Le pidieron incluir ese punto en el orden del día, pero el presidente de la FPAV levantó la reunión
El presidente de la asociación de vecinos de ‘Miramar Alto’ y expresidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, José Ramos, ha enviado una carta al presidente de la FPAV, Juan Moreno, en la que le solicita que presente su dimisión irrevocable al frente de los destinos de la Federación, debido a que no permitió que se votara su destitución en la asamblea que tuvo lugar el pasado martes día 17 de octubre. Por otro lado, indicar que, por lo visto, cuando se produjo esta reunión, el mismo Pepe Ramos solicitó a la Presidencia de la Asamblea, que había sido convocada por Juan Moreno, de que se votara su cese al frente de los destinos, al entender que la Asamblea es el máximo órgano decisorio de la Federación y que, por tanto, puede establecer y varias el orden del día. Según pudo conocer esta redacción, cuando Pepe Ramos pidió que se incluyera en el orden del día la votación para que se produjera el cese o no de Juan Moreno, éste dio por terminada la asamblea y señaló que no estaba incluido en la agenda con la cuál, el mismo había convocado la mencionada reunión. En la carta que Pepe Ramos le ha enviado le señala que él no es nadie para suspender la Asamblea y que los presidentes de las asociaciones son el órgano supremo de la Federación y además no solamente le solicita que presente su dimisión irrevocable, sino que sea el vicepresidente, José María Romero, el que se haga cargo de manera interina, mientras se convocan nuevas elecciones. Pepe Ramos, uno de los miembros del sector crítico y quien pidió en su día el voto para Moreno cuando se marchó de la Presidencia de la FPAV; pero que se encuentra totalmente desencantado de la gestión que lleva durante estos tres años y medio, sabe a la perfección que no va a cumplir con lo que le ha pedido en ese escrito que le ha dirigido.
Otro escrito para solicitarle una copia del acta de la última Asamblea
No solamente el propio Pepe Ramos ha enviado a Juan Moreno un escrito donde le pide la dimisión, sino que igualmente le indica que desea una copia íntegra del acta de la última asamblea de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos que tuvo lugar el pasado martes 17 de octubre. Indicar que no es sólo esta carta la que desde que tuvo lugar este encuentro han enviado los integrantes del sector crítico al propio presidente federativo. Hace unos días le indicaron que preparara toda la documentación contable y de facturas, puesto que habían creado la comisión revisora de cuentas que iba a analizar todo el estado económico de la Federación Provincial. Tengamos en cuenta que tanto el informe económico como el informe de gestión fue rechazado por la mayor parte de los presidentes que estaban presentes.
El consejero de Fomento entiende que, de no llevarse a cabo, no se podría cumplir con los presupuestos que están aprobados
Hoy será uno de los temas que se abordarán en la sesión plenaria, pero, por parte de la Ciudad Autónoma, se tiene muy claro que hace falta la mano de Tragsa para poder impulsar el Plan de Barriadas. Fue un asunto que ya se abordó en la reuníón del Consejo de Gobierno que tuvo lugar el pasado viernes por la mañana y donde luego se comunicó que dentro de las inversiones que serán ejecutadas por la empresa pública dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, se encuentran actuaciones tanto en Juan Carlos I como en el Polígono Avenida de África. Todas ellas comenzarán en este último trimestre del año o en los primeros meses del año que viene. El propio consejero de Fomento, Néstor García, lo tiene muy claro y señala que desde el pasado mes de marzo tienen en Contratación las primeras obras del Plan de Barriadas y que las mismas todavía no han salido adelante, de manera que aunque se espera que pronto comience a ejecutarse, se desconoce la fecha. Por esta razón, tienen muy claro en el Gobierno que Tragsa, a pesar de los pensamientos que se tuvieron en un principio, sí tendrá mucho que decir en este Plan de Barriadas. García ha manifestado a este medio de comunicación que de no arrancar con Tragsa, al final no “desarrollaríamos los presupuestos y tenemos muy claro que hasta el final de esta legislatura se prevé que el gasto estará alrededor de unos 120 millones de euros. No nos queda más remedio que impulsar el Plan de Barriadas, porque ya llevamos más retraso del que queríamos y debemos hacerlo en beneficio de todos los ceutíes”. Y ese retraso al que se refería el mismo consejero de Fomento se centra en las inversiones previstas en la zona de la Junta del Puerto y Antigua Estación de Ferrocarril, aparte del programa de asfaltado que se aprobó al comienzo de la presente legislatura en pleno. El plan que siempre ha mantenido el Ejecutivo de Juan Vivas se centra en que Tragsa realizaría solamente un tercio del Plan de Inversiones, en torno a los 40 millones de euros, pero nadie puede descartar de aquí al final de la legislatura que sea necesario incrementar esa participación si se produce el caso de más retrasos en las obras que se ejecutan por el sistema tradicional de envío a Contratación.
Las claves
Justificación
No hay más remedio. El Gobierno señala que no queda más remedio porque, de otra manera, no se podrá cumplir con los Presupuestos que están aprobados y donde se encuentra el Plan de Inversiones.
Inversiones
Ocho meses de retraso. Las primeras inversiones que se iban a realizar que correspondían a Junta del Puerto, Antigua Estación de Ferrocarril y el programa de asfaltado llevan ocho meses en Contratación y aún no han salido adelante. También se achaca a que sean empresas foráneas las que han resultado adjudicatarias complica aún más la puesta en marcha.
Ahora que tanto se habla en los medios sobre Corea del Norte, cuyo orondo presidente, Kim Joug-un (bautizado por Ronald Trump como el “hombre cohete”), tanto gusta de jugar a la guerra nuclear con sus generales ensayando “cohetes” balísticos con cabezas atómicas, disparados sobre el mar de Japón, amenazando a Corea del Sur, islas Hawai y EE.UU, quizá resulte de interés recordar que en el siglo XIX España, junto con Francia, libró una cruenta guerra en Conchinchina, territorio que hoy se denomina Vietnam, pero que 1802 formaba, junto con el reino de Tonkín, el imperio de Annán. Dista de España unos 10.400 kilómetros y todavía suele decirse para designar un lugar o suceso que está muy lejano: “Eso está allá en la Conchinchina”; que, para llegar allí, había entonces que seguir la ruta marítima del Cabo de Buena Esperanza, y los buques de guerra tardaban entonces en hacer la singladura entre seis y siete meses. Dicho conflicto se fue gestando desde el año 1580, que comenzaron a llegar allí algunos misioneros españoles desde Filipinas, junto con religiosos portugueses y franceses, en alguna ocasión a petición del emperador annamita, dado que el “confucionismo” – religión que se profesa en la zona – está impregnado de una serie de valores sobre la conducta ética y moral que deben observar sus seguidores, que es bastante parecido a los valores que predica la religión cristiana. Pero llegó el momento en que los misioneros franceses y españoles adquirieron cierta influencia y excesivo protagonismo en la vida de aquel imperio, hasta el punto de que apoyaron a un opositor del emperador que también era aspirante a ceñir el cetro imperial. Cuando allí sucedieron los hechos bélicos, España era ya una potencia venida a menos, sin un potente ejército ni apenas marina de guerra y bastante escasa de recursos económicos como consecuencia del desgaste que produjo la segunda guerra carlista que desde 1847 hasta 1860 libró, y después del tremendo esfuerzo que en los siglos anteriores había realizado debido a su presencia en casi todas las partes del mundo y, sobre todo en América, cuando nuestras posesiones coloniales comenzaron a emanciparse y a obtener su independencia tras numerosas y graves hostilidades.
La confrontación bélica en Conchinchina, se libró por España y Francia entre 1858 y 1863. Pero, en realidad, los españoles estuvieron allí presentes desde el año 1565, cuando una expedición al mando de Legazpy tomó la isla de Cebú; cuyo objetivo principal era la evangelización, que por eso en la misma iba también el fraile agustino Andrés Urdaneta. Pero lo que se dice en el actual Vietnam, los españoles llegaron allí en 1678, a fin de desarrollar e impulsar una red de comunidades religiosas para que pudieran llevar a cabo su labor evangelizadora. En 1773 fueron ejecutados el dominico español Jacinto Castañeda y otro francés. En la década de 1830 fueron asesinados los religiosos franceses Gagalin, Morette y Bacard. En 1838 sufrieron martirio los obispos españoles Ignacio Delgado y Domingo Henares. El detonante del conflicto fue que el 20-07-1857 torturaron, asesinaron y descuartizaron, horriblemente mutilado en Nam Dinh, al obispo español en Tonkín José María Díaz Sanjurjo, quien, según el obispo Melchor García de San Pedro, le cortaron vivo las manos, después los pies, lo decapitaron y pasearon su cabeza por las calles como trofeo de guerra. Debido a estos sangrientos sucesos, Francia acordó intervenir con su Armada el 25-11-1857, pero como necesitaba apoyo por tierra, solicitó de España una fuerza de 1.500 a 2.000 hombres de la guarnición de Filipinas. Francia llevó la iniciativa y la dirección de las operaciones, habiendo “invitado” a España “por si deseaba cooperar” en una operación de castigo que restituyera la dignidad y obtuviera las debidas satisfacciones del emperador annamita”. En 1821, el emperador de Annam era Tu Duc. Las misiones españolas se fueron expandiendo por todo el territorio, y unos 5.000 misioneros lograron convertir a la fe católica a unos 300.000 habitantes autóctonos. El éxito de dicha evangelización despertó el recelo de las autoridades imperiales que desataron una furibunda persecución y horribles asesinatos de españoles. Tu Duc ordenó la expulsión de los europeos, y en 1833 desencadenó una terrible ofensiva contra los religiosos católicos que originó gran número de asesinatos y torturas, teniendo nuestros misioneros que pasar a la clandestinidad. En 1847 los franceses bombardearon el puerto de Da Nang. En 1852 Francia emprendió una política de conquistas coloniales en la zona con vistas al establecimiento de una base que le sirviera de plataforma de lanzamiento hacia otras conquistas coloniales. España, en cambio, sólo pretendía restituir su dignidad gravemente lesionada por las feroces atrocidades cometidas contra nuestros religiosos. El 20-07-1857 tuvo lugar el hecho principal que provocó la indignación de Europa y propició la intervención militar conjunta. España, firmante en 1834 del Tratado de la Cuádruple Alianza junto con Francia, Gran Bretaña y Portugal, en virtud del cual, si uno de dichos países era atacado, los demás aliados se obligaban también a intervenir. Aquel régimen imperial cometió verdaderas crueldades y martirios contra los religiosos católicos, les sometían a tormentos, los decapitaban y arrastraban por las calles sus cabezas. En 1858 tuvo lugar la horrenda muerte del Obispo español de Platea, José María Díaz Sanjurjo, que murió decapitado. También asesinaron y vejaron, decapitándolo y siendo su cuerpo mutilado expuesto en público en la plaza de Nankín, al Obispo español Melchor García San Pedro. El 1-12-1857 el ministro Francés, Walewski, y el marqués de Turgot por parte de España acordaron intervenir militarmente, poniéndose las tropas españolas bajo mando francés. Francia había decidido la intervención militar de castigo y el gobierno español se adhirió al proyecto. El gobierno ordenó al capitán general de Filipinas, general Norzegaray, movilizar una escuadra de 1.500 hombres al mando del Alférez de Navío Siro Fernández. Al frente de las tropas terrestres iba el Coronel Mariano Oscáriz. Primero, se organizó una expedición formada por 1.300 franceses y 500 españoles, que el 2-09-1858 tomaron la fortaleza de Da Nang, cerca de Hué, la capital imperial, resistiendo allí hasta la llegada de refuerzos de ambos países, organizándose una segunda expedición compuesta por 3.000 franceses y 1.500 españoles, más 12 buques de guerra galos y la fragata española Elcano. En febrero de 1859, las fuerzas aliadas se concentraron en el puerto de Da Nang (Touranne) desde donde una fuerza combinada de siete barcos franceses y el español Elcano partió con dirección a Saigón, con un contingente de 1.500 hombres, la mitad españoles. Las tropas españolas procedían de Filipinas. Al mando de las tropas aliadas estaba el contralmirante francés Rigault de Genouilly. Mientras que al frente de las españolas iba el coronel Bernardo Ruiz de Lanzarote. En el puerto de Da Nang quedó una guarnición aliada a la espera de acontecimientos. La flota fondeó frente al cabo Santiago, donde desembarcaron para iniciar el ataque a la ciudad de Saigón. Las enfermedades diezmaron a las fuerzas aliadas. Afortunadamente los soldados españoles, por estar destinados en Filipinas, estaban más habituados que los franceses a las enfermedades tropicales, como el paludismo, picaduras de serpientes, amebas o las temidas hormigas rojas que devoraban literalmente a los heridos. El entorno de combate era muy difícil y la jungla impedía el avance rápido de las tropas. El camino hacia la capital requería conquistar palmo a palmo la jungla que rodeaba Saigón. Durante el 9 y 16 de febrero se destruyeron las posiciones defensivas que protegían la ciudad. En la toma de uno de los diferentes fuertes destacó Migel Primo de Rivera, que en 1923 encabezaría la Dictadura. El día 17 tuvo lugar el asalto de la ciudad y tras un breve e intenso combate Saigón quedó en manos de España y Francia. Dos compañías de soldados españoles, al mando del comandante Carlos Palanca Gutiérrez, lucharon en la vanguardia y fueron los primeros en iniciar el salto final a la ciudadela a bayoneta calada. Una vez rotas las defensas de la ciudad pasaron el resto de las unidades. Tras la toma de Saigón, el general francés ordenó demoler la ciudadela y construir un nuevo puerto fortificado donde quedaría una guarnición de retaguardia. Transcurridos unos días, los franceses destaparon sus reales intenciones. El nuevo comandante francés, François Page, ordenó, sin previa consulta al Gobierno español, la retirada de las tropas españolas no acantonadas en Saigón. El comandante Carlos Palanca Gutiérrez permaneció en la zona mientras el coronel Bernardo Ruiz de Lanzarote regresaba a Manila. El ejército francés había considerado a la fuerza española como tropa auxiliar. El mando español de Filipinas no se opuso ni hizo valer su participación; si bien, la intención inicial de España era simplemente castigar la muerte del dominico que había sido martirizado y decapitado. La falta de coordinación entre Madrid y el gobernador de Filipinas impidió lograr mejores resultados del tratado de paz firmado entre Francia y el emperador Tu-Duc.. En aquella batalla, España participó en la campaña con excesiva confianza y candidez, de lo que, como tantas otras veces, se aprovechó Francia para conseguir todas las ventajas. El ya teniente coronel Carlos Palanca Gutiérrez, sufrió al comprobar la desidia y menosprecio de su patria con aquellas tierras y con el esfuerzo de sus soldados. Palanca protestó ante la metrópoli, pero no consiguió que el chovinismo francés valorara justamente la participación española. La “grandeur” de Francia se aprovechó de un gobierno español pusilánime y de la debilidad de nuestro gobierno de Filipinas. Finalizada la campaña, por orden de los franceses, la mayoría del grueso de las tropas españolas volvieron a Filipinas.
Quedaron defendiendo Saigón, junto a 322 franceses, 233 soldados españoles y 4 oficiales al mando de Palanca. El 23-03-1862 quedó definitivamente concluido para España el conflicto armado en Conchinchina. Luego vendría el ignominioso y vejatorio tratado de paz que firmaron Francia y el emperador de Annam sin la presencia efectiva española. Fruto de estas operaciones, el comandante Palanca fue ascendido a coronel, nombrado también jefe de la expedición española con responsabilidades de plenipotenciario en Anam. Él llevó el mando de la operación, excepto en el desembarco del cabo Santiago, y estuvo al frente de las fuerzas españolas que tomaron los puertos de Hong-lai, Cha-lai y Ton-ki, e inició el asalto final a Saigón. En 1861 las tropas españolas mandadas por Palanca, colaboraron con las francesas en el ataque de Ki-Hoa en febrero de 1861. En esta operación, los españoles tuvieron un 30 % de bajas, frente a un diez % de los franceses. En abril los españoles también participaron en el durísimo asalto a My-Tho, donde durante dos días los annamitas utilizaron elefantes armados contra los europeos. También participaron las tropas españolas en 1861 en los combates de Bien-Hoa, el río Dong-Mon y el cabo de Baria. En 1862 Palanca ya sólo disponía de unos cien soldados y participó en los ataques de Long-Lap, Vinh-Luong y Long-Dinh. El emperador Tu-Duc aceptó las condiciones impuestas por los franceses y tuvo que ceder a Francia la zona ocupada, accediendo a la petición española de permitir la libertad religiosa. Pasado un año, los franceses ocuparon Camboya y una década más tarde, el norte de Vietnam. El 5 de junio de 1862, se puso fin a la guerra con la firma de un tratado de paz entre Francia y el emperador Tu-Duc, sin la participación española. Como consecuencia del tratado, Francia inició su penetración colonial en Indochina gracias a la concesión de tres provincias de la baja Cochinchina y unas cuantas islas. España sólo logró algunos derechos comerciales y que el gobierno de Annam reconociera la libertad religiosa para los anamitas. Posteriormente el Emperador Tu-Duc no cumplió lo firmado y volvería la persecución religiosa asesinando a muchos católicos. España llegó a tener desplegados en Conchinchina más de 4.000 hombres, más la fragata Elcano, vapor Jorge Juan, corbeta Narváez y goleta Constancia. El 1-04-1863 volvieron los últimos españoles a Filipinas. En 1902 los franceses lograron la unificación de Indochina. España, como siempre, no sacó ningún beneficio. Las tropas españolas regresaron a Filipinas. La capital colonial francesa se estableció en Saigón.
Tercera entrega de las aventuras “en solitario” del Dios del Trueno (“por su cuenta” sería más correcto, teniendo en cuenta el nutrido y conocido reparto), y en ella se nos plantea a un personaje que anda perdido en una deriva espacial por planetas alienígenas y tiene que salvar a Asgard de la total destrucción; lo que en la mitología se llama Raknarok viene de la mano de la hasta ahora desconocida primogénita de Odín, Hela, la Diosa de la Muerte, encarnada con aplomo por Cate Blanchett, una intérprete más grande que su papel y que da miedito como villana.
Ese toque interestelar en el que se retoma a Thor donde lo dejamos en Vengadores: La era de Ultrón propicia lo que para muchos es el gran acierto de la cinta, que no es otro que seguir la estela estética y narrativa de coloridos ochenteros y humor de chascarrillo resultón de Guardianes de la Galaxia. El neozelandés Taika Waititi, director que viene del cine independiente y supera el peligro de ser engullido por la impersonal industria a gran escala, gira al protagonista (en connivencia con Chris Hemsworth, que vuelve a encarnar a Thor) hacia el humor, y el libreto propone una aventura sencillota, con alguna laguna, más cerca del despiporre que de la solemnidad y con elementos de disfrute rápido y asegurado. Al ritmo de Led Zeppelin veremos al protagonista barrer con su martillo a enemigos colosales en combates espectacularísimos, aparecerán personajes que nos encantará ver como el Doctor Strange, una valkiria u Odín (nuevamente cortesía de Anthony Hopkins). Tendrá un importante papel en la aventura Hulk (Mark Ruffalo), que como habrán visto en los tráileres tiene el momentazo de la película en su pelea con Thor, y aparecerá Loki (por fortuna repite Tom Hiddleston) con un rol bastante más secundario que de costumbre, en lo que supone un acercamiento o cuasi reconciliación entre hermanos (se le echa en falta algo, pero siempre es un incentivo verle lucir trucos y maldades). Añadamos por justicia que la elegante fotografía corre a cargo de nuestro Javier Aguirresarobe, palabras mayores.
Forman parte de los ya típicos y premeditados guiños/ “jugueteos” de la factoría Marvel que el propio director, que también es actor, aparezca en un papel secundario (adivinen si pueden sin mirar el casting), las escenas “ocultas” durante y tras los títulos de crédito o el cameo de Stan Lee, que se ha metido a estilista en esta ocasión. Y hablando de cameos y de adivinar quién es quién: aquel que identifique a Matt Damon que me explique si le encuentra a su desconcertante aparición el sentido más allá de que es un cachondo y seguramente amiguete de alguien importante del proyecto.
Reconozco que como fiel espectador pasé un buen rato entre mamporros y apariciones de cara a la galería, y que disfruté con la mayoría de las bromas que aportan un sano toque al personaje de tomárselo todo con más sentido del humor del que hasta ahora le caracterizaba, pero soy marvelómano de cuna e igualmente reconozco que esperaba del Ragnarok algo (bastante) más oscuro y épico, la madre de todas las hecatombes, lo cual deja en mí un bipolar poso de decepción enfrentado al goce palomitero.
Supongo que hay que adaptarse o morir de aburrimiento en el intento…
Ficha técnica
DIRECCIÓN: Taika Waititi.
DURACIÓN: 130 min
PAÍS: USA
GÉNERO: Superhéroes. Acción. Fantástico
INTÉRPRETES: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Mark Ruffalo, Tessa Thompson, Jeff Goldblum, Karl Urban, Anthony Hopkins, Idris Elba, Taika Waititi, Benedict Cumberbatch, Tadanobu Asano, Zachary Levi, Ray Stevenson, Rob Mayes, Stan Lee.
GUIÓN: Eric Pearson (Historia: Craig Kyle, Christopher Yost). King.
Es curioso que después de todo lo que ha pasado, todavía haya algunos responsables políticos que no quieran ver cómo están las cosas en nuestra ciudad. Esa pretendida ceguera lleva pareja el riesgo de que aquellos que tienen la obligación de dar soluciones a nuestros innumerables problemas, se aposenten en un permanente quiero y no puedo, consiguiendo que la situación se vaya degradando cada vez más. Ahora resulta que según dicen, será a partir de 2019 cuando comiencen las obras de remodelación de la frontera del Tarajal, pero eso mismo es lo que dijeron que iban a hacer al principio de esta legislatura y visto lo visto, termina esta y seguimos con lo mismo. ¿Realmente piensan que a estas alturas alguien les va a creer? posiblemente si, pero a la fecha cada vez menos, la hechos pesan y la verdad es que todo esto ya no tiene ni pies ni cabeza. Este es uno de los problemas de mayor calado que acecha a nuestra estabilidad, pues como se puede observar el caos existente en el otro lado de la frontera es ya de una dimensión descomunal, dándose el caso de que ya no se puede hablar solo de comercio atípico, sino de algo más inquietante, caso de las movilizaciones que se están originando en la zona fronteriza por esa masa ingente de porteadores que solo tienen como sustento esa forma de trabajo. La verdad, es sorprendente ver cómo todavía queda alguien que piensa que abriendo más pasos fronterizos, se aliviaría ese caos en la frontera. Nada más alejado de la realidad, ya que este incremento en los accesos sería directamente proporcional al número de porteadores que intentarían cruzarlos, pues es tal la masificación poblacional existente en Castillejos propiciada por Marruecos durante estos últimos años, que las riadas humanas hacia esos nuevos pasos serían descomunales, generando más problemas y haciendo incontrolable de manera definitiva toda la frontera. La nefasta gestión del problema fronterizo, choca directamente con ciertas iniciativas que pueden ser interesantes a la hora de dinamizar el turismo y comercio local, pero esos que han diseñado todas estas campañas e iniciativas comerciales, no tengo yo muy claro si se han dado cuenta de que, si todas estas están enfocadas al turismo marroquí, una frontera colapsada por un comercio atípico que nada aporta a Ceuta, complicaría mucho este tipo de iniciativas, pues el turista marroquí se expone a encontrarse día si y día también con la frontera cerrada o en el mejor de los casos con una interminable cola de más de seis horas de espera. Hay que ser consecuentes con la situación y huir del mero postureo a la hora de arbitrar soluciones, siendo realistas y valorando los pro y los contras de las decisiones tomadas antes de llevarlas a la práctica. Es necesario dar una solución clara y contundente al tema de la frontera y está solo pasa por acabar con ese comercio atípico y quizá procediendo a un cierre temporal de esos polígonos hasta que se pueda replantear un comercio fronterizo adecuado a nuestras necesidades, para partiendo de ello, conseguir dinamizar otro tipo de actividad comercial que, a diferencia del que se lleva a cabo en los polígonos, si que deja beneficio y prosperidad para la ciudad.
Cuando la revolución consiste en reventar clases universitarias, poco o nada se puede esperar, no va a florecer nada bueno de ahí, algo se ha perdido en el camino que solamente beneficia a los carroñeros de la sociedad, a los que viven de destruir, de odiar, de menospreciar al que piensa diferentCuando los que dicen actuar como piquetes van enmascarados, cuando utilizan la fuerza física, cuando se montan barricadas, cuando se prenden fuego a contenedores, es que se les ha acabado la fuerza intelectual, si es que acaso alguna vez la tuvieron. La absurda, y nada original frase marxista, del comunista y poeta alemán Friedich Hölderlin, que a su vez se inspiró en la mitología griega, que fue utilizada en las insurrecciones de París en ¡1871! y que ahora es retomada por el primitivismo marxista de Pablo Iglesias: «El cielo no se toma por consenso, sino por asalto», es un deseo, una aspiración de lo que entienden por política y defensa de las ideas de esta vieja pero maquillada fuerza fundamentalista. Para estos radicales, la algarada, la revuelta, y la violencia en la calle son las herramientas maestras de su política. La destrucción de lo construido, la pira totalitaria, el dolor y el sufrimiento son el pertrecho con el que revisten su falaz caraz de progresistas revolucionarios. La formación morada, color que hace alusón a como nos la harían pasar si tuviesen el poder, echa un hedor insoportable a guillotina, a devastación, a desolación, a intolerancia. Sus formas evidencian el fracaso de sus ideas, la incapacidad de soportar la derrota intelectual, el narcisismo piramidal que les impide reflexionar o corregirse. La inmoral equidistancia que dicen guardar los de Podemos y sus franquicias, no es más que un escaparate ante quienes todavía se dejan engañar por estos radicales. La equidistancia es un balón de oxígeno a los delincuentes, un apoyo implícito al separatismo, a destruir la ley, a la bienvenida de la vulneración de un Estado de Derecho. Además hablan de equidistancia y diálogo cuando son parte muy activa del independentismo y de los vulneradores de la ley: facilitaron la payasada del referéndum, apoyan con sus votos y militantes todas las acciones de los golpistas, y los defienden en cualquier ocasión. Hay que entender que en España no existe tanta desesperación, ni crispación social como para tener que acudir al enfrentamiento violento. Uno da un golpe de Estado y otro aplica la ley. Eso no es un choque de trenes. La aplicación del 155 no es violencia, un golpe de Estado sí lo es. No es lo mismo hacer prevalecer un Estado de Derecho que vulnerarlo. El Estado español de progreso y bienestar social y económico siempre ha tenido grandes enemigos, algunos históricos y fuera de nuestras fronteras, pero los principales enemigos del progreso de la sociedad española han sido españoles: algunos por corrupción, otros por egoísmos, otros por necedad, y ahora por odio visceral ¿la envidia del mediocre a una España próspera?
Después de muchos años se inaugura hoy el nuevo centro penitenciario de Fuerte Mendizábal. Desde luego, la situación política que se vive en Cataluña no ha permitido que viaje, por primera vez en visita oficial a nuestra ciudad, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Será el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, junto con el presidente de la Ciudad y el delegado del Gobierno quienes se encargarán de dar la luz verde para que, después de dos años cerrada, se ponga en marcha la nueva prisión. Lo mejor, desde luego, será que la vetusta cárcel de Los Rosales cerrará de una vez por todas, porque desde hacia muchos años se conocía que no reunía las características adecuadas para cumplir con todos los objetivos que se marcan hoy en días para los recintos penitenciarios. Por supuesto, también se ha construido en Ceuta una macroprisión que sobrepasa las verdaderas necesidades de una ciudad como la nuestra. Un total de mil quinientas plazas se entiende que es exagerado para una población como la ceutí, pero ya sabemos que aquí muchos apostaron por la nueva prisión como si fuera a ser el bálsamo que solucionara muchos problemas de Ceuta y al final será más de lo mismo. Ha sido un cuento de la lechera que, indudablemente, mejorará la prestación de un servicio que es necesario en cualquier sociedad, pero que no solucionará la vida económica ceutí.
Será presentado en el próximo pleno de la Asamblea autonómica
El Grupo Parlamentario Socialista de Ceuta llevará al próximo pleno de la Asamblea una propuesta para contribuir a erradicar la violencia de género. Desde el Grupo Parlamentario Socialista, un año más, con motivo del Día internacional contra la Violencia de Género, desde el Grupo Socialista “queremos manifestar nuestro más firme compromiso con las mujeres víctimas de la violencia de género. Un compromiso activo dia a dia, porque para erradicar la violencia se requiere el compromiso individual y colectivo durante todos los días del año”. Desde el Grupo Parlamentario Socialista proponen para su aprobación por el Pleno de la Ciudad Autónoma de Ceuta, la adopción de los siguientes acuerdos: instar al Gobierno de España a que inicie los trámites para las modificaciones legislativas necesarias, al objeto de devolución de las competencias a las entidades locales en el ejercicio de las políticas de igualdad y contra la violencia de género. Y, por otro lado, el cumplimiento del compromiso económico acordado en el Pacto contra la Violencia de Género, al objeto de destinar vía transferencia a los Ayuntamientos, un incremento anual de 20 millones de euros durante los próximos 5 ejercicios, para el desarrollo de las medidas correspondientes contempladas en dicho Pacto.
La recompensa oscilará entre los 170 y los 610 euros
28 de noviembre, fecha tope para la presentación de trabajos
La Casa de la Juventud, organismo dependiente de la Consejería de Educación y Cultura, mantendrá abierto hasta el próximo martes, 28 de noviembre, el plazo de presentación de trabajos para participar en los XXIV Premios Juventud. Las bases de este concurso están ya publicadas en el Boletín Oficial de la Ciudad (BOCCE) para que cualquier ciudadano que esté dispuesto a participar pueda encontrar todos los detalles del proyecto. La convocatoria establece nueve modalidades: fotografía, pintura, dibujo, cómics, ilustración, relato corto, poesía joven, música moderna y cortometraje. Podrán tomar parte todos los jóvenes, residentes en Ceuta con edades comprendidas entre 14 y 30 años. Respecto al tema y la técnica serán libres, pudiéndose presentar, por ejemplo en la modalidad musical, cualquier estilo relacionado con la música actual. Esto abre un gran abanico de posibilidades en cada una de ellas. Para las modalidades de fotografía, pintura, dibujo, cómics, ilustración, relato corto y poesía joven habrá un primer premio de 370 euros y un accésit de 185. Por otra parte, habrá un premio a la mejor composición fotográfica de 200 euros. En cortometraje y música moderna, el primer premio será de 610 euros y el accésit de 370. Las solicitudes se ajustarán al modelo que podrá descargarse de la página web de la Ciudad de Ceuta (www.ceuta.es), y una vez cumplimentadas y acompañadas de la documentación exigida, podrán presentarse en el Centro de Información y Documentación Juvenil, en la Casa de la Juventud, cuyas instalaciones se encuentran en la calle Teniente Olmo, de lunes a viernes entre las 9.00 y las 14.00 horas y adicionalmente por las tardes de lunes a jueves de 17.00 a 19.00 horas. El pasado año, la ganadora en dibujo fue María Carretero Martín con ‘La mirada de los inocentes’; en pintura, Juan Orozco Valverde, con ‘Acuarela I’; en fotografía, Alejandro León Postigo, con ‘Murallas Reales’ y Andrés León Ahumada, con ‘Lentitud’. Además, en ilustración la ganadora fue Eliana Santiago Postigo, con ‘El Ártico’; en la modalidad de relato corto Jaime Manuel Lloret Pérez, con ‘El síndrome de Estocolmo y Alejandro Barroso Camús, con ‘Trumpquilidad’; el mejor cortometraje fue de Manuel Rodríguez, con su ‘Darkgonia’ y Pablo Mus Ros consiguió el accésit con ‘Perro demigrante’; por último, Lucía Fraile Fernández ganó el de poesía, cuyo accésit ganó Claudia Castillo, autora de ‘De noviembre’.
Sin cambios respecto a 2016
Las mismas categorías, los mismos premios y los mismos accésits. La Casa de la Juventud no ha alterado las bases del concurso respecto al año anterior, 2016, y apuesta por el mismo formato, así como por las mismas recompensas económicas. Las categorías con un mayor premio siguen siendo las de cortometraje y música moderna. De esta forma, el proyecto pone el foco en las mismas modalidades con el mismo objetivo: fomentar (por vigésimo cuarto año) la creatividad y el emprendimiento de los jóvenes ceutíes.