CSIF tacha de «tardía» la visita de la ministra de Sanidad a Ceuta

El presidente de CSIF y de la Junta de Personal, Alejandro Artero, ha mantenido una reunión con la ministra de Sanidad, Mónica García, con motivo de su visita a Ceuta.

Durante el encuentro, Artero le ha agradecido su presencia, aunque ha calificado la visita de «tardía», y ha puesto sobre la mesa la grave crisis asistencial que atraviesan los profesionales sanitarios y no sanitarios, exigiendo soluciones definitivas y la aplicación inmediata de los compromisos pendientes.

Artero le ha transmitido las peticiones de los profesionales de INGESA. El enfermero de profesión, que lleva desde el día 30 de julio en primera línea, le ha contado de primera mano la situación real de lo que está pasando a la ministra.

Falta de reconocimiento ante una crisis sin precedentes 


Durante la reunión, Artero ha sido tajante al señalar que el primer problema de la crisis actual es la falta de reconocimiento institucional sobre la magnitud de lo ocurrido, y el intento de minimizar su magnitud.

El presidente de la Junta de Personal ha denunciado que la vulneración y el «asalto» de la frontera del Sur de Europa no ha recibido el nivel de «urgencia máximo que requiere». De aquí la necesidad de un mando único, un centro de control o un gabinete de crisis, “siendo necesario un único director de orquesta” para que todo funcione correctamente.

En esta línea, ha exigido a la ministra que no haya «más excusas» y proceda de inmediato a:

  • Ejecutar lo publicado en el BOE 118/2023, haciendo efectiva la designación de Ceuta como área de difícil cobertura.
  • Definir la situación como zona de catástrofe y desastre, otorgando a la ciudad los recursos y el estatus correspondientes a la emergencia vivida.

El esfuerzo titánico de los profesionales de INGESA 


Alejandro Artero ha transmitido a Mónica García, de primera mano, la brutal sobrecarga y presión asistencial a la que están sometidos los trabajadores. «Desde el día 30 de julio hasta el día de hoy, y lo que nos queda. Está siendo un trabajo muy duro y exhaustivo», ”no sabemos cuanto tiempo se puede sostener esta situación”, ha declarado.

Desde el sindicato CSIF se ha querido aplaudir públicamente el esfuerzo del excepcional equipo multidisciplinar de INGESA.

Se ha subrayado que Ceuta ha logrado sobrepasar esta primera parte de alta presión exclusivamente gracias a que todas las categorías han trabajado «todos a una» y en la misma línea: médicos, enfermeras, técnicos superiores, Técnicos en Cuidados de Enfermería (TCE), celadores, equipo de gestión, personal de limpieza y vigilantes de seguridad, haciendo gala de la seña de identidad de un colectivo acostumbrado a dar lo mejor de sí mismos en los momentos más difíciles.

Reivindicaciones laborales e incremento estructural de plantillas


Ante la magnitud del escenario, el presidente de CSIF, ha instado a un aumento inmediato de la plantilla estructural, advirtiendo que los profesionales actuales son apenas los justos para cubrir el día a día y que «necesitamos ser muchos más».

Asimismo, ha arrancado a la ministra el compromiso de abordar de forma urgente los problemas crónicos bloqueados en las Mesas Sectoriales:

  • Consolidación de la productividad fija para el colectivo de enfermería.
  • Adaptación de las guardias a normativa europea.
  • Revisión y actualización de la carrera profesional.
  • Resolución de los concursos de movilidad y traslados, recordando que existen profesionales fuera de la ciudad que desean regresar, pero se encuentran a la espera de dicho concurso.
  • Revisión y modificación de las 35 horas para todos los profesionales incluyendo 061 y SUAP.

Alerta ante riesgos epidemiológicos futuros 


Finalmente, Artero ha exigido soluciones inmediatas para los problemas actuales, advirtiendo de que la situación irá a más. «La situación en las zonas más complicadas se está volviendo insostenible«, advirtió directamente a la ministra, cuestionando hasta cuándo se podrá mantener este nivel de tensión.

El presidente de CSIF Sanidad Ceuta ha puesto el foco en la necesidad de previsión, alertando de que los «riesgos de brotes y epidemias siguen avanzando». Artero concluyó la reunión instando al Ministerio a anticiparse a los problemas venideros y aportar soluciones preventivas antes de que la ciudad de Ceuta se enfrente a un colapso sanitario mayor.

El Comentario Inocente

Tratamos de la avalancha de julio pasado. A casi todos nos extrañó que un movimiento tan importante de jóvenes marroquíes hacia el norte, no fuera detectado por los servicios de información españoles e incluso por turistas en la zona. Sin embargo, lo importante no era esa localización de los mismos, sino el comunicado a las autoridades españolas para que pudieran actuar en consecuencia. En esto se han recibido noticias contradictorias y mientras un ministro desmiente que tal información llegara al Gobierno de la Nación, The Objetive y otras fuentes afirman lo contrario.
En este Comentario no se trata de averiguar si al menos varios días antes, tanto el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) advirtieron del peligro, sino que se pretende exponer los graves acontecimientos y perjuicios que podrían evitarse en el futuro, de seguir teniendo servicios profesionales en el extranjero, con un sistema eficaz que alerte a las autoridades nacionales competentes. Y estas a su vez tramiten y actúen con rapidez y eficacia ordenando lo que proceda a las fuerzas fronterizas civiles y militares.
De actuarse en el futuro de esta forma se podrían evitar en primer lugar la muerte de personas, sobre todo de jóvenes; también los perjuicios para los ciudadanos de Ceuta que no pasarían por una larga temporada de temores, preocupaciones y daños morales; igualmente no se producirían daños económicos graves para el comercio, trabajadores y otras actividades; desde luego se evitaría el deterioro de la imagen de Ceuta que, aunque se produjo un efecto de unidad en casi toda España, apareció como una ciudad insegura para la opinión pública; ante Europa habríamos dado un ejemplo de reacción fronteriza, evitando el ridículo; y las familias con una parte fuera, se habrían encontrado en un mes tan esencial sin las anulaciones de viajes que se produjeron…
Y por si todo esto fuera poco, quedaría demostrado al extranjero que Ceuta dispone de unos servicios de información adecuados, un Ejército eficaz y unas Fuerzas de Orden Público competentes que bloquearían la frontera con todo tipo de medios materiales como concertinas o cañones de agua y personales, de forma que una masa humana sería detenida y disuelta por numerosa que fuera, demostrando de paso a quién corresponda que los límites de Ceuta no pueden ser violados impunemente.
Igualmente, se habría evitado el enfrentamiento en Ceuta de opiniones contradictorias, unos diciendo que es un iniciativa de Marruecos y otros que fueron las Mafias; otros que es necesario un Real Decreto-ley que actualice la legislación de inmigraciones y los contrarios opinando que la legislación actual es suficiente; algunos aportando que debían crearse centros de formación en Marruecos para jóvenes que quieran emigrar legalmente a España frente y otros que hablan simplemente de devoluciones de mayores y menores; ciertos grupos creen que el Rey de España debió venir y otros que el Gobierno no dio su autorización, recordando la retirada de Embajador de cuando Don Juan Carlos viajó en 2007 a Ceuta y Melilla; en resumen, algunos han debido radicalizarse otros calmar los ánimos cada día, algunos quedarse en casa ante movidas en la calle e incluso otros que reconocen la desorganización interior después de la avalancha, cuando playas y barrios enteros fueron tomados por los inmigrantes sin presencia de policías a pie como se movían los ilegales.
Y Ceuta con España, esperando que toda esa situación kafkiana no vuelva a repetirse o lo haga con respuesta adecuada.

Llévatelos a tu casa

Lo gritan con fuerza y el slogan se vende con la viralidad de los mensajes que calan. ¡Comunista, socialista, Perro, Sinvergüenza, pagado, traidor, Marxista, miserable! Al menos Ayuso dijo que “le gustaba la fruta”, que queda más fino.
¡Llévatelo a tu casa! ¡Pedro Sánchez, hijo de puta! ¡Delegado dimisión!
Leo los WhatsApp de algunos grupos y los delitos de odio son imparables; los miembros se animan a ver quién la tiene más grande:
Vamos a hacer una batida nocturna y los llevamos al Tarajal a palos. (Me recuerda a Ku Klux Klan, un grupo de odio terrorista supremacista blanco estadounidense de extrema derecha).
Habría que subirlos en los helicóperos y echarlos al mar. (Durante la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile, el régimen utilizó helicópteros y aviones para arrojar al mar los cuerpos de
Prisioneros políticos y detenidos. desaparecidos. Esta práctica clandestina buscaba borrar todo rastro de los crímenes y evitar que los cadáveres fueran encontrados.
Hay que ir a por ellos, cazarlos, pam, pam, pam (Jose María Figaredo). Durante la Guerra Civil española, “dar el paseíllo” era sacar a una persona de su casa o de la cárcel con una falsa excusa para llevarla a un descampado y fusilarla sin juicio previo.
“Hay que electrificar la frontera, ni concertinas ni hostia puta”. (Ya lo hicieron los nazis en los campos de concentración).
Cuando les preguntas por estos métodos y opiniones siempre te dirán: “hombre, es broma, es una forma de hablar”, cachondeo.
Estigmatizamos a la izquierda, la hacemos culpable de todos los males del mundo y decimos que son lo peor que ha parido madre. Lo noto en el ambiente: institutos, sala de profesores, redes sociales, conversaciones de barra de bar, críticas a los sindicatos y rabia infinita a los liberados sindicales.
Yo, que defiendo la libertad de expresión, los derechos humanos y las garantías del estado de derecho creo que Ceuta está sufriendo lo indecible, que hay miedo, que no existen recursos para tantas personas, que el Gobierno no ha estado acertado al no dictar medidas urgentes para no dejar a la ciudadanía en una situación que ha rozado el abandono. Podremos criticar, enfadarnos, indignarnos, no apoyar con nuestro voto. En estos conflictos la solidaridad no es suficiente porque los días pasan y los ánimos se vienen abajo.
Ahora es el delegado del Gobierno el que ha abandonado a su pueblo, ¿si hubiera dimitido habría sido un valiente? ¿Es culpable por no gritar Pedro Sánchez, hijo de puta o por no insultar a todos los ministros que han llegado a Ceuta?,
El diputado Melchor León ha criticado al delegado del Gobierno de “mirar para otro lado”. ¿Es un socialista bueno? ¿Debería el PSOE presentarlo como candidato por ser la persona “más honrada y buena de nuestra ciudad?”
¿Por qué el presidente de la ciudad, cuando ha comparecido con los ministros no ha sido contundente y tajante lo que denuncia cuando se van?
«Ministros de Juventud e Infancia, Política Territorial, Exteriores, Defensa, Sanidad y Presidente del gobierno: Habéis abandonado a Ceuta, sois de la peor calaña, les vamos a declarar personas non gratas. Pueden meterse sus mensajes de respaldo, sus refuerzos y sus soluciones por el culo, pedazo de comunistas apestosos”.
¿Por qué no lo hizo nuestro presidente? ¿Lo hubiéramos llevado en lor de multitud?
Heráclito de Éfeso decía que el pueblo debe luchar por las leyes como el aristócrata lucha por sus murallas.
Espero que ser socialista en Ceuta no sea motivo de sospecha ni de abucheo público.

Soberanía o fronteras abiertas: ¿Qué diría John Locke?

Después del regreso voluntario de los miles de marroquíes que entraron en España por falta de barreras en la frontera, ¿seguimos esperando a que se vayan voluntariamente los que quedan, por desatención institucional o le prestamos ya la atención humanitaria de emergencias? Ya a mediados del siglo XVII, filósofos políticos como John Locke ya debatían sobre este asunto. El que fuera el inspirador de la Declaración de Independencia de los EEUU de América y el Padre del Liberalismo ya dejó por escrito, en sus dos Tratados sobre el Gobierno Civil, que las invasiones deberían anular cualquier reclamación de derechos porque éstos solo nacen del trabajo y del consentimiento mutuo, jamás de la fuerza o de la usurpación del territorio ajeno. Para Locke, la misión del Estado es proteger tres derechos fundamentales: la vida, la libertad y la propiedad privada. Los ciudadanos ceden a un gobernador imparcial la protección de estos derechos a través de un consenso escrito o contrato social, nuestras leyes. Si el gobierno o el Estado incumplen esta misión, existe un cuarto derecho: el que tiene los ciudadanos para derrocar al tirano y defender estos derechos.


No obstante, para el mismísimo Locke, si no se trata de una invasión militar o un acto de fuerza, y quienes entran en un territorio vecino son personas de extrema vulnerabilidad social, caso de menores no acompañados, personas mayores, mujeres embarazadas, personas con discapacidad, perseguidos, se debería activar una ley diferente a las leyes políticas: La Ley de la Naturaleza y el Deber de la Caridad; es decir, la atención humanitaria regida por la razón (principios éticos universales) o por la religión (caridad). Así lo hemos visto estos días por parte de mujeres voluntarias de la barriada de Los Rosales y del Príncipe, y de algunas ONGS. Este drama humanitario de más de cien muertes en el Tarajal y la huida en masa de tantos ciudadanos marroquíes hacia la vecina España vuelven a dejar en evidencia la falta de cumplimento del contrato social por parte del Rey de Marruecos y de sus aliados, ya que no garantizan la protección de los tres derechos naturales: la vida, la libertad y la prosperidad de sus ciudadanos. Es por eso que sus súbditos tienen el derecho a rebelarse contra su gobierno y a no ser masacrado por ello, o a solicitar la protección internacional del asilo o del visado humanitario.


Mientras los marroquíes encuentran su momento para hacer la Revolución “pacífica” y los islamistas o ciudadanos europeos de tradición islámica se liberan de la tutela del Rey de Marruecos o de la de Arabia Saudí, pueden ir pensando sobre los inconvenientes de la concentración de poder en tan pocas manos; esto ese, en dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Quizás no sea lo mejor para el pueblo que el Rey también sea el Comendador de los Creyentes y, por tanto, que el Estado sea monoconfesional. Acaparar demasiado poder es no avanzar hacia una separación real de poderes -el ejecutivo, el legislativo, el judicial, el mediático, el religioso-, que permita su contrapeso, y que es el mejor antídoto contra las arbitrariedades, las manipulaciones y las coerciones; en definitiva, contra el uso de la la fuerza o de las decisiones ilegítimas.
Según Locke, un hombre puede apropiarse de algo solo si “queda suficiente y de igual calidad para los demás”. Si el sistema de gobierno falla y la economía del país les priva de los recursos básicos para subsistir, estas personas tienen el derecho de recuperar su libertad natural (la que habían dejado en manos del gobierno) para buscar esos recursos en otra parte del planeta porque la Tierra pertenece a toda la Humanidad. ¡Ya no serían súbditos, serían Huéspedes! Pero eso sí, las personas que entran pacíficamente en un país vecino huyendo de la miseria o de la violencia deben someterse a las leyes locales desde el mismo momento que cruzan la frontera. Es lo que Locke denomina vínculo de obediencia temporal. A cambio de ese respeto a las leyes, el gobernante del país vecino deberá ofrecer la asistencia básica y la defensa judicial. Aún así vivir en un lugar y recibir protección no convierte a nadie en un ciudadano con derechos políticos plenos como elegir gobernantes o adquirir de forma automática la nacionalidad. Para ello se requiere un pacto sincero y expreso de naturalización y un compromiso de trabajo que genere riqueza para dejar de ser una carga para el Estado.


Es por todas estas reflexiones por lo que a John Locke también se le considera el Padre del Derecho Internacional Humanitario actual, que se resumen en dos principios:
El principio de No Devolución de una persona a un territorio donde su vida o libertad peligren.
Y la prevalencia de los Derechos Humanos (salud, trabajo, educación, defensa judicial) sobre la Soberanía territorial.
Estos principios son el sustrato de algunas de las corrientes actuales de filosofía política:
El Cosmopolitismo y las Fronteras Abiertas de Joseph Carens. Defiende que el lugar de nacimiento es una lotería genética y que todos los seres humanos poseen la misma dignidad y derechos humanos al nacer, por lo que los Estados no tienen justificación moral para no conceder visados que permitan la libertad de movimiento de las personas que quieran mejorar sus vidas; de lo contrario estaremos favoreciendo una forma moderna de exclusión feudad
El Comunitarismo y la Soberanía democrática de Michael Walzer. Este modelo, por el contrario, defiende el derecho a la autodeterminación y la clausura territorial. El Estado sólo tendría la obligación moral de atender a refugiados políticos bajo el principio de ayuda mutua urgente, siempre que con ello no se destruya el tejido de la propia cultura de la sociedad de acogida.

El Enfoque de las Capacidades de Martha Nussbaum y Amartya Sen, que en vez de hablar de leyes naturales o de contrato social social habla de las capacidades básicas imprescindibles para una vida digna (vida, salud, integridad física, libertad de afiliación) y de la importancia del desarrollo humano, más allá del económico, impulsado por el debate y la participación ciudadana.
La Teoría de la Justicia de John Rawls, que entiende la justicia como igualdad, esto es, sólo deberíamos aceptar las diferencias o desigualdades socioeconómicas si favorecen a los que menos tienen.
Y ahora, ¿dónde te colocas tú? Creo que todos podemos estar más o menos de acuerdo con estos planteamientos. El problema es que desde las altas instancias se emitió un diagnóstico claro -un ataque, una violación de la integridad territorial del España-, pero sin identificar al tirano ni detallar las causas; quizás diplomacia obligue. Ninguna cara visible del gobierno central ni del Estado ha permanecido en Ceuta para dar aliento y coordinar el caos: Ni rey ni presidente ni ministro. Hoy se oyó con contundencia la voz de la fiscal general del Estado. Y me pregunto: ¿No hay un CECOPI o Centro de Coordinación Operativa Integrado en Ceuta?

Sangre de la tierra

No es sencillo moverse por la senda de la delicadeza, evitando hablar de lo que se ha convertido en lo único estos días por aquello de no hurgar en una herida abierta, y a la vez no caer en la cruel indiferencia precisamente por ignorar la actualidad que tiene a tu gente con el corazón y la cabeza doloridos. Porque cuando la tierra sangra a tu alrededor, se hace imposible no participar, cada uno como pueda, de una realidad en la que sólo puedes contar con quien puede comprenderte porque se sienta a tu lado y camina contigo.
Es por ello que este humilde opinador de cine, que suele esquivar los charcos por pura practicidad, se salte su propia filosofía con la necesaria sutileza para recomendar al querido y respetado lector un par de películas de la colección particular de su memoria, por si puede resultarle a alguien útil en estas fechas inciertas de bastantes más horas en casa de lo acostumbrado en periodo veraniego…
No puede faltar en la lista de “cine motivacional”, Braveheart, la película con la que Mel Gibson arrasó en 1995, que posee probablemente la arenga más famosa de la historia del cine y que sitúa su relato en la Escocia del siglo XIV, y en la figura de William Wallace, interpretado por el propio Gibson, un héroe local que se enfrentó a la injusticia y unió a sus compatriotas para revelarse contra el invasor, logrando organizar a unas gentes subestimadas por los considerados más fuertes, para hacerse notar (por la vía de la espada y la pedrada en la cabeza, como se hacía en aquellas épocas brutales para la Humanidad) hasta el punto de tomar con sus propias manos la ansiada libertad que les era negada.
Al espectador esta película le supone siempre, no por ya conocida menos efectiva, una enorme dosis energética desde un guión sólidamente destinado a remover conciencias, y transmite la a veces muy necesaria idea en una oda a la terca resistencia numantina, de que rendirse nunca debe ser una opción cuando sabes que aquello por lo que peleas merece la pena.
También me parece buen momento para desempolvar de la videoteca Mediterráneo, clarividente y potente cinta de producción española mucho más cercana en el tiempo (Marcel Barrena la firma en 2021), que se apoya en un reparto de lujo (Eduard Fernández, Dani Rovira, Anna Castillo, Sergi López, Àlex Monner…) para relatar los hechos de crisis humanitaria en las costas de Lesbos que allá por el 2015 fueron el germen de la creación de la ONG Open Arms, aún activa. En ello se basa el argumento de esta película, que muestra la crudeza de una situación inaceptable sin caer en sensiblería barata ni estruendos melodramáticos que el asunto ni necesita ni tampoco merece. Se decanta por visibilizar a personas que por el camino se convierten en números en tablas de estadística, que son ignoradas, invisibilizadas, maltratadas y utilizadas como instrumento político o carne de cañón para atacar al enemigo como peligrosa munición de carne y hueso. Esta película pone el foco en personas anónimas que se juegan la vida, que en muchos casos la pierden, y que son cosificadas por tiranos sentados en un asiento de oro que se creen por encima del mundo terrenal para ser disparadas contra otras personas, que frustradas, rabiosas e impotentes, reciben la carga de profundidad movidas por sensaciones encontradas, que van desde la solidaridad al recelo, pasando por una larga lista de términos como el miedo, la incertidumbre, la ira o la más profunda tristeza, todos ellos comprensibles, lícitos, justos, pero letales para la serenidad.
A veces, cuando uno no sabe bien qué decir, o más bien, cómo decir, el poder del cine puede venir ayudar a que, nunca mejor dicho, una imagen valga más que mil palabras, y que sobren los comentarios. Ahí dejo la reflexión a quien le pueda interesar…

co*********@***oo.es

Otro trabajador de SAMU denuncia ante Inspección de Trabajo su despido estando de baja

El conflicto laboral en torno a los despidos de trabajadores de SAMU añade una nueva denuncia ante Inspección de Trabajo en Ceuta.

Hamza Mohamed, de 24 años, ha decidido tomar medidas legales después de haber sido despedido mientras se encontraba de baja, una situación similar a la denunciada anteriormente por Sufian El Harime, quien también puso su caso en conocimiento de la Inspección de Trabajo tras ser despedido durante una baja psicológica.

Mohamed ha presentado también su denuncia ante la Inspección de Trabajo y, tras acudir a UGT y CCOO, sindicatos que han mostrado su apoyo, ha decidido continuar el procedimiento junto a Sufian y otra trabajadora afectada mediante un abogado particular.

Un abogado conjunto


Los trabajadores han optado así por continuar conjuntamente por la vía legal para tratar de esclarecer las circunstancias de unos despidos que consideran injustificados.

“Nosotros solo queremos que quede claro por qué nos han hecho esto en esta situación”, dice refiriendo a la crisis derivada de la invasión en Ceuta.

“Y que son muchos años los que llevamos yo, Sufian y la compañera como para que nos despidan enterándonos por una notificación del banco”, explica Hamza.

Un despido que llega en plena crisis


El trabajador considera especialmente difícil comprender la decisión empresarial teniendo en cuenta la situación que atraviesa Ceuta debido a la presión migratoria y la llegada masiva de menores.

En la manifestación complementaria de hechos presentada por los trabajadores se señala que las causas alegadas por la empresa en las cartas de despido, basadas en motivos económicos, organizativos, técnicos y/o productivos, “no se corresponden con la realidad de los hechos”.

Los trabajadores cuestionan sus despidos


Según exponen, antes incluso de que comenzaran sus respectivas situaciones de baja, la empresa ya había registrado un incremento del número de menores atendidos en los distintos centros de Ceuta.

Añaden que, pocos días después de los despidos, se produjo una llegada masiva de menores a la ciudad y que la entidad continuó realizando contrataciones y habilitando nuevos centros.

En duda las razones otorgadas por la empresa


Los trabajadores consideran que estas circunstancias ponen en duda las razones alegadas para justificar sus despidos.

Asimismo, aseguran que continúan incorporándose trabajadores sin experiencia o sin la formación que, a su juicio, sería necesaria.

“A mi familia le afecta bastante”


Para Hamza, de 24 años, la pérdida de su empleo supone mucho más que una situación laboral. Asegura que se encontraba trabajando para alcanzar su independencia y construir una estabilidad económica.

“24 años supone un duro golpe para mi futuro. Estaba trabajando para conseguir mi independencia, que ya no me quedaba nada, y construir una estabilidad económica, pero esta decisión paraliza esos planes y me deja en una situación de no saber qué hacer”, lamenta.

samu-tarajal

Un duro golpe para la familia


El trabajador explica además que la noticia también ha afectado directamente a su familia.

“A mi familia le afecta bastante el tener a su hijo luchando para conseguir poder independizarse y tener un buen futuro, que les llegue esta noticia de un día para otro pues les duele bastante”, afirma.

Hamza lamenta que, después de años de dedicación, la relación laboral haya terminado de esta manera. “Es una pena haber luchado tanto y tantos años de esfuerzo y dedicación a esta empresa como para que ahora nos hagan esto, no hay derecho”, reivindica. 

Cuestionan la situación de los menores atendidos


Los trabajadores también denuncian en su escrito la situación que, según aseguran, han presenciado durante los periodos de mayor presión migratoria.

Según cuenta, los trabajadores posteriormente despedidos colaboraron en numerosas ocasiones para proteger a estos menores, acompañándolos e indicándoles cómo llegar a los centros de acogida.

Recursos saturados


Aseguran que en distintas ocasiones recibieron como respuesta que los recursos estaban saturados y no podían admitir a más menores.

Por ello, consideran que los hechos deben ser investigados, especialmente al tratarse de un servicio sostenido con fondos públicos.

Demanda ante el Juzgado de lo Social


Los trabajadores han presentado también la correspondiente demanda ante el Juzgado de lo Social para que determine si los despidos se ajustan a Derecho y si se han vulnerado sus derechos.

Hamza asegura que durante su trayectoria profesional no fue objeto de sanciones disciplinarias ni mantuvo conflictos relevantes con compañeros o responsables, por lo que afirma no comprender las razones de la decisión. 

“Queremos que haya justicia”


“Nosotros queremos que haya justicia para los responsables de esto porque ahora, en todo lo que tarda este trámite, ¿quién se va a preocupar por nosotros?”, se pregunta.

El trabajador recuerda además la situación familiar de sus compañeros y la suya propia: “Yo teniendo una familia que sacar adelante con mi sueldo y mi otra compañera, su sueldo es el único que entra en su casa”.

Ahora, Hamza, Sufian y la otra trabajadora afectada han decidido continuar conjuntamente por la vía legal a la espera de que la Inspección de Trabajo y la autoridad judicial esclarezcan las circunstancias de los despidos.

“No entendemos por qué a nosotros y habiendo supuestamente gente en ERTE, se supone que la situación de ERTE la pusieron para la economía de la empresa. Porque a nosotros que somos de los más antiguos nos echan y sacan a gente de ERTE”, concluyó Hamza Mohamed.

Una invasión: carta a DON ABDELATIF OUAHBI

Sr. Don Abdellatif Ouahbi,- Ministro de Justicia de Marruecos- me dirijo a vd. a través de este medio para informarle que hemos entendido perfectamente su mensaje, tanto que no vamos a retroceder, y le aseguró esto va a ser la última vez que suceda, nuestros hijos, nuestros nietos, no van a sufrir miedo, y ante su agresividad verbal, que viniendo de un Ministro debía ser más comedido, deseo darle unos datos que quizá vd. conozca y se guarda en el cajón, y consideró interesante y debe conocer la opinión pública, en relación a sus declaraciones sobre Ceuta y Melilla, contestada, creo acertadamente, por el Sr. Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Sr. Vivas, y sin contestación por el ministro de jornada español en la red X- está de vacaciones-, pero creo vd. se merece mas de un antiguo soldado español.
A mi humilde juicio unas declaraciones como las suyas se pueda considerar un acto hostil contra España, la invasión- no flujo migratorio- que han perpetrado contra una ciudad española que hunde sus raíces mucho antes del nacimiento del estado marroquí, vulnerando el Artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial y quebranta el principio de buena fe y el deber de no injerencia. Con lo que nuestro Ministro de Exteriores debe estar ya deshojando la margarita para usar el instrumento diplomático adecuado para contestar con una nota verbal de protesta formal o la convocatoria del embajador acreditado. Sin duda lo hará.

Creo que los escritos del principal ideólogo y promotor del concepto político e histórico del Gran Marruecos fue Allal al-Fassi (1910–1974), no tuvo en cuenta la existencia de España y otros países limítrofes en el concierto internacional, y nos merecemos el respeto que históricamente nos corresponde y que Vd. ha vulnerado.
Cuando Vd. era un niño, ¿15 años?, el que suscribe era ya un adulto en edad militar, y vivi en primera persona los sucedido en el territorio del Sahara, que Vdes. se han apropiado y que los intereses bastardo de algunas potencias han esquilmado al pueblo saharaui, y que conste que como militar que fui, no tengo nada que agradecerle al Frente Polisario, mientras que los defendíamos, ellos nos hostigaban por la espalda.
Estando presente, se produjo la Misión visitadora de las Naciones Unidas al Sahara Español de 1975 entre el 12 y el 19 de mayo de 1975. El grupo estuvo encabezado por el embajador marfileño Simeon Aké e investigó sobre el terreno las demandas de autodeterminación de la población local en medio de una intensa presión de los países vecinos.
La conclusión fue determinante: Existía un abrumador deseo de independencia y autodeterminación en la población saharaui, descartando un respaldo real a las pretensiones de soberanía de los países vecinos.
Fui testigo, como ese día miles de personas clamando a los componentes de la Misión con banderas de la RASD. Ese día comprendí que teníamos los días contados en aquel territorio.

La fecha de publicación del dictamen, fue el día 15 de octubre de 1975. El efecto histórico: es que propició que la ONU exigiera un referéndum tutelado, frenando temporalmente las aspiraciones marroquíes hasta el estallido de la Marcha Verde a finales de ese mismo año.
A esto se unió, casualmente, el día 16 de octubre de 1975, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya emitió su opinión consultiva sobre el Sáhara Occidental. Dictaminó que, aunque existían ciertos lazos jurídicos de lealtad entre algunas tribus de la zona y el sultán de Marruecos o Mauritania, no existía ningún vínculo de soberanía territorial entre el Sáhara Occidental y dichos países en la época de la colonización española, determinando, que:
No había existido soberanía de Marruecos, ni de Mauritania.
El Derecho de autodeterminación: El tribunal concluyó que los lazos encontrados no impedían aplicar la resolución de la ONU sobre la descolonización del territorio y el derecho de su pueblo a elegir su propio futuro.
Y reconoció que la Población local vivían en el territorio y eran los dueños legítimos de la tierra a través de sus estructuras sociales y políticas tradicionales.
Reaccionando Marruecos con la Marcha Verde con una entrada masiva de civiles marroquíes al territorio, en noviembre de 1975. Hay que aclarar que era un terreno despejado en la pista de Daora, sin población alguna, como limite un campo de minas y el ejercito desplegado.

Sr..Ministro ¿a que le suena esto?
Vi con mis ojos, miles de personas que invadió el territorio el Sahara y tras los Acuerdos de Madrid, firmado con Marruecos y Mauritania en noviembre de 1975, cediendo la administración temporal del territorio al margen del referéndum de autodeterminación que exigía la ONU y el Ejército Español se retiró disciplinadamente pudiendo ver vergonzosamente como dejamos un pueblo indefenso y sin comida.
La suerte estaba echada, Franco se murió y España entró en una etapa en que tenía que definir su futuro.
Sr. Ministro, hoy España, no es la de 1975, ni es el Sahara, no nos va a intimidar, no le vamos a permitir una invasión civil, le vamos a parar aquí. Ante un país expansionista y con una política agresiva solo hay un antidoto.. No vamos a sufrir lo que sucedió en Ceuta, el día 30/31 de julio, España es una potencia consolidada y no van a avanzar ni un metro y ataquen nuestra integridad territorial.
Tenga claro, no nos vamos a ir a Covadonga, empezamos aquí, Don Julián ya lo tenemos controlado y si vamos a tener que continuar la política con otros medios, no se preocupe la mayoría podemos coger todavía un fusil, ya que los que tienen la mano de decidir política de firmeza contra su agresividad no toman medida alguna contra vdes. – están colapsados y de vacaciones- ., y su agresividad verbal que espolea a su juventud, no corresponde con un estado amigo, no pongo en duda que vd.. pueda ser un patriota, no ponga a prueba a los patriotas españoles. Los caballas lo son, sin distinción de cultura y están unidos para plantarles cara.Hace 50 años muchos se jugaron la vida defendiendo nuestra bandera, fui testigo de la valentía de muchos soldados españoles herederos de una estirpe heroica, y sacrificada, como se adoptaron a un territorio hostil, pasaron frio, calor, penalidades y mala comida, y a la hora del combate gente arrojada, y no van a permitir que sus hijos y nietos sean avasallados por su país y su política expansiva. Si tenemos que continuar con lo que no terminamos entonces, todavía quedan fuerzas para pararles los pies, aquí y ahora.
Nos ha tocado un vecino molesto, todo el pueblo español lo ha asumido y pide firmeza y la nuestra como antiguos combatientes en el Sahara, es Vdes. no pasaran, juramos defender nuestra bandera hasta la ultima gota de nuestra sangre.

José González Ávila
Teniente Coronel de Infantería Retirado
Abogado

¿Quiénes entraron en avalancha en Ceuta?: los plazos que no se pueden cumplir

La ralentización en los trámites para reseñar a todos los que entraron en Ceuta en las avalanchas del 30 y 31 de julio tiene una consecuencia directa en la imposibilidad de acelerar los trámites tanto para adultos como menores.

El número de quienes todavía no han alcanzado los 18 años es cada vez mayor. Son más de 1.800 los que han sido reconocidos de manera oficial, pero se sabe que hay muchos más en las calles o en viviendas particulares.

Cualquier debate en torno a una reagrupación familiar queda agotado si no se hace lo más básico: reseñarlos, determinar su edad mediante pruebas y cumplimentar los informes con cada caso.

¿Quiénes entraron en avalancha en Ceuta?: los plazos previstos para acortar su permanencia en la ciudad no se pueden cumplir.

Expulsión o asilo, las dos vías que se pueden explorar


En el caso de los adultos, ni siquiera se sabe los que continúan en las calles, sobre todo las barriadas y espacios comunes como parques, tal es el caso de San Amaro.

Sin identificaciones previas, sin espacios para empezar a saber quién es quién, no se puede hablar de ningún trámite que conduzca a lo que, de forma insistente, aseguró el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Sin cumplir ese trámite tan básico como saber quién ha entrado en Ceuta, ni siquiera se puede hablar de acciones como la expulsión o el asilo. 

Y, avanzadas las identificaciones, haría falta personal suficiente como para reforzar y agilizar esas labores si se pretende que el asilo no se use de manera ajena a su auténtico sentido. 

Espacios de acogida imposibles: quejas por todas las opciones que se han barajado


A Delegación del Gobierno le nacen los problemas, toda vez que la búsqueda de espacios para empezar a concentrar a todas estas personas se antoja complicada ya que todos los núcleos residenciales próximos a los espacios señalados han alzado su voz contraria.

Ha sido el caso de los vecinos de las barriadas próximas a la antigua fábrica de harinas, en Otero. Aquí, además de la oposición de los residentes, hay otro condicionante más.

El pasado 14 de julio, el BOE publicaba la cesión de este espacio a la Ciudad, al ser la primera de las infraestructuras que iba a ser empleada para, como se dijo, “generar nuevas oportunidades”.

Si se termina transformando en recurso para mujeres y niñas, no podrá salir adelante el plan que tenía la Ciudad Autónoma y en el que se preveía usos educativos.

Sobre la mesa se han dispuesto otros terrenos como el uso de la antigua fábrica de guano que, por su proximidad a la playa del Trampolín, podría aliviar esa saturación, además de pistas deportivas de Caballería. Cada vez que se da el nombre de un terreno afloran las quejas de los vecinos o empresarios próximos y el anuncio de movilizaciones, como ha ocurrido con el puerto.

Las consecuencias de una invasión ante la falta de medios


Quien fuera responsable de Extranjería en el CNP, Ramón Caudevilla, habló claro en una entrevista con este periódico acerca de los problemas de trámites de expulsión y asilo.

“Sacar a estas personas de Ceuta va a costar mucho tiempo, sacarlas de Ceuta tanto para la península como para Marruecos”, confesaba el experto policial.

Falta de agentes, colapso en todas las áreas, identificaciones que no se llevan a cabo, ausencia de espacios donde concentrarlos… Son claves a tener en cuenta para que se desatasque el problema que afecta a la elevada población de personas que irrumpieron de forma irregular en Ceuta y a quienes todavía no se ha podido localizar ni reseñar en condiciones.

Los padres piden revisar la vuelta al cole tras el verano más convulso de Ceuta

Quedan apenas 3 semanas para que miles de escolares regresen a las aulas de Ceuta y algunas familias consideran que la situación excepcional vivida durante las últimas semanas obliga a preguntarse si las condiciones actuales son las adecuadas para iniciar el curso con normalidad el próximo martes 8 de septiembre.

La preocupación de los padres no se limita al estado de los colegios. El debate alcanza al contexto general de seguridad de la ciudad después de la entrada masiva de finales de julio, las consecuencias que aquella situación ha dejado en determinados centros educativos y la necesidad de garantizar que los menores puedan regresar a las aulas en un entorno de tranquilidad.

Por ello, las familias reclaman que la Dirección Provincial del Ministerio de Educación realice, antes del inicio del curso, una valoración de la situación y determine si los centros están preparados para recibir nuevamente a los alumnos.

No se trata únicamente de mantener el calendario previsto, sino de comprobar que existen las condiciones necesarias para que la vuelta pueda desarrollarse con normalidad.

La preocupación va más allá de la limpieza


Durante los días 30 y 31 de julio, algunos de los que entraron masivamente en Ceuta consiguieron acceder a determinados centros educativos. La situación obligó posteriormente a realizar actuaciones de limpieza y acondicionamiento en los espacios escolares que se vieron afectados.

La Ciudad Autónoma ha reforzado estas labores de limpieza, pero para las familias la cuestión requiere una revisión más amplia. Los padres quieren conocer si todos los centros afectados se encuentran ya en condiciones adecuadas, qué actuaciones se han realizado y si queda algún trabajo pendiente antes de que regresen los escolares.

La preocupación no se refiere exclusivamente a la higiene de las instalaciones. También se plantea la necesidad de revisar aulas, patios, zonas comunes, accesos y espacios exteriores, además de comprobar que no existen deficiencias derivadas de la situación excepcional vivida durante el verano.

Colegios convertidos en recursos de acogida


A esta situación se añade una circunstancia especialmente relevante: algunos centros educativos han tenido que asumir durante estas semanas una función extraordinaria como recursos de acogida para los menores no acompañados que llegaron a Ceuta durante la crisis.

Es el caso de los CEIP Reina Sofía y Príncipe Felipe, puestos a disposición para atender la emergencia generada por la llegada masiva de menores.

El uso de estos colegios como espacios de acogida plantea ahora una cuestión de calendario: cuándo podrán recuperar plenamente su función educativa y si estarán completamente preparados para el comienzo del curso.

Los padres quieren conocer qué previsión existe para la salida de los menores de estos centros, qué actuaciones serán necesarias posteriormente y si los trabajos de acondicionamiento podrán completarse con suficiente antelación al 8 de septiembre.

La preocupación se centra especialmente en que una solución adoptada con carácter de emergencia durante el verano no termine afectando al normal desarrollo del curso escolar.

Las familias consideran necesario saber en qué condiciones se devolverán estos colegios a los alumnos y si estarán disponibles en su totalidad desde el primer día.

¿Está Ceuta preparada para volver a la normalidad?


La cuestión que plantean algunos padres es más amplia: ¿invita la situación actual de Ceuta a que los escolares comiencen las clases el 8 de septiembre como estaba previsto?

Las familias consideran que la respuesta debe tener en cuenta no solo el estado de las instalaciones educativas, sino también el entorno de los centros, los accesos, la seguridad durante las entradas y salidas y las medidas disponibles para responder ante posibles incidencias.

A su juicio, las circunstancias vividas durante las últimas semanas justifican que se realice una evaluación específica antes del regreso de los alumnos. El objetivo sería detectar posibles puntos vulnerables y corregirlos con tiempo suficiente.

Especial atención a las entradas y salidas


Uno de los momentos que más preocupa a los padres son las entradas y salidas de los colegios e institutos, cuando cientos de alumnos se concentran en los accesos y en las calles próximas a los centros.

Las familias reclaman que se estudie si es necesario reforzar la vigilancia en determinados colegios y horarios y que se revisen los mecanismos de control de acceso para impedir que personas ajenas a la comunidad educativa puedan entrar en las instalaciones.

La experiencia de finales de julio, cuando se produjeron accesos a algunos centros, ha hecho que esta cuestión cobre especial importancia.

Los padres plantean además la necesidad de una coordinación efectiva entre Educación, la Ciudad Autónoma y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con protocolos claros que permitan actuar rápidamente ante cualquier situación que pueda afectar a los menores.

No esperar a que ocurra un incidente


La petición de las familias tiene un carácter fundamentalmente preventivo. Consideran que no debería esperarse a que se produzca un nuevo incidente para adoptar medidas de seguridad adicionales.

En este sentido, reclaman que cada centro sea analizado de manera individual, teniendo en cuenta sus características, su ubicación, los accesos y las circunstancias que haya podido atravesar durante la crisis.

También plantean que se valore la instalación o mejora de sistemas de control de acceso, así como la presencia de personal de vigilancia en aquellos puntos en los que los responsables de seguridad consideren que existe una mayor necesidad.

La preocupación también alcanza a los alumnos


La situación vivida durante el verano ha tenido además un impacto en la percepción de seguridad de algunas familias. Padres que han limitado determinadas actividades o salidas de sus hijos durante estas semanas consideran que esta realidad también debe ser tenida en cuenta cuando se prepare la vuelta al colegio.

Por ello, reclaman que los centros educativos dispongan de recursos para atender posibles situaciones de miedo, ansiedad, estrés o preocupación entre los alumnos.

Las familias consideran que recuperar la normalidad no consiste únicamente en abrir las puertas de los colegios, sino en conseguir que los menores puedan volver a sus rutinas sintiéndose seguros y protegidos.

Información antes del 8 de septiembre


A poco más de tres semanas del comienzo del curso, los padres reclaman sobre todo información y certezas. Quieren conocer qué evaluación se está realizando de los centros, qué actuaciones quedan pendientes y qué medidas extraordinarias se adoptarán para garantizar la seguridad de los escolares.

También consideran necesario conocer cuál es la previsión para los colegios utilizados como recursos de acogida, especialmente el Reina Sofía y el Príncipe Felipe, y si estarán completamente disponibles y acondicionados para el inicio de las clases.

Si finalmente el curso comienza el 8 de septiembre, las familias reclaman que la Administración explique públicamente qué garantías existen y qué protocolos estarán activos desde el primer día.

Y si los informes de los organismos competentes determinaran que algún centro o determinadas zonas no reúnen todavía las condiciones necesarias, los padres consideran que debería estudiarse la adopción de las medidas oportunas.

A 22 días del regreso a las aulas, las familias entienden que todavía existe margen para revisar, reforzar y acondicionar los centros. Pero reclaman que ese trabajo se haga ahora y que no se espere al primer día de clase.

El objetivo, sostienen, no es impedir la vuelta al colegio, sino garantizar que miles de niños puedan regresar a las aulas después de un verano excepcional para Ceuta en unas condiciones de seguridad, higiene, tranquilidad y normalidad acordes con lo que necesitan los menores.

Lo que piden para volver a las aulas con seguridad

  • Evaluar la seguridad de colegios e institutos y sus alrededores.
  • Reforzar la vigilancia en entradas y salidas.
  • Estudiar controles de acceso en los centros.
  • Mejorar la coordinación entre Educación, Ciudad y Fuerzas de Seguridad.
  • Atender la salud emocional de los alumnos.
  • Informar a las familias de los protocolos y medidas de seguridad.

Respuestas, plazos y un plan

Han pasado algo más de dos semanas desde los días 30 y 31 de julio, cuando Ceuta vivió una entrada masiva de personas que alteró de golpe la normalidad de la ciudad. Desde entonces hemos visto despliegues policiales, militares, dispositivos sanitarios, ministros, reuniones y declaraciones. Pero, 19 días después, la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué ha cambiado realmente y cuál es el plan para lo que queda?
La frontera está más controlada. Eso es evidente. Pero controlar la frontera no significa haber resuelto las consecuencias de lo ocurrido dentro de Ceuta.
Siguen pendientes cuestiones esenciales: conocer con precisión cuántas personas permanecen aún en la ciudad, completar la identificación de los menores, resolver su acogida, recuperar los espacios públicos ocupados y garantizar que los servicios públicos puedan volver a funcionar sin la presión extraordinaria que han supuesto estas semanas.
La propia ministra de Sanidad, Mónica García, ha negado este domingo en Ceuta que exista un colapso sanitario, pero ha reconocido que el sistema está tensionado y ha situado la principal urgencia fuera de los hospitales: proporcionar condiciones adecuadas de alojamiento, higiene, agua y saneamiento a quienes permanecen en la calle.
Y la Ciudad le ha pedido algo más: que el Gobierno central tenga en cuenta la situación excepcional de Ceuta y atienda las demandas de sus profesionales sanitarios. Juan Vivas ha definido este momento como “el más crítico de la historia reciente” de la ciudad y ha trasladado a la ministra un mensaje rotundo: “Ceuta está en peligro”.
Puede discutirse el lenguaje. Lo que no debería discutirse es que Ceuta necesita una respuesta acorde con la dimensión de lo ocurrido.
Hay que tener en cuenta que septiembre está a la vuelta de la esquina.  Y hay, además, una cuestión que ya no admite demasiada espera: ¿estarán todos los colegios preparados para abrir el 8 de septiembre?
El ‘Reina Sofía’ y el ‘Príncipe Felipe’ están siendo utilizados como recursos de acogida de emergencia para menores llegados durante la crisis. Otros centros han sufrido entradas y han necesitado actuaciones extraordinarias de limpieza y acondicionamiento.
Las familias tienen derecho a saber si esos colegios estarán plenamente disponibles, cuándo terminarán las actuaciones y qué medidas de seguridad se han previsto para garantizar que los alumnos regresen a las aulas con normalidad.
Porque recuperar la normalidad no consiste solamente en que no vuelva a producirse otra entrada masiva. Normalidad es que los niños puedan volver al colegio, que las playas vuelvan a ser playas, que los servicios públicos recuperen su ritmo y que los ciudadanos sepan qué ocurrirá si volviera a repetirse una situación semejante.
Por eso, después de 19 días, resulta inevitable preguntarse si los ceutíes pueden esperar algo más que un desfile de ministros y reuniones institucionales.
Las visitas son importantes. Los refuerzos también. Pero ya no estamos en las primeras horas de una emergencia. Estamos en el momento de gestionar sus consecuencias y preparar el futuro.
Ceuta necesita cifras, plazos y respuestas. Necesita saber cuántas personas siguen aquí, qué va a ocurrir con los menores, cuándo se recuperarán completamente los colegios y los espacios públicos y qué recursos extraordinarios seguirá teniendo la ciudad.
Y necesita, sobre todo, una respuesta a una pregunta que nadie debería aplazar: ¿Cuál es el plan para que Ceuta y sus ciudadanos vuelvan realmente a esa normalidad tan ansiada?
Porque contener la frontera era imprescindible. Ahora toca resolver lo que quedó dentro.
Y eso no se resuelve con otra fotografía institucional.
Ceuta lo que precisa es un plan de Estado. Y lo necesita ya.