Carta a los Reyes Magos

Parece que está de moda que las instituciones escriban cartas a los Reyes Magos. El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) también lo ha hecho, a ver si ellos toman más conciencia que los responsables de la Sanidad y Educación que aunque “no magos” pueden hacer que los deseos y necesidades se hagan realidad.

En esa carta pide principalmente salud para todos, para que de esa forma no se tenga necesidad de acudir a los colapsados servicios de salud y no tengan que ponerse en manos de unos profesionales que dan lo mejor de sí mismos, aunque estresados y sobrecargados de trabajo a causa de la deficitaria plantilla existente generalmente.

Pero también pide sentido común, responsabilidad y sobre todo empatía  para que esos responsables de la Sanidad y la Educación, dejando de lado, no se sabe qué otros intereses, se pongan en la piel de los profesionales Técnicos en Cuidados de Enfermería y vean la necesidad de hacer justicia con ellos que llevan tantos años luchando por una formación de Grado Superior y, sobre todo, porque tomen conciencia del papel tan fundamental y necesario que desarrollan en el propio sistema.

Un papel que, aunque reconocido por todos aquellos que alguna vez han tenido la necesidad de que los cuiden en un hospital, no lo es por quienes tienen la obligación de valorar y optimizar los recursos que se pagan con el dinero de todos.

Es la profesión de “cuidar a los enfermos” una profesión dura, como la que más, por el grado de implicación emocional que conlleva, por eso a quienes corresponda valorarla, tanto en la dimensión formativa como en la profesional, deberían poner más empeño en cuidar “un poco más” a los que de verdad dedican su vida a cuidar “de los demás”, pues tarde o temprano todos estamos o estaremos en manos de estos sufridos profesionales que también la noche de Reyes Magos, como todas las noches, estarán de guardia pendientes por si algún ser querido de cualquiera de nosotros necesita de su atención por una mísera remuneración que les dan.

Las peticiones de los Reyes

Un año más nos encontramos en la festividad de los Reyes Magos. Serán muchos los niños que habrán dormido mal o que habrán soñado con esos juguetes que les habrán dejado junto al árbol de Navidad. Serán momentos mágicos los que se habrán vivido en muchos hogares ceutíes esta mañana. Anoche se vivieron las dos cabalgatas, las de la barriada San José y la del centro.

A pesar del adelanto, como consecuencia de la amenaza de lluvia, desde la misma Plaza de Maestranza hasta la puerta del Palacio de la Asamblea fueron miles de ceutíes los que se dieron cita para seguir una cabalgata multicolor.

Donde además, después de muchas peticiones durante los últimos años, quien hacía de Rey Baltasar si era una persona de color. Confiemos en que todos los deseos que íntimamente hayamos pedido a los Reyes Magos se cumplan a lo largo de este año y además con una cuestión que está siendo básica para esta ciudad, como es el arreglo de la sit uación en la frontera del Tarajal.

Que 2018 sea el año en que las medidas que se tomen, porque alguna vez deberán tomarse, nos traigan satisfacciones al menos en ese campo. Porque aunque algunos no se den en Ceuta, nuestra ciudad se está jugando mucho.

La Pascua Militar, máxima expresión del protocolo castrense

Una escuadra franco-española se midió al ejército británico


Sin lugar a dudas, Su Majestad el Rey Carlos III, queriendo servir a la milicia con una prueba magna de su singular estima, dispuso que en la Solemnidad de la Adoración de los Reyes Magos, los Virreyes, Capitanes Generales, Gobernadores y Comandantes Militares, congregasen en Su Real Persona a los Jefes y Oficiales de los Ejércitos de España, para que en lo sucesivo dicha festividad se reconociese como la Pascua Militar.

Un legado instaurado en la remota Epifanía del Señor en 1782, que desde entonces, prosigue intacto entre la más elogiada usanza castrense, aunando nobles tradiciones, implícitos simbolismos e historias memorables.

Integridad y condescendencia consabida, para dar cumplimiento a una solicitud en réplica al Saludo de S.M. el Rey Felipe VI con la nuestra, ratificando la lealtad incondicional ante el Jefe Supremo del Estado, como la fuerza de los valores que configura la forma de ser y proceder.

Precisamente, en respuesta al año finalizado y al recientemente inaugurado, surge la inspiración de emitir empeños de paz y prosperidad para los tiempos venideros, encauzando nuevas tareas, enfoques o cambios y por qué no, aquellos propósitos que quedaron pospuestos.

Una efeméride como la conmemorada en esta mañana, que nos remonta a los primeros destellos de un día 6 de enero.

Aquella víspera una escuadra franco-española constituida por cincuenta y dos navíos y unos ocho mil Infantes de Marina, comenzaron a batirse en las inmediaciones sur de la bocana del puerto de Mahón, cañoneando el Castillo de San Felipe, donde guarecido se atinaba el ejército británico.

Una fortificación conformada por cuatro baluartes, unidos con cuatro cortinas y rodeada por un estrecho y profundo foso excavado en piedra, provocaría que tanto españoles como franceses asediaran esta posición.

Acometidas que persistieron sin pausa, hasta que finalmente el 5 de febrero, los ingleses hicieron ondear la bandera blanca y se entregaron a las fuerzas franco-españolas, dispuestas por el Duque de Crillón. De lo acontecido que ha quedado rememorado en páginas gloriosas, serían apresados más de tres mil hombres entre Soldados y Oficiales, como un Mariscal de Campo.

Preámbulo inédito de casi dos siglos y medio de agitada historia, con los que S.M. Carlos III, aleccionó y disciplinó a conciencia la ceremonia de la Pascua Militar.

Para ello, S.M. condecoró la audacia alcanzada en la línea de combate, confiriendo numerosos ascensos en el empleo, como la admisión en Órdenes Militares. Sin desmerecer, la revelación que hizo saber en reconocimiento a quiénes ofrendaron honrosamente su vida por la causa.

Acto que en nuestros días se contrasta retornando con sus rasgos distintivos, en cuyo formalismo S.M. el Rey felicita y a su vez recibe la enhorabuena de la familia castrense, para desencadenarse la concatenación de principios y virtudes que se enaltecen para orgullo de los españoles.

Pascua Militar que ha quedado ataviada de originalidad y primor, donde se divulgan códigos de conducta y se expanden conceptos de honor, acordes a la esencia de la carrera de las armas que es intrínseca a la fe de los valores que defiende.

Celebración fortalecida con el aliento del empeño democrático, adherida a la disponibilidad ilimitada de la Defensa Nacional.

Oportunidad de peso para interpretar reflexivamente el entorno geopolítico que nos acecha, o la valoración de la alta representación de fuerzas españolas en operaciones humanitarias, o las innovaciones organizativas o de otra índole en el paradigma de los Ejércitos, o el alcance de la industria de defensa, entre otros.

Pero también, es una fecha crucial en la que irremediablemente se paran las agujas del tiempo, ponderando con conocimiento de causa el periodo ya expirado en el que afrontamos con ambición un nuevo ciclo.

Al hacerlo, es inevitable obviar las emociones vividas, como los intervalos espinosos que nos han acompañado en estas últimas etapas. No olvidando ni mucho menos, el tratamiento preceptivo o el punto de vista de las muchas misiones emprendidas.

Toda vez, que con la brillantez que caracteriza la praxis de la Pascua Militar, SS.MM. los Reyes presiden este ceremonioso ofrecimiento, dándose inicio en el Palacio Real con una recepción oficial, con el que se pretende rememorar el aniversario previamente relatado.

Por tal motivo, esta solemnidad congrega a ilustres personalidades del Estado como el Presidente del Gobierno, la Ministra de Defensa, el Ministro del Interior y los Jefes del Estado Mayor de la Defensa, de los Tres Ejércitos y la Guardia Civil, así como los máximos representantes de las Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo y de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil y Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria.

«Una efeméride como la conmemorada en esta mañana, que nos remonta a los primeros destellos de un 6 de enero”


Quedando engrandecido en gesto protocolario, donde Sus Majestades tras los saludos de rigor en la Plaza de la Armería, recibir los honores de ordenanza, interpretarse el Himno Nacional y la salva de 21 cañonazos, S.M. el Rey Felipe VI pasa revista a las fuerzas en formación de la Guardia Real.

Una vez consumados los honores regios, SS.MM se encaminan a la Saleta de Gasparini, recibiendo la reverencia soberana de las comisiones presentes, para posteriormente trasladarse al Salón del Trono y quedar envueltos de la majestuosidad que define este simbólico lugar, que instantes después, será testigo de la imposición de recompensas militares, como de las alocuciones de la Ministra de Defensa y de S.M. el Rey Felipe VI.

Es de subrayar, que la ornamentación de este emblemático rincón, perdura incólume desde el reinado de Carlos III.

Así, en la bóveda del techo en la que Tiepolo describió magistralmente la Alegoría de la Monarquía Española, se refunde el dosel de terciopelo que arropa a dos tronos de talla esplendorosa, custodiados por dos leones de bronce que Velázquez trasladó desde la capital de Italia en el año 1650.

Un conjunto decorativo que encarna con minuciosidad el recorrido histórico de la Casa Real. Amén, de lo dispuesto para que en este día SS.MM. no ocupen el trono, como asimismo, lo concretó durante su reinado el Rey emérito Juan Carlos I. Aspecto admirado e íntegro por parte de la Monarquía Española, que no se enaltece por encima del pueblo, sino que se manifiesta sencillamente al servicio de todos.

Paralelamente a lo que acontece en la Capital del Reino, como en otros tantos lugares de la geografía española, se reproduce al detalle en la estampa que con encanto aguarda a la Ciudad Autónoma de Ceuta.

«Es de subrayar, que la ornamentación de este emblemático rincón, perdura incólme desde Carlos III”


Una Imagen sinónima de un territorio abocado a ser parte tradicional del ethos militar, que trasciende a los intereses individuales de sus miembros, bajo cuya coraza se promueven virtudes como la disciplina, el espíritu de sacrificio o el honor.

Una superficie en el que hoy como ayer se honran mandatos modélicos, decálogos ejemplares, credos virtuosos e idearios intachables, puestos en común para acrecentarse con orden y sin tregua en el dietario de los Ejércitos de España.

Espíritu castrense puramente refinado, hoy escenificado en Su Excelencia el Comandante General y Comandante Militar de Ceuta don Javier Sancho Sifre, en representación de S.M. el Rey, a quién le acompaña los Jefes y comisiones de la Unidades, Centros y Organismos, como las primeras autoridades civiles y de otras instituciones locales, quiénes con su asistencia dan lucimiento y notabilidad, como legitimación al aliento y atención reconocidas, en el deber incondicional de las responsabilidades diarias de los efectivos de las Fuerzas Armadas.

Pero ahora, es el Salón del Trono del Cuartel General de la Comandancia General de Ceuta, quién hospeda la tradicional recepción de la Pascua Militar, al igual que lo hace la Casa Real, para portar la consigna protocolaria con el rigor que le caracteriza.

Tradición que persiste intacta en nombre de la primera autoridad militar de esta Guarnición, transmitiendo a los integrantes de sus Fuerzas, los saludos y felicidades más sinceros, con virtuoso espíritu de adhesión y consagración.

Itinerario encomiable que inicialmente nos apresta a una parada frente a la fachada del Cuartel General de esta Comandancia, donde las Unidades desfilan con la marcialidad y la cadencia que les caracteriza, para hacer liturgia de una historia que se sublima ante la aclamación del público que le acoge.

Evidencia de tributo, honestidad y puros sentimientos de los que con desvelo se consagran a España, como muestra del deber inquebrantable.

Todo ello, a pesar de las innumerables amenazas globales concadenada a múltiples laberintos regionales, como el terrorismo mundial, el tránsito de personas que surcan desesperadamente el Mar Mediterráneo, las irrupciones cibernéticas, la delincuencia o el crimen organizado entre otros, esparcen la devastación de escenarios ciertamente escabrosos a los que debe hacer frente el Ejército.

Un planeta desangrado a toda costa por las contiendas o catástrofes humanitarias, o las disputas por la paz y la estabilización, irremisiblemente se extenúa al otro lado de nuestros límites fronterizos. Siendo consecuente, que la evaluación en el análisis y gestión de los riesgos reales, forman parte de la seguridad de nuestros aliados y que si se induce a la paz, se debe potenciar la consabida estabilidad.

Obligatoriamente, ante la disposición de fortalecer esta estabilidad, se hace necesario la contribución internacional en el aspecto de la seguridad.

Elementos en los que habría que incidir en el pulso que se contrae tras los cambios producidos. Especialmente, los afines a las estructuras orgánicas que exigen voluntades de adaptabilidad.

Una lectura de extremas dificultades a los que habría que acogerse a la herencia que promulga valores cívicos indestructibles y virtudes de amor a la Patria, fidelidad, templanza, compromiso y espíritu de abnegación.

De manera, que ya pocos sospechan que la efectividad, preservación e innovación de los Ejércitos, forman parte de una tarea inexcusable en aras de las sociedades democráticas.

Así lo pronunció S.M. el Rey Felipe VI en el discurso de la Pascua Militar del año 2017: “Las armas tienen por objeto y fin la paz, esa paz por la que vosotros veláis en silencio”.

Matiz con el que Su Majestad no sólo hacía referencia a la paz en áreas de combate en las que concurrían fuerzas españolas, sino que ponía el acento a la paz proveniente de la efectividad de un régimen político en el que se salvaguardan los derechos y libertades de la ciudadanía.

Literalmente expresó: “Todos los días del año y sin bajar la guardia, proporcionáis y garantizáis esa seguridad en nuestros espacios de soberanía”. Territorios que no se topan más allá de los límites de España, sino del mismo modo, entre ellos.

De ahí, que el Monarca hiciera hincapié en la excelente labor que libran las Fuerzas Armadas ante las embestidas terroristas. Una lucha cuya superación real supedita tanto la opresión como el castigo allegado por el menoscabo de las libertades básicas.

Ése es hoy por hoy el encargo crucial y me atrevería a declarar crítico de los pueblos demócratas, “la protección de la libertad”. Un valor que no queda garantizado con falacias, sino inexcusablemente, con la pesquisa de enormes renuncias de quién lo entrega todo en beneficio de la causa.

Por eso al conmemorar la festividad de la Pascua Militar, se aviva la trascendencia que resulta para toda una nación el afianzamiento de sus Fuerzas Armadas. Hombres y mujeres herradores de valores democráticos, defensores de los derechos humanos que están bajo la amenaza inminente de la violencia, hoy postulados a la preservación de la pacificación, a donde quiera que se les mande.

Institución Castrense como cuestión consustancial a sus raíces, siempre desbordada de labores encaminadas al aprendizaje, doctrina e instrucción, como regla capital para ser solícita ante el servicio minucioso y delicado que se le requiere. Con indudables inquietudes en el campo profesional, porque su razón de ser le confiere un alto precio, como es la vida por la defensa de nuestro territorio.

Trabajadores infatigables afanados sin descanso en el reconocimiento de la seguridad, tanto en las aguas recónditas de los océanos y los mares, como en los cielos indefinibles y en la tierra inabarcable.

A la par, celosos ante el deber de estar incesantemente facultados y en condiciones de aportar respuestas comedidas, como comprometidos con la encomienda de encarar junto a las herramientas del Estado, la atención que merece el País cuándo y dónde sea preciso.

Sin embargo, ante las complejidades que discurren y que avanzan en el devenir de los acontecimientos, el Ejército se adecua esmeradamente a un riguroso proceso de optimización y empuje proporcionado. Por eso, no dejan de mirar ni un solo instante a los Soldados de todos los tiempos, que los dignifica con su buen hacer.

Soldados de España que testimonialmente ofrecen cada momento aquel juramento inextinguible a la Corona y a la Nación, propagándose más allá de los años servidos en activo, de lo que taxativamente, doy fe.

Tampoco puede quedar en el olvido, la evocación afectuosa dirigida a los que se atinan ejerciendo misiones en operaciones internacionales, contando con una amplia participación expedicionaria española que contribuye al mantenimiento de la paz y la seguridad.

«Institución castrense como cuestión consustancial a sus raíces, siempre desbordada de labores encaminadas al aprendizaje”


¡Nuestro más efusivo cariño y admiración, por el esfuerzo realizado que es ilimitado!

Y cómo no, esta jornada nos traslada al hilo conductor de inmensos sentimientos patrióticos, con un afectuoso reconocimiento de gratitud a los compañeros fallecidos en ese ejercicio callado y reservado, rubricado con el respeto vocacional.

¡Reposen en paz y resplandezca para todos la luz eterna que no tiene fin!

En definitiva, tras cumplirse 236 años desde que Su Majestad el Rey Carlos III estableciera la Pascua Militar, incorporamos el concepto de amor y servicio renovado, hoy redoblados con el espíritu de cuerpo, fruto de la solidaridad que predomina en la gran familia de los Ejércitos de España.

Pues, como vehementemente indica las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas, dentro del privilegio que hemos de otorgar a los valores morales arraigados en sanas costumbres, hoy confiado en el precepto que hemos de aceptar como norma de vida en el servicio y defensa de la justicia, la reconciliación y la libertad.

El Consejo Escolar del Estado pedirá al MECD que mejore la Educación Infantil en Ceuta

En su nuevo informe anual reclamará más profesionales para atender al alumnado de menor edad


El ‘Informe 2017 sobre el estado del sistema educativo’ que el Consejo Escolar del Estado publicará durante este mes de enero insistirá al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD) en que, con el fin de “mejorar la escolarización en el Segundo Ciclo de Educación Infantil” incorpore a los centros sostenidos con fondos públicos de Ceuta y Melilla “de forma generalizada” a “otros profesionales que puedan dar respuesta adecuada a las necesidades sanitarias, higiénicas y asistenciales que se produzcan entre el alumnado de menor edad”.

Según las fuentes consultadas por este periódico, la llamada de atención parte de que “una vez conseguida la plena escolarización en una etapa voluntaria, el siguiente objetivo debe ser avanzar en la calidad a fin de garantizar la escolarización de los niños en óptimas condiciones”.

Todas las comunidades autónomas y la ciudad autónoma de Ceuta consiguen ya (con datos cerrados del curso 2015-2016) escolarizar a más del 90 % de la población de 3 años”. Sin embargo, Melilla presenta una tasa neta de escolarización a los 3 años del 80,4 %, más de dos puntos inferior al dato correspondiente al curso académico anterior.

Con cifras de escolarización superiores al 90 % en un nivel de escolaridad voluntaria, para el Consejo Escolar del Estado “se puede afirmar que técnicamente existe plena escolarización de este nivel educativo, si bien es objeto de estudio el caso de Melilla, que no solo está muy por debajo del resto, sino que incremente dos puntos la diferencia con respecto al año anterior”.

También se instará al Ministerio a “que amplíe la oferta de plazas públicas en los dos ciclos de Educación Infantil”, ya que “la baja escolarización, el elevado número de estudiantes por aula y el hecho de que una parte de este alumnado cuenta con lengua materna específica” (dariya y tamazight respectivamente en Ceuta y Melilla) recomienda “una atención específica con más medios y cupo de profesores”.

Más plazas y más docentes para las aulas de Educación Primaria


El Consejo Escolar del Estado también va a recomendar al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD) que “amplíe la oferta de plazas públicas y el cupo de profesores en Educación Primaria” en las ciudades autónomas “para reducir el altísimo número de alumnado por aula (en lo más alto de todos los ámbitos territoriales), valores superiores a cursos anteriores sabiendo, además, que parte de este alumnado cuenta con lengua materna específica (dariya y tamazight respectivamente) que debería recomendar una atención específica con más medios y cupo de profesores”.

Para el Consejo Escolar del Estado, que ya ha cursado peticiones similares en el mismo sentido año tras año a la Administración competente, los indicadores sociales y educativos de Ceuta y Melilla “presentan carencias muy significativas”, entre otras cosas porque el número medio de alumnos por unidad en Educación Primaria en las ciudades autónomas fue, con datos del curso 2015-2016, de 27,0 y 28,2, respectivamente, “valores por encima de la media nacional que fue del 21,9 y de la UE-22 que fue del 19,8”.

Las ciudades de Ceuta y Melilla están en la cabeza de esta clasificación y por si fuera poco, adicionalmente “el número de alumnos por profesor en las dos ciudades autónomas” también se encuentra entre “los más elevados”.

El comandante general preside los actos con motivo de la Pascua Militar

Habrá una parada militar ante la fachada de la Comandancia General y luego el discurso en el Salón del Trono


Hoy sábado día 6 de Enero, a las 11:45 horas, con motivo de la tradicional celebración de la festividad de la Pascua Militar, instaurada por el Rey Carlos III en 1782 para conmemorar la recuperación de la isla de Menorca de manos de las tropas inglesas, tendrán lugar una serie de actos conmemorativos.

En primer lugar, una parada militar en la Plaza de África en la que participarán: Escuadra de Gastadores de la Unidad Logística nº 23 (ULOG-23), Banda de música del Regimiento de Caballería nº3, Unidad de música del Batallón de Cuartel General de la COMGECEU y una Compañía de Honores formada por una sección del Regimiento de Caballería nº3, una sección del Grupo de Regulares “Ceuta” nº 54 y una sección del Tercio “Duque de Alba” 2º de La Legión. Asimismo participarán los guiones de las unidades de la Comandancia General de Ceuta y USBAD.

A continuación, a las 12:00 horas, una recepción en el Salón del Trono del Cuartel General de la Comandancia General de Ceuta, durante la cual se procederá a la imposición de condecoraciones al personal acreedor de dicha distinción y acto seguido el comandante general realizará una alocución en la que transmitirá la felicitación de S.M. El Rey y realizará un repaso de las actividades que se han desarrollado a lo largo del último año y avanzará los principales objetivos para éste.

Presidencia


Los actos serán presididos por el comandante general de Ceuta, Javier Sancho Sifre, que ostentará la representación de S.M. el Rey, al que acompañarán los Jefes y comisiones de las Unidades, Centros y Organismos de la plaza. Con anterioridad, cuando el comandante general llegue a la Plaza de África le darán las novedades y a continuación pasará revista a las tropas que forman delante de la Comandancia General. Así mismo se espera la presencia de las primeras autoridades civiles de la Ciudad Autónoma de Ceuta y de otras instituciones.

Tragsa contará este mes con la encomienda de Claudio Vázquez

El Consejo de Gobierno ha analizado las encomiendas de gestión con las que cuenta Tragsa


Para este próximo mes se espera la encomienda para la obra de Claudio Vázquez que tiene un coste aproximado de unos cuatro millones de euros y que supondrá una verdadera modernización de esta vía que va desde el Cuartel González Tablas de Regulares hasta la barriada de Juan Carlos I.

Además, también se harán cargo de la reconversión del antiguo colegio José Acosta que será a partir del curso que viene un instituto únicamente de Educación Secundaria Obligatoria. Ya tienen en su poder la de la Gran Vía o la del polideportivo Díaz Flor, junto con obras en la playa de la Ribera.

El nuevo Reglamento de la Asamblea regulará fórmulas de voto telemático

Facilitará la participación no presencial en casos de baja tras embarazo o por enfermedad grave


El nuevo Reglamento de la Asamblea contempla en su último borrador la posibilidad de que “en los casos de embarazo, maternidad, paternidad o enfermedad grave en los que, por impedir el desempeño de la función asamblearia y atendidas las especiales circunstancias se consideren suficientemente justificadas”, la Mesa de la Asamblea podrá autorizar en escrito motivado para que los diputados en situaciones que les impidan acudir al Salón de Plenos del Palacio autonómico “emitan su voto por procedimiento telemático con comprobación personal en las Sesiones Plenarias en aquellas votaciones que, por no ser susceptibles de fragmentación o modificación, sea previsible el modo y el momento en que se llevarán a cabo”.

A tal efecto y con carácter previo el diputado tendrá que cursar un solicitud mediante escrito dirigido a la Mesa de la Asamblea “precisando, en su caso, las votaciones y el periodo de tiempo en el que podrá emitir el voto mediante dicho procedimiento” no presencial. En todo caso, el voto telemático emitido deberá ser verificado personalmente mediante el sistema que se establezca por la Mesa y obrará en poder de la Presidencia de la Asamblea “con carácter previo al inicio de la votación correspondiente”.

Igualmente, para los casos mencionados la Mesa podrá autorizar “cualquier otra forma de votación no presencial tales como la videoconferencia u otros sistemas técnicos adecuados”.

Con esas salvedades, el nuevo Reglamento mantiene que los diputados tienen el derecho y el deber de asistir a las sesiones del Pleno de la Asamblea y de las Comisiones de las que formen parte y a la Junta de Portavoces, en su caso, “salvo causa justificada”.

En este sentido, estipula que quienes falten a un Pleno deberán presentar escrito justificativo ante la Secretaría del Pleno “antes del siguiente Pleno Ordinario a celebrar desde que se produjo la ausencia”.

La falta de asistencia “injustificada y reiterada” producirá la pérdida de la compensación económica a que tienen derecho los parlamentarios autonómicos y también podrá conllevar la imposición de sanciones: multas de hasta 90 euros y suspensión de funciones hasta dos meses.

Cada Grupo, con “al menos” una persona de apoyo


El borrador del nuevo Reglamento establece que los Grupos con representación institucional contarán con “un local para sus reuniones y trabajos”; “una subvención para gastos de funcionamiento compuesta por una cantidad fija y una variable en función del número de diputados”; y “una dotación de recursos humanos incluidos en la plantilla de empleados eventuales como personal de confianza elegidos o elegidas libremente por los Grupos y nombrados por el presidente”.

Dicha dotación “será de al menos una persona” aunque ahora no baja de tres y “se fijará por Acuerdo Plenario oída la Junta de Portavoces”.

El tiempo de espera medio para una consulta especializada en Ceuta, 36 días

Casi el 70% de los pacientes tiene que aguardar en la ciudad más de dos meses para que le vea un especialista


Los ceutíes deben esperar una media de 36 días, algo más de cinco semanas, para acudir a una consulta de Atención Especializada del Sistema Nacional de Salud. Según los datos que ha publicado el Ministerio con números cerrados a fecha 30 de junio, solo en el País Vasco (20 días), Melilla y Baleares (29) y Madrid (32) los pacientes deben tener menos paciencia. En Andalucía la espera media es de 52 días.

Por especialidades, la espera más larga se da en Ceuta en Cardiología (59 días, casi dos meses). Inmediatamente por detrás se sitúan Dermatología (48 días), Neurología (46), Oftalmología (42), Urología (39) y Ginecología y Digestivo (35). Las esperas más breves son en Cirugía General y del Aparato Digestivo (4 días) y en Traumatología (19).

Una de las peores tasas del país


Eso en tiempo medio de espera. Si se atiende el “porcentaje de pacientes que esperan más de 60 días”, la tasa de Ceuta es de las peores de todo el país (69,8%), solo por detrás de las ratios de Canarias (84,5%), Cantabria (76,4%) o Castilla y León (75%). Solo en el País Vasco ningún paciente debe esperar más de dos meses.

Por especialidades, más del 90% de los ceutíes que deben pasar por consultas de Oftalmología, Dermatología, Neurología o Urología (98,2%, el peor porcentaje de todas) tienen que esperar para conseguirlo más de ocho semanas.

El derecho de consulta, con aviso por escrito 24 horas antes

El empleado deberá dejar constancia por escrito de las consultas atendidas


El nuevo Reglamento de la Asamblea complicará a los diputados el acceso a la información. Seguirán teniendo derecho “a recibir directamente de los servicios administrativos de la Ciudad la información y documentación necesarias para el desarrollo de sus tareas” y dichos servicios tendrán “la obligación de facilitársela” pero para el ejercicio de derecho de consulta, para “evitar esperas y demoras innecesarias al diputado y al servicio afectado”, deberán comunicar “por escrito” con una antelación mínima de 24 horas “el asunto sujeto a consulta”.

El trámite se podrá cumplimentar “mediante correo electrónico corporativo del área o servicio”.

Pasos previos


Por otro lado, el empleado público que atienda al diputado “deberá formalizar una diligencia de constancia en la que se recoja la consulta realizada”.

El ejercicio del derecho de consulta no estará sujeto a autorización previa pero la expedición de copias “podrá limitarse cuando por el volumen de los expedientes sean de difícil o prolija reproducción y aquellos otros que hagan referencia a datos que afecten a la intimidad o esfera privada de las personas”.

La consulta podrá realizarse en la dependencia donde se encuentre el expediente “sin que pueda, en ningún caso, salir de la oficina documento original alguno”.