El Defensor del Pueblo va a interesarse por las circunstancias en las que se produjo y que pudieron motivar que un joven de 20 años natural de Guinea Conakry, Moussa Silly, se quitó la vida el pasado 26 de enero en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de El Jaral, en Ceuta, al que tenía vetada la entrada sin que ningún estamento de la Administración General del Estado haya explicado públicamente hasta ahora por qué.
El órgano que dirige Ángel Gabilondo ha recibido una queja al respecto por la que ya ha formulado acuse de recibo y ahora pondrá en marcha su maquinaria para hacer las correspondientes averiguaciones con el fin de intentar aclarar si la actuación de la administración pudo vulnerar algún derecho.
Tras conocerse su muerte dos oenegés, Elín y No Name Kitchen, reclamaron que nunca más se vuelva a expulsar a ningún residente del CETI como medida sancionadora y que se establezcan protocolos y medidas socioeducativas ante situaciones de “incumplimiento de las normas de convivencia internas” como las que supuestamente se habrían producido.
Ambas asociaciones han demandado también que se establezcan y garanticen medidas y recursos psicosociales dentro del CETI que aseguren un acompañamiento psicológico y social integral para todas las personas residentes que lo necesiten, teniendo en cuenta que estas personas han pasado por experiencias “muy violentas y, en muchas ocasiones, traumáticas”.
El Defensor del Pueblo es el Alto Comisionado de las Cortes Generales encargado de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos mediante la supervisión de la actividad de las administraciones públicas españolas.
En su calidad de institución española para la promoción y protección de los derechos humanos (INDH), desarrolla relaciones de colaboración y asistencia técnica con las instituciones nacionales homólogas de otros Estados y facilita de forma independiente el seguimiento que periódicamente realizan las organizaciones internacionales sobre la situación en España de los derechos humanos.
Categoría: Frontera e Inmigración
La obra de la valla finalizará en mayo; las sedes de Guardia Civil y Policía, sin fecha
El secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, prevé que las obras de impermeabilización de la segunda fase del vallado fronterizo que separa Ceuta de Marruecos terminen en mayo. La mejora del perímetro ha supuesto una inversión de más de 4 millones de euros, incluyendo el refuerzo del vallado exterior con mallas antitrepa, así como la demolición de tres casetas intermedias de vigilancia ubicadas en la zona de entre vallas.
Se avanza también en la colocación de las esclusas, un total de 27, con el fin de hacer compartimentos estanco en el espacio entre vallas evitando las carreras de inmigrantes en esa zona. Una estructura que viene a completar toda la obra en estos más de ocho kilómetros de línea perimetral y que está pensada para ser efectiva cuando se produzcan entradas masivas.
Rafael Pérez también ha conocido sobre el terreno los trabajos de implantación del sistema automático de entradas y salidas EES -conocido como entry exit system– en la frontera del Tarajal. La implantación de este sistema, con una inversión de siete millones de euros, incluye una actualización y modernización de los accesos y salidas, tanto para peatones como para vehículos, y la instalación de nuevos sistemas tecnológicos.

Es la llamada frontera inteligente, la medida que espera la Policía Nacional para dar mayor celeridad al control de la documentación con reconocimientos faciales incluidos lo que permitiría, por ejemplo, agilizar el pase del casi millar de transfronterizos que entra a diario en Ceuta.
“He podido comprobar con técnicos que han venido de la propia Subdirección de Infraestructuras de la Secretaría de Estado de Seguridad cuál es la evolución de las obras para la modernización del puesto fronterizo. Estas obras suponen una inversión de casi 7 millones de euros que se unen a otras que se están ejecutando en la actualidad de mejora, unidas a la que se hizo en su día del propio vallado fronterizo”, ha recalcado Pérez, tras una visita al Tarajal, a la valla y un encuentro con los principales mandos de Policía Nacional y Guardia Civil.
Contactos permanentes, la mejor forma de conocimiento
Con su visita a Ceuta, Pérez ha dejado claro que se apuesta por comunicaciones directas con los responsables locales, al margen de hacerlo cuando se producen incidencias que puedan ocurrir de forma puntual. Por eso el secretario de Estado de Seguridad ha hecho hincapié en la importancia de este tipo de visitas para conocer, de primera mano, las inquietudes o problemáticas que puedan presentar las fuerzas y cuerpos de seguridad así como conocer el estado de sus infraestructuras.

“A pesar del contacto casi diario que tenemos con el delegado del Gobierno, hemos podido repasar las cuestiones que en asuntos de seguridad preocupan a la ciudad. Nos hemos propuesto estar presentes en los territorios para que estas comunicaciones no se mantengan solo cuando haya alguna incidencia”, ha recalcado.
Se ha hablado así de número de efectivos, destacándose la apuesta del Gobierno por la seguridad de la ciudad autónoma, algo que se ha plasmado en el aumento de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. En Ceuta por ejemplo se superan los 1.160 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, cerca del máximo histórico en el territorio. Es un incremento del 10% desde 2018, “fruto del esfuerzo en estas ofertas de empleo público en las que vamos no solo a cubrir bajas sino también las tasas de reposición para recuperar los efectivos que se perdieron durante el mandato del PP”, ha concretado Pérez.

Además de efectivos se ha hablado de las mejoras en dotaciones y retribuciones de los agentes. “Entre 2018 y 2020 ha aumentado el sueldo de policías y guardias civiles un 26% al que hay que sumar el 9,5% de aumento que van a tener la totalidad de funcionarios públicos. En 2024 el aumento puede rondar el 38%”, ha recalcado sumando ambos incrementos.
Sobre las infraestructuras policiales
Personal, retribuciones, material, infraestructuras… Pérez ha destacado la aprobación por parte del Ministerio del Interior de un plan de infraestructuras que incluye la nueva comandancia de la Guardia Civil y la Jefatura Superior. En el primer caso, ya hay un anteproyecto redactado para su ubicación en comandante Ayuso, cerca de San Amaro. En del CNP hay construida una memoria de necesidades pero no se tiene fecha sobre la construcción de la nueva sede que venga a sustituir a la de Colón. “Nos gustaría poner en marcha estos proyectos lo antes posible”, ha indicado a los medios de comunicación.
En la reunión mantenida con los jefes de ambos Cuerpos, Javier Nogueroles y Gabriel Domínguez, el secretario de Estado ha recibido las informaciones directas sobre ambas fuerzas de seguridad.
El Supremo estudia si el acuerdo con Marruecos permite devolver menores
El Tribunal Supremo estudiará si el acuerdo firmado entre España y Marruecos en 2007 permite la devolución de menores no acompañados sin que se haya tramitado un expediente administrativo. Los magistrados abordarán la cuestión tras haber admitido a trámite los recursos que presentaron el Gobierno de Ceuta y la Abogacía del Estado contra la decisión del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1.
Esta instaba a la Delegación del Gobierno a «adoptar las medidas necesarias» para conseguir «el retorno de los menores no acompañados que fueron efectivamente repatriados» a mediados de agosto de 2021 a Marruecos en virtud del acuerdo entre Madrid y Rabat.
En un auto, la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha explicado que la cuestión «presenta interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia».
En concreto, el tribunal analizará el artículo 5 del Acuerdo que firmaron ambos países en 2007 sobre la «cooperación en el ámbito de la prevención de la emigración ilegal de menores no acompañados, su protección y retorno concertado»; también estudiará el artículo 35 de la Ley Orgánica sobre derechos y libertades de los extranjeros en España, así como varios artículos del Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica sobre derechos y libertades de los extranjeros en España.
Devueltos «sin acompañamiento adulto»
En 17 folios, el tribunal ha repasado los hechos que tuvieron lugar en agosto de 2021, cuando el «un elevado número de menores de edad, sin acompañamiento adulto ninguno» cruzó la frontera de Marruecos a Ceuta. Los menores fueron trasladados a un polideportivo municipal, en el que estuvieron hasta agosto de ese mismo año.
Según la sentencia del juzgado ceutí, los menores fueron devueltos a Marruecos sin que haya existido incoación de procedimiento alguno, «ni petición de informes, ni de fase de alegaciones, ni trámite de audiencia, ni fase de prueba, ni siquiera resolución acordando la repatriación de los menores».
«Es decir, no existe traza alguna de expendiente de repatriación», señaló el juez en la sentencia por la que condenó a la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Aquel magistrado concluyó que «con su proceder» tanto la Delegación del Gobierno como la ciudad autónoma generaron una «situación de riesgo relevante para la integridad física y moral de los menores» en la medida en que no constaba que nadie fuera a hacerse cargo de los jóvenes «una vez repatriados», lo que determinaría que «se encontrasen en situación de abandono o desamparo».
La Abogacía defiende el acuerdo con Marruecos
Disconformes con estas conclusiones, tanto la Abogacía del Estado como el Gobierno de Ceuta llevaron el caso ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Andalucía. Los servicios jurídicos de la Administración alegaron una «falta de motivación» en la sentencia del juzgado ceutí y defendieron la aplicabilidad del acuerdo firmado entre España y Marruecos al considerar que es un verdadero tratado internacional y un título suficiente para dar cobertura a la actuación de retorno de los menores.
La Abogacía aseguró que no se vulneró derecho alguno de los menores porque desde Marruecos se informó de que los jóvenes serían reintegrados a sus familias con las «máximas garantías» y que, en caso de no ser ello posible, sería la entidad pública especializada la que se haría cargo de ellos. Así, negó que existiese prueba de que los menores estén en situación de abandono o desamparo.
Al margen, los servicios jurídicos de la Administración subrayaron la imposibilidad de retornar a los menores a España porque ya están bajo la cobertura de sus padres o de las instituciones marroquíes.
Ceuta insiste en que fue una situación especial
Por su parte, la ciudad autónoma insistió en que en agosto de 2021 no se vulneró ningún derecho fundamental de la Coordinadora de Barrios, que presentó la demanda que dio origen al procedimiento en Ceuta, al considerar que ésta no es titular del derecho a la vida y a la integridad física y moral. Negó también que se vulnerara dicho derecho a los menores no acompañados.
El Gobierno de Ceuta incidió en que no se tuvieron en cuenta las «especiales» circunstancias que rodearon el caso, ante una entrada masiva de personas a la ciudad y defendió que no había prueba alguna de que los menores hayan quedado en desamparado tras su retorno a Marruecos.
Ante la negativa del TSJ andaluz a sus recursos, han acudido ahora al Tribunal Supremo. Ambos han insistido en sus argumentos y han denunciado la infracción de varios artículos recogido en el acuerdo firmado entre España y Marruecos.
El alto tribunal ha aceptado estudiar las alegaciones y analizar si el acuerdo firmado entre España y Marruecos en 2007 exige la tramitación de un expediente administrativo antes de acordar la devolución de menores no acompañados.
La situación de los menores inmigrantes «sin referentes familiares», a debate en Ceuta
El Consejo Independiente de Protección de la Infancia (CIPI), junto a la Facultad de Educación, Economía y Tecnología de Ceuta, organizan el V Coloquio Internacional sobre Cooperación al Desarrollo en el norte de África y Marruecos que tendrá lugar en la ciudad autónoma el próximo miércoles 14 de junio. ‘Adolescentes migrantes sin referentes familiares, los mal llamado menas‘, es el titulo de la jornada.
El evento será la primera vez que cruce la frontera desde Marruecos a España y durante una jornada estará dedicado a los adolescentes inmigrantes sin referentes familiares, abordando varios temas, como la prevención en origen, la protección durante el tránsito, la promoción de la inclusión social, la preparación para la vida autónoma y la gestión del retorno voluntario con garantías.
Ceuta ha sido elegida en esta ocasión como sede académica del evento por «la larga experiencia que tiene en cuestiones de acogida» con el colectivo aludido. Se trata de una gran oportunidad para compartir con profesionales e investigadores de otros lugares de España y Marruecos el trabajo que durante décadas se viene realizando en los diferentes recursos existentes en la ciudad.
Desde la organización del coloquio se ha extendido la invitación a educadores, trabajadores sociales, técnicos de la administración pública, investigadores, estudiantes, representantes políticos y medios de comunicación para que participen en este foro internacional, con el propósito de «mejorar las prácticas profesionales existentes y alcanzar algún día la plena inclusión de los niños y adolescentes que migran sin referentes familiares».
Entre los objetivos, también se encuentra el de promover espacios de intercambio entre profesionales de diferentes comunidades autónomas del territorio español.
Finalmente, la organización de este encuentro ha indicado que hasta el próximo lunes, 15 de mayo, se podrá enviar resúmenes de ponencias al correo fo*******@*********ia.org. Igualmente, se podrá participar sin necesidad de presentar trabajos. No obstante, lo que lo deseen pueden encontrar toda la información en el link: https://cipinfancia.org/proyectos-defensa-infancia/cursos-de-formacion.
La primera expedición comercial de Marruecos a Ceuta, sin avance
Las autoridades de España y Marruecos llevan intentando desde primera hora de este jueves llevar a cabo la primera expedición comercial desde el vecino país a Ceuta. Se trata de un vehículo pesado cargado con 30 toneladas de arena destinada a la construcción y que tenía que llegar a una empresa local ubicada en las inmediaciones de la Almadraba.
Desde que comenzaron las gestiones por la mañana hasta esta misma noche no se ha conseguido la entrada de esta mercancía. Desde la Delegación del Gobierno la única respuesta que se da es que “siguen trabajando”.
De hecho durante toda la jornada el equipo de la administración de la Plaza de los Reyes con el delegado Rafael García a la cabeza permanece en el lugar sin que se haya podido desbloquear la entrada de este vehículo en España.
Hasta el momento se han hecho tres expediciones de exportación. La primera el 27 de enero con productos de higiene; la segunda el 24 de febrero con aceites y este mismo jueves la tercera con paquetes de folios. Se pretendía avanzar consiguiendo la primera expedición de importación: entrada de mercancía desde Marruecos a territorio español, algo que no se ha conseguido todavía.

El Gobierno de España sigue con el mismo mensaje: “Se avanza en la hoja de ruta prevista hacia la plena, progresiva y gradual normalización de los intercambios comerciales a la que los dos países se han comprometido para favorecer los intercambios y hacer frente al comercio atípico que se registraba en los puestos fronterizos de las ciudades autónomas”.
Un mensaje que, llevado a la práctica, se traduce en problemas, trabas y ralentizaciones debido a lo ineficaz de este tipo de relaciones comerciales por su lentitud y dudas constantes a que puedan llevarse a cabo.
En todo este tiempo la Delegación habla siempre de pruebas piloto y de limar problemas que se vayan produciendo para cada vez ir perfeccionando más.
Estas operaciones normalizadas vendrían a significar el logro del hito de tener aduana comercial en Ceuta y, en el caso de la ciudad hermana, recuperar la que se cerró en 2018.
Madrid y Rabat pactaron en abril del año pasado tras el cambio de España en su posición sobre el Sáhara “la plena normalización de la circulación de personas y de mercancías se restablecerá de manera ordenada, incluyendo los dispositivos apropiados de control aduanero y de personas a nivel terrestre y marítimo”.
Según el Gobierno de Sánchez, “la aduana de Ceuta está preparada para gestionar las formalidades aduaneras aplicables a las importaciones y exportaciones que puedan realizarse desde o hacia Marruecos” y “dispone de personal suficiente para ello”, en concreto seis funcionarios del Cuerpo Técnico de Hacienda con horario de 8.00 a 20.00 horas de lunes a viernes y de 9.00 a 18.00 los sábados y los domingos.
Más de diez horas para la salida de una carga de papel
A primera hora de la mañana se preparaba la salida de una carga de papel -paquetes de folios- en una furgoneta, una acción erigida en la tercera de las pruebas piloto realizadas entre España y Marruecos por la frontera del Tarajal. No habían dado las 09:00 horas cuando se realizaban todos los trámites de comprobación de esa mercancía y se daba luz verde poco después a su salida por parte de Aduanas con la presencia de funcionarios de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado así como la cúpula de la Delegación del Gobierno. Esa preparación se corresponde con la primera de las fotografías que aparece junto a esta noticia.
No fue hasta pasadas las 21:00 horas cuando regresó el vehículo después de haber hecho esa entrega por parte de una empresa de nuestra ciudad, imagen que se corresponde con la segunda foto. Es decir, más de diez horas para realizar este envío de material.
La salida de estos paquetes de folios seguía a la de aceites de vehículos y a la primera, en enero de este año, de productos higiénicos de la empresa Bentolila que sirvió para el anuncio histórico del inicio de funcionamiento de la aduana comercial.
Las salidas de mercancía siguen realizándose de forma lenta, enmarcadas en acciones experimentales lo que continúa generando recelo entre los comerciantes que aspiraban a que este proceso pudiera funcionar de una manera más ágil y sobre todo mucho más transparente.
La desaparición de tres jóvenes en kayak que empezó como una travesura
«Nadie sabe qué se les ha podido pasar por la cabeza para intentar cruzar en kayak de Marruecos a Ceuta». Quien habla es primo de Marouane Bidaoui, un adolescente marroquí que junto a dos vecinos de Martil, también jóvenes, llevan seis días desaparecidos. Todo por, interpreta, una travesura que ha podido acabar en tragedia.
Se trata del grupo en cuya búsqueda Salvamento Marítimo y la Guardia Civil salieron el domingo pasado, apunta este familiar, incluso activando medios aéreos sin que las labores de rastreo arrojasen resultado alguno que tranquilizase a las familias. Ya fuese para mal o para bien.
Los parientes de Marouane se han puesto en contacto con El Faro de Ceuta desde Rabat para encontrar pistas sobre el paradero de este estudiante de 16 años. «Solo queremos saber dónde está, qué pasó con él y con los otros dos chicos. Aunque es posible que estén muertos…», confiesan.
Su primo asegura que no han emigrado por una situación económica precaria, ya que se declaran como marroquíes con un holgada solvencia. El propio cabeza de familia es comerciante. De ahí que opine que todo empezó como una trastada que ha ido demasiado lejos.
Descartan la migración por razones económicas: de padres comerciante y aduanero

Los otros dos compañeros de Marouane en este arriesgado viaje son Yassine Darraz e Ilias Ouled Fassi, de 17 y 18 años respectivamente. No tienen conocimiento de que sufran estrecheces económicas. Incluso el padre de uno de ellos, asegura el entorno del primero, es aduanero.
Entonces, ¿por qué salieron de Martil a bordo de un kayak en mitad de la noche? Según el primo de Marouane, los jóvenes de 17 y 18 años llamaron al más joven del grupo para que los acompañase en su periplo.
Tiene confirmado que se echaron al mar sobre las 23.00 horas porque él mismo habló con Marouane más tarde, en torno a las 6.00, cuando telefoneó a su primo para, recuerda por vía telefónica desde Rabat, pedirle una recarga a su teléfono móvil. «Nunca llegó a realizarse porque se encontraban en medio del mar y no tenía cobertura», detalla.
Lo que quiera que ocurriese, el temido naufragio o su detención por fuerzas de seguridad marítima, tuvo que suceder después de esa hora. Aquella mañana hubo una densa niebla, añade este pariente de Marouane, un fenómeno que pudo complicar la travesura de estos adolescentes de Martil, al norte de Marruecos.
Aunque cada familia ha emprendido la búsqueda por su cuenta, todos ruegan que cualquier persona que tenga información sobre el paradero de Marouane Bidaoui, Yassine Darraz e Ilias Ouled Fassi se pongan en contacto con ellos.
Los padres y hermanos de Marouane esperan preocupados noticias de él.
25 años de la tragedia: las 7 muertes de San Amaro
Los restos de los marroquíes Ahmed Faoubar, Khalid Aakab, Hakim Lamchawar, Khalid Tachi, Driss Zougarza, Abderrahaman El Fezazi y Abdenbi Harrak descansan en las tumbas que comprenden desde el número 1052 al 1058 del cementerio de Sidi Embarek, en Ceuta.
Allí fueron enterrados hace 25 años en la que fue la primera gran tragedia migratoria ocurrida en aguas de San Amaro. La patera de pescadores Antoñita, robada el día anterior y manipulada para facilitar este pase, quedó completamente destrozada muy cerca de la orilla. Los cuerpos de los ahogados, que tenían entre 21 y 46 años, fueron sacados del mar por los GEAS de la Guardia Civil.

No sabían nadar, si no es imposible que no pudieran llegar por sus propios medios al arenal.
Este primer capítulo de la historia negra de tragedias y muertes asociadas a la inmigración que 25 años después no ha terminado puso el foco en un drama al que no se ha puesto solución. El primer naufragio documentado de una patera fue el 1 de noviembre de 1988 en la playa de Los Lances, en Tarifa. Diez años después, en la madrugada del 30 de junio de 1998, se documentaría este en Ceuta. Siete muertos, los siete varones que dejaron atrás sus hogares en Tánger, Nador, Mekinés, Fez y Casablanca.
Las fichas con sus datos se guardan en el archivo del cementerio. Es un trámite importante porque supone disponer de una referencia para que años después sus familias puedan saber dónde fueron enterrados.
El trabajo de José Bejarano y Julio Quílez
En esas labores de identificación fue clave el trabajo desarrollado por el personal del cementerio de Sidi Embarek junto a la Guardia Civil, cuyo equipo de Policía Judicial invirtió todos los escasos recursos de la época en investigar a fondo lo sucedido.

Aquel grupo estuvo liderado por José Bejarano, Pepe, uno de los mejores investigadores que pasó por el equipo de PJ de la Comandancia de Ceuta.
En la ‘Antoñita’ viajaban más magrebíes que nunca fueron encontrados. El hallazgo de prendas en la playa que no correspondían con las que portaban los fallecidos llevó a concluir que tras aquella expedición frustrada hubo supervivientes a los que nunca se localizó.
Su testimonio hubiera sido determinante para contar con testigos que pudieran señalar a los culpables.
Aun así, a pesar de la dificultosa investigación, la Policía Judicial pudo presentar ante la justicia a uno de los responsables de aquella tragedia: la persona que organizó el trayecto.
Era la época de Julio Quílez como jefe de la Comandancia. Un periodo en el que resultaba determinante la cooperación con Marruecos para conseguir datos. Si en Ceuta solo se pudo presentar ante la justicia a un implicado que fue condenado por el Juzgado de lo Penal, en el país vecino la cascada de arrestos fue mayor.
Se pudo dar con quienes captaron a los varones y con los que les ayudaron a cruzar a Ceuta por la frontera con el compromiso de sacarlos por mar desde aquí a la Península. Fueron los responsables de estas 7 muertes y castigados con prisión.
La reconstrucción de la tragedia

La Policía Judicial reconstruyó las piezas de este puzle roto. Las pateras de pescadores permanecían amarradas en el arenal de cualquier playa de Ceuta o en el muelle de pescadores. De allí robaron la Antoñita y la manipularon para facilitar la entrada de más personas.
Esa manipulación convirtió la barca en un peligro que llevó al naufragio. Probablemente los inmigrantes se asustaron y tendieron a desplazarse o a querer saltar por el mismo punto produciéndose el accidente.
La Guardia Civil pudo dar con algunos de los actores de esta tragedia y cooperó con la Gendarmería para que al otro lado de la frontera se actuara en consecuencia.
Algunos de los fallecidos dejaron esposas e hijos, otros eran demasiado jóvenes para haberles dado tiempo a formar una familia. Murieron ahogados y tuvieron que ser enterrados con rapidez debido a que Ceuta no tenía depósito -ahora 25 años después tampoco lo tiene- para mantenerlos un tiempo.

El cementerio musulmán hizo un gran trabajo, con Abselimo a la cabeza, para guardar las identidades en el archivo. Años después las familias pudieron localizar las tumbas y rezarles físicamente.
Pasados 25 años el negocio del tráfico de personas continúa. Las pateras de pescadores dieron paso a las phantom y los traficantes de antaño ahora mezclan esta explotación con el tráfico de drogas.
Pero el dinero es el mismo, dinero sucio obtenido arriesgando las vidas de quienes solo quieren escapar de un país que no les ofrece alternativas. La delincuencia evoluciona pero las consecuencias son idénticas: muertes, tragedias y familias rotas para siempre mientras las mafias se hacen fuertes.
El paso por frontera para que una madre despida a su hijo muerto
Podrá ser enterrado en su país, recibir la despedida de su madre y del resto de su familia después de una vida truncada a las pocas horas de emprender rumbo a nado a Ceuta.
Este viernes el cuerpo de Bilal, el tangerino de 24 años cuyo cadáver fue hallado en la playa de la Ribera, ha sido trasladado a Marruecos. La Funeraria Al Qadr se ha encargado de todos los trámites.
A Bilal se le pudo identificar gracias a que portaba los documentos personales en su pecho, protegidos dentro del traje de neopreno que empleó para cruzar a la ciudad bordeando uno de los espigones.

Portaba unas aletas de color amarillo. Cuando la Guardia Civil sacó su cuerpo del mar, sus amigos temieron que fuera él. Las sospechas se verificaron al encontrarse esos documentos de identidad y después de ver las imágenes en las que los agentes lo sacaban del punto más próximo a las redes antimedusas.
Bilal murió al poco de salir de Marruecos, un viaje del que informó a otros jóvenes con los que se rodeaba planificando escapadas del país como lo hacen otros tantos residentes del reino encomendado a las órdenes de Mohamed VI.

Esa travesía terminó a las pocas horas. No se sabe lo que pasó pero Bilal murió ahogado, mientras su cuerpo sin vida era arrastrado hasta la playa de la Ribera. La familia del joven puede despedirse de él, enterrarlo donde nació y llevar a cabo una despedida truncada para otras muchas víctimas del Estrecho.
La labor de Criminalística y de Policía Judicial ha sido clave para corroborar los datos iniciales y poder así registrar los datos oficiales de Bilal.

Tras la oficialidad de su muerte se ha podido autorizar judicialmente su traslado a su país por el Tarajal, trámite llevado a cabo esta misma mañana.
El coche fúnebre ha cruzado a su país.
Borrell repite que “Ceuta y Melilla pertenecen a la Unión Europea”
Si a Marruecos le molestó que el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, afirmase la españolidad de Ceuta y Melilla, dos tazas.
El también vicepresidente y Alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, ha subrayado por segunda vez en apenas una semana que las dos ciudades autónomas son “territorios que pertenecen a la Unión Europea y forman parte de su frontera exterior”.
Si el viernes de la semana pasada lo dejó claro en su respuesta a una pregunta prioritaria de Maite Pagazaurtundúa y Jordi Cañas, ahora lo ha hecho en su contestación a otra del ‘popular’ Gabriel Mato, que le interpeló para conocer su opinión sobre “las declaraciones de un país socio de la Unión que pretende desconocer la integridad territorial de un estado miembro de la Unión” en referencia a la queja diplomática del Reino alauita en la que se refirió a Ceuta y Melilla como “marroquíes”.
“Las instituciones de la Unión Europea”, ha recordado Borrell, “han reafirmado públicamente la conocida posición oficial sobre la importancia de la protección de las fronteras exteriores”. “Ese fue también el objetivo de las declaraciones del vicepresidente Schinas respecto de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, territorios que pertenecen a la Unión Europea y forman parte de su frontera exterior”.
Borrell, con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita

“El Derecho de la Unión se aplica, por lo tanto, a Ceuta y Melilla”, ha zanjado el político catalán, a quien el europarlamentario del PP había preguntado si tenía previsto “pronunciarse o dirigirse” a Rabat “para aclarar, sin dejar ningún género de dudas, el principio del respeto a la integridad territorial de los Estados miembros de la Unión, tanto más frente a pretensiones de terceros países socios en la vecindad sur”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí presentó el 17 de mayo una censura diplomática contra Schinas por haber declarado que las ciudades de Ceuta y Melilla son fronteras españolas y de la Unión. En la nota verbal de protesta marroquí se incluyó que son territorios “marroquíes”, algo inaceptable para Mato teniendo en cuenta que según Pedro Sánchez los dos países se han comprometido a “evitar todo aquello que sabemos que ofende a la otra parte, especialmente en lo que afecta a nuestras respectivas esferas de soberanía”.
Borrell ha advertido que por ese roce “no se plantea una revisión de la extensa y fructífera asociación entre la UE y Marruecos”, pero también ha incidido en que “las ciudades españolas de Ceuta y Melilla” son “territorios que pertenecen a la Unión Europea y forman parte de sus fronteras exteriores”.
Controles antidroga sin medios en Bab Sebta que causan crispación en los marroquíes
Las quejas verbales por los registros tercermundistas a vehículos en el lado marroquí del Tarajal han pasado a convertirse en reseñas críticas en algunos medios de comunicación. La entrada a la llamada ‘puerta de Ceuta’ parece esconder la intencionalidad manifiesta de los agentes de marroquíes de forzar a un desvío de los vehículos en la fase retorno de OPE hacia el puerto de Tánger-Med.
En un artículo especialmente crítico, el medio Hibapress recoge testimonios de marroquíes que se han visto sometidos a registros en busca de drogas que se extienden intencionadamente en el tiempo, ante la mirada de los demás conductores y sin medios avanzados para detectar la existencia de esas narcóticas sustancias.
Son varios los sucesos de esta índole publicados, sucesos que se saldan con arrestos de personas cuando querían pasar a Ceuta ocultando alijos. Pero más allá de lo que puede ser un registro entendible, el medio indica que ese regreso se convierte en un auténtico “infierno” que se suma a las horas de viaje.
“Se ha convertido en un motivo de escándalo y provocación para los viajeros”, recoge. Así los agentes extienden durante horas los registros de los vehículos sin que se salvaguarde la privacidad de quienes a ojos de los demás pareciera que son enlaces del narcotráfico.
Una ‘burla’ a la comunidad para desviar el tráfico a Tánger
“No hay nada de malo en que las autoridades competentes realicen inspecciones minuciosas y luchen contra el fenómeno del tráfico de personas y drogas, como es habitual en todos los países del mundo. Pero el verdadero problema es que algunos se esfuerzan y se burlan de la comunidad y la someten a tales medidas en condiciones humillantes, utilizando métodos clásicos en el trato con el proceso de regreso a su tierra”, puntualiza el mismo medio.
Los vehículos objeto de registro se desmantelan por completo, instando a los ocupantes del coche a bajar todo el equipaje lo que termina generando largas colas. El medio de comunicación marroquí narra específicamente uno de esos registros llevado a cabo en la madrugada del domingo para expresar las formas empleadas.
“Un propietario de un vehículo de tracción total de color blanco fue sometido a una búsqueda en su equipaje personal cuidadosamente colocado en el techo, mientras que un elemento de seguridad dejó su vehículo al frente de la fila, disfrutando de su taza de café con total tranquilidad. Mientras, el otro esperaba y esperaba hasta que se agotó su paciencia y comenzó una nueva etapa de protestas debido a la negligencia e indiferencia. Pero el asunto no se limitó a esto, sino que se extendió a una respuesta rápida por parte del elemento en cuestión, quien le dijo frente al público que ‘si no quieres que se te retenga, vete a Tánger”.
Las quejas se producen por el trato que reciben en Bab Sebta quienes en el fondo son meras víctimas de la situación y por la falta de medios más avanzados para detectar la presencia de drogas evitando las descargas masivas de equipaje así como los bloqueos en la entrada.