Si el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) persigue, como dice, conseguir “una ciudad media prestadora de servicios cualificados y de calidad, con capacidad para ofrecerse como espacio atractivo, para vivir, para visitar o para invertir” solamente puede ser, en un territorio con apenas 19 kilómetros cuadrados de superficie, un documento para toda Ceuta.
El documento promete sentar las bases para “concretar la operación urbana de centralidad que ocupará la zona delimitada por el Mercado Central de Abastos, la Plaza Vieja y Patio Hachuel”, uno de los futuros ejes vertebradores del corazón de la ciudad, pero tan o más importante será el desarrollo efectivo de los objetivos que señalan a zonas más o menos periféricas como Recinto Sur, el Príncipe (en sentido amplio) o Benzú.
Las inversiones realizadas durante los últimos años en la populosa zona urbana anexa a la frontera no han dado el fruto esperado entre otras cosas porque no han sido capaces, respetando la singular esencia que lo ha configurado, que también puede ser una fortaleza y una oportunidad a futuro, de dotarlo de infraestructuras y equipamientos para abrir la barriada al resto de la ciudad y atraer visitantes (locales o foráneos) para pasear, comprar y disfrutar de sus gentes y sus vistas.
Ese es uno de los grandes desafíos del nuevo PGOU y su ejecución, suturar ese tipo de brechas para urbanizar cohesionando.
Desde el AMPA del CC La Inmaculada queremos expresar públicamente nuestra profunda decepción ante la…
Ceuta ha vuelto a estar presente en los campos del fútbol español. Pero esta vez,…
Bomberos se ha movilizado ante un incendio provocado esta noche el monte de la tortuga.…
La continuidad de la crisis obliga al Gobierno a preguntarse si los poderes ordinarios siguen…