
Los de Josemi Romero están en la calle por desavenencias con el presidente de la Asociación Vecinal en cuya sede ensayaban Ellos dicen que el actual presidente de la Asociación de Vecinos O’Donnell les ha echado y él dice que se han ido. “El viernes me dijeron que se iban, la verdad es que no se atenían a las normas y yo les dije que se fueran si es lo que querían”, explica Francisco Valero, el presidente de la junta directiva de una barriada en la que el Carnaval está enquistado en su historia y la ‘Chirigota de Josemi’ es su espina dorsal.
Poco faltaba para que la agrupación de la barriada cumpliera 30 años de ensayo en una habitación llamada por unos el cuarto chico y por otros el cuarto del santo, que se había convertido en uno de los rincones carnavaleros con más solera de Ceuta. Allí llegó Pepe Romero por primera vez con un grupo de vecinos. Era el verano de 1986 y estaban decididos a montar una agrupación que demostrara el arte que había en ese barrio de sangre carnavalera. Allí entró de su mano Josemi Romero. Tenía ocho años y desde entonces siguió llenando de vida el cuarto chico junto a sus compañeros. “Los dientes no, pero la barba nos ha crecido ahí a todos”, dice reconociendo que el problema va más allá de una falta de entendimiento y que ante todo está el respeto que siente por el actual presidente de la barriada, pero que no volverá al local hasta que él deje de estar al frente de la Asociación Vecinal. “No nos hemos ido. Nos ha echado con pequeños actos ya que hace un tiempo decidimos sumarnos a la junta directiva de la barriada tres miembros de la chirigota. Vimos cosas que no nos gustaron y nos fuimos y desde entonces ha sido una persecución continua”, lamenta.
Así que, “con mucha tristeza”, recogieron cada recuerdo y sus instrumentos y dejaron vacía una habitación que ellos mismos habían acondicionado con su esfuerzo y por la que ya el pasado año pagaron un alquiler al haber sido dados de baja de la Asociación Vecinal y no tener derecho a utilizarla. “Este año no hemos podido ni comenzar a pagar el alquiler”, explica Romero. Frente a él, Valero afirma que ese local “siempre ha estado abierto a todos y nosotros tenemos nuestras posibilidades y ellos sus necesidades”. Cree que al haber comenzado a ensayar en el local una nueva comparsa, la chirigota no se entendió con ella pero Josemi Romero asegura que “nunca hubo ningún problema en ese sentido. Es más, yo soy autor, así que siempre nos hemos llevado bien y cada uno tenía su espacio dentro de la sede”.
“Un boquetito encontraremos”
Valero asegura que ha sido decisión de la agrupación y que “el que me conoce sabe que por ayudar a otro me perjudico yo”, pero Romero y los suyos anteponen el respeto que sienten por él y no quieren ahondar en más detalles. El caso es que están en la calle y comienza la cuenta atrás para la llegada del Carnaval. Piden a la Ciudad que les eche una mano porque llevan más de 13 años inscritos como La Asociación Cultural Carnavalesca 8 de febrero ‘Los Niños’ luchando por la fiesta con numerosas actividades. “Habrá un boquetito para nosotros, pero seguro que no es en nuestro barrio y claro que nos da mucha pena pero seguiremos adelante”. La barriada siempre les ha mostrado su cariño, pero es ahora cuando se ha volcado con ellos. Los van a echar de menos porque no es sólo escucharlos de fondo cada viernes por la tarde durante sus ensayos. Son los actos que organizaban y la vida que daban a O’Donnell, la barriada que van a seguir abanderando aunque ya no ensayen en el mismo lugar.


