Era una cifra que hacía tiempo que no se producía, una de esas cifras que asusta a una población que debe enterarse de que el virus está aquí, que no se ha ido y que la situación sigue siendo enormemente compleja. Casi cien positivos en una jornada y lo peor es que el panorama no parece que vaya a cambiar. Llevamos varios días con cifras de contagios elevadas que, en buena parte, tienen relación con los brotes detectados en concentraciones como las naves del Tarajal o el propio CETI. Pero también hay un número importante de casos centrados en familias y en contactos sociales, porque no estamos siendo lo cuidadosos que debiéramos. Se le ha perdido el miedo al covid, y eso es lo peor. Hemos creído -también porque estamos cansados- que esto había terminado. La retirada de la mascarilla en la vía pública ha animado a pensar que lo malo ya pasó y no es así. Ni mucho menos.
Quizá estas estadísticas no causen miedo o rechazo a muchas personas. Pero a otras sí, más que miedo es sentido de la responsabilidad. Si estamos vacunados eso ayuda a una menor letalidad pero no frena los contagios ni el factor riesgo que podemos extender a los más vulnerables. Ceuta empieza a entrar en un espacio peligroso en donde cualquier desprecio a los mínimos cuidados va a traer malas consecuencias. Casi un centenar de positivos es un dato a tener en cuenta. Y mucho. En pleno periodo estival debemos seguir teniendo cuidado y, sobre todo, ahora con los regresos de las vacaciones mucho más, siendo cuidadosos con nuestros comportamientos y haciéndonos el test de antígenos cada vez que regresemos a Ceuta por prudencia y por todos.
Categoría: Editorial
Un importante llamamiento a la convivencia
Recordando todo lo que hemos vivido en los últimos meses, no solo como consecuencia de la pandemia que ya llevamos arrastrando durante largo tiempo, y a lo que se han sumado las consecuencias de la crisis migratoria de mayo, no podía esperarse que el mensaje de reflexión para esta conmemoración fuera otro que un necesario llamamiento a la convivencia y a la unión en la ciudad, como esas herramientas fundamentales que nos van a permitir dar los pasos adecuados para resolver los problemas que estamos enfrentando como ciudad.
En su discurso, durante los actos institucionales, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, reflexionaba sobre la esperanza de una Ceuta con futuro, recordando lo difícil que ha sido hasta ahora el 2021, tras un 2020 que tampoco fue fácil. Y es que tal y como lo dijo: “en un corto espacio de tiempo Ceuta ha sufrido tres crisis demoledoras, el cierre de la frontera para el paso de mercancías y turistas; la pandemia; y el episodio del pasado mes de mayo. Pero Ceuta sigue en pie y saldrá adelante”.
A pesar de los esfuerzos, la ciudad no ha vuelto a la normalidad y quizá no lo haga durante un largo tiempo, pero de las palabras de Vivas definitivamente hay que rescatar esa imperiosa necesidad de que Ceuta logre reinventarse y buscar nuevos horizontes, apoyándose en las tantas fortalezas y oportunidades que todos conocemos y que estamos obligados a resaltar para poder salir adelante y dejar atrás una crisis que ya hemos padecido por mucho tiempo.
El camino a recorrer no será necesariamente fácil, pero las dificultades nos tienen que fortalecer como ciudad en la búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo por el bien colectivo.
Como lo dijo Vivas, “Ceuta es una tierra de buena gente, paciente, amable, hospitalaria, solidaria, una gente que ha hecho del respeto una manera de ser y de vivir, de vivir compartiendo, de convivir”, cualidades que debemos siempre tener en cuenta, sobre todo en momentos difíciles como los que atravesamos.
Como quieren todos los ceutíes, la meta es que en el próximo aniversario podamos celebrar el haber logrado salir de la crisis que nos azota y que esas condiciones de las que hablaba Vivas como garantías de futuro, vayan por buen camino para que nuestra ciudad comience a vivir esos tiempos mejores que se merece.
El futuro y el presente de la vieja cárcel
La Ciudad tiene previsto destinar la vieja cárcel de Los Rosales a centro de acogida de menores. Pasarán años para que veamos si finalmente ese proyecto cobra forma o no. Lo que hace falta ahora, lo que urge es recuperar cierta salubridad y seguridad en este punto que está lleno de basura y restos de todo tipo amén de que sirve de ocupación para adultos y menores que viven tras unos muros en donde puede pasar de todo. Nadie es capaz de garantizar la seguridad en este lugar, frecuentado por chicos y chicas. Un lugar cuya visión sorprende a cualquiera que lo conozca y en donde se han producido incendios. Un lugar que alberga una mole de basura y que supone foco de cuantiosas enfermedades. Esta situación, permitida antes por Instituciones Penitenciarias y de la que ahora es responsable la Ciudad, no puede continuar. Al margen de que se haya concretado el fin último de la cárcel de Los Rosales, el presente manda y no se puede mirar hacia otro lado porque, de hacerlo, puede que lamentemos alguna consecuencia no deseada.
Otro debate distinto es el del poco cuidado que se ha tenido con la documentación que había dentro de la vieja cárcel, que se abandonó en parte cuando se echó el cierre. Hoy todavía pueden apreciarse papeles relativos a esa época. No hubo cuidado, como tampoco lo hubo con el patrimonio que quedó dentro y que fue desvalijado por quienes acudían al lugar con sus furgonetas.
Los vecinos de las barriadas próximas reclaman que este lugar acoja un polifuncional para uso de los jóvenes del barrio. No es mala idea toda vez que la población aumenta y no existen lugares que puedan servir para la realización de actividades que persigan alejar a la juventud de la calle.
Las estrategias que sí funcionan
Las distintas estrategias que se han adelantado en la ciudad para proteger a la población han tenido buenos resultados, pero aún así los esfuerzos se mantienen por llegar a esa población que todavía, por alguna razón u otra, no se ha vacunado. La idea es tratar de facilitarles todas las opciones para que no haya ninguna excusa válida para no inmunizarse, recordando que según los especialistas esta es la mejor manera que tenemos de combatir una pandemia que pareciera estar alejándose cada día más.
Se han eliminado prácticamente todas aquellas cosas que podían percibirse como obstáculos para que las jornadas de vacunación fueran un éxito, ya no hay que hacer cita previa, tan solo con un documento de identidad es posible acudir a los puntos de vacunación a los que incluso se puede ir en horarios más cómodos. Y ahora, con los puntos móviles, se llega a cualquier parte que sea necesario, para que la población se anime y se vacune.
Esta nueva iniciativa, la vacunación móvil a través de la unidad RULE, fue todo un éxito en sus primeras jornadas en las barriadas del Príncipe Alfonso y Príncipe Felipe, y seguro lo será nuevamente en la explanada junto a la Mezquita de Sidi Embarek donde se realizará hasta finales de esta semana.
El mensaje debe ser siempre hacia la prevención, tomando en cuenta los resultados y precisamente este lunes, hemos recibido la buena noticia de no tener ningún caso positivo en Ceuta, algo que no había ocurrido en unas cuantas semanas y que es una demostración de que los esfuerzos que se han hecho están funcionando para mantenernos protegidos.
La importancia de los simulacros
Una ciudad siempre debe estar preparada ante lo que pueda ocurrir. Se tiene que analizar al detalle la coordinación ante cualquier suceso de calado que obligue a demostrar una respuesta eficaz. Por eso los simulacros son importantes y por eso hay que desarrollarlos las veces que sean necesarios porque ningún territorio está exento de enfrentarse a catástrofes de cualquier tipo. Precisamente los simulacros están para evaluar las incidencias o fallos en el plano virtual para que no se produzcan cuando, desgraciadamente, puedan ser reales. Todavía en La Palma se están viviendo las consecuencias de la erupción volcánica, suceso que llevó a activar todos los medios posibles para que el desastre fuera menor. En cada lugar de España pueden producirse catástrofes de distinta magnitud sin haber espacio para el debate, para el desconcierto o para la nula reacción. No lo hay porque eso puede traducirse en pérdidas y tragedias. De ahí que hacer simulacros no constituyan una pérdida de tiempo sino que, al contrario, son la forma más efectiva de saber medirnos y conocer los límites que tenemos al objeto de limarlos al máximo.
Simulacros como el de ayer pueden ser engorrosos o pueden causar molestias, pero son de obligado desarrollo y actualización. En Ceuta hemos pasado por momentos límite en cuanto a situaciones humanitarias, sobre todo vinculadas a la inmigración, pero no estamos exentos de sufrir cualquier otro tipo de episodio extremo en el que los distintos organismos tengan que darlo todo, tengan que mostrar al límite cuál es su trabajo y formación con un único fin: protegernos.
Medidas para favorecer la economía local
El Consejo de Gobierno de ayer dio cuenta de numerosas medidas que se han acordado con el fin de favorecer la economía de Ceuta. Distintos convenios propuestos para la realización de actividades promocionales y la difusión de Ceuta, como el que firmará Fomento y Turismo con el Centro Comercial Abierto para las campañas de otoño y Navidad, así como la difusión de los encantos de la ciudad, que la hagan más atractiva, tanto para los ceutíes como para los que nos visitan. En este sentido, también destaca otra de las medidas aprobadas, como la autorización de un gasto plurianulal para la publicidad corporativa de la Ciudad Autónoma en la compañía que vuela regularmente entre Ceuta y la península, con la intención de dar a conocer Ceuta como destino turístico, accesible y conectado.
En este sentido, también es reseñable la contratación de un plan de formación del sector turístico que mejore las capacidades de los empresarios y los trabajadores de estos importantes sectores como son el de la hostelería y el comercial, aunque no son ellos solo el público objetivo de esta formación, de la que también podrán formar parte Policía Local o trabajadores del transporte público, entre otros. Y es que esta actuación está enfocada la mejora de la posición de Ceuta en el mercado turístico, apostando por la formación de los recursos humanos que más directamente se exponen al turismo, a fin de que contribuyan al desarrollo de una oferta turística global profesionalizada y de calidad.
Para Ceuta es muy importante conservar y favorecer el aspecto turístico y comercial, ahora que parece que la ciudad arroja buenos datos tras la crisis sanitaria por el covid, que ha derivado, inevitablemente, en otras tan dolorosas como la económica. La Ciudad está poniendo los mimbres necesarios para arrancar de nuevo; ahora hace falta que todos los actores implicados en estas acciones respondan de igual forma para que las fórmulas propuestas funcionen y consigan los objetivos propuestos en los que debemos estar unidos todos: instituciones, empresas y ceutíes.
Inversiones en obras necesarias en la ciudad
La Ciudad va a dedicar 9,6 millones de euros a la adaptación del Hospital Militar como Centro Polifuncional y a la renovación integral del asfaltado de la ciudad.
Se trataría de dos importantes apuestas que reportarían prosperidad y funcionalidad a la ciudad.
Por un lado, con la intervención en las dependencias cedidas por Defensa se unificarían, en un mismo espacio, las dependencias que ya usaba la Consejería de Sanidad y los servicios básicos esenciales de Ceuta, como Bomberos, Policía Local, Parque Móvil y 112, mejorándose, de esta forma, la coordinación de todos ellos para el beneficio de todos los ciudadanos.
Por otra parte, mejorará el asfaltado de manera integral, facilitando las conexiones entre, por ejemplo, las avenidas España, Otero, África y Paneque; incorporando nuevas plazas de aparcamientos en Zurrón, reformando distintos puntos de la ciudad, con actuaciones como la peatonalización de la calle Real desde la Iglesia de los Remedios hasta Maestranza o la mejora del Mercado Central, entre otras varias contempladas en distintos ámbitos. Su ejecución, ambiciosa, hará la vida más fácil a los ciudadanos y aportará un mejor aspecto a la ciudad y, aunque las obras no son del agrado de todos por las molestias que suponen mientras se llevab a cabo, el resultado final merecerá la pena. Por lo que bienvenidas sean.
Les toca ponerse la vacuna a los pequeños de la casa
Les llega el turno de vacunarse a los pequeños de la casa. Ayer se aprobó la vacunación a los niños de 11 a 5 años y, en Ceuta, pasarán por consulta a partir del 15 de diciembre. Una noticia que ha despertado revuelo, sobre todo entre los padres con hijos con estas edades. Y es que todavía asusta el tema de la vacuna, a pesar de que ya llevamos meses conviviendo con ella, con resultados más positivos que negativos; solo hay que mirar los datos.
Es importante que los padres sean conscientes de la necesidad de crear inmunidad ante el covid. También es necesario que sepan que en los últimos indicadores se ha apreciado cómo el coronavirus está atacando ahora a la población de menor edad. De igual forma, es fundamental que comprendan que el riesgo de infección en vacunados en Ceuta está en un 1,15 por ciento, mientras que la infección en no vacunados sube hasta el 36,3 por ciento evidenciando el efecto protector de la vacuna en la ciudad.
Los niños, se ha demostrado en varios ensayos clínicos, no sufren efectos secundarios graves, muchos ni tan siquiera leves. Por lo que hay que dejar a un lado el temor por una dosis que casi todos llevamos ya en el cuerpo y pensar en las consecuencias que puede acarrear un contagio infantil para la familia, sin entrar en otras consideraciones como la posibilidad de que el niño sufra covid persistente o tenga complicaciones de salud cuando sea mayor a consecuencia de haber pasado el virus. Es el momento de protegerlos. La decisión, eso sí, es personal.
¡Felices Fiestas!, pero con precaución
Llegaron las fiestas y a pesar de las circunstancias muchos queremos celebrar y sobre todo agradecer, estar en familia y buscar las formas de pasar una Nochebuena agradable en la medida de las posibilidades.
El coronavirus ha trastocado todo a su paso, sobre todo las fechas importantes como la de hoy y la que se acerca, en las que estábamos acostumbrados a los viajes, a las grandes reuniones familiares, a los abrazos y a un contacto directo que seguimos extrañando.
Hace un par de años ninguno de nosotros se llegó a imaginar que estaríamos viviendo lo que estamos viviendo ahora, que nuestras rutinas y costumbres se transformarían de tal manera como lo han hecho, pero así ocurrió y nos ha tocado acostumbrarnos a eso, con la esperanza de que sea algo pasajero si tomamos las decisiones adecuadas en momentos clave como este.
Unas semanas atrás guardábamos las esperanzas de unas navidades como las que teníamos antes de que llegara la pandemia a nuestras vidas, pues los contagios habían bajado hasta colocarnos en la nueva normalidad.
Desafortunadamente esto no duró mucho y la variante Ómicron llegó para trastocar nuestros planes.
A partir de hoy es obligatorio el uso de mascarillas en el exterior, una medida que vuelve para protegernos y para que confiemos en que la situación mejorará pronto, sobre todo porque la mayoría de nosotros estamos vacunados y porque sabemos ser responsables y actuar con conciencia.
Celebrar estas fechas es parte de lo que somos, pero en tiempos de pandemia lo mejor es hacerlo con las restricciones que recomiendan los expertos, para que muy pronto podamos volver nuevamente a una verdadera normalidad. ¡Felices fiestas!, pero con precaución.
Los niños están mejor en el cole, velemos por ello
Todos andamos preocupados por la vuelta al colegio estos días. Es bueno que los alumnos acudan de manera presencial a las aulas, porque no es lo mismo aprender en primera persona que a distancia, eso está claro. Además, está el tema de las relaciones sociales, tan importantes y más hoy en día cuando los niños ya a penas juegan en las calles y solo se relacionan con otros niños en momentos puntuales.
Por eso, que vuelvan a clase. Son los adultos los que han de velar porque ese retorno sea lo más seguro posible y que no tengamos que lamentar un pico de casos en pocos días.
Precisamente, en esa línea de actuación va la línea la Ciudad, que ha abordado con el Ministerio de Educación nuevas posibles medidas para evitar que el covid se nos vaya de las manos en los centros educativos.
Es importante extremar las medidas preventivas y asegurarse de que los niños las cumplen. También es fundamentar insistir en la no asistencia en caso de síntomas, en el estricto desarrollo de los aislamientos y en el cierre de aulas cuando sea necesario.
Es importante, como no nos cansamos de recordar cada vez que tenemos ocasión, apostar por la vacunación. Uno de cada cuatro niños de Ceuta ya tienen alguna dosis puesta, por lo que aún queda camino por andar en este recorrido. Ambas administraciones han anunciado que colaborarán en promocionar este tema, esperemos que sea con buenos resultados.
Todos debemos de colaborar en este asunto, porque nos afecta, de una u otra manera, a cada uno de nosotros. Primero por el covid, como es prioridad por las circunstancias. Pero también por el futuro de la ciudad. Porque asegurar a nuestros hijos una educación presencial es imperante si queremos formar a personas que prosperen y tomen decisiones el día de mañana, cuando sean ellos los adultos.