La Guardia Civil detiene al piloto de una phantom cargada de inmigrantes

Agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil abortaron la pasada noche el intento de salida desde Ceuta de una phantom cargada de inmigrantes.

Bajo la niebla, el piloto de dicha embarcación pretendía hacer negocio trasladando a siete personas al otro lado del Estrecho.

Los agentes del Marítimo frenaron el pase después de que hubiera partido de la zona de la Sirena.

No paran, es el negocio del verano que reporta beneficios a quienes buscan nutrirse de la cantidad de marroquíes que siguen en Ceuta con la aspiración de cruzar al otro lado. La Guardia Civil los tiene en el punto de mira.

Las costas peninsulares, la meta


A las costas peninsulares llegan embarcaciones de todo tipo, sus responsables no dudan en poner en peligro a los inmigrantes obligándoles a arrojarse al agua o emprendiendo huidas que pueden resultar con heridos o muertes.

Los agentes de la Guardia Civil pudieron bloquear la salida dando con el arresto del implicado en el pase por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros con uso de embarcación.

Poner en riesgo la vida supone, de entrada, prisión preventiva. Allí han ido a parar los detenidos cuando llevaban a inmigrantes en motos de agua o este tipo de lanchas.

La entrada masiva que no frenó Marruecos, un filón

La entrada masiva de miles de personas que no frenó Marruecos provocando un auténtico caos en Ceuta, además de fallecimientos, se ha convertido en un filón para quienes viven del tráfico de inmigrantes y marcan en su hoja de ruta vital una acción permanente por escapar de la Guardia Civil.

El repunte de casos marca la acción delictiva de un verano en el que las rutas de los pasadores de inmigrantes marchan de Ceuta hacia las costas peninsulares en una constante sin freno ni cambios contra la que se intenta luchar a base de seguimientos, investigaciones y acción constante de la Guardia Civil en el mar.

Del embolsamiento a Loma Margarita: Ceuta busca cómo acoger inmigrantes

El Gobierno de la Nación intenta localizar espacios para ir reconduciendo a los miles de marroquíes que siguen en las calles de Ceuta o en asentamientos.

Es una forma de tener concentrados, localizados y poder ir identificando una bolsa sobre la que existe una diferencia de cifras abismal.

Tanto, que la Ciudad eleva a 9.000 los no controlados, los hombres y mujeres que siguen en Ceuta porque no han mostrado su intención de marchar de forma voluntaria a Marruecos. El Ministerio del Interior los reduce a 5.000.

El hecho es que, 15 días después de la entrada masiva de personas, no se pueden ejecutar labores de identificación ni tampoco iniciar los procedimientos adecuados ya que no se han habilitado recursos, espacios en los que se puedan ejecutar todos esos trámites.

Los distintos emplazamientos que se barajan, de la pista de fútbol en Caballería a Loma Colmenar


Ahora, ya sobre la mesa, hay diferentes emplazamientos que están siendo tenidos en cuenta por la administración para la colocación, en su amplia mayoría, de carpas. Con todos ellos se daría cabida a unas 3.000 personas. Se trata de recursos temporales.

Así, figura la pista de fútbol de Caballería y parte del embolsamiento de Loma Colmenar. Son dos zonas en las que se habilitarían espacios protegidos en donde estarían localizados inmigrantes adultos.

Madres y niñas en la antigua fábrica de harinas


También se ha sopesado el uso de la antigua fábrica de harinas en Otero, pero en este caso como un recurso de alojamiento que, a diferencia de los anteriores, tendría más permanencia en el tiempo. Los vecinos ya han protestado por ello, no quieren esas instalaciones allí, pero la idea que se tiene para ese lugar es que puedan ser recogidas mujeres con hijas y niñas adolescentes.

De esta manera se terminaría con campamentos como el levantado en la barriada de Sidi Embarek, en donde la situación ya es tan crítica que el propio presidente vecinal, Abdellah Mustafa, advertía este jueves de que no podían seguir más tiempo así.

Lo mismo sucede en la barriada del Príncipe Alfonso, donde sigue habiendo cuantiosas mujeres y niñas.

De momento, ya hay oposición vecinal en Otero, en donde ayer tarde se organizó una concentración improvisada. Los residentes en el entorno defienden que existen otras alternativas y espacios donde podrían ubicarse estos recursos y rechazan que se opte por un enclave situado en una zona densamente poblada.

Uso de los exteriores del centro de estancia temporal de inmigrantes


Toda la zona correspondiente a los exteriores del CETI también se ha puesto encima de la mesa para hacer una extensión virtual del actual centro que dispone de 512 plazas, pero que pueden dar cabida a 800 personas.

Colapsado como está, se prevé usar toda la parte exterior para levantar carpas y poder acoger a más inmigrantes, también adultos.

De esta manera se evitaría la existencia del campamento ubicado en la playa del Trampolín en donde continuamente se suceden enfrentamientos y además se ha convertido en un auténtico polvorín.

Las niñas de los colegios del Príncipe, a dos naves

Los colegios actualmente ocupados por niñas, como son el ‘Reina Sofía’ y el ‘Príncipe Felipe’, deben ser liberados antes de que comience el curso escolar.

Ya se trabaja en disponer de dos naves para acogerlas a todas, una en la zona de Loma Margarita y otra en el puerto.

Sobre esto se necesita avanzar con celeridad toda vez que de cara al inicio del curso debe revisarse las dos instalaciones que han servido de acogida temporal.

El CATE en el polígono del Tarajal


Por otro lado, y paralelo a los recursos temporales de acogida, se sigue trabajando en una de las naves del Tarajal para que funcione como CATE, es decir, como centro de atención temporal de extranjeros.

Se trata de un espacio en donde solo pueden estar 72 horas para ejecutar trámites rápidos por parte de la Policía Nacional y empezar a acelerar los distintos procedimientos.

No me convocaron a la manifestación

En la manifestación del domingo pasado, que tuvo lugar en la Plaza de la Constitución, no me llamaron o, por lo menos, así lo entendí yo. Que una manifestación sea convocada por las comunidades religiosas tiene su aquel. ¿Y los que no pertenecemos a ninguna religión, dónde quedamos? ¿Qué tiene que ver todo esto con la religión? Esto va de personas. Da lo mismo su religión o que no crean en nada; el caso es que sean buenas personas y que quieran convivir. En todas las religiones hay personas buenas y personas no tan buenas. Creo que fue un error meter la religión en la manifestación.

Ceuta es Ceuta y la componemos todos y todas. Las religiones, lo mejor es que cada uno lleve la suya en su intimidad. Lo que nos une es la convivencia y no las religiones. Bien es sabido por todos que las religiones, a lo largo de la historia, han traído sus problemas y grandes conflictos por la falta de entendimiento entre unas y otras. Y, a día de hoy, todavía hay mucho de lo que hablar, así que mejor sería dejar las religiones para otra cosa.

Ceuta, si hay que defenderla, la defendemos entre todos, con religión o sin ella. Hay personas que están haciendo mucho bien. Por ejemplo, los vecinos de la barriada de El Príncipe han habilitado un lugar para que las menores que han entrado estén seguras, ya que algunas están siendo víctimas de violaciones. Hay vecinos y vecinas que les dan ayuda y, a la vez, les proporcionan seguridad. En la barriada de Sidi Embarek también han acogido a muchos migrantes de los que están viviendo en la calle, y la ayuda institucional que están teniendo es mínima, están desbordados.

Que Ceuta está viviendo uno de sus peores momentos nadie lo duda. Y que lo antes posible tienen que darle una solución es obvio, pues así no podemos seguir. Una pregunta: ¿sabe alguien el motivo por el que decidieron abrir la puerta de la Frontera cuando ya había miles de personas? Yo lo tengo claro y creo que, en ese momento, la Policía Nacional vio que no había otra solución: cargar contra esas personas que estaban allí aglomeradas habría sido una masacre, porque ellos mismos se habrían aplastado unos a otros al intentar huir hacía Marruecos. Hay que tener en cuenta que en esa aglomeración también había niños pequeños y mujeres.

No estoy nada conforme con que Marruecos haya permitido que se aglomeraran en nuestra Frontera miles de personas. Es más, deberían pagar por lo que han hecho. La Unión Europea tendría que buscar la forma de presionar a Marruecos para que eso no vuelva a pasar y sancionarlo por lo ocurrido. Lo que sí creo que estuvo bien hecho fue no cargar contra una multitud cuando los especialistas sabían que podía ocurrir una masacre. Para mí, el trabajo que ha hecho la Policía Nacional ha sido impecable.

En todo momento han hecho lo que tenían que hacer. Desde el primer momento, el Gobierno central tenía que haber mandado muchos más policías nacionales y guardias civiles. Otra cosa: ¿qué pensará el presidente de la ciudad y los representantes del gobierno de la asamblea que estaban presente de que una de las consignas que se coreara fuese «Pedro Sánchez, hijo de puta»? Termino como empecé: creo que no he sido convocado a la manifestación por no pertenecer ni creer en ninguna religión. Lo importante son las personas y la humanidad de las personas.

Ceuta exige un plan

La visita del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a Ceuta llega – por segunda vez- cuando la ciudad acumula prácticamente dos semanas sumida en una situación excepcional y caótica que ha alterado la vida cotidiana de miles de ciudadanos.

Y llega, sobre todo, cuando la sensación en la calle es que la situación no mejora, está diametralmente opuesta. El anuncio de que determinadas unidades de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se incorporarán a la ciudad puede ser una medida necesaria. Pero difícilmente puede presentarse como la respuesta que Ceuta necesita cuando los ceutíes no sienten que haya regresado la seguridad y la normalidad, estamos muy lejos de tener la Ceuta que teníamos el 15 de julio, por ejemplo.

La percepción ciudadana es evidente: hay más tensión, más preocupación y más temor ante una situación que parece prolongarse sin que nadie sea capaz de explicar cuándo terminará. Porque el problema ya no es únicamente de seguridad. Ceuta está soportando una presión extraordinaria sobre sus servicios, sus calles, sus centros de menores, sus recursos sanitarios y su propia convivencia. Y cada día que pasa sin una respuesta integral aumenta la incertidumbre.

Lo que parece que falta es un plan. Un plan concreto, con medidas concretas y, algo fundamental, con plazos. Los ciudadanos tienen derecho a saber qué va a ocurrir con las miles de personas que aún permanecen en la ciudad, cómo se va a descongestionar el sistema de protección de menores, cómo se va a garantizar la seguridad y qué recursos extraordinarios se van a mantener mientras la situación no se revierta.

También preocupa la dimensión sanitaria. La concentración de personas en condiciones de hacinamiento y la presión sobre los servicios asistenciales obligan a extremar la vigilancia ante problemas como la tiña, la sarna o posibles casos de tuberculosis.

No se trata de alimentar el miedo, sino de exigir prevención, medios y transparencia. Y mientras tanto, Ceuta sigue esperando un horizonte. No sabemos cuándo empezará realmente la recuperación. No sabemos cuándo volverán a normalizarse los servicios. No sabemos qué medidas se aplicarán para recuperar los espacios afectados ni cuándo la ciudad podrá dejar atrás esta situación.

El Gobierno puede considerar que ha puesto medios suficientes. Puede anunciar unidades policiales y hablar de coordinación. Pero existe una realidad que no puede ignorarse: los ciudadanos tienen que sentir que las cosas están cambiando. Y hoy, esa sensación no se da.

El pueblo caballa está demostrando una paciencia enorme. Ha soportado semanas extraordinariamente difíciles, ha colaborado, ha mantenido la calma y ha asumido una situación que ha trastocado por completo la normalidad de la ciudad y su propia vida. Pero todo tiene un límite, y los ceutíes estamos rozándolo. Ceuta no necesita únicamente más agentes.

Necesita una estrategia. No necesita únicamente declaraciones institucionales. Necesita decisiones. Y no necesita que le digan que la situación está controlada: necesita que se le explique cómo y cuándo se va a recuperar la normalidad, cuándo van a regresar todos aquellos que entraron usurpando la frontera. La visita de Grande-Marlaska debería servir para algo más que anunciar refuerzos.

Debería marcar el comienzo de una respuesta global, coordinada y con fecha de cumplimiento. Porque Ceuta ya ha esperado bastante. Y sus ciudadanos merecen saber cuándo podrán volver a vivir en la ciudad que tenían antes de que comenzara uno de las peores pesadillas de Ceuta en tiempo reciente.

Sin aire acondicionado en el Hospital Universitario

A la atención de Atención al Paciente y Dirección del Hospital Universitario:

Yo, paciente actualmente ingresada en este hospital, quiero presentar una reclamación formal por las condiciones en las que nos encontramos durante nuestro ingreso.

En pleno mes de agosto, con las altas temperaturas que estamos soportando, existen habitaciones en las que el aire acondicionado no funciona o directamente no está disponible. El calor dentro de las habitaciones es insoportable y dificulta el descanso y el bienestar de las pacientes.

Lo considero todavía más grave teniendo en cuenta que en estas habitaciones estamos madres con bebés recién nacidos, que necesitan unas condiciones adecuadas de temperatura, ventilación y descanso. No me parece aceptable que un bebé recién nacido tenga que permanecer en una habitación con unas condiciones de calor tan elevadas debido a que el sistema de climatización no funciona correctamente.

Además, compartimos espacios con otras personas enfermas, por lo que considero fundamental que las instalaciones dispongan de una ventilación y climatización adecuadas y que se garantice en todo momento un entorno seguro, higiénico y digno para las madres y sus bebés.

Entiendo que pueden producirse averías, pero considero que, tratándose de un hospital y especialmente de una planta donde hay madres y recién nacidos, deberían existir soluciones alternativas inmediatas mientras se repara el sistema de climatización.

Solicito que esta reclamación quede registrada oficialmente y que se adopten medidas urgentes para solucionar el problema y garantizar unas condiciones adecuadas para las pacientes y, especialmente, para los bebés recién nacidos

Ingesa presta 275 asistencias en 24 horas y refuerza el dispositivo sanitario en Ceuta

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) mantiene activo el dispositivo sanitario especial coordinado con la Delegación del Gobierno para atender a las personas migrantes que han accedido a la ciudad. Entre las 09:00 horas del 12 de agosto y las 09:00 horas del 13 de agosto se han realizado 275 asistencias, sin incidencias relevantes.

El dispositivo permite mantener al mismo tiempo la atención habitual a la población ceutí. Ingesa mantiene activado desde el 31 de julio el Plan de Catástrofes Externas del Hospital Universitario de Ceuta en su Nivel 1, de los tres niveles contemplados.

Este nivel corresponde a un escenario en el que el centro sanitario puede responder a la situación con los recursos disponibles, sin necesidad de aumentar personal o medios materiales. La evolución se evalúa diariamente por los equipos directivos de Madrid y Ceuta y los responsables médicos y de Enfermería de Atención Hospitalaria y Primaria, así como de Urgencias, Radiología y Medicina Preventiva.

La organización del dispositivo busca atender sobre el terreno la mayoría de los casos, especialmente aquellos con dolencias menores, para evitar una afluencia masiva a los centros sanitarios. En la jornada del miércoles, el Hospital Universitario de Ceuta registró 108 asistencias en Urgencias, sin pacientes en Observación y sin incidencias destacables.

167 asistencias en Atención Primaria


Los recursos de Atención Primaria atendieron a 167 personas. El Centro de Salud II (Otero) contabilizó 95 asistencias hasta las 21:00 horas, mientras que el Centro de Salud III (Tarajal) registró 28 hasta las 17:00 horas.

El Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) realizó 18 asistencias entre las 17:00 horas del 12 de agosto y las 09:00 horas del día siguiente. Los dos equipos asistenciales del 061 realizaron otras 26 asistencias.

Dentro del dispositivo también se efectuaron 46 traslados en ambulancia. De ellos, nueve correspondieron a la Unidad Móvil de Emergencias (UME), 13 al Soporte Vital Básico (SVB), 14 al Transporte No Asistido (TNA) y 10 a ambulancias de Cruz Roja.

108 asistencias en el Hospital Universitario


En el Hospital Universitario de Ceuta se registraron 108 asistencias en el Servicio de Urgencias, sin pacientes en Observación y sin incidencias destacables.

Actualmente permanecen hospitalizados 33 pacientes relacionados con el dispositivo: dos en Pediatría, tres en Obstetricia, ocho en planta Quirúrgica, siete en Hospitalización Médica y 13 en el clúster de Urgencias, correspondiente a la ampliación habilitada.

A las 09:00 horas de este jueves, el Hospital Universitario no tenía pacientes relacionados con este dispositivo en UCI ni en Neonatología.

Refuerzo en la playa del Trampolín


Entre las actuaciones extraordinarias se encuentra el refuerzo a Cruz Roja en la playa del Trampolín, durante la jornada de tarde y coincidiendo con el dispositivo de reparto de alimentos, aunque los datos definitivos de asistencias estaban todavía pendientes.

También se realizaron 15 ortopantomografías, pruebas efectuadas a petición de las autoridades policiales. Asimismo, se estableció un refuerzo previo en las urgencias hospitalarias, cuyos datos de asistencia estaban pendientes de contabilizar.

Ingesa destaca que la respuesta sanitaria ha sido posible gracias a los planes previstos ante aumentos de la demanda asistencial y a la disponibilidad actual de recursos humanos y materiales. Según el organismo, el Área Sanitaria de Ceuta dispone actualmente de los mayores recursos de su historia.

Más de 50 profesionales contratados


Ingesa señala que, pese a que el cierre de la frontera de Marruecos en 2020 redujo la asistencia sanitaria un 34%, la plantilla no se redujo, sino que aumentó un 8%. En el hospital el incremento fue del 12% y en Urgencias del 22%.

Entre 2018 y 2026, el Hospital Universitario de Ceuta ha pasado de 135 a 151 facultativos, un aumento del 11,85%. La plantilla de Atención Hospitalaria creció un 5,59%, mientras que en Atención Primaria los facultativos aumentaron un 2,77% y la plantilla total un 2,47%.

El organismo cifra en más de 1.300 las personas empleadas por Ingesa en Ceuta para atender a una población de 73.705 tarjetas sanitarias, según la Memoria de Ingesa de 2025.

Desde el 30 de julio se mantiene activo el dispositivo especial, que ha incorporado personal de plantilla y más de 50 profesionales contratados para responder al incremento de la demanda. Estos refuerzos estarán disponibles hasta el 31 de agosto.

Ingesa agradece finalmente el esfuerzo y la profesionalidad de los trabajadores sanitarios y no sanitarios que participan en el dispositivo, que continuará activo mientras las circunstancias lo requieran.

La población ceutí, añade el organismo, mantiene a su disposición los recursos sanitarios necesarios y tanto la actividad programada como las urgencias continúan siendo atendidas con normalidad.

Por último, Ingesa recuerda que las competencias de Salud Pública y vigilancia epidemiológica corresponden al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

Ignacio Schor busca recuperar sensaciones en Chile

No tuvo su mejor experiencia en la AD Ceuta, aunque Ignacio Schor espera recuperar la sonrisa lejos de la ciudad autónoma. Concretamente, al otro lado del océano Atlántico, y es que el delantero argentino ha sido anunciado por el CD O’Higgins. Este equipo, que compite en la primera división de Chile, ha firmado a Schor hasta 2027 anunciándolo como uno de los refuerzos del equipo de cara a la segunda parte de la temporada.

Un nuevo reto para Schor


Cabe destacar que la Liga de Primera del fútbol chileno se encuentra en mitad de la temporada, en plena competición, con el Colo-Colo liderando con una amplia diferente sobre el resto de sus perseguidores inmediatos y el CD O’Higgins situado undécimo con 23 puntos.

Con la eliminación de la Copa Sudamericana confirmada, ahora el nuevo equipo de Schor se centra en hacer un buen papel en la competición doméstica, apurar sus opciones para meterse en la clasificación por copas internacionales y mantenerse a la espera de la definición de la final en la Copa de la Liga.

Por tanto, con la competición totalmente abierta y las opciones aún existentes, el CD O’Higgins espera encontrar en Ignacio Schor un refuerzo de lujo para aspirar a la consecución de sus objetivos y, a nivel personal, recuperar sensaciones tras un paso muy discreto por Ceuta.

Un paso discreto por Ceuta


Ignacio Schor aterrizó en la ciudad autónoma en el pasado mercado invernal como refuerzo para la delantera, pero acabó sin disfrutar casi de protagonismo alguno.

El futbolista venía del Platense y firmaba con el combinado blanquinegro hasta 2027. Disputó la pasada temporada 37 encuentros en la Primera División Argentina y se alzó con el Torneo Apertura, un hito histórico para el club sudamericano.

Desde que llegó en febrero, el jugador tan solo ha contado con 136 minutos, repartidos en seis encuentros de LaLiga Hypermotion. En sus momentos en el terreno de juego no pudo sumar ningún gol en su casillero personal y fue amonestado con tarjeta amarilla en dos ocasiones.

La dificultad para encontrar continuidad y minutos regulares condicionaron su capacidad para asentarse y mostrar una mejor versión. Por ello, después de todo, esta salida pareció ser la mejor opción para un futbolista que espera ahora sonreír en el O’Higgins del fútbol chileno.

Ceuta, zona cero. ¿Y ahora qué?

Las personas que hemos nacido, crecido y vivido en Ceuta nos hemos pasado toda nuestra vida intentando que conozcan esta maravillosa ciudad. Hace cuatro años escribí un artículo llamado “¿Y a mí qué se me ha perdido en Ceuta?”, en el que intenté ensalzar las desconocidas maravillas de esta ciudad y cómo, cualquier ceutí que haya recibido alguna vez a alguien de la península en su primera visita a la ciudad conoce perfectamente el ritual para que al final, el visitante quede prendado y suelte el famoso: «Yo no me imaginaba que Ceuta fuera así».

Hemos gastado tiempo, dinero y esfuerzo en cambiar nuestra imagen, en explicar que Ceuta merece ser conocida por mucho más que una frontera, que hay una ciudad detrás de las imágenes de las vallas y que merece la pena venir a conocerla. Hemos intentado convencer al resto de España de que cruzar el Estrecho no es solamente cambiar de orilla, sino descubrir una ciudad que probablemente no se parece demasiado a la que muchos habían imaginado.

De un plumazo. Así ha sido ha sido borrada toda la imagen, toda la promoción y estrategia turística de Ceuta. De un plumazo. Todos los viajes a FITUR, todas las ideas originales para atraer visitantes, ingentes fondos públicos invertidos, esfuerzos, invitaciones y gestiones de amigos, familiares, conocidos para que vengan a conocer esta maravillosa ciudad… Todo se ha ido por el desagüe en 24 horas.
Y no, no se trata de una fatalidad del destino, de un virus o de un meteorito que nos haya maldecido. Se trata de mala gestión pública, de pésima gestión política, de inexistente peso internacional y de ingenuas relaciones internacionales. Hemos sido maldecidos por una debilidad manifiesta del Gobierno de España, debilidad que Marruecos ha percibido con claridad meridiana y que, como suele ocurrir, no ha desaprovechado. Ceuta se ha convertido en cuestión de horas en el epicentro de la actualidad informativa.

El Papa, la presidenta de la Comisión Europea, presidentes y primeros ministros, políticos de todo signo, periodistas y noticiarios nacionales e internacionales, tertulianos, influencers, empresarios y hasta personas que probablemente no sabrían colocar Ceuta en un mapa hace dos semanas tienen algo que decir sobre nosotros. ¡Si hasta Trump ha dicho “Ceuta” con un acento más o menos aceptable!
Ahora, de repente, salen expertos bien informados hasta de debajo de las piedras. Los periodistas llegan a Ceuta frotándose las manos y tras varios días creen que conocen perfectamente nuestra idiosincrasia para analizarnos en tertulias televisivas. Decenas de eruditos con la IA de cabecera nos explican nuestra historia para justificar o polemizar sobre nuestra españolidad.
Por su parte, las redes sociales han decidido hacer lo que mejor saben hacer cuando aparece una realidad compleja: simplificarla hasta que deje de parecerse a la realidad. De repente, Ceuta es racista. O no lo es. Se exagera. No se exagera. Hay una crisis humanitaria. Hay una crisis de seguridad. O es una crisis migratoria. Hay que ser solidarios. O hay que defender la frontera. Da igual que sea para darnos apoyo, para criticar la falta de solidaridad, para ganar visualizaciones con polémicas artificiales, para captar seguidores con proclamas patrióticas, para desinformar en redes como agentes y trolls promarroquíes o simplemente para darle zascas al oponente político.

Es un circo muy entretenido que millones de personas contemplan desde sus sofás. Y, entre unas cosas y otras, parece que los 83.000 ceutíes tenemos la obligación de esperar pacientemente a que el resto del mundo decida cuál es exactamente el relato que nos corresponde y qué hacer con la gestión de la zona cero.
Conozco perfectamente las virtudes y las miserias de esta ciudad, y precisamente por eso me molesta que quienes no la conocen pretendan explicárnosla, porque sí, ahora mismo hay millones de personas que creen conocernos y opinan y juzgan lo que se hace aquí. Juzgan incluso las quejas de los ceutíes sobre lo que estamos padeciendo en nuestra ciudad.
Dentro del desconocimiento, hay mucha gente de la península que me ha preguntado en estos días si los de Ceuta estamos pensando en marcharnos. Yo siempre les respondo lo mismo: Ceuta es incluso más España que la misma España. Ni en Madrid, ni en Valladolid, ni en Málaga te encuentras el sentimiento de patria que tenemos los ceutíes. Puede que haya mucha gente de fuera, normalmente funcionaria, que llega a la ciudad, trabaja, y con el tiempo se marcha. Sin embargo los caballas sabemos qué es esta tierra, es una tierra en la que llevamos muchas décadas escuchando la misma cantinela despectiva de “esto con el tiempo será de Marruecos”, una ciudad que sufrió en 2021 una invasión de diez mil personas, una tierra que sintió zozobra cuando invadieron el islote del Perejil, una ciudad cuya seguridad fue puesta en entredicho en los setenta tras la Marcha Verde, y una tierra que que sufrió hace 300 años el asedio más largo de la historia conocida de la humanidad, 33 años sitiados. Pero esa es la Ceuta que resiste hoy, los ceutíes sabemos de qué va todo esto. Esa es la respuesta que doy a todas esas personas.

Por mi parte, como ceutí, tengo claras varias cosas sobre lo que Ceuta necesita. De hecho, los ceutíes somos los únicos que de verdad tenemos derecho a decir cuáles son las cosas que Ceuta necesita.
En primer lugar diré que los ceutíes hoy, más que nunca, necesitamos que el Jefe del Estado, el rey Felipe VI, venga a la ciudad, y que el gobierno de España lo autorice. Es una cuestión moral, necesitamos tener el apoyo directo de la máxima representación de nuestro país y que ese apoyo
sea visible, palpable, y sin cortapisas.

En segundo lugar, los ceutíes necesitamos que desde el Gobierno se defienda a España sin tapujos y se empiecen a llamar a las cosas por su nombre. Esto no es sólo una crisis migratoria, es, sobre todo, una crisis humanitaria y territorial alentada y consentida por Marruecos. Y no, no es un problema sólo de Ceuta, es también un problema de credibilidad para toda España y también para Europa.

En tercer lugar, Ceuta está desbordada y necesita que se garantice nuestra seguridad y también los servicios básicos de la ciudad. Esto no se soluciona con declaraciones populistas o bienintencionadas, ni prometiendo millones de euros. Esto se soluciona identificando y controlando a todos los ilegales que han entrado, habilitando espacios y alojamientos provisionales para evitar la invasión de toda la ciudad, facilitando alimentos y la mínima atención humanitaria para evitar reyertas, robos, allanamientos y saqueos a los ceutíes buscando comida o alojamiento.

En Ceuta tenemos la sensación de desbordamiento también de la Administración, no por falta de recursos, que el Estado los tiene, sino por una pésima gestión de los mismos y por una nula organización efectiva de toda la maquinaria del Estado. Los policías o el ejército, vagan por las calles sin directrices claras y, sobre todo, sin capacidad real para dar una respuesta a esta situación.

En cuarto lugar, Ceuta necesita que se devuelvan, de manera urgente, a todos los que irrumpieron en territorio español de manera ilegal. Para ello, se debe poner en marcha la maquinaria legislativa y de coordinación europea y diplomática con ese único objetivo.

No hay excusas, no hay debates posibles. La Unión Europea está manifestando una posición
mayoritaria sobre la protección de nuestras fronteras y sobre el sentido de las políticas migratorias, y España no puede ni debe quedarse al margen de esa posición mayoritaria. En Ceuta esto lo sufrimos en primera persona, lo vemos cada día y no es comprensible que esa coordinación no esté ya funcionando.

En quinto lugar, Ceuta necesita que empiece a cambiar la relación con Marruecos. Marruecos es un país vecino que no ejerce la buena vecindad, es un país autoritario y hostil con los intereses de España. A los ceutíes no nos sirven de nada las alabanzas a Marruecos por parte de quien debería defendernos. De nada sirve el miedo a un supuesto control migratorio de Marruecos si no lo ejerce, si en cualquier momento lo usa en su propio beneficio. Marruecos lleva muchos años recibiendo una lluvia millonaria de fondos europeos para, encima reírse de España. Hasta que los diplomáticos españoles dejen de venderse por un cous-cous y una tetera decorada, hasta que España no entienda que tiene la fuerza de la Unión Europea, y hasta que el Gobierno no endurezca su relación con Marruecos, nada va a cambiar.

En sexto lugar, Ceuta necesitará recomponerse, volver a la normalidad. Llegado el momento tendremos que valorar nuestro impacto en términos económicos, en términos de credibilidad, de imagen turística, de pérdida de inversiones y de defensa efectiva de la ciudad. Y tras valorarlo, habrá que solicitar que se garanticen esas necesidades y la restitución de todas las pérdidas sufridas
por miles de negocios.

Y por último, Ceuta no necesita reafirmar su españolidad, ni necesitamos que nadie venga a confirmarnos que somos españoles. En Ceuta lo sabemos desde que España es España, no es un tema sujeto a debate. Lo que Ceuta necesita es que se nos trate como españoles, que se nos garanticen nuestros derechos como españoles y no sentirnos solos ni desamparados cuando nos agreden de esta manera.

Hasta hace sólo quince días, Ceuta tenía planes de futuro. Hoy sólo tenemos incertidumbre y mucha rabia. Cuando todo esto pase, que pasará, entre todos tendremos que decidir cuál es nuestro camino y definir cómo conseguirlo. Si después de esto no tomamos las riendas, no habremos aprendido nada.

Los vecinos protestan contra un posible centro de inmigrantes en la antigua Fábrica de Harinas de Otero

Unas 300 personas se han concentrado este jueves en la zona de O’Donell para mostrar su rechazo a la posibilidad de que la antigua Fábrica de Harinas sea utilizada como centro para el internamiento o acogida de inmigrantes.

La movilización ha sido promovida por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) ante la preocupación trasladada por los residentes de las barriadas próximas, que son muchas, además de su cercanía al mismo centro de la ciudad.

El presidente de la FPAV, Francisco García Segado, ha explicado que los vecinos quieren dejar claro que no están de acuerdo con que el inmueble se destine a este uso, especialmente por su proximidad a varias zonas residenciales.

Preocupación por las barriadas cercanas


García Segado ha señalado que el emplazamiento afectaría directamente a numerosas barriadas del entorno. “Por cercanía tenemos un montón de barriadas: Villa Capona, Otero, Manzanera, Polígono…”, ha indicado durante la conversación mantenida con El Faro.

El presidente de la FPAV considera que la instalación de un centro de estas características en la antigua Fábrica de Harinas supondría “un problema” para la zona, al encontrarse además próximo a un centro educativo y a diferentes núcleos residenciales.

Los vecinos, según ha explicado García Segado, defienden que existen otras alternativas y espacios donde podrían ubicarse estos recursos y rechazan que se opte por un enclave situado en una zona densamente poblada.

“No queremos que las madres ni los menores vengan aquí”


Durante la concentración, una de las principales reivindicaciones trasladadas por los vecinos ha sido precisamente evitar que mujeres y menores inmigrantes sean trasladados a este emplazamiento.

“No queremos que las madres ni los menores vengan aquí. Hay sitios suficientes”, ha señalado García Segado, quien ha apuntado a la posibilidad de utilizar otros espacios, incluidos antiguos cuarteles, en lugar de la antigua Fábrica de Harinas.

La movilización se produce además en un momento en el que la ciudad continúa afrontando las consecuencias de la crisis migratoria desencadenada tras las entradas masivas registradas a finales de julio y mientras se buscan espacios para atender las necesidades derivadas de la llegada de personas migrantes.

La FPAV pide aclaraciones sobre el inmueble


García Segado también ha trasladado las dudas existentes sobre la titularidad y disponibilidad del inmueble. Según ha trasladado, tras hablar con el delegado del Gobierno, este habría atribuido al Ministerio de Defensa la responsabilidad sobre el espacio.

El presidente de la FPAV ha asegurado, sin embargo, que los vecinos le han trasladado que la antigua Fábrica de Harinas no pertenecería a Defensa, por lo que reclama que se aclare quién tiene la competencia sobre el inmueble y qué planes existen realmente para él.

La concentración comenzó con alrededor de un centenar de personas y fue ganando participación hasta alcanzar, según las estimaciones de la organización, un centenar de personas.

Los vecinos colocaron también una bandera durante la protesta y reclamaron que se descarte definitivamente el uso de la antigua Fábrica de Harinas como centro para personas migrantes.

El Hospital Militar, finalmente descartado


La concentración ha llegado el día en que se ha descartado por parte de la Ciudad que el Hospital Militar acoja un centro de internamiento de todos los marroquíes que entraron en la ciudad los pasados 30 y 31 de julio.

Con la decisión comunicada este jueves de que el antiguo Hospital Militar quedaba fuera de las alternativas para albergar el centro de internamiento planteado en el contexto de la crisis, se ha abierto la posibilidad a que la antigua fábrica de Harinas fuera una de las opciones, lo que ha movilizado a los vecinos de los barrios próximos para que no sea la ubicación elegida por la gran densidad poblacional y residencial de la zona, lo que podría alterar notablemente la tranquilidad de los barrios colindantes