El asentamiento de inmigrantes del puerto en Ceuta ya es un hecho. Cientos de han emprendido a primera hora de esta mañana un camino que comenzaba en Benítez y el Trampolín y tenía como destino este espacio de acogida. Horas después, a pesar del traslado, todo sigue igual, tanto en Benítez como en el Trampolín.
Parecía que estos traslados, polémicos en cuanto a la cercanía del nuevo espacio de acogida con el puerto y unas instalaciones críticas, limpiarían estos dos lugares de las personas que sobreviven en ellas, pero no.
Llegadas las 10:30 horas, ya con el trabajo hecho por la Policía Nacional y la Guardia Civil, se esperaba que los servicios de limpieza de la Ciudad emprendieran su cometido para despejar de basura y residuos tanto la playa del Trampolín como el Guano.
Los servicios de limpieza siguen esperando una orden para intervenir, pero el escenario no es favorable para esta intervención. Cientos de inmigrantes permanecen en ambas playas.
Lejos de la normalidad
Lejos de recuperar una cierta normalidad, la imagen sigue siendo la misma, y parece que se alargará.
Durante el día de hoy, cuyo traslado prometía una mejora en ambos lugares, los asentamientos que ocupan un lado y otro de la desaladora de la ciudad, otra instalación imprescindible, permanecen.
Si bien es cierto que la playa del Trampolín parece algo más despejada, en términos generales parece no haber modificado mucho su escenario el traslado hacia el puerto.
Todo sigue igual
El mercado que los inmigrantes han levantado de la nada a primera línea de playa sigue funcionando. Al otro lado de la carretera, con total normalidad siguen vendiendo pantalones en uno de ellos.
La tensión es evidente. La mayoría de inmigrantes se han agarrado con fuerza a la esperanza de poder salir durante esta mañana hacia uno de los espacios de acogida, como han hecho cientos de sus compañeros.
Unos se marchan, otros permanecen, y quienes se quedan no entienden por qué unos sí y otros no.
Tensión evidente
En torno a las 11:00 horas se ha producido una agresión. Uno de ellos ha propiciado un puñetazo en la boca a otro, dejando gotas de sangre esparcidas por los cartones de su caseta, que hacen de suelo. La disputa no ha ido a más, tal vez la presencia de la Policía Nacional esté aliviando las tensiones.
Tanto en la playa de Benítez como en la playa del Trampolín la presencia de la Policía Nacional esta mañana es continua. Seis furgones en Benítez y otros tantos en el Trampolín.
Además, los agentes realizan controles de vigilancia desde la zona alta de Benítez para preservar el orden.
Otro espacio lleno
Un grupo de inmigrantes ha venido de vuelta para Benítez tras quedarse a las puertas de un asentamiento que ya está completo. Mientras tanto, otros se aferran a la esperanza de ser llamados para entrar.
De hecho, se han sentado junto a las escaleras de Benítez, en grupo, como si aguardaran una orden para comenzar su camino hacia el puerto, o cualquier otro espacio de acogida temporal.
Servicios de limpieza a la espera
A las 11:30 horas, la situación parecía tranquila, sin cambios aparentes y con las tensiones algo más relajadas. Continúan entre sus casetas, permanecen sus puestos ambulantes y los servicios de limpieza siguen esperando una orden que apunta a no llegar.
Una intervención en estos momentos de los servicios de limpieza sería mínima, pues la situación en Benítez y el Trampolín no ha cambiado, solamente se ha reducido el número, pero no existe una solución definitiva.
Y si desde Benítez se habían movilizado en gran número hasta el puerto, de nada ha servido. Al menos, durante esta mañana, desde el Trampolín se han vuelto a mover hasta Benítez esperando una plaza en un refugio.
Los servicios de limpieza trabajan y vuelven inmigrantes que no entran
Los servicios de limpieza encomendados por la Ciudad han acudido a Benítez, según han trasladado de Eco Servicios, empresa encargada de esta tarea, comenzaron con las labores en la barriada a las 07:00 horas.
Pasadas las doce de la mañana terminaron justo antes de entrar al asentamiento junto a la desaladora, y cuando esperaban para adentrarse en este nuevo poblado formado por inmigrantes, tuvieron que parar su actividad.
El traslado ha dejado no solamente basura en la playa, también en las calles, por lo que el servicio de limpieza ha trabajado sin descanso en la barriada.
La limpieza, abortada
La limpieza en la parte desalojada no se ha podido llevar a cabo. Mientras tenían todo dispuesto para ello, coincidieron cientos de inmigrantes volviendo a la zona, también irían al Trampolín.
Eran todos aquellos que se habían quedado a las puertas del asentamiento del puerto. Una vez lleno este, quienes han quedado fuera han vuelto, dejando una imagen de lleno en las calles de Benítez, nuevamente.
Con la vuelta de estos y una situación que no ha cambiado en ninguna de las dos playas, la UIP ha retirado el cordón policial establecido durante la mañana para controlar el asentamiento de Benítez.
Por lo tanto, los servicios de limpieza, sin protección, no han podido continuar, y de nada habría servido, pues el asentamiento en Benítez sigue vivo.
Una imagen curiosa
Esta ha sido una imagen curiosa, porque mientras se limpiaba la zona, volvían inmigrantes que ya no caben en el asentamiento del puerto. Tendrán que esperar hasta que haya un sitio, un espacio en el que poder estar.
La imagen que dejaba Benítez era de desolación. Cartones tirados, casetas destrozadas y, ahora, nuevamente, inmigrantes recogiendo los deshechos destrozados para dar vida a nuevas casetas.
Muchas fueron destrozadas durante el traslado, recordemos que muchas de ellas están construidas completamente con cartones.
El Gobierno de la Nación busca más lugares para crear nuevos asentamientos para acoger a los miles de inmigrantes que hay en la calle, mientras tanto, los últimos traslados no parecen estar devolviendo normalidad alguna a Ceuta ni a los puntos más calientes donde se concentran.




















































































































