Eloy Velasco: “Estoy haciendo cosas más tranquilas y ganando lo mismo”

Desde la el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional ha investigado casos que han protagonizado las aperturas de los periódicos e informativos de todos los medios de comunicación. Sin embargo, la falta de medios y de incentivos hizo que Eloy Velasco dejara la instrucción para dedicarse a la apelación. Ahora, desde la Sala de Apelación, confiesa trabajar mucho más tranquilo “cobrando lo mismo” y viendo desde la barrera toda la vorágine que se cuece alrededor de los grandes casos de este país.
Ayer participó en las IX Jornadas Jurídicas de Ceuta con una ponencia que abarcó las afectaciones que han generado las diferentes reformas a la hora de proteger los derechos fundamentales en las instrucciones y el uso de la tecnología en los delitos a investigar.

–Hay muchos cambios que abogan por la protección de los derechos fundamentales, ¿cómo se compagina eso con la instrucción de un caso, a la hora de acceder a ciertas pruebas?

–Garantizamos cosas nuevas, como son todas las de privacidad a través de las tecnologías. Y ahora está de moda porque entra en fuerza, ya estaba en vigor, pero entra en fuerza con sanciones el Reglamento Europeo de Protección de Datos, además es este mes de mayo y por lo tanto, es una cuestión más que hay que tener en cuenta a la vez que se van haciendo las investigaciones, de manera que los jueces debemos de descubrir a los autores con garantías y otra garantía nueva que tenemos que cumplir es hacerlo sin vulnerar la protección del dato de las personas afectadas. Especialmente hay que tener mucha sensibilidad con las víctimas, que no se desvelen datos de las víctimas en los sumarios, porque hay que garantizar al abogado de la defensa quién es la víctima para que la sepa interrogar correctamente y aflore la verdad. Pero también hay que evitar que se filtre información de las víctimas para que haya otra gente que haga campañas como las que hemos vivido últimamente.

–¿Cómo van a afectar estas nuevas disposiciones a los plazos, a la agilidad de los procesos?

–Yo siempre he estado en contra del artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, yo siempre decía que es como si le dices a un médico que la gripe se tiene que curar en dos días. Mire, la gripe se cura el tiempo que le dé la gana al virus. Las investigaciones no se pueden constreñir a que se acaben en seis meses, porque hay investigaciones muy complejas. No tenemos tantos medios como nos gustaría y por lo tanto, intentar contar al pueblo, al ciudadano, que los jueces somos lentos es una distorsión. Las investigaciones tienen que durar lo que deban durar y si cada vez pedimos más garantías a la vez que instruimos, pues alarga la duración de los pleitos. Si queremos un proceso justo y correcto con arreglo a los derechos, deberíamos de suprimir los plazos.

–Hay quejas constantes de que la Justicia no cuenta con suficientes medios, que las leyes cambian y se exige más a las investigaciones. ¿Cómo están ahora?

–Los jueces lo que queremos explicar a los ciudadanos es que nosotros no ponemos los medios que tenemos, tanto de personal como material, para poder cortar las duraciones de las investigaciones. Sin embargo, los ciudadanos como van al juzgado y sólo ven jueces, no saben que él que paga la maquina, el ordenador, el medio, el edificio, las citaciones, las indemnizaciones, las periciales… No es el propio juez y nos echa un poco la culpa. Nosotros nos encargamos de hablar de derecho y ahí sí que nos puede usted echar la culpa, si nos equivocamos, pero no hablamos de ver máquinas, agilidad, citaciones rápidas, un canal eficiente, peritos y por lo tanto eso es culpa de quien dota, que son políticos, si es que eso no está bien.

–Usted acusó que la falta de medios le empujaba a dejar el Juzgado de Instrucción.

–Y me fui de la instrucción y ahora estoy en una sala de apelación, haciendo cosas más tranquilas y ganando lo mismo. No estamos incentivados. Los jueces no tenemos carrera. Yo entré con 24 años y ya con 28 años ya era magistrado y no he vuelto a ascender a nada. Por lo tanto, desde los 28 años no tengo alicientes, nada más que los laborales y porque mi trabajo me encanta, como a todo el mundo y nada más. Llega un momento que tocan casos difíciles, todo el mundo te critica. Es más fácil irte a otros sitios, aunque parezca más cobarde que cobres lo mismo y haces menos. Pero ese es el incentivo que tenemos los jueces.

–Usted ha llevado casos que han copado la apertura de los medios de comunicación. ¿Cuesta trabajo gestionar esa presión?

–Sí.

–¿Es más dura la presión mediática o la presión política?

–A mí, como profesional, lo que me preocupaba era que a veces ya estaban publicadas ciertas cosas que ni siquiera yo había podido leer o se habían filtrado ciertas cosas que ni siquiera yo tenía la prueba. Entiendo que hay que informar a los ciudadanos de los asuntos que se investigan, pero cuando ya el juez los haya asegurado. Ha habido momentos en los que he tenido situaciones y no en temas de corrupción política, incluso de terrorismo, en los que sabía que había gente que ya había sido apercibida y que íbamos a hacer una actuación cuando todavía no estaba ejecutada. Estamos en un mundo muy on line y todo el mundo quiere dar la noticia antes de que ocurra y a veces eso, para la Justicia, que es prudencia, que es investigación, que es prueba, no nos viene bien. Eso es lo que me preocupaba. A mí que un político te presione, que una persona quiera que cambies de resultado, me imagino que es lo que hacen los hinchas cuando el arbitro está pitando el partido: cada uno trata de llevar las cosas hacia su lado. Si el árbitro es un profesional, pita lo que ve, que es lo que creo que hacemos los jueces, ser profesionales y poner lo que nos ha convencido. Y para las factibilidades están los recursos. Si un juez se equivoca otro lo enmienda después, pero yo creo que lo importante es la profesionalidad, saber aguantar las presiones e ir a lo que te dan las pruebas, no a lo que el ambiente pueda pedir en determinados momentos.

–A la justicia se le pide cautela, pero fuera de un juzgado no paran de traspasarse los límites. ¿Se hace algo al respecto?

–Es que estamos en una sociedad cambiante en la que hay informaciones al momento, medios on line, medios muy baratos de conseguir información y el juez no se preocupa de esa parte, se preocupa de acertar, de formarse, de estudiar, de leer y al final es una batalla entre David y Goliat.

–Usted dice que no hay incentivos para los jueces, pero llevar este tipo de casos ¿cómo afecta a la carrera de un juez?

–Me afecta desde el punto de vista familiar, enfermedades que vas cogiendo por hacer esfuerzos y por meter muchas horas. Supongo que pasa a todo el mundo en otras profesiones, nada especial que no le ocurra a gente normal en otras profesiones en las que de repente les tocan asuntos que les desbordan, respecto a la formación que ellos tenían y ahí es donde te afectan en todos los campos. Le tienes que decir a tu mujer que te tienes que quedar a trabajar más, a los niños que este fin de semana no podemos salir porque tengo que escribir dos cosas y a tu cuerpo le pides más horas que las que puede aguantar. Al final te va afectando.

– Y profesionalmente, ¿compensa?

–Desde los 24 años yo me metí en juez por vocación, no por dinero, ni por nada parecido. Entonces, haber tenido la satisfacción de haber llevado asuntos muy importantes, como otros compañeros que han llevado también asuntos muy importantes. Es algo que a ti, personalmente, te satisface mucho, sí.

–Ha cambiado la instrucción por la apelación, con su experiencia no se ha planteado dedicarse a la docencia y advertir a los jueces del futuro lo que les espera.

–Nada que enseñar. Yo aprendo mucho todos los días, precisamente de los jueces de abajo, que son los que se enfrentan jurídicamente al problema a lo bestia, sin nada. Yo a veces veo algún error en el juez de abajo, porque tengo la suerte de que el juez de abajo ha dado su primera opinión. Es más fácil para mí criticar que crear. Lo difícil son las bases judiciales, los jueces de instrucción. Yo estoy muy enamorado de esa profesión, pero ahora ya tengo una edad y tengo que hacer otras cosas. Pero no estoy para dar clases, estoy para trabajar en cadena. Si la policía lo hace bien, el juez instructor y el fiscal lo hacen bien, luego el juicio saldrá mejor y si el abogado aporta sus líneas de defensa, al final tenemos una perspectiva muy amplia para acertar. Este es un trabajo en cadena.

–¿Y este trabajo en cadena ha ido mejorando o faltan medios aún?

–Yo creo que los jueces de ahora ya tienen mucha más información, van a la escuela judicial en Barcelona y en las oposiciones tienen muchos conocimientos jurídicos. Además ellos añaden ahora cosas técnicas que nosotros no habíamos estudiado. En el tema de las nuevas tecnologías nadie te enseña como funciona una inteligencia artificial y al final te lo tiene que ir cogiendo en tus ratos libres para prepararlo. Los jueces nuevos, sin embargo, salen mucho más formados desde el principio y yo creo que están muy preparados para lo que va a tener en la calle

–Participa en estas jornadas con una potencia que habla de la investigación de delitos con tecnologías. ¿Cómo complica el uso de las tecnologías en el ámbito delictivo para la instrucción de un caso?

–Yo creo que no lo ha complicado, al revés, que nos ha dado más certeza. La prueba personal es la que es más manipulable. Sin embargo, los rastros tecnológicos que deja un GPS, un micrófono oculto o una conversación telefónica, siempre son más convincentes. Por lo tanto, bienvenida la tecnología.

–Entonces ha sido favorable tanto para el tema delictivo, como para los medios judiciales.

–Tiene la parte mala que también los delincuentes usan la tecnología para delinquir y engañar, como es toda la delincuencia informática y a través de internet, pero también tenemos la parte contraria de que nosotros también usamos la tecnología para descubrir esos delitos, por lo cual es una cosa incambiable ya. Cuanto más nativo digital es la persona, más acostumbrado estar a usar esas técnicas y por lo tanto más las usa

–Por lo tanto, ¿está cambiando la forma de delinquir?

–Obviamente.

Elegidos los tres ganadores de ‘¿Qué es un libro para ti?’

El pasado miércoles 23 de mayo tuvo lugar en la sede de la Confederación de Empresarios de Ceuta la elección, por parte del jurado, de los ganadores del III Certamen: ‘¿Qué es un libro para ti’?; organizado año tras año por la Asociación de Libreros de Ceuta.
En esta ocasión, el jurado estuvo compuesto por David Muñoz, del MECD; María Luisa Abarca, directora del CEIP Andrés Manjón; Pilan Tendero, directora del CEIP Rosalía de Castro; Montserrat Taboada, periodista y por el presidente de la Asociación de Libreros de Ceuta, Dayal Badammal.
En esta III Edición, los ganadores han sido Pablo Orozco Albarracín, de 5º de Primaria del CC San Daniel, primer premio; Sara Padilla Amenkar, de 6º de Primaria del CEIP Andrés Manjón, segundo; Ilias Mohamed El Hamri, de 5º de Primaria del CEIP Vicente Aleixandre, tercero.

Luis Mottola: “Con Lolita hay mucha química sobre el escenario”

‘Prefiero que seamos amigos’ ¿Quién no ha escuchado en algún momento o a lo largo de su vida esta terrible frase? Luis Mottola, o más bien su personaje, Valentín, tendrá que ser el que asuma el papel de ‘verdugo’ y, con un gran drama, esbozar esas palabras en el transcurso de la obra que lleva por título, precisamente, esa expresión. La presenta en el Auditorio del Revellín a las 21.00 horas junto a una gran coprotagonista, Lolita Flores, para la que solo tiene palabras de halago y junto con la que ya suma 900 funciones cargadas de un rotundo éxito.

–¿Qué se va a encontrar el público que acuda esta noche al Auditorio del Revellín?

–En primer lugar a dos actores que se dejan la piel para que el público disfrute. Nos van a ver a Lolita y a mí pasándolo en grande, porque además la directora, Tamzin Townsend, ha sabido explotar al máximo nuestra vis cómica. Y por otro lado se van a encontrar a Claudia y Valentín, que son una pareja de amigos que tienen encuentros, pero también muchos desencuentros. Es una comedia romántica en la que trabajamos con mucha verdad y cuidando el ‘gag’ del humor que hay constantemente y que hemos ido descubriendo en el camino con el público.

–¿Ha tenido que escuchar alguna vez o, por el contrario, pronunciar la frase “prefiero que seamos amigos”?

–Ambas, aunque es cierto que las circunstancias y la forma de asumirlo cambia con la edad. Sin embargo, aunque parece que cuando te la dicen se puede generar un drama, te hacen un flaco favor, porque es una apuesta por la amistad.

–¿Qué tema se esconde detrás de esta comedia?

–La obra es una comedia prototipo, pero que hace uso del humor para enfrentarse a muchos conflictos y dramas, porque, como en la vida, es mejor asumir los problemas y desdichas con humor. Habla, entre otras cosas, de mujeres que cuando pasan una edad se sienten invisibles o no deseadas por los hombres, y es en parte, una reivindicación de que se sigue vivo a cualquier edad, y que el amor no tiene un número.

–¿Cómo ha sido trabajar con Lolita?

–Es un ser maravilloso, social y humanamente hablando, te hace crecer en todos los sentidos y con ella hay mucha química sobre el escenario. Trabajar a su lado es un placer porque lo haces con la verdad absoluta. Es una profesional que sabe escuchar y tenemos un tándem para hacer reír, lo que genera una magia.

–Parece que en teatro hay una oleada de apuestas por los formatos sencillos, imagino que en parte para reducir costes, es un aviso al futuro teatro que se haga en el país.

–Son alternativas de teatro. Aunque es cierto que se reducen presupuestos y, en cuanto a la movilidad para girar es más fácil. Es evidente que la cultura hay que ajustarla más porque un país sin cultura no avanza. Hemos pasado un período muy duro y ahora creo que comienza un periodo de crecimiento. Sin embargo prefiero no hablar de política y centrarme en la obra.

–¿Qué sensaciones cree que se lleva el público?

–Creo que muy buenas, y hablo con conocimiento de causa porque en todas ellas finalizan en pie aplaudiendo. Esta noche esperamos causar la misma impresión, ya que llegamos con todo vendido y es una gran responsabilidad el poder estar a la altura.

Le roban una gallina y le agreden, pero no recuerda los hechos

Visto para sentencia ha quedado el juicio contra A.A., acusado de un robo con violencia y lesiones, al sustraer una gallina y, posteriormente, agredir a su vecino, según el escrito de acusación. Durante su declaración, el denunciante aseguró no recordar los hechos ni tampoco reconoció al acusado como autor de los mismos, al haber sufrido un fuerte golpe, cuya procedencia tampoco supo explicar. Por su parte, el acusado también negó ser responsable de los hechos.
De ser condenado por un delito de robo con violencia y lesiones, cumpliría cinco años de prisión y orden de alejamiento hacia su vecino.

Sánchez Campoy Arquitectos diseñan tu mundo

María Sánchez y Cristóbal Campoy están al frente de este estudio de arquitectos, como su propio nombre indica, ya conocido por ser el estudio que diseñó el proyecto ganador (junto a Rocío Campoy y Jesús Pérez) del concurso de ideas para la ‘Adecuación del Tinglado nº4 del Muelle de España’, el edificio que se situará junto a la torre de Capitanía Marítima y que será uno de los primeros edificios que podrán ver los viajeros que llegan a Ceuta en barco.
Pero no solo se dedican al diseño a gran escala o para obra pública, también realizan proyectos de interiorismo, viviendas, rehabilitación y locales, y todo con materiales de primera calidad y atención personalizada. Elementos, formas, conceptos… todo unido buscando el sello del Estudio, para mantener su línea, su marca de calidad con un lenguaje autóctono y materiales que no desentonen con el entorno.
En su pagina web, sanchezcampoyarquitectos.com pueden consultar un amplio catálogo con el portafolio de proyectos realizados a caballo entre Ceuta y la Península, con obras llevadas a cabo en Cádiz, Sevilla, Cáceres o Ciudad Real.
Para cualquier consulta o asesoría sobre proyectos a pequeña o gran escala, solo tienen que acercarse al Estudio Sánchez Campoy Arquitectos, en el edificio Trujillo, oficina 4.

José Pedrajas pone el arte al servicio de las causas sociales de Rotary

Un total de 108 pinturas son las que esta tarde se expondrán en el Museo del Paseo del Revellín a partir de las 19.30 horas. Todas ellas firmadas por el artista José Pedrajas que ha decidido donarlas o más bien, venderlas, a “precios reducidos” para donar la recaudación “íntegra” al club Rotary Ceuta.
Casi dos años le ha llevado a Pedrajas la elaboración de esta centena de cuadros que abarcan temáticas diversas: desde paisajes, bodegones hasta paisajes románticos marroquíes. Y que ha elaborado en pequeño y mediano tamaño al óleo en distintos soportes: tabla, lienzo y cartón.
Para Pedrajas esta donación “era un compromiso que mantenía con Rotary como miembro del club ya que no atraviesa un gran momento y es necesario realizar una inversión económica”.

María del Pilar Teso expone las novedades en jurisprudencia de la Sala Tercera del TS

La magistrada de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, María del Pilar Teso Gamella, fue la encargada de impartir la segunda conferencia del día que se tituló ‘Novedades en la jurisprudencia de la Sala Tercera del Tribunal Supremo’, despertando un especial interés en los casos de ejemplo que expuso durante su ponencia.
La magistrada presentó sobre la mesa tres casos cuyo fallo se emitió desde la sala que ella integra y que presentaba ciertas novedad a la hora de sentar jurisprudencia.
El que más interés causó, por la proximidad geográfica y porque cabe la posibilidad de que pueda suceder en Ceuta, fue la sentencia que reconocía el derecho a la pensión de viudedad a las dos esposas de un ciudadano marroquí polígamo. El hombre, que sirvió para el Ejército español en el Sáhara, percibía una paga con cargo a España. Al morir, una de sus viudas solicitó la pensión de viudedad, la cual le fue reconocida.
El problema llegó cuando la segunda esposa procedió a hacer lo mismo, teniéndose que estudiar el caso, ya que entraban en conflicto las leyes de Marruecos, que permiten la poligamia y el derecho a la pensión de viudedad de España. Finalmente la sala falló en favor de ambas mujeres, teniendo éstas que dividir en dos partes la pensión que percibía el marido.
Fueron muchas las preguntas que surgieron del público, y que Teso contestó, en relación a las posibilidades de este caso.

De la “justicia espectáculo” del ‘Sálvame’ a las luces y sombras del periodismo y el ámbito judicial

El presidente del TSJA, Lorenzo del Río, ha inaugurado las IX Jornadas Judiciales con la ponencia ‘La justicia en los medios de comunicación: luces y sombras’. Un matrimonio mal avenido en demasiadas ocasiones, en permanente luna de miel solo en momentos fugaces, pero condenado a entenderse por su propio bien y por el de toda la sociedad.

No hay mayor injusticia que las condenas mediáticas sin sentencia, que los juicios paralelos, que el paseíllo que ahoga la presunción de inocencia entre grabaciones y fotografías. Pero tampoco hay mayor injusticia que las generalizaciones, que ‘meter en el mismo saco’ a profesionales y aficionados, a medios de comunicación con sus estructuras organizadas y a blogs creados para obtener una subvención y miles de ‘me gusta’ a costa de lo que sea.

Del Río fue muy crítico en su ponencia, iniciada tras la presentación que llevó a cabo la magistrada del Juzgado de lo Penal número 1, Carmen Serván, quien lamentó que la “justicia” se haya “convertido en una farándula”, obligada a “estar de moda” en programas espectáculo como ‘Sálvame’, en los que todo vale. Existe, dijo, “una relación tensa pero inevitable” entre periodismo y justicia, que muestra en demasiadas ocasiones más sombras que luces.

De la posverdad a los derechos

Y en las primeras fue en las que se fijó el presidente del TSJA. Todo un lujo que inaugurara las jornadas alguien que conoce tanto Ceuta. Del Río lamentó que en muchos casos la situación “se nos está yendo de las manos”, defendiendo la importancia tanto de la justicia como del periodismo, con difusión de “noticias que deben ser las justas y bien servidas”.

Porque hoy parece que todo vale. La llamada posverdad lidera algunos ámbitos del periodismo, los hechos objetivos son apartados mientras priman las emociones, las creencias o los deseos de un público hasta el punto de condenar a quien no es culpable, de pesar más esa condena mediática que la absolución judicial.

Del Río aludió a la “judicialización de la sociedad”, reflejada en el demasiado protagonismo que se da a noticias judiciales y en cómo todos los conflictos parece que se tengan que dirimir en los tribunales. El derecho a comunicar debe casar con la debida transparencia de un ámbito judicial que debe vencer su particular ‘autismo’, siempre prevaleciendo el equilibrio, “al que todos estamos obligados”, defendiendo el derecho al honor, a la intimidad o a la presunción de inocencia.

Los 7 retos que hay que afrontar

Transparencia y no justicia-espectáculo. Lograr un equilibrio entre la información y el juicio justo. O, como defendió Del Río, tener en cuenta los 7 retos que deben prevalecer para que ese matrimonio permanezca sin necesidad de divorcios dramáticos. ¿Cuáles son esos 7 retos?

Primer reto: Lograr un equilibrio entre el “autismo judicial y el excesivo protagonismo” de la justicia en los medios de comunicación. “Todos estamos fallando”, confesó Del Río, pidiendo una autocrítica generalizada. Y ejemplos en el día a día existen, que vienen a sacar a la luz esas sombras que tiñen las relaciones con los medios de comunicación.

Por ejemplo, cuando las desavenencias entre profesionales del ámbito judicial trascienden, como ha sido una constante en el ‘Caso Noos’. O cuando las propias fuerzas de seguridad ‘colaboran’ en un mal ejercicio del periodismo montando despliegues policiales “que no se justifican” en detenciones y que deriva “en el linchamiento” mediático de los que no son todavía culpables.

Segundo reto: evitar que todo sea un espectáculo. Denunció el presidente del TSJA que no interese la calidad, sino trasladar ‘el producto’ los primeros, lo que da pie a una justicia espectáculo que es “muy perniciosa”. Casos como la cobertura dada al caso del niño Gabriel se lleva todos los premios a lo que nunca debe hacerse en periodismo.

Pero hay más: que se hagan públicas las grabaciones de la infanta Cristina declarando en sede judicial… imágenes, declaraciones. “Esperemos que el vídeo de ‘La Manada’ no salga. ¿Es necesario?”, lamentó Del Río. “Estas situaciones no benefician a nadie, hay un problema que se debe examinar”, dijo.

Tercer reto: rigor informativo frente a la instantaneidad. “Predomina el impacto”, denunció el magistrado, recomendando “huir de la frivolidad”, de informaciones que no se contrastan. “La justicia es lenta, el periodismo es rápido. Esto tiene muy mala combinación”, puntualizó, porque esa “precipitación” deriva en un mal periodismo, en un daño social irreparable.

Y ejemplos hay muchos: la difusión de una fotografía del no autor de un robo violento a una mujer en Algeciras criminalizándolo para siempre, la acusación hace unos años en Málaga de unos jóvenes por una violación que finalmente no lo fue… los linchamientos que dejan el rigor por el camino.

Cuarto reto: la inexactitud de los titulares. Que no hacen justicia con la realidad de la que se pretende informar, vinculados también a una inmediatez que no hace justicia.

Quinto reto: la ‘era Pinocho’. La famosa posverdad, que no es más que una mentira, sin análisis crítico, consumidora de los ciberescándalos. Del Río denunció los “linchamientos masivos” la “exhibición del sentimiento”.

Sexto reto: respeto a las decisiones judiciales. Las críticas no deben confundirse con faltas de respeto, como se ha puesto de relieve con la difusión de la sentencia de ‘La Manada’, que ha dado paso a una crítica injusta a los magistrados hasta límites que no debieran haberse superado.

Séptimo reto: las publicidad y los acusados. “Los medios de comunicación son imprescindibles”, avanzó Del Río, pero siempre prevaliendo los derechos que tienen los acusados, porque no hay nada más injusto que “el drama del proceso penal”, que afecta a quienes sin ser juzgados ya lo han sido social y periodísticamente.

Juicios paralelos y condenas sin sentencia

Del Río criticó los “juicios paralelos o anticipados”, como se prejuzga a personas antes de que lo haga un tribunal o el “daño posterior” en el que se incurre cuando la sentencia termina no coincidiendo con el sentimiento inicial en la calle.

Que “todos debemos reflexionar” es el mensaje que vendría a resumir una ponencia en la que se acentuó el daño derivado de los “paseíllos” como “penas anticipadas” y del “escarnio público”. “Tenemos que tener conciencia de esos riesgos”, por lo que pidió ese necesario “ejercicio de autocrítica y autocontrol”.

Que las luces prevalezcan sobre las sombras en esa relación justicia-medios de comunicación depende de los profesionales de ambos ámbitos, pero quizá también de una tercera pata a la que no se le dio voz en esta conferencia: la propia sociedad, que es quien debe repudiar los contenidos y mensajes que emiten los ‘aficionados’ disfrazados de periodistas. El periodismo serio, el que sí entiende de algo tan básico como la Deontología Periodística, tiene también que plasmar su propia hoja de ruta para dejar de ser mancillado por los monstruos que a base de ‘juntar letras’ han robado lo más sagrado de este poder: su veracidad.

El MDyC insta a conveniar el traslado de enfermos en helicópteros

El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) propondrá al Pleno de la Asamblea que se llegue a un convenio que sufrague el coste del traslado de enfermos en helicópteros desde Ceuta a la clínica de Algeciras, teniendo en cuenta el «calvario» que deben pasar los enfermos oncológicos ceutíes para recibir su tratamiento radiológico ante la inexistencia de las instalaciones adecuadas para hacerlo en la ciudad.

Los enfermos ceutíes deben desplazarse en el barco a Algeciras sea cual sea el estado del mar, algo que en ocasiónes deriva en situaciones complicadas especialmente a la vuelta, cuando se hace muy difícil para estas personas y sus acompañantes.
Según la formación liderada por Fatima Hamed, existe una muy buena predisposición por parte de Helity, aunque no tanto por parte del Ingesa, ya que «continúa en absoluto silencio sobre la cuestión, manteniendo una gestión dubitativa en Ceuta en todos los temas sanitarios».

Precios

El MDyC quier proponer al Pleno de la Asamblea que sea el Ayuntamiento quien corra con el gasto de dicho traslado. Según sus cálculos, con las nuevas subvenciones de los billetes el coste ascendería a 6.600 euros al año, y si se quiere añadir la facilidad del traslado desde el helipuerto a la clínica y vuelta, podría a elevarse hasta los 10.000€, cálculos realizados según el número de enfermos trasladados el año pasado.

Archivan provisionalmente el caso de los dos subsaharianos hallados muertos

El Juzgado de Instrucción número 2 de Ceuta ha acordado sobreseer provisionalmente las Diligencias Previas 155/18 incoadas a mediados de abril después de que los días 13 y 14 la Guardia Civil localizase en García Aldave, cerca del acuartelamiento de La Legión y a escasa distancia del perímetro fronterizo, los cadáveres de dos jóvenes de origen subsahariano sin signos externos de violencia ni lesiones.
Según han explicado fuentes judiciales a este periódico, la decisión del archivo se ha adoptado a la espera de que se reciban los análisis que permitirán esclarecer si los fallecidos habían tomado alguna sustancia que pudiera haber causado su muerte, unos estudios que “habitualmente se demoran notablemente incluso en caso de que la causa tenga reo”, más si no es así.El Juzgado de Instrucción número 2 de Ceuta ha acordado sobreseer provisionalmente las Diligencias Previas 155/18 incoadas a mediados de abril después de que los días 13 y 14 la Guardia Civil localizase en García Aldave, cerca del acuartelamiento de La Legión y a escasa distancia del perímetro fronterizo, los cadáveres de dos jóvenes de origen subsahariano si signos externos de violencia ni lesiones.
Según han explicado fuentes judiciales a este periódico, la decisión del archivo se ha adoptado a la espera de que se reciban los análisis que permitirán esclarecer si los fallecidos habían tomado alguna sustancia que pudiera haber causado su muerte, unos estudios que “habitualmente se demoran notablemente incluso en caso de que la causa tenga reo”, más si no es así.
El sobreseimiento obedece a una táctica para evitar que corran los plazos que ahora limitan a un máximo de medio año la instrucción de una causa penal no compleja, ya que su avance se interrumpe con una decisión de esta naturaleza.
Desde la entrada en vigor de la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal, en las causas no complejas las diligencias de instrucción se deben practicar en un plazo máximo de seis meses que se tienen que contar “desde la fecha del auto de incoación del sumario o de las diligencias previas”.
El sobreseimiento obedece a una táctica para evitar que corran los plazos que ahora limitan a un máximo de medio año la instrucción de una causa penal no compleja, ya que su avance se interrumpe con una decisión de esta naturaleza.
Desde la entrada en vigor de la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal, en las causas no complejas las diligencias de instrucción se deben practicar en un plazo máximo de seis meses que se tienen que contar “desde la fecha del auto de incoación del sumario o de las diligencias previas”.

Causas complejas o no y motivos de suspensión de plazos

La Ley de Enjuiciamiento Criminal prevé un máximo de seis meses para instruir causas no complejas y el triple para las que sí se tipifican formalmente como complicadas, para lo que se requiere que recaiga sobre grupos u organizaciones criminales; que tenga por objeto numerosos hechos punibles; que involucre a gran cantidad de investigados o víctimas; que exija la realización de pruebas periciales o colaboraciones solicitadas por el Juzgado que supongan el examen de abundante documentación o análisis complicados; que precise de la revisión de la gestión de personas jurídico-privadas o públicas; o que se trate de un delito de terrorismo. Los plazos se interrumpen durante la duración del secreto de las actuaciones (en los supuestos en que este se acuerde) o en caso de que se decrete el sobreseimiento provisional de la causa.