
Llega el verano y desde la Asociación Síndrome de Down de Ceuta siguen con las actividades y el trabajo de curso dentro del denominado programa de respiro familiar que los padres han solicitado.
Marina López Rubiños
La Coordinadora y pedagoga de la entidad, Marina López Rubiños, explica que “es un problema cuando se acaba el colegio y existen padres a los que su trabajo no les permite tener dos meses de vacaciones. Solicitaron este programa, se habló en Junta y decidieron que en julio vinieran aquí toda la mañana”. Tuvimos la oportunidad de un bus por parte de Cruz Roja para traer a niños que vienen de la periferia…para que todos tengan la oportunidad de estar aquí”.
Un día cualquiera en la Asociación pueden ir al Parque Marítimo, a la Biblioteca Municipal, acudir al taller de cocina, a danzaterapia, manualidades, deporte, excursiones… ellos no paran de aprender y de enseñar y están encantados. Son niños normales, lo único que tienen cierta dificultad a la h ora de aprender, son más lentos. Necesitan más tiempo para cualquier tipo de aprendizaje … la sociedad tiene que adaptarse a ellos, esa es nuestra lucha para poder incluirlos en la sociedad como cualquier otro tipo de personas”, explica la coordinadora, que junto a las monitoras reconocen que ellas no sólo enseñan sino que aprenden mucho de ellos. “A mi me han enseñado mucho. A dar importancia a las cosas que realmente tienen importancia. No son egoístas, aceptan a todo el mundo, para ellos no hay diferencias, son personas nobles…donde hay una persona con síndrome de down te ayuda a ser mejor persona”, apunta López.
La monitora de psicodanza, Carmen Castillo explica que la espontaneidad que tienen “es fantástica, los prejuicios que podamos tener nosotros, ellos los rompen rápidamente y eso es genial”. Mientros ellos ríen y explican que tienen ganas de bailar, de cocinar, de bañarse en el Parque Marítimo, de ver películas, de cantar… de seguir aprendiendo.
Cruz Roja realiza el transporte de los usuarios
Desde la Asociación se ha apostado este año por trasladar a los usuarios al centro en este mes de julio lo que provoca que sean muchos los alumnos que asisten a los talleres y actividades planteados. Hay que t ener en cuenta que muchos usuarios viven en zonas alejadas del centro, donde se encuentra la sede y a veces es complicado trasladarse hasta allí. El servicio ha sido un éxito.
Taller de cocina: Qué rico!
Ángela Agullón lleva 16 años trabajando como educadora en la Asociación Síndrome de Down. Paso por paso les va indicando la receta para hacer croissant de chocolate mientras el horno se va precalentando. “Se les da bastante bien, es una actividad atractiva para ellos y les gusta bastante”. Algunos dicen mientras baten los huevos o parten el chocolate que luego será el relleno de los pasteles, que les gusta hacer brazo de gitana y bizcochos. Están contentos en este taller en el que siguen concentrados cada indicación de Ángela. Ella, explica que a pesar de ser la monitora se siente alumna de ellos: “Todo lo que yo hago lo hago a través del aprendizaje que he recibido de ellos… lo que sé hasta el día de hoy me lo han enseñado ellos”.
Psicodanza: A bailar!
“Al principio les cuesta pero luego se mueven muy bien. La música es lo importante, lo que les motiva, les engancha”, explica la Monitora de psicodanza, Carmen Castillo. Todos disfrutan y hacen deporte en una sala de ejercicios que se queda pequeña para todos los asistentes que siguen paso por paso atentamente todas las indicaciones de la monitora. “Empezamos siempre con un calentamiento en silla que está basado en la danza académica y después trabajamos lo que es el espacio con movimientos libres sobre todo y basado en metodología de pedagogía activa del ritmo, que sigan un ritmo y trabajen la motricidad que es importante”. Los chicos reconocen que bailar y cantar es una de sus actividades favoritas y que se lo pasan muy bien en ese taller.