
Las últimas cifras situaban el porcentaje medio de mujeres matriculadas en las universidades españolas en un 58 por ciento, cuatro puntos por debajo de la media recogida en Ceuta este año tras los datos facilitados por la UGR en Ceuta .
De los 59 estudiantes de Ingeniería Informática, 10 son mujeres, apenas un 17 por ciento del total. Es la única carrera junto a Administración y Dirección de Empresas en la que las mujeres son minoría en los listados de matriculación.
En Educación Primaria, 247 alumnos acuden en la actualidad a las clases de la Facultad, de los cuales el 49% de los matriculados fueron hombres y el 51% mujeres. Es la más equilibrada en este sentido. Por contra, las mujeres son más del 90% en Educación Infantil con un total de 166 estudiantes de los que sólo 16 varones se decidieron por esta opción en la formación para luego realizar en este campo su trayectoria laboral.
En Educación Social son 141 alumnos en los cuatro cursos que se imparten. De ellos, las mujeres copan un porcentaje del 81% frente al 20% de hombres que estudian esta especialidad pedagógica.
Por último, en Administración y Dirección de Empresas de los 175 alumnos en total que cursan alguno de los cursos, ahí si ganan los hombres en las aulas, aunque sea por un punto.
Es conocido que, por regla, general el rendimiento educativo de las mujeres es algo o bastante más elevado que el de los varones a lo largo de toda la enseñanza formal, lo que acaba manifestándose en que las primeras están, hoy, sobrerrepresentadas en la enseñanza universitaria. Así lo atestigua en un estudio el investigador Juan Carlos Rodríguez que recientemente ha resaltado varios datos curiosos sobre la incidencia de las mujeres en las universidades españolas. Explica que en apariencia, el peso de las mujeres estaría disminuyendo muy suavemente en los estudios técnicos y en las ciencias sociales y jurídicas, más acentuadamente en las artes y humanidades, y con más claridad en las ciencias de la salud y las ciencias.
Llama la atención la notable caída en la rama de ciencias, de un máximo del 59% en 2003 hasta el actual 51% el pasado año. Se observa además que en el campo de las titulaciones técnicas, por tanto, confirmarían el estable peso femenino observable desde hace más de una década. La línea es similar a lo que sucede en el resto de Europa, cada vez son más las mujeres que estudian en la universidad.