Baleària asumirá la bonificación del Ejército del Aire y la Armada mientras se culmina el convenio con Defensa

Baleària, compañía que opera la ruta de Ceuta con Algeciras, ha informado a través de un comunicado que asumirá la bonificación en los billetes de transporte de la Armada y del Ejército del Aire en todas sus líneas, tras extinguirse el convenio de colaboración entre la naviera y el ministerio de Defensa.

La compañía muestra así su compromiso con los organismos públicos y mantendrá los descuentos de estos dos colectivos hasta el próximo marzo, cuando se prevé disponer del acuerdo actualizado. Ese descuento corresponde al 25% restante de la bonificación, haciendo que los militares viajen con un coste de 0 euros.

La expiración del convenio no afectaría a Ceuta, ya que el Ejército de Tierra también dispone de la bonificación habitual por el convenio vigente hasta finales del 2020.

Tal y como ha podido saber El Faro, no es habitual que el convenio termine sin que se haya renovado previamente, pero la situación del Gobierno actual, el cual se ha mantenido en funciones desde el mes de junio, ha ralentizado la actualización de convenio por cuestiones burocráticas.

“Por tanto, fruto del esfuerzo que viene realizando el ministerio de Defensa y el compromiso adquirido por la naviera, se garantiza el mantenimiento de las bonificaciones a los profesionales de la Armada, Ejército del Aire y de Tierra”, aseguraba la naviera en un comunicado.

Esta situación no sólo ha afectado a Baleària, sino que el convenio también ha finalizado con FRS. Sólo Trasmediterranea, por tener un contrato diferente, permanece con la bonificación aplicada por dicho convenio.

En el caso de las últimas salidas de los militares de nuestra ciudad, se ha confirmado que no ha tenido coste alguno, ya que el convenio con el Ejército de Tierra se mantiene vigente, por lo que no afecta las negociaciones que se van a mantener hasta el mes de marzo.

José Joaquín Milans del Bosch: “El horror de la guerra de Bosnia fue lo más duro de mi carrera”

José Joaquín Milans del Bosch se retira de la vida militar tras haber ocupado el cargo de jefe de comunicación de la Comandancia General de Ceuta durante 11 años. Con motivo de la formación del próximo Viernes Regular, se despedirá del cuerpo y de los que han sido sus compañeros durante su etapa en la ciudad. El acto será en el patio de armas del acuartelamiento González Tablas del grupo de Regulares 54.
-¿Cómo ha sido su periodo militar en Ceuta?
-En Ceuta he estado destinado desde hace 11 años, llegué en octubre de 2008 para el puesto de jefe de la Oficina de Comunicación de la Comandancia General. Mis 11 años en Ceuta han sido representando a la Comandancia ante los medios de comunicación de Ceuta.
-¿Recuerda cómo fueron sus inicios en la ciudad?
-Ya visité en Ceuta cuando tenía 10 años, mi padre que también era militar nos trajo un fin de semana. Recuerdo vagamente el viaje en ferri. Y volví a recordarlo cuando llegué aquí en 2008, tenía la idea de una ciudad de bazares donde se compraban relojes a cinco pesetas.
El primer día que llegué no conocía a nadie, pero poco a poco fui haciendo grandes amigos y en mi tiempo libre fui descubriendo esta maravillosa ciudad que es Ceuta.
-¿Cómo definiría estos años en los que ha trabajado aquí?
-Mi trabajo como jefe de prensa ha sido intenso, también debía estar atento los fines de semana ya que había muchos actos militares y compromisos fuera de horario. Además por el puesto, tenía que atender a los periodistas fuera la hora que fuera, contrastar informaciones, emitir comunicados… todo eso para poder informar oportunamente y de manera transparente sobre todo lo que acontecía en el Ejercito de Tierra.
-¿Qué ha sido lo más duro de toda su trayectoria?
-He estado en muchas misiones internacionales, pero hay una que no olvidaré nunca: la guerra de Bosnia Herzegovina en el año 1993. El hecho de estar como observador militar de las Naciones Unidas, sin armas, solo con un chaleco por aquellos caminos y carreteras donde había bombardeos por todas partes… Lo que vi allí, el horror, la gente, las muertes, los niños, el miedo… ha sido lo más duro. Aunque he estado en otras misiones en el extranjero como Kosovo, Líbano e incluso Irak, lo que yo vi en Bosnia ha sido lo más duro que me llevo en mi carrera militar.
-¿Y la experiencia que recuerda con mayor cariño?
-Han sido estos últimos años en Ceuta porque me he sentido muy bien. Un militar de uniforme en cualquier ciudad de España no esta bien visto, te miran un poco raro. Y el poder caminar de uniforme por las calles de Ceuta, poder hablar con cualquier persona de la milicia, de Regulares o de mí mismo ha sido algo que he descubierto aquí, donde se siente mucho a España.
-¿Cómo recuerda el día a día con los medios de comunicación?
-Era durante los actos militares cuando yo más me relacionaba con los medios. Ceuta es un lugar que tiene muchos desfiles, aniversarios, conferencias… y en ellos la prensa ocupa un lugar importante porque son los encargados de transmitir a la sociedad caballa y al exterior lo que había ocurrido. En esos actos he disfrutado mucho porque por mi manera de ser hacía bromas con ellos de manera que nos apreciábamos mutuamente. Si algún cámara llegaba tarde le decía que el siguiente día estaría arrestado y recuerdo el primer acto que coordiné hace 11 años en un Sábado Legionario, en el que les dije: “Señores, cámaras y trípodes al hombro, ¡armas! ¡Síganme!”. Esas bromas mías han hecho que los periodistas se conviertan en mis amigos y me tengan cariño.
-¿Qué evolución han vivido las Fuerzas Armadas durante su trayectoria?
-Cuando yo fui a la academia, el Ejercito español era muy diferente al actual. Sin embargo las misiones no cambian. Antes el Ejército español era más defensivo y con las primeras misiones se externalizó el cuerpo para ayudar en países en crisis o calamidades. No hemos dejado de defender España, pero nos hemos abierto al mundo exterior. Y eso ha provocado que muchas personas de la sociedad española hayan visto nuestra gran labor en el exterior, en misiones de paz. Por otra parte, el material va evolucionando, si antes teníamos carros y tanques regulares, ahora tenemos los mejores de Europa. Eso también hace que el soldado tenga que tener el conocimiento exacto, permanente y constante de los medios que nos están dotando con el presupuesto de todos los españoles. De ahí que la gente sea mucho más profesional.
-¿Se va a quedar en Ceuta?
-Después de 44 años de servicio estoy acostumbrado, al menos de 7.00 a 15.00 horas, a hablar con gente, ahora me viene un cambio muy drástico; me levanto y no sé con quién hablar. Eso me asusta, me agobia un poco. Creo que voy a quedarme unos meses aquí organizando mi mente y dado que no soy de Ceuta, aunque amo esta ciudad, me marcharé algún día. Supongo que me iré a Valencia donde tengo mi casa o a Ribadeo, un pueblo al norte de Lugo donde tengo mi casa de veraneo. Me moveré entre esos sitios y algún que otro viaje con mi cámara al cuello.
-¿Le va a dedicar mas tiempo a la fotografía?
Yo creo que sí. La era digital ha permitido que se pueda transmitir lo mismo con un clic de una cámara que con cuatro horas pintando. Ha sido en Ceuta, con sus paisajes, sus amaneceres y sus colores lo que ha redescubierto mi pasión por la fotografía, por captar la belleza que tiene esta ciudad y difundirla para que otras personas que no son de Ceuta ni la conocen puedan verla al menos bajo mi mirada.
-¿Piensa continuar su actividad en redes sociales?
-Yo siempre he dicho que si tengo talento para hacer buenas fotos para qué las quiero en mi ordenador. En Facebook tengo el compromiso de compartir cada día una foto con un pequeño texto. Y a base de hacerlo me di cuenta que eso gustaba mucho a la gente y por el compromiso que tengo con la gente que me sigue voy a seguir haciéndolo.

Un teniente coronel de la COMGECEU salva la vida a un hombre

El teniente coronel Moro, destinado en la Comandancia General de Ceuta, ha logrado salvar la vida de un ciudadano que había sufrido una parada cardiorrespiratoria, el 4 de enero, en nuestra ciudad.
Según explica la COMGECEU para destacar este «acto meritorio», -como lo describen en nota de prensa-, todo ocurrió a la altura del puente de las Murallas Reales, donde un hombre se desplomó en el suelo y perdió el conocimiento. Al ver que no respiraba y que tampoco podía encontrarle el pulso, el teniente coronel procedió a realizarle un masaje cardíaco.
La esposa del militar alertó mientras tanto a los servicios de emergencia y, una vez reanimado, esperaron hasta la llegada de la ambulancia que lo trasladó al hospital. Además, se personó en el lugar una patrulla de la Guardia Civil y otra de la Policía Local.

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Afortunadamente el hombre logró estabilizarse. La rápida actuación del teniente coronel fue fundamental en esos primeros instantes para poder salvar su vida. «Nunca me había enfrentado a una situación de este tipo, no tienes tiempo de pensarlo, solo de actuar. En el momento en que recobró el conocimiento y abrió los ojos tuve una sensación de alivio y alegría», destaca. De igual modo, manifiesta que la formación sanitaria y de primeros auxilios que ha recibido en el Ejército le ha ayudado a saber cómo actuar en este tipo de situaciones.

Los militares niegan casos de coronavirus y preparan alojamientos

“No hay ningún caso de coronavirus”. Así de tajantes se muestran fuentes oficiales de la Comandancia General de Ceuta, quizá cansados de hacer frente a un aluvión de preguntas y críticas sobre la gestión llevada a cabo en su seno contra el virus que ha conseguido parar el mundo. Ellos niegan que algo se está haciendo mal y argumentan que han activado un plan de prevención dando los pasos según las directrices encomendadas desde las altas esferas. Detrás quedan las críticas, más o menos feroces y siempre anónimas, de los soldados que argumentan falta de respeto a las mínimas medidas de seguridad sobre todo entre la tropa.
Entre esas quejas cifran varias: la realización de actos en los que se juntan varios militares o el empleo de un único chaleco en las guardias de seguridad sin funda ni limpieza ni desinfección para todos, además de ser empleado por los diferentes relevos. Critican falta de mascarillas y geles.
Desde la Comandancia se insiste en las medidas aplicadas como adecuadas y niegan contagios, además de recalcar que están preparando alojamientos para tener a personal aislado en el caso de que se produjera algún afectado por coronavirus y se tuviera que cumplir la cuarentena y el aislamiento. En esos preparativos están, cumpliendo las normas establecidas.
Tal y como explicaron en un comunicado oficial, con carácter previo a la declaración del Estado de Alarma por parte del Gobierno, el Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME) firmó una Directiva sobre las medidas para la contención de la epidemia (COVID-19) en el ámbito del Ejército de Tierra. Asimismo la Comandancia General de Ceuta (Comgeceu) comenzó a dar directrices desde la emisión de la citada Directiva el pasado viernes, emitiendo procedimientos y protocolos de actuación, en consonancia con las instrucciones recibidas por la Consejería de Sanidad. El objetivo principal es claro: mantener la capacidad de alistamiento y sostenimiento para ofrecer a las Autoridades Civiles y a la ciudadanía una respuesta rápida y eficaz si la Comgeceu fuera requerida.

“En países donde se han realizado test masivos la mortalidad es menor”

El general Manuel Guiote está ya en la situación de reserva pero hasta hace tres años era el máximo responsable de la Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra. Llegó al generalato después de una dilatada y brillante carrera militar con más de quince misiones internacionales a sus espaldas. También estuvo destinado en Ceuta durante ocho años en los empleos de teniente, capitán y comandante, así como cuenta con familiares en Ceuta.
Recuerda esta etapa como una de las más bonitas de su vida tanto militar como profesional. Hemos querido conocer su opinión como médico y militar de esta campaña que se está realizando de lucha contra el coronavirus. Es de los que piensan que una campaña de test masivos, como sucedió en Corea y en Alemania, sería beneficioso.

Además establece que las estadísticas mantienen que los países que han utilizado ese sistema tienen una menor mortalidad. Considera que el peso de las decisiones debe estar en los médicos y en los científicos pero no en la clase política. Comenta que debe existir siempre un plan B por si falla el primero. Sobre si le hubiera gustado estar ahora mismo en activo en el mando de la Brisan, significa que cada época tiene su historia y que a él le tocó pasar a la reserva y no quedaba ya otro remedio.
-¿Cuánto tiempo estuvo destinado en Ceuta?
-Estuve entre los años 1991 y 1999. Como teniente fueron tres años y luego otros cinco ya con los empleos de capitán y comandante. Mi especialidad era la de médico intensivista y mi destino era la UCI del Hospital Militar.
-¿Qué recuerdo guarda de esos años en nuestra ciudad?
-La verdad es que resulta un recuerdo muy cercano, de las mejoras épocas de mi vida militar y profesional como médico. Cuando llegas a Ceuta los dos primeros meses son los que te descolocan un poco, pero luego ya te acostumbras y, como le decía antes, fueron unos años de los mejores de mi vida como militar y como médico.
-¿Sigue manteniendo contacto con algunos militares médicos de esa época en Ceuta?
-Mantengo contacto de vez en cuando con los coroneles Moreno y Berruezo. Fueron compañeros míos durante esos ocho años en Ceuta y he seguido hablando con ellos durante los veinte años que hace que me marché de esa ciudad.
-¿Ha vuelto por Ceuta?
-He vuelto menos de lo que hubiese querido, pero uno de mis hermanos también residió y era oftalmólogo del Hospital civil. Al tener familiares he podido ir en alguna ocasión para verles o asistir a distintos eventos como comuniones de los sobrinos.
-El último mando antes de pasar a la reserva fue el mando de la Brisan (Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra) ya con el empleo de general de Brigada. ¿Qué significó en su vida profesional el ser el máximo mando de la Brisan?
-Antes le dije que el estar destinado en Ceuta fue uno de los mejores momentos de mi vida militar y profesional como médico. Pues lo mismo me sucedió cuando se me concedió el mando de la Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra, de los mejores instantes de mi larga carrera dentro del Ejército. Fue todo un privilegio y una suerte el estar al frente de la unidad, ya que tuve la experiencia de haber sido también la máxima responsabilidad de otras unidades. Fue una verdadera sastisfacción.


-Una de las características principales de su hoja de servicios es que ha estado en un buen número de misiones internacionales.
-La primera que tuve fue en El Salvador, pero entonces no se consideraba todavía una misión internacional. Luego he estado en la Antártida en dos ocasiones, en Bosnia, en Kosovo y en otros lugares donde nuestras tropas han estado destinadas para cumplir con las misiones de las organizaciones internacionales.
-¿Cómo se pasa en esas misiones internacionales?
-Debes tener en cuenta que te encuentras fuera de tu país, de tu entorno y dejas a la familia por un tiempo amplio. La verdad es que no se pasa bien, pero personalmente y profesionalmente es gratificante.
-El motivo de esta entrevista, aparte de explicarnos su relación con Ceuta y su vida como médico y como militar es también que profundicemos un poco en la cuestión de la actual pandemia a la que nos estamos enfrentando. Por ello queremos conocer su experiencia que entiendo será muy interesante. ¿Cómo la está viendo?
-En primer lugar quiero dejar muy claro que no soy preventivista que, en realidad son quienes más experiencia tienen en estas cuestiones, sino que soy intensivista. Me estoy haciendo una composición de lugar sobre todo lo que está sucediendo a través de estar siguiendo todas las informaciones que se publican, tanto desde el punto de vista de lo que sucede en nuestro país como los diversos informes médicos que se van conociendo. Está claro que nos encontramos con un virus que es muy contagioso, pero que no es letal. Lo que queda muy claro es que va a distorsionar la sociedad tal y como la conocemos en estos momentos.
-Varios profesionales con los que usted mantiene contacto en estos momentos me dicen que es partidario de utilizar el mismo sistema que se ha llevado a la práctica en otras partes del mundo donde han realizado campañas de test masivas.
-Estoy observando las estadísticas y me he dado cuenta de que en los países donde han seguido la política de los test masivos la tasa de mortalidad es más reducida. Dos ejemplos claros los encontramos en países como Alemania y Corea, donde sus autoridades han sido partidarios de poner en marcha los test masivos. Porque si estoy con el virus y salgo a la calle termino contagiando a todo el mundo. De esta manera se puede identificar a las personas que padecen la enfermedad y se les puede dejar en sus domicilios. Además se debe tener un plan B por si el primero te falla. Desde mi punto de vista el primer paso es el disponer de los test y hacérselos al mayor número de personas, el segundo paso es que el peso de las decisiones las tengan los médicos y los científicos, pero no los políticos y el tercero es contar con el suficiente material para el aislamiento y la protección de todo el personal que está luchando en primera línea.
-Usted ha sido el máximo responsable de la Brigada de Sanidad hasta hace menos de tres años. ¿Qué le parece el papel que está desarrollando ahora que ha sido activada al igual que el resto de las Fuerzas Armadas?
-La Brisan es una unidad militar que está perfectamente adiestrada para el desarrollo de todas las órdenes que reciba por parte de la superioridad. Por supuesto que, como consecuencia de la crisis económica, sufrió una serie de recortes pero aun así intentamos que la misma estuviera en perfecto estado de revista de manera permanente por si era necesaria en cualquier punto y en cualquier momento. Tiene una gran capacidad por la profesionalidad de todos sus componentes y está perfectamente implicada en el problema que nos preocupa a todos los españoles en estos momentos.


-¿Le hubiera gustado estar en activo en estos momentos?
-Me llegó mi hora de pasar a la reserva y no queda más remedio que hacerlo. Cada época tiene lo suyo, pero he sido un profesional y un militar que siempre ha estado acostumbrado a la toma de decisiones y de tener una gran responsabilidad en todos los cometidos. Nunca he rehuido esas situaciones porque iban aparejadas a mis distintos cargos ocupados.
-En su especialidad como médico era intensivista. Ahora mismo uno de los grandes problemas que padecemos es la falta de camas en las Unidades de Cuidados Intensivos y también falta de respiradores.
-Lo que debemos es estar preparados para las situaciones de emergencia aunque hay mucha gente que no lo ve como una necesidad en los instantes en que todo marcha bien. También hay que destacar que el número de camas en las UCI se establecen en función del número de habitantes. Ahora mismo, por ejemplo, en Madrid nos encontramos con que faltan porque existe un número muy alto de personas que están siendo ingresadas, pero eso no sucede siempre. Tampoco se puede tener tantas camas paradas aunque debemos reconocer que nos ha cogido con el pie cambiado. No nos podemos olvidar que aparte de todos los enfermos de coronavirus los ciudadanos siguen necesitando los hospitales y las UCI porque el resto de las patologías siguen adelante. Reaccionamos ante el desastre los españoles y somos solidarios ante el desastre, pero no preveemos para casos como el que nos ocupa.

«La misión que íbamos a desarrollar en Irak está suspendida por el COVID-19»

En unos días se cumplirá un mes desde el nombramiento del general de División Alejandro Escámez como nuevo comandante general de Ceuta. A los pocos días se incorporó a su despacho oficial aunque todavía no ha tenido la oportunidad de cumplir con la tradición de tomar posesión como todos sus antecesores. Es decir, un acto con la presencia de todas las unidades de la Comandancia General en uno de los acuartelamiento para luego recibir en la Catedral el bastón de mando que le confirma como máximo responsable militar, entregándolo después ante los pies de la Patrona, Nuestra Señora de África.
El general Alejandro Escámez ha querido hablar para El Faro de Ceuta de sus impresiones en estas primeras semanas al mando de unas unidades que como él mismo reconoce suponen un alto grado de responsabilidad. Se debe tener en cuenta que ya conocía perfectamente el estado de la Comandancia General, puesto que proviene de ser el jefe de Estado Mayor de la Fuerza Terrestre con sede en Sevilla y donde está integrada la Comandancia General. Es la primera entrevista que ofrece a un medio de comunicación de la ciudad.
Su primera acción al llegar a Ceuta fue conversar telemáticamente tanto con el presidente Juan Vivas como con la delegada del Gobierno Salvadora Mateos, con quien confirma que mantiene contactos frecuentes.
Por otro lado, se siente satisfecho de la labor que están realizando dentro de la Operación Balmis con las solicitudes realizadas por las autoridades civiles. Igualmente señala que la operación de sustitución del actual contingente español en Irak se ha suspendido, de momento, por la pandemia. Aún así se está estudiando si más adelante se puede hacer ese relevo total o parcialmente.
–¿Cómo puede evaluar sus primeros días de estancia en nuestra ciudad?
-Cualquier cambio de destino, supone un reto personal y profesional importante, máxime cuando el destino supone adquirir mayores responsabilidades. En las circunstancias actuales comporta un gravamen adicional que asumo con la tranquilidad que me da contar con un equipo extraordinario y unas Unidades con un gran bagaje y un reconocido prestigio.
Es cierto que incorporarse a una ciudad semidesierta y silenciosa cuando en su realidad cotidiana rebosa vitalidad y dinamismo es cuando menos una sensación extraña, como también lo es tratar con tu entorno de trabajo con las prevenciones que marcan las pautas higiénico sanitarias del momento.
En cualquier caso mi incorporación ha sido sin solución de continuidad, pues ya conocía la situación de la Comandancia por mi anterior puesto como Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Terrestre y porque el general segundo jefe y el Cuartel General tenían todo dispuesto para que conociese de primera mano y de forma inmediata, no sólo el aspecto militar, sino también los aspectos históricos, sociales y culturales de la ciudad.

Las unidades se han convertido en una herramienta eficaz ante riesgos y amenazas”

-¿Qué valoración me puede hacer de las propias Unidades que conforman la Comandancia General?
-Son Unidades que, como le decía, ya conocía desde la distancia pero, como vengo ratificando en mis visitas, son Unidades que atesoran un historial encomiable, que han escrito páginas de gloria en la historia militar de España y de nuestra ciudad y que han sabido adaptarse a los cambios sociales y a los avances tecnológicos de este siglo XXI, convirtiéndose en una herramienta eficaz para enfrentarse a los riesgos y amenazas que nos acechan, como así está quedando patente en estos días de crisis epidemiológica.
Son Unidades cuyo mayor valor son los hombres y las mujeres que las componen, que acopian unas virtudes personales y profesionales verdaderamente encomiables y que no escatiman ni dedicación ni empeño para realizar sus cometidos con la perfección que se les requiere. Con muchas de ellas he tenido la suerte de coincidir estando en otras Unidades o en misiones internacionales y sé, por tanto, de su valía. Igualmente he conocido a otras muchas que han dedicado parte de su vida militar en estas Unidades y lo manifiestan con orgullo y sobretodo con un gran cariño.
Aunque son Unidades distintas, no sólo en sus uniformes y en sus maneras, todas se complementan, son igualmente necesarias y están muy comprometidas con sus objetivos de Unidad y con los generales de la Comandancia.

-¿Qué ha supuesto para usted este nombramiento como comandante general?
-El ejercicio del Mando es la máxima aspiración de un militar, pero ejercerlo en la Comandancia General de Ceuta entraña un plus adicional de responsabilidad y constituye un desafío profesional y un gran orgullo personal.
Sólo hay que hacer un rápido análisis de los que me antecedieron en el ejercicio del Mando, y de su legado, para tratar de emularlos y conseguir los logros que alcanzaron adaptados a los tiempos y a las circunstancias.
La responsabilidad es aún mayor cuando se conoce la capacidad y valía de los hombres y mujeres que componen las Unidades de esta Comandancia.
Pero asumo esta responsabilidad, ofreciendo mi permanente disponibilidad, lealtad y entrega y, por supuesto, con una dosis de alegría y optimismo muy necesarios en las circunstancias presentes.

Ejercer el mando es la máxima aspiración pero hacerlo en la COMGE es un plus adicional”

-¿Ha tenido oportunidad de conversar ya con el presidente de la Ciudad y la delegada del Gobierno?
-La primera actividad que realicé tras hacerme cargo del Mando fue llamar por teléfono tanto al presidente como a la delegada del Gobierno, y desde entonces con esta última mantengo frecuentes contactos. Hubiera sido deseable haber efectuado un contacto personal pero las prevenciones higiénicas sanitarias no lo hacían oportuno, como tampoco el realizar el acto institucional de la Toma de Mando.
Pero todo se ha llevado con total normalidad y los cauces de colaboración están permanentemente abiertos con todas las autoridades locales.

Terminaremos venciendo a este enemigo invisible al que nos estamos enfrentando”

-¿Cómo valora los resultados de la Operación Balmis en nuestra ciudad?
-Si nuestras actividades estuviesen contribuyendo a minimizar el impacto de este invisible y resistente enemigo, me sentiría satisfecho y parece que los números de afectados acompañan, al menos para una satisfacción parcial. En cualquier caso seguiremos trabajando hasta conseguir derrotarlo hombro con hombro con los distintos sectores de nuestra sociedad y de la mano de nuestros conciudadanos.
Hasta ahora nuestras misiones se han centrado en la realización de patrullas de presencia y vigilancia por las vías de comunicación de la ciudad, en el apoyo a la Guardia Civil en la vigilancia del perímetro fronterizo, en el apoyo al INGESA con el transporte de material sanitario, en el apoyo con material de campamento en las distintas ubicaciones donde se ha confinado personas vulnerables o, últimamente, en labores de desinfección de infraestructuras de la ciudad.
Pero si importante es lo que se ve también lo que no se ve, que no es otra cosa que el planeamiento y coordinación de esas actividades a nivel nacional y a nivel local, lo que denominamos el mando y control; y todo ello sin perder de vista las prevenciones sanitarias que se marcan.

-¿Cuál es el actual estado de moral de los integrantes de la Comandancia General ante la situación que estamos viviendo?
-En el lenguaje militar decimos que la moral es un potenciador de la capacidad de combate; y en este caso la capacidad de combate se mantiene en sus niveles más altos.
Muchos de los componentes de nuestras Unidades atesoran una gran experiencia para desenvolverse en situaciones complejas, pues han sido partícipes en misiones internacionales que se desarrollan en escenarios muy exigentes como Afganistán, Líbano, Iraq, Malí, Letonia. Además su nivel de preparación es extraordinario, lo que les hace ser capaces de enfrentarse a situaciones como la que vivimos con una gran eficacia y autoestima profesional. Pero sobretodo, ahora más que nunca, se sienten útiles a la sociedad a la que sirven.
Eso no es obstáculo para que todos tengamos la lógica preocupación y cautela, producto de la incertidumbre de un enemigo como al que nos enfrentamos.
Pero además, los ceutíes colaboran de forma activa para mantener la moral alta, pues son muchas las manifestaciones de agradecimiento que se producen.
Otro acicate para todos los que vestimos uniforme es ver la ejemplaridad con la que el resto de nuestros conciudadanos cumplen disciplinadamente con las normas de confinamiento, o cómo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado singuen firmes en el cumplimiento de sus cometidos, o cómo los que deben cubrir los servicios esenciales lo hacen sin pedir ni rehusar, o cómo los periodistas salen a la calle para tratar de informar con precisión, claridad y rigor y sobretodo ver cómo nuestros servicios sanitarios ocupan la primera línea del frente con valentía y entrega.
-¿Podría indicarnos si existe alguna novedad como consecuencia de la pandemia para el contingente que debe viajar a Irak y del que la Comandancia General es el principal integrante que estaba previsto para mayo?, ¿sigue adelante el traslado?
-El objetivo que tienen nuestras fuerzas desplegadas en Irak es el de adiestrar y capacitar a las fuerzas y cuerpos de seguridad iraquíes. Sin embargo, ese cometido ha quedado suspendido por la irrupción del COVID-19, ya que este país también ha tomado medidas para proteger a sus efectivos y ha paralizado temporalmente el envío de fuerzas para ser entrenadas.
En esta situación nuestro país, en coordinación con los países que contribuyen con fuerzas a la misión, está analizando la situación y a partir de ahí se tomará una decisión que puede pasar por el relevo total o parcial del contingente actualmente desplegado y asumir una pausa operacional o por el repliegue temporal o definitivo del contingente. Para cualquiera de las opciones esta Comandancia está preparada.

Ceuta y Melilla, las únicas fronteras de España donde permanecen los militares dentro de la Operación Balmis

Las Fuerzas Armadas han retirado su apoyo a la Policía Nacional y la Guardia Civil en la vigilancia de los puestos fronterizos de España con Francia y Portugal, aunque mantienen su presencia en las vallas de Ceuta y Melilla, así como en la vigilancia de infraestructuras críticas y la seguridad de algunas centrales nucleares.

La Operación Balmis de lucha contra el coronavirus incluyó la colaboración de los militares con las fuerzas de seguridad para aliviar el trabajo de Policía y Guardia Civil y que sus agentes pudieran dedicarse a otras tareas que ayudaran a evitar la propagación de la pandemia.

Una de estas labores de colaboración fue la vigilancia de las fronteras para controlar que el tránsito de personas cumpliera con las disposiciones del estado de alarma. Esta colaboración tuvo lugar en numerosos puestos fronterizos de Pirineos en la frontera con Francia o de localidades de Galicia, Castilla y León y Extremadura colindantes con Portugal.

El Ministerio de Defensa ha informado este lunes de que ese apoyo ha sido ya retirado a petición del Ministerio del Interior. Pero sí se mantiene la presencia de militares en las fronteras de Ceuta y Melilla y siguen colaborando con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la vigilancia de otras infraestructuras críticas.

El cese de esta función se suma a otras tantas actividades que las Fuerzas Armadas han dejado de asumir progresivamente durante las últimas semanas como consecuencia del descenso del número de contagios de Covid-19.

Este lunes el número de militares en las calles es de unos 715 en 27 localidades, el número más bajo desde que se puso en marcha la Operación Balmis el 15 de marzo. El mayor número de efectivos dedicados a esta labor se alcanzó a principios del mes de abril, coincidiendo con las cifras más altas de fallecidos y los días de mayor congestión del sistema sanitario.

Durante esas semanas las Fuerzas Armadas asumieron la instalación y mantenimiento de hospitales de campaña, el traslado de pacientes entre hospitales y también el traslado de fallecidos a las morgues provisionales habilitadas en la Comunidad de Madrid.

El contingente de la COMGECEU solo permanecerá en Irak hasta el mes de julio

El contingente encabezado por la Comandancia General de Ceuta que acaba de llegar hace unos días a Irak nada más que permanecerá en este destino hasta el próximo mes de julio, según publica hoy el diario ‘El País’ refiriéndose a fuentes del Ministerio de Defensa que confirman igualmente que los soldados españoles destinados en Afganistán también se marcharán de este país.
El rotativo madrileño explica que por parte de Defensa se entiende, de acuerdo con la coalición internacional que establece la operación en suelo iraquí, que ya se ha puesto punto y final al objetivo esencial que era el entrenamiento de distintas brigadas iraquíes, lo cual se viene realizando desde el año 2015.
Ahora, en el tiempo que queda hasta el próximo mes de julio que será cuando tendrá lugar el repliegue definitivo de las tropas, el encargo del contingente ceutí será el preparar la retirada y repatriación de todo el material. Por lo tanto, no cumplirán con el mandado de seis meses que el tiempo normalmente de estancia en una misión internacional. Cuando todo esté preparado se producirá la entrega de la base ‘Gran Capitán’ a las tropas iraquíes.
Ya en la propia entrevista que publicamos hace unos días con el coronel Alfonso Bueno, máximo responsable del contingente encabezado por la Comandancia General de Ceuta, ya nos indicaba que ellos estaban preparados tanto para continuar con el adiestramiento de las tropas iraquíes como para determinar el repliegue de la presencia española en suelo iraquí.
Hay que recordar que los 150 miembros de este operativo permanecieron durante catorce días aislados en una instalación militar en Andalucía hasta el pasado martes en que salieron en un vuelo con destino a Irak para preparar el relevo de la Brigada ‘Extremadura’ que ha sido la que ha sido quien ha estado durante los últimos seis meses destinados en Irak.
En los primeros días de estancia en suelo iraquí se está produciendo el relevo natural de las distintas misiones que realizan y la sustitución definitiva será cuando los miembros de esta brigada abandonen definitivamente este destino.

La Comandancia General de Ceuta integra el Mando de Canarias del Ejército de Tierra

El Boletín Oficial del Ministerio de Defensa recoge este miércoles la orden por la que se desarrolla la organización básica del Ejército de Tierra. Una disposición que tiene incidencia en la Comandancia General de Ceuta (Comgeceu) ya que pasa a integrar el Mando de Canarias del Ejército de Tierra.

El Mando Canarias es un conjunto de unidades que tiene por cometido principal prepararse para constituir, de forma rápida y eficaz, estructuras operativas terrestres para la realización de operaciones militares. Se articula en el Cuartel General del Mando de Canarias, la Comgeceu, la Comandancia General de Melilla, la Comandancia General de Baleares, la Brigada Canarias XVI y las pequeñas unidades que se determinen.

La Comegeceu conformará el Mando Canarias desde el día siguiente a su publicación en el Boletín Oficial del Estado, cuando la orden entra en vigor. La disposición describe a la Comandancia de Ceuta como un conjunto de unidades, que tienen por cometido principal prepararse para constituir, de forma rápida y eficaz, estructuras operativas. A su vez, se articula en el Cuartel General y las pequeñas unidades de combate, de apoyo al combate y apoyo logístico al combate que se determinen.

El Cuartel General del Mando de Canarias asesora y apoya al General Jefe del Mando de Canarias para el ejercicio de sus cometidos como mando orgánico, y para el desarrollo de sus responsabilidades. Dispone de la capacidad, en su caso, para planear, conducir y realizar el seguimiento de las operaciones que se determinen.

Agrupar unidades según el tipo de operación prioritario

El Ejército de Tierra se encuentra en un proceso continuo de evolución, que conlleva modificaciones en su estructura orgánica, para disponer de una organización que sea capaz de hacer frente a la evolución de los riesgos y amenazas identificados por la Estrategia de Seguridad Nacional con mayor eficacia y eficiencia y así, conseguir un empleo óptimo de los recursos puestos a disposición del Ejército de Tierra. Este proceso de evolución, orientado por el concepto «Organización Orientada a Misión», deriva de los documentos del Planeamiento Militar de la Defensa y está alineado con el modelo de gestión por procesos, como base de la transformación digital del Ministerio de Defensa. Su aplicación obliga a adoptar cambios en la estructura orgánica del Ejército de Tierra para garantizar, con los recursos disponibles, la generación de forma rápida y sencilla de las capacidades que demande la estructura operativa.

De acuerdo con dicho concepto, el Ejército de Tierra ha desarrollado un proyecto de organización de la Fuerza que pretende agrupar sus unidades en función del tipo de operación prioritario para el cual han de prepararse, disponiendo así de una estructura más adecuada para responder a los riesgos y amenazas que deban afrontar. Con ello se persigue facilitar la generación de las estructuras operativas que demande el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, dirigir su preparación fundamentalmente a las misiones que se les pueda encomendar y aumentar la eficacia y la eficiencia de los recursos empleados en su preparación.

 

 

Así trabajan los sanitarios en el Serrallo: baños compartidos, sin aire acondicionado y limpieza cada dos días

La Federación de Empleados de los Servicios Públicos de UGT de Ceuta ha denunciado las “pésimas” condiciones laborales en las que tienen que prestar sus servicios los trabajadores destinados en el Edificio Sanitario situado en el Acuartelamiento Serrallo Recarga, en el que se encuentran sin aire acondicionado, con baños compartidos, servicio de limpieza cada dos días, sin contenedores de basura, sin rejas, ni cortinas ni persianas.
El sindicato ha explicado que a principios del mes de junio estos trabajadores que estaban destinados en la Clínica Militar de Ceuta, proveniente del antiguo Hospital Militar, fueron trasladados “de forma obligatoria” al Acuartelamiento Serrallo Recarga siendo ubicados en un Edificio Sanitario de nueva construcción.
El problema, según UGT, es que este edificio presenta “múltiples deficiencias” las cuales “no parecen dotarlo de las condiciones mínimas necesarias” para poder ser ocupado y destinado a realizar en su interior funciones laborales.
En este sentido, han recordado que el 24 de julio la Ciudad Autónoma y el Ministerio de Defensa acordaron la concesión demanial del Hospital Militar, “hecho este que es posible que haya provocado la precipitación por parte del Ministerio a trasladar al personal que estaba ubicado en la Clínica Militar al nuevo Edificio Sanitario pese a no estar ni siquiera acabada ni entregada la obra”.
La realidad, han continuado, es que los trabajadores que han prestado sus servicios durante muchos años en el Hospital Militar y posteriormente en la Clínica Militar “se han visto ubicados en un edificio donde disponen de cuartos de baños compartidos para el personal de sus distintas plantas sin tener uno propio cada servicio ni diferenciados para hombres y mujeres”.
Asimismo, el centro “carece de cortinas y persianas y no está terminada ni siquiera la preinstalación del aire acondicionado”, por lo que “están trabajando a temperaturas superiores a los 31 grados en el interior del edificio, donde han estado sin servicio de limpieza los primeros meses estando en la actualidad con una única persona cada dos días, lo cual resulta completamente insuficiente”. “También carecen de contenedores de basura y tampoco cuentan con rejas en el laboratorio de drogas”, han lamentado.
“Todas estas carencias, junto con el hecho de no haberse realizado la preceptiva evaluación de los puestos de trabajo de forma previa a la efectiva ocupación de los mismos, llevó a UGT, a través de sus representantes en la Subcomisión Paritaria del Ministerio de Defensa, a denunciar estas intolerables circunstancias en el Pleno del mes de julio del citado órgano. En esa reunión, tras una discusión con el representante del Ejército de Tierra al no querer dar importancia alguna a estos hechos, quedó claramente expuesta la exigencia de UGT para que esta situación quedará resuelta de forma inmediata, al no estar cumpliéndose con lo dispuesto en el R.D. 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, ni por lo tanto, con las normas contempladas en la Ley de Prevención”, prosiguen en nota de prensa.
De esta manera, el pasado 27 de julio esta situación fue denunciada por parte del sindicato en la reunión de la Mesa de Prevención de Riesgos Laborales del Ministerio de Defensa, que se celebró en Madrid.
“La cuestión es que, a día de hoy, siguen sin cumplirse los requisitos indispensables para que el Edificio Sanitario cumpla las condiciones para poder ser ocupado de forma efectiva por personal para la realización de sus correspondientes funciones laborales”, han continuado.
Por ello, desde UGT exigen “el cese inmediato de esta situación” y que los trabajadores de dicho centro “sean ubicados en unas instalaciones adecuadas hasta que el citado edificio esté terminado completamente y sea apto para su ocupación laboral”.