado, con el sistema ya tensionado por la estacionalidad vacacional y una demanda asistencial que no cesa.

Desde una perspectiva personal, lo que más duele es la sensación de que estamos reaccionando en lugar de anticipar. La frontera se blinda cuando hay llamadas en redes sociales para un nuevo asalto; se despliegan efectivos policiales y militares cuando la presión mediática es insoportable; se hablan de “espacios adicionales” para diagnósticos precoces cuando los brotes ya están encima de la mesa. Pero falta una estrategia integral que combine seguridad, acogida digna y atención sanitaria sostenible en el tiempo y un verdadero mando único desde un centro coordinador de emergencias.

Aquí es donde debemos posicionarnos, no como unos actores más en el debate, sino como una voz que recuerde que la salud pública no es un lujo, sino una condición necesaria para la estabilidad social. La atención a migrantes no es un gasto, es una inversión en prevención. Cada caso de tuberculosis no detectado, cada brote de gastroenteritis no controlado, cada menor sin seguimiento pediátrico, es un riesgo que se multiplica y que, al final, pagamos todos.

La evolución de esta crisis dependerá de varias variables. Si la situación se alarga, la presión sobre el sistema sanitario crecerá de forma exponencial. Algunos profesionales ya muestran signos de agotamiento; la fuga de talento es un riesgo real si no se toman medidas urgentes de refuerzo de plantillas y mejora de condiciones laborales. Además, la falta de espacios adecuados para la acogida y el diagnóstico temprano seguirá generando focos de insalubridad que pueden derivar en emergencias sanitarias de mayor calado.

Pero también hay oportunidades. Esta crisis puede ser el catalizador para repensar el modelo de atención a migrantes en Ceuta y en otras fronteras. Hace falta una coordinación real entre administraciones, con recursos suficientes y estables, no parches temporales. Hace falta un plan de salud pública específico para contextos de alta movilidad, que incluya cribados sistemáticos, vacunación, seguimiento de crónicos y atención a la salud mental. Y hace falta, sobre todo, un relato que no contraponga seguridad y derechos, sino que los entienda como complementarios.

Se debería abogar por una respuesta que combine tres ejes: primero, refuerzo inmediato del sistema sanitario ceutí, con personal, medios y espacios adecuados; segundo, un plan de acogida digna que evite el hacinamiento y garantice condiciones de salubridad; y tercero, una estrategia de largo plazo que anticipe escenarios similares y evite que la emergencia se convierta en crónica, así como que se cumpla la ley si hay que devolver a muchos de los que ilegalmente han entrado de forma masiva.

La situación en Ceuta no es un problema de todos. Y la forma en que lo resolvamos dirá mucho de qué tipo de sociedad queremos ser.

Eclipse parcial de Luna el 28 de agosto: así podrá verse a simple vista

El cielo volverá a ofrecer un espectáculo astronómico visible desde toda España durante la noche del próximo 28 de agosto. Se trata de un eclipse parcial de Luna que los aficionados a la astronomía en Ceuta podrá contemplar a simple vista, sin necesidad de utilizar telescopios ni ningún otro instrumento especial.

Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la observación del eclipse parcial de Luna parcial no entraña ningún riesgo, por lo que bastará con buscar un lugar desde el que exista una buena visión del cielo para seguir la evolución del fenómeno.

La fecha tendrá además otro atractivo: coincidirá con la Luna llena, por lo que el eclipse se producirá precisamente cuando nuestro satélite se encuentre en esta fase.

No se verá igual desde todos los puntos de España


Aunque el eclipse parcial de Luna parcial será visible en todo el país, las condiciones de observación cambiarán dependiendo de la zona. En el centro y este de la Península, Baleares y Melilla, la Luna se pondrá antes de que concluya la fase parcial.

En cambio, en el resto de la Península, Canarias y Ceuta, el ocaso lunar tendrá lugar después de que termine esa fase del eclipse, lo que permitirá contemplar el fenómeno con unas condiciones diferentes.

Este eclipse parcial de Luna llegará además después del eclipse solar total registrado el pasado miércoles, cuya fase de totalidad pudo observarse desde el Ártico, Groenlandia, Islandia y el norte del océano Atlántico.

En España también fue posible contemplar el fenómeno justo antes de la puesta de Sol.

Tres eclipses solares convertirán a España en protagonista


La cita lunar del 28 de agosto forma parte de una etapa especialmente destacada para la astronomía en España. Entre 2026 y 2028 se producirán tres eclipses solares que podrán observarse desde distintos puntos del país.

El primero fue el 12 de agosto de 2026, cuando un eclipse total de Sol fue visible en España por primera vez desde hace más de un siglo. La franja de totalidad atravesó el territorio de oeste a este y pasó por numerosas capitales de provincia, desde A Coruña hasta Palma de Mallorca, incluyendo León, Bilbao, Zaragoza y Valencia.

La posición de España al final de la franja de totalidad hizo que el fenómeno se produjera con el Sol muy próximo al horizonte. Por ello, fue especialmente importante disponer de un lugar con buena visibilidad hacia el oeste.

2027: el eclipse total que llegará hasta Ceuta

Casi un año después, el 2 de agosto de 2027, España volverá a vivir otro eclipse total de Sol. En esta ocasión, la franja de totalidad atravesará el estrecho de Gibraltar de oeste a este y cubrirá el extremo sur de la Península y el norte de África.

El fenómeno incluirá ciudades como Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla. Será un eclipse que tendrá lugar durante la mañana y que tendrá en Ceuta uno de sus puntos más destacados, con una duración máxima de la totalidad de 4 minutos y 48 segundos.

2028: un eclipse anular cerrará el trío

La sucesión continuará el 26 de enero de 2028 con un eclipse anular. La franja de anularidad cruzará la Península de sudoeste a noreste justo antes de la puesta de Sol.

La fase anular podrá verse completa en ciudades como Sevilla, Málaga, Murcia y Valencia, mientras que en Palma de Mallorca y Barcelona únicamente se observará el comienzo de esta fase, ya que el Sol se pondrá antes de que finalice.

Como ocurrirá con el eclipse de 2026, la baja elevación del Sol sobre el horizonte obligará a buscar lugares con una excelente visibilidad hacia el oeste.

Así, el eclipse lunar del 28 de agosto será una nueva oportunidad para mirar al cielo, pero no será la última. España afronta tres años excepcionales para la observación astronómica, con dos eclipses totales de Sol y uno anular entre 2026 y 2028.

Abid, uno de los jóvenes que entró en la avalancha del 30J: “Los policías no hacían nada”

Desde el pasado 30 de julio, Ceuta es otra. El espigón del Tarajal se convirtió durante horas en el escenario de una entrada masiva y sin freno desde Marruecos. Miles de personas avanzaron hacia la ciudad autónoma en avalancha con el objetivo de pisar tierras españolas, aplastando a otras que murieron ahogadas.

Entre ellos estaba Abid, un joven tetuaní de 23 años que, al igual que otros muchos, veía en Marruecos la imposibilidad de llevar una vida plena y acceder a diversas oportunidades.

En una entrevista con El Faro de Ceuta, Abid desgrana su experiencia durante la entrada masiva, lo ocurrido tras llegar a la ciudad y sus aspiraciones en España, entre otros temas. Recuerda que vio cadáveres en la arena, pero siguió hasta cruzar.

-¿Cómo era su vida allí en Marruecos?

-En Marruecos estudiaba en un instituto español que se llama Juan de la Cierva y ahí me formaba en Automatización y Robótica Industrial. El año pasado me saqué el título.

No tengo ni padre ni madre ni familia que me apoyara para tener un futuro bueno. Necesitaba cambiar mi vida para mejorar y empezar de nuevo.

-¿Por qué decidió dar el paso de Marruecos a Ceuta?

-No crucé por diversión ni por hacer daño a nadie. Llevaba mucho tiempo sufriendo y sin familia que me apoyara. Vine aquí para buscar una vida mejor. Desde pequeño he estado en un orfanato.

En Marruecos no hay mucha oportunidad de trabajo. Después de estudiar en el centro Juan de la Cierva, presenté mi currículum a unas empresas para trabajar y me dijeron, luego te llamamos, ¿sabes?

-En cuanto a la entrada, ¿tuvo planificado entrar sabiéndolo de antes o le pilló de sorpresa?

-No tenía ni idea sobre que la frontera estaba abierta. Me levanté, cogí el móvil para llamar a un amigo para quedar y me salieron notificaciones de que la frontera estaba abierta. Me quedé flipando.

Vi que la noticia era verdad, que la gente estaba en Castillejos entrando a Ceuta. Cogí la moto y fui con amigos a la frontera.

-¿Cómo fue el momento y el ambiente en la entrada?

-La entrada fue un momento de mucho miedo, había mucha gente. Sabía que podía pasarme algo, pero asumí el riesgo de salir de la situación en la que estaba.

Cuando crucé había gente muerta en la arena, me da mucha pena la verdad.

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-¿Encontró dificultades a la hora de entrar por parte de los policías o autoridades?

-En la frontera de Marruecos había policías, pero estaban parados y no hacían nada. Estaban parados y viendo a la gente pasando y nada más. Luego entramos a la frontera y había mucha gente, unos empujándose a otros, una pena la verdad.

-¿Qué situación te encontraste al llegar a Ceuta?

-Una situación que no me la esperaba. Cuando uno llega a otra tierra, otro lugar donde no conoce a nadie, es un poco difícil, pero hay que aguantar. He encontrado a personas que viven en situaciones parecidas a las mías. No está siendo fácil, la verdad.

-¿Cómo estaban las personas que estaban entrando a Ceuta?

-Había muchas personas contentas, porque entrar a Ceuta es un sueño de un montón de gente de Marruecos. Siempre si hablas con uno, te va a decir que quiere salir de África y que quiere mejorar su vida.

-Tras llegar a Ceuta, ¿cuáles son tus planes de futuro y aspiraciones?

-La verdad que no busco una vida de lujo, ósea, yo quiero una oportunidad. Quiero estar seguro, trabajar y aprender para construir una vida mejor.

No tengo ningún sitio o destino que prefiera, donde me lleve el destino y pueda aprovechar la oportunidad. Si hay trabajo, voy a seguir.

Plan de Empleo 2026-2027: nuevas 209 contrataciones en Ceuta

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha publicado en el BOCCE la resolución por la cual se concede a la Ciudad Autónoma de Ceuta una subvención de 4.350.399,15 euros para la puesta en marcha del esperado Plan de Empleo 2026-2027.

Esta inversión permitirá la contratación de un total de 209 trabajadores que desempeñarán funciones de interés general y social en la autonomía.

Más de 4 millones de euros para el empleo local


El objetivo principal del Plan de Empleo 2026-2027 es ofrecer una oportunidad laboral a las personas que tienen más dificultades para acceder al mercado de trabajo en Ceuta.

Los contratos financiados con esta ayuda cubrirán los costes salariales de los beneficiarios, quienes se integrarán en distintos proyectos diseñados para mejorar los servicios públicos de la ciudad.

Según la resolución, la mayoría de los programas previstos en este Plan de Empleo 2026-2027 tendrán una duración de nueve meses.

Entre las áreas de actuación más destacadas se encuentran:

  • Apoyo a centros educativos: con 59 plazas para perfiles como pintores, fontaneros, electricistas, albañiles y conserjes.
  • Atención al alumnado con necesidades especiales: el programa más amplio, con 135 puestos destinados a promotores de autonomía personal, asistentes educativos y enfermeros (DUE).
  • Prevención de riesgos y tecnificación: incluye técnicos de prevención, arquitectos técnicos y especialistas en microinformática.

Colectivos prioritarios en el Plan de Empleo 2026-2027


La selección de los trabajadores para el Plan de Empleo 2026-2027 no se realiza al azar. El SEPE ha establecido unos baremos estrictos para garantizar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.

En este sentido, se ha reservado un 50,20% de las plazas para colectivos vulnerables.

Además, el Plan de Empleo 2026-2027 pone un foco especial en la igualdad y la juventud. Se ha garantizado que el porcentaje de mujeres contratadas corresponda al 63,71% y el de jóvenes al 18,33%, reflejando la realidad estadística del desempleo en Ceuta.

Otros grupos que tendrán preferencia incluyen:

Requisitos para participar


Para poder optar a una de las plazas de este Plan de Empleo 2026-2027, los candidatos deberán cumplir requisitos básicos como figurar inscritos como demandantes de empleo y estar empadronados en Ceuta al menos desde hace un año.

El proceso de selección será gestionado directamente por la Oficina de Empleo del SEPE en Ceuta, que realizará los sondeos y publicará las listas provisionales y definitivas en su web oficial y en el BOCCE para asegurar la máxima transparencia en el acceso al Plan de Empleo 2026-2027.

Puede consultar la resolución del Plan de Empleo 2026-2027 aquí.

Legionarios activados en la crisis de Ceuta: “Una cosa es trabajo, otra explotación”

Miembros del Tercio Duque de Alba II de la Legión de Ceuta alzan su voz ante la grave discriminación que están sufriendo tras la entrada masiva de finales de julio por el espigón del Tarajal.

Explican que desde ese 30 de julio, “estamos trabajando sin parar, no hay un día de descanso, hacemos 24 horas patrullas y estando en el cuartel sin nada que hacer más que mantenimiento, no nos dan descanso”, exponen.

“Nos comemos todas las guardias y ahora, con el nuevo cuadrante, se supone que entramos de 24 horas hasta el 30 de septiembre, ¿cuándo descansamos? Esa es la pregunta, ¿tenemos que estar hasta el 30 de septiembre encerrados en Ceuta sin ver a nuestros familiares, hijos, mujeres y demás?”, denuncian estos integrantes de la Legión.

“Una cosa es trabajo y otra explotación, porque nos comemos todas”, añaden.

Activados en la crisis y sin salir de Ceuta


Además de estar activados con motivo de la crisis, también les han encomendado organizar los actos de cara al próximo 20 de septiembre, aniversario de la Legión.

Denuncian que el cuadrante que se les ha trasladado conlleva no salir de Ceuta hasta el 30 de septiembre. “Es una locura, dos meses aquí trabajando sin parar de domingo a domingo, qué más quieren que hagamos, somos personas no máquinas y queremos ir a nuestras casas también”.

Los legionarios denuncian que los tienen sin vacaciones, “sin poder irnos ni descansar un fin de semana hasta el 30 de septiembre, 2 meses sin parar haciendo guardias 24 horas de turnos… cómo nos pagan esto, ¿cuántos días nos tendrán que dar por todo lo trabajado? No es una misión”, exponen, lamentando que no son reconocidos ni en la propia Legión.

“Esto es denunciable, desde el 30 de julio sin descansar, con guardias de por medio sin que nos den nuestros días y vamos a estar 2 meses sin ver a nuestra familia. Es una vergüenza”.

Que nombren a Juan Vivas delegado del Gobierno

Llego a una conclusión personal: el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, en las próximas elecciones, si gana su partido, debería ser nombrado delegado del Gobierno en Ceuta.

Creo que el cargo que, en el fondo, Juan Vivas quiere tener es el de delegado del Gobierno de Ceuta, para tener competencias sobre la Policía Nacional, la Guardia Civil, el Ejército, Sanidad, Educación, Costas, etc. Y lo creo porque siempre está más preocupado por las competencias del delegado del Gobierno que por las suyas propias.

Vivas debería meterse de lleno en sus competencias y procurar que todas estén bien cubiertas. Una vez tenga sus competencias al día, que exija lo que considere necesario. Mientras tanto, tampoco tiene mucho sentido.

La invasión que ha sufrido Ceuta, con el paso de los días, se ha convertido en una crisis humanitaria que hay que solucionar lo antes posible. Aquí, las dos administraciones tienen mucho que hacer, cada una dentro de sus competencias.

Es inconcebible que tanto el Ayuntamiento como la Delegación del Gobierno, desde el primer momento, no hayan habilitado zonas seguras para que los menores y, sobre todo, las niñas y las mujeres, dispongan de un sitio seguro donde poder vivir mientras se toman las decisiones que haya que tomar.

Tanto la Delegación del Gobierno como el Ayuntamiento, algo tan importante como proporcionar un sitio seguro y digno a los menores, lo han dejado en manos de los vecinos de la periferia, que han tenido que montar campamentos sin ayuda de nadie. No sé cómo no se les cae la cara de vergüenza tanto a Juan Vivas como al delegado del Gobierno. No olvidemos que la competencia en materia de menores es de la Ciudad Autónoma, es decir, que recae algo también en su presidente, Juan Vivas.

Con los mayores pasa lo mismo. Mientras la Administración competente, en este caso el Gobierno de la nación (también lo es de los menores en gran parte), les da una solución, deberían habilitar sitios donde puedan asearse, dormir, estar controlados, etc.

De la invasión, lógicamente, tiene que haber responsables, y esos, sin lugar a dudas, son el Gobierno de la nación y el rey de Marruecos. Esto debe quedar bien claro.

El Gobierno de España es responsable por no haber previsto lo que iba a ocurrir y por no tener una Ley de Extranjería ética, pero también acorde con los tiempos que estamos viviendo.

Que la derecha y la ultraderecha están aprovechando todo esto para ganar votos está más claro que el agua.

¿Qué hubiese pasado si, en vez de estar gobernando Pedro Sánchez, hubiese estado Feijóo? ¿Dónde se hubiese metido Juan Vivas?

¿Y si hubiese estado gobernando la ultraderecha?

Por cierto, no hay que olvidarse de que la ultraderecha tiene de amigos a los presidentes de Israel y Estados Unidos, muy amigos ahora mismo del rey de Marruecos, y hay quienes apuntan —y razones pueden tener— que están detrás de la invasión que hemos sufrido por parte de Marruecos.

Habrá quien piense en lo que pasó en el islote Perejil, estando como presidente del Gobierno el impresentable de Aznar. Que no se olvide nadie de que lo que se hizo fue con el beneplácito de Estados Unidos, pues en aquellos tiempos Aznar era el ranchero del presidente de Estados Unidos.

Que la grave problemática que hay en Ceuta hay que solucionarla ya no admite dudas. Y para ello, lo mejor es que las dos administraciones, local y central, cumplan cada una con sus competencias, sin inmiscuirse en las del otro.

Lo que no puede ser es que tanto unos como otros se crean que estamos en campaña electoral y que, de una desgracia como la que estamos padeciendo los ceutíes, quieran sacar rédito político y ganar votos.

A Ceuta le va a costar mucho recuperarse y hay que decir la verdad: la mayoría de nuestros hijos se van a la península a estudiar y ya no quieren volver porque aquí no tienen futuro. Ahora, menos todavía. Y los que se jubilan, en su mayoría, también se marchan.

Todos queremos a Ceuta, pero Ceuta cada vez está peor en todos los aspectos. Y los que mejor parados salen son los empresarios que ya todos sabemos, que son los que mandan en la política del Ayuntamiento, y los políticos, que cobran un pastón por hacer bien poco.

Quiera Juan Vivas o no quiera, la realidad es que cada vez hay menos personas que quieran quedarse en Ceuta, y de esto la culpa la tienen, principalmente, las políticas que llevan a cabo el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno.

¿Nueva normalidad turística?

Han pasado ya más de dos semanas desde que Ceuta perdiese la normalidad y con ello la tranquilidad en sus calles. Más de dos semanas en las que televisiones, periódicos, radios y, sobre todo, redes sociales, no paran de bombardear, una y otra vez, con las imágenes de una ciudad sumida en el caos absoluto y en un descontrol que las administraciones no quieren o no pueden abarcar. Todo el planeta está pendiente de Ceuta, de la inacción de Marruecos en su frontera (este fin de semana empezó su lavado de imagen) y la falta de gestión del gobierno central. Sin embargo, hay un punto de vista muy importante para la ciudad que se está escapando: el turismo.

Ceuta, es la perla del Mediterráneo. Un calificativo que ha provocado una gran seducción en el sector turístico, principalmente los meses de verano. Sus playas, gastronomía, temperatura ideal y demás atractivos turísticos la han convertido en un lugar de ensueño. Algo que este bombardeo de videos y noticias con peleas de migrantes, declaraciones de vecinos, robos y, en muchas ocasiones, imágenes distorsionadas porque no se corresponden con lo sucedido ni con la fecha en la que se producen, hace mucho daño a la ciudad autónoma. Lo ocurrido en el espigón del Tarajal a finales de julio ha roto la imagen de fraternidad y civismo. No obstante, voy a romper una lanza a su favor.

El pasado fin de semana, pese a que los medios se hacían eco de una posible entrada masiva nuevamente en Ceuta, mi mujer y yo cogimos el primer ferry del sábado para conocer la ciudad. ¡Estáis locos! ¡Os van a robar! ¿No tenéis otro momento para viajar? ¡Está todo lleno de mierda y es una pocilga! Éstos fueron solamente algunos de los comentarios recibidos por familiares y amigos cuando les comentamos dónde íbamos a viajar. Es más, a mí padre no le comenté dónde iba hasta que llevaba allí un día. No quería preocuparlo.

Estos comentarios son motivados por los medios de comunicación. Somos de un pequeño pueblo de Toledo (Villarrubia de Santiago) y el conocimiento que tenemos allí, como en toda la península no es otro que el que retransmiten los medios de comunicación y, una y otra vez, las más que peligrosas redes sociales. Pues bien, nosotros decidimos que era el momento idóneo para descubrir y conocer los atractivos turísticos de Ceuta y, tengo que reconocer, que mi percepción no guarda ninguna relación con lo que veo un día tras otro en las noticias.
Que sí, que fuimos del puerto marítimos a la zona centro y estuvimos allí los dos días, pero no hubo ni el más mínimo ápice de falta de seguridad, de insalubridad, suciedad, conflictos o robos. Es más, me atrevo a decir que en todos estos aspectos, mi sensación fue mucho mejor que en otras ciudades de la zona centro de España. No fuimos por el espigón del Tarajal ni por la playa del Trampolín, es cierto, pero todo estaba perfectamente preparado y organizado para atender al turista.

Restaurantes llenos con lista de espera apuntadas en pizarras aguardando a su turno, tranquilidad y, si no era la normalidad plena, mi sensación es que estaba muy cerca en esa zona central: calle Gran Vía, paseo del Revellín o plaza de los Reyes. Desde las murallas hasta el Monte Hacho, nada fuera de lo normal, y la verdad es que nos fuimos con la intención de volver el próximo verano durante una semana para disfrutar de ese maravilloso Parque Marítimo del Mediterráneo o esas playas de agua cristalina como la Ribera o El Chorrillo.
Pero si algo nos ha cautivado para repetir, además de limpieza absoluta día y noche y sin descanso de toda la ciudad (no lo he visto igual en ningún sitio de la península) es la tolerancia y la fraternidad de sus vecinos. En estos días tuvimos ocasión de dialogar con muchas personas, atraídos por la curiosidad, sin embargo nos llevamos una grata sorpresa al conocer sus opiniones. Es evidente que no están contentos ni con la situación de la ciudad, ni con la imagen que está proyectando Ceuta a nivel nacional e internacional, pero al margen de ese malestar, se preocupan por esos migrantes. Quieren una solución, pero sin que “esas personas sufran”.

Un civismo, un sentido común, una educación y un respeto que es el principal atractivo que tiene esta ciudad autónoma.

El comentario inocente

Parole, parole, parole. Hace tiempo titulé así un artículo porque solo había declaraciones, estudios y conferencias sobre un tema crucial y nadie lo resolvía definitivamente. En esta época difícil estamos igual, muchas palabras pero ninguna solución.

Ahora, la principal preocupación de los ceutíes y de sus autoridades de buena voluntad, es la presencia de 9.000 inmigrantes ilegales que ocupan calles, barriadas y zonas destinadas a atenderles dentro de lo posible. Mientras esto ocurre, recibimos ministros, cargos diversos de la Administración del Estado e incluso políticos de varios partidos. También periodistas tanto españoles como extranjeros. Marruecos incluso se ofrece a acoger a sus migrantes mayores y menores. Hasta últimamente por fin, se anunció el estudio de unas modificaciones en la legislación que regula la inmigración, pero esos 9.000 mayores y menores siguen ahí.

Todo son parole, parole, parole….porque nadie actúa realmente, quizás por encontrarse de vacaciones o por otras razones más importantes para ellos.

Hay dos posibilidades teóricas, devolverlos a su país si es que mantienen su ofrecimiento o trasladarlos a la Península siguiendo en el reparto la legislación vigente, pero ninguna de las dos opciones se ha puesto en marcha después de más de dos semanas. Parole, parole.

Incluso, algunos en vez de reclamar que se actúe de una vez, proponen “soluciones” para que esos 9.000 se asienten en Ceuta y en un lugar excepcional con todos los servicios cerca. Y es que, según leemos en la prensa, la Delegación del Gobierno afirma que la Autoridad Portuaria ofreció crear un campamento en la zona que ocupaban los chalets de los directivos del puerto, justo a la entrada de este, si bien retiró posteriormente dicha propuesta. Y solo doblando la esquina los inmigrantes integrados en ese campamento, disfrutarían de una de las zonas que aún quedan libres en Ceuta y que son un centro comercial de primer orden para la ciudad y sus agotados ciudadanos, además de sitio de tránsito hacia la nueva Estación Marítima.

Como participé durante 2004 en el desembarco en Ceuta tanto de la empresa Lidl como de El Corte Inglés en 2006 y de otros en la zona portuaria, me quedé sorprendido al enterarme que un órgano tan importante como la Autoridad Portuaria -de la que por cierto he sido Presidente- ofreciera la cabecera de la citada zona portuaria para un campamento de inmigrantes, aunque según la misma prensa, dicho ofrecimiento fue retirado 24 horas después de proponerlo. Imaginen a una de las áreas más importantes comercialmente de Ceuta, presidida por un campamento de jóvenes venidos durante el asalto a la frontera.

Así que menos visitas, promesas, noticias y sustituirlas por traslados reales al norte o al sur de los 9.000 inmigrantes ilegales que alteraron y siguen alterando la realidad de una ciudad encantadora como Ceuta. En definitiva, nada de parole y más acción