
GRA119. BARCELONA, 19/08/2017.- El conseller de Interior, Joaquim Forn (c), en presencia de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (2d), y el teniente de alcalde, Gerardo Pisarello (d), entre otros, firma en el libro de condolencias que se ha habilitado en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, para recoger las muestras de duelo de los ciudadanos por las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona). EFE/Marta Pérez
El otro día hablábamos de la unidad de todos los partidos políticos tras el atentado de Barcelona. Afirmábamos que era una oportunidad ante el enfrentamiento exacerbado que se había vivido en los últimos meses. Pero siempre tiene que haber alguien que saque los pies del tiesto. No es comprensible la frase del consejero del Interior de la Generalitat cuando diferenció entre víctimas catalanas y víctimas españolas. No se puede hacer política con las víctimas. El consejero no ha sabido estar a la altura.
Ha sido un atentado con muchas nacionalidades y con víctimas. Pero volvemos a repetir que no se puede ser más execrable. No hay víctimas catalanas y víctimas españolas. Sino el lloro de un solo pueblo, de un solo sentimiento que se llama España. El consejero debería aprender del comportamiento de los barceloneses.