Historias obligadas de la inmigración, por Carmen Echarri

Poner nombre y apellidos a los dramas de la inmigración que se producen en nuestras fronteras debe ser tarea obligada. O al menos intentarlo. La obtención de datos es complicada: tenemos a decenas de hombres y mujeres enterrados en nichos o tumbas sin identidad, sin que nunca se haya podido saber la historia que encarnaban, sin que sus familiares hayan conocido que terminaron sus vidas aquí, en esta ciudad frontera, en esta ciudad obligada a ser testigo de tantos y tantos dramas.
En los últimos días hemos conseguido conocer que las dos chicas fallecidas en Benzú a principios de este mes tenían un nombre y una historia. Diallo y Camara han sido enterradas, una en Ceuta la otra en Guinea, pero ambos con conocimiento de sus familias y con nombres y apellidos. Para conseguir esto se ha necesitado tiempo, pero eso es precisamente lo que ha faltado en tantos y tantos casos en los que se ha procedido a entierros rápidos porque no había infraestructuras para guardar, si es necesario, durante meses, los cadáveres hasta su plena identificación.
Las dependencias de la Sala de Autopsias así como la falta de neveras incide directamente en la imposibilidad de cumplir con un deber moral. Aunque, claro, hablar de moralidad en este ámbito chirría a tenor de los mensajes que, incluso cuando hay tragedias, se suelen leer en redes sociales.

«Es una obligación disponer de instalaciones necesarias para facilitar las identificaciones»


Disponer de un par de neveras con capacidad para congelar los cuerpos y poderlos mantener un tiempo suficiente para su identificación debería ser obligado en una ciudad como Ceuta, en donde no podemos cerrar los ojos a la tragedia, en donde nos vemos sacudidos por las acciones criminales de aquellos que provocan muertes y que incluso escapan de la presión judicial por falta de pruebas.
No hay mayor tormento que estar esperando la llamada de una hija, de un esposo, de un ser querido que abandonó su país con el ánimo de poder ayudar al resto y del que nada más se supo. Que esa madre crea que su hijo les olvidó cuando en verdad murió en una patera o desangrado en la valla supone una condena en vida para todos los que, pudiendo poner de nuestra mano, no lo hemos hecho.
La clase política se cree que con aprobar un monumento al inmigrante que, al final, terminó disfrazado con la compra empecinada de una estatua ha cumplido. Ni mucho menos. Vergüenza debería darles seguir sin hacer nada.

Las narcolanchas y el Informe 109, por Juan Amado

“Para AEGC es indispensable que se cree un Juzgado específico para los delitos relacionados con el tráfico de drogas y contrabando”


Hace unos años Francisco Muñoz y el que escribe nos reunimos con dirigentes políticos del Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español para pedir medios para acabar con el narcotráfico en el Estrecho.
Fueron  años muy duros, porque los guardias civiles de Ceuta sufríamos la violencia de estas organizaciones criminales con la intención de amedrentar a los agentes y sus familias. Nos quemaban nuestros coches en la puerta de nuestros domicilios y los delincuentes no dudaban en agredir o enfrentarse a los agentes.
En una de las reuniones le presentamos un documento a la diputada Carmen Romero y al senador Carracao, ambos del Partido Socialista Obrero Español, en el que le expresábamos la necesidad de prohibir las narcolanchas como unos de los pasos más importantes para poder hacer frente al trasiego de embarcaciones que salían del puerto deportivo de Ceuta para traficar con drogas. Era vergonzoso ver salir con toda legalidad unas  embarcaciones que iban a cargar droga en Marruecos para poner rumbo a la península.
También nos reunimos con el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, al que le hicimos entrega de un informe sobre el narcotráfico, que después fue conocido como el informe 109. Dos personas tuvieron ese informe, Carmen Echarri, la directora de El Faro de Ceuta y José Chamizo, Defensor del Pueblo.
Sin embargo, no sabemos el motivo por el que el ex-delegado del Gobierno, Luis Vicente Moro, presumía de tenerlo, aunque teníamos la certeza de que no lo tenía y que nunca lo había tenido. El informe apuntaba sobre lo que estaba pasando en Ceuta, no sólo con las narcolanchas, también con la falta de respuesta a este tipo de delitos y a la sumisión social ante esta actividad.
Han tenido que pasar casi veinte años para que el Ministro del Interior anuncie que se van a prohibir las narcolanchas mediante un Real Decreto. Una medida que ya habían tomado las autoridades de Gibraltar para acabar con el contrabando de tabaco. Una disposición acertada, pero no la única si queremos acabar con este sucio negocio, como apuntábamos en el llamado Informe 109.
Los guardias civiles de La Línea y Algeciras vienen padeciendo lo que pasamos los guardias civiles de Ceuta hace veinte años. La Asociación Española de Guardias Civiles ha pedido un despliegue de más guardias civiles en la zona para luchar en el lugar del desembarco contra estas organizaciones. Una de las medidas que apuntábamos en aquella época. Más guardias civiles y más medios materiales, además de considerar la zona como de especial relevancia para conseguir un nuevo destino a los compañeros que prestan servicio en estos puntos conflictivos.
Para AEGC es indispensable que se cree un Juzgado específico para los delitos relacionados con el tráfico de drogas y contrabando. Se trata de garantizar una mayor respuesta en el ámbito judicial para no perpetuar las causas contra los responsables de estos delitos. Además de la necesidad de reforzar los equipos que investigan los delitos de blanqueo de capitales que están directamente relacionados con el tráfico de drogas. Y, por supuesto, que cada narcolancha decomisada sea retirada y destruida para evitar su uso nuevamente.
Hablaba que los guardias civiles del Campo de Gibraltar están pasando lo mismo que los guardias civiles de Ceuta en aquellos años. Una sola cosa diferencia lo sucedido en ambos lados del Estrecho. Una que marca la diferencia y, no es otra, que los  ciudadanos del Campo de Gibraltar se han manifestado con guardias civiles y policías para apoyar a las Fuerzas de Seguridad y pedir más medios para combatir el narcotráfico en esa zona. Han ganado la primera batalla. Eso no pasó en Ceuta y, la verdad, lo echamos de menos.

España mirando a la Frontera Sur: Del Mediterráneo al Sahel

Análisis Estudio Real Instituto Elcano. Nos encontramos frente a unos análisis que merecen ser discutidos, contribuyendo de esa forma, como se reclama, a elaborar una estrategia adecuada para intentar sortear las dificultades de los riesgos estimados a partir de las aportaciones que se van conformando conjuntamente


Hace cuatro años, el Real Instituto Elcano observó que se acumulaban en el Sur peninsular riesgos de diversa naturaleza que podían afectar a los intereses españoles de seguridad: entre otros varios, se mencionaban las migraciones irregulares, los movimientos terroristas y las reivindicaciones territoriales.
La atención estratégica española consideró necesario prestar más atención a estos peligros y puso en marcha un proyecto de investigación para analizarlos al alza. España mirando al Sur: del Mediterráneo al Sahel fue el informe consiguiente que, con finalidad divulgativa, se publicó en noviembre de 2014 sobre los resultados de esa investigación, tratando con ello de acercar la mirada española a los riesgos y oportunidades que provenían de su frontera Sur.
Los análisis y conclusiones de este informe fueron contrastados en el marco de un Grupo de Trabajo que contaba con la participación de responsables de Ministerios y Agencias, entre ellos Presidencia del Gobierno, Defensa, Asuntos Exteriores y Cooperación, Interior, CNI, CIFAS, CNCA y los Estados Mayores de la Defensa, de la Armada y del Ejército de Tierra.
Tanto las conclusiones como las recomendaciones contaban, pues, con el aval no solo del prestigioso Instituto sino con el de los responsables cualificados de la Administración del Estado, reunidos tanto de forma genérica, en plenario, como de manera específica con cada organismo responsable.
En general, los Informes Elcano son fruto de la reflexión de amplios grupos de trabajo formados por especialistas que representan a diferentes ámbitos y visiones de la sociedad, y tienen como objetivo aportar propuestas concretas a temas relevantes para la política exterior española. Son aproximaciones, estudios inconclusos, como corresponden a un think–tank que analiza el mundo desde una perspectiva española, europea y global.
Requieren, por tanto, de posteriores concreciones, con las que se van perfilando las estrategias y definiendo los diagnósticos con un conocimiento más amplio, todo ello con el fin de conocer los problemas con exactitud, superando el escollo de exagerar o subestimar su trascendencia. De manera que suponen, en definitiva, la necesidad posterior de profundizar en la comprensión de los factores que están detrás de estos riesgos.
Nos encontramos, pues, frente a unos análisis que merecen ser discutidos, contribuyendo de esa forma, como se reclama, a elaborar una estrategia adecuada para intentar sortear las dificultades de los riesgos estimados a partir de las aportaciones que se van conformando conjuntamente.
Desde esta perspectiva, la publicación que en este artículo comentamos identifica tres escenarios preocupantes para España: la desestabilización de países como Marruecos y Argelia, la sostenibilidad de Ceuta y Melilla y el desaprovechamiento de las oportunidades económicas que se abren en África.

Ceuta y Melilla


En lo que a nosotros nos atañe, resalta esta investigación al estimar que Ceuta y Melilla representan un escenario de preocupación y, sobre todo, que lo haga reflexionando que esta preocupación no lo es tanto por los fenómenos ligados a la inmigración irregular o a las reivindicaciones territoriales de Marruecos, sino por la sostenibilidad demográfica, económica e identitaria que estos territorios españoles plantean a medio plazo.
Efectivamente, en la publicación se reconoce que España continúa contando con los mismos argumentos políticos y jurídicos para su defensa como territorios españoles frente a las periódicas reivindicaciones de Marruecos, pero plantea que son sus instrumentos económicos y sociales los que se están deteriorando y esta perspectiva pone en guardia sobre su difícil sostenibilidad.
La elevada presión demográfica y los procesos de “marroquinización” y “desespañolización” son el principal problema, porque alteran el equilibrio político y social de la población que reside en las dos ciudades. Argumenta que esta “marroquinización” étnica es consecuencia del incremento de las tasas de nupcialidad y natalidad, ya que Ceuta y Melilla tienen las tasas de nupcialidad más altas de España y son muy escasos los matrimonios mixtos que se registran.
Según el Informe, este cambio demográfico presenta varios riesgos. En primer lugar, el de un conflicto social, ya que la estructura económica de las dos ciudades no permite integrar en condiciones aceptables este aumento de la población y el resultado previsible es que se produzcan tasas de paro muy altas. Una buena parte de la población musulmana tiene menores porcentajes de actividad y de ocupación, reside en peores viviendas y barrios en peor estado, y sufre un mayor fracaso escolar que se refleja en las estadísticas educativas como un fracaso general de ambas ciudades.
Argumenta que a corto plazo parece descartado que la población de origen marroquí favorezca mayoritariamente la demanda de Marruecos respecto a la soberanía sobre las ciudades, tanto por las mayores prestaciones sociales que reciben de España como por el limitado peso político con el que cuentan hasta el momento. A mayor plazo esa previsión podría variar porque progresivamente se incrementará el peso político de las –hasta ahora– minorías, pasando de estar en condiciones de obtener concesiones de los partidos mayoritarios a desplazar a esos partidos y estar en condiciones de reforzar las señas de identidad musulmanas, bereberes o marroquíes, provocando una tensión centro-periferia semejante a la que existe entre el Gobierno de España y varias CCAA, con la importante diferencia de que esas señas de identidad son compartidas en este caso con el país vecino que, además, reclama su soberanía.
En resumen, concluye, el crecimiento de población de Ceuta y Melilla es una amenaza a su estabilidad social y política porque no se sostiene sobre un crecimiento económico paralelo y su consecuencia es una degradación media de las condiciones de vida. En perspectiva, la situación es más preocupante en Melilla por su mayor crecimiento demográfico y su mayor dependencia económica del “comercio irregular” con Marruecos –a su vez muy vulnerable –, sin que otras actividades económicas parezcan vislumbrarse en un futuro cercano. La fuerte diferencia social entre la población hispana –que será pronto minoritaria en Melilla y más tarde en Ceuta – y la musulmana puede provocar conflictos de tipo étnico y religioso que ya se están expresando electoralmente. Por otra parte, una política destinada a reducir esa brecha social con mayores ayudas a las comunidades musulmanas puede convertirse en un potenciador de la atracción de la población marroquí hacia las ciudades y, por tanto realimentar el problema.
Termina diagnosticando que los problemas identificados son de carácter estructural, por lo que se pueden retrasar sus efectos pero no evitarlos. A partir de aquí, su primera recomendación era que se estudiase la situación desde todos los ángulos para habilitar una estrategia de intervención. En la propia publicación se señalan algunos estudios imprescindibles, como la evaluación de un eventual ingreso en la Unión Aduanera, el impacto de un eventual cierre de fronteras o la cuantificación de las comunidades. Son estudios necesarios, termina diciendo, para tomar conciencia de las vulnerabilidades de la posición española y medir la capacidad de Marruecos para influir en ellas. A partir de estos estudios se debería articular la estrategia de intervención necesaria para ralentizar el proceso de deterioro o reaccionar ante sus desafíos.
Hasta donde alcanza mi información ninguno de estos estudios se han abordado y supongo que es cuestión principal el que exista poca capacidad en la Ciudad para acometerlos. Hace unos días (3 de febrero de 2018), respecto al estudio sobre la integración en la Unión Aduanera, el PSOE pedía a los presidentes de Ceuta y Melilla que lideraran un grupo para investigarlo. Pocos días más tarde (14 de febrero de 2018), una diputada del Grupo Socialista solicitaba en el Congreso la elaboración de un informe a “los organismos técnicos competentes” (sic) sobre las consecuencias que tendría para la ciudad su integración en este espacio de libre comercio. Una petición aislada de esas que en “Madrid” escaso recorrido se les suele conceder. Puede con ello, si el destino no lo remedia, convertirse en una anécdota que refleje como funcionan las cosas importantes en Ceuta. Pero lo cierto es, también, que pone en evidencia la falta de capacidad en nuestra ciudad para emprender este tipo de tareas y la necesidad consiguiente de recibir ayuda exterior.
El único organismo que en Ceuta podía haber iniciado o incentivado este tipo de investigaciones era el Consejo Económico y Social, que fue suprimido en el año 2013 por el Gobierno de la Ciudad como una medida para abaratar costes como consecuencia de la crisis económica, sin que se sepa actualmente quién en la Administración ceutí continúa elaborando las importantes memorias económicas y las series estadísticas que el Consejo había comenzado a aportar.
Es difícil concebir quién posee la capacidad suficiente en la ciudad para analizar estos problemas. Los Colegios Profesionales atienden las específicas y puntuales cuestiones de las profesiones a las que defienden; no existen centros públicos de investigación en la Administración de la Ciudad autónoma; ni tampoco partidas presupuestarias para encargarlos fuera. Por otro lado, el Instituto de Estudios Ceutíes, aparte de no ser una organización creada para estos fines, carece de medios suficientes y sus miembros realizan generosamente sus aportaciones a título privado. La Ciudad viene utilizándolo últimamente para encauzar temas problemáticos en los que se diluyen responsabilidades, como han sido la conmemoración de la conquista de Ceuta por los portugueses o la presentación para información pública de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Gestiona, por otra parte, ayudas anuales a la investigación cuya finalidad es fomentar proyectos que versen sobre el estudio y recopilación de nuevos datos sobre la realidad ceutí y de su entorno. Pero eso tampoco alcanza a temas tan trascendentes como el futuro de la ciudad.
¿Quién queda, pues, para hacerlo? Se supone que “organismos técnicos competentes”, como eufemísticamente alude la diputada socialista Mar Rominguera en su petición al Congreso. Pero eso requiere un planificado esfuerzo de relaciones intergubernamentales, y si los partidos políticos no son capaces de acordarlo entre ellos en la propia Ceuta, será difícil que convenzan a otras organizaciones gubernamentales. En todo caso, estos estudios requieren no solo la participación de buenos expertos en la materia, sino el examen conjunto e imprescindible con quienes conocen bien la realidad de estas ciudades.

La Policía, apabullada en una detención en Los Rosales

Incurrió en un delito de resistencia durante su detención


Un hombre, detenido el pasado viernes por la Policía Nacional al que le constaba una requisitoria y que además incurrió en un delito de resistencia, fue condenado al pago de 900 euros tras conformarse con los hechos, reconocidos en sede judicial.
La Policía lo detuvo en Los Rosales, tras una persecución por distintas vías del barrio, topándose durante su trabajo con un fuerte rechazo por parte de gran cantidad individuos que terminaron apabullando a los agentes, increpándoles y arrojándoles objetos como, por ejemplo, vasos en actitud agresiva.
Tres agentes resultaron heridos por la presión social con la que se toparon durante su intervención. El detenido fue puesto a disposición judicial ayer mismo, aceptando la condena de 6 meses de multa con una cuota de 5 euros diarios.

El padre Avelino, por Basilio

Cuántos de los hombres que han sido han dedicado su vida a la búsqueda del ideal de belleza? De ellos ¿cuántos lo habrán encontrado? El olor a madera quemada hace presagiar que el padre Avelino estará cerca.
En el vestíbulo del Colegio San Agustín el tiempo ha desaparecido, pues una pieza inmensa de madera nos advierte que las líneas de la perfección existen, tanto así como la elevación del espíritu. La historia de este colegio centenario condensada en un amasijo de felicidad, de líneas felices, donde cada una ocupa su lugar.
Los recuerdos son vagos, y entre salen de la memoria, ya que hace décadas que no subo por los pasillos, pero es justo advertir que allí la belleza vive en juventud. Una galería de imágenes pirograbadas imita el mensaje de austeridad de la obra de Cervantes, y son acaso símbolo de justicia. (Imagino el momento en que se conocieron estas dos almas y se expresaron gratitud).
¿Cuántos de los hombres que han sido habrán dado su vida por el ideal de justicia, en ofrecimiento a los demás? ¿Hubo alguien que encontró su reino y su paz?
Si hubiese de vivir dos vidas, una la emplearía en el disfrute de la soledad, imitando la forma de vida de los primeros artistas; con la cabeza agachada, y con las velas encendidas haciendo sombras sobre la pared. El padre Avelino eligió una vida larga, y anduvo con valentía.
En estos días los fieles hacen filas por las calles para observar las imágenes del pesar, y la verdad es que las piernas enflaquecen al contemplar la santidad que recogen las tallas. De los imagineros he de aprender tanto como del cura que permanece en su altar: un solo error sobre la madera pudiese ser fatal, y echaría por tierra el testimonio, y habría que volver a empezar, ahora con la pureza mancillada, sin virtud ni bondad. Es la metáfora del pecado original, por si alguien me quiere escuchar.
Ahora que amanece en mi interior he de ponerme en valor. Sólo soy algo menos que los mozos que suben los tronos al golpe del pedal, pues llevo sobre mis espaldas un escritorio de madera, aunque solo lo utilice en los días de guardar. Otras guerras me esperan ahí fuera con que calmar mi sed y mi hambre de verdad.
El pirograbado es un arte en el que cada punto sirve para colegir la imagen final. Es la enseñanza que nos dice que si cada uno obramos en consecuencia, la justicia es pan comido, y ya no tendremos que esperar.
Mientras tanto, un anciano de sotana negra aguarda en la encrucijada a que un joven le venga a preguntar, no por el traje negro sino por su edad: ¿por dónde se llega al arte, por dónde se llega a su ciudad?
El anciano cogió su punzón incandescente y grabó en una tablilla el mensaje que quería descifrar: “Por donde la paciencia derramada, ¿acaso no viste mi señal?”.

Palmarios, por Ana Isabel Espinosa

«La verdad meridiana es que si no hubiera clientes de burdeles, a las chicas no las secuestrarían en los países marginales, no las mentirían- ni violarían – para después dejarlas tiradas en medio de la nada cuando se ajan o aburren al cliente»


No sé si han visto el video del que está en un sex shop, ve unas nalgas de goma, saca su apéndice sexual y lo inserta sin más dilaciones. Aluciné cuando lo vi porque probar el producto- según el que sea- se las trae.
Soy rara de probarme cosas en sitios públicos, porque me da apuro la mirada de los demás que en ocasiones me importa un haba. Los probadores con esa persona en la entradilla- que te cataloga con la mirada y luego te sonríe con destellos de hipocresía destilada- me da (como poco) grima. Luego vienen las estrecheces, el que nada te guste, la pereza de desnudarte y el pensar que puede venir alguien por la retaguardia y sorprenderte en el momento más inoportuno.
El hacer según qué cosas es un acto íntimo. No sé, por decir alguna… practicar sexo. Pero por lo visto para el fulano del que les hablo insertarle un pene fulminante a un cacharro de goma en medio de una tienda es de lo más cotidiano. Vamos, como fumarte un cigarrillo después del café.
Ya les digo que me impactó, no por el hecho de la cara dura, no por exhibicionismo (que creo que no lo es si no sabes que te miran) sino por la facilidad de la criatura en cumplir sus deseos, por el vaivén que le metió al cacharro de marras que yo no sabía ni que existiera y por la descarga de la grabación tan multitudinaria.
Después algunos critican de “los artificiales” que se están poniendo de moda para acompañar a gente que quiere sexo como el de los burdeles, pero sin que el objeto del escarnio sea carne inmigrante para desgracia de una sociedad que mira para otra parte. Respeto la libertad de los demás siempre que no vulneren la de nadie y el de la nalgada, salvo ensuciar el producto con sus epiteliales y jugos -que me imagino que a la dueña del sex shop le tuvo que sentar de narices-tampoco es que hiciera nada malo. Auto-complacerse. Que tampoco está tan mal para echarte encima a la vida.
Lo de las acompañantes artificiales (robots para el argot de los antiguos) venidos a más para uso sexual no es más que demanda y avances científicos que no sacamos vacunas para el cáncer porque no hay fondos suficientes para la investigación, pero sí juguetes sexuales de todo tipo porque el cliente los paga.
La verdad meridiana es que si no hubiera clientes de burdeles, a las chicas no las secuestrarían en los países marginales, no las mentirían- ni violarían – para después dejarlas tiradas en medio de la nada cuando se ajan o aburren al cliente. Si no fueran legales los burdeles no proliferarían al lado de autovías con carteles de neón donde chicas sonrientes ofrecen no solo la nalgada, sino ser protagonista de tu sueño pornográfico. Luego todo es mentira como el horno que cocina solo con un dedo o las recetas que no te salen ni machacándote diez horas en la cocina.
No veo mal que los avances se pongan a favor de que la gente tenga sexo sin perjudicar ni involucrar a otros, sino con lavadoras de más prestaciones. Todo lo contrario. Hay cosas que nunca cambiaran. Y gente que nunca leerá un libro. Hay camino que recorrer para todos y antes de tirar la primera piedra deberíamos mirarnos en un espejo, uno irrompible por si las moscas. Porque somos simios avanzados, sin inteligencia artificial sino con uso de herramientas que nos llevan al espacio y a las profundidades más abismales del ser humano, esas en las que se mata a un niño por celos o se quema a los propios hijos antes de que la madre tenga la custodia. Supongo que para esos –moralmente- no hay remedio, porque no hay condena que pague eso. No hay redención, ni perdón más que en los cielos.
Pero lo de las nalgadas no es de pena capital sino de frugalidad palmaria. De principiante que no sabe que las cámaras están para sabotear intimidades, como los probadores con personal aséptico que ni te mira, con pasillos estrechos como la conciencia de un político al uso. Con niños corriendo entre ellos y tu acompañante desplazando la cortina en el momento en que tus apéndices están al aire.

“Ningún expediente” por acoso escolar o ‘bullying’ en Ceuta este curso

Entre enero y octubre del año pasado se recogieron 18 casos de ‘bullying’, aunque durante lo que llevamos de curso 2017-2018 ninguna


El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD) no ha registrado la apertura de “ningún expediente” por situaciones de acoso escolar o ‘bullying’ en la Ceuta en lo que va de este año académico, según han explicado fuentes de la Administración competente a El Faro.
Entre enero y octubre del año pasado el Sistema Estadístico de Criminalidad (SEC) recoge dieciocho casos de victimizaciones por acoso escolar en Ceuta, cifra inferior a la de todo 2016 (23) pero considerablemente por encima de cualquiera de los años anteriores (cinco en 2012, cuatro en cada uno de los dos ejercicios siguientes y nueve en 2015).
El volumen de victimizaciones por ciberacoso en Ceuta llegó a cinco en 2012 y a siete en 2015, quedándose durante los diez primeros meses del año pasado en tres

Investigan a personal de Acemsa por tráfico de influencias con la empresa ‘Zaygon’

La instructora del ‘caso Emvicesa’ oirá mañana a los imputados


La juez que instruye el ‘caso Emvicesa‘ tomará mañana declaración a personal de Acemsa en calidad de investigados por un presunto delito de tráfico de influencias por la adjudicación de varias obras de la Empresa del Agua de Ceuta a la sociedad de la que es copropietario uno de los empleados de Emvicesa que figura como imputado en la macrocausa de supuesta adjudicación irregular de viviendas protegidas, Juan Manuel Zaragosí.
Las diligencias instruidas en el marco del caso principal condujeron a explorar la posible comisión de ilícitos en las adjudicaciones de obras de la propia Emvicesa y el resto del sector público a la sociedad de Zaragosí, que en febrero del año pasado fue arrestado junto a varios compañeros por los presuntos delitos de prevaricación, malversación de caudal público y falsedad documental, aunque quedó en libertad provisional tras prestar declaración en el Juzgado.
Los investigadores también han indagado, en relación con ‘Zaygon’, en una posible adjudicación irregular de una vivienda de protección oficial a uno de los empleados de Zaragosí. Su empresa constituida en 2005, tiene como objeto “la prestación de servicios de mantenimiento de inmuebles en general tales como fontanería, carpintería, albañilería, construcción y reparación de la instalación eléctrica”.

La Guerra de Ifni-Sáhara 1957-58: De Cataluña a las arenas del Sáhara, por Antonio Herrero Andreu

El autor alude a un artículo del coronel Francisco Guirado Burguete sobre la grandeza de ser militar… “en cualquier escenario sirve a la patria”


Un artículo del coronel Francisco Guirado Burguete me impactó enormemente por la claridad de sus razonamientos sobre la grandeza de ser militar y con la gran verdad, decía que en cualquier escenario el militar sirve a la patria, pero que difícil resulta servir a alguien a quien no se conoce. Y más duro y difícil cumplir un juramento que te exige dar la propia vida. Yo creo que al buen entendedor nada hay que explicarle.
Este es el texto de aquellos soldados de transmisiones de la IV Región Militar de Barcelona, que salieron a tierras del Sáhara a servir a la patria con un teniente al que admiraban y recíprocamente él a sus soldados.

Los soldados de la Compañía de Transmisiones


Desde Barcelona en junio de 1958 embarcaban en el Buque de la Naviera ‘Aznar’ Monte de la Esperanza la Compañía Expedicionaria de Transmisiones desde el Cuartel de Lepanto con personal de las compañías 41 y 42 del Cuerpo de Ejército de ‘Urgel’ de Cataluña, pero en el mismo buque también partían con destino al África Occidental Española fuerzas de ingenieros, intendencia y artillería.
El material con el que partían era la mayor parte de procedencia norteamericana. Jeeps ‘Willys’, Jeeps-Comando ‘Dodge’, camiones ‘GMC’, anfibios, material que procedía de la II Guerra Mundial que habían participado en la Guerra de Corea. La citada compañía estaba al mando del capitán Carlos Fabiania de Robles, y los tenientes, pero especialmente todos recuerdan por su humanidad, trato afable con los soldados y por otra parte exigente en cuanto a disciplina, que hizo que todos aquellos soldados de la IV Compañía Expedicionaria le profesasen un gran cariño al entonces teniente (fallecido de general) Francisco López de Sepúlveda, como a un buen jefe y amigo,
La misión de esta compañía expedicionaria era dar soporte a la estructura existente de comunicaciones en el Sáhara, la cual era muy deficiente y le correspondía al Regimiento de la Red Permanente y Servicios Especiales de Transmisiones. Esta compañía iba a reforzar el poder tener comunicación con los fortines y los puestos del interior, así como también cobertura en radio de los distintos convoyes que llevaban el avituallamiento a los distintos puestos.
El entonces soldado José Riatos Casajuana (fallecido), que perteneció a dicha compañía expedicionaria que la orden prioritaria era que en caso de caer prisioneros, la principal misión era destruir la emisora «MK-II» de la ayuda americana. Por otra parte, eran emisoras que con frecuencia solían averiarse, pero con la gran suerte que había soldados que poseían conocimientos de radio, los cuales hacían verdaderas proezas para que aquellas emisoras estuviesen en funcionamiento.
En dicha campaña hubo verdaderos Héroes de Transmisiones, como en el caso de Telata. El soldado de transmisiones Joaquín Fandos Martínez, estando descansando, le dijo a un compañero que llevaba varias horas haciendo frente al enemigo, que él se hacía cargo. Desgraciadamente, cuando defendía su puesto, una granada de mortero acabó con su vida.

Un soldado de armas y letras


Creo que fue una gloria de las letras españolas quien escribió que “la espada no embota a la pluma», y en este caso el protagonista es el hoy general (fallecido) Francisco López de Sepúlveda, que en 1958 iba como teniente en la IV Compañía Expedicionaria de Transmisiones destacada en el Sáhara.
Desde hace muchos años el general Francisco López de Sepúlveda ha publicado en prensa y también estudios en revistas militares temas de defensa. Concretamente en 1989 en la revista «Defensa» detallaba con claridad la voluntad de defensa, y con enorme razón se quejaba del bajo nivel de voluntad de defensa expresado por los españoles. Por ello, conviene recordar lo que este intelectual escribió, “el noble entusiasmo del patriotismo es el que ha guardado estados, detenido invasiones asegurando las vidas y produciendo aquellos hombres que son el verdadero honor del género humano” (Cadalso).
Hoy, casi más de medio siglo de aquella Campaña de Ifni/Sahara, los soldados de la IV compañía Expedicionaria de Transmisiones, recuerdan con enorme cariño al que fue su teniente Francisco López de Sepúlveda, el cual sobresalía por su gran paciencia con sus soldados, y al cual se le notaba a la legua su excepcional preparación intelectual. Ni se comparaba con otros mandos, los cuales quedaban muy alejados de las virtudes de este teniente.
En el transcurso del viaje en el buque camino de El Aaiún, el entonces teniente Francisco López de Sepúlveda, paseaba por cubierta para mantener la moral alta de sus subordinados, les enseñaba defensa personal en defensa y ata que a la bayoneta con o sin armas y comprobando que algunos eran un poco torpes les decía, “cuando se acerque un enemigo con malas intenciones, a la distancia justa soltarle una patada en los c…”, y no esperemos a ver el resultado, a su vez siempre estaba atento a las órdenes del capitán Fabiani , para cumplir y hacer cumplir las órdenes con el fin de que la disciplina no se deteriorase. Los que si tenían un poco de temor eran los suboficiales, ya que no querían ningún abuso con sus “chicos”.
El peor trago del teniente López de Sepúlveda fue el 5 de septiembre de 1958, cuando al apearse del Jeep de la columna a su mando, se bajó para dar instrucciones al conductor del camión de la emisora, dando órdenes de que ningún vehículo de la expedición se saliese de las huellas de rodadura. Su conductor se adelantó del convoy, se salió de las huellas y una mina marroquí estalló, muriendo el soldado conductor al cual quería como si fuese su hijo. Testigos de aquel convoy, que presenciaron este terrible accidente, recuerdan que, al entonces teniente López de Sepúlveda, se le vieron resbalar por su mejillas una lágrimas de dolor de haber perdido a uno de sus soldados, al cual quería como a un hijo.
Desgraciadamente, esta no sería la única baja. En otro convoy en el cual en el Jeep viajaban varios soldados de transmisiones, entre ellos el soldado de esta compañía Carlos Godó, al pisar una mina enemiga estalló y voló por los aires muriendo todos sus ocupantes.
Hoy, después de más de medio siglo de aquellos meses de campaña, estos soldados de la compañía expedicionaria de transmisiones en el Acuartelamiento de ‘El Bruch’, sede la Inspección General del Ejército no hay ni tan siquiera una placa en su recuerdo.