Ceuta y Melilla, modelos para la UE

  • El informe anual de SOS Racismo denuncia su ejemplificación

El informe anual que sobre inmigración realiza la oenegé SOS Racismo y que fue publicado ayer incluye numerosas alusiones a la situación registrada en las fronteras. Alusiones críticas en torno al trato a los inmigrantes y a cómo tanto para Frontex como para la UE “el control migratorio en la frontera sur” ha terminado convirtiéndose en “un modelo” y, de hecho, “las medidas que los diversos estados están llevando a cabo ante la crisis humanitaria de las personas refugiadas así lo demuestran”. “Europa”, añade la oenegé, “construye vallas y sigue el modelo de Ceuta y Melilla, buena parte de las medidas que quiere implementar la UE tienen un precedente en el estado español”, matiza.
La puesta en marcha de las oficinas de asilo también forma parte de la crítica en este informe, al destacar que en la práctica para un subsahariano es imposible acceder a estas salas para pedir protección. La realidad constata el fracaso de la efectividad de las oficinas ya que, aun estando abiertas, nadie ha cursado dicha solicitud. Las presiones ejercidas en los montes marroquíes sobre la población subsahariana amén de las expulsiones en caliente son objeto de análisis en el informe anual de SOS Racismo, que no olvida los episodios ocurridos el 6F.
Respecto a los CETI de ambas ciudades, se denuncia cómo el Gobierno central sigue utilizando las dos ciudades como “cárceles” porque “no se deja pasar a los refugiados a la península”.

La apertura del ‘Tarajal II’, a expensas del acuerdo con Marruecos

El mandatario de la plaza de los Reyes, Nicolás Fernández Cucurull, confía en que el nuevo puente para el tráfico de mercancías esté operativo a finales de este mes o principios de octubre, aunque esa apertura depende del paso que dé el vecino país, al tratarse de una infraestructura que afecta tanto a España como a Marruecos.
El planteamiento era, inicialmente, que el paso que vendrá a sustituir al Biutz pueda operar en las próximas semanas, teniendo como horario de tránsito solo las mañanas y contando con la participación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado además de la Policía Local y funcionarios de la administración municipal.
El nuevo paso debería haber entrado en funcionamiento hace meses, de hecho lleva finalizado dos años pero por una u otra razón no ha terminado de activarse.

La Ciudad gravará con una tasa del 0,6% la mercancía que termina en Marruecos

  • Hacienda rebajará el IPSI en la misma medida para no dañar al tejido económico sin dejar de resarcirse por sus servicios

  • La Ciudad calcula que podrá conseguir alrededor de 3 millones de euros cada ejercicio con la recaudación de esta tasa

La Consejería de Hacienda del Gobierno de Ceuta tiene perfilada una propuesta para implantar una nueva tasa que grave las mercancías que llegan a la ciudad autónoma y son susceptibles, conforme a los estudios realizados, de terminar en Marruecos por un montante equivalente al 0,6% de su valor declarado, según ha avanzado esta semana el Ejecutivo local a los grupos de la oposición.
Hace siete meses, en febrero, el Pleno aprobó inicialmente la implantación de tasa que conllevaría para el importador el pago de 0,15 euros por kilogramo de “prendas y complementos de vestir y sus partes, mantas, ropa de cama, mesa, tocador o cocina, artículos de tapicerías, calzado, sombreros y demás tocados, que cumplan alguna de las condiciones siguientes: tener señales apreciables de uso o presentarse a granel, balas, sacos, bolsas, fardos o acondicionamientos similares”.
La propuesta, que prosperó con los únicos votos a favor del PP, la abstención de Ciudadanos y la oposición frontal de PSOE, Caballas y MDyC, ha sido sometida a un exhaustivo escrutinio.
En primer lugar se ha cambiado el tipo de gravamen, que ha pasado a ser porcentual y no fijo, y también ha variado el material a gravar, que ya no será solo la prendería sino todos los productos que, de acuerdo con los distintos informes evacuados durante los últimos años, alimentan el comercio con destino al país vecino.
Solamente quedarán exentos aquellos que de forma evidente no entran en ese círculo económico que tiene como punto de paso como los materiales de construcción o los vehículos, por citar dos casos obvios.
El Ejecutivo local tampoco ha incluido, pese a que lo barajó, una referencia expresa al lugar de destino en la ciudad de la mercancía para limitar la imposición, por ejemplo, a las naves radicadas en los polígonos del Tarajal.
La Consejería de Hacienda que lidera Susana Román  prevé dar el paso con otro movimiento impositivo paralelo, una rebaja en la misma proporción del IPSI Importación, para no perjudicar al empresariado con más presión fiscal ni propiciar un incremento de los precios que acabase repercutiendo sobre los consumidores ceutíes.
El objetivo de la tasa no ha variado:  “Financiar”, aunque sea parcialmente”, la prestación de servicios “de diversa índole” que lleva aparejado “el transporte de determinadas mercancías en régimen de viajeros a través de los espacios aledaños a la frontera con el Reino de Marruecos” y que se cifra en millones de euros al año.
La Ciudad Autónoma calcula que podrá conseguir alrededor de 3 millones de euros cada ejercicio con la recaudación de esta nueva tasa, mientras que el descenso en la recaudación del IPSI vendría soportado por la compensación legal que asume la Administración General del Estado.

¿Cómo estimar los productos que acaban en el país vecino?

El catedrático de econometría Joaquín Aranda realizó hace casi diez años una aproximación al difícil reto de señalar y cuantificar las mercancías que llegan a la ciudad y, de un forma u otra, no solo sobre porteadores, termina en el país vecino. Su método fue poner en relación las compras que realiza la ciudad con la estructura de consumo de las familias residentes.
Así, la estructura de consumo estimada para  la ciudad  indicó que el 7,986% del gasto de las economías domésticas estaba destinado hace diez años a las prendas de vestir; el 0,516% a productos de textil hogar, el 2,0224 a calzado y el 0,5519% a café, te e infusiones. En relación, por ejemplo, con el gasto en café, te e infusiones, detectó que una familia media de Ceuta gastaría 12,86 veces más en prendas de vestir que en café; prácticamente lo mismo en artículos de textil-hogar (0,93) y 3,66 veces más en calzado.
Realizando el mismo ejercicio tomando como referencia las compras de café, te e infusiones que realiza la ciudad frente a las compras de prendas de vestir, en artículos de textil hogar y calzado, el resultado fue “particularmente diferente” porque entonces las compras de prendas de vestir eran 21,55 mayores que las de café; las de textil hogar superaban en 18,37 veces a las de café y las de calzado lo hacían por un equivalente a 10,27 veces más.
“No cabe duda que aunque las limitaciones son grandes y de todo tipo, esto no hace sino reflejar que estos productos seleccionados tienen un destino, primordial, hacia el consumo de no residentes,  en general producto asiático, en el que cabe pensar que existe poca o ninguna diferenciación por calidad o diseño y si por precio”, apuntó.

Alzar la voz contra las ‘devoluciones en caliente’

  • El Círculo de Silencio denuncia la “vulneración de derechos” del sábado pasado con la entrega a Marruecos  de los subsaharianos encaramados a la valla de Ceuta

El Círculo de Silencio volvió a reunirse ayer en la Plaza de la Constitución para alzar la voz en contra de la vulneración de los derechos humanos y las injusticias que cada vez “más personas, migrantes y refugiadas, sufren”.
Esta iniciativa, que parte de la Mesa Diocesana de Atención y Acogida de Refugiados, denunció ayer la situación vivida el sábado pasado por el grupo de subsaharianos que intentaron su entrada en Ceuta por la valla. “Unas 60 personas lograron encaramarse en la valla y tras nueve intensas horas de calor, angustia, tensión e inseguridad, se les obligó a bajar, aplicándoseles las devoluciones en caliente y siendo entregados a Marruecos”, leyeron en el manifiesto. Esta práctica fue cuestionada por la Defensora del Pueblo, la cual pidió a las fuerzas de seguridad “que se les aplicara la ley, realizando el reconocimiento personal que ésta exige”. Tal es el caso del “derecho a acogerse a las condiciones de asilo o protección internacional”, apuntó la responsable de transmitir el malestar compartido en el Círculo de Silencio. Un grupo en el que, además, se encontraban varios adolescentes.
Ante estas situaciones, los reunidos pidieron a los responsables políticos que “respeten” los derechos humanos y la dignidad de las personas “por encima de la ley”. Los congregados llamaron a la conciencia de todos los ciudadanos, “a implicarnos en el cambio hacia una sociedad más justa y solidaria ya que es una responsabilidad que todos compartimos”.

Menores
El manifiesto también se ha centrado en la infancia migrante y refugiada. Los promotores de la iniciativa han instado a proteger a estos niños, especialmente a los no acompañados, de la “explotación y la violencia” así como a mantener unidas a las familias.
El acto estuvo organizado por el Secretariado de Migraciones, Cáritas, Confer, Fundación Centro Tierra de Todos, Cardijn y Justicia y Paz.

El CETI renueva las bandejas del comedor “de forma paulatina” y niega el riesgo sanitario

La Delegación del Gobierno comunicó ayer que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) renueva las bandejas del comedor “de forma paulatina”, es decir, “conforme se van deteriorando”.

La máxima representación de la Administración General del Estado realizó esta precisión después de que uno de los subsaharianos que partieron a la Península este martes solicitase al director del centro del Jaral, Ricardo Espíritu Navarro, que reemplazase este elemento por el bienestar de los compañeros que permanecen en la ciudad autónoma.
Estas bandejas, que con anterioridad eran de latón, fueron sustituidas por otras de fibra que, con el uso, se desgastan. Sin embargo, aseguró la Dirección del CETI a través de la Delegación del Gobierno, “cumple con todas las garantías sanitarias”. Estos recipientes cuentan con varios compartimentos donde sirven las comidas y, a causa de su lavado, la fibra sufre el deterioro que este ex residente denunció mediante documentos gráficos.
A su juicio, y como mostró en fotografías, “son muy viejas” y no reúnen las condiciones “sanitarias”. Este subsahariano, antes de embarcar en el ferry hacia Algeciras, quiso denunciar de forma pública el “mal estado” de estos soportes sobre los que depositan los alimentos en las instalaciones que les acogen durante su estancia en la ciudad autónoma.
Cerca de 70 residentes del CETI, que algunos inmigrantes cifraron en 67, emprendieron el viaje, en la mañana de este martes, rumbo a la Península.

El Círculo de Silencio denuncia las devoluciones en caliente y pide que se aplique la protección internacional

El Círculo de Silencio ha vuelto a reunirse esta tarde en la Plaza de la Constitución para alzar la voz en contra de la vulneración de los derechos humanos y las injusticias que cada vez más personas, migrantes y refugiadas, sufren.

Esta iniciativa, que parte de la Mesa Diocesana de Atención y Acogida de Refugiados, denunció ayer la situación vivida el sábado pasado por el grupo de subsaharianos que intentaron su entrada en Ceuta por la valla. “Unas 60 personas lograron encaramarse en la valla y tras nueve intensas horas de calor, angustia, tensión e inseguridad, se les obligó a bajar, aplicándoseles las devoluciones en caliente y siendo devueltos a Marruecos”, leyeron en el manifiesto.

Esta práctica fue cuestionada por la Defensora del Pueblo, la cual pidió a las fuerzas de seguridad “que se les aplicara la ley, realizando el reconocimiento personal que ésta exige”. Tal es el caso del “derecho a acogerse a las condiciones de asilo o protección internacional”, apuntó la responsable de transmitir el malestar compartido en el Círculo de Silencio. Un grupo en el que, además, se encontraban varios adolescentes.

Ante estas situaciones, los reunidos pidieron a los responsables políticos que “respeten” los derechos humanos y la dignidad de las personas “por encima de la ley”.

Delegación califica de “asalto” el intento de entrada de 150 inmigrantes

La Delegación del Gobierno ha remitido una nota de prensa en la que denomina “asalto al perímetro” el intento de entrada de 150 inmigrantes, de los que solo han accedido cinco, al presentar heridas, teniendo que ser trasladados al Hospital.

Según se explica en la nota, los inmigrantes intentaron entrar a las 7.00 horas “violentando” el perímetro, siendo las fuerzas marroquíes las primeras en evitar la entrada de buena parte de ellos, ya que solo 85 llegaron hasta la valla al romper una de las puertas.
Delegación destaca también cómo varios inmigrantes del CETI han lanzado piedras a las fuerzas de seguridad, dejando a un agente herido. Habían acudido hasta el lugar para mostrar apoyo a sus compañeros que estaban encaramados.
Todos han sido devueltos a Marruecos. El delegado del Gobierno estaba en el COS contemplando todo el operativo.

Casi 9 horas encaramados a la valla 65 inmigrantes subsaharianos

Casi 9 horas han permanecido 65 inmigrantes encaramados a la valla. En torno a las dos de la tarde se ponía fin a este nuevo episodio migratorio que ha movilizado a unidades de todas las fuerzas de seguridad. Desde primera hora, a pleno sol, los hombres se mantenían fuertes sobre el vallado, pidiendo libertad y reclamando ayuda. El papel de la Guardia Civil se ceñía únicamente a controlar el escenario perimetral y esperar las órdenes políticas para saber qué hacer ante una situación tan dramática.

Y esa orden llegó. Los primeros en aparecer fueron los elevadores del parque móvil del Ayuntamiento. Sobre ellos se montaron los guardias civiles para instar a los que seguían encaramados a bajar. Algunos opusieron resistencia, otros ni eso ya que estaban cansados, exhaustos, no podían más.

El mismo procedimiento se ha seguido con todos los inmigrantes, hasta hacerles bajar a suelo. Solo 4 han sido trasladados al Hospital porque presentaban heridas, fracturas o cortes. El resto, siguiendo el protocolo que ordena el Ministerio de Interior, ha sido entregado a las fuerzas marroquíes. Se han visto escenas impactantes del trato dado a estos subsaharianos por los agentes del vecino país, quienes se hicieron cargo de todos ellos.

Fuera del perímetro esperaba, nervioso, un grupo de inmigrantes del CETI. La Policía montó un cordón para evitar que llegaran hasta la zona. Finalmente dos de ellos se pusieron nerviosos y lanzaron piedras, impactando una de ellas en un agente de la Benemérita que ha resultado herido.

El drama vuelve a ser protagonista en la frontera sur. Una vez más.

Sube la llegada de inmigrantes por mar frente al descenso de saltos a vallas en Ceuta y Melilla

  • La llegada de inmigrantes irregulares a las costas españolas por mar aumentó en 2015 un 16,7%, al pasar de 4.552 personas a 5.312, un repunte debido a la entrada de más inmigrantes por Canarias, mientras que los saltos y entradas por las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla se redujeron notablemente

    Así, el pasado año disminuyeron un 67,8 por ciento los intentos de inmigrantes irregulares de superar las vallas de las ciudades autónomas y un 78 por ciento las entradas por estos perímetros, según el balance de la lucha contra la inmigración irregular ofrecido hoy por el Ministerio del Interior .

    En total, en 2015 llegaron por medio de embarcaciones 760 inmigrantes más que el año anterior, un ligero aumento que, sin embargo, mantiene, según Interior, la tendencia de las cifras globales de los flujos de inmigración irregular desde África y que contrasta con las 157.220 embarcaciones registradas en el Mediterráneo Central o las 880.820 del Oriental.

    De los 760 inmigrantes que entraron más que en 2014 de forma irregular, 187 lo hicieron tras alcanzar las costas de Península y Baleares (un 4,3% más) mientras que más de 570 llegaron a Canarias.

    Ceuta y Melilla han registrado un aumento de entrada de inmigrantes a nado, ocultos en vehículos o por las vallas. En total, llegaron 11.624 personas, 4.139 más, es decir, un 55,3 por ciento más.

    De ellos, 7.189 eran potenciales refugiados procedentes de Siria y 4.435 de otras nacionalidades.

    En este sentido, Interior señala que los refugiados llegados a Melilla en 2015 representan el 78,1 por ciento y suponen 4.092 refugiados más que en el mismo período del año pasado, es decir, un aumento del 133,2%.

    Respecto a las repatriaciones, se realizaron 20.091, un 4,3% menos que en 2014, un descenso que se registra por cuarto año consecutivo.

    También se han reducido las denegaciones de entrada de personas en España, al pasar de 8.109 a 8.069, mientras que han sido interceptadas en las fronteras de Francia y Portugal y devueltas a estos países con quien España tiene acuerdos 1.428 personas, 361 más que en 2014.

    Además, durante 2015 se produjeron 6.869 expulsiones mientras que en 2014 se registraron 7.696, lo que supone un descenso del 10,7% (827 casos menos respecto a 2014).

    Del número de expulsiones, 5.539 fueron cualificadas -ordenadas judicialmente al tratarse de delincuentes extranjeros con numerosos antecedentes penales y/o judiciales.

La porteadora que bloqueó la frontera el jueves denuncia al policía que le agredió

La mujer, embarazada de 5 meses, asegura que nadie la auxilió mientras pasó horas tirada en el suelo en zona española.

La porteadora marroquí, Khadija El Homrani, quien bloqueó la frontera del Tarajal en la tarde del jueves durante varias horas, ha interpuesto una denuncia contra el policía nacional que, según afirma, le agredió en el puesto fronterizo. Ayer explicó a El Faro que el agente policial rechazó su entrada en la ciudad autónoma y le selló el pasaporte de tal manera que no pudiera volver a entrar en la ciudad. Cuando ésta le pidió explicaciones, según el relato de los hechos de la denunciante, el policía no le dio más razón que “porque me da la gana”. Por su parte, la Delegación del Gobierno, preguntada por este diario, dijo ayer no tener constancia de esta denuncia y mantiene su versión de los hechos.
En la denuncia, El Homrani asegura que acudió al puesto fronterizo y tras serle denegada la entrada en Ceuta y pedir explicaciones al policía nacional, éste “me pegó y no dejó que la ambulancia pasara” para atenderla. Asegura que le golpeó con la “porra” varias veces en la pierna izquierda, donde muestra un hematoma, y en la barriga. La mujer temió por la vida de su bebé, pues está embarazada de cinco meses, al ver que había perdido “algo de líquido” que podría proceder de la bolsa amniótica. “Me dejaron cuatro horas (en el suelo sin que la atendieran) con el dolor. Después me recogieron y me dejaron en la frontera de Marruecos”, reza la denuncia.
La mujer afirma que los agentes no dejaron que la ambulancia española ni la marroquí accedieran al lugar para atenderla del dolor que le había provocado el golpe con la porra en la barriga. Ella había acudido al puesto fronterizo en coche con sus tres hijos. Al rato llegó su marido, quien se llevó el vehículo y a los niños.
Finalmente la mujer fue ayudada por los agentes de policía para regresar a Marruecos y asegura que el agente que había agredido la amenazó. En un principio le había puesto un sello en su pasaporte marroquí con la prohibición de entrada en Ceuta por seis meses, pero tras el incidente, “el jefe me quitó el sello y el policía que me pegó me dijo que si le denunciaba me iba a “ensuciar” el pasaporte para que no entrara en Ceuta en cinco años”. Una amenaza que teme que se haga realidad pues la poca mercancía que puede portar a Marruecos le sirve para alimentar a sus hijos.