La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, reunida en sesión extraordinaria, ha acordado este viernes conceder una comisión de servicio para reforzar las seis plazas de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ceuta al magistrado Miguel Ángel Torres Segura, actualmente destinado en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Málaga, con sede en Melilla.
La designación se ha hecho a propuesta de la presidenta (en funciones) del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla, Beatriz Pérez Heredia -presidenta de la Sala de lo Social del Tribunal Superior andaluz- a la vista de que Torres es -de los siete peticionarios- el que cuenta con más antigüedad en la Carrera Judicial y dada su experiencia en las jurisdicciones civil y penal.
Torres reforzará la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia ceutí por un periodo de seis meses -prorrogables en el supuesto de que se considere precisa la renovación de la medida- ante el incremento de la carga de trabajo por la crisis migratoria sufrida por la ciudad autónoma los pasados días 30 y 31 de julio.
Peticiones de apoyo judicial
La comisión de servicio fue convocada el pasado día 18 por acuerdo adoptado por razones de urgencia al amparo del artículo 160.7 de la Ley Orgánica del Poder Judicial por el presidente (en funciones) del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla, Luis Ángel Gollonet -presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo-, como consecuencia del acuerdo 6-4 de la Comisión Permanente de la misma fecha, dando un plazo de cinco días hábiles a los interesados para presentar su solicitud.
Hace unas semanas los ceutíes nos sentíamos orgullosos de haber plantado cara a los nazis y a los ultraderechistas que vinieron con el único objetivo de causar revuelo para su propio beneficio mediático.
Pero estos días estamos viviendo una situación que no me representan como ceutí. Todos estamos hartos de la situación actual y exigimos respuestas y soluciones urgentes.
Pero ¿qué Ceuta se nos esta quedando si yo como musulmán, ceutí y español tengo que ir casi con el DNI en la frente vaya a ser que algún “salvador enmascarado” se “confunda” y me agreda?
Una cosa es manifestarse, que nos escuchen y otra muy diferente es tensionar esta ciudad que ya esta al límite y no puede más…
Es indignante abrir la prensa diaria y ver que, desde el 31 de julio, Ceuta es el epicentro de la vergüenza nacional. Cada titular es un golpe demoledor contra el bienestar y el futuro de nuestra ciudad, sentenciada por un Gobierno incompetente que subsiste a base de mentiras y contradicciones.
Marruecos avanza implacable en sus pretensiones expansionistas, crecido ante un Ejecutivo cobarde, inútil e ignorante. Este Gobierno ha claudicado en la defensa de la soberanía de Ceuta. Nos ha arrastrado a un polvorín social sin precedentes, demostrando una incapacidad absoluta para gestionar la crisis migratoria tras la invasión de nuestra frontera.
Su única y miserable respuesta es castigar a una población que ya no soporta más abusos. Gobernar no es posar; es defender con puño de hierro la españolidad de Ceuta. Ahórrese la propaganda y el maquillaje, porque su gestión es aberrante: no hay mayor fealdad ni bajeza que traicionar a la propia patria.
Su cobardía es tan extrema que es incapaz de mirar a la cara a los ciudadanos a los que ha vendido. Ninguna campaña de imagen podrá ocultar la miseria de sus actos. Ceuta no es un tablero de juego ni un vertedero donde amontonar y mover migrantes al antojo de sus pactos despóticos, ignorando el sufrimiento del pueblo. Nos está condenando a ser ciudadanos de segunda clase, despreciando a una sociedad que tiene una dignidad que a usted le falta. No hay espacio para el diálogo con quien destruye nuestro futuro. En nombre de Ceuta se lo exijo: ¡VÁYASE YA!
Corría el año 1930 cuando –nuestra querida y añorada– Concha Piquer estrenó la famosa copla-pasodoble “La Parrala”. De haber vivido en este siglo, estoy seguro de que habría cambiado el título y buena parte de la letra. Quizá la habría llamado “Ceuta”.
¿Por qué…? Sencillamente porque el espectáculo que están ofreciendo el ministro del Interior, Fernando Marlaska —sin Grande, por razones que todo el mundo entiende—, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, parece escrito expresamente para aquella copla.
La cuestión es de una gravedad extraordinaria: ¿avisó el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) al Gobierno central y al delegado del Gobierno en Ceuta de que se estaba preparando una entrada (invasión) masiva de ciudadanos marroquíes, para que pudieran adoptarse las medidas preventivas necesarias? Margarita Robles sostiene que “sí”.
Marlaska sostiene que “no”, como en el famoso pasodoble de Trini “La Parrala”. Una dice que el Gobierno fue informado; el otro niega que existiera ese aviso. Y mientras ambos ministros mantienen semejante diálogo de besugos, la pregunta esencial continúa sin respuesta: ¿quién/es sabía/n qué, cuándo lo sabía/n y por qué no se actuó/aron…?
Porque aquí no estamos hablando de una discrepancia administrativa ni de una discusión semántica entre dos departamentos ministeriales. y mucho menos de “por qué bebía Trini, la Parrala”. Estamos hablando de la seguridad nacional, de la protección de la frontera española y sur de Europa y de la obligación constitucional del Estado de defender y de garantizar la integridad territorial y la seguridad de todos sus ciudadanos y, hoy, en especial, la de los 83.595 ceutíes.
Si Marlaska dice la verdad, Robles tiene un serio problema, pero si Robles dice la verdad, el problema de Marlaska es todavía nucho mayor. Lo verdaderamente intolerable es que, después de una invasión masiva de Ceuta, el ministro responsable de la seguridad interior pretenda convertir una cuestión de Estado en un ejercicio de prestidigitación política.
Marlaska lleva demasiado tiempo demostrando una extraordinaria y “servilista habilidad” para hacer desaparecer responsabilidades; cuando algo sale mal, siempre aparece una explicación, una excusa, una competencia ajena o, directamente, el silencio por respuesta. ¡Pero esta vez no hay conejo posible que sacar de la chistera, sr. Marlaska…!
Si el CNI avisó, alguien ignoró o minusvaloró la advertencia. Si no avisó, habrá que explicar por qué falló y quién debe asumir toda la responsabilidad. Lo que no puede aceptarse es que –ante una amenaza de semejante magnitud y consecuencias– la respuesta institucional consista, en que un ministro diga que «sí» y otra ministra diga que «no».
Esto ya no es política. Esto es irresponsabilidad institucional y, sobretodo, es pura “copla” y “pasodoble” de los años 30. Marlaska debería comprender que un ministro del Interior no puede esconderse eternamente detrás de los procedimientos, las versiones interesadas y la retórica burocrática.
Cuando una frontera española queda expuesta a una entrada (invasión) masiva y el Estado no es capaz de anticiparse para protegerla o explicar convincentemente qué ocurrió, la «responsabilidad política» no desaparece porque el ministro se niegue a asumirla.
Eso solo queda bien en los pasodobles. Tampoco sale bien parada e indemne Margarita Robles. Si realmente sabe que el CNI informó con antelación al Gobierno y al delegado del Gobierno ceutí y que esa información llegó a quienes debían actuar, su obligación moral y política –no es limitarse a insinuarlo– sino decirlo con claridad, exigir las obligadas responsabilidades y actuar en consecuencia.
Llega un momento en que la dignidad de un ministro debe estar por encima de la disciplina servilista y partidista. Si su conciencia le dice que se está ocultando la verdad sobre un asunto tan grave, Margarita Robles debería dimitir ya. No como gesto teatral, sino por coherencia moral y ética. Para demostrar que todavía existe un límite que ni siquiera el más férreo “servilismo” al presidente Sánchez puede obligar a traspasarlo.
Ceuta no necesita ministros que se contradigan públicamente mientras la frontera se desangra políticamente. Necesita un Gobierno que sepa, que actúe y que responda. De lo contrario, habrá que volver a Concha Piquer con aquellos versos de su inolvidable pasodoble “la Parrala”: “unos decían que sí, otros decían que no”…, y mientras tanto, entre evasivas, contradicciones y responsabilidades que nadie quiere asumir, la única certeza será que Ceuta quedó expuesta y que quienes tenían la obligación de protegerla siguen jugando a La Parrala.
Y esta vez “el pasodoble” no tiene ninguna gracia, pues está en juego la seguridad y el bienestar de más de 80.000 familias ceutíes españolas. Pedro Manuel Hernández López es médico jubilado, Lcdo. en Periodismo, ex diputado regional y ex senador autonómico del PP por Murcia
Un buen caballa puede irse de su tierra, pero el corazón queda a este lado, en Ceuta. Y eso es lo que le sucede al ex de la AD Ceuta, Aisar Ahmed.
Desde su actual destino, tras fichar por el Oviedo, sigue la actualidad de lo que pasa en este lado del Estrecho tras la entrada masiva.
Lo sigue y, además, ha querido tener un gesto dirigido al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, pero que se extiende a todo un pueblo, el suyo.
Apoyo a todos los ceutíes en forma de camiseta
Aisar Ahmed ha querido mandar todo su apoyo a los ceutíes en estos duros momentos y lo ha hecho con un gesto que ha emocionado al presidente de la Ciudad.
El presidente le ha agradecido este gesto con Ceuta, una ciudad que siempre le va a llevar en el corazón y a la que desea que vuelva muy pronto.
Así, con un simple gesto, el ex del Ceuta, Aisar, ha demostrado que puede estar haciendo rodar la pelota en el otro norte, que siempre tendrá sus raíces, su tierra, anidada en el corazón caballa que luce ahora, aunque sea con otra camiseta distinta.
Ceuta está pasando momentos complicados precisamente tras la entrada masiva de miles de personas bordeando y superando el espigón del Tarajal en las avalanchas de finales de julio.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido en el Congreso de los Diputados para hablar de la crisis de Ceuta abierta tras la entrada masiva de miles de personas tras que Marruecos no controló su frontera.
Marlaska ha aludido a unos hechos que han generado una “comprensible preocupación” entre los ceutíes. “Hemos trabajado sin descanso y hemos estado al lado de la ciudadanía de Ceuta con presencia constante en la ciudad”, se ha defendido.
“Todo ello a pesar de los intentos partidistas de algunos que han buscado el aprovechamiento político, incitando al odio entre personas en las calles de Ceuta”.
“Llamo a una calma y a un cese de cualquier tipo de violencia. Ese no es el camino para resolver problemas. La violencia no es el camino”, ha recalcado tras varias jornadas de incidentes.
“Ha sido uno de los mayores desafíos a los que se ha enfrentado nuestro país en materia migratoria”, ha recalcado, defendiendo que se ha garantizado la seguridad de la ciudadanía y han sido respetados los derechos humanos.
El ministro insiste en que se trabaja en la obtención de la normalidad, garantizando la seguridad ciudadana en Ceuta evitando que se ejerza la violencia “que no ayuda a resolver el problema”. Se seguirá controlando “el riesgo en la frontera” trabajando con Marruecos para “prevenir cualquier episodio de presión migratoria”.
Marlaska vuelve a defender la labor de Marruecos
EFE
Marlaska asegura que responde con rigor antes de hacer una descripción de lo sucedido desde ese 30 de julio. “Se produjo una entrada masiva de personas desde Marruecos a Ceuta, una ciudad con 83.000 habitantes y 18 kilómetros cuadrados de extensión. La naturaleza de los hechos impide saber cuántos pasaron, pero las estimaciones más razonables lo fijan en 72.000”.
“En apenas 24 horas, la mayoría regresó a Marruecos. Permanecen en Ceuta alrededor de 5.000 personas”, ha apuntado.
“Lo ocurrido fue un ataque a la integridad territorial de España que no se puede comparar con los flujos migratorios habituales. La prueba más clara es el regreso de la inmensa mayoría de los que accedieron a Ceuta. Quiero expresar la colaboración de Marruecos, eficaz a lo largo de los años y que se evidenció en la respuesta dada. Hubo estrecha coordinación para facilitar el retorno que se mantiene al día de hoy”, ha defendido Marlaska.
“Esto permitió revertir la situación generada el 30 de julio. Desde el 1 de agosto cesaron las entradas y se produjo el retorno masivo a Marruecos de los que entraron”, ha reseñado.
Las autoridades marroquíes “han interceptado miles de salidas marítimas hacia España”, ha insistido, aludiendo a la cooperación que desarrolla Marruecos con España.
Una “situación extraordinaria”
Para Marlaska la respuesta ha sido inmediata, moviendo todos los medios disponibles para garantizar 3 objetivos: “La protección de la frontera, la atención a los ceutíes y dar cumplimiento a la normativa de extranjería con respeto a los derechos humanos y dignidad de las personas”.
“Fue una situación extraordinaria que requirió una respuesta igual, ordenada, coordinada y ajustada a la legalidad. No hay otra forma”.
“Unas horas después se reforzaron las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”, ha reseñado Marlaska.
El ministro del Interior ha defendido las cifras de agentes que hay en Ceuta y ha defendido lo que se hizo: “Empezamos a trabajar nada más tener conocimiento de la sentencia del Supremo”, ha dicho, explicando que a primeros de julio se incorporaron 70 guardias civiles en el vallado y en el control marítimo.
A partir del 8, “contó con más embarcaciones” para ese control en el mar, ha defendido el ministro, a pesar de que, por esos momentos, precisamente lo que se denunciaba era la falta de medios del Servicio Marítimo, algo constatado con imágenes y datos.
“Contamos con más de 1.600 efectivos de Policía y Guardia Civil trabajando sobre el terreno” en aquellos momentos, ha defendido Marlaska en su intervención. Posteriormente, ha recalcado, se han ido incorporando agentes de la UPR, UIP y especialistas en Extranjería.
Críticas a la “caza de inmigrantes” y términos como “invasores”
EFE
El ministro ha recordado que se colocó una barrera de contención para hacer factible la devolución de personas en el mar. “El 1 de agosto quedó plenamente operativa bajo control de la Guardia Civil”.
La semana próxima prevé estar operativo el CATE para avanzar en la identificación de los inmigrantes. En cuanto a menores, Marlaska ha cifrado en más de 1.500 los identificados. Se trabaja en los trámites para expulsar a las personas que accedieron a Ceuta para recuperar la “plena normalidad”.
Marlaska ha denunciado las acciones de grupos de ultraderecha que hablan de “cazar inmigrantes y habla de invasores”, algo incompatible con los derechos humanos. “Hablamos de personas que deben ser tratadas con humanidad y respeto”.
Marlaska anuncia un nuevo centro para inmigrantes y alargará los espigones
Marlaska asegura que se trabaja en medidas para proteger las fronteras de Ceuta y Melilla debido a que de lo sucedido hay que sacar “lecciones aprendidas”.
Se desplegarán nuevas capacidades tecnológicas, con embarcaciones ligeras de intervención, dispositivos de reacción subacuáticas y drones para las fuerzas de seguridad.
Interior ha pedido financiación, ya formalizada, a través de la acción de emergencia de la Unión Europea, para ejecutar esas acciones cifradas en 35 millones y medio de euros.
Marlaska ha defendido que desde 2018 se ha invertido en Ceuta y Melilla un total de 77 millones de euros. A esto se añaden los proyectos para construcción de una Jefatura y una Comandancia de la Guardia Civil.
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y mando único de la crisis de Ceuta, ha confirmado que se han producido detenciones relacionadas con los ataques sufridos por inmigrantes en la ciudad tras la entrada masiva de julio.
Torres se ha pronunciado sobre estos hechos durante una entrevista en La Hora de RTVE, donde ha diferenciado las manifestaciones, que ha reconocido como un derecho ciudadano, de los episodios violentos registrados durante las protestas.
“Ha habido personas detenidas”
Preguntado por la periodista Silvia Intxaurrondo sobre si las personas responsables de los ataques a inmigrantes habían sido identificadas y detenidas, Torres ha respondido: “Ha habido personas detenidas”.
La pregunta hacía referencia a los incidentes registrados en el entorno donde permanecen inmigrantes en Ceuta, entre ellos la quema de cabañas y el lanzamiento al mar de enseres pertenecientes a estas personas.
El ministro ha dejado claro que su respuesta no se refería a la celebración de manifestaciones, sino a los actos violentos producidos durante esos episodios.
Torres ha explicado que este mismo viernes se dará cuenta de lo ocurrido en el comité de seguimiento de la crisis y ha señalado que también ha solicitado información al delegado del Gobierno en Ceuta.
La ley “está para cumplir”
Foto: RTVE
El ministro ha defendido que las actuaciones desarrolladas durante la crisis deben ajustarse a la legalidad. “La ley está para cumplir”, ha señalado, antes de recordar que “no se puede agredir a militares ni tampoco a otras personas ni a inmigrantes y no se puede impedir el paso de la ayuda humanitaria”.
Las declaraciones se producen después de los incidentes registrados tanto contra inmigrantes como contra militares y Fuerzas de Seguridad del Estado desplegadas en la ciudad.
En el caso de la agresión a militares, ya se ha informado de la detención de 12 inmigrantes, mientras que Torres no ha querido precisar cuántas personas han sido detenidas por los ataques contra inmigrantes.
Ante la pregunta concreta sobre esta última cifra, el ministro ha indicado que no podía facilitar el dato antes de la celebración del comité de situación previsto para este viernes.
El ministro también ha advertido de que las protestas deben mantenerse dentro de los límites del ejercicio legítimo de los derechos ciudadanos. “Las manifestaciones no pueden ser brotes de xenofobia ni de violencia”, ha señalado.
En este sentido, Torres ha insistido en que los episodios violentos registrados durante la crisis no deben identificarse con el conjunto de la población ceutí. “Estos ataques no representan la realidad de Ceuta”, ha asegurado.
El mando único de la crisis ha defendido así la necesidad de rebajar la tensión y evitar nuevos incidentes mientras las Administraciones continúan trabajando para afrontar la situación generada en la ciudad y buscar espacios adecuados para atender a los inmigrantes.
Los empresarios del polígono de Alborán, uno de los cuatro polígonos de almacenes que integran la zona comercial del Tarajal, han anunciado que iniciarán movilizaciones si las Administraciones deciden habilitar una de sus naves como centro de menores.
Los empresarios del polígono de Alborán sostienen que han recibido indicios que apuntan a la posible utilización de una nave para alojar a menores en el marco de la búsqueda de nuevos espacios para atender la situación derivada de la crisis migratoria en Ceuta.
En este contexto, los comerciantes del polígono de Alborán quieren conocer qué planes tienen las Administraciones para las naves de la zona y advierten de que una eventual apertura de un centro de menores provocaría una respuesta inmediata.
Un polígono que recupera actividad
Los empresarios de Alborán recuerdan que sus negocios han atravesado años especialmente complicados. Primero fue el final del denominado comercio atípico y, acto seguido, la pandemia del coronavirus, circunstancias que afectaron de forma notable a la actividad económica de los polígonos del Tarajal.
Ahora, aseguran, la situación comienza a mejorar. En los últimos años se han instalado nuevos negocios, entre ellos talleres y otras actividades, y el polígono está recuperando progresivamente su actividad y su vida comercial.
Por ello, los comerciantes de Alborán consideran que la instalación de un centro de menores supondría un nuevo golpe para una zona que, según explican, está intentando recuperar la normalidad y consolidar la actividad empresarial.
Los empresarios insisten en que no quieren verse obligados a volver a movilizarse por una situación que pueda perjudicar a sus negocios y avanzan que, si finalmente se confirma la apertura del centro de menores, comenzarán las protestas.
Las asociaciones profesionales ASFASPRO, AUME y UMT condenan de manera enérgica la emboscada y agresión sufrida por militares españoles en el ejercicio de sus funciones y resaltan la gravedad de los hechos, que dejan en evidencia una situación de vulnerabilidad que llevan denunciando desde el inicio de esta crisis motivada por el asalto a la frontera en la ciudad de Ceuta.
La seguridad de los miembros de las Fuerzas Armadas debe ser objeto de especial protección y prioritaria por razón de los riesgos específicos a que están expuestos, indican estas entidades.
En este sentido, las tres asociaciones insisten en la urgente necesidad de dotar adecuadamente a los militares desplegados en Ceuta con los medios materiales, equipos de protección y recursos necesarios para hacer frente a posibles ataques y agresiones por parte de migrantes, así como de garantizar su integridad física y personal en todo momento.
Seguridad jurídica, personal y prevención de riesgos
ASFASPRO, AUME y UMT reclaman con firmeza que se atienda de forma prioritaria la seguridad jurídica, la seguridad personal y la prevención de riesgos en materia de seguridad y salud en el trabajo.
Estas entidades exigen que los militares cuenten con una misión claramente definida, un marco jurídico identificable, reglas de enfrentamiento, instrucciones y reglas de actuación claras, precisas y unívocas, y una coordinación adecuada con la autoridad competente, de modo que puedan defenderse y protegerse eficazmente ante agresiones.
Las asociaciones subrayan que no basta con el despliegue: es imprescindible proteger y equipar al personal militar para que pueda cumplir su misión sin verse expuesto a agresiones que pongan en riesgo su vida e integridad.
Para estas entidades, no resulta admisible exigir a los militares desplegados la custodia y defensa de la seguridad nacional mientras se les niegan los recursos elementales de autoprotección y la cobertura legal indispensable, dejándoles desamparados por su propia administración.
Mensajes de apoyo y deseo de pronta recuperación
ASFASPRO, AUME y UMT desean una pronta recuperación de los compañeros heridos y esperan no se repitan este tipo de incidentes. Envían un mensaje de apoyo a resto de miembros de la Unidad y a toda la guarnición.
Y, por último, mandan un mensaje de esperanza a todo el pueblo de Ceuta deseando que puedan ver retornar la normalidad a sus calles cuanto antes.
Dos varones de origen marroquí, que se encuentran en situación irregular en Ceuta y cuya entrada a la ciudad se produjo durante las avalanchas de julio, han sido detenidos por agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) número 2 después de protagonizar un enfrentamiento con los efectivos durante una intervención en las inmediaciones del muelle Alfau.
Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 15:30 horas de este jueves, mientras los agentes desarrollaban labores de vigilancia en el perímetro portuario de la ciudad.
El dispositivo tenía como objetivo prevenir el acceso irregular de inmigrantes a los buques que cubren la conexión marítima entre Ceuta y la península.
Una identificación que terminó en una persecución
Durante las labores de control, los agentes procedieron a identificar a los dos individuos, ambos en situación irregular en territorio nacional.
Fue entonces cuando uno de ellos, que además se encontraba indocumentado, habría empujado a uno de los guardias civiles.
Tras este primer incidente, los dos varones emprendieron la huida a la carrera por las inmediaciones del puerto. Uno de los agentes salió tras ellos y, después de recorrer aproximadamente 300 metros, consiguió alcanzar a uno de los sospechosos.
El golpe dio paso a un forcejeo entre ambos que terminó con los dos cayendo al suelo.
Como consecuencia del enfrentamiento, el guardia civil sufrió una contusión en la mano derecha, con especial afectación en el dedo meñique.
El segundo detenido regresó para liberar a su compañero
La intervención no terminó ahí. Mientras el primer guardia civil mantenía reducido en el suelo al individuo al que había logrado alcanzar, el segundo sospechoso regresó para intentar auxiliar a su compañero y facilitar su liberación.
Fue entonces cuando otro agente de la Guardia Civil intervino entonces para impedirlo y consiguió reducir y neutralizar al individuo, poniendo fin al enfrentamiento.
Dos detenidos
Finalmente, los dos varones fueron detenidos y puestos a disposición de la autoridad competente como autores de un delito de atentado contra agentes de la autoridad.
La actuación se enmarca en las labores de vigilancia que los efectivos de la Guardia Civil mantienen en las zonas portuarias de Ceuta para evitar accesos irregulares a los buques y garantizar la seguridad en los puntos de embarque.