García reprocha a Vivas que los espacios para inmigrantes no se habilitaran antes

La ministra de Sanidad cuestionó este jueves la gestión del presidente de Ceuta, Juan Vivas, durante la actual crisis, aunque diferenció sus críticas al Ejecutivo ceutí de la relación de cooperación mantenida con la Consejería de Sanidad.

La ministra aseguró que el trabajo con la consejera Nabila Benzina ha sido cordial y coordinado, pero lamentó que algunos espacios destinados a acoger a inmigrantes no se habilitaran antes.

En concreto, reprochó que los dispositivos para albergar a personas en situación de calle no estuvieran preparados con anterioridad para facilitar su identificación, la aplicación de la legislación de extranjería y la vigilancia epidemiológica.

Según su planteamiento, esta circunstancia habría dificultado la respuesta a la crisis y retrasado la recuperación de la normalidad en la ciudad.

La ministra hizo estas declaraciones después de que la Audiencia Nacional levantara las medidas cautelares que impedían trasladar a las personas que permanecen en la calle al espacio habilitado en la zona del puerto.

ministra-sanidad-monica-garcia-1

La decisión fue valorada positivamente por la responsable de Sanidad, que consideró que permitirá avanzar en el traslado de estas personas a un lugar con mejores condiciones de salubridad y seguridad.

El precedente de 2021

En su intervención, la ministra estableció una comparación directa entre la situación actual y la vivida en 2021, cuando, según afirmó, la Ciudad habilitó espacios para acoger a un número similar de personas de una manera que calificó de más ágil. A partir de esa comparación, sostuvo que la respuesta institucional de la Ciudad durante la crisis actual ha sido diferente.

La ministra afirmó que ahora se han producido mayores dificultades para poner en funcionamiento los dispositivos y aseguró que se han producido obstáculos que, en su opinión, han ralentizado la respuesta.

La responsable de Sanidad vinculó estas dificultades a las directrices de la dirección nacional del PP, al papel de Vox y a la situación política generada alrededor de la inmigración.

Los menores, en el centro del conflicto

El otro gran punto de fricción entre el Gobierno central y la Ciudad es la situación de los menores no acompañados. La ministra señaló que la tutela de estos menores corresponde a Ceuta mientras se encuentran en su territorio y defendió que su traslado a otras comunidades permitiría reducir la presión que soporta actualmente la ciudad.

Según los datos ofrecidos durante la comparecencia, existen 500 plazas de acogida en la península proporcionadas por entidades del tercer sector que podrían utilizarse para estos menores. La ministra reclamó a la Ciudad que facilite los traslados y pidió también a las comunidades autónomas que participen en la acogida.

La responsable de Sanidad dirigió especialmente su llamamiento a las comunidades gobernadas por el Partido Popular. Les pidió que, además de mostrar públicamente su apoyo a Ceuta, habiliten los recursos necesarios para acoger a los menores y contribuir así a aliviar la situación de la ciudad.

ministra-sanidad-monica-garcia-6

Dos vías para recuperar la normalidad

La ministra planteó durante su intervención dos vías para avanzar hacia la recuperación de la normalidad en Ceuta. La primera pasa por trasladar a las personas que permanecen en situación de calle a dispositivos que garanticen unas condiciones adecuadas de seguridad y salubridad.

La segunda consiste en avanzar en el reparto de los menores no acompañados entre las comunidades autónomas. Según explicó, los traslados podrían realizarse mediante acuerdos bilaterales entre la Ciudad y las comunidades receptoras o recurriendo a los espacios disponibles de entidades del tercer sector.

La ministra aseguró que, desde el punto de vista del Gobierno central, el traslado de estos menores constituye la principal medida para aliviar la presión sobre Ceuta. También afirmó que las plazas ya disponibles en la península permitirían avanzar en este proceso si se alcanzan los acuerdos administrativos necesarios.

Cooperación con la Consejería de Sanidad

Pese a las críticas al Ejecutivo de Vivas, la ministra evitó extenderlas a toda la gestión de la Ciudad. Durante su comparecencia destacó expresamente la cooperación con la Consejería de Sanidad y el trabajo realizado conjuntamente durante la crisis.

La coordinación, según explicó, ha permitido desarrollar actuaciones de vacunación y vigilancia epidemiológica, entre ellas la vacunación de más de 3.000 inmigrantes y de los menores que se encuentran en dispositivos bajo tutela de la Ciudad. También destacó el intercambio de información para detectar casos de varicela y tuberculosis.

La propia ministra explicó que se trata de un trabajo en cadena: la Ciudad realiza determinadas actuaciones de detección y seguimiento, mientras los servicios sanitarios estatales participan en el diagnóstico y tratamiento.

La ministra de Sanidad niega colapso sanitario y cifra en 3.000 los inmigrantes vacunados

La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió este jueves que Ceuta mantiene una situación sanitaria controlada pese a la presión derivada de la crisis ocurrida a finales de julio tras la entrada masiva de inmigrantes.

Tras reunirse con la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, y con los responsables de su departamento, destacó la coordinación entre ambas administraciones y aseguró que ya se ha vacunado a más de 3.000 inmigrantes, además de a todos los menores que se encuentran en dispositivos bajo tutela de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

La ministra explicó que los servicios sanitarios mantienen también una vigilancia epidemiológica sobre las infecciones detectadas. Según los datos trasladados durante la reunión, se han confirmado 11 casos de varicela y ocho de tuberculosis, tres de ellos nuevos respecto a los cinco conocidos anteriormente.

ministra-sanidad-monica-garcia-5

Dos de los pacientes con tuberculosis permanecen ingresados y otro se encuentra bajo sospecha. La ocupación hospitalaria se sitúa, según la ministra, en torno al 53%.

Refuerzo de los servicios sanitarios

La asistencia diaria se mantiene en torno a 300 personas, con aproximadamente un 60% atendido en los circuitos de Atención Primaria y un 40% en el hospital. En las urgencias, la ministra señaló que el 95% de los pacientes inmigrantes han recibido niveles de triaje 4 y 5, correspondientes a patologías de menor gravedad, mientras que alrededor de un 5% ha sido clasificado en los niveles 1 y 2, los de mayor gravedad.

El Ministerio sostiene que el sistema sanitario ha sido reforzado con 99 profesionales en Atención Primaria, urgencias extrahospitalarias y servicios hospitalarios.

En Urgencias se han incorporado tres médicos adicionales sobre una plantilla que ya contaba con refuerzos, hasta alcanzar los 25 profesionales, según los datos ofrecidos por la ministra. También destacó el trabajo realizado por los profesionales sanitarios durante estas semanas.

La responsable de Sanidad defendió que estos datos no permiten hablar de colapso sanitario. Aseguró que de los 34 servicios del hospital solo cuatro (Urgencias, Medicina Interna, Pediatría y Medicina Preventiva) han experimentado una tensión especialmente elevada. Según explicó, no se ha suspendido ningún quirófano, consulta ni prueba diagnóstica como consecuencia de la situación.

Debate sobre las camas hospitalarias

Las declaraciones se produjeron después de que profesionales sanitarios cuestionaran públicamente la imagen de normalidad ofrecida por el Ministerio. Algunos médicos habían señalado que existen dificultades para realizar nuevos ingresos sin dar previamente altas y habían cuestionado la contabilización de determinadas camas como disponibles. La ministra respondió que el hospital mantiene aproximadamente la mitad de sus camas libres y que dispone de más recursos y profesionales que antes de la crisis.

Según los datos facilitados durante la comparecencia, la tasa de ingreso de pacientes inmigrantes que llegan a Urgencias se sitúa actualmente en el 1,8%, frente al 6,8% de la población ceutí. En comparación con el mismo periodo del año anterior, se estarían produciendo unos 2,5 ingresos diarios más y atendiendo a unos 75 pacientes adicionales al día en Urgencias.

La ministra reconoció, no obstante, que determinados servicios se encuentran más tensionados y que los profesionales están sometidos también a una importante presión emocional. Por ello anunció un refuerzo de la atención en salud mental, tanto para los trabajadores sanitarios como para la población ceutí.

La polémica con los profesionales

Durante la rueda de prensa también se plantearon las denuncias de médicos que reclaman más personal, un servicio de traducción para facilitar la atención a los inmigrantes y un hospital de campaña.

ministra-sanidad-monica-garcia-3

Algunos profesionales, según las preguntas de los periodistas, aseguran además estar realizando jornadas de hasta 80 horas semanales y han advertido de dificultades para cubrir determinados puestos.

La ministra negó que los datos disponibles indiquen una falta generalizada de profesionales dispuestos a trabajar en Ceuta.

Aseguró que la plantilla orgánica ha pasado de 1.000 a 1.465 trabajadores y que el 95% de las 100 comisiones de servicio solicitadas corresponden a profesionales que quieren trasladarse a Ceuta o Melilla. También destacó que se han incorporado 465 profesionales adicionales, de los que un centenar llegaron durante el mes de agosto.

La comparecencia estuvo marcada igualmente por la polémica sobre los mensajes relacionados con la llegada inmigrantes y las enfermedades.

La ministra calificó de alarmistas y xenófobos los discursos que atribuyen a los inmigrantes la introducción de enfermedades y defendió que la información sanitaria debe basarse en datos. También rechazó las acusaciones de que desde el Ministerio se estén falseando las cifras.

El traslado de los menores

Otro de los asuntos centrales fue el futuro de los menores no acompañados que permanecen en Ceuta.

La ministra defendió que el traslado a la península constituye una de las principales vías para aliviar la presión sobre la ciudad y señaló que existen dos posibilidades: acuerdos bilaterales entre Ceuta y las comunidades autónomas o la utilización de recursos del tercer sector.

Según explicó, existen alrededor de 500 plazas de acogida disponibles en la península que todavía no estarían siendo utilizadas por la Ciudad.

La ministra reclamó especialmente la colaboración de las comunidades autónomas y pidió que aquellas que expresan públicamente su apoyo a Ceuta pongan también recursos a disposición de los menores.

La ministra defendió que la tutela de los menores no acompañados corresponde a la Ciudad de Ceuta mientras permanecen en su territorio.

ministra-sanidad-monica-garcia-2

En cuanto a una posible reagrupación familiar en Marruecos, aclaró que existen expedientes específicos para aquellos casos en los que el menor quiere regresar y su familia también desea su retorno, pero insistió en que se trata de procedimientos que deben tramitarse con las autoridades marroquíes.

Menores y normalización de la ciudad

La ministra situó el traslado de los menores a la península y el alojamiento de las personas que permanecen en la calle como dos elementos fundamentales para recuperar la normalidad en Ceuta. Según sus palabras, alrededor de 500 menores podrían ser trasladados si se alcanzaran los acuerdos necesarios con las comunidades receptoras.

Durante su intervención, la ministra también agradeció la solidaridad de la población ceutí y reconoció que la llegada masiva de personas ha alterado la vida cotidiana de la ciudad. Al mismo tiempo, defendió que la respuesta institucional debe garantizar los derechos humanos y la dignidad de los inmigrantes.

La jornada dejó así un doble mensaje: por un lado, el Ministerio sostiene que los servicios sanitarios continúan funcionando sin colapso, aunque reconoce una mayor presión en determinadas áreas; por otro, reclama a la Ciudad y a las comunidades autónomas una mayor participación en la acogida y traslado de los menores para facilitar la recuperación de la normalidad en Ceuta.

Docentes salen a la calle para exigir «seguridad y un protocolo único de actuación ¡ya!»

El personal docente de Ceuta ha ocupado esta tarde la Plaza de los Reyes para reclamar mejoras en materia de seguridad y protección en los centros educativos de la ciudad.

La concentración, convocada a las 19:00 horas por UGT, ANPE y CSIF Educación Ceuta, ha reunido a numerosos docentes bajo varios lemas, uno de ellos: “Protocolo de actuación para la ciudad ¡ya!”.

Malestar entre los docentes

Los participantes han acudido con pancartas en las que han trasladado su malestar por la situación que se vive en las aulas en plena crisis que atraviesa Ceuta.

Entre los mensajes recogidos en la convocatoria de esta concentración se podía leer: “¡Basta de promesas!”, “¡Basta de demoras!” y una de las frases que más ha llamado la atención en Plaza de los reyes: “No se les ve porque no están”.

Este último mensaje responde a las declaraciones realizadas por la ministra de Educación, quien aseguró que la seguridad fuera de los colegios estaba presente, aunque los docentes no pudieran verla.

Trinidad Megías, presidenta de la junta de personal docente de UGT Servicios Públicos, junto a CSIF y ANPE, ha leído un manifiesto frente a Delegación del Gobierno.

En dicho manifiesto recogen que “estamos aquí porque hemos llegado al límite”. Denuncian que, pese a que desde el Ministerio de Educación se prometió seguridad para el inicio del curso, la realidad es otra.

“No está garantizada como debería la seguridad en todos los centros, sus entornos y las rutas de desplazamiento de los escolares que las tienen que hacer solos”, trasladan.

«No se ha reforzado la seguridad»

docentes-salen-calle-exigir-seguridad-protocolo-unico-actuacion-ya-22

“No se ha producido el refuerzo necesario de la vigilancia privada en los centros más grandes y complejos. Seguimos teniendo un déficit de personal de conserjería. Los vallados suplementarios siguen demorándose”, continuaron.

Además, han asegurado que “algunos centros y sus entornos presentan unas condiciones de suciedad, falta de salubridad y desprotección que no podemos aceptar”.

Megías ha recalcado y gritado en Plaza de los Reyes que “Ceuta, su población, sigue sin contar con un protocolo específico de actuación ante una situación de Emergencia”.

“Hoy, 17 de septiembre, los docentes de Ceuta decimos basta”, concluyeron.

Reclaman un protocolo específico para Ceuta

docentes-salen-calle-exigir-seguridad-protocolo-unico-actuacion-ya-29

Durante la concentración, los docentes han reclamado respuestas ante diferentes situaciones que, según las organizaciones sindicales, afectan al funcionamiento y la seguridad de los centros educativos.

Entre las reivindicaciones planteadas se encuentra la falta de garantías de seguridad y protección en los centros y sus entornos, así como el incumplimiento del refuerzo de la vigilancia privada en los colegios de mayor dimensión y complejidad.

También señalan el déficit de personal de conserjería, las demoras en la instalación de vallados suplementarios en determinados centros y problemas relacionados con la suciedad y la salubridad en algunos entornos escolares.

Un protocolo de actuación, necesario

Los sindicatos consideran especialmente necesaria la creación de un protocolo de actuación específico para Ceuta, que permita establecer cómo actuar ante las situaciones que puedan producirse en los centros educativos en plena crisis que atraviesa Ceuta.

La concentración ha servido así para visibilizar el malestar del personal docente de Ceuta con el curso recién empezado, que reclama medidas concretas y respuestas ante una situación que consideran cada vez más preocupante.

Un cuento inacabado

Había una vez una familia que vivía en una casa preciosa, levantada con muchos años de esfuerzo. El padre había trabajado desde joven; la madre había pasado media vida trabajando y también cuidando de los suyos. Poco a poco habían conseguido una casa agradable, con un bonito jardín, algunos árboles frutales y una pequeña piscina de la que todos disfrutaban durante el verano.

No era la casa más grande del pueblo, ni la más lujosa, pero era su casa.

Al ser una casa aislada, tenía el inconveniente de que para cualquier gestión tenían que recurrir a medios de transporte, cosa que llevaban con naturalidad. Les compensaba porque era una casa con mucho espacio en la que tenían una buena calidad de vida.

Pero aquella casa no había aparecido por arte de magia.

El abuelo había trabajado en ella. Los padres habían trabajado en ella. Y ahora los hijos crecían allí.

Cada ladrillo tenía detrás una historia: horas de trabajo, madrugones, facturas pagadas, impuestos, reparaciones y algún que otro sacrificio. Incluso antepasados muy lejanos habían tenido que luchar contra sus enemigos, por defender el terreno donde ahora se levantaba.

No era una mansión. Era, simplemente, su hogar.

Un  día, mientras la familia desayunaba tranquilamente, escucharon un ruido extraño procedente del jardín.

Al asomarse por la ventana, no podían dar crédito a lo que estaban viendo.

Decenas de personas estaban saltando la valla.

Hombres, mujeres, mayores y niños entraban en tropel sin pedir permiso. Algunos corrían, otros gritaban y otros simplemente miraban alrededor como si aquella propiedad hubiese quedado abandonada.

—¡¿Pero, qué están haciendo?! —gritó el padre. Nadie contestó.

En pocos minutos, el jardín dejó de parecer el jardín que conocían. Algunas personas arrancaban plantas; otras pisoteaban los parterres. Alguien había entrado en la piscina con la ropa puesta. Otros utilizaban los juguetes de los niños. Uno de los juguetes apareció partido en dos; otro, con varias piezas arrancadas.

Y cuando la familia descubrió que algunas personas habían utilizado el jardín incluso para orinar y defecar, la madre se echó las manos a la cabeza.

—Esto no puede estar pasando. El padre corrió hacia el teléfono.

—Voy a llamar a la policía.

Pero entonces ocurrió algo todavía más desconcertante.

Por la puerta del jardín aparecieron unos hombres vestidos con chalecos rojos. No parecían sorprendidos por lo que estaba sucediendo. Al contrario: traían cajas de comida, mantas y materiales para levantar unas carpas.

En el pecho llevaban un símbolo:

EL BOTÓN ROJO

—¿Qué hacen ustedes aquí? —preguntó el padre.

—Venimos a ayudar —respondió uno de ellos.

—¿A ayudar? ¡Bien, ayúdenos entonces, estas personas han entrado en nuestra propiedad!

—Son seres humanos —contestó el hombre del chaleco rojo—. Y tienen derecho a vivir.

—¡Nadie está diciendo lo contrario! —respondió la madre—. Pero también nosotros tenemos derechos. ¡Esta es nuestra casa!

—¿Y ustedes quiénes son? —preguntó el padre.

—Somos del Botón Rojo.

—Eso ya lo veo. ¿Qué hacen en mi casa?

—Venimos a organizar la situación.

—¿Y quién les ha dado permiso? Los hombres se miraron.

—La situación requería una respuesta.

—¡Pero esta es mi casa!

Uno de ellos sonrió con paciencia.

—Naturalmente.

—Entonces, ¿por qué están montando tiendas en mi jardín?

—Porque hay gente que necesita alojamiento.

—¡Pues que se vayan a su casa!

– El hombre del chaleco rojo, simuló no haber oído esto último, y se asomó al interior de la casa.

– Tienen ustedes un salón muy hermoso —dijo— aquí se podrían alojar muchas personas.

—¡Aquí no se va a alojar nadie, faltaría más!

– No se enfade —repuso el hombre—, no se hará nada que usted no quiera, pero tendrá que decirnos entonces dónde los vamos a poner.

– Yo no tengo que decirles nada, lo que tienen que hacer ustedes es marcharse, y sacarlos de mi casa.

El hombre del chaleco rojo frunció el ceño.

—Aquí hay sitio para todos, no sea insolidario.

Aquella palabra pareció convertirse en una contraseña.

En cuestión de minutos aparecieron periodistas, funcionarios, activistas y personas que nadie de la familia había visto jamás.

Todos tenían algo que decir.

—¡Hay que proteger a los recién llegados!

—¡Son personas!

—¡Tienen derechos!

—¡Hace frío!

—¡No podemos mirar hacia otro lado!

La madre levantó la mano.

—Perdón, pero nadie está diciendo que no sean personas. Solo estamos diciendo que esta es nuestra casa.

Silencio.

Después, una voz desde el fondo gritó:

—¡Fascistas!

Otra añadió:

—¡Racistas!

Y una tercera:

—¡Privilegiados!

El hombre negó con la cabeza.

—Hace frío fuera. Necesitan un lugar donde dormir y algo que comer. Tendrán que comprenderlo.

—¿Y dónde van a ponerlos?

—Aquí.

La familia se quedó en silencio.

—¿En nuestro jardín?

—Sí.

—¿Y cuándo se irán?

El hombre sonrió con cierta incomodidad.

—Ya veremos.

Poco después llegó la policía, el padre resopló aliviado, los niños saltaron de alegría. Esa alegría duró poco, pues los policías se limitaron a apostarse junto a la valla, como para impedir que alguien intentase entrar o salir. Eran las órdenes que tenían.

Junto a los uniformados venían funcionarios desplazados desde la capital. Explicaron a la familia que la policía no iba a hacer nada, pero que ya estaban seguros, puesto que la policía iba a impedir que entrase o saliese nadie.

– Y por qué no vinieron antes para impedir que entrasen y lo rompiesen todo?, ¿Acaso no los vieron venir? — Dijo el

– Nadie podía prever esto, hay cosas que ustedes no entienden. Ha sido mala suerte.

—Pero no se preocupen, que recibirían una compensación económica.

—¿Una compensación?

—Naturalmente.

—¿Y será suficiente para reparar todo esto?

Los funcionarios se miraron entre ellos.

—Bueno… parte de esa ayuda tendrá que emplearse, lógicamente, en atender a las personas que están alojadas aquí.

—¿Me van a pagar para que yo mismo pague la ocupación de mi jardín?

El funcionario sonrió.

—Ahora lo entiende. — Y se marchó.

Pasaron los días.

Las carpas se multiplicaron.

Ya no eran cinco.

Ni diez.

Eran veinte.

Alguien colocó una mesa.

Después otra.

Luego apareció una cocina.

Finalmente instalaron una ducha.

La familia comenzó a preguntarse si aquello seguía siendo su jardín o si, por alguna razón que desconocían, se había convertido en un pequeño municipio. ¡Incluso habían instalado un mercado en su jardín!

Un domingo, aprovechando la visita de un político del ministerio de Hokupaciones, el padre se atrevió a preguntar de nuevo:

—¿Cuándo se marcharán?

El político respondió:

—No podemos poner fecha a una necesidad humana.

—¿Y si necesitamos nosotros nuestro jardín?

—También tienen que comprender que hay prioridades.

—¿Y quién decide cuáles son esas prioridades?

—Nosotros.

—¿Y quién les ha elegido?

—La gente.

—¿Qué gente?, ¡yo no!…

El político se quedó pensativo.

—Bueno… eso es complicado, no lo entendería. Todo volverá a la normalidad… algún día. Nosotros pagamos al botón rojo para hacer esto, ya lo han hecho otras veces, confíe.

Se percató de que se habían sumado otras organizaciones, que se habían instalado en los mejores lugares de su jardín, y que al parecer también vivían de hacer eso. Traían lujosos vehículos que dejaban desordenadamente en zona prohibida, junto a la valla, incluso delante del garaje de la familia. En los laterales de los coches se podía leer: “Activistas sobre tu terreno”, “Solidarios con tu dinero“ y “Perroflautas sin profesión”.

Cuando protestaban por algo, (motivos no les faltaban, pues perseguían insistentemente al gato, y arrancaban los rosales y demás plantas cuidadas con tanto esmero, entre otras barbaridades…), de entre ellos aparecieron nuevas voces.

—¡Fascistas!

—¡Racistas!

—¡Insensibles!

—¡Estas personas solo buscan una vida mejor!

El padre miró su jardín destrozado.

—¿Y nosotros qué buscamos?, ¿no nos merecemos la vida que teníamos?

Nadie respondió.

Habían pasado toda su vida trabajando para conseguir aquella casa. Habían pagado impuestos, reparaciones, seguros, facturas y todo aquello que nadie veía cuando una casa funcionaba correctamente.

Ahora se les pedía que cedieran su jardín, su piscina y sobre todo su tranquilidad.

Y si preguntaban por qué, la respuesta siempre era la misma:

—Hay que ser solidarios.

Una mañana, por fin, recibieron una noticia que les devolvió algo de esperanza.

Esta vez llegaron ministros procedentes de la capital ¡¡ministros, imagínate!!, incluso uno de ellos con el encargo de solucionar la situación.

La niña sintió curiosidad.

—papá ¿que son los ministros?

—Son personas elegidas de entre lo mejor de la sociedad, y las personas más brillantes y formadas de su ministerio.

La niña, a pesar de que no comprendió del todo la respuesta, se puso a dar saltitos y palmadas nerviosamente.

Y llegaron los ministros.

Coches oficiales.

Escoltas.

Cámaras.

Micrófonos.

La familia volvió a sentir esperanza.

—Quizá ahora sí —dijo la madre.

Los ministros bajaron de los coches y comenzaron a recorrer el jardín.

Preguntaron por las camas.

Por las mantas.

Por la comida.

Por la calefacción.

Por los medicamentos.

Por las condiciones de las carpas.

Después se hicieron fotografías.

Muchas fotografías.

Finalmente, uno de ellos se acercó a la familia.

—Queremos agradecerles su solidaridad.

El padre tragó saliva.

—Nosotros no queremos que nos agradezcan nada.

—¿No?

—Queremos recuperar nuestra casa. El político pareció sorprendido.

—¿Su casa?

—Sí.

—Pero deben entender que vivimos tiempos excepcionales.

—Siempre parecen excepcionales cuando nos toca a nosotros.

El político hizo como que no había escuchado.

—Lo importante es que nadie se quede atrás.

El padre miró hacia el jardín.

—Nosotros ya nos hemos quedado atrás.

El ministro sonrió a las cámaras.

—Hay que evitar discursos de odio.

—¿Decir que quiero mi casa es un discurso de odio?

—Depende de cómo lo diga.

—¿Y si lo digo educadamente?

—Podría ser insolidaridad.

—¿Y si lo digo enfadado?

—Podría ser intolerancia.

—¿Y si no digo nada?

—Entonces será indiferencia.

El padre se quedó completamente desconcertado.

—Entonces, ¿qué puedo hacer?

El ministro le puso una mano en el hombro.

—Sea mejor persona.

Y se marchó.

La niña, ante lo deprimente del espectáculo y lo decepcionante del resultado, volvió a preguntar.

—Papá, ¡¿esto es lo mejor de la sociedad?! Y sin dejarle responder. —¿no hay nadie más?

El padre cerró los ojos.

—No hija, seguro que no, y si, espero que haya alguien más…

La madre miró hacia el jardín.

Y entonces comprendieron algo que hasta aquel momento no habían querido aceptar:

Quizá aquellos políticos no tenían la intención de devolverles su casa.

Quizá habían venido a asegurarse de que los ocupantes estuvieran cómodos.

Los niños observaban desde la ventana sus juguetes rotos y el columpio desvencijado, la madre los rosales destrozados y el jardín amarillento cuidado antes con tanto esmero, el padre la pequeña piscina que ahora mostraba un color marrón-verdoso, y donde ahora chapoteaban otros, niños y mayores. Ahora nadie regaba nada, nadie cuidaba nada, más bien al contrario.

Sin embargo, las personas que habían ocupado el jardín parecían alegres, habían acabado con los frutos de los árboles, y jugaban al fútbol desenfadadamente. Incluso uno de Perroflautas les enseñaba malabares con maderas que había arrancado de la valla del parterre. No tenían otra ocupación. Aunque de vez en cuando había riñas y peleas con un vocabulario y una violencia desacostumbrada para los habitantes de la casa. Incluso quemaban cosas del jardín. Empezaron con el cubo de la basura, cosa que todos celebraron con gran algarabía. Pero lo más sorprendente, fue que cuando el padre acudió para apagarlo con la manguera del jardín, fue recibido a pedradas. Y debió parecerles gracioso, a juzgar por sus risas.

Ellos en cambio estaban tristes y veían la vida pasar desde su ventana.

Se podría decir que los ocupantes habían mejorado su vida, tanto como ellos habían ganado en desgracia.

Fuera comenzaba a anochecer.

Las luces de las carpas se encendieron una tras otra.

Y mientras los recién llegados cenaban debidamente servidos, alguien de las organizaciones que habían venido a ayudar colocó un cartel en la valla:

« Aquí todos tienen derecho a estar. »

El padre lo leyó durante unos segundos.

Después miró el interior de su casa.

—¿Todos?

La madre asintió lentamente.

—Eso parece.

Él volvió a mirar el cartel.

—Entonces habrá que preguntar una cosa.

—¿Cuál?

—¿Quién tiene derecho a decidir quién entra en casa de quién?

Todos callaron.

Aquella noche, la familia se reunió en el salón.

Durante unos minutos nadie habló.

Finalmente, el hijo pequeño preguntó:

—Papá…

—¿Qué?

—¿Nuestra casa sigue siendo nuestra?

El padre miró por la ventana.

Vio las carpas.

Las luces.

Las mesas.

La gente entrando y saliendo.

Ahora un grupo se había puesto a cantar algo en una lengua que no entendía.

Y, al fondo, la desvencijada valla que alguien había saltado días atrás.

Pensó en el abuelo.

En las horas de trabajo.

En todo lo que habían construido.

Y respondió:

—Sobre el papel, sí.

—¿Y en la realidad?

El padre tardó en contestar.

—Eso es precisamente lo que tendremos que averiguar.

A la mañana siguiente, alguien había colocado otro cartel en la entrada.

Ya no decía:

« Aquí todos tienen derecho a estar. »

Ahora decía:

« Esta casa es de todos. »

El padre lo contempló durante largo rato. La angustia se apoderó de él y apretó los puños. Un sentimiento de rabia recorrió su mente, mientras una lágrima furtiva descendía por su mejilla.

El padre había sido educado en valores. Después de esos días comprendió de la peor manera que esos valores en los que él se había formado solo valían si se enfrentaban a personas que también los tuviesen. Los límites que él se imponía eran una clara ventaja para los que habían ocupado su casa.

Descubrió, también de la peor manera, que del mismo modo que los buitres y las hienas acuden a la carroña, hay personas que acuden a la desgracia humana. Dicen que van a ayudar… pero su ayuda es selectiva, se olvidan de las personas que sufren las consecuencias negativas que les provocan los que ellos ayudan. A su familia no les ayudó nadie. Se vieron asaltados por un tropel de personas que la merecía más que ellos.

Muchas ideas pasaron entonces por su mente.

Ya había descartado la idea de confiar en los políticos que habían venido, no era gente de fiar, no era gente de palabra, más bien de palabrería vacía. Venían con prisas hacerse una foto y se marchaban después sin hacer nada. Además, parecían más preocupados por las personas que les habían asaltado, que en su bienestar. Los que vinieron a “ayudar” tampoco harían nada, vivían de eso, y si se iban los intrusos se quedarían sin trabajo.

El padre sopesaba la idea de coger el bastón del abuelo y echarlos a todos a palos. Descartó esa idea rápidamente, puesto que él nunca había sido persona de pendencias, seguro que saldría mal parado. Además, estaría cometiendo un delito. También sopesó la idea de esperar y confiar en que cambiasen los políticos por otros más razonables que les ayudasen a recuperar su casa —pero eso podría tardar demasiado tiempo—… Sea lo que sea algo había que hacer. Lo que sí decidió en ese momento es que iba a luchar, y lo que sabía que no iba nunca a hacer, era abandonar, y dejarles la casa a las personas que de manera tan cruel estaban destrozando su vida y la de su familia… con ayuda.

En este punto estamos actualmente.

Y con esto termina el primer capítulo de nuestra historia pesadilla.

Aunque, pensándolo bien…

quizá aquí sea donde realmente empieza.

Porque una cosa es abrir la puerta de una casa cuando alguien necesita ayuda.

Y otra muy distinta es entregar las llaves, dejar que otros decidan quién entra y después llamar insolidario al dueño cuando intenta recuperar su vida y la de su familia…

Continuará.

No en vano es un cuento inacabado.

Aunque a lo mejor lo acabas tu… ¿o acabamos la historia entre todos con tu ayuda?

Hoy les puede suceder a otros en su casa, o en su ciudad… pero mañana te puede pasar a ti.

  • Al igual que la familia comprendió que nadie les iba a ayudar, que tendrían que volver a luchar por lo que ya era suyo. Nosotros también sabemos que solo unidos, alzando nuestra voz, y sin cejar en el empeño, vamos a conseguir recuperar nuestra vida.
  • Se acabó el efecto de la anestesia en la sociedad, ya tenemos claro quien está al timón.
  • Los españoles no nos acostumbraremos a las situaciones injustas, ni dejaremos que se enquisten y pasen a formar parte de la normalidad.
  • Los españoles haremos todo lo que legalmente esté en nuestra mano, y no cesaremos hasta que la justicia impere en todos los territorios.

Veremos cómo acaba…

Bulaix pide al sector turístico que «no se olvide de Ceuta» ante el impacto de la crisis

El presidente de la Cámara de Comercio de Ceuta, Karim Bulaix, ha reclamado este jueves al sector turístico español que mantenga su apoyo a la ciudad ante el impacto económico y reputacional de la crisis que atraviesa Ceuta.

Bulaix ha trasladado esta petición durante la clausura de la Asamblea General de la Mesa del Turismo de España, de la que forma parte, celebrada en Madrid. Durante su intervención, ha alertado del impacto que la situación está teniendo tanto sobre la población como sobre la actividad empresarial y turística de la ciudad.

Impacto económico y reputacional

Según los datos expuestos por el presidente de la Cámara, los ingresos de la restauración y el comercio se han reducido un 60%, mientras que las reservas hoteleras han sufrido cancelaciones del 90%. Bulaix cifra en 33 millones de euros las pérdidas acumuladas durante el primer mes de la crisis.

El representante empresarial ha advertido además del deterioro de la imagen exterior de Ceuta y ha lamentado que, 48 días después del inicio de la crisis, a su juicio, todavía no exista una solución que permita recuperar la normalidad.

bulaix-pide-sector-turistico-no-olvide-ceuta-impacto-crisis-1

«Que no se olvide de Ceuta»

“Pedimos al turismo una única cosa: que no se olvide de Ceuta”, ha reclamado Bulaix ante los representantes del sector reunidos en Madrid.

El presidente de la Cámara ha defendido, no obstante, que Ceuta mantiene condiciones que pueden convertirla en un territorio competitivo para la atracción de empresas una vez superada la actual situación.

Confianza en la recuperación

En este sentido, ha destacado como elementos de atractivo para la inversión la bonificación del 75% en las cuotas de la Seguridad Social y la bonificación del 60% en el Impuesto sobre Sociedades, medidas dirigidas a favorecer la actividad económica en la ciudad.

Por su parte, el presidente de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido de la Cierva, ha trasladado el respaldo de la organización al sector empresarial y turístico ceutí. “No olvidaremos a Ceuta y seremos parte activa de todo lo que necesitéis para vuestra más pronta recuperación”, ha señalado.

La Mesa del Turismo de España es una asociación empresarial y profesional constituida en 1986 que reúne a representantes de distintos ámbitos de la actividad turística. Actualmente cuenta con más de un centenar de empresarios y profesionales y más de una veintena de empresas colaboradoras.

Yassin Mohamed recibe el premio ‘Antonati’ a Entrenador del Año 2025-26 por la RFFCE

Como cada año antes del inicio de cada temporada, la RFFCE (Real Federación de Fútbol de Ceuta) volvió a citar a la familia del fútbol caballa en el Día del Entrenador. Lo hizo en el salón del Parador Murallas, donde se reunieron decenas de personas como parte de este acto organizado junto a la RFEF (Real Federación Española de Fútbol) para reconocer los méritos realizados durante toda la temporada de los entrenadores de fútbol en la ciudad autónoma.

yassin-mohamed-recibe-premio-antonati-entrenador-ano-2025-26-rffce-2

Caras tan reconocidas como las de José Juan Romero, entrenador de la AD Ceuta en LaLiga Hypermotion; o la de David Álvarez ‘Polaco’, técnico del filial caballa, entre otras, llenaron las sillas del salón. Y otras tantas que, sin contar con tanta reputación a sus espaldas como entrenadores, desempeñan una labor clave en el desarrollo y la formación de jóvenes deportistas. Porque no importa cual sea la superficie, si césped, playa o sala. Tampoco la categoría, la edad o el nivel competitivo. Detrás de cada equipo y de cada deportista existe la figura de un entrenador que dedica horas de trabajo, esfuerzo y pasión a enseñar, corregir y acompañar en este ilusionante mundo del fútbol.

yassin-mohamed-recibe-premio-antonati-entrenador-ano-2025-26-rffce-36

El acto «más festivo» de premios y celebración

Ver la evolución y el crecimiento de los suyos cada día, es el mejor premio para todos ellos, aunque desde la RFFCE se quiso resaltar su compromiso con el fútbol en la ciudad autónoma durante la temporada pasada 2025-26. Antes de pasar a esa entrega de reconocimientos, eso sí, la atención de todo el salón se concentró en el atril, donde tomaron la palabra diferentes autoridades a modo de presentación de este acto.

Iván Chaves, presidente del Comité de Entrenadores de la RFFCE, fue el primero en tomar la palabra. Chaves comenzó poniendo en valor la figura del entrenador que, con el tiempo, ha pasado de ser un «pasatiempo» a una pieza fundamental en la formación de los más pequeños, aunque no es lo único que parece haber cambiado con el paso de los años. También el papel de este acto al que se le ha ido dando cada vez “un cariz más festivo de premios, reconocimientos y pasar un rato distendido entre nosotros. Es un reconocimiento a todos los entrenadores«.

Una antesala ideal antes de dar comienzo a una nueva temporada que, como cada año, arrancará pese a que, en esta ocasión, se encuentra envuelta, como todo en la ciudad, por las consecuencias de una invasión sin precedentes. Aun así, el presidente del Comité de Entrenadores de la RFFCE aseguró que nada cambiará en una ciudad que dispone de “instalaciones seguras y entrenadores con ganas” para poder empezar con las máximas garantías posibles.

La invasión, por tanto, no supondrá mayor dificultad aunque en esta nueva temporada, como siempre, aparecerán los obstáculos de siempre: el sacrificio, el trabajo y la implicación, en demasiadas ocasiones, poco recompensada.

Una nueva temporada para celebrar

Iván Cancela, director del área de entrenadores de la RFEF y el siguiente en tomar la palabra, recordó que, pese a que los resultados no sean visibles, son evidentes y así se demuestran a través de los muchos logros que obtiene el fútbol español de la mano de sus entrenadores que son “los más valorados del mundo. Son los más formados. Hay un termómetro muy claro de la salud del entrenador español«, celebró Cancela.

Tanto en el fútbol sala como playa y, por supuesto, los campeonatos del mundo obtenidos tanto por las selecciones masculina como femenina que han coronado a España como la gran potencia del fútbol mundial. El presente es brillante, pero el futuro también ilusiona. El director del área de entrenadores de la RFEF recordó, en esta línea, el triunfo de las selecciones sub-17 masculina y femenina como campeones de Europa. “Y así un sinfín”, expresó.

Unos resultados con los que los entrenadores españoles tienen mucho que ver, aunque Cancela les invitó a continuar trabajando y a mirar hacia delante. Aseguró que el fútbol “está en constante evolución y nosotros tenemos que seguir evolucionando. Sois muy importantes en la formación de muchos niños y niñas”.

Yassin Mohamed, el nombre más destacado de la gala

El director del área de entrenadores de la RFEF también recibió un reconocimiento por parte de la RFFCE, aunque antes le tocó a Antonio García Gaona, como presidente y máximo responsable del fútbol en Ceuta, cerrar la ronda de discursos. Lo hizo destacando los distintos avances que se han producido en los últimos años en la puesta en marcha de proyectos, el levantamiento de infraestructuras y, sobre todo, la reafirmación de su compromiso con el fútbol en la ciudad.

La intervención de García Gaona puso el broche de esta forma a las intervenciones frente al atril para dar paso a la entrega de premios y conocer los grandes nombres de esta gala del Día del Entrenador. Yassin Mohamed fue, en esta edición, el que recibió el premio Antonio Tirado ‘Antonati’ al entrenador del año.

gala-dia-entrenador-rffce-2

Este reconocimiento destaca tanto la temporada realizada durante el curso 2025-2026 como su trayectoria y proyección dentro del fútbol ceutí dirigiendo al Sporting Atlético en la División de honor de juveniles. El Comité quiso poner especialmente en valor que se trata de un entrenador de la casa, formado en la propia Escuela de Entrenadores de la RFFCE, como reflejo del trabajo que se viene desarrollando en la formación y promoción de nuevos técnicos en la ciudad.

Familiares de Antonio Tirado ‘Antonati’, Juan y Santi Tirado, participaron en la entrega de este premio que mantiene vivo el nombre y el legado del histórico entrenador.

El de Yassin Mohamed fue, sin duda, el nombre más destacado de la jornada, aunque desde la RFFCE se quiso reconocer tanto a los entrenadores de categoría nacional como a los de competiciones territoriales que han contribuido, una temporada más, a la consolidación y crecimiento del fútbol en Ceuta.

Esta es la lista completa de todos los premiados

Esta es la lista completa de todos los entrenadores reconocidos en esta gala del ‘Día del Entrenador’ de la RFFCE. Cabe destacar que la gala también sirvió para reconocer a los entrenadores que destacaron durante la temporada 2025-2026 en las distintas categorías y competiciones organizadas por la RFFCE.

Categoría nacional

1ª Femenina FS                   Antonio Fernández Esteban ‘Anto’

2ª División                         José Juan Romero

2ª Femenina FS                  Antonio Damián Nieto

                                          Rafael Juan González Roldán

2ª Masculina FS                 Ignacio García Castro

2ª B Masculina FS              Víctor Cachón Suazo                        

3ª RFEF                              David Álvarez Vázquez ‘Polaco’

División de Honor Juv.     Yassin Mohamed Mohamed

División de Honor Juv. FS      Sufian Mohamed Abdelkader

División de Honor Juv. F    Jaime Nepomuceno Moreno

Liga Nacional Juvenil         Bilal Abdeselam Mohamed

Ascenso a 2ª Femenina FS Mohamed Nayim Mohamed Taieb

Competiciones territoriales

Prebenjamín F7:

–  Francisco Galán Díaz

Prebenjamín FS:

– Juan de Dios Cazorla López

Benjamín F7:

– Benjamín F7 1ª Autonómica: Francisco Galán Díaz

– Benjamín F7 2ª Autonómica: José Francisco Teixeira Rodríguez

Benjamín FS:

– Benjamín FS 1ª Autonómica: Francisco Galán Díaz

–  Benjamín FS 2ª Autonómica: Sergio Francisco González Roldán

– Benjamín FS Femenina: Óscar Muñiz Fortes

Alevín F7:

– Alevín F7 1ª Autonómica: Mauraf Marzok Abdenebi

–  Alevín F7 2ª Autonómica: Mohamed Abdel Lah Buyemmaa

–  Alevín Femenina F7: Mariam Laarbi Mohamed

Alevín FS:

– Alevín FS 1ª Autonómica: Mauraf Marzok Abdenebi

– Alevín FS 2ª Autonómica: Miguel Ángel Molina Castillo

– Alevín Femenina FS: Ikram Mehdi Abdeselam

Infantil F11:

– Infantil F11 1ª Autonómica: Francisco José Pareja Córdoba

– Infantil F11 2ª Autonómica: Miguel Ángel Mena Escalante

-Infantil Femenino F7: José Carlos García Valenzuela

Infantil FS:

– Infantil FS 1ª Autonómica: Sufian Chaib Abderraman

– Infantil FS 2ª Autonómica: Hadil Ahmed Hossain

– Infantil FS Femenino: Manuel Gómez Blanco

Cadete F11: Sergio Ramos Peula

Cadete FS:

-Liga: Sergio Bermúdez Mesa

– Copa: Sergio Bermúdez Mesa

Juvenil F11:

-Liga: Hanas Bugdad Mimon

-Copa: Antonio Manuel Rodríguez Mesa

Juvenil FS: José Ignacio Peña Jiménez

Femenino Senior FS: José Manuel Santiago González

 Regional Preferente:

-Liga: Iussuf Ali Mohamed

-Copa: Younes Ahmed Mohamed

3ª RFEF Futsal: Hakim Abdelmalik Ahmed

 

El Comité de Entrenadores quiso también reconocer el trabajo de los técnicos responsables de las selecciones territoriales de fútbol y fútbol sala de Ceuta.

En fútbol sala fueron reconocidos José Javier Salinas Tineo (Sub-10), Rafael García Moya (Sub-16 masculina y femenina y Sub-12 masculina), Francisco Javier Moscoso Pérez (Sub-14 masculina), Manuel Benítez García (Sub-14 femenina), Ikram Mehdi Abdeselam (Sub-10 femenina) y Juan Antonio Hidalgo Montes (Sub-12 femenina).

Asimismo, en fútbol recibieron reconocimientos Ramón Caudevilla Dorado (Sub-16), Alex Junior Machado (Sub-14), Mohamed El Haddaouy (Sub-12 F7 masculina) y Dunia María Pino Monfort (Sub-12 F7 femenina).

Ingesa registra 328 asistencias a inmmigrantes en Ceuta en las últimas 24 horas

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha contabilizado 328 asistencias a población inmigrante entre las 09.00 horas del 16 de septiembre y las 09.00 horas del día 17, dentro del dispositivo sanitario especial activado en Ceuta tras el incremento extraordinario de la demanda asistencial.

Del total, 187 atenciones se realizaron en Atención Primaria, mientras que otras 141 correspondieron al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE). A estas cifras se suman 420 personas vacunadas y 26 ortopantomografías realizadas.

Otero concentra la mayor parte de las consultas

En Atención Primaria, el Centro de Salud de Otero,  habilitado como punto de atención a población de inmigrantes, concentró 115 asistencias. El Centro de Salud del Tarajal registró 25, el SUAP otras 17, el servicio 061 contabilizó 29 y el Centro de Salud del Recinto, una.

De forma independiente, los servicios de transporte sanitario realizaron 24 traslados en ambulancia: tres mediante la Unidad Móvil de Emergencias (UME), 12 en ambulancias de Soporte Vital Básico (SVB) y nueve mediante Transporte No Asistido (TNA). Cruz Roja no efectuó traslados durante este periodo.

En las Urgencias del Hospital Universitario se contabilizaron 141 asistencias, sin pacientes en Observación de Urgencias y sin incidencias.

28 pacientes permanecen hospitalizados

A las 09.00 horas de este jueves permanecían 28 pacientes hospitalizados, de los que uno se encontraba en Pediatría, seis en Obstetricia, ocho en el Área Quirúrgica, cuatro en Hospitalización Médica y nueve en el denominado Clúster de Urgencias, habilitado como ampliación. No había pacientes en UCI ni en Neonatología.

El hospital disponía a esa hora de 213 camas funcionantes, de las que 102 estaban ocupadas, el 47,8%, y 111 permanecían libres, el 52,1%.

Ingesa mantiene activado desde el 31 de julio el Plan de Catástrofes Externas del Hospital Universitario en su Nivel 1, el primero de los tres niveles contemplados. Según el organismo, este nivel corresponde a un escenario en el que el centro mantiene capacidad de respuesta con los recursos disponibles.

La situación es evaluada diariamente por los equipos directivos y los responsables médicos y de Enfermería de los principales servicios implicados, con el objetivo de adaptar la asistencia y anticipar las necesidades que puedan surgir.

El dispositivo especial se mantiene, informa Ingesa, desde el 30 de julio, con refuerzos de personal de plantilla y profesionales contratados para hacer frente al incremento extraordinario de la demanda.

Ingesa ha señalado que la organización continúa distribuyendo la atención entre los distintos dispositivos para evitar la concentración de pacientes en un único punto.

Entre los dispositivos extraordinarios, durante las últimas 24 horas no se registraron asistencias en el refuerzo de Cruz Roja en la playa del Trampolín ni en el refuerzo previo de Urgencias, mientras que tampoco se realizaron radiografías de tórax.

El Instituto de Gestión Sanitaria ha destacado en su comunicado el trabajo de los profesionales sanitarios y no sanitarios que participan en el dispositivo y recalca que la población de Ceuta continúa disponiendo de los recursos habituales del Área Sanitaria, cuya actividad permanece bajo seguimiento permanente.

Donde unos ven necesidad, otros hacen negocio

Hay daños colaterales de la crisis que vive Ceuta que, no por ser esperados, resultan menos graves. Y uno de ellos es el negocio que algunos están haciendo a costa de personas que, en muchos casos, se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. Un negocio que convierte cualquier espacio en una fuente de ingresos: una vivienda, un garaje, un trastero, un almacén, un descansillo o, llegado el caso, cualquier hueco que pueda cerrarse con una puerta.

Lo ocurrido este miércoles en plena calle Real, con la localización por parte de la Guardia Civil de una casa patera en la que se hacinaban casi una treintena de inmigrantes, es un ejemplo tan evidente como preocupante. Personas viviendo en condiciones que difícilmente pueden calificarse de dignas, compartiendo espacios insalubres y pagando por ellos cantidades que, multiplicadas por el número de ocupantes, convierten la miseria en un negocio extraordinariamente rentable para quien cobra.

Porque aquí hay una realidad que no debe perderse de vista: siempre gana el que alquila en condiciones infrahumanas. Gana quien cobra por una habitación, por un garaje o por cualquier rincón convertido en alojamiento. Gana quien aprovecha la necesidad ajena para obtener un beneficio. Y pierde, en primer lugar, quien tiene que vivir así, pero también pierde la ciudad, porque estas situaciones generan problemas de convivencia, salubridad, seguridad y explotación.

Por eso hay que perseguir estos comportamientos con toda la contundencia que permita la ley. Y hay que felicitar a la Guardia Civil por el trabajo realizado y por haber puesto atención sobre una realidad que no siempre resulta visible. Pero también hay que asumir que el caso de la calle Real no es una excepción. Es, con toda seguridad, solo uno de los ejemplos que existen en una ciudad en la que cualquier rincón puede terminar convertido en un alojamiento clandestino.

No hablamos únicamente de pisos patera. Hablamos también de garajes, trasteros, almacenes, habitáculos improvisados e incluso descampados con una puerta que alguien se atreve a alquilar. Y detrás de cada uno de ellos puede haber una historia de abuso, explotación o vulnerabilidad.

La entrada masiva de finales de julio ha agravado determinadas situaciones, pero no puede servir de excusa para, de nuevo, mirar hacia otro lado, como ha ocurrido con la proliferación de obras y reformas realizadas por aquellos que entraron en la ciudad a finales de julio y de la que ya han dado cuenta las propias empresas y la CECE, que ven disminuida su actividad.

Estos daños colaterales obligan a extremar la vigilancia. Quien se lucra con la necesidad de otros debe saber que Ceuta no puede convertirse en terreno abonado para este tipo de negocios. La dignidad no se alquila. Y mucho menos puede convertirse en un negocio.

La desclasificación que condena a Ceuta a un colapso migratorio sin precedentes

A día de hoy y tras semanas de mutismo tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta y la reciente desclasificación de documentos sobre una pesadilla difícil de borrar, a través de un comunicado, Marruecos se empeña en victimizarse e insiste que el país “se niega a ser utilizado como peón político preelectoral, ni aceptará ser el chivo expiatorio en los ajustes de cuentas políticos” en España. Así, el Ministerio de Exteriores alauita interpela que acaben los prejuicios sobre la responsabilidad marroquí, justificando que “no existen pruebas, hechos ni informes que demuestren la implicación”.

Con lo cual, semanas después para quienes sentimos el latir compulsivo del dolor unido a la angustia e impotencia de la desesperación por una tierra que destila a borbotones su españolidad y donde nadie es señalado por su fe, Rabat dice lamentar los “sucesos ocurridos el pasado mes de julio” y afirma que realizará una investigación “exhaustiva para determinar las circunstancias, las partes implicadas y condenar las manipulaciones”, con el propósito de que esta situación no vuelta a suceder.

Sin embargo, las autoridades marroquíes han censurado las inculpaciones que se extienden a una complicidad sospechosa en la entrada masiva. El Gobierno de Marruecos hace hincapié en que no constan evidencias que lo indiquen y ha condenado que “ciertos círculos políticos y mediáticos españoles sigan explotando al Reino para sus propios fines internos”. El texto expone literalmente: “Es particularmente lamentable que partidos políticos de larga trayectoria, a pesar de su amplia experiencia en el gobierno, hayan caído en este atolladero donde la escalada irracional y populista prevalece sobre el sentido común”.

Igualmente, Marruecos se ha referido a “respetadas instituciones legislativas y judiciales” que han “adoptado iniciativas desacertadas que fomentan la discordia”. Además, ha vuelto en reincidir en su compromiso con recibir a aquellos migrantes que accedieron de manera irregular en la ciudad autónoma y ha objetado “porqué se mantiene a los menores no acompañados alejados de sus familias, cuando Marruecos ha pedido urgentemente su retorno”.

Otros de los asuntos apreciables en el comunicado marroquí es la “relación de buena vecindad, entendimiento político, cooperación económica y seguridad” que está intentando fraguar con España. Ciertamente, ¡ver para creer!

En este aspecto, el Ministerio de Exteriores ha sacado a relucir la Declaración Conjunta alcanzada el 7/IV/2022: “Esta declaración marcó una nueva fase en las relaciones, basada en los principios fundamentales de respeto y confianza mutuos, diálogo continuo y la aspiración a una asociación mutuamente beneficiosa”.

Dicho esto, en días pasados el Gobierno de Marruecos no se pronunció expresamente sobre la determinación de Madrid de hacer públicos los documentos concernientes con la crisis de Ceuta, ni a la polémica generada en torno a ellos, pero canales de información del país magrebí como el medio digital generalista Le360, encabezó que estos informes que “supuestamente deberían aclarar las cosas, no hacen más que aumentar la confusión”.

Según este medio web, estos documentos nutren dos versiones cruzadas: “una que cuestiona a Marruecos y otra que pone el foco en la gestión del Presidente del Gobierno de España”. Los textos que a fin de cuentas debían puntualizar qué conocían las autoridades y en qué momento lo trataron, “alimentaron de inmediato relatos contrapuestos sobre Marruecos, los servicios de inteligencia españoles y la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez”. Por ende, el portal Médias24, sostuvo que estos documentos “refuerzan ampliamente el relato marroquí”.

Asimismo, el portal web de información económica, financiera y general en continuo de Marruecos, reseñó que los “propios servicios” españoles explican un esfuerzo sostenido de contención por parte de Marruecos hasta la proximidad de los hechos y agrega que “tienen dificultades para respaldar la hipótesis de que hubiera una consigna procedente de Rabat”.

Ahora bien, cuando las discrepancias habidas entre los Ministerios de Defensa e Interior daban la sensación de atemperarse y transitar a un segundo término, la liberación de información reservada de los días clave de lo acontecido gravemente en Ceuta ha reavivado la llama.

«Hoy, en una petición unánime de auxilio a los ojos del mundo, los habitantes de Ceuta se aferran en defender algo tan preciado y valioso como es la vuelta a la normalidad y el respeto a quienes formamos parte de esta tierra que sublima con pasión su españolidad»

La fricción interna en el Gobierno de lo que indicó y no detalló el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) antes del alud migratorio, ahora es más desgarrador, después de que se haya producido un escenario insólito: Moncloa ha degradado el alcance que se desglosa de lo que ha desclasificado. “Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la Fiesta del Trono”, señaló el Servicio Secreto en una de sus notificaciones por mensajería telefónica a terminales de Interior.

En este caso preciso, la Guardia Civil, un día antes de la crisis desencadenada. La Moncloa resalta que “las comunicaciones del CNI del 29 de julio nunca alertaron de una llegada masiva”.

Franqueadas las 17.00 horas del 9/IX/2026, lo primero que podía hojearse es una de las formas descriptivas de WhatsApp sobre las que el Gobierno ha levantado la cortina. Y lo segundo lo lanzaba Moncloa tres horas más tarde (20.00 horas), cuando los medios de comunicación ya relataban que el CNI sí que avisó. La desclasificación de papeles y la subsiguiente enmienda abulta el forcejeo entre Defensa e Interior, sobre si existía información pertinente. Ambos ministros habían hecho ostensibles sus distancias de relato en comparecencias respectivas: primero, Margarita Robles, que el CNI avisó y, segundo, Fernando Grande-Marlaska, que el aviso fue insuficiente.

Al destaparse tres mensajes telefónicos de agentes del CNI a la Delegación del Gobierno en Ceuta, esta parte de la quema también abrasa al jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, que precisamente a la hora de elaborar esta disertación, ha presentado su dimisión y fulmina el romance de la Moncloa, quien un día antes de la entrada masiva de inmigrantes, aseguró que la amenaza se elevó a varios ministerios. Por aquel entonces, le quitaba hierro a las advertencias del CNI y dijo que su subordinado no le informó.

Luego, ¡la estridencia del encontronazo camufla los descosidos de la desclasificación!

Los documentos de Ceuta presentan informes de la Guardia Civil sobre despliegue y alternativas en proceso de revisión, cómo los Cuerpos de Seguridad del Estado sabían que se estaba gestando una gran concurrencia de migrantes en redes sociales con decenas de miles de incondicionales, así como alternaba el CNI con escuchas del ecosistema de seguridad de Ceuta. Como de igual manera, el servicio transmitió su preocupación a la inteligencia marroquí y la Policía Nacional examinaba al milímetro la conducta de algunos gendarmes.

Como quiera que sea, con los documentos fehacientes tras su desclasificación, es incuestionable que las señales y avisos se produjeron.

Me explico: los papeles revelan a todas luces un encadenamiento de llamadas de atención anteriores al 30 de julio, que como es sabido, acorralaron paulatinamente el círculo sobre Ceuta. Primero, se previno del aumento predecible de la presión migratoria y se solicitaron refuerzos. Posteriormente, surgieron los rastros en las redes sociales, como las condiciones climatológicas propicias, alusiones a la Fiesta del Trono e invitaciones para operar justamente el día 30.

Definitivamente, horas antes de lo que estaría por llegar, el CNI informó sin más a la Delegación del Gobierno de Ceuta de un “llamamiento para asalto por valla y mar mañana”. Sin dígitos, la notificación se produjo y suprimirlo, es fingir algo que irremisiblemente toma el pelo a quienes amamos esta tierra española.

Toda vez, que Moncloa ha virado en redondo respaldando que los comunicados del CNI jamás avisaron de un aluvión de migrantes de estas características, al igual que la señal a dos grupos con 180.000 secuaces, tan solo proyectaban aclarar la importancia del eco de la convocatoria. De hecho, el CNI ha admitido esta circunstancia.

Igualmente, desde el Gobierno han resaltado que el CNI no realizó una alerta formal a su línea jerárquica, ni a ningún componente del Ejecutivo y únicamente se originó un diálogo de WhatsApp. La tesis desde la Moncloa pasa si el CNI hubiera supuesto que se aproximaba una entrada de proporciones comparables, explícitamente habría elevado la amenaza.

Pero con el aval escrito de los documentos desclasificados, es justificable que las indicaciones constaron. El inconveniente no reside en que alguien previera el número final, sino qué valoración se llevó a término de un cúmulo de indicativos que ya estaban más que confirmados. De ello, cinco documentos de los desclasificados lo verifican y que seguidamente desmenuzaré.

Primero, el aviso del 8 al 10 de julio, respectivamente, con más intensidad migratoria y una demanda directa de refuerzos. El primer escrito corresponde al 8 de julio y proviene del Mando de Fronteras y Policía Marítima de la Guardia Civil. La nota explora los efectos de una sentencia del Tribunal Supremo que prohibía fijar el rechazo en frontera a quienes se detuvieran pretendiendo llegar a nado a Ceuta o Melilla.

Todavía la Guardia Civil no se refería a una entrada masiva del día 30. Pero sí que indicaba el nuevo panorama que se cernía: “previsiblemente incrementará la presión migratoria”, pudiendo causar un “efecto llamada hacia las entradas a nado” y auspiciar que crecieran exactamente en esos pasos marítimos. Y no acabó en el dictamen, porque ante el riesgo inminente, determinó afianzar el Servicio Marítimo Provincial de Ceuta mediante comisiones de servicio y reforzar los sistemas de “detección temprana y vigilancia costera”, al objeto de adelantarse a las tentativas de entrada irregular.

Sin lugar a dudas, aún rondaba una atención de signo estructural. Pero la inquietud ya despuntaba tres semanas antes de la crisis.

desclasificacion-condena-ceuta-colapso-migratorio-sin-precedentes-1

En una imagen del documento enviado el 8/VII/2026 desde el Estado Mayor al Mando de Fronteras y Policía Marítima, entre sus propuestas, en el apartado cuarto se lee fielmente: “impulsar una modificación legislativa de la Disposición Adicional Décima de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España, incorporando expresamente la posibilidad de aplicar el régimen de rechazo en frontera a cualquier intento de entrada irregular en Ceuta y Melilla realizado fuera de los pasos fronterizos habilitados, con independencia del medio utilizado (terrestre, marítimo o cualquier otro), garantizando en todo caso el respeto a la normativa internacional de derechos humanos y de protección internacional”.

Segundo, veinticuatro horas antes el CENIF ya respalda lo que sobrevenía y permite avanzar en la línea temporal. De este modo, inició un estudio pormenorizado sobre el riesgo de que se promoviera “un salto masivo en la valla fronteriza de Ceuta o un cruce a nado durante los últimos días del mes de julio”.

Conjuntamente, la investigación engranaba el peligro con el Día del Trono de Marruecos conmemorado el 30 de julio, al igual que advertía de una probable disminución transitoria de la inspección de fronteras marroquí durante esas fechas. También identificó un aumento de difusiones presentando neoprenos y aletas y contenidos sobre ciudadanos marroquíes tratando alcanzar España a nado. Este molde se apoyaría en tres variables intervinientes: una posible relajación temporal del control fronterizo en los días previos a estas festividades, ahora utilizada como mecanismo de presión política; la voluntad de reforzar, coincidiendo con el principal discurso anual de Mohamed VI, la percepción de dependencia de España y de la Unión Europea respecto al control migratorio ejercido por Marruecos; y el conocimiento de esta permisividad temporal por parte de los migrantes concentrados en las proximidades de la frontera.

Con relación a este informe, Moncloa se escuda en dos puntos específicos. Primero, que nos estamos refiriendo a una nota interna y que ésta no la recibió. Y segundo, que en ese instante el CENIF no contemplaba reseñas suficientes como para presagiar un asalto terrestre numeroso y organizado. Eso sí, encajaba una peculiaridad determinante: las entradas nadando eran “la modalidad de mayor riesgo e incidencia relativa” y ya constaban “señales tempranas” en redes sociales y citaciones esporádicas.

Para ser más preciso en lo fundamentado, el CENIF indica al pie de la letra: “teniendo en cuenta la diferenciación entre la vía terrestre y la marítima, se sintetizan a continuación las conclusiones operativas para cada una de las modalidades de entrada”.

«Ceuta, es un referente clarividente, porque ante momentos e intervalos de tensión social o amagos externos dispuestos a generar crispación, su sociedad prioriza y sabe anticipar su doctorado en civismo y dignidad»

Salto a la valla (vía terrestre). No se aprecian indicadores de inteligencia ni un aumento significativo de interacciones que apunten a la organización articulada de un salto masivo o asalto violento a los elementos físicos de contención en torno al día 30 de julio, no obstante, se mantendrá la monitorización activa de los grupos de WhatsApp y canales de mensajería detectados, al objeto de identificar de forma temprana una eventual expansión o intensificación de la movilización. La consecuencia legal a raíz de la sentencia: Rechazo en frontera.

Entradas a nado (vía marítima). Constituye la modalidad de mayor riesgo e incidencia relativa. Se detectan señales tempranas en redes sociales (venta de trajes de neopreno/aletas y relatos de experiencia) sumadas a convocatorias aisladas en grupos de mensajería que aluden a la permisividad del Día del Trono y a la presencia de niebla. La consecuencia legal a raíz de la sentencia: Devolución.

O séase, retornamos al fondo del asunto: los avisos se produjeron. Tómese como ejemplo la referencia de las condiciones meteorológicas deducidas para el 30 de julio calificadas “altamente favorables para la travesía a nado”. Argumento que revestía la certeza de un aumento de tentativas de incursión. En vista del alcance del aviso, es alarmante que el Ministerio del Interior desconociera el contexto retratado.

Tercero, la Guardia Civil confirma una subida acusada de las entradas. A las 13.53 horas del 29/VII/2026, la Autoridad de Coordinación envió a la Unidad de Análisis de Riesgos del CECORVIGMAR, otra nota sobre el entorno subyacente migratorio relativo a Marruecos y Argelia.

El documento señalaba que entre los días 20 y 26 de julio se habían originado 279 entradas a nado en Ceuta y Melilla de las que 205 se produjeron en Ceuta. Lo que significaba 195 más que durante la semana anterior. Igualmente, apuntaba nueve desaparecidos en su intento de llegar a nado. A la par, resaltaba que Marruecos había intensificado sus operaciones: los detenidos por la Marina Real en conatos de entrada nadando pasaron de 947 a 1.429, un aumento de 482 individuos.

Nuevamente, aquello no era ni mucho menos el vaticinio de lo que seguidamente ocurriría, pero sí otro parámetro de evaluación de que la afluencia migratoria por mar se agigantaba antes de la crisis.

Cuarto, el anuncio más directo de la Policía recayó en el de “avalancha” el 30 de julio. La información específica más comprometedora se extrae en los comunicados que barajaba el CENIF. Es más, en un grupo de WhatsApp al que tuvo acceso se localizaron recados distribuidos el 28 de julio que apenas pueden catalogarse como una simple atención general.

Una de estas misivas ponía su énfasis deliberado al 30 de julio: “ataque va ser playa, valla y bosque, día jueves es fiesta del trono”. Otro invitaba a distribuir una publicación con esta comunicación: “Día 30 de julio vamos a atacar (avalancha) cerca de Ceuta”. Y un tercero sugería que cada grupo contactase con otros grupos. Ya el 29 de julio, el CENIF encaró esos destellos inquietantes en una nota informativa titulada ”Alerta riesgo sobre entradas en Ceuta y Melilla”, enviada según la documentación expuesta, a los puestos fronterizos de ambas ciudades autónomas.

Aquí la nomenclatura es fundamentalmente reveladora. La institución policial señala haber recabado datos sobre un “riesgo potencial de entradas irregulares” augurado para el 30/VII/2026, “que sumada a la información obtenida en redes sociales, generan la necesidad de la realización de una previsión de escenarios”.

En verdad, se trazaban tres escenarios presumibles: entradas a nado, con probabilidad alta; entradas a nado + salto a la valla, con probabilidad media; y una actuación regulada por ambas vías (entradas a nado + salto a la valla de forma coordinada), cuya probabilidad se contemplaba media-baja, pero cuyo nivel de riesgo aparecía catalogada como “Extremo”. La misma acotación explicativa incorporaba cautela: “No se puede asegurar que esto vaya a producirse”. Pero agregaba que cuando en casos anteriores esta modalidad de movimiento en redes y foros, “en ocasiones se ha llegado a materializar”. O lo que es igual: un nuevo aviso.

Y quinto, el CNI redacta textualmente a la Delegación del Gobierno de Ceuta: “asalto por valla y mar mañana”. La secuencia del orden temporal culmina a las 13.52 horas del 29 de julio, menos de veinticuatro horas antes de que se iniciara la entrada tumultuosa. Con esta conversación de WhatsApp facilitada, el CNI transmitió a la Delegación del Gobierno: “En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h”.

Además, incluyó que la convocatoria maquinaba valerse de la Fiesta del Trono y que las Fuerzas de Seguridad marroquíes se encontrarían atareadas. Sin inmiscuir, otro dato sensible: los dos grupos de circulación ascendían a 180.000 seguidores, puntualizando exclusivamente que lo indicaba “para q te hagas a la idea del alcance de la difusión”. La Delegación del Gobierno de Ceuta respondió y a las 21.34 horas, aparece una llamada de once minutos de duración. Es aquí, donde Moncloa articula su defensa, al basarse que esos 180.000 seguidores jamás fueron reflejados por el CNI como una estimación de la cuantía de individuos que atravesarían los límites fronterizos de Ceuta y que el aviso no dispuso una alerta en toda regla.

Ambas cuestiones son simultáneas con el contenido difundido: el CNI no previó una entrada de 70.000 sujetos. Lo que resulta bastante espinoso es convertir esa verificación en la versión de que no hubo avisos.

Los documentos desclasificados abren dos resquicios que interesa no superponer. Primero, si los Servicios de Información adelantaron el calibre imponente de la crisis, la documentación revisada no permite sostenerlo. Y segundo, si concurrieron indicaciones suficientes como para estar al corriente de que el 30 de julio se generaría un suceso de estas peculiaridades.

Ahí, el relato de los hechos se desenmascaran por sí solos: avisos sobre mayor presión migratoria, solicitud de refuerzos, intensificación real de entradas a nado, condiciones climatológicas adecuadas, indirectas al Día del Trono, señales sobre un “ataque” por playa, valla y zona boscosa, convocatoria de “avalancha”, comunicación policial sobre un peligro “extremo” en uno de los escenarios y en último lugar, el recado del CNI sobre un “asalto por valla y mar mañana”.

Sin ser entendido ni especialista en la materia, el vacío que dejan los documentos no es tanto si alguien descifró con destreza los números, al igual que cómo se procedió con la investigación disponible y a posteriori se evaluó. Moncloa puede agarrarse que nadie apuntó que 70.000 individuos superaran la frontera. Con todo, los documentos que maneja para cubrirse las espaldas prueban que los indicios estaban sobre la mesa antes de que Ceuta despuntara colapsada.

La dimensión de este trance no tiene precedentes, pero tampoco es un hecho aislado. Las autoridades de Marruecos llevan décadas instrumentalizando los flujos migratorios con propósitos políticos y diplomáticos. Las políticas de externalización de fronteras que promueven los representantes españoles y europeos, le confieren al régimen marroquí más poder. No es una utopía, porque para Rabat la válvula fronteriza con España y Europa es uno de sus instrumentos estratégicos de escape más provechosos.

En consecuencia, el acudid en redes sociales y grupos de chat que encandiló como el canto de las sirenas desde Marruecos hasta arribad en Ceuta, desató un ciclón espoleado por ese efecto llamada que ha puesto en jaque a una ciudad que tiene por bandera la diversidad cultural y religiosa como referente de convivencia y respeto. Gracias a la unión histórica en su territorio que no solo define en mayúsculas la idiosincrasia de su identidad, sino que constituye la base de su cohesión social.

Pero, por encima de todo, Ceuta, es un referente clarividente, porque ante momentos e intervalos de tensión social o amagos externos dispuestos a generar crispación, su sociedad prioriza y sabe anticipar su doctorado en civismo y dignidad.

Hoy, en una petición unánime de auxilio a los ojos del mundo, sus habitantes se aferran en defender algo tan preciado y valioso como es la vuelta a la normalidad y el respeto a quienes formamos parte de esta tierra que sublima con pasión su españolidad.

Pisos patera

Migrantes hacinados en pisos patera, personas que se venden por un techo y un plato de comida, mafias que lo controlan todo y reparten raciones de miseria: la comida, la seguridad, el trabajo clandestino, la explotación, las falsas promesas y la deshumanización de los migrantes.

Crecen ante las circunstancias, aprovechan para amasar oportunidades, para arrastrar una crueldad sin límites ante la indiferencia de los que lo permiten.

Detenidos los propietarios del piso patera ilegal que alojaba a veinticinco migrantes, seis de ellos menores.

Las narcolanchas sirven para trasladar a los inmigrantes hasta la península y, al mismo tiempo, para introducir la droga que estos portan por encargo de las organizaciones.

Vulnerabilidad de los inmigrantes que hacen las veces de mulas.

Prostitución, amenazas, hambre; son los nuevos negreros, los señores de la “guerra híbrida”, los que ven carne con ojos y no seres humanos, los que los tratan como cosas.

Solo nos queda denunciar si sospechamos de situaciones extrañas, comunicar a las autoridades cualquier movimiento inhabitual que se salga de la rutina, denunciar y señalar a esas malas personas que causan daño, manipulan o pisotean los derechos de los demás cuando están en superioridad de condiciones.

No tienen empatía, no sienten remordimiento ni culpa, usan una fachada amable para ocultar intenciones egoístas o buscar debilidades ajenas, proyectan la culpa en las circunstancias o en otras personas, muestran un comportamiento antisocial y desprecio por los límites de los demás.

Seguro que aparecerán en las manifestaciones gritando “Ceuta no se vende”, “invasores expulsión”, “un caballa nunca se rinde”.

Van con máscaras, se esconden en la masa, son una especie de “asesinos en serie” que cazan a, lo que para ellos, son sus presas.

Es la banalidad del mal, el acostumbrarnos a que no nos llame la atención, en pensar que “peor estarían si no se someten a la oferta que les le hace Satanás.”

Ahí va la lista de precios de esté menú a la carta:

Dormir en un Garaje, 20 euros.

Protituirse, 20 euros.

Piso patera, 900 euros al mes.

Traslado a la península, 8.000 euros.

Hacer de muleros (viaje gratis a la península).

Trabajar 10 horas (10 euros, comida y alojamiento).

Dormir en una terraza con una esterilla, 30 euros por noche.

Cargar el móvil, 25 euros.

No sé el precio de la venta de un riñón, un pulmón… Todo se vende y todo se compra en el mercado negro, en el inframundo de ofertas y demandas.

Deberíamos organizar una concentración contra esta hampa, esta camorra, está Cosa Nostra que pasea por los 21 kilómetros de nuestra ciudad.