El durian, la fruta de olor sulfuroso que levanta odios y pasiones en Asia

Es posible que Adán y Eva no hubieran cometido el pecado original si, en lugar de una manzana, hubieran sido tentados con un durian, una fruta de olor sulfuroso y un sabor que ha sido comparado al de una cebolla podrida.
No obstante, el durian (también llamado durio o durión) también tiene su cohorte de incondicionales, quienes elogian la riqueza de su sabor, que aglutina un gusto afrutado con una textura más o menos cremosa y un final entre amargo y fermentado. El intenso perfume esta fruta tropical, rancio para unos y aromático para otros, provoca que se prohíba con frecuencia en taxis, vuelos, habitaciones de hotel y otros lugares cerrados en el Sudeste Asiático. Cubierta de espinas y de un tamaño que puede igualar al de una sandía, el durian es considerado el «rey de la fruta» en Tailandia (el mangostino es la «reina») y su consumo ha aumentado vertiginosamente en los últimos años debido a la demanda desde China.
El año pasado, Tailandia, uno de los mayores productores, exportó más de 600.000 toneladas, un 13 por ciento más que en 2016, y la demanda sigue aumentando sobre todo gracias al comercio electrónico.
El pasado abril, se vendieron más de 130.000 durianes en un minuto en el portal Tmall del grupo chino Alibaba durante un acto de promoción en Bangkok en el que participó el presidente del gigante del comercio electrónico, Jack Ma. En la provincia de Rayong, al sureste de la capital, la tailandesa Bundeun Phokek, de 63 años, cobra la entrada a los turistas (unos 12 dólares o 10 euros) a cambio de una degustación sin límite de las frutas, incluidos durianes, que cosecha en su plantación Suan Yai Da.
Budeun explica a Efe que cada vez acuden más turistas a su plantación, situada en el subdistrito Tapong, y que, si en el futuro tiene excedentes de producción, se planteará vender también en internet.
«Los durianes que han madurado a la perfección son dulces, cremosos y suaves y estos durianes se consideran como los más sabrosos», indica la agricultora, quien matiza que a otros también les gusta menos maduros.
Existen unas treinta especies del árbol del durian, pero el más común es el «Durio zibethinus», del que en Tailandia existen más de 200 variedades que producen «kan yao», «chanee» o «mon thong», que significa «almohada dorada» y copa el 90 por ciento del mercado tailandés.
La temporada alta de esta fruta, que llega a pesar unos tres kilogramos, comienza en abril en el norte y centro del país y se alarga hasta finales de año en las zonas meridionales.

El Bistró de George y… Bon Appétit!

El Bistró de George, en la calle Alférez Bayton no 1, nos transporta a Francia, a sus olores, sabores y paisajes con la cocina de Carmen Zumaquero y la atención en sala de Jorge Cañada, propietarios de este establecimiento avalado por sus tres años de trayectoria. Inspirado en la obra de Francois Chartier, el menú de degustación de la temporada primavera-verano lleva el título del libro del padre del maridaje molecular: ‘Papilas y moléculas’, donde las tonalidades y los vinos se realzan mutuamente.

Este delicioso menú diseñado por Zumaquero, en el que mezclan diversas culturas que podemos adivinar al probar sus platos, destaca ‘Nuestro Sushi’. Un plato de origen japonés que sirve emplatado de manera totalmente distinta porque es el comensal quien diseña su propio bocado: una porción de caballa ahumada por ellos mismos por aquí, un arroz aliñado con algas wakame por allí, aguacate, un temaki que los enrolla y una salsa con el sello El Bistró de George que han obtenido después de muchas pruebas.

Aunque consta de cinco platos, destaca por su originalidad el cevicarpaccio de concha fina que fusiona dos técnicas: la preparación del carpaccio y la del aliño de un ceviche peruano. Completa esta exquisita especialidad un tartar de gamas y un cono de leche de tigre al que han moldeado como un vasito que, al derretirse de manera natural, aliña la concha fina. Una creación para la que, como en el resto de su carta, usan producto totalmente local.

El siguiente plato, pese a ser una combinación algo más inusual, se trata de una ensalada que es tendencia tanto por su presentación como por su sabor: el poke hawaiano que aporta proteínas porque incorpora el cangrejo; hidratos de carbono por la quinoa y lleva frutas, verduras, algas hidratadas en El Bistró de George y todo aliñado con zumo de coco y piña. Dentro de la misma degustación, el comensal puede disfrutar de las suculentas almejas abiertas al caldo de brassica –coliflor en latín– y de Hiroshima mon amour que es el nombre con el que han bautizado al magret cocinado al estilo japonés, con varias especias, y lleva un pan bao.

El postre con el que remata el menú es alusivo y conmemorativo de la tierra en la que vivimos: la Perla del Mediterráneo. El resultado de esta cocina de autora es tan impresionante como apetitoso porque han ideado una concha de chocolate con espuma de coco y mousse de limón que esconde unas perlitas que no son otra cosa que esferificaciones de arroz con leche. Cocina moderna que convierte nuestros símbolos en una línea gastronómica que, todo aquel que prueba, repite.

Con sus vinos, cualquier almuerzo o cena en una experiencia única que nadie debería de tardar en probarla. Para cenas, recomiendan reservar.

Deliciosos crepes de champiñones, queso y calabacín

Crepes de champiñones, queso y calabacín Esta receta es perfecta para cualquier comida o cena rápida. ¡Bon appétit!

Raciones: 3 Dificultad: fácil Tiempo preparación: 30 min. Ingredientes: 1 calabacín; 15 champiñones; Aceite de oliva virgen extra; 6 unidades de crêpes Duc De Coeur; 90 g de queso du Pays Basque Chêne d’argent; 220 g de queso de Bretagne Chêne d’argent; 180 g de queso Snacking Chêne d’argent; 200 g de mini taquitos de jamón curado; Orégano; Rúcula.

Elaboración

1. Cortamos el calabacín en daditos y los champiñones en cuartos.

2. Rehogamos las verduras en una sartén con aceite de oliva. Reservamos.

3. Calentamos los crêpes en la crepera por los dos lados y distribuimos por encima los 3 quesos cortados en porciones.

4. Incorporamos las verduras, los taquitos de jamón y orégano al gusto. Servimos acompañados de rúcula y… ¡a disfrutar!. Si quieres saber más entra en www.lidl.es/francia.

El secreto de la cerveza perfecta

La cerveza perfecta existe, no es una leyenda, aunque requiere de un ritual cuidadoso. La Asociación de Cerveceros de España brinda en una guía para profesionales de la hostelería el secreto de su correcto servicio y que, ya sea tirada de grifo o servida en botella, luzca cremosa, conserve la temperatura idónea y su refrescante sabor cuidando siempre la presentación.

En España solemos tomar la cerveza bien fresca. La temperatura de servicio recomendada puede oscilar entre 5 y 10 grados dependiendo del tipo de cerveza.

Espuma: Dos centímetros de grosor. Depende de la región, pero conserva aroma y sabor

Como recomendación inicial de esta entidad que agrupa a los productores de cerveza del país, los recipientes deben estar fríos pero nunca escarchados o congelados porque el frío excesivo modifica el sabor y el aroma de la cerveza e impide la formación de espuma.

Antes de nada es aconsejable humedecer la copa para eliminar posibles restos y favorecer que la cerveza resbale por el interior de la copa evitando que el líquido explosione contra el cristal y pierda parte del carbónico.

Este recipiente de cristal es perfecto por su fisonomía puesto que permite el agarre por la caña, un gesto que evita que la bebida se caliente aunque el vaso es más popular según qué zonas geográficas. Los entendidos apuestan por servir la cerveza con espuma, preferiblemente con una capa de entre 1,5 y 2 centímetros de grosor.

Si bien las preferencias y los hábitos varían en función de cada área geográfica, la espuma, además de mantener los aromas y el sabor de la cerveza, permite una liberación de carbónico más lenta. Sólo queda por saber cómo se sirve la caña o cerveza de botella perfecta.

En tres pasos, la Asociación de Cerveceros ejecuta con maestría este movimiento: en primer lugar, situar la copa o vaso bajo el caño con una inclinación de 45 grados y a una distancia de entre 10 y 12 centímetros para que la cerveza se bata suavemente con el fondo y permita la formación de la espuma.

45 grados: Inclinación del caño. A una distancia de 12 centímetros para que se bata en el fondo

A continuación, cuando se haya llenado el vaso hasta sus tres cuartas partes, enderezar hasta que queden nos dos centímetros hasta el borde y entonces cortar el grifo.

Si se desea obtener una cerveza con espuma de aspecto compacto cuando se sirve de la botella y de aspecto cremoso si se sirve desde el grifo, este procedimiento se debe hacer en varios tirajes, dejando reposar el líquido entre ellos.

Ahora solo queda disfrutar de esa cerveza perfecta acompañada de una tapa aprovechando que llega el buen tiempo y recordar los efectos positivos que puede tener en la salud de los adultos sanos. Siempre que se consuma con moderación.

Espacios gastronómicos que participan en Ceuta en el Paladar

Las restauración en Ceuta cuenta con una gran diversidad de locales, ambientes y estilos gastronómicos. Su gastronomía es una representación clara de la compleja realidad que nos da como resultado unos platos muy ricos por sus propias influencias, en el que también podemos encontrar con facilidad restaurantes de cocina internacional, donde podemos degustar elaboradas recetas en jornadas temáticas dedicadas a áreas geográficas distintas de la nuestra propia.

Desde la cocina y las especialidades culinarias de El Sabroso, La Esquina Ibérica, El Sacacorchos, el Centro Gallego, La Riquísima II, el Restaurante Oasis, El Bistró de George o El Albedrío… Los dulces de la cafetería  Jauja o el incomparable espacio para desarrollar cualquier tipo de eventos de Terrazas del  Cielo, en el emblemático Parque Marítimo del Mediterráneo.

Ceuta en el Paladar se llena de contenido y sugerencias para degustar los martes y los jueves en El Faro de Ceuta y La Voz de El Faro. Y todos los días en la página en ceutaenelpaladar.elfarodeceuta.es

Descorcha una velada sin igual con El Sacacorchos

El Ceuta Center es una de las zonas más taberneras de Ceuta. Desde diciembre del año pasado, El Sacacorchos está abierto al público en la calle Teniente Muñoz Castellanos, donde se da un maridaje perfecto entre la cocina madrileña y la caballa. La responsable de esa fusión es su propietaria, Marian Aylagas, quien atiende a Ceuta en el Paladar desde su trinchera de tapas tradicionales, platos a base de vegetales y una amplia variedad de especialidades con las que renueva semanalmente su carta.
Tanto los veganos como los vegetarianos están de enhorabuena porque este establecimiento les dedica un espacio con tapas como el sabroso palmito con roquefort, el delicioso hojaldre de morcilla vegetal con pera caramelizada, la suculenta ensalada de pimientos con quinoa o su plato estrella: los callos vegetales. Como explica Aylagas, es igual que el guiso del mismo nombre solo que sin una pizca de carne ya que la sustituye por distintos tipos de seta que le otorgan la misma textura y ese sabor a plato de garbanzos con un toque picante. Completan esta carta albóndigas vegetales e incluso montaditos con ingredientes pensados para los clientes que siguen este estilo de vida o quieren comprobar que esta gastronomía es tan rica como dicen.
Por diversas circunstancias, el equipo de El Sacacorchos aprendió a preparar cocina mexicana tradicional, no tex-mex, como diferencia Aylagas. Cada cierto tiempo, organizan una jornada temática y sirven las populares fajitas, enchiladas y tacos de cochinita pibil.
Siempre intentan, dentro de la materia prima que se puede ofrecer en Ceuta, reinventar la tapa como hacen con las albóndigas con crema de cebolla o con el lomo a la manzana sin olvidar la tortilla de patatas con queso, cebolla caramelizada o los boquerones en vinagre. Incluso las patatas bravas tienen un toque propio, más castizo, puesto que la salsa se aleja de aquella a la que acostumbran otros establecimientos de restauración locales. Para disfrutar de estos platos, nada mejor que la terraza de El Sacacorchos y una cerveza bien tirada al cremoso estilo madrileño.

La Esquina Ibérica de Ceuta, un restaurante pata negra

Los cinco sentidos gozan con tan solo poner un pie en La Esquina Ibérica, en calle Jáudenes. El aroma intenso de los jamones y el color vivo de sus embutidos invitan a probar sus sabores, suaves e inigualables, pero también a palpar esa loncha rugosa de queso curado que se puede bañar con un vino de su extensa carta, cuyo sonido al arremolinarse en la copa está lleno de matices. Ceuta en el Paladar visita uno de los negocios señeros de una calle convertida en ruta de la tapa por méritos propios y quien mejor que su jefa de cocina para dar a conocer las especialidades de La Esquina Ibérica.
Por su espectacularidad, la brocheta de rape y langostinos sobre una cama de ensalada mézclum y anchoas encandila al comensal. Ya no solo por tener la enjundia –y la altura– de un monumento a la gastronomía local, sino que sus productos son tan frescos que el langostino podría guiñar un ojo a la cámara de quien quisiese inmortalizar ese momento. Y, para quien se decante más por la carne, sirven la misma brocheta pero de tierno solomillo.
Junto a este plato más creativo, el menú de La Esquina Ibérica guarda un espacio a otros más tradicionales, de cazuela, y muy demandados tanto por sus numerosos parroquianos como por los curiosos que buscan deleitar sus paladares. El tierno pulpo a la marinera guisado con tomate es otra de las variedades que el visitante puede pedir en tapa o en ración. Dentro del juego de contrastes que distingue su carta, la calidad de sus carnes se comprueba en otra de sus especialidades: el codillo de cerdo al horno acompañado de patata y cebolla caramelizada, cuya salsa guarda un secreto que lo hace irresistible.
Entre la tierra y el mar, sus boquerones en vinagre merecen una mención aparte dentro de sus clásicos: inmaculados y rociados con un perejil rico, rico que mantienen la demanda durante todo el año. Sus patatas bravas tampoco se quedan atrás, conocidas por ese toque picante de la salsa que todo cocinero busca, pero no todos consiguen. Y, como el cuchareo triunfa en cualquier momento, ni en invierno ni en verano puede faltar en su carta un plato emblemático de la gastronomía española como es el de los callos.
La Esquina Ibérica trae la calidad directamente de la dehesa a la mesa y, en algunos de sus platos, la encontramos en los taquitos de jamón que coronan un apetitoso salmorejo cuyo principal ingrediente es “mucho cariño”. Y como para gustos los colores, el salmorejo de remolacha, más dulce y libre de ibéricos, refrescará a los comensales que quieran dejar el tomate para la ensalada. Ahora solo queda sentarse en su salón o en la terraza y disfrutar de un menú pata negra.

Preparados para saborear Ceuta en el Paladar del 11 al 17 de junio

Ceuta en el Paladar es la apuesta gastronómica del Grupo Faro en la que la gastronomía y los restauradores son los auténticos protagonistas.
La particular ubicación de Ceuta, compartiendo gustos de uno y otro lado del Estrecho, se queda reflejada en sus recetas, donde el mar tiene un amplio predominio sobre las carnes, imponiéndose el pescado y el marisco, sobre todo el de roca, dado lo abrupto de su perfil costero. Este nuevo proyecto Ceuta en el Paladar está dedicado al sector de la gastronomía de Ceuta y nace para dinamizar y unir sinergias entre empresas del sector de la hostelería, con distintos objetivos: que se apoyen, ofreciendo a los clientes sus especialidades y su diferenciación en los espacios de tiempo marcados en la comunicación de los eventos producidos en sus propios locales.
La especialidad gastronómica será la clave para hacer fuerza con el apoyo de la acción conjunta del sector y los clientes de los mismos –nuestros lectores, oyentes y audiencias en general– participen en esta nueva actividad y prueben cada una de las opciones de los productos de las empresas que participan en Ceuta en el Paladar.
Del 11 al 17 de junio, el público en general podrá conocer de cerca las especialidades que nuestros restauradores han preparado como muestra. Aquí detallamos un ejemplo de lo que El Sacacorchos, La esquina Ibérica o el Restaurante Oasis han preparado.

El sacacorchos

Plaza Teniente Muñoz Castellanos, Edificio Ceuta Center | Telf: 615 37 45 08 | Facebook

Si te apetece probar algo diferente, en El sacacorchos te está esperando. Marian Aylagas nos ha preparado para Ceuta en el paladar unos exquisitos canelones rellenos de rape y marisco. El sabor del mar se mezcla con los aromas de un maridaje espectacular, lo acompañaremos de un Albariño. ¿Dónde degustarlo? En el Ceuta Center está El sacacorchos, una cocina muy especial.

La esquina ibérica

C/ Jáudenes, 4 | Telf: 956 51 61 04 | Facebook

En calle Jáudenes, la semana del 11 al 17 de junio, podemos degustar en La esquina ibérica, además de la extensa carta de tapas y raciones habituales, unos deliciosos Pimientos del Piquillo rellenos de carrillada ibérica, un plato que Carlos Guerrero, propietario de La esquina ibérica, nos recomienda maridar con un vino a su altura, un Ribera del Duero. No pierdas la opurtunidad de probar esta receta cien por cien ibérica. ¡En Ceuta en el Paladar no nos lo vamos a perder!

Restaurante Oasis

Urb. San Antonio, 89 | Telf: 956 51 5925 | Facebook

Si todavía no has probado las delicias del restaurante Oasis es momento estupendo para disfrutarlo. Del 11 al 17 de junio, ofrecerá a sus clientes, además de su carta habitual, un menú degustación. Puedes reservar ya tu mesa en la página web www.restauranteoasis.es (mínimo 4 personas ) y deléitate con sus recetas, sus platos de siempre, acompañados de un delicioso té con pastas. Para vivir una velada llena de gastronomía árabe, en un paraje de ensueño, Restaurante Oasis.

El Bistro de George

C/ Alférez Bayton, 1 | Telf: 856 20 80 87 | Facebook

Si te apetece probar un plato delicioso y original, en El Bistro de George han preparado para Ceuta en el Paladar un cevicarpaccio de concha fina. Una especialidad propia presentada con un vaso de leche de tigre y, dentro del mismo, atesora un mini tartar de gambas y pepino, todo coronado con espuma de cilantro. Para su maridaje, nada mejor que un vino blanco como un Sauvignon o un Albariño. Bon Appétit!

Cafetería Jauja

C/ Serrano Orive, 1 (Plza. Reyes) | Telf: 956 51 86 40 | Facebook

En la Plaza de los Reyes, la semana del 11 al 17 de junio, podemos degustar en la cafetería Jauja, además de su extensa variedad de dulces, unos deliciosos crêpes de Nutella con plátano a modo de decoración y helado de pistacho. Una especialidad ideal para darse un capricho tanto en el desayuno como la merienda y que se puede acompañar con un café helado o un batido de frutas naturales. No pierdas la oportunidad de probar esta irresistible receta.

Restaurante La Riquísima II

C/ Serrano Orive, 11 | Telf: 956 77 74 06 | Facebook

Si todavía no ha probado las delicias de La Riquísima II es un momento estupendo para hacerlo. Del 11 al 17 de junio, ofrecerá a sus clientes un hito de la cocina tradicional: el pulpo a la marinera presentado en cazuela que se disfruta en cada bocado con vino blanco, tinto o cerveza bien fría. Su receta se diferencia de otras en la maestría del cocinero, un chef experimentado, forjado ante verdaderos fogones, que ha dedicado su vida a la hostelería y se nota en un plato que retrotrae al tiempo de los buenos guisos.

El Albedrío Gastrobar

C/ Jáudenes, 31 | Telf: 659 59 82 08

En plena calle Jáudenes encontramos este completo gastrobar, El Albedrío, especializado en el exquisito atún. Para Ceuta en el Paladar han seleccionado, como no podía ser menos, una tapa con el atún como materia prima fundamental: el tartar de atún. No lo olvide y no dude en probar esta tapa con una gran combinación de sabores en las jornadas de Ceuta en el Paladar, que se desarrollarán del 11 al 17 de junio en los establecimientos adheridos.

Bar Restaurante Centro Gallego

Plaza de Santiago, Murallas Reales | Telf: 651 452 289 | centrogallegodeceuta.es

En El Centro Gallego celebran la llegada del verano con una nueva especialidad creada para acercar a todos los públicos uno de los sabores emblemáticos de la cocina gallega: el crocante de lacón con grelos. Han integrado los componentes de este plato tradicional en una envoltura ligera y crujiente, acompañados de una salsa especial. De un sólo bocado, Galicia en el paladar.

El Sabroso Marinero

Poblado Marinero | Telf: 654 327 146 | Facebook

En el Poblado Marinero, la semana del 11 al 17 de junio, podemos degustar en El Sabroso Marinero, además de su extensa carta, unas deliciosas almejas de carril con una salsa verde que tiene por ingredientes perejil, ajo, cilantro y aceite de oliva, que nos recomienda maridar con un vino a su altura, un vino blanco Albariño Terras Gauda. No pierdas la oportunidad de probar esta receta elaborada con productos frescos del mercado. ¡En Ceuta en el Paladar no nos lo vamos a perder!

El puente

Paseo de las Palmeras, 30 | Telf: 638 959 971 | Facebook | cafeycopasceuta.es

Si todavía no has probado las delicias de El Puente Coffee Food Drinks es un momento estupendo para disfrutarlo. Un establecimiento que le plantea un verano lleno de sensaciones culinarias. Su especialidad es la pata de pulpo asada al carbón, sus pinchos de ternera de primera calidad… Y una terraza que invita a la sobremesa a la copa tranquila rodeado de un ambiente acogedor. Del 11 al 17 de junio, ofrecerá a sus clientes, además de su carta habitual, una especialidad destacada.

Etiquetas en braille para no comer a ciegas

La ONCE ha lanzado la campaña «Alimentos con su punto» para reclamar a la industria alimentaria etiquetas en braille para distinguir los productos, saber su fecha de caducidad o conocer si tiene alérgenos, un «derecho» de las personas ciegas para equipararse al resto de consumidores.

En España hay 72.000 invidentes que se enfrentan a diario al reto de abrir un tetrabrik para averiguar si en su interior hay leche, caldo de pollo o vino o de coger de la nevera un yogur esperando que sea de fresa y que resulta de vainilla, explica el director general adjunto de Servicios Sociales de la ONCE, Andrés Ramos.


Para concienciar a la industria alimentaria han impulsado «Alimentos con su punto», campaña en la que Sergio Fernández (Canal Cocina) se enfrenta al reto de cocinar «a ciegas pero viendo», ya que en su nevera sólo hay envases blancos idénticos, sin ningún tipo de pista sobre su contenido.

»Es una tensión enorme no saber con qué estas cocinando», decía durante la grabación del vídeo que acompaña esta iniciativa el cocinero, quien considera «un derecho más importante de lo que parece» disponer de etiquetas en braille, además de sencillo, ya que su coste es «mínimo» y el sector contaría con la ayuda de la Comisión Braille Española (CBE), apostillaba Ramos.


Esta medida ya se adoptó en los medicamentos en 2006 por una ley europea y ha sido «maravillosa» para este colectivo, aunque en la industria alimentaria queda mucho por hacer, porque son muy pocas las marcas que etiquetan así sus productos.

La compra no es un problema gracias a la mejora de accesibilidad de las webs de grandes superficies y a la creación de nuevas aplicaciones que permiten a las personas ciegas la adquisición en internet, pero cuando esos productos llegan a casa la cosa se complica.

El orden, «fundamental» en el hogar de un invidente, y los trucos a los que recurren no bastan en el caso de los alimentos. «Es imposible reconoce lo que quieres comer según qué tipo de envases. Tienes que abrir varios hasta que das con lo que quieres», apunta el directivo de la ONCE.


Problemas añadidos son desconocer la fecha de caducidad y si tienen alérgenos en una país en el que sólo el año pasado se registraron 50.000 intoxicaciones alimentarias, según sus datos.

Y se transforma en un auténtico peligro en productos tóxicos como la lejía y el amoniaco, cuyos envases se asemejan a otros de contenido comestible y para los que también piden ese etiquetado específico.


Según explica a Efe el presidente del Consejo Mundial del Braille, Kevin Carey, la falta de reglamentación en los distintos países hace que la situación sea «bastante precaria» en todo el mundo, aunque dentro de la Unión Europea destaca Francia como «el mejor país para una persona ciega, ya que la gran mayoría de vinos y alimentos tienen etiquetas legibles para nosotros».


«El problema es que la gente no sabe mucho sobre los ciegos, hay falta de conocimiento sobre su vida», añade quien, no obstante, se muestra «optimista» sobre el futuro gracias a las nuevas tecnologías, ya que cada vez son más las aplicaciones que les ayudan en la vida diaria.

Andrés Ramos coincide en que «no hay una mala intención en la industria alimentaria, sino desconocimiento», por eso impulsan campañas como «Alimentos con su punto», en la que el cocinero Sergio Fernández reconoció haber vivido «una experiencia curiosa y única» al sentir la «impotencia» de una persona ciega cuando descubre que ha abierto un brik de zumo en vez del de leche que buscaba para el café del desayuno.


Por ello, la Comisión Braille Española ha aprobado también un manifiesto por el derecho de las personas ciegas a un etiquetado braille universal. «Como consumidores tenemos los mismo derechos que el resto de ciudadanos; queremos una sociedad inclusiva y esto sólo requiere un pequeño esfuerzo de la industria alimentaria», reivindican.

Centro Gallego: cocina de tradición y calidade

Galicia tiene una embajada en ese incomparable marco que forman las Murallas Reales: el Centro Gallego, que acerca a los ceutíes su gastronomía tradicional y de innovación en la plaza bautizada con el nombre de su Patrón, Santiago, que también es el de España.

Y nada mejor que hacer patria chica con el paladar. Guillermo Gorostiza, al frente del restaurante desde hace cinco años, descubre esta tierra, de Finisterre a Cabeza de Manzaneda, a través de una decena de platos de su extensa carta y ante los cuales resulta imposible no salivar.

De un lado cultiva una línea de cocina más pura, con los sabores reconocibles por todo el mundo y, por el otro, el Centro Gallego ofrece sus elaboraciones, sus ideas con las que darle una vuelta a los productos típicos y completar su oferta gastronómica.

Ese recorrido por su geografía de pastos, rías y lugares emblemáticos comienza con los torrados o tostas de mojama con salmorejo y rematadas con frutos secos en una combinación que nunca falla

El chorizo de pincho, importado directamente desde Galicia y con ese delicioso toque ahumado, tampoco puede faltar como tapa o entrante con el que abrir boca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antes de que naciese la creativa cocina de deconstrucción, en la zona lindante con Galicia, como es León, los norteños ya consumían la denominada pasta de morcilla liberada de la tripa para embutido.

Los mejillones abundan en su gastronomía autonómica que, en el restaurante regentado por Gorostiza, se aderezan con salsa de aceite sofrito con pimentón. Y también del mar es el pulpo, casí el rey de la cocina gallega.

En el Centro Gallego lo sirven en su especialidad A Feira que rememora a aquellas pulpeiras cociéndolo en grandes calderos, cortándolos y adobándolos con aceite, sal y pimentón en las ferias periódicas de los pueblos gallegos.

O con salsa para acompañar con un Albariño, el vino por excelencia de Galicia. Dentro de esa innovación en sus fogones, está el pulpo rebozado dentro de un cuenco crujiente y rociado con alioli. Sensacional. En su preparación del lacón con grelos, otro plato típico dentro de su carta, corren aires frescos.

El Centro Gallego ha inventado una forma nueva de degustación con todos sus ingredientes y sabor: lacón, chorizo, cachelo y grelo integrado en una masa que rellena un crujiente.

O las patatas raimundas, en honor a su presidente, Raimundo Romero, con una salsa de alioli con miel, pimentón y cebolla frita. Para terminar un buen almuerzo o cena, nada mejor que una queimada de orujo blanco, granos de café, pieles de naranja, de limón –o de ambas– y el fuego que purifique el ambiente y el alcohol dejando un licor suave y tan mágico como el conjuro de una meiga.