Lucía Díaz, ceutí y estudiante de Erasmus en Florencia, se quedó atrapada en Italia sin poder volver a casa. Ahí le cancelaron las clases y el país se declaró zona de riesgo por el coronavirus. La ceutí tenía programado volver a casa, pero Ryanair le canceló el vuelo. Así que junto a su compañero de piso, también español, se puso manos a la obra para encontrar un camino de vuelta a casa.
Finalmente, consiguieron un autobús desde Florencia hasta Bolonia. Y, al día siguiente, un avión a París y después un segundo avión a Sevilla.
Una vez que aterrizó en la capital andaluza y vio a sus padres -que habían ido a recogerla al aeropuerto-, la ceutí dice que “por fin me sentí a resguardo y protegida. Sufrí mucho por el camino por miedo a contagiarme”, confiesa.
De camino a Ceuta, asegura que se puso inmediatamente en contacto con la Consejería de Sanidad para avisar de que iba a llegar a su casa desde una zona de riesgo alto por COVID-19. Desde la Consejería dijeron que “me tomara la temperatura dos veces al día y me pusiera en cuarentena 14”, porque decretaron el estado de alarma en España días después de que llegara desde Italia.
Díaz destaca sorprendida que en el aeropuerto de Bolonia había muchísimo control: “Tomaban la temperatura y nadie iba sin mascarillas. Era raro no llevarla, y todos cumplíamos la distancia de seguridad”. Sin embargo, en París, la situación era la contraria: “Ningún control de distancia de seguridad o temperatura y nadie llevaba mascarilla”, concluye.
Desde el AMPA del CC La Inmaculada queremos expresar públicamente nuestra profunda decepción ante la…
Ceuta ha vuelto a estar presente en los campos del fútbol español. Pero esta vez,…
Bomberos se ha movilizado ante un incendio provocado esta noche el monte de la tortuga.…
La continuidad de la crisis obliga al Gobierno a preguntarse si los poderes ordinarios siguen…