Centenario Ferrocarril Ceuta-Tetuán (III): Nuestro último tren (1955-1958)

El nuevo servicio de trenes se inauguró el 30 de abril de 1955, cuando una de sus unidades partió de Tetuán enarbolando en su frontal delantero las banderas de España y de Marruecos

Suprimido definitivamente en 1951 el servicio de viajeros en la línea Ceuta – Tetuán con las viejas locomotoras de vapor y, tras los progresivos traslados a la península de más de la mitad de sus 235 empleados, todo parecía indicar que nuestro viejo ferrocarril, después de casi cuarenta años de sufridos servicios, había fenecido para siempre.
Se habían barajado una serie de proyectos por parte de la Alta Comisaría, algunos bastante ambiciosos para revitalizar la línea, aún a pesar de la idea generalizada de que el Protectorado podría tener sus días contados. Descartada definitivamente la idea de electrificar el trazado e incorporarle el ancho internacional para un enlace con el de Tánger – Fez, se optó definitivamente por dotarla de un servicio de modernos automotores.
El 8 de enero de 1954, la delegación de Obras Públicas del ente anunciaba el concurso subasta para el suministro de dos vehículos con una fianza por unidad de 60.000 pesetas. Un año después ya estaban en Ceuta para su inmediata incorporación superadas las pertinentes pruebas y levantados y mejorados muchos trazos de una vía en lamentables condiciones.


Expresamente fabricados para la línea en Nüremberg (Alemania) y equipados con la última tecnología, los dos automotores ‘MAN DIESEL’, bogies, de 170 caballos de potencia, dos cabinas de mando, freno hidráulico, cambio automático de velocidad y con una carrocería sostenida por dos carretones de dos ejes cada uno, su peso en vacío era de 24.400 kilos y podían desarrollar una velocidad máxima de 75 km/h con un consumo reducido de combustible. Dotados de sendos enganches automáticos de tope central para fines de arrastre, llegaron a utilizarse en alguna ocasión puntual para tirar de alguno de los viejos vagones cuando la demanda de plazas lo exigió.
Construidos en caja soldada enteramente en chapa de acero en ejecución perfilada y pintados en su exterior en rojo, gris y crema, cada coche medía 18,20 metros. Su interior estaba dividido en clase preferente con doce asientos y otra normal con cuarenta, además de los plegables de la plataforma lateral y los cuatro de la central, tapizados todos en gutapercha. Sus largos pasillos permitían disponer también de bastantes plazas más para quienes viajaban de pie. Eso sí, curiosamente ambos coches carecían de servicios.
La duración del viaje se realizaba en una hora, frente a la hora y media larga de las expediciones exprés del anterior ferrocarril. Se daba el caso de que los automotores podían hacer el recorrido hasta Tetuán en tan sólo treinta minutos pero, curiosamente, para no perjudicar a las líneas regulares de autobuses se determinó reducir su velocidad.

El que pudo ser nuestro tren cercanías


El precio del billete era de nueve pesetas en clase preferente y siete en la normal, con un promedio de seis servicios en cada sentido. Dado que la vía era única, sin ningún desdoble en el recorrido, los trenes se cruzaban en la estación de Rincón, por cierto, la única de la línea que no permanece en pie, tras ser derribada hará unos veinticinco años por razones urbanísticas.
Al igual que sus antecesores, los automotores se acercaban también al pie de los trasbordadores para recoger a los viajeros que continuaban su viaje hasta Tetuán. Igualmente eran frecuentemente utilizados por los ceutíes para trasladarse a las vecinas playas de la costa marroquí.
Qué duda cabe que con el gran desarrollo turístico que se da en la actualidad en toda esa zona por la que discurría el tren, poder disponer ahora de sus servicios habría sido todo un éxito. No digamos para ese contingente de marroquíes de clase media y alta que gusta acercarse a comprar y a disfrutar de nuestra ciudad, al que los colapsos de la frontera están ahuyentando a ritmo acelerado.

El fracaso de los primitivos automotores


Este servicio ferroviario tuvo sus antecedentes en 1942, año en el que se adquirió a la firma alemana Christop Unmack Aktiengesellschaft un automotor térmico, con caja de madera de teca, el ACM-1, “con resultados altamente satisfactorios en trenes especiales y tranvías”, según recogía la Memoria del Ferrocarril de 1944
Importado del país teutón para mejorar y atender la demanda que exigía entonces el servicio, precisamente en el momento de mayor movimiento de pasajeros hasta entonces, 854.255, cifra que en 1945 llegó a al record histórico de los 931.104, lo cierto es que este automotor con muchos kilómetros encima, no fue la panacea. Lo dejaba claro la Memoria del FF.CC. Ceuta – Tetuán de 1944. “La explotación económica del automotor es satisfactoria, pero no es posible convertirlo en servicio regular (como se desea), por falta de repuestos”. De ahí su retirada a los pocos años.

Madrid: un viaje sin retorno


Uno de los muchos sueños rayanos a la utopía de nuestra línea de ferrocarril, del que hablaremos otro día, fue el de unir el expreso de Madrid – Algeciras con Ceuta y Tetuán a través de los trasbordadores ‘Victoria’ y ‘Virgen de África’, que acababan de entrar en servicio pocos años atrás. Para estas posibles expediciones ferroviarias, los garajes de ambos ferris venían ya equipados con sus correspondientes railes.
Pero sucedió al revés. Que nuestro último tren un día tomó el barco sí, pero para no regresar jamás. La recuperada línea con Tetuán, que gozó inicialmente de una buena aceptación y rentabilidad, apenas si llegó a los tres años de vida. El servicio se suspendió el 1 de febrero de 1958, y el 1 de julio de ese mismo año la línea fue clausurada definitivamente. No hubo acuerdo político con Marruecos. Tampoco el país vecino mostró el más mínimo interés por el tema, sumido como estaba en otras prioridades tras su constitución como estado independiente, dos años antes.
Repatriada una buena parte de la población española y concluidos todos nuestros intereses en el Protectorado, tampoco era ya nada igual. Para colmo, la retirada de la peseta de Marruecos complicó aún más las cosas. De tal suerte, Madrid y Rabat decidieron certificar la defunción de nuestro último tren, aquel primero de julio, cuarenta años después de la inauguración de la línea. Una fecha triste para quienes tuvimos la oportunidad de viajar en aquellos automotores, disfrutarlos y celebrar con ellos que en Ceuta también teníamos nuestro tren.
Seis años después, el 30 de mayo de 1964, se procedió a entregar a RENFE aquellas dos unidades para su traslado a la Península, valorándose en dos millones de pesetas cada una de ellas, además de los materiales de repuesto.
Visto el impecable estado de ambos vehículos y su corta vida activa, se decidió incorporarlos a la línea Madrid – Navalcarnero – Villa del Prado – Almorox en la que permanecieron muchos años, tras ser transformados a ‘clase general’.
Desaparecido aquel ferrocarril, sus dos unidades fueron trasladadas a Balmaceda (Vizcaya), para su transformación en furgones remolcados, hasta que, ya por fin, se decidió su desguace en Candás, en 1999, previa desestimación de su uso para el Ferrocarril Transcantábrico, debido al deterioro que ofrecían ya las dos unidades después de sus cuarenta y cinco años de servicio.

Una inauguración marcada por la incertidumbre


El nuevo servicio de trenes se inauguró el 30 de abril de 1955, cuando una de sus unidades partió de Tetuán enarbolando en su frontal delantero las banderas de España y de Marruecos. Viajaban en esa primigenia expedición las principales autoridades encabezadas por el que habría de ser el último Alto Comisario, Rafael García Valiño. En la estación de Rincón del M’Diq, donde se detuvo el tren, se subieron las personalidades llegadas de nuestra ciudad para incorporarse a la comitiva. De regreso a Tetuán, en las dependencias de su estación tuvo lugar el acto oficial de la inauguración.
En sus discursos, tanto el teniente general García Valiño como el delegado de Obras Públicas de la Alta Comisaría no aludieron para nada al viejo proyecto de enlazar la línea con la de Tánger, sino de “consolidar lo que se tenía”. Lógico. El Protectorado tenía por entonces sus días contados. Casi casi como nuestro último tren.

Las aves, víctimas del cambio climático

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El cambio climático ha cambiado el ciclo migratorio de las aves, dejando, a su vez, numerosos casos de muertes


Este año las aves han adelantado su migración debido a las buenas condiciones climáticas a comienzos de año, sin embargo, estos temibles temporales las han pillado por sorpresa. Lógicamente aquellos ejemplares que no se encontraban en condiciones físicas óptimas han sucumbido y perecido en las calles. Los ‘afortunados’ que se cruzaron en el camino de personas que no miraron hacia otro lado y llegaron a nuestras manos, tuvieron una segunda oportunidad y la gran mayoría pudieron salir adelante.
Uno de los casos fue el aviso de un ejemplar de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) herida en el paseo del monte Hacho. Rápidamente mi padre Miguel Ángel y yo acudimos al lugar y nos encontramos a la pobre cigüeña yaciendo en el suelo, ensangrentada. Presentaba fractura abierta en una de las patas y una gran herida en la zona pectoral; mi padre, que es veterinario, le colocó un vendaje allí mismo para intentar detener la hemorragia mientras volvíamos a la clínica. Su estado era muy grave, y a pesar de que la operación fue exitosa, falleció 2 días después de ser recogida debido a una gran hemorragia interna.
También nos hemos visto sorprendidos por la exagerada llegada de más de una treintena de vencejos, entre ellos algunos reales. La mayoría se habían resguardado en casas y balcones, otros muchos habían sido encontrados en mitad de la calle.
De todos los pacientes que nos han llegado, los aviones comunes (Delichon urbicum) han sido los peor parados. Casi la totalidad de los ejemplares que fueron encontrados en charcos o balcones fallecieron a los pocos minutos de llegar a nuestras manos. A pesar de todo el esfuerzo empleado, casi todos llegaban en unas condiciones físicas lamentables.

“Si estas situaciones climáticas no cesan muchas poblaciones de aves desaparecerán”


Está claro que estos cambios tan bruscos de temperatura no son algo normal, y debemos recapacitar acerca de nuestro catastrófico impacto en el medio ambiente. Si estas situaciones climáticas se suceden año tras año, las poblaciones de aves migratorias se verán muy afectadas y hasta algunas podrían llegar a desaparecer.
Con respecto a los pacientes que llegaron, estamos muy contentos con los resultados, ya que la gran mayoría de ellos han podido recuperarse y volver a ser libres de nuevo.
Seguramente os habréis preguntado qué hacer si encontráis cualquier ave herida en nuestra ciudad autónoma, pues bien, debéis seguir los siguientes pasos: lo primero es recoger al ave con sumo cuidado y alojarlo en una caja de zapatos o de cartón (dependiendo de la especie de la que se trate);no darle de comer ni de beber; dejarlo en una habitación de la casa tranquila y a oscuras; Contactar conmigo a través de Messenger (Andrea Guirado). Si encuentras cualquier ave indefensa en la ciudad, ayúdala y no mires hacia otro lado. Cada granito de arena que pongamos con estas pequeñas acciones hacen del mundo un lugar mejor para todos.

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FOTOS | Los ceutíes, presentes en la carrera Africana de Melilla 2018

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Sexta edición de la carrera de los legionarios en Melilla, con la participación de numerosos corredores de Ceuta


Muchos fueron los ceutíes que se acercaron a Melilla para disputar la sexta edición de la carrera Africana, en la que un ceutí subió a lo más alto del podio en la prueba de marcha. Una prueba que congregó a más de 3.000 participantes no sólo de Melilla y Ceuta, sino también de distintos puntos de Andalucía y España.
Los participantes caballas demostraron un gran potencial, consiguiendo Mustafa Mohamed el primer puesto en la modalidad de 50 kilómetros. No fue el único que hizo una gran carrera, sino que muchos otros llegaron entre los mejores consiguiendo incluso primeros puestos en las diferentes categorías.
‘La Africana’ dejó ver la fortaleza de los ceutíes, que intentarán regresar el año que viene para obtener más premios.

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Nuevas visitas guiadas para fomentar el ocio cultural entre personas mayores

Las actividades se desarrollarán los días 8,10, 15 y 22 de mayo y se centrarán en el Museo Bertuchi, Murallas Reales, Puerta Califal y Santuario de la Virgen de África


El Programa de Envejecimiento Activo de la Consejería de Sanidad, Servicios Sociales, Menores e Igualdad abrirá mañana lunes el plazo para inscribirse, de manera gratuita, en las visitas culturales para mayores que se van a realizar a lo largo del próximo mes de mayo.
El objetivo de esta iniciativa, que se ha desarrollado con anterioridad, es dar a conocer a este sector de la población el patrimonio artístico y cultural de Ceuta, favoreciendo también la realización de actividades lúdicas y fomentando las relaciones interpersonales, el diálogo y la movilidad, mejorando con ello la calidad de vida.
Los participantes podrán disfrutar los martes 8 y 15 de mayo de un recorrido por la Puerta Califal y las Murallas Reales, mientras que los jueves 10 y 22 de mayo las visitas serán a la Iglesia de África y al Museo de las Murallas Reales, donde se expone la colección de obras del pintor Mariano Bertuchi. Todas las visitas concluirán con un almuerzo.
Estas actividades se realizan en colaboración con el Servicio de Museos de la Consejería de Educación y Cultura, el organismo Servicios Turísticos, de la Consejería de Turismo y Deporte, y la Cofradía de Nuestra Señora de África.
Las personas interesadas en participar en alguno de estos itinerarios pueden acudir, desde mañana lunes a Servicios Sociales, en la calle Santos Vilela en la barriada de San José, en horario de 9.00 a 13.00 horas.

El Día Internacional de la Bicicleta, por José Aureliano Martín Segura

El 19 de abril es el día internacional de bicicleta. No está reconocido por la ONU, pero sí por muchos organismos y gobiernos. El destino nos ha llevado a que, casualmente, haya sido el mismo día en el que entregaban un vehículo de reparto en la panadería ecológica que tiene mi familia. Habían mirado muchas marcas y modelos. También precios y modalidades de financiación. Su intención era haberlo adquirido, o arrendado, en la modalidad eléctrica. Creían que de esta forma ponían su pequeño grano de arena para contribuir a la sostenibilidad de un planeta cada vez más deteriorado, a consecuencia de la actividad humana. Pero, lamentablemente, no ha sido posible. Unos precios prohibitivos (más del doble de uno tradicional). Un escaso desarrollo tecnológico de la autonomía de las baterías (no más de 100 kilómetros reales en los modelos más accesibles y populares). Y lo peor. Ninguna ayuda pública para favorecer la transición hacia un transporte más sostenible, al menos a las pequeñas empresas.
Si tenemos en cuenta que el transporte es el causante de un 30% del total de emisiones de CO2 a la atmósfera, la única alternativa real de movilidad individual para prevenir el cambio climático sigue siendo el transporte público, o la bicicleta. En la panadería familiar se hace el reparto del pan en la ciudad con bicicleta eléctrica. Y el vehículo se ha comprado con unas dimensiones adecuadas para que la bici pueda ir dentro, al objeto de dejarlo estacionado a las afueras de la ciudad, para así no añadir más contaminación y ruido a lo que ya existe.
En un artículo que se publicaba en las páginas de economía del diario El País la semana pasada, se informaba de que el coste de la contaminación supera los 3,7 billones de euros al año, el 6,2% de la riqueza del planeta, lastrando el crecimiento de los países en desarrollo y poniendo, además, en riesgo el Estado de Bienestar de los denominados países ricos. Pero también es el responsable del 16% de las muertes en todo el planeta, matando al año a nueve millones de personas. Parte de lo anterior esta sacado de la revista médica británica The Lancet, que propuso un método de cálculo bastante preciso. Estos datos son terribles. Nosotros, desde la Universidad de Granada, en un estudio más modesto de hace varios años, llegábamos a conclusiones parecidas al comparar estadísticamente las emisiones de CO2 en todos los países del mundo desde los años 60, con las tasas de mortalidad en los mismos. Había una relación significativa entre ambas variables. Y aunque, son los países pobres los que se llevan la peor parte, también se descubrió en el modelo que este efecto comenzaba a aparecer también en los países más ricos.
Por tanto, no se trata de un “cuento chino”, como sostiene Trump, posiblemente uno de los peores presidentes de los EEUU de América. Ni una moda de ”rojos”, como, de forma ofensiva, nos dicen algunos seguidores de los partidos conservadores españoles (no en público). Es una tremenda realidad que nos amenaza a todos.
Pero, la revista The Lancet también publica cálculos respecto al beneficio que generaría luchar contra la contaminación. Un total de 30 dólares por cada uno invertido, es lo que se genera en los EEUU, nos dicen. Lo que calcula la OCDE, según estas informaciones, es que lo que se debería de invertir en infraestructuras verdes, hasta 2030, debería sobrepasar los dos billones de dólares anuales (el 2% del PIB mundial). No sé si esto será suficiente para saciar la sed de beneficios de aquellas grandes empresas y corporaciones que siguen aferrándose a que el cambio climático es una mentira.
Frente a todo ello y, mientras que las millonarias inversiones en infraestructuras verdes llegan, tenemos una importante labor a nivel personal. Medidas destinadas al fomento de un consumo responsable y sostenible, o un pequeño esfuerzo por usar envases reutilizables, o por clasificar los desechos para facilitar su reciclaje, ayudarán mucho al medioambiente. Y en esto, la bicicleta juega un papel esencial. Además de tratarse de un medio de transporte barato, también es ecológico, sostenible y saludable. Y por supuesto, el uso del transporte público. Más seguro, barato y sostenible que el privado.
En la panadería ecológica de mi familia lo tienen claro. Van a seguir contribuyendo, en la medida de sus posibilidades, al sostenimiento del planeta. De momento, usando la bicicleta para transportar sus panes. Pero también, eliminando el plástico y usando envases sostenibles. Y cuando los gobiernos tomen conciencia, de una vez, de la gravedad del problema medioambiental, y se decidan a subvencionar el uso de transportes más sostenibles, muchos más de los que algunos se piensan, darán el paso hacia la conversión de todos sus vehículos en transportes sostenibles. Es lo que hará también mi familia.

Demos una oportunidad a la esperanza, por Francisco Olivencia

Cualquier persona que no esté al corriente de cómo suelen analizarse en este periódico los problemas que afectan a Ceuta se sentiría desconcertada tras leerlo durante varios días. Una línea editorial evidentemente moderada y comprensiva que choca de modo frontal con la actitud extremadamente crítica con el poder de su directora, mi apreciada Carmen Echarri, quien, un día tras otro, fustiga a diestro y siniestro (a decir verdad, bastante más a diestro que a siniestro), y unos colaboradores de la más diversa extracción, que van desde el extremismo teórico de Germinal Castillo al centro-derecha de quien suscribe, pasando por las ardorosas filípicas de Juan Luis Aróstegui. Cosas de “periódico de provincias”, como dirían los antiguos columnistas madrileños.
De todos es conocida la “reunión en la cumbre” que se celebró el pasado miércoles bajo la presidencia de la Vicepresidenta del Gobierno y con asistencia de los Ministros de Educación, de Justicia y de Sanidad, los Secretarios de Estado de Seguridad, de Hacienda y de Administraciones Territoriales, los Delegados del Gobierno en Ceuta y en Melilla y los Presidentes de ambas Ciudades. Vaya por delante la afirmación de que no resulta nada fácil lograr una conjunción de este tipo, consecuencia, sin duda, de las entrevistas celebradas días antes por Imbroda y Vivas con el Presidente del Gobierno.
Los temas tratados son de la mayor importancia para estas dos ciudades, y las medidas acordadas para ser llevadas a cabo de forma urgente resultan, sin duda, del mayor interés: incremento de efectivos de los Cuerpos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional; aceleración de los proyectos de remodelación integral de la frontera del Tarajal, y de las obras de la carretera N-352; construcción de un nuevo Instituto en el solar del antiguo Cuartel del Brull; asistencia y apoyo respecto al grave problema de los menores no acompañados, que desborda la capacidad de ambas ciudades; atención especial a las necesidades del personal de INGESA y de Educación; mejora de la bonificación del IRPF hasta el 60%, comunicaciones marítimas…
Como afirma Carmen Echarri, los ceutíes están ya cansados y desanimados, por lo que miran con escepticismo los resultados que esta reunión pueda ofrecer en la práctica. Han leído, oído o visto en repetidas ocasiones promesas que luego no han plasmado en realidades. Pero lo cierto es que nunca habían sido el resultado de algo de la transcendencia de esta reunión, dado el rango de los asistentes, comprometidos a fortalecer la presencia del Estado y de los servicios públicos en ambas ciudades. Por eso, entre las posturas del desánimo o la esperanza, prefiero optar por esta última.
Conozco perfectamente a Juan Vivas y a Nicolás Fernández Cucurull, y estoy absolutamente seguro de que se han esforzado una y otra vez por exponer al Gobierno los problemas que afectan al desarrollo de nuestra ciudad, solicitando soluciones urgentes para corregirlos. Una labor casi siempre oscura e ingrata. Somos muchos a pedir, y –hasta el momento, al menos- ha habido muy poco para repartir, a consecuencia de la maldita crisis. También, por mi experiencia de tres legislaturas como parlamentario por Ceuta, me consta lo difícil que resulta obtener resultados favorables con la rapidez que se desea. La maquinaria de la Administración central es lenta de por sí, y además, todavía está condicionada por las restricciones presupuestarias en el gasto, y por la imposibilidad de cubrir todos los servicios se como desearía, dada la prohibición presupuestaria que ha venido impidiendo durante los últimos años la cobertura de las vacantes que se iban produciendo en las distintas plantillas de funcionarios.
No solo han clamado Ceuta y Melilla por tener más agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil; lo han hecho desde todos y cada uno de los rincones de España. Es verdad que aquí se percibe esa falta de cobertura de forma excepcional, dada nuestra situación geográfica, aislada del resto del territorio nacional y frontera de Europa situada en el entorno más sensible de las rutas del narcotráfico y de la inmigración ilegal, sin olvidar el yihadismo, pero las normas contenidas en los Presupuestos Generales están ahí para ser cumplidas. Por fortuna, parece que a partir de ahora se va a abrir la mano en materia de reposición de vacantes.
Sobre los resultados de la que llamo “reunión en la cumbre” he oído o leído opiniones ciertamente denigrantes. “Otra vez nos están engañando”, “el PP trata de tapar sus vergüenzas”, “esto no es más que teatro”, “un engañabobos”, “una farsa”… Como dije más arriba, antes que dejarme llevar por el derrotismo, prefiero dar una oportunidad a la esperanza de que esas decisiones se conviertan, más pronto que tarde, en realidades tangibles. Quizás, en muchos casos, dependa de la aprobación de los Presupuestos. Vivas e Imbroda se merecen esta compensación (y también Nicolás Fernández, que es el Delegado del Gobierno en Ceuta y no el Delegado de Ceuta en el Gobierno, como algunos pretenden… y como sé que muchas veces actúa, llevado por su condición de caballa-.
Pero, sobre todo y ante todo, lo merecen estas dos ciudades, siempre fieles y tan pocas veces correspondidas

Editorial: Los presupuestos más sociales

Mientras miles de pensionistas salen a las calles a manifestarse por la subida mínima de las pensiones en este ejercicio, desde el Partido Popular aseguran que vendrán tiempos mejores y concretamente, será el año próximo cuando una subida considerable llegue a sus bolsillos.
Así se lo explicaron ayer los parlamentarios populares de Ceuta a un grupo considerable de pensionistas, en un encuentro organizado por el partido para aclarar qué está pasando con las pensiones en España.
Admiten que la subida de este año corresponde a la mínima, pero de igual forma dicen que al menos han garantizado, por ley, una subida anual, recordando la congelación sufrida en el 2011 con el gobierno socialista.
Pero aseguran que las cosas van a cambiar, siempre y cuando se aprueben los Presupuestos Generales del Estado. Confiando en que esto ocurra, de una subida mínima se pasaría a un incremento del 3% en las pensiones mínimas y las no contributivas y un aumento de hasta el 3,8% en otra de las prestaciones más desgastadas con la crisis: la pensión de viudedad.
Admiten que sistema de cotización español aún no está al 100%, pero auguran que para 2020 se llegará a los 20 millones de cotizantes, para poder decir así, que el país ya cuenta con el sustento necesario para asegurar las pensiones.
Mientras toca espera, si todo sale bien, hasta el 2018, momento en el que, por fin, los pensionistas sí podrá percibir esa mejora salarial, tan castigada en los años de la crisis en los que este colectivo se vio, en muchas familias, como el único soporte económico para mantener el hogar familiar.

Esperanza para algunos, por Carmen Echarri

83 animales de la Protectora han llegado a Francia para facilitar su adopción. Detrás de este traslado está el trabajo de muchos voluntarios que pasaron toda la madrugada del jueves preparando a perros y gatos, cargando el camión y emprendiendo un viaje que ha terminado con la llegada y desembarco de quienes, ahora sí, pueden tener una oportunidad. Estos hombres y mujeres, desconocidos para muchos de nosotros, son unos auténticos héroes que sacan horas de donde ya ni encuentran para atender a los que han sido víctimas del abandono, del maltrato o de camadas descontroladas.
Gracias a ellos hay quienes tienen la posibilidad de encontrar un hogar y gracias a ellos se consigue que las instalaciones de la Protectora rebajen en algo su masificación. Es una suerte contar con estas personas, después de que Ceuta siga siendo una ciudad en la que ni el maltrato animal está perseguido como se debiera ni se avanza en una mayor conciencia social para evitar los auténticos disparates que una se encuentra a diario.
Tenemos mucho que avanzar, demasiado que mejorar para que seamos dignos de llamarnos a nosotros humanos y a ellos animales. Hoy, en demasiados casos, no lo tengo tan claro.
Lamentablemente muchas de las plazas dejadas vacías volverán a llenarse por culpa de la acción humana incapaz de asumir que tener una mascota supone una responsabilidad para siempre, no un antojo al que dejamos descontrolado, al que arrojamos al sufrimiento y que después termina en una jaula.

Seis militares se enfrentan a 4 años y medio de cárcel por embarcar hachís de Ceuta a Almería aprovechando unas maniobras

Los cabos están vinculados con el alijo de 310 kilos de esta droga hallados en Almería en octubre de 2015, durante unas maniobras de La Legión; la petición ha sido cursada por el Fiscal Jurídico Militar


El Fiscal Jurídico Militar pide 4 años y medio de prisión para los seis cabos del Ejército que en octubre de 2015 fueron vinculados con los más de 300 kilos de hachís encontrados en el interior de vehículos militares que se dirigían a la práctica de maniobras en el campo ‘Álvarez de Sotomayor’, en Almería. A la petición de cárcel se suma la pérdida de empleo, por lo que todos ellos serían apartados del Ejército. Además hay un sexto cabo para el que se le añade a esa petición de cárcel otro año y medio más por un delito de resistencia.

Uno de los cabos está acusado de resistencia, por lo que se le pide año y medio más


La calificación, a cuyo contenido ha tenido acceso El Faro, ha sido elevada al Tribunal Militar Territorial con sede en Sevilla, que será encargado de juzgarlos aunque todavía no se ha señalado la fecha de la vista oral.
Los hechos a los que hace referencia esta petición fiscal se retrotraen al 13 de octubre, cuando en Ceuta se preparaba, en el acuartelamiento de Recarga, el material que iba a embarcarse con motivo de unas maniobras pertenecientes a la IV Bandera Cristo de Lepanto del Tercio Duque de Alba de La Legión. En Almería fue donde se encontró el hachís cargado en Ceuta, que había conseguido pasar el filtro cinológico de la Benemérita en el puerto y los registros que hace la propia Jefatura militar. Distribuidos en bloques y repartidos en distintas mochilas, fueron encontrados 310 kilos de hachís, tanto dentro de los vehículos que formaban el convoy como en dos macutos que fueron hallados ocultos tras unos arbustos, en la base peninsular.

La clave: investigación de la Policía Judicial de la Guardia Civil. Los agentes destinados en Almería se encargaron de las indagaciones posteriores


El Fiscal Jurídico Militar basa su calificación inicial en las investigaciones que llevó a cabo la Policía Judicial de la Guardia Civil de Almería, que contó con apoyo de la de Ceuta y de los propios militares. Unas investigaciones en las que no se deja lugar a dudas en torno a la implicación de los cabos acusados en la preparación de la droga que debía llegar a la península oculta en el ‘Martín Posadillo’. Lo que no se ha podido acreditar es la pertenencia de todos los procesados a una organización criminal y su posible conexión con una estructura organizativa internacional, con base en Marruecos.
La cronología de los hechos nace un 13 de octubre cuando la Policía Militar revisa, sin novedad, todo el material que debía ser embarcado. Tras ese momento se aprovecha para la carga de la mercancía en cuya preparación coparticipan distintos cabos a los que ahora se les vincula con la carga del hachís en el camión de la 3ª Compañía y en un BMR de la 1ª, su embarque e introducción en la península además de la ocultación de droga en las mochilas halladas en la base.
Una de las cargas se realizó a primera hora de la mañana, pasando una de las mochilas desde uno de los vestuarios del cuartillo de cabos al camión militar. Por la noche de ese mismo día se cargaron más mochilas en otro de los camiones, mercancía introducida por uno de los cabos en su vehículo particular y trasvasada a un BMR.
El día 14, a medianoche, se produciría un incidente entre uno de los cabos acusados, que habría acudido al acuartelamiento vestido de paisano y con el rostro cubierto sin que queden claras sus intenciones. Al ser descubierto por los centinelas se produjo un forcejeo del que terminó escapando no sin que antes fuera encañonado y reconocido, según se desprende de los testimonios recogidos en el Sumario.
Los días 14 y 15 tuvieron lugar los desplazamientos y no fue hasta el desembarco en la base de Almería cuando se halló el hachís, que también superó el control cinológico realizado en el puerto peninsular. La droga había sido embadurnada con colonia que amortiguaba su olor. El hallazgo fue gracias a que en la descarga del material se detectó en uno de los vehículos un petate que no debía ir allí, encontrándose parte del hachís.
Mientras la Policía Judicial de Almería era avisada y emprendía rumbo a la base, varios de los presuntos implicados en este delito aprovecharon para esconder dos de las mochilas en unos arbustos cercanos, mercancía que no fue encontrada hasta un día después por dos militares de la base.
El alijo, repartido en placas, bloques y bellotas, fue trasladado al Área de Sanidad para su posterior destrucción.
Los cabos acusados se enfrentan a un delito consumado contra la eficacia del servicio de modalidad de embarcar en buque de guerra drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, en concurso ideal con un delito contra la salud pública, concurriendo la circunstancia de ser de notoria importancia la cantidad intervenida: 310 kilos y 359 gramos.

En detalle

La amenaza: “Hijos de puta, tengo una pistola con cuatro cargadores”


En la calificación del Fiscal se hace alusión a las supuestas amenazas vertidas por uno de los cabos al término de un Sábado Legionario en Ceuta. La Guardia Civil estaba investigando para dar con las personas dueñas de las mochilas encontradas y tenían varias intervenciones telefónicas bajo amparo judicial. Uno de los cabos habría amenazado a otros militares que le señalaban con este caso empleando las siguientes frases: “Judíos traidores, hijos de puta, tengo una pistola con cuatro cargadores, me conozco todos los agujeros de la pantera, todo el mundo lo sabe, todo el mundo pasa por ahí”.

El valor de toda la mercancía aprehendida


Valorada en 522.089 euros, toda la mercancía intervenida fue destruida por el área de Sanidad después de la finalización, en diciembre, de las investigaciones realizadas. Se contará con las declaraciones en el acto de juicio oral de los procesados pero, también, de más de una veintena de militares pertenecientes a La Legión o que pertenecieron a esta Unidad. Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil que llevaron el peso de la investigación han sostenido la petición de cárcel que mantiene la Fiscalía militar.