Cenicienta, más colorida y musical

  • La historia de esta inmortal princesa ha llegado a nuestra ciudad en un divertido formato de música del que disfrutan niños y mayores


La historia de Cenicienta, la que ha pasado de generación en generación, ha llegado a las tablas del teatro del Revellín para entretener a niños y mayores a través de un divertido formato de teatro musical.
Y es que ‘Cenicienta, la magia del musical” es la nueva apuesta por el clásico que se ha alejado de los parámetros tradicionales y se ha presentado ante el público ceutí en nuevo formato donde el colorido y la música se alzaban como los grandes protagonistas en el escenarios.
Esta clásica historia de amor se impregna de un estilo musical cercano al pop y unas coreografías que han transportado a los asistentes desde la elegancia del vals a la expresividad de los bailes más urbanos.

Casi un centenar de militares repobló dos parcelas del Monte Hacho

  • Contaron con el asesoramiento de Obimasa en cuanto a las especies a plantar o su distribución


Efectivos del Regimiento de Artillería RAMIX 30 participaron ayer en las  tareas de repoblación forestal de dos parcelas del monte Hacho, con motivo de la celebración de su patrona, Santa Bárbara.
En estos trabajos han contado con asesoramiento de personal de Obimasa. “Nosotros únicamente les aconsejamos sobre las especies a plantar, la distribución de la repoblación y la profundidad de los hoyos”, explicaba el gerente de Obimasa, Juan Carlos Lara.
La entidad también ha hecho entrega de unos 500 plantones de especies autóctonas que se han sembrado en función de la ladera. “Si tiene orientación sur, es preferible el ciprés de Cartagena, acebuche o algarrobo, que soportan bien la sequía y los sitios muy soleados. En la zona norte, hemos metido alcornoques porque requieren más humedad, madroño, mirtos, labiérnago y palmitos”, apostillaba el biólogo de Obimasa, Ricardo Ugarte. Son especies cuyo fin también es “fijar la erosión de una ladera bastante degradada y pedregosa y que contribuyen a que se vaya serrando el monte y frenando esta erosión”, añade.
El crecimiento de los plantones varía en función de la especie. “El primer año es lento, pero se aseguran los recursos hídricos y crecen por abajo. El segundo se asientan y ya el tercero empiezan a subir la parte aérea en compensación a lo que ha crecido la parte subterránea”.
En esta actuación participó cerca de un centenar de efectivos militares de las unidades de Artillería Antiaérea y de Campaña, procedentes de los acuartelamientos de Fuentes Pila y del Hacho. “No es la primera vez que se realiza esta actividad, ya hemos participado en otras repoblaciones. Este año hemos elegido el Hacho porque consideramos que es un lugar idóneo para este tipo de repoblaciones”, explicaba el teniente Jesús Ángel Martínez.
La intervención se ha desarrollado a lo largo de una hectárea y, paralelamente, tuvo lugar otros tratamientos selvícolas de eliminación de vegetación exótica. Por otra parte, la brigada del programa de tareas medioambientales del Plan de Empleo también realizó labores de mantenimiento forestal en la misma zona.

El cortafuegos de Martínez Catena abarca 700 metros


La empresa Tragsa ha acometido una franja cortafuegos en la zona de Martínez Catena que colinda con el colegio José Acosta cuyas dimensiones abarcan alrededor de 700 metros de largo por 10 de ancho. “El objetivo es evitar que en caso de incendio lleguen a las viviendas y, por ello, se ha limpiado toda la zona de residuos sólidos urbanos y vegetación”, explica el encargado de la empresa especializada en este tipo de tareas, Miguel Puerta.
Un equipo de ocho hombres trabaja en esta ladera que se encontraba en un estado deplorable según apunta el propio Puerta. “La zona estaba fatal, había mucha basura y en cuanto a vegetación nos encontramos eucaliptos y cañas pegadas a las viviendas que son las que más extienden el fuego”.
La eliminación, tanto de estas especies vegetales, como de las basuras, se ha efectuado mediante quemas controladas en las que esta empresa está especializada.
El poco civismo de los ciudadanos quedaba plasmado en los restos de basuras que aparecieron apenas había finalizado una de estas quemas. “Acaban de terminar esta ladera y donde se han quemado los restos ya han tirado residuos”, se lamenta Lara.

Federico García Lorca

  • Es un colegio que se caracteriza por la innovación y apuesta por nuevos proyectos. Sus orígenes proceden de la Agrupación Escolar Miramar


Es uno de los colegios pioneros en proyectos como el British Council, el ‘Plan de hábitos dietéticos alimentarios’ o la implantación del horario de 9.00 a 14.00 horas. Antes de convertirse en lo que es a día de hoy, los orígenes del CEIP Federico García Lorca se remontan a un centro escolar en el Miramar. “Sus inicios provienen del antiguo colegio Miramar que estaba en la Almadraba. Eran tres edificios en sitios distintos: el Central que se llamaba Comandante General Orgaz, Orientación Marítima en la Cuesta Parisiana y unas microescuelas que entonces ya estaban obsoletas. Teníamos que dar clases trasladándonos de edificio en edificio”, explica el director del centro, Antonio Palomo.
La antigua Agrupación Escolar Miramar dio paso al nuevo CEIP que, además de cambiar de ubicación (ahora en la curva Amaya) también modificó su nombre por CEIP Federico García Lorca, el 16 de julio de 1987, con la inauguración por parte del ministro de Educación Maravall Herrero.
Este curso cuenta con 525 escolares, cifra que responde a aulas “muy masificadas”, a excepción de Educación Infantil, donde la ratio, con 25 alumnos, se ajusta más a las necesidades educativas de los estudiantes.

  • Los 26 alumnos de la primera convocatoria del proyecto de British Council superaron la prueba de Cambridge


Pueden jactarse de ser pioneros en el programa British Council consistente en impartir, a partir de 3º de Primaria, alguna de sus asignaturas, en castellano e inglés. “Salen con un nivel muy alto respecto a otros centros porque tienen un profesor nativo que imparte clase en ese idioma. De la primera promoción se examinaron los 26 alumnos en la prueba de Cambridge y todos la pasaron”, asevera Palomo.
“Se trata de un proyecto especial donde todas las asignaturas se dan en español y en inglés. En esta clase estamos dando el sistema nervioso que se enseña totalmente en inglés. Así aprenden Ciencias Naturales en ese idioma y hablan tres lenguas porque ya saben árabe y castellano y, por suerte, tienen muy buen nivel”, apostilla la asesora lingüística del British Council en 6º de Primaria, Gloria Daverio de Oro.
El comedor social se engloba como otra de las grandes apuestas del ‘García Lorca’, al haberse convertido en un “sobreesfuerzo de gestión importante” ya que deben atender a 210 niños, frente a los 60 para los que se había previsto inicialmente este servicio. “Son necesarios dos turnos en el comedor y se ha habilitado la mitad del salón de actos para ofrecer la comida de Preescolar, 1º y 2º”, dice Palomo.
La actual situación de crisis de muchas familias ha derivado en un comedor con una doble modalidad: el escolar, en el que participan los alumnos becados por el MECD, un total de 145 niños, y el social, dirigida a niños cuya ayuda procede de la Ciudad Autónoma.
Su talante innovador ha llevado a los responsables del centro escolar a incluir un nuevo proyecto este curso escolar, el denominado PIME (Proyecto de Innovación Metodológica+eTwinning). “Se basa en la filosofía de no podemos enseñar si no aprendemos. Nos involucramos todos y los auténticos protagonistas son los alumnos” apunta la maestra de inglés del British  Council por el MECD, Encarnación Serrano.
En contacto permanente con el centro británico ‘Seven Fields Primary School’, el proyecto se desarrolla entre los ciclos de Infantil y 6º de Primaria. En esta ocasión la temática abordada es Egipto, materia para la que los alumnos pueden disponer de dispositivos mobile learning o tablets con las que introducirse en las nuevas tecnologías.

Vecinos de Villajovita denuncian el caos viario en la zona del IES Almina

  •  Los vehículos alcanzan altas velocidades y se producen atascos en lo que es un “embudo”


El caos circulatorio en las inmediaciones del Instituto Almina comienza a ser una de las problemáticas que más afecta a los vecinos. El incendio de una vivienda hace unos días puso de manifiesto la necesidad de una solución a este tema, según explica Hamed Lackel de la hamburguesería ‘El Rubio’. “A los Bomberos les costó mucho llegar porque sólo hay una carretera de acceso y esto es un embudo. No culpo a las autoridades, pero después hay proyectos de la Ciudad que llevan años aprobados y no se hace nada”.
La velocidad con la que circulan los vehículos y motos por la zona se plantea como el gran problema a resolver. “Muchos coches vienen a unas velocidades exageradas y terminan derrapando al final de la cuesta que viene de Pedro Lamata. Las motos hacen caballitos y temo que algún día pueda haber una desgracia”, añade Lackel.
Los badenes no han frenado la irresponsable forma de conducir de estos ciudadanos, aunque para los vecinos siguen siendo “insuficientes”. Los vecinos piden que se incremente el número para evitar las velocidades desorbitadas, además de impedir el aparcamiento a lo largo de la bajada que transcurre por las Murallas Meriníes. “Si se aparca ahí, no deja circular a dos coches y es una carretera de doble sentido. Un vehículo tiene que esperar mientras el otro pasa”.
En una zona donde se congrega el IES Almina y dos centros de Educación Primaria en sus alrededores, los vecinos consideran insuficiente la presencia de una pareja de la Policía Local o Nacional. “Estos centros pueden sumar 2.000 personas. A la hora punta se corta el tráfico y cuando llegan abajo para llegar a la carretera de Benítez, como hay coches aparcados (que está prohibido), se forma un tapón con el cruce de Benítez y los coches llegan hasta la cuesta”, apostilla uno de los vecinos, Antonio Moreno.
Ante esta situación de desorden vial, proponen una situación consistente en la apertura de una calle cortada por un muro, cuya utilidad parecer ser la de albergar los transformadores eléctricos de una vivienda cercana. “Si lo tiran se conseguiría una nueva carretera que está detrás. Daría a los Marrajos y sería un desahogo muy grande, pero no sólo para nosotros, sino también para Hadú, el Mixto, Benítez…”, apunta Lackel.

Gobernación pedirá otro informe del vial del Recinto a la Policía Local

  • Existe una zona donde no se han colocado badenes y hay que determinar las medidas a adoptar


La Consejería de Gobernación se ha comprometido a volver a solicitar a la Jefatura de la Policía Local un nuevo informe sobre la “conveniencia de incrementar el número de badenes” en la zona comprendida entre el Molino y el 54, donde únicamente existen dos pasos de cebra, pero ningún elemento disuasorio de velocidad para los conductores que circulan por esta vía. “Si hemos empezado a colocarlos, no vamos a dejar el trabajo sin rematar, por lo que se va a pedir el estudio a la Policía para que ellos determinen qué medida adoptar”. Ésta ha sido la respuesta del consejero de Gobernación, Jacob Hachuel, ante las últimas quejas manifestadas por los vecinos del Recinto, quienes consideran “insuficientes” el número de medidas adoptadas para evitar el peligroso tránsito de vehículos por la zona.
Hachuel reconoce que tal vez sea necesario “acometer zonas elevadas de hormigón, en lugar de badenes de plástico, como las que se pusieron, pero como nos reclamaban una medida urgente, tuvimos que optar por esa, ya que era la más rápida”. Y es que, añade, “los badenes de obra requieren más tiempo para colocarse ya que primero hay que cortar media carretera y después otra media”.
Los vecinos continúan muy preocupados por lo que consideran una carretera con gran riesgo para sus vidas dada las ilegalidades que cometen los conductores al transitar por la zona.

Los scouts se acercan al trabajo de la FPAV

  • Seguridad, salud y medio ambiente son los temas que más preocupan a los jóvenes que este fin de semana se reunieron con responsables vecinales


Los jóvenes también se preocupan por diversas cuestiones que afectan a la sociedad en general. Así lo han demostrado durante la visita que un grupo de 30 scouts realizó el fin de semana a la sede de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, FPAV.
Esta visita se enmarca dentro de las actividades organizadas por el movimiento vecinal que, en esta ocasión, ha consistido en acercar a estos jóvenes, de entre 13 a 16 años, a conocer cómo funciona la Federación. “Se han interesado por saber la forma en que trabajamos, cuántas personas forman la Junta Directiva o cuántas asociaciones vecinales hay”, explica el vicepresidente de la FPAV y vocal de Seguridad Ciudadana, José María Romero.
Al encuentro también asistió la vocal de Sanidad, Consumo y Medio Ambiente, Mercedes Contreras, quien se encargó de responder las preguntas de los chicos asistentes al acto.
Pero si hubo un tema que realmente interesó a los jóvenes ese fue el de la seguridad en las zonas de ocio. “A ellos les afecta directamente estas cuestiones porque están viendo cómo está la ciudad en materia de seguridad. Por ejemplo, el robo del teléfono a esa niña a la que le dieron un cabezazo la nariz o los jóvenes que han sido agredidos para robarles”, explicaba Romero”. A este respecto, los scouts se han interesado en conocer la manera en que la Federación reivindica una mayor seguridad a la Ciudad.

Vecinos del Recinto estiman “inútiles” las medidas para evitar la velocidad

  • Las carreras continúan y existe un tramo de 1,5 kilómetros donde no se colocaron badenes


Los vecinos del Recinto ya han llegado al límite de su paciencia en el tema de la inseguridad que sufren respecto a las altas velocidades que coches y motocicletas alcanzan en la vía que recorre sus viviendas.
Hace unos dos meses, El Faro se hacía eco de uno de los mayores problemas que viven estos ciudadanos, un problema que no es nuevo y se ha convertido en un auténtico riesgo para las vidas de los residentes de la zona: las altas velocidad con la que circulan algunas motos y vehículos que han llegado a cobrarse la vida de personas y que no queda ahí, ya que por la noche este descontrol vial se trasforma en carreras ilegales entre el Molino y el Sarchal.
La respuesta de la Ciudad de colocar badenes de plástico, pasos de cebra y señalización vertical con la prohibición de circular a más de 30 kilómetros por hora ha sido insuficiente para que los incívicos conductores que transitan por este vial obedezcan estas señales viarias. Además, apenas una semana después de que se colocarán los badenes, ya se arrancaron algunos, pese a que desde Gobernación indicaran que eran resistentes al vandalismo. No obstante, el baden fue repuesto de inmediato por parte del área responsable.
Una de las portavoces de los vecinos no sólo considera “inútiles” las medidas adoptadas por la Ciudad, en cuanto “las carreras continúan, los badenes los arrancan y seguimos teniendo miedo a cruzar la calle, porque un día van a llevarse a alguien por delante”, sino que piensa que son “insuficientes”. Yolanda Pérez se basa en que las señales se han colocado únicamente hasta el Molino. “Desde allí hasta el 54 donde están las casas bajas sólo hay dos pasos de cebra, pero no hay ningún baden”.
Desde donde termina el último baden que se colocó a la altura de Molino hasta el 54 hay una distancia de aproximadamente un kilómetro y medio, suficiente para que los conductores a los que no les importa ni su seguridad ni la de los viandantes pisen el acelerador sin tener en cuenta el peligro que están generando en una calle tan estrecha y en la que se prohibe alcanzar esas velocidades tan desorbitadas.
Los vecinos no descartan adoptar medidas y reunirse con el consejero de Gobernación para poner sobre la mesa sus quejas y peticiones, de modo que, de una vez por todas, se solucione este problema que, en los últimos años, se ha llevado la vida de tres personas.
Por otra parte, una de las próximas actuaciones que se acometerá en el Recinto es la prohibición de estacionamiento de los vehículos con el cometido de ampliar la acera. “Me parece muy buena idea porque, aunque perdemos en aparcamientos, vamos a ganar un acerado”.

La Ciudad apuesta por los vehículos eléctricos sostenibles

  • Su destino son la Patrulla Ecológica, control de barriadas y dependencias municipales


La Consejería de Medio Ambiente ha licitado el contrato del ‘Suministro de vehículos eléctricos para la flota de vehículos oficiales de la Ciudad Autónoma de Ceuta’. Está destinado a la  Patrulla Ecológica y control de barriadas, así como a la asistencia a dependencias municipales, al objeto de impulsar la movilidad eléctrica en la Ciudad como alternativa  sostenible.
Consiste en tres furgonetas de carga eléctrica y dos vehículos ligeros eléctricos por un presupuesto de licitación de 43.144 euros.
El vehículo eléctrico forma parte de la movilidad sostenible en las ciudades, debido a sus beneficios en materia de eficiencia energética y reducción de emisiones de CO2, así como otras de efecto invernadero.
En la  actualidad la flota de vehículos oficiales de la Ciudad Autónoma está formada por 240 unidades, de las cuales 74 son del tipo furgoneta o ligero y 46 motocicletas. El resto son vehículos industriales, pesados y especiales. No existe ninguna unidad con motorización eléctrica, ya que el 100% dispone de motores de gasolina y gasoil.
La ciudad presenta unas características que hacen que la movilidad eléctrica pueda convertirse en una alternativa sostenible. Por tanto, con esta inversión, la Administración considera que juega un papel fundamental poniendo prácticas ejemplares en el impulso de este tipo de movilidad.

El servicio de prevención de riesgos laborales en el ICD cuesta 12.000 euros

  • También abarcará higiene, ergonomía, medicina y vigilancia en el trabajo


El ‘Servicio de Prevención de riesgos laborales y vigilancia de la salud del Instituto Ceutí de Deportes’ ha salido a licitación por un presupuesto de 12.000 euros.
El contrato tiene como objetivo establecer los requisitos y condiciones técnicas para la contratación de un servicio que comprenda las especialidades de seguridad en el trabajo, higiene industrial, ergonomía y psicosociología aplicada y, finalmente, medicina o vigilancia de la salud. Dichas actividades se aplicarán en la totalidad de los lugares en los que el personal deba desarrollar las tareas correspondientes a las funciones que tiene atribuidas en sus respectivos puestos de trabajo en el ICD (Centro Ecuestre, pabellones de La Libertad, Antonio Campoamor, Santa Amelia, así como los complejos deportivos Guillermo Molina y Díaz Flor).
El Plan Anual de Prevención de Riesgos Laborales deberá incluir la estructura organizativa, responsabilidades, funciones, prácticas, procedimientos, procesos y recursos necesarios para realizar la acción de prevención en la empresa.
En cuanto a la Planificación de las Actividades Preventivas, en caso de existir situaciones de riesgo, la planificación incluirá, para cada actividad preventiva, el plazo para llevarla a cabo, la designación de responsables y los recursos humanos y materiales necesarios para su ejecución.
El Plan de Formación e Información tiene como objetivo formar a cada trabajador respecto a los riesgos para la seguridad y salud de su puesto de trabajo, medidas y equipos de protección individual y colectivo

San Amaro: su nombre viene de un abad que atravesó el Mediterráneo

  • Tiene cuatro siglos de vida y aún quedan vestigios de su pasado: el fuerte del XVIII destinado a la vigilancia


La barriada de San Amaro tiene su origen en el siglo XVII. Su nombre le viene de un abad y navegante que, según la leyenda, atravesó el Mediterráneo y protagonizó innumerables aventuras. Además de dar nombre a este barrio de Ceuta, según relatan las crónicas, San Amaro era un noble pío de Asia que vivía obsesionado con la idea de encontrar el paraíso.
Pero parece ser que el barrio procede de dos personajes. Uno de ellos, un penitente francés que fundó un hospital para leprosos en Burgos. El otro es San Mauro de Anjou, que instauró el primer monasterio benedictino de la historia de Francia.
Aún quedan vestigios de un pasado histórico. Del fuerte del siglo XVIII que se sitúa en pleno borde del litoral ubicado en un saliente con orientación norte sur. Ahí se levanta este pequeño fuerte de artillería de costa destinado a la vigilancia de la cala y playa de San Amaro.
Otro de los emblemas de la zona es el parque de San Amaro, cuya construcción original data de comienzos del siglo XIX. Posteriormente, una reforma total en 2010 transformó la imagen del parque tal y como se conocía desde el principio.

Viviendas en condiciones nefastas


Es una de las  barriadas más grandes de la ciudad, ya que contempla desde el antiguo hospital de la Cruz Roja hasta Infanta Elena. Viven unas 300 familias y su censo varía entre las 600 y 700 personas.
Además de los pisos de titularidad militar, tiene un bloque de viviendas de protección oficial de la que, en su día se hizo cargo la Ciudad. “Ahora, sin embargo, están muy abandonadas.  Los vecinos no pueden hacerse cargo de las reparaciones de las fachadas, de las humedades de los techos o la pintura porque no tienen  recursos económicos”, explica el presidente de la asociación de vecinos de San Amaro, Melchor León.
Aunque la Ciudad aprobó un presupuesto el pasado año dirigido a la remodelación de estos bloques, el proyecto nunca llegó a buen término. “Aún estamos esperando que se inicien las obras. Se supone que estaban a punto de salir a licitación pero no se han llevado a cabo”.
Al parecer, esta reforma también se incluyó en el Plan de Barriadas de la Ciudad, otra intención que tampoco llegó a concluirse.

Infraestructuras para los más pequeños


Hace un año la Ciudad instaló un parque infantil pero su estado “es deplorable”, se lamenta León. “Lo llevamos pidiendo desde hace cinco años pero siempre nos ponen de excusa que tenemos el parque de San Amaro al lado. Unos  niños de 5 a 8 años no pueden ir solos desde aquí a San Amaro y menos con la inseguridad que hay actualmente en la ciudad”.
Ahora piden que se cambie este parque cuyos columpios no están en las mejores condiciones. “La gente no es muy cívica porque vienen con los perros a jugar. Hubo una plaga de pulgas y la madera está carcomida. Cuando hay temporal vuela el suelo de goma y tenemos que volver a colocarlas”.
Por otra parte, piden una pista deportiva donde los más pequeños puedan practicar ejercicios. “Los niños tienen derecho a jugar aquí, terreno hay, otra cosa es que el Gobierno quiera invertir en la barriada. Presentamos el proyecto pero no tenemos mucha esperanza de que nos lo aprueben”.

Un alumbrado deficiente


El alumbrado no cumple las mejores condiciones y son muchos los vecinos que exigen un cambio de las farolas que “llevan ahí desde hace 40 años”, se queja León. “Gastan dos millones de euros en iluminación en el Centro y lo cambian cada dos años y aquí si se funden cada dos o tres meses se queda media barriada sin luz”.
León ya ha exigido a la Ciudad en varias ocasiones su cambio, pero la respuesta nunca llega. “Estamos esperanzados en que las cambien porque, además, son insuficientes”.

La red de saneamiento provoca inundaciones


Todo en la barriada son demandas incumplidas y, a nivel de saneamiento, no podía ser de otra manera. En septiembre del pasado año, el Gobierno aprobó la sustitución de la red a fin de evitar las inundaciones en época de lluvias. “El barrio siempre sufre fuertes inundaciones y, cada año, tres o cuatro familias tienen que ser evacuadas porque sus viviendas se inundan”. A pesar de ello, León señala que “aún tenemos esperanza en que nos lo cambien, porque es algo que tienen que cumplir al haberlo aprobado el Ejecutivo Local”.

Un grave riesgo en forma de roca


Los vecinos viven rodeados de una zona rocosa con riesgo de caídas. Hace un tiempo, la Ciudad colocó unas redes en la parte baja para evitar los desprendimientos, pero desde la AAVV reclaman que se refuerce la zona alta. “Nos han respondido que es algo caro pero los vecinos no podemos costearlo y es la Ciudad quien tiene que velar por nuestra seguridad, aunque lo único que contestan es que no hay presupuesto. No van a adoptar medidas hasta que no ocurra una desgracia”.

 Y el aljibe se hizo local


Cuando pidieron un local, la Ciudad les cedió el antiguo aljibe del barrio. Un lugar lleno de humedad y en unas condiciones infrahumanas. “Nos dijeron que con eso nos teníamos que conformar. Nunca lo hemos llegado a usar, pero dicen que aquí nos tenemos que reunir, hacer nuestras reuniones y actividades”, señala León.
No tienen luz ni permiso para colocar contadores “porque no aceptan el proyecto ya que Industria nos tiene que conceder el permiso, pero esa firma nunca llega. Esto no está en condiciones. Estamos como en la Edad Media”.
León insiste en que “hay sitio para construir un local en la barriada. Que no inviertan tanto dinero en otras cosas y piensen un poco más en las barriadas porque también somos parte de la ciudad”.

Comercios de gran tradición

Cristalería Cruces


Son ya tres las generaciones que ‘Cristalería y Aluminios Cruces’ tiene tras de sí. Esta empresa familiar nació en nuestra ciudad hace más de 55 años, pero ya ha dado su salto a la Península. “Allí tenemos unas instalaciones más amplias, de 4.500 metros cuadrados, y ahí están las máquinas que por tamaño se trasladaron a Algeciras, pero la central sigue estando aquí”,  explica Pedro Cruces, uno de los propietarios de la empresa.
En ese medio siglo, la empresa ha ido evolucionando en tecnología y medios para ofrecer el mejor producto al cliente. “Hemos aplicado todo tipo de tecnología, tanto en maquinaria como en acristalamiento. Antes era tapar un boquete, pero ahora se hace todo más especializado, se mira la luz, la altura y todo eso va en beneficio del cliente porque se le puede poner el producto que mejor le venga”.
Está satisfecho de la barriada, aquella, asegura que le ha visto nacer. “Yo nací y viví aquí hasta los cuatro años, porque teníamos la vivienda, mi bautizo fue aquí y lo celebró toda la barriada”.

Estanco Chipolina


Francisco Gutiérrez es la tercera generación que se hace cargo del negocio familiar. ‘Tabacos Chipolina’ lo fundó su abuelo, para después pasar a su tío y, finalmente, ser el propio Francisco quien se pusiera al frente de este  establecimiento que tiene más de 60 años de vida. “Empezó frente a la Ducar y después lo pasamos aquí, enfrente de la barriada y ya lo cogí yo hace 25 años”, comenta el propietario.
Su nombre puede dar lugar a equivocación, porque no se trata únicamente de una expendeduría de tabacos. Francisco ofrece a sus clientes todo tipo de artículos. “Comestibles, droguería, frutas, verduras, jamones ahora para Navidades”.
Su clientela no procede sólo de San Amaro, sino que incluso vienen desde el Hacho, pero está contento con la barriada. “Es muy tranquila y los vecinos son muy buena gente”.

Bar Navarro


Es uno de los restaurantes con más tradición, no sólo en San Amaro, sino en toda la ciudad. Hablar del ‘Bar Navarro’ es hacerlo de un delicioso pescado de calidad y de un marisco tan fresco que se puede comprobar en la vitrina de la barra. Son 20 los años que avalan este negocio familiar regentado por Juan José Navarro en el que también trabaja su hijo, Juan José. “Intentamos tener siempre un buen producto, a buen precio y tenemos una clientela selecta”, explica. Asegura que el “éxito” del negocio son sus patatas bravas, pero también tienen el plato estrella o mariscada al Navarro , “es muy completo porque lleva casi todo el marisco que hay en plaza, es un plato muy exigente”.
Sobre la barriada dice que “es muy buena y tranquila”, aunque asegura que faltan “zonas de aparcamientos”. Además se lamenta que el parque de San Amaro “está algo dejado, los niños vienen, se aburren y terminan yéndose a la Marina. Tendrían que hacer algo para los niños porque no hay nada. Está muy bonito pero ha perdido su esencia de toda la vida”.

Bar Chacón


El ‘Bar Chacón’ nació en 1987. Fue el marido de Antonia Durán el impulsor de este negocio del que después se hizo cargo ella misma y, en la actualidad su hijo Jesús Chacón que se puso al frente del establecimiento hace apenas una semana. “Vivíamos aquí y como la casa tenía mucho espacio decidimos montar un bar aquí”, explica Antonia.
Aunque en principio comenzó como una cafetería que ofrecía desayunos, ahora han ampliado la oferta a sus clientes con tapas a mediodía y copas para finalizar la noche. “Además de los desayunos que son muy baratos, tenemos pescaíto frito y a la plancha, concha fina… de todo un poco”, apunta Jesús.
En  cuanto a la barriada, Antonia dice “no acostumbrarse”, ya que “siempre he vivido en el centro y me parece que está muy lejos, pero es un barrio muy bueno y muy tranquilo donde se vive muy bien”.