Cuatro de estas ejecuciones hipotecarias fueron sobre viviendas y una sobre una finca.
En el conjunto del país, las ejecuciones hipotecarias disminuyeron un 27,7 % en el segundo trimestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2015, hasta situarse en 20.927, en tanto que los embargos de vivienda habitual lo hicieron un 26,2 %. Estas 20.927 certificaciones iniciadas por ejecución hipotecaria suponen un 8,1 % más de las registradas entre enero y marzo de este año. Más de la mitad se concentraron en Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña, mientras que las comunidades con menor número de embargos en ese mismo periodo fueron La Rioja (85), Navarra (107) y País Vasco (129).
Si se toman en cuenta únicamente los embargos hipotecarios sobre viviendas, son las mismas comunidades autónomas las que concentran el mayor número de operaciones: Andalucía (3.520), Comunidad Valenciana (2.070) y Cataluña (1.999). Y también coinciden las autonomías con cifras más bajas: La Rioja (37), País Vasco (61) y Navarra (66). Tomando como referencia las hipotecas constituidas en el periodo 2003-2015 sobre el total de fincas, el 0,15 % de las hipotecas constituidas han iniciado una ejecución hipotecaria en el segundo trimestre de 2016.