El expresidente Aznar pide cambiar la dirección del país: “La soberanía nacional no tiene vacaciones”

El expresidente del Gobierno de España, José María Aznar, ha mostrado su “apoyo y solidaridad” a “nuestros compatriotas ceutíes” tras la entrada masiva ocurrida a finales de julio y protagonizada por miles de marroquíes que cruzaron el espigón del Tarajal hasta llegar a Ceuta.

Aznar, quien ha girado visita a la ciudad en compañía de su mujer Ana Botella, ha agradecido al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, su “generosidad”, trasladando además “todo el ánimo” ante la tesitura surgida.

Con su visita, Aznar, que ha sido aclamado a la entrada en el Ayuntamiento, en donde ha firmado en el libro de honor, ha querido mostrar su respaldo a Ceuta, sumando así su “voz a la imprescindible unidad en apoyo” a los ceutíes.

“Se ha violado la integridad territorial de España”, ha advertido Aznar, en referencia a lo ocurrido a finales de julio y a la inacción mostrada por el Gobierno de la Nación. “Hay que recuperar el orden, la seguridad y normalidad que fueron conculcados desde hace un mes”. “Es la primera obligación que debe asumirse”.

“La soberanía nacional no tiene vacaciones”


Aznar respalda las declaraciones que a este respecto ha realizado el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, haciendo hincapié en el mensaje de que “quien asalta nuestra frontera no puede permanecer en territorio nacional”.

“La soberanía nacional no tiene vacaciones”, ha advertido en clara crítica hacia el papel jugado por el presidente del Gobierno de la Nación, Pedro Sánchez. Fue “agredida” y por tanto “solo cabe restaurarla”.

“Defender la integridad nacional no es inventarse un relato”, ha reseñado el expresidente del Gobierno, que ha insistido en que solo debe interesar lo que piensan los ceutíes y no las impresiones al otro lado de la frontera.

“Esta debe ser la ultima avalancha”, ha reseñado Aznar, quien ha dejado claro que “la debilidad es y será siempre provocadora”, lamentando la pérdida de apoyos de países que puedan ser considerados socios aliados ante momentos complicados.

La política exterior que hace falta

“Es urgente estabilizar nuestra frontera más expuesta y hacerlo de forma permanente. Una frontera que es, por cierto, tan nacional como europea. Y aquí solamente cabe la firmeza, porque la debilidad es y será siempre provocadora”.

“Y hace falta una política exterior que no deja aislada a España a merced de cualquier extorsión, sin aliados con los que contar en las crisis. En suma, es necesario un cambio completo en la política y la elección política del país para que cuando la nación sea puesta a prueba, todo el mundo tenga muy claro que el Estado responderá. Urge despejar todas las incertidumbres que nublan el presente de Ceuta”.

“Es necesario un cambio completo en la dirección política del país”, ha insistido, instando a intervenir con urgencia para “acabar con las incertidumbres que amenazan su futuro. Ceuta es España y el futuro de Ceuta es el de España”, ha finalizado. 

La política de Aznar, un antes y un después para Ceuta


Al expresidente Aznar lo ha presentado el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, en un acto que ha tenido lugar en el Salón del Trono del Ayuntamiento.

Para Vivas, la figura de Aznar ha supuesto un antes y un después en el devenir de Ceuta a la hora de identificar las claves existenciales de esta ciudad.

Ha recordado que, como mandatario de España, supo interpretar que en las dos ciudades autónomas concurren condicionantes, riesgos y amenazas sin parangón que exigen del Estado un esfuerzo enérgico para garantizar la estabilidad.

Vivas ha recordado que “Aznar actuó en consecuencia”, con “realizaciones y hechos en ámbitos vitales” para la ciudad; por ejemplo, en la cobertura de servicios básicos, en el modelo económico, teniendo una visión estratégica para que nada dependiera de decisiones tomadas al otro lado de la frontera.

Las acciones valientes

Vivas ha recordado que adoptó acciones muy valientes en el ámbito económico, teniendo claro que “se fortalece nuestra soberanía con la igualdad de los ceutíes con el resto de españoles; igualdad en servicios e infraestructuras”, poniendo en marcha programas de ayuda como el Plan Ceuta Activa y otro igual en Melilla.

“El presidente Aznar sentó las bases de la estrategia que en estos años hemos mantenido, enfocar el futuro de la ciudad en más España y Europa”, ha significado.

No podía menor que aludir al conflicto de Perejil, que afectó a España y salpicó directamente a Ceuta siendo Aznar presidente del Gobierno.

“Se nos puso a prueba para saber hasta qué punto España estaba dispuesta a defender. La integridad y soberanía son innegociables y se defienden, un principio que debería mantenerse siempre por la dignidad de España y su prestigio”, ha reseñado el presidente de la Ciudad.

Ceuta no se rinde


Vivas ha hecho saber que a Aznar “le duele lo que pasa en Ceuta, que la frontera haya sido vulnerada. Le duele la situación que vive la ciudad, que ha perturbado el ánimo de los ceutíes, haciendo que se sientan inseguros, teniendo el alma en vilo”, siendo este “el momento más duro y difícil de la historia reciente”.

“Hay que estar al servicio de España”, ha sentenciado Vivas, quien ha insistido en la defensa de la españolidad hasta el final.

“Si se pone en riesgo o está amenazada, somos capaces de actuar al unísono, juntos por encima de credos, culturas, orígenes e ideologías. Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende, seguiremos en la lucha hasta recuperar la tranquilidad, hasta que vuelvan a la normalidad a todos los barrios de Ceuta y servicios públicos”.

“Esa tranquilidad”, ha dicho Vivas, “se recupera si se retornan todos los que entraron”.

Para Vivas, este duro trance “nos deja algo positivo, que en el resto de España se interpreta que esto no es solo una causa de Ceuta, sino que es una batalla de todos los españoles. Defender la integridad territorial de Ceuta es la de toda España. Estoy convencido de que Ceuta saldrá adelante y reforzada”.

Ceuta pide al Estado la devolución de los menores inmigrantes

El consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Gaitán, ha participado, vía telemática, en la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia presidida por la ministra Sira Rego por los menores inmigrantes de la avalancha de julio.

Una reunión que ha estado centrada en el acuerdo de distribución territorial a la Ciudad de Ceuta del crédito de 25 millones de euros para la atención a niños y adolescentes inmigrantes.

El consejero ha manifestado lo sucedido en Ceuta a finales de julio y las consecuencias negativas que este hecho está teniendo en la ciudad.

Gaitán ha criticado que a día de hoy aún no se conozca el número de personas que quedan en la ciudad de las que entraron de manera irregular, no hay cifras oficiales ni de adultos ni de menores.

Alrededor de 4.000 menores, según estimaciones


Con respecto a los menores, “según las estimaciones, quedarían en Ceuta alrededor de 4.000. En la actualidad, filiados, reseñados y a disposición de los servicios de protección de la Ciudad 1.400.

Esto supone una sobre ocupación del 4.700%, lo que supone multiplicar por 48 la capacidad ordinaria del sistema de protección que puede asumir Ceuta”. Unas cifras que dejan claro que “Ceuta no puede afrontar esta situación”.

El consejero reitera que la única solución posible es la vuelta a Marruecos de todas las personas que entraron en Ceuta a finales de julio, en el caso de los menores el reagrupamiento familiar. Así lo ha manifestado también el Gobierno de España, Europa e incluso Marruecos que se ha mostrado receptivo a recibir a sus ciudadanos.

Lo que ha ocurrido en Ceuta no ha sido una crisis migratoria, ha dicho Gaitán, “ha sido una violación a la integridad territorial de España, como así expresó el presidente del Gobierno en su visita a Ceuta el 31 de julio”. Un Gobierno de la Nación que no actuó en su momento; ahora, casi un mes después, ha declarado la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta.

«El sistema de protección a la infancia no está previsto para una invasión»


“Ceuta fue invadida y sigue invadida”. Por este motivo, el consejero de Presidencia y Gobernación ha solicitado en esta Conferencia Sectorial que el Gobierno se haga cargo de todos los menores acogidos en el sistema de protección que entraron esa semana crítica de finales de julio. “El sistema de protección  a la infancia y la adolescencia  de Ceuta no está ni previsto ni configurado para una invasión”.

Los 25 millones, insuficientes: se calcula un gasto mensual de 11 millones


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EFE

En cuanto al crédito que hoy se propone, 25 millones de euros, Gaitán considera que esta cantidad es manifiestamente “insuficiente”, si el número de menores se sitúa entre 3.500 y 4.000 como se ha estimado por el propio Ministerio. Se calcula que el coste mensual de estos menores puede llegar a los 11 millones de euros.

El consejero de Presidencia y Gobernación agradece el apoyo recibido por parte de todas las Comunidades que han participado en esta Sectorial, Comunidades que han coincido con Ceuta en asegurar que los 25 millones son “insuficientes”.

No se han abordado los criterios para el reparto de menores


Todas las comunidades, salvo Castilla y León, Aragón y Extremadura, donde Vox tiene las competencias de Infancia, han votado a favor de la transferencia de 25 millones de euros a Ceuta para atender a los menores inmigrantes que se encuentran en la ciudad autónoma tras la crisis migratoria de finales de julio.

La conferencia sectorial de Juventud e Infancia celebrada este jueves se ha saldado con la aprobación por parte de las comunidades de este crédito, al que el Consejo de Ministros dio luz verde esta semana, según informan fuentes del Ministerio que dirige Sira Rego.

Finalmente, en esta ocasión tampoco se ha abordado la atención de menores inmigrantes no acompañados en Ceuta o posibles criterios para su reparto en aquellos casos en los que no sea posible la reagrupación familiar.

AUME exige que los militares puedan usar la fuerza en Ceuta ante agresiones

La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha expresado su “profunda preocupación” por la situación de desprotección en la que, según denuncia, se encuentran los militares destinados o desplegados en Ceuta.

La organización asegura que los efectivos de la Comandancia General de Ceuta (COMGECEU) y las unidades de refuerzo están realizando un “esfuerzo extraordinario” de presencia, vigilancia y apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en un contexto de elevada exigencia operativa.

Sin embargo, AUME considera que los militares carecen actualmente de un marco suficientemente claro para ejercer el derecho a la legítima defensa cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente para su integridad física o la de terceras personas.

Por ello, la asociación reclama al Gobierno y, especialmente, al Ministerio de Defensa, que adopten “de forma inmediata” medidas para garantizar que los militares puedan hacer uso de la fuerza de manera proporcionada y racionalmente necesaria en situaciones de legítima defensa, conforme al artículo 20.4 del Código Penal.

Equipamiento de protección individual necesario


AUME también exige que las unidades dispongan del equipamiento de protección individual necesario, medios adecuados para garantizar su seguridad y formación específica para afrontar escenarios como los que se están produciendo en Ceuta.

Otro de los principales puntos de su reclamación es la necesidad de clarificar el marco jurídico y operativo de actuación de las Fuerzas Armadas cuando prestan apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La asociación considera que la actual ambigüedad genera inseguridad jurídica y puede poner en riesgo a los propios efectivos.

Asimismo, reclama que ninguna orden o instrucción impida a los militares ejercer legítimamente la defensa propia o de terceras personas cuando exista una agresión ilegítima actual o inminente.

“No pueden convertirse en un factor de vulnerabilidad”


AUME sostiene que la experiencia de las últimas semanas demuestra que los militares no pueden ser enviados a misiones de esta naturaleza sin contar con los medios, la formación y la cobertura legal necesarios.

“La profesionalidad y el espíritu de servicio de nuestros compañeros no pueden convertirse en un factor de vulnerabilidad”, advierte la organización.

La asociación ha reiterado su compromiso con el servicio a España, la defensa de la integridad territorial y la protección de los derechos e intereses profesionales de los militares. En este sentido, defiende que proteger a quienes participan en la respuesta ante la crisis es también una condición necesaria para garantizar una actuación eficaz y segura.

AUME espera ahora una respuesta “rápida y positiva” por parte de la ministra de Defensa y del resto de autoridades competentes a las medidas planteadas.

Interior se pone las pilas y refuerza el triaje de inmigrantes en el CATE del Tarajal

El Ministerio del Interior ha reforzado el dispositivo encargado de realizar el triaje de los inmigrantes que permanecen en Ceuta. Lo ha hecho con la apertura de nuevas líneas de trabajo policial en el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros (CATE) ubicado en el polígono del Tarajal y que se puso en funcionamiento hace solo unos días.

A ello se suma la llegada de un equipo de refuerzo de la Dirección General de Protección Internacional del departamento para agilizar la primera fase de las solicitudes de asilo que puedan presentarse. Interior se pone las pilas para intentar sacar todas las identificaciones posibles.

La Policía Nacional realiza labores de identificación y reseñas de inmigrantes en la Jefatura Superior de Ceuta y en el puesto fronterizo, y ahora cuenta con ocho nuevas líneas de trabajo en el CATE provisional. Importa reforzar el triaje. Así lo recoge el Ministerio del Interior en un comunicado oficial remitido a los medios de comunicación.

En estas ocho líneas de trabajo operan miembros de las unidades de Extranjería y Fronteras, Policía Científica y Seguridad Ciudadana, que cuentan con equipos informáticos, impresoras, puntos de red ADSL y todos los medios técnicos necesarios para llevar a cabo las labores de identificación y registro de los inmigrantes.

Las obras en el CATE estarán finalizadas el próximo 4 de septiembre, momento en el que estas ocho líneas de trabajo pasarán a ser catorce, que se sumarán a las cuatro que ya operan en la Jefatura Superior de Policía y a las seis instaladas en el paso fronterizo.

Agilizar el asilo y las entrevistas con refuerzos de la Policía

Por su parte, este jueves ha llegado a Ceuta un equipo de once miembros de la Dirección General de Protección Internacional del ministerio que reforzarán los equipos que, junto a Policía Nacional, formalizan y tramitan las solicitudes de asilo que formulan algunas personas migrantes durante el triaje al que son sometidos.

Este equipo participará en las entrevistas que se realizan a quienes solicitan protección internacional, en especial cuando se trata de menores en situación de desamparo, mujeres y niñas, así como a las personas que podrían encontrase en alguna situación de vulnerabilidad.

Este equipo realizará las entrevistas en dos formatos: presenciales, en horario de mañana y tarde, y también instruirá los expedientes que han sido entrevistados en días anteriores; por videoconferencia, de manera paralela a las entrevistas presenciales, para lo que el equipo desplegado en Ceuta se coordinará con Policía Nacional para que se puedan realizar estas entrevistas por personal ubicado en la sede de la dirección general en Madrid.

Triaje preceptivo para seguir con los trámites desarrollados

La realización del triaje es preceptiva y previa a cualquier procedimiento administrativo, ya sea expulsión, devolución, protección internacional, protección de menores o víctimas de trata.

El triaje consiste en un reconocimiento médico, realizado por Cruz Roja; un examen de vulnerabilidad a menores, embarazadas, ancianos, personas con discapacidad o trastornos mentales, labor realizada por los servicios médicos de la Policía Nacional; identificación y toma biométrica; registro de datos como fotografía, huellas decadactilares y escáner documental; y registro en una base de datos policial.

El CATE que se habilita en una de las naves del Tarajal cuenta con una superficie útil de 856 metros cuadrados destinada a oficinas de uso policial que también albergará una zona polivalente de comedor y un área destinada al acogimiento de familias.

El próximo 4 de septiembre, concluido su acondicionamiento, también dispondrá de una nave de 1.179 metros cuadrados para uso habitacional con capacidad para 400 plazas dotada de aseos y duchas de uso exclusivo para los inmigrantes e incrementar las labores de triaje.

Vox denuncia que Vivas se “aprovecha políticamente” de la “indignación ciudadana”

Vox Ceuta ha criticado al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, a quien acusa de “aprovechar políticamente la indignación” ciudadana tras la entrada masiva.

Los de Juan Sergio Redondo consideran que los graves incidentes registrados en las últimas horas confirman las advertencias que la formación lleva realizando desde el inicio de la crisis.

“La intervención de la Policía para impedir un enfrentamiento directo evidencia hasta qué punto se ha deteriorado la situación mientras el Gobierno de Pedro Sánchez y el Ejecutivo de Juan Vivas continúan sin ofrecer una respuesta capaz de recuperar la seguridad y la normalidad en la ciudad”.

“Avisamos de que Ceuta era un polvorín y advertimos de que, si las administraciones no actuaban, si no garantizaban la seguridad y no protegían nuestras calles, plazas y barrios, la tensión social terminaría alcanzando niveles extremadamente peligrosos”, señalan.

Recursos sin desplegar en la Ciudad


Lamenta Vox que la Ciudad Autónoma “siga sin desplegar todos los recursos a su alcance para mitigar la inseguridad en las calles”.

Para la formación, lo sucedido no puede analizarse como un episodio aislado. “Es la consecuencia de semanas de abandono, inacción y ausencia de soluciones. El Gobierno de Sánchez ha abandonado Ceuta y el Gobierno de Vivas ha abandonado sus barrios, sus calles y sus plazas”, afirma Redondo.

Vox denuncia además que la población ceutí está siendo sometida a “una situación de tensión creciente mientras quienes tienen responsabilidades ejecutivas intentan aprovecharse políticamente el descontento ciudadano”.

“Lo más grave es que los mismos poderes, que han abandonado a los ceutíes a su suerte pretenden ahora utilizar y manipular su legítima indignación”, apunta Redondo, que señala directamente a Juan Vivas y su gobierno. 

Las consecuencias de esta situación


Así, condena que “primero permiten que el problema se enquiste, después dejan que la desesperación crezca y finalmente aparecen ante las cámaras intentando administrar políticamente el enfado de quienes llevan semanas soportando las consecuencias”.

Para el dirigente de Vox, “una población llevada al límite no puede mantenerse indefinidamente en esa situación mientras sus gobernantes esperan que el problema desaparezca por sí solo”.

Por ello, Redondo reclama una actuación inmediata que evite nuevos enfrentamientos. “Los ceutíes no tienen que sustituir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ni asumir funciones que corresponden al Estado o al municipio. Los ceutíes tienen derecho a ser protegidos. Precisamente por eso llevamos semanas exigiendo que quienes tienen las competencias las ejerzan de una vez”, señala.

«Sánchez es culpable y Vivas es responsable»


Según Vox, “Sánchez es culpable y Vivas es responsable”. “Ninguno podrá alegar que desconocía lo que podía ocurrir. Se les ha advertido reiteradamente y han tenido tiempo suficiente para reaccionar”, afirma Redondo.

El presidente de Vox Ceuta considera especialmente grave que sean ahora las unidades policiales las que tengan que interponerse físicamente para evitar enfrentamientos entre grupos de personas. “Nuestros policías están teniendo que contener sobre el terreno las consecuencias de decisiones que los responsables políticos se han negado a tomar desde sus despachos”, critica.

Vox exige una actuación inmediata y coordinada para recuperar el control de los espacios públicos, acabar con los asentamientos irregulares, reforzar la presencia policial y proceder a la identificación, concentración en los polígonos del Tarajal y retorno o expulsión de todos los que el pasado 30 de julio asaltaron nuestras fronteras.

“Cada día que pasa sin resolver esta situación aumenta el riesgo. Si después de todas las advertencias se producen desgracias que podían haberse evitado, quienes han tenido la responsabilidad y los medios para actuar tendrán que explicar por qué no lo hicieron”, concluye Redondo.

Bolaños asegura que no hay evidencia de que Marruecos esté tras la entrada masiva en Ceuta

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado este jueves que «no existe ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o impulsado la entrada masiva de personas» en Ceuta el 30 de julio, y ha acusado al PP y a Vox de «faltar al respeto» al país vecino.

Durante su comparecencia en la Comisión mixta de Seguridad Nacional del Congreso, PP y Vox han instado al Gobierno explicar «qué debe» a Marruecos, pero también los aliados del PSOE han mostrado su incomprensión por el silencio ante la actuación del país vecino.

Bolaños se ha centrado en las críticas de Cuca Gamarra (PP) y de Pepa Millán (Vox), a quienes ha advertido de que están lanzando «bulos y sospechas» sobre un país con el que hay que cooperar y tener buenas relaciones de vecindad: «Necesitan ustedes un curso de diplomacia básica porque están faltando al respeto sin ninguna prueba a Marruecos», ha afirmado.

Confianza y tranquilidad: «El Estado está volcado»


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EFE

El ministro ha lanzado este jueves un mensaje de «confianza y tranquilidad» a los ciudadanos de Ceuta porque, ha asegurado, «el Estado está volcado para devolver cuanto antes la normalidad» a la ciudad autónoma.

Bolaños ha comenzado con estas palabras su comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, reunida en el Congreso para analizar la gestión del Gobierno ante la entrada irregular de decenas de miles de personas en Ceuta desde Marruecos el pasado 30 de julio.

El ministro ha agradecido el trabajo de todos los servidores públicos en la ciudad para conseguir que se recupere la normalidad tras un hecho «indiscutiblemente grave» y ha destacado los objetivos que se marcó el Gobierno desde el primer momento, comenzado por los refuerzos para garantizar los servicios y el orden público.

Ha subrayado también la atención humanitaria a los llegados, «titulares de derechos, seres humanos que merecen ser atendidos con humanidad», y ha pedido evitar cualquier discurso racista y xenófobo.

Como tercer objetivo ha apostado por garantizar el regreso a sus países de origen de los migrantes «respetado la ley y el Estado de derecho» y atendiendo cada caso de forma individualizada.

Bolaños: el Gobierno no tenía información previa ni precisa de la entrada masiva en Ceuta


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EFE

Bolaños, ha asegurado este jueves que el Gobierno «no tenía información ni previa ni precisa» de la «magnitud» de la entrada irregular a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio de 70.000 migrantes.

Bolaños ha respondido así a los grupos en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, donde comparece para explicar la gestión del Gobierno y de su ministerio en la crisis migratoria de Ceuta.

Durante la sesión, algunos portavoces han recriminado al Gobierno que haya dos versiones distintas sobre la existencia de un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que alertaba de una posible entrada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.

¿Quién miente?, le han preguntado algunos portavoces, en alusión a la intervención de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien en el Congreso aseguró este martes que el mismo día 29 de julio el CNI comunicó a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a las fuerzas de seguridad de que se estaba llamando por redes a esa entrada masiva.

Sin embargo, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, señaló en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que no hay ningún informe que «atisbara» la entrada masiva migrantes en Ceuta, pues de haber «vislumbrado» esta situación se habrían tomado «por sentido común» todas las medidas extraordinarias y excepcionales necesarias«.

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EFE

«El Gobierno de España no tenía información ni previa ni precisa de la magnitud de la entrada de 70.000 personas. Ni previa ni precisa de la magnitud de ese fenómeno», ha zanjado Bolaños.

Precisamente, en su primera y en su segunda intervención el ministro de Presidencia ha recalcado que además de por otras circunstancias que facilitaron la entrada masiva de migrantes, la situación se vio agravada por la publicación de una sentencia del Tribunal Supremo que fue «tergiversada» por las redes sociales.

Una «tergiversación» que dio lugar, en su opinión, a dos bulos. El primero de ellos que la frontera de Ceuta estaba abierta y el segundo que «si entrabas a nado, no te podían devolver». Esto provocó la entrada, ha apostillado Bolaños.

El titular de Presidencia ha dejado claro que la prioridad ahora del Gobierno en esta crisis migratoria es el retorno a Marruecos de quienes entraron irregularmente en Ceuta, algo en lo que el país marroquí ha mostrado su colaboración.

También se ha referido a las críticas de la oposición al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por permanecer de vacaciones durante la crisis.

En respuesta a PP y Vox, Bolaños ha replicado que no entiende por qué piensan que por no estar en Madrid no se está trabajando.

«Un día de trabajo del presidente Sánchez este agosto es mucho más que el suyo en muchos días», ha dicho a las diputadas Cuca Gamarra y Pepa Millán, del PP y Vox, respectivamente.

Defender Ceuta sin romper Ceuta

Ceuta atraviesa uno de esos momentos en los que una sociedad se juega algo más que la seguridad de sus calles. Se juega la confianza entre sus propios vecinos y la capacidad de mantenerse unida cuando llegan tiempos difíciles.

Después de todo lo ocurrido durante esta crisis migratoria, es comprensible que exista cansancio, miedo, indignación y enfado. Los musulmanes españoles de Ceuta también lo vivimos. Tenemos familias, hijos, trabajos y preocupaciones como cualquier otro vecino. También queremos recuperar la normalidad, una frontera controlada y que quien cometa un delito responda ante la Justicia.

Quiero aclarar algo desde el principio. No represento a todos los musulmanes de Ceuta ni pretendo hablar en nombre de todo un colectivo. Hablo desde mi experiencia, desde lo que siento y desde lo que escucho cada día. Y percibo que muchas de estas preocupaciones son compartidas por numerosos musulmanes ceutíes.

Pero tampoco quiero señalar a ninguna comunidad. Durante estas semanas ha habido comportamientos reprobables de personas de distintos ámbitos. También ha habido ciudadanos musulmanes ceutíes que han entrado en provocaciones, han utilizado expresiones inapropiadas o han contribuido a aumentar la tensión.

Hay que decirlo: la intolerancia no tiene religión. La violencia no tiene apellido. No existen los musulmanes, los cristianos, los ceutíes o los inmigrantes como bloques donde todos piensan y actúan igual. Hay personas, y cada persona debe responder por sus actos.

También quiero hacer un inciso sobre una palabra que se utiliza mucho estos días: “invasión”. Muchos ceutíes emplean ese término por la dimensión de las entradas, por la sensación de desbordamiento o por la interpretación geopolítica de lo sucedido. Otros prefieren hablar de crisis migratoria, entrada masiva o presión fronteriza.

Podemos discutir el término y las responsabilidades políticas. Pero hay algo que no debería discutirse: llamar a lo ocurrido “invasión” no convierte a las personas que han entrado en seres humanos sin derechos.

Podemos considerar vulnerada nuestra frontera, exigir firmeza al Estado, reclamar devoluciones cuando legalmente correspondan y pedir garantías para que esto no vuelva a suceder. Pero nada justifica perseguir, humillar, golpear o insultar a alguien por ser inmigrante. Una cosa es defender una frontera y otra deshumanizar a quien la ha cruzado.

Los derechos humanos no desaparecen en una crisis. Precisamente en los momentos difíciles es cuando una sociedad demuestra si realmente cree en ellos.

Y esto nos lleva a una cuestión fundamental. No podemos indignarnos porque un musulmán español de Ceuta sea confundido con un inmigrante y agredido, pero guardar silencio si la persona agredida resulta ser realmente un inmigrante. Sería incoherente.

Una agresión es una agresión. Un insulto racista es un insulto racista. Una persecución es una persecución. El racismo no se vuelve aceptable dependiendo del DNI de la víctima.

Por eso rechazamos tanto las agresiones contra musulmanes ceutíes como las agresiones, persecuciones o humillaciones contra inmigrantes. Y lo mismo debe exigirse en sentido contrario. Ningún inmigrante tiene derecho a amenazar o agredir a un ceutí. Ningún musulmán ceutí. Ningún cristiano. Nadie. La misma ley para todos y la misma dignidad para todos.

Cuando normalizamos que alguien pueda ser señalado porque “parece inmigrante”, el odio termina afectando también a ciudadanos españoles. Hoy alguien puede gritar “vete a tu país” creyendo que habla con un inmigrante. Mañana puede decírselo a un ceutí nacido aquí: a nuestro hijo, a un periodista, a un funcionario, a un policía, a un médico o a cualquier vecino cuyo rostro o apellido no coincida con la imagen que alguien tenga de cómo debe parecer un español.

Pero tampoco debemos rechazar el racismo únicamente porque mañana pueda afectarnos a nosotros. Debemos rechazarlo porque está mal. Los derechos humanos son universales o dejan de tener sentido.

Durante esta crisis también se ha criticado a las barriadas periféricas por dar comida, agua, ropa o refugio a personas inmigrantes. Y aquí debemos hablar sin complejos.

Dar agua a quien tiene sed no significa defender una frontera abierta. Dar comida a un menor no significa apoyar la inmigración irregular. Entregar ropa no significa renunciar a defender Ceuta. Y proteger a niñas menores de edad en situación de vulnerabilidad frente a posibles abusos no debería necesitar explicación política. Eso se llama humanidad.

En distintas barriadas fueron los propios vecinos quienes tuvieron que organizar alimentos, ropa y lugares donde proteger especialmente a mujeres y menores. No porque quisieran sustituir al Estado. Todo lo contrario. Los barrios también están cansados y quieren recuperar su normalidad. Las administraciones deben asumir unas responsabilidades que nunca deberían haber recaído sobre los vecinos.

Pero mientras llegaban las soluciones, delante había seres humanos. Y muchos decidieron no mirar hacia otro lado. Eso no significa apoyar cómo llegaron. Significa saber distinguir entre la política migratoria y la dignidad humana.

También debemos hablar con claridad de los delitos. Entre quienes han entrado en Ceuta hay de todo, como ocurre en cualquier grupo humano. Hay personas vulnerables y también puede haber individuos que roben, amenacen o agredan. Quien delinque debe responder ante la Justicia. Sin excusas.

Pero responde quien delinque. No su nacionalidad. No su religión. No su barrio. Y exactamente igual debe aplicarse a los ceutíes. Si un musulmán amenaza o agrede, responde él, no todos los musulmanes. Si lo hace un cristiano, responde él, no toda una comunidad. Si delinque un inmigrante, responde esa persona, no todos los inmigrantes. Responsabilidad individual, no culpabilidad colectiva.

Por eso el próximo 2 de septiembre puede ser importante para Ceuta. Muchos musulmanes españoles queremos participar. Queremos defender nuestra ciudad, reclamar seguridad, exigir una frontera eficaz y pedir responsabilidades por todo lo ocurrido. Pero queremos hacerlo junto a nuestros vecinos, no enfrentados a ellos.

No queremos una movilización donde se normalicen insultos racistas. No queremos persecuciones ni agresiones contra inmigrantes. No queremos que alguien sea humillado por su aspecto. Tampoco queremos que un musulmán español tenga miedo de participar porque pueda ser confundido con una persona recién llegada. Y tampoco podemos justificar provocaciones procedentes de ciudadanos musulmanes que alimenten todavía más la tensión. Ni unos ni otros.

No se trata de proteger a una comunidad frente a otra. Se trata de proteger unas normas básicas de convivencia para todos.

Los musulmanes españoles de Ceuta tampoco tenemos que elegir entre nuestra religión y nuestro país. Podemos llamarnos Mohamed y sentirnos españoles. Podemos rezar en una mezquita y defender Ceuta. Podemos hablar dariya con nuestras familias y considerar esta tierra nuestra casa. Nuestra condición de musulmanes tampoco convierte a Marruecos en nuestro representante político. Somos ciudadanos españoles.

Y un musulmán ceutí respetado, integrado, comprometido con su ciudad y orgulloso de su ciudadanía española no debilita a Ceuta. La fortalece.

Pero defender nuestra dignidad no puede hacerse ignorando la dignidad de otros. No queremos que se agreda a un ceutí porque alguien lo confunda con un inmigrante. Pero tampoco queremos que se agreda al inmigrante. Y tampoco debemos justificar una agresión porque quien la protagonice sea musulmán, vecino de nuestro barrio o alguien con quien compartamos religión.

Ahí está la coherencia: no señalar comunidades, no justificar a “los nuestros”, no deshumanizar a “los otros”. La ley para quien la incumpla. Protección para quien la necesite. Respeto para todos.

Las crisis pasan. Las cámaras se marcharán. La situación migratoria cambiará. Pero los ceutíes seguiremos aquí. Seguiremos encontrándonos en los colegios, hospitales, comercios, trabajos y barrios.

Por eso la pregunta más importante no es solamente cómo salimos de esta crisis. Es qué Ceuta queremos encontrar cuando haya terminado.

Yo quiero una Ceuta firme, pero justa. Segura, pero humana. Capaz de proteger su frontera sin convertir sus calles en espacios de persecución. Capaz de condenar a quien delinque sin condenar a toda una comunidad.

No hablo en nombre de todos los musulmanes de Ceuta. Hablo en el mío. Pero sé, por lo que escucho cada día, que no soy el único que siente esta preocupación.

Y creo que hay una idea que debería unirnos por encima de religión, origen o ideología: no hay comunidades culpables. Hay conductas que deben condenarse.

No al racismo. No a las agresiones. No a las persecuciones. No a las provocaciones. Vengan de quien vengan.

Defendamos Ceuta, sí. Pero sin romper Ceuta.

Abdelkamil Mohamed Mohamed

Ceuta

Ceuta no necesita que nadie cuestione a sus musulmanes

José María Aznar viene a Ceuta para hablar de inmigración. Y nadie puede discutir que la inmigración irregular y la presión sobre nuestra frontera merecen una respuesta firme del Estado.

Lo que sí debemos discutir es desde dónde se habla de inmigración y, sobre todo, a quién se señala como problema.

Porque una cosa es denunciar la inmigración irregular, exigir el control efectivo de nuestras fronteras, reclamar medios para Ceuta y pedir al Gobierno que cumpla con sus obligaciones.

Y otra muy diferente es presentar a los musulmanes o a la inmigración musulmana como un problema por el mero hecho de ser musulmanes.

Si, como se le atribuye al señor Aznar, «la inmigración musulmana es un problema serio porque no quieren integrarse», la afirmación merece una respuesta clara:

¿De qué musulmanes está hablando?


Porque cuando el señor Aznar habla de «inmigración musulmana» como si fuese un bloque homogéneo, parece olvidar que en Ceuta miles de musulmanes no son inmigrantes, no son extranjeros y no tienen que integrarse en ninguna parte.

Son españoles. Son ceutíes. Han nacido aquí. Sus padres y sus abuelos han nacido aquí. Pagan sus impuestos. Trabajan. Estudian. Forman parte de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de nuestros hospitales, de nuestros comercios, de nuestras empresas y de nuestras instituciones.

Y profesan la religión islámica.

Por eso resulta especialmente desafortunado que alguien que viene a Ceuta a hablar de defensa de nuestra ciudad haya pronunciado declaraciones que pueden ser percibidas como un cuestionamiento del islam o de los musulmanes.

Señor Aznar:

La inmigración irregular no tiene religión.

Una entrada ilegal es una entrada ilegal independientemente de que quien la protagonice sea musulmán, cristiano, ateo o tenga cualquier otra creencia.

Las mafias que trafican con personas no representan al islam.

Los inmigrantes que cruzan irregularmente la frontera no representan a los musulmanes españoles.

Y los musulmanes españoles de Ceuta no tienen absolutamente nada que demostrar sobre su españolidad.

Por eso, si viene usted a Ceuta para hablar de inmigración, hable de inmigración.

Hable de fronteras.

Hable de seguridad.

Hable de devoluciones conforme a la ley.

Hable de medios para la Guardia Civil y la Policía.

Hable de la presión que soporta nuestra ciudad.

Hable de la responsabilidad de Marruecos.

Hable de la responsabilidad del Gobierno de España.

Hable de la responsabilidad de Europa.

Pero no convierta al islam en el problema.

Porque cuando usted señala a «la inmigración musulmana» como problema, no está hablando solamente de quien acaba de cruzar una frontera.

Está hablando también de miles de españoles musulmanes que llevan toda su vida viviendo en Ceuta.

Y ahí es donde su discurso deja de ser una crítica legítima a la inmigración irregular y empieza a afectar directamente a ciudadanos españoles.

Ceuta puede y debe exigir una política migratoria mucho más firme.

Pero también puede exigir algo tan sencillo como esto: que nadie venga a defender Ceuta mientras cuestiona, estigmatiza o mete en el mismo saco a una parte de los ceutíes.

Defender Ceuta significa defender sus fronteras.

Pero también significa defender a todos los ceutíes.

Porque la españolidad de un ceutí no depende de su apellido, de sus antepasados ni de la religión que profese.

La españolidad no tiene credo.

Y Ceuta tampoco.

La emboscada a los militares estaba preparada, temieron por sus vidas

Las primeras indagaciones realizadas por la Policía Nacional tras la emboscada sufrida en Benzú por militares del Grupo de Regulares número 54 de Ceuta apuntan a que estaba preparada. Así lo han confirmado a este periódico fuentes de la Jefatura Superior.

En la zona había gran cantidad de piedras acumuladas, las habían concentrado en un punto para esperar el paso de algún vehículo. Tocó que cruzara el de Regulares, pero pudo ser otro la víctima de esa emboscada.

Es lo que sospecha la Policía Nacional, de acuerdo con las fuentes consultadas por este periódico y tras realizar las primeras indagaciones tras lo ocurrido esta madrugada, suceso que fue adelantado por El Faro.

Las inspecciones en la zona han apuntado hacia estas conclusiones iniciales. La acumulación de piedras no es propia de ese terreno, sino que habían sido trasladadas al lugar para disponer de un número considerable y efectuar esa emboscada a quien pasara.

Los militares atacados estaban de servicio, aparecieron en patrulla por Benzú y terminaron siendo agredidos.

Inmigrantes arrojando piedras, doce detenidos


Las víctimas fueron víctimas de una auténtica emboscada. Decenas de inmigrantes comenzaron a tirarles piedras. Hay doce detenidos, otros escaparon, pero se les busca.

En el terreno, los militares confesaron haber temido por su vida, porque ese ataque fue sorpresivo, inesperado y sin posibilidad de reacción.

El vehículo quedó completamente destrozado a base de piedras y los ocupantes tuvieron que escapar del lugar, no tenían ningún tipo de protección para hacer frente a una masa de personas que terminaron actuando de esta manera.

Una llamada de auxilio que fue clave y la llegada de la UPR para dar seguridad

La llamada pidiendo auxilio fue clave, y más aún que hubiera policías en la zona de Benítez y Trampolín, toda vez que horas antes había habido incidentes en el lugar.

Eso permitió que la UPR de la Policía Nacional llegara rápido dando cobertura y apoyo a los militares y repeliendo la situación de inseguridad generada en esta emboscada.

Se sumarían poco a poco más policías y la Guardia Civil para intentar detener a los inmigrantes que se echaron al agua para intentar no ser interceptados en ese momento. Hubo despliegue de dron y embarcación del Servicio Marítimo.

Los militares víctimas de esta emboscada creían que los mataban debido a la cantidad de piedras que en cuestión de momentos les estaban arrojando.

Vehículo destrozado tras la lluvia de piedras


El vehículo que ocupaban los militares quedó destrozado al completo, con las lunas reventadas y con los ocupantes sin medios para defenderse ante una gran cantidad de personas que se habían concentrado en ese lugar.

La Policía ha abierto una investigación para dar con todos los implicados. Cuentan con las manifestaciones de los afectados por esta emboscada y concluyen, ya como avance, que había sido preparada para atacar a quien pasara.

Más críticas de asociaciones militares por la “inacción” del Ministerio de Defensa


Además de ATME, la Unión de Militares de Tropa (UMT) ha manifestado a través de un comunicado su más «enérgica repulsa e indignación por la emboscada”.

Para la UMT resulta «inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas».

Por ello, denuncian la carencia de «un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad física y les otorguen capacidad de respuesta proporcional ante agresiones de esta gravedad».

En un comunicado, la asociación ha recordado que desde hace más de diez días advirtieron «formalmente» sobre el «riesgo real al que se exponía a las dotaciones destacadas en la zona».

«Lamentablemente, la inacción del Ministerio de Defensa y la falta de previsión han desembocado en un suceso que pudo y debió evitarse», ha enfatizado.

La Junta de Personal exige que las medidas de la ‘vuelta al cole’ estén listas desde el 1 de septiembre

La Junta de Personal Docente no Universitario de Ceuta, tras el anuncio del Ministerio de Educación, a través del secretario de Estado, Abelardo de la Rosa, de un refuerzo de las medidas de seguridad y un plan de acompañamiento psicosocial ante el inicio del curso escolar o ‘vuelta al cole’, ha demostrado de nuevo el total desprecio que siente por el profesorado de Ceuta.

Este órgano de representación de los docentes asegura que no se ha tenido en cuenta en ningún momento ni se le ha prestado la atención que se requiere en esta difícil y complicada situación de ‘vuelta al cole’

Por ello, la Junta de Personal considera que estas medidas deben dejar de ser anuncios y convertirse en actuaciones concretas desde el primer día de septiembre, fecha en la que se incorporará el personal docente a los centros educativos.

El curso no comienza únicamente el día 8


El curso escolar no comienza únicamente el día 8 con la incorporación del alumnado. El 1 de septiembre comienza para los profesionales de la enseñanza, que serán quienes, una semana después, estén en primera línea, en el día a día, con el alumnado y sus familias.

Y la Junta de Personal no puede olvidar que los docentes también forman parte de la sociedad ceutí que está viviendo esta situación. Son profesionales que han experimentado, como el resto de la ciudadanía, miedo, incertidumbre, inseguridad, preocupación y sensación de abandono por lo ocurrido en nuestra ciudad desde los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio.

Por ello, la Junta de Personal considera imprescindible que cualquier planificación para afrontar las consecuencias de esta situación cuente también con los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza y con sus necesidades, porque serán ellos y ellas quienes tengan que gestionar dentro de las aulas las consecuencias emocionales y sociales que esta situación puede provocar en el alumnado.

El profesorado no puede ser considerado únicamente como un recurso para garantizar la continuidad de la actividad educativa. Es una pieza fundamental para que esa continuidad pueda desarrollarse en condiciones de seguridad, estabilidad, calidad y dignidad profesional.

La Junta de Personal Docente exige, por tanto, que todas las medidas anunciadas por el Ministerio estén perfectamente planificadas, coordinadas y operativas desde el 1 de septiembre, y no únicamente cuando el alumnado se incorpore a las aulas el día 8.

Qué reclama la Junta de Personal


Estas son las reclamaciones del órgano de representación de los docentes:

  • Que la salubridad de todos los centros y el dispositivo de seguridad previsto garantice unas condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad educativa desde el primer día de incorporación del personal docente.
  • Que el plan de acompañamiento y acción psicosocial anunciado por el Ministerio contemple también al personal docente y al resto de profesionales que trabajan en los centros educativos.
  • Que se establezcan protocolos claros de actuación y coordinación para los equipos directivos y el profesorado ante posibles situaciones derivadas del actual contexto social.
  • Que se refuercen los centros con los recursos humanos y profesionales necesarios para atender las necesidades que puedan presentar alumnado y familias.
  • Que se garantice que los docentes puedan desarrollar su trabajo sin asumir en solitario responsabilidades que corresponden al conjunto de las administraciones públicas.

La seguridad no es solo presencia policial


La Junta de Personal Docente quiere recordar que la seguridad no puede entenderse únicamente como la presencia de fuerzas y cuerpos de seguridad oficiales en las inmediaciones de los centros.

El alumnado que llegará a nuestros centros el próximo 8 de septiembre lo hará después de haber vivido unas semanas excepcionales y en un contexto de tensión e incertidumbre. Necesitará escuchar, ser acompañado y sentirse seguro. Y quienes van a proporcionar buena parte de ese acompañamiento serán sus docentes.

Por eso, la Junta de Personal Docente considera fundamental que se cuide también a quienes van a cuidar y acompañar al alumnado.

Medidas más concretas con celeridad


La representación del profesorado reclama al Ministerio de Educación, a la Delegación del Gobierno y al resto de administraciones implicadas que las medidas anunciadas se concreten con la máxima celeridad y que exista una coordinación permanente con los representantes de los trabajadores y con los equipos directivos de los centros.

El objetivo del órgano docente debe ser inequívoco: que el curso pueda comenzar con normalidad, pero una normalidad real, sustentada en seguridad, recursos, apoyo y garantías para toda la comunidad educativa.

La Junta de Personal Docente no Universitario de Ceuta exige que se garantice en todo momento que todas las actividades docentes puedan desarrollarse con la dignidad, seguridad y calidad que merece la labor docente, porque garantizar una educación de calidad en estas circunstancias exige proteger y respaldar también a quienes cada día están al frente de las aulas.

«El 1 de septiembre comienzan los docentes. Y desde ese mismo día deben estar garantizadas las condiciones para que puedan afrontar con seguridad, dignidad y respaldo profesional el curso que tenemos por delante», concluye su comunicado.

CSIF exige que las medidas comiencen el 1 de septiembre


CSIF exige que todas las medidas de seguridad, limpieza, reparación y refuerzo de personal anunciadas para la vuelta al cole en Ceuta estén plenamente operativas antes del 1 de septiembre, cuando se incorporan los equipos directivos y el profesorado. El sindicato reclama centros seguros, limpios y reparados, con plantillas suficientes, vigilancia en accesos, rutas y entornos escolares, y el refuerzo de los equipos de orientación y especialistas.

Además, CSIF pide que el plan psicosocial se active de inmediato y cuente con profesionales y medios suficientes, incluida la incorporación de psicólogos en los centros, así como recursos para facilitar la conciliación familiar. El sindicato advierte de que la normalidad no consiste solo en abrir las aulas el 8 de septiembre y exige que los compromisos sean hechos verificables antes del inicio del curso.