Un operario para limpiar el ‘Poblado estercolero’

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Acusan a Ciudad y empresa de esta situación

El Comité de Empres de Trace han denunciado el estado en que se han encontrado el Poblado Marinero tras la noche de Carnaval. Y es que según denuncia el Comité, tanto empresa como Ciudad son los culpables de que esto suceda.

La primera por mandar solo a un operario para hacer este servicio y la segunda por no obligar al cumplimiento de las ordenanzas. “Estamos cansados de ser los verdugos de empresa y Ciudad”, ha denunciado Juan Gutiérrez, secretario del Comité.

 

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Fomento desarrollará una nueva campaña para promover negocios accesibles y sin barreras

La iniciativa pretende incentivar a las empresas del sector comercial sobre todo a eliminar barreras arquitectónicas en sus establecimientos y mejorar la accesibilidad

La Consejería de Fomento, dentro de sus competencias en materia de accesibilidad, y a través de la Oficina Técnica de Accesibilidad, llevará a efecto para este año una nueva campaña de implantación del distintivo de establecimiento accesible para dar relevancia a aquellos comercios que se hayan sensibilizado con el colectivo de personas con discapacidad, ya sea en su concepción o en la adopción de modificaciones posteriores.

Esta iniciativa, generada desde la Comisión de Accesibilidad, consensuada con el tejido asociativo de las personas con discapacidad representativas de la ciudad, y apoyada por la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios de Ceuta, pretende incentivar a las empresas privadas del sector comercial a adoptar las medidas básicas de accesibilidad universal en sus establecimientos y en su gestión corporativa, cumpliendo así con las exigencias derivadas del Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, referidas a las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos y edificaciones.

La Campaña DEA 2018 pretende la participación y compromiso de los comercios ceutíes permitiendo el acceso a sus dependencias a técnicos especialistas en accesibilidad universal y diseño que realizarán un informe sobre la situación del establecimiento y propondrá las medidas y ajustes para subsanar las deficiencias observadas. Cumplidos los requisitos mínimos establecidos, la Consejería hará entrega  del distintivo de establecimiento accesible.

Los galardonados asumirán el compromiso de colocar el distintivo identificativo de establecimiento accesible en sus frentes de fachada, en lugar fácilmente visible, para informar al colectivo de personas con discapacidad que se encuentran ante un establecimiento del que pueden hacer uso sin impedimentos o limitaciones de consideración.

Para poder participar de este proyecto es imprescindible la cumplimentación del modelo de solicitud de inscripción. Éste, junto con las bases de participación, se encuentran disponible en la oficina técnica de accesibilidad y en las sedes de la Cámara de Comercio y de la Confederación de empresarios, así como en las páginas web; www.ceuta.es/otace, www.camaradeceuta.es, y www.confeceuta.es.

Editorial: Ceuta se vuelca con su Carnaval

Concluyen los festejos de Carnaval con una Gran Cabalgata que llenó las calles del centro de la ciudad de color y alegría. El clima acompañó, así que niños y adultos no quisieron perderse esta última jornada de una semana que ha llenado a Ceuta de música y eventos que han roto con la monotonía.

Desde primera hora de la tarde los ceutíes salieron a la calle para seguir el recorrido que emprendieron las trece carrozas, acompañadas de los tradicionales pasacalles y agrupaciones carnavaleras que animaron a los presentes. Durante esta semana los ceutíes han demostrado que quieren mantener la tradición del Carnaval como siempre se ha vivido: en las calles.

Lo de ayer sólo fue la guinda que culminó un programa de eventos que ha atraído el interés y la participación de la ciudadanía. Es quizás un momento para olvidar los problemas del día a día, de poder disfrutar con los más pequeños la ilusión de disfrazarse y de estar en compañía de los amigos.

Es también en estas ocasiones cuando muchos aprovechan los disfraces para reivindicar o dar visibilidad a otros asuntos sociales en clave de humor, como fue ayer el caso de la ecología o la españolidad.

Los niños del pegamento, por Carmen Echarri

Podemos optar por un discurso fácil: exigir a nuestras autoridades que tomen cartas en el asunto de los ‘niños del pegamento’ que amedrentan a los ciudadanos cuando van de copas al Poblado o acuden a comerse una hamburguesa.

Tan fácil como reduccionista y sin sentido. ¿Acaso vamos a poner a un policía detrás de cada menor para impedir estas situaciones que obedecen a un problema de mucha más altura?

Llama la atención que algunos empresarios acudan a las puertas de algunos medios para hablar de repunte de inseguridad por culpa de los MENA que ven cerca de sus bares, cuando hace unos pocos años solo un puñado de esos empresarios alzaba su voz de forma valiente por los atracos y homicidios que se produjeron en este mismo recinto: por cierto, no los cometieron los menores, fueron adultos y de Ceuta.

Insistir en la necesidad de un debate equilibrado de este asunto me cansa. Es chocar contra un muro porque hay quienes no quieren debatir y analizar la realidad a la que nos enfrentamos, no quieren sostener un debate con una mínima coherencia. A nadie nos debe agradar ver a los llamados ‘niños del pegamento’ pero, principalmente, porque son niños y porque están destrozando su salud y su vida.

Habrá que penar por qué un país permite que su juventud se marche, se degrade, se deteriore sin hacer absolutamente nada para remediarlo y hasta qué punto Ceuta no debe clamar un basta ya ante un Gobierno de la Nación inoperante ante esto y ante demasiadas cosas

Son los eslabones rotos del sistema, son la infancia de un Marruecos que pierde de forma sangrante a su juventud lo que repercute directamente a nuestra ciudad por ser punto fronterizo. Las leyes, que están mal hechas, encorsetan la actuación que puede tener la Ciudad con los casi 200 niños que tiene ya en La Esperanza y los que son abandonados por sus padres al presentar una discapacidad.

De estos se habla menos: de los niños sordomudos, los que presentan una enfermedad rara, los que tienen alguna discapacidad física… que aparecen por sorpresa en algún punto de nuestra Ceuta.

A todos ellos se suman los menores que vemos por la calle, los que no se quieren someter a las normas, los que están expuestos a abusos, los que se drogan, los que matan su infancia en las escolleras.

Niños que no pueden estar en un centro de internamiento, como algunos exigen, porque las leyes son las que son y la capacidad gubernamental obedece a las mismas. Ante esta situación podemos obcecarnos en pedir el auxilio policial, en protestar porque nos fastidia ver ante nuestra puerta la realidad de un mundo fronterizo roto… o podemos asimilar que existe una problemática de envergadura cuyas soluciones van más allá de la queja, de la exigencia.

Habrá que pensar primero por qué un país permite que su juventud se marche, se degrade, se deteriore sin hacer absolutamente nada para remediarlo y hasta qué punto Ceuta no debe clamar un basta ya ante un Gobierno de la Nación inoperante ante esto y ante demasiadas cosas. Reconducir las reflexiones públicas es necesario, otro tipo de proclamas no hacen sino sacar las venas radicalizadas que so

150 senderistas toman parte en la marcha de resistencia ‘7 Leguas’

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Durante el recorrido se han instalado dos puntos de avituallamiento de sólidos y líquidos

El llano de la planta desanilizadora ha acogido esta mañana la salida de la segunda edición de la marcha senderista ‘7 Leguas’ que organiza el Club Manada Senderismo.

Los senderistas han recorrido unos 32 kilómetros por todo García Aldave sin dejar ninguno de los lugares emblemáticos de la zona por visitar como senderos, caminos o fuertes.

El tiempo que tienen para realizar esta marcha es de siete horas pero al no se una prueba competitiva, todos los participantes van tras un grupo de guías a los cuáles no pueden rebasar en ningún momento.

Durante el recorrido se han instalado dos puntos de avituallamiento de sólidos y líquidos.

La prueba cuenta con el control de la Guardia Civil de Ceuta y de los miembros de Protección Civil junto con jueces de la propia organización.

 

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ÉTER 2.0, por Germinal Castillo

Los anales de medicina aseguran que tres mil años antes de Cristo los asirios ya dominaban una técnica -ciertamente peligrosa- que consistía en comprimir la carótida del paciente al nivel del cuello.

Ese aplastamiento de la arteria provocaba una isquemia cerebral que, a su vez, sumía a la persona en un estado comatoso que se aprovechaba para llevar a cabo la cirugía correspondiente. Premonitorio.

Algunos miles de años más tarde (700 a.C.) se tiene constancia de que en Perú se hacía masticar coca con alcalinos para realizar extracciones de piezas dentales. Dormir la boca, el objetivo. Hipócrates (460-377 a.C.) fue el primero en emplear una mezcla de opio con otras sustancias para adormecer a la paciente. A este método se le conocía como “esponja soporífera”.

Denominación con recorrido. Sin embargo, hay que viajar hasta el año 50 para encontrar la primera literatura en torno a la descripción de la anestesia tal y como la conocemos ahora. A cargo del médico griego Dioscórides, los textos describían por primera vez el concepto de anestesia. Desde entonces, no se ha parado de utilizar.

En 1665 se produce otro importante avance. El médico y naturalista alemán Johann Sigismund Elsholtz inyectó una solución de opio para eliminar temporalmente el dolor. Se había logrado camuflar el sufrimiento. Casi 200 años después, en 1842, la anestesia por fin lograba hacerse un sitio “oficial” en la medicina. Ese año, el médico y farmacéutico estadounidense, Crawford W. Long, utilizó éter para dormir a un paciente y posibilitar la extirpación de varias formaciones quísticas en la cabeza.

Lo imposible ya era realidad. A partir de ese momento, la progresión fue brutalmente exponencial hasta llegar a nuestros días. A pesar de que se sigue investigando, hoy podemos contar, gracias a unas excelentes profesionales, con unas anestesias seguras, eficaces y hasta microlocalizadas si así lo aconseja la cirugía. Un avance increíble a la hora de insensibilizarnos frente a un proceso irremediablemente doloroso.

Y en esas estamos. Lo que en el campo médico debe ser saludado, aplaudido y potenciado, se transforma, en el área de lo social, en una pesadilla advertida de forma premonitoria a mediados del siglo pasado por las lúcidas mentes de Georges Orwell, Aldous Huxley, Camilo Berneri o Albert Camus, entre otras.

¿Burda teoría de la conspiración? Pasen y lean… La doctrina del shock aplicada desde las más altas instancias (recomendamos, una vez más, la lectura de la obra del mismo nombre de la periodista canadiense Naomi Klein) ha provocado en todas nosotras una actitud absolutamente contra natura con respecto a lo que estamos padeciendo.

La aplicación del paralizante miedo como eficaz método de letargo y narcosis está surtiendo efecto. Algunas le aplican los sinónimos de nueva no-intervención o posición acomodaticia. Las demás nos apuntamos al confortable no nos afecta.

Sea como fuere, el perverso mecanismo funciona, y a las evidencias hay que remitirse, a pesar de que la corrupción sea -según el barómetro del CIS- la segunda preocupación de las españolas, siendo el paro la primera; incomprensiblemente, no nos sentimos parte afectada.

La corrupción político-empresarial mueve cantidades colosales sin que nadie parezca inmutarse, más allá de magníficas conversaciones de barra de bar, de heroicos posts en Facebook o incendiarios tuits.

Pero poco más. De hecho, los partidos gangrenados por la corrupción siguen siendo los más votados. ¿Increíble? Verifique todos los mapas electorales y lo comprobará. Las cifras marean. Según la nada sospechosa de antisistema Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la corrupción nos cuesta alrededor de 90.000 millones de euros al año, o dicho de otra forma, el 4,5% del PIB.

Voy a reescribir el dato por si a alguna no le ha quedado claro: las prácticas corruptas nos cuestan a las españolas cerca de noventa mil millones de euros al año. Aportada por el “organismo público que promueve y defiende el buen funcionamiento de todos los mercados en interés de los consumidores y empresas” (definición tomada de la página web de la CNMC), la cantidad robada es tan estratosférica que necesita ser llevada a un lenguaje más terrenal.

Según un estudio hecho público, lo que nos roban vía corrupción es cuarenta y cinco veces superior al coste de todos los sistemas sanitarios públicos españoles. Más indicadores. Con los números de la CNMC, Andalucía podría vivir “gratis” tres años y la Comunidad de Madrid también podría estar exonerada de impuestos durante cuatro años.

Sin embargo, la nada más absoluta se instala en nosotras en cuanto a reacción se refiere. Ni la más mínima protesta, ni un atisbo de reprobación, ni una sombra de disconformidad. O tenemos la firme convicción de que el dinero que se roba no es nuestro, o nos hemos tragado integralmente que la corrupción es algo consustancial a nuestro país, como si el gen de robar nos viniese de serie en el ADN.

De locas. Tampoco nos podemos olvidar del falso axioma de que todas las políticas roban y que más vale mala conocida que choriza por conocer. Todas parecen funcionar. Demencial. Usted, como siempre, sabrá lo que más le conviene, pero seguir aceptando sin pestañear este verdadero atraco a mano armada mientras que los recortes nos hunden en la infame miseria es del todo incomprensible.

Llegadas a este punto, no nos queda más remedio que admitir que la anestesia es mucho más que una técnica médica insuficientemente valorada que posibilita que todas las intervenciones estén exentas de dolor. Deberíamos ir admitiendo que la anestesia social que nos están inyectando en el córtex cerebral mantiene nuestros cerebros amorfos.

Deberíamos ir admitiendo que el gas hilarante que absorben nuestras neuronas está inutilizando nuestra capacidad de indignarnos antes las realidades más asquerosas. Deberíamos ir admitiendo por qué las que tanto defienden la libertad de mercado son las primeras en intervenirlo con sus reglas amañadas y sus dados trucados sin que a nosotras nunca se nos ocurra cuestionarlo.

Deberíamos ir admitiendo, finalmente, que cuanto más avanza el tiempo y más fuertes se hacen las corruptas en sus tronos de privilegios, más difícil resulta erradicar estas conductas mafiosas.

Una cosa parece clara: una vez demostrada la extrema eficacia de este éter 2.0, el siguiente paso será subir la dosis para que nos traguemos que, en el fondo, los campos de concentración no son tan malas opciones como se desgañitan algunas en advertirnos. Eso sí, franqueada esa frontera, las actuales cadenas le parecerán toda una bendición. Nada más que añadir, Señoría.

Plaza de África, dejadla como está…

Parece que aquellos que sienten la nostalgia como una llama que arde dentro de sus corazones, columbran las llegada de las cigüeñas y las golondrinas como unas aves salidas de sus propias almas que regresan todos los años a sus origines. Nosotros nacimos en los callejones que rodeaban a la plaza de África, tenemos marcada la impronta de ese paisaje, así que pase mil años. Y, nos sentimos como golondrinas que vuelan cada año a anidar bajo las balconadas del ayuntamiento.

Y, este bajar al Estrecho y regresar constante cada primavera a nuestros paisaje ancestral de nuestros recuerdos, semeja el viaje que a través de los años siempre realizan los pájaros a la plaza de África, como un referente atávico de nuestra propia existencia.

Si bien fueron desapareciendo bajo el peso de la piqueta y en nombre de la modernidad, aquel barrio del Asilo de callejones y de patios llenos de un costumbrismo castizo, que como blancas nubes de luz enjalbegaban las mujeres en los meses de abril y mayo. El dédalo de laberínticas callejuelas, placitas y patios de este barrio del Asilo constituía un conjunto paisajístico urbano único, que nos traslada a la Ceuta primigenia entre el puente Cristo y el puente de la Almina.

«Preferimos que se invierta el coste total de esta obra a realizar de forma más racional en diferentes barrios»

Con su destrucción y así mismo del vetusto edificio de la Casa Misericordia -sucursal de la de Lisboa-, se perdieron para siempre las raíces y la identidad de aquella evocadora Ceuta, habitada en cada esquina de cada callejuela, de cada patio, de cada placita, de auténticos sueños de leyenda que los siglos fueron conformando como el mejor patrimonio de pertenencia a una ciudad, y aun entorno determinado entre las aguas azules del Estrecho y la agigantada altura granítica del siempre vigilante Atlas.

El recinto de la plaza tuvo pocas modificaciones desde los días de la niñez en que el lugar se significaba por ser el centro de nuestros juegos y correrías, que cada día empezaba y concluía al pie mismo de las verdes barandas que daban con los naranjos amargos de las puertas del Bar Sin Nombre y del ayuntamiento.

También conocimos los paseos centrales que aún no se hallaban enlosados, sino batidos de tierra negruzca y parda, donde jugábamos con las fichas de las botellas de cerveza África Star y la de refrescos Kist y Frutchampagne, meterlas con buen tino en un hoyo ahuecado en la tierra. O, a la perra gorda (10 céntimos), donde los más adiestrados con la experiencia diaria, lograban colmar a pleno de una tirada.

En el otro extremo se situaba la catedral, el parque de Artillería y la famosa torre del reloj, la Comandancia General Militar, y el cuartelillo de arcos de las oficinas de reclutación y pagaduría que limitaba con la plaza-tribuna de González Tablas -donde se presidía los desfiles-, y la iglesia de la Virgen de África.

Y, finalmente, podemos apuntar el aire místico y solemne de la plaza, cuando el campanario de la catedral hacía voltear las campanas, dejando en el ambiente: los ecos metálicos de los sones, que como estallidos de vida, hacían volar en estampidas a los pájaros que dormitaban en las ramas de las altas araucarias.

Dijera el poeta de la rosa: «que no se la toque más», porque ya fue creada por Dios lo suficiente bella y hermosa desde el primer día que abrieron sus pétalos a la luz de la mañana… De igual manera las autoridades del ayuntamiento no deberían tocar más el entorno de este parque ajardinado donde reposan los soldados muertos en las campañas militares de África y ahora descansan en el sueño eterno.

«Advertidos se hallan los políticos al uso, que sin consultar a los ciudadanos ni saber sus opiniones, no se debe acometer ninguna remodelación que afecte al paisaje urbano»

No; no deseamos que se toque más el entorno emblemático de la plaza de África; y, preferimos que se invierta el coste total de esta obra a realizar de forma más racional en diferentes barrios que a todas luces lo están necesitando más.

Podemos apuntar algunos, pongamos: La Almadraba, Los Rosales, Juan Carlos I(“La Pantera Rosa”), Hadú (San José), Manzanera, El Mixto, Villajovita, Benzú, Benítez, la Puntilla, el Recinto, el Sarchal, Maestranza o el Príncipe entre otros…Y, mejor sería destinar el gasto de la remodelación de la antigua calle Misericordia (gran vía) y el entorno de la plaza de África, en rediseñar y construir una frontera del Tarajal donde puedan transitar las personas y las mercancías con la suficiente seguridad para la vida, y no quede colapsada el paso de vehículos y viajeros un día sí y otro también, sin que se vea solución a este problema que está condicionando, sin lugar a dudas y de manera manifiesta, el futuro de la ciudad.

De manera recurrente aquellos que han gobernado la ciudad desde mediados del siglo pasado, han destruido y construido, y vuelto a destruir para a continuación construir… los tres o cuatros km2 del centro de la ciudad, como si Ceuta sólo fuera estos escasos Km2 que van desde el puente Cristo hasta las calles que acceden a la plaza de los Reyes.

Y, bien, sabemos que nuestra capital abarca 19 Km2, -ahora 20 Km2 con los rellenos-; y habría que haber extendido el equipamiento y la renovación urbana hacia otros lugares exteriores que hubiesen dado más dinamismo y más racionalidad a la urbe.

Parece increíble que todo el equipamiento y la renovación se haya realizado exclusivamente sobre el centro histórico: nuevas carreteras bajo las balaustradas de las rondas de las Palmeras y la Marina, nuevo puente sobre el Foso, puerto deportivo, pueblo marinero, casino, parque marítimo, helipuerto, auditorio del Revellín, etc., destrozando todo el castizo centro histórico de su paisaje primigenio, dando como resultado el alejamiento del mar y su lámina azul de los paseos de la Palmeras y de la Marina; y dejando como consecuencia la ausencia de las vistas y el olor a salitre y a mar, que ahora cubre el negro del asfalto y el gris del cemento.

En otras ciudades, pongamos Cádiz, con un casco antiguo esplendido, el centro se ha ido desplazando hacia el extrarradio, dejando intacto el patrimonio cultural del casco antiguo y dinamizando otros lugares de la ciudad.

No ha sido así el caso de nuestra localidad, que no han promocionado otras zonas naturales de expansión, como podía haber sido las zonas altas del Morro y Hadú, proveyéndolas de equipamientos de parques y zonas verdes, que modernizaran e hicieran atractivas y atrayente su habitabilidad; y, abandonado sobre la zona centro la obsesión de tener constantemente que andar destruyendo todo vestigio cultural e histórico que nos dejaron los siglos, para luego, construir nuevos paseos e edificios impersonales y sin ninguna referencia atávica que nos identificara.

Téngase, por tanto, advertido los advenedizos políticos de nuestra capital, de la falta de rigor y de despilfarro de las obras a acometer; porque sin ir más lejos, como prueba y botón de muestra, hace sólo unos días se talaron unos árboles -especie schinus molle (falso pimentero), según la asociación ecologista «Septem Nostra»- que recordaban a los sauces y que daban rica sombra y verdor al bello y castizo rincón de las puerta de la catedral.

Y, denunciamos este bárbaro atentado contra el paisaje clásico y urbano de este magnífico y recoleto rincón; porque parece que los políticos que administran los presupuestos públicos no les alcanza la sensibilidad para anular proyectos inadecuados que eviten la aplicación de ordenes absurdas y antinaturales, pongamos: cercenar la vida de unos árboles sin detenerse a pensar que también son seres vivos; y, que de seguro, no saben ni entienden que con esta brutal tala también matan un paisaje con el que crecimos y con el que nos identificamos como algo nuestro que nos pertenece; y, que de manera natural, fue creciendo como una proyección más de nosotros mismos, en la estampa deseante y deseada de nuestra niñez y nuestra adolescencia.

La vida como un exponente de lugares, de sensaciones, de amor de ciertos rincones entrañables que va hilando el tejido siempre mágico entre el alma de una ciudad y la tuya…

Advertidos se hallan los políticos al uso, que sin consultar a los ciudadanos ni saber sus opiniones, no se debe acometer ninguna remodelación que afecte al paisaje urbano de la ciudad; y menos aún si otros lugares esperan como agua de maño, que sean atendidas de su proverbial y reiterado abandono.

Advertidos se hallan, porque han de saber que, en definitiva, los verdaderos herederos del acervo cultural y el patrimonio histórico de nuestra ciudad son los ceutíes. Y, porque el tan manoseado centro de la ciudad no es una imagen de papel couché, que haya que renovarse ineludiblemente al antojo del titular de turno del ayuntamiento, para que Ceuta esté bonita y glosada su última renovación en las postales de los quioscos; sino para que sea una ciudad donde su belleza y su armonía se repartan por igual por sus plazas, calles, jardines, y su exultante litoral… Podemos estar equivocados y que la razón se encuentre de parte de otros; sin embargo, un pueblo que no debate, que no defiende con orgullo su patrimonio heredado de sus mayores, es un pueblo vencido de antemano y un pueblo sin futuro.

A tal fin, habrá que levantar la voz, paisanos, y defender a Ceuta, la ciudad que se anuncia como un estandarte de luz y de belleza principiando un mar inabarcable: el mar Mediterráneo.

La ciudad que columbra desde la cuesta de un otero el paso de la historia y el término de los siglos… La ciudad de los crepúsculos como rojas amapolas… La ciudad que se ama como a una eterna novia… La ciudad que se alza como una rosa única entre la Mujer Muerta y el Hacho… En definitiva, la ciudad tuya y mía, a pesar de la estulticia de algunos…

Regino Hernández y Migueli Bianquetti, dos ceutíes desconocidos

“Las palabras que dijo Migueli las recordarán los más mayores, esas palabras le convirtieron en un apestado en nuestra noble, leal y marinera”

Hace unos días me enteré que Regino Hernández había nacido en Ceuta. Lo había visto en un informativo de televisión sobre la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno y, para decir la verdad, preste atención porque no me sonaba la especialidad en la que ha logrado una medalla para el deporte español.

Antes de ganar esa medalla en Pyeongchang (Corea del Sur), a bordo de una tabla en la prueba de snowboard, era un desconocido para los españoles y ceutíes. Es la sensación que tengo y creo que no me equivoco. Ganar una medalla olímpica lo ha hecho famoso y ahora existe un especial interés por apropiarse de su identidad, algo que no se esperaba nuestro olímpico.

Agrecimientos desde Andalucía

La primera felicitación vino de la mano de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en la que agradecía al “Andaluz o Caballa” haber llevado “el nombre de Andalucía hasta lo más alto”. Por otro lado, Juan Marín, de Ciudadanos, le daba la enhorabuena diciéndole: “Un nuevo logro para el deporte español y andaluz, y todo un orgullo para tu tierra”.

Unas felicitaciones que han provocado la indignación de algunos ceutíes que reclaman la nacionalidad regional del olímpico, al considerarlo un caballa de los pies a la cabeza, aunque hasta hace unos días no conocían ni a Regino, ni qué era una prueba de snowboard. Lo más importante es de qué región es, no del país.

Origen ceutí

Lo cierto es que este deportista nació en Ceuta y se marchó de bebé a Málaga. Me imagino que este traslado le facilitó practicar un deporte que en nuestra ciudad no existe, porque nieve no tenemos desde que cerró la Fábrica de Hielo del Muelle de la Puntilla. Nuestro olímpico se ha visto sorprendido con tanto “amor regionalista” y ha tratado de cerrar el debate diciendo que cuando celebra un título no piensa en ningún lugar: “Simplemente pienso en mi familia y en mi gente”. Una forma inteligente de agradecer el esfuerzo a las personas que le prestaron ayudada en su carrera deportiva y de cerrar un debate inútil y provinciano.

Esta disputa me trae a la memoria lo que sucedió a un futbolista ceutí que triunfó en el Barcelona y antes en el Cádiz, su nombre Miguel Bernardo Bianquetti, Migueli.

Pasado castrense

Nació en 1951, en la barriada del Hospital Militar, donde se crío y jugó en el O’Donnell, equipo de la barriada. Más tarde se marchó a Cádiz y volvió a Ceuta para prestar el servicio militar en Artillería 30. En ese regimiento se chupó unas pocas de guardias y se bebió un montón de litros de leche Almina, más conocida como Vayavaca, por cierto, desaparecida como la fábrica de hielo.

Los más mayores recordarán unas declaraciones en las que Migueli decía que se sentía de Cádiz y estas palabras lo convirtieron en un apestado en nuestra noble, leal y marinera. Lo que digo es incuestionable, porque en nuestra ciudad no existe ninguna calle, polideportivo, ni creo que se le diera ninguna mención especial. Migueli jugó sólo tres años en el Cádiz, pero le sirvió como trampolín para fichar por el Barcelona, ser internacional con su país y esas declaraciones las haría como agradecimiento a una ciudad que le dio posibilidad de triunfar en el fútbol.

Historia en las calles

Han pasado muchos años y la historia del deporte ceutí la pueden visualizar nuestros hijos en el callejero,  al ver los nombres de los campos de fútbol o las instalaciones deportivas que tenemos.

Sin embargo, a alguien se le ocurrió borrar de la historia de Ceuta a un deportista que nació en esta bendita tierra como consta en su documento nacional de identidad, por cierto, el mismo documento que tiene José Martínez Sánchez, conocido deportivamente como Pirri. Ambos han hecho por Ceuta lo mismo, es decir, nada y nada podían hacer, porque han vivido fuera de nuestra ciudad casi toda su vida.

Agradecimientos de Juan Vivas

Esta semana hemos conocido que el presidente, Juan Vivas, propondrá a Regino Hernández para entregar la Medalla de la Ciudad el próximo 2 de septiembre, día de Ceuta, por el resultado cosechado en las olimpiadas de invierno y haber nacido en Ceuta. No creo que importe mucho si se siente mijeño o ceutí, porque independientemente de cómo se sienta es de Ceuta y eso no lo puede cambiar, pero le recomiendo que diga que se siente caballa para que no le pase como a  Miguel Bernardo Bianquetti, Migueli.

Dice el sabio refranero español que Uno no es de donde nace, si no de donde pace. Yo sólo me siento español y espero que nadie se ofenda.

El Centro Asesor de la Mujer reedita su campaña contra la violencia machista en bares

La campaña se ha realizado en colaboración con la Cámara de Comercio, que se ha encargado de informar a los empresarios y de repartir el material

El Centro Asesor de la Mujer, adscrito a la Consejería de Sanidad, Servicios Sociales, Menores e Igualdad, ha reeditado la campaña de concienciación ciudadana y de rechazo social a la violencia contra las mujeres con la distribución de servilletas  entre las empresas del sector de la hostelería de la ciudad, básicamente bares y cafeterías, para su difusión.

La campaña se realiza en colaboración con la Cámara de Comercio que ha sido la encargada de informar y distribuir las mismas entre los empresarios. Las servilletas llevan impreso los lemas No más violencia contra las mujeres y No estás sola. ¡Te vamos a ayudar, además de otra información, como el teléfono de atención a las víctimas (016).

En la distribución han participado las empresas J. Mavi, S.L., Chapela Ceuta Distribución, Weil 2000 Ceuta, S.A.L. Distribuciones Santos y Almacenes Bentolila, S.L.

La sensibilización es crucial en la lucha para la erradicación de la violencia contra la mujer por el mero hecho de ser mujer y sobre esa realidad, el CAM ha retomado esta campaña, con la que difunden mensajes concisos de rechazo de la violencia y de apoyo a quienes la sufren e información relevante para las víctimas y para la sociedad en general.

No menos importante es también para la Consejería la colaboración e implicación del sector empresarial en esta iniciativa, porque con su receptividad ante la invitación a participar y su colaboración haciéndolo muestra su firme rechazo a este tipo de violencia. Se considera una iniciativa innovadora y que incluye la colaboración de entidades privadas en las actuaciones necesarias para combatir esta lacra social, en la idea de aunar los esfuerzos.