Uno de los dos detenidos en el puerto deportivo con hachís, a prisión

El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Ceuta ha dictado auto de entrada en prisión para uno de los dos detenidos en el puerto deportivo con una embarcación en la que fueron hallados 236 kilos de hachís.

El otro arrestado, defendido por el abogado Javier Hermoso, ha quedado en libertad, después de que ambos fueran presentados en el Palacio de Justicia esta misma mañana tras permanecer en los calabozos de la Policía Nacional desde la tarde del pasado jueves.

Es la resolución que se ha adoptado en el juzgado en torno a un caso enmarcado en la hilera de investigaciones que está llevando a cabo la UDYCO, todas ellas enmarcadas en la lucha antidroga.

Así lo han confirmado fuentes judiciales consultadas por este periódico.

 Qué es lo que pasó

Las detenciones se llevaron a cabo por parte de la Policía en el mismo puerto deportivo, en donde accedió un todoterreno que llevaba arrastrando la embarcación cabinada.

La misma había sido preparada a conciencia para posibilitar la ocultación de estupefacientes, en concreto 236 kilos de hachís.

De 7 metros de eslora, iba a ser botada por la rampa de salida al mar, cuando se produjo la intervención policial.

Doble fondo

En un doble fondo de dicha embarcación, preparado de manera específica para la ocultación de hachís, fueron localizados esos 236 kilos.

Era una falsa pared que permitía la existencia de un doble fondo en la parte superior de la embarcación.

La Policía, que tiene base fija en el puerto deportivo, acudió al registro con perros especializados en la detección de sustancias estupefacientes, dándose así con el hachís que fue trasladado al área de Sanidad dependiente de la Delegación del Gobierno.

La embarcación empleada para este pase frustrado ha quedado intervenida por la Policía, mientras que la UDYCO mantiene abierta la investigación en torno a este suceso que no se toma como algo aislado, sino relacionado con el tráfico de estupefacientes procedente de Marruecos que busca su salida desde Ceuta por mar en embarcaciones particulares o en vehículos que embarcan.

Un preso con 16 antecedentes acusado de robar una caja fuerte con 1.500 euros

“Es un moro listo y tengo ganas de matarlo ya”. Esas han sido las últimas palabras de un vecino de Ceuta que está acusado de un delito de hurto en un local de Juan Carlos I. Se ha defendido señalando que todo ha sido una artimaña del denunciante para esconder el dinero que le deben de la droga, negando que entrara en su local para llevarse la caja fuerte en enero de 2024.

La titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta, tras escuchar todas las testificales, ha dejado el juicio visto para sentencia. La Fiscalía le pide una condena de 18 meses de prisión y el pago de 1.500 euros como responsabilidad civil. La Defensa, por su parte, solicita la libre absolución de su representado.

Los hechos a los que se hizo referencia en el juicio ocurrieron el 25 de enero del año pasado. La mujer del propietario, denunciante en este juicio, señaló que tras abrir por la mañana su local comprobaron que le habían sustraído la caja registradora.

Tras analizar las cámaras de seguridad, vieron al acusado, al que ha identificado por conocerlo del barrio. Esa noche, accedió sin forzar la puerta, solo levantando la cancela y accediendo por una ventana.

1.500 euros en la caja

Una vez dentro del local, procedió a coger la caja registradora y a apoderarse de todo el dinero en metálico, “1.500 euros”, dijo, que había encontrado en su interior y de dos llaves de arranque de un par de motocicletas. Una vez se hizo con ese recaudo, abandonó las instalaciones.

Esa versión ha encontrado su fuerza con la testifical de la agente de la Policía Nacional que intervino en estos hechos, ya que señaló que, tras comprobar las imágenes, pudieron identificar al acusado sin género de duda.

Y es que, resulta conocido por sus cuantiosos antecedentes penales, pero, además, la propietaria del establecimiento también lo reconoció en una composición fotográfica.

Es un “montaje”

El acusado, por su parte, niega los hechos. Señaló que todo era “un montaje” por parte del marido de la denunciante. Indicó que le debe dinero “del hachís” y, por eso, se ha inventado ese vídeo en el que se le ve para denunciarlo falsamente.

Además, quiso mencionar que están detrás del asesinato de su hermano, “al que empujaron en la Almadraba hasta acabar con su vida”.

A la pregunta de por qué entonces le había denuncia a él, el acusado señaló que “me tiene miedo” que todo el mundo sabe que se ha tirado muchos años en prisión. “Pero ya estoy harto y se la tengo sentenciada. Cuando salga de aquí voy a ir a por él”.

Un historial de 16 hojas de antecedentes

La Fiscalía le insistió señalándole que tiene hasta 16 hojas de antecedentes penales, a lo que el acusado le dijo que sí, pero “que ya está todo pagado”.

La denunciante, sobre la supuesta relación de su marido con el acusado en el tráfico de hachís, señaló que todo “es mentira”, ya que su marido siempre se ha dedicado a la hostelería y lleva años con el negocio.

El juicio queda visto para sentencia, empezó bajo la acusación de un delito de robo con fuerza para terminar como un hurto, debido a que la entrada en el local, tal y como se refleja en las grabaciones, no se hizo mediante el empleo de fuerza.

El acusado fue conducido ante la magistrada del Penal 1 por agentes de la Policía Nacional ya que se encuentra cumpliendo prisión. Ahora quedará por conocer la sentencia que se señale tras haber celebrado la vista oral escuchando las manifestaciones de todas las partes implicadas en este procedimiento.

Condenado por traficar con pastillas que trasladaba a Marruecos

Iba a cruzar el paso fronterizo del Tarajal, que separa Ceuta de Marruecos, con el coche cargado de pastillas. En total más de 64.000 entre Clonazepan (Rivotril) y Alprazolam (Trankimazin).

La Guardia Civil lo detuvo en la tarde del pasado 8 de abril de 2025 y ahora el Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta lo ha condenado.

El llamado M.L.Ch. cumplirá 3 años y 8 meses de prisión por un delito contra la salud pública. Hoy ha reconocido la comisión de esta acción delictiva ante la magistrada titular del Juzgado de lo Penal 1, que ha dictado in voce una sentencia por conformidad.

Una figura jurídica que ha evitado la celebración de vista oral, sin que tuvieran que declarar testigos citados porque fueron las personas que interceptaron el lote de pastillas.

Multa y coche para su dueño

A la pena de prisión, se añade una multa de 534.500 euros que, de no poder abonarla, se sustituirá por 3 días de prisión.

Las pastillas han quedado intervenidas, mientras que el vehículo, propiedad de otra persona, será entregado a su dueño.

Los hechos por los que ahora se ha dictado sentencia condenatoria tuvieron lugar en el paso fronterizo del Tarajal cuando el ahora condenado iba a entrar en Marruecos. Contó la Guardia Civil que sospechó de la pretendida comisión de un delito por lo que procedió al registro del vehículo.

Salpicadero y depósito de combustible

No es usual que se haga en el filtro de salida hacia Marruecos, pero en este caso se llevó a cabo ese registro enmarcado en las distintas investigaciones que tiene abiertas el Instituto Armado asociadas al tráfico de estupefacientes.

En un doble fondo habilitado en el salpicadero del coche, modelo Volkswagen-Touran, con matrícula nacional, se halló toda la mercancía. También estaba oculta en el depósito de combustible.

En concreto eran 64.165 pastillas, 4.141 blister de Clonazepan -Rivotril- y 10 botes de Alprazolam -Tranquimazin-. Se procederá a su destrucción.

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El negocio del tráfico de pastillas

La Guardia Civil ha llevado a cabo más intervenciones de este tipo, sobre todo de pastillas que tienen como destino su introducción en Marruecos. Es una de las rutas seguidas en este negocio para su posterior venta ilegal en el vecino país.

Es el tráfico más habitual: se transportan pastillas a Marruecos y, a la inversa, se introduce hachís en nuestra ciudad para su pase a la Península.

El modus operandi seguido es la utilización de coches con dobles fondos para ocultar esas pastillas y poder sortear de esta manera tanto el filtro aplicado por la Benemérita en el puerto o incluso en la frontera, además del ejercido por las fuerzas marroquíes.

Las inspecciones llevadas a cabo por los agentes persiguen eso, abortar la línea seguida en torno a este tráfico de sustancias.

Condena y más casos

Con esta condena se cierra uno de los sucesos asociados a este tipo de tráfico que se hace fuerte entre fronteras, convirtiéndose en uno de los negocios más lucrativos de unas pequeñas redes que se dedican a traer pastillas desde la Península a Ceuta para, posteriormente, proceder a su introducción en el mercado marroquí.

Se utilizan para hacer karkubi. La Guardia Civil ha intervenido ya varios lotes de estas sustancias en un tipo de delito que repuntó de forma notable durante la pandemia y tras la misma.

Se han análisis de riesgos e investigaciones para dar con quienes están detrás de esta modalidad delictiva al objeto de aminorar una tendencia que va cada vez a más. Ceuta se ha convertido, de hecho, en una de las puertas abiertas a este tráfico de pastillas dirigidas al consumidor marroquí.

El “paripé” de un falso control antidroga y hasta 100.000 euros por camión

Los agentes encubiertos de la Guardia Civil que participaron en la Operación Hades, con la que se consiguió desmantelar el tráfico de drogas entre Ceuta y la Península utilizando camiones con dobles fondos, jugaron un papel determinante para lograr la cadena de arrestos asociados a dos entramados delictivos que tenían en común la connivencia de componentes del Instituto Armado.

Las conversaciones mantenidas con miembros de la organización que salpica al diputado de la Asamblea, Mohamed Alí Dúas, recogen cómo fue posible el embarque de un camión cargado de droga sin que fuera interceptado por la Guardia Civil en el filtro del puerto.

La mercancía había sido cargada en Ceuta y desembarcada en una nave de Villanueva del Trabuco (Málaga) en donde la Benemérita procedería al decomiso de todo el alijo, 1.150 kilos de hachís, como prueba inequívoca del delito.

La ruta estuvo controlada en todo momento por implicados en la organización, pero también agentes encubiertos. Lo estuvo desde el principio de la carga, el embarque, la descarga y hasta la entrada y registro de la Benemérita. Todo está documentado en una investigación de envergadura. 

Hay que “volver loco al perro”

En el desembarco efectuado en el puerto de Algeciras, después de que ese camión superara sin problemas el filtro de Ceuta, varios miembros de la organización cruzaron “impregnados en hachís” para volver “loco al perro”, evitando así que en el control de Algeciras hubiera fijación en el camión que ocultaba la droga, que pudo pasar con toda la carga, más de una tonelada.

Fruto del trabajo de los agentes encubiertos en la operación de Asuntos Internos, que contó con apoyo de la UCO y el CRAIN, lograron captarse incluso recomendaciones dadas a la organización por guardias civiles tachados de corruptos, aunque ellos insisten en que son meras cabezas de turco.

En las mismas, apuntan la conveniencia de hacer trayectos con vehículos frigoríficos cuyo doble fondo esté en el suelo y no al fondo por “seguridad”.

El “paripé” en el control de “guardias con experiencia”

En el embarque llevado a cabo en el puerto de Ceuta se hace constar que los agentes hacen “el paripé” en el control para luego dejar pasar el camión que llegó a la localidad malagueña.

La organización, integrada entre otros por el diputado de MDyC, traslada a los agentes encubiertos que los “guardias civiles tienen mucha experiencia, valen lo que se paga por ellos y también se cuidan mucho” revisando todos los detalles que rodean cualquier pase de droga, también los perfiles de quienes van a participar. Por eso mismo rastrearon incluso a los agentes encubiertos sin descubrirlos.

Un miembro de la organización los calificaba como “los señores” y se señala a uno de ellos como el ‘jefe’ del resto, el que recibiría el dinero para repartirlo entre los demás participantes. Entre 70.000 y 100.000 euros dependiendo la cantidad de droga escondida en el camión.

Las informaciones obtenidas por los agentes encubiertos se han completado con seguimientos realizados por la Guardia Civil, además de datos obtenidos a través de escuchas telefónicas y grabaciones.

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Reconocimientos

Pero no solo eso, también se cuenta ya con reconocimientos de la comisión del delito entre quienes sí han asumido su implicación en la comisión de delitos de tráfico de drogas. Hay dos autores confesos. Otros lo niegan radicalmente.

Entre los presos preventivos pertenecientes a los dos entramados descubiertos en la Operación Hades, además de guardias civiles y camioneros, hay investigados por preparar vehículos con dobles fondos, vigilantes, porteadores de la droga y los componentes en sí de la estructura que tenía que contactar con los dueños del hachís en Marruecos y los compradores en la Península.

La entrada de mercancía era por el narcotúnel o por la frontera. En el caso de la galería ubicada en la nave del Tarajal era controlada por otras organizaciones que le daban uso como una especie de ‘alquiler’.

Para sacar la mercancía a la Península se apostaba por el uso de camiones que no fueran nuevos para evitar que fueran revisados por Aduanas, señalándose el día y la hora en la que se podría ejecutar el embarque del hachís.

El vehículo con animales muertos

En el caso del hachís trasladado entre animales muertos en diciembre de 2023, más de 3 toneladas, no hizo falta colaboración de guardias civiles ya que el contenedor iba precintado y no se iba a proceder a apertura alguna en Ceuta. Al menos así lo hace saber uno de los detenidos.

Se asegura que era la primera vez que se usaba esa forma de pase y que como fue interceptado no volvieron a hacer uso del sistema.

Se intentaba el pase de un camión cargado de hachís cada mes.

Golpe antidroga de la Policía: 2 detenidos y una embarcación con hachís

Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas cuando salían del puerto deportivo, en Ceuta, a bordo de una embarcación cargada de hachís. La misma ha sido interceptada justo cuando abandonaba este recinto en donde desde hace unos años existe control del CNP con base fija.

La embarcación tenía practicado un doble fondo en el techo, un hueco clandestino adaptado para la ocultación de sustancia estupefaciente. Del interior se ha sacado droga, no se sabe el peso, pero se estima que al menos había 200 kilos.

Dentro del barco ha sido encontrado el hachís, pero todavía no se ha concretado la cantidad, según han confirmado a este periódico fuentes de la Jefatura Superior de Policía, ya que se está pesando.

Esa embarcación había sido trasladada específicamente al puerto para echarla desde ahí al mar, estando previamente cargada con la mercancía.

‘Abordaje’ a la salida

Agentes del CNP han abortado la salida de la embarcación, de hecho, los detenidos no habían llegado a echarla al mar, siendo este servicio fruto de las investigaciones enmarcadas en la lucha antidroga que se tienen en activo. En el momento de ese ‘abordaje’ se ha procedido a la detención de los dos ocupantes.

Se ha requerido la presencia de perros especializados en la detección de la sustancia estupefaciente para dar con el alijo, siendo positivo el reconocimiento.

El hachís estaba escondido en ese doble fondo ubicado en la zona superior, que se había practicado en una embarcación adaptada para la comisión de delitos asociados al narcotráfico. 

Traslado de detenidos

Los detenidos han sido trasladados a las dependencias de la Jefatura Superior por su presunta relación con delito contra la salud pública, mientras que la embarcación y la sustancia estupefaciente han quedado decomisadas.

La UDYCO de la Policía Nacional tiene abiertas varias investigaciones sobre el tráfico de drogas que intenta salir a la Península tras su previa introducción en Ceuta. Son varios los golpes antidroga asestados bien por la intervención de vehículos cargados o bien por el hallazgo de viviendas que funcionan a modo de guarderías del hachís.

Ropas en el narcotúnel: el perfil genético de quienes lo manipularon

El 18 de febrero, la Audiencia Nacional autorizaba la práctica de hasta 10 entradas y registros en distintas naves del polígono del Tarajal, en Ceuta, en el marco de la Operación Hades.

Lo hacía después de la detención en nuestra ciudad y en Sevilla de miembros de uno de los dos entramados delictivos asociados al tráfico de drogas que, según la investigación llevada a cabo por Asuntos Internos y que ya no está protegida por secreto de sumario, gozaba de la connivencia de agentes de la Guardia Civil destinados en el puerto de Ceuta y de la UDAIFF.

24 horas después, el día 19, se produjo el despliegue hasta dar con ese túnel clandestino después de que los guardias civiles entraran en una marmolería sin actividad aparente.

Debajo de unas cubetas llenas de escombros se encontró una escalera de mano y la trampilla por la que se accedía a la galería usada para meter hachís en Ceuta desde Marruecos.

En busca del perfil genético de unas prendas

Esa escalera se metía y sacaba de la estructura cada vez que alguien quería utilizar ese narcotúnel, era la manera empleada para descender por la suerte de tramos que sirvieron para meter la narcótica sustancia en nuestra ciudad.

Las imágenes recogidas en el sumario de esta investigación muestran ese acceso al túnel que hubiera pasado desapercibido de no ser porque se dio con la trampilla. Un túnel construido con posterioridad al alquiler de la nave por parte de un ceutí al que no se ha podido localizar ni detener.

Del interior de esa nave, la Guardia Civil se llevó prendas mojadas y manchadas de barro usadas recientemente de las que se tratará de obtener vestigios que sirvan para posteriores identificaciones si es que se da con el perfil genético de quien las portó.

Documentación válida para la investigación del narcotúnel

Chaquetas, pantalones tipo neopreno, ropa interior o una gorra, entre ellos. También se intervino documentación válida para los investigadores.

La nave en cuestión está hoy por hoy clausurada con candados colocados, además de que su interior sigue vigilado con videocámaras.

Ruta del narcotúnel: así era la galería para meter hachís de Marruecos

Septiembre de 2022. Después de esa fecha alguien tuvo la idea de construir un túnel para pasar hachís desde Marruecos a Ceuta. Hachís que desembocaría en una nave arrendada en junio de ese mismo año por un individuo que todavía no ha sido detenido por la Guardia Civil, pero está plenamente identificado.

Unas imágenes a las que tuvo acceso Asuntos Internos en el marco de la Operación Hades certifican que, en esa fecha, antes de septiembre, la nave que había funcionado como marmolería no disponía todavía de ese narcotúnel.

Se hizo a posteriori y fue una obra de auténticos especialistas para enlazar esa infraestructura con el terreno marroquí ubicado a la altura del Arroyo de las Bombas.

Por ahí pasaron, por ejemplo, los más de 3.000 kilos de hachís encontrados en diciembre de 2023 dentro un contenedor con restos de animales muertos tras su desembarco en Algeciras. 

Un túnel y 2 entramados delictivos

Esa estructura servía a uno de los dos entramados delictivos destapados en la Operación Hades, en concreto el que tiene ramificaciones en Sevilla. El otro es el relacionado con el diputado y funcionario de prisiones, Mohamed Alí Duas.

Los dos grupos habrían contado, a juicio de los investigadores, “con un alto grado de impunidad en el desarrollo de sus supuestas actividades delictivas”.

Eso es lo que les vincula y es algo que conseguían “gracias a la connivencia establecida con una estructura de seguridad compuesta principalmente por miembros de la Guardia Civil destinados en la Compañía de Fiscal y Fronteras del puerto y agentes encuadrados en la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF)”.

Así al menos se recoge en la investigación dirigida por la Audiencia Nacional, calificada como un auténtico referente por el CRAIN (Centro Regional de Análisis e Inteligencia de la Guardia Civil).

Una nave para la entrada del hachís y otra por seguridad

La droga que entraba en Ceuta procedente de Marruecos quedaba almacenada en esta nave del polígono de Alborán para, después, ser trasladada por seguridad a una segunda nave en donde se preparaba su carga en camiones de gran tonelaje dispuestos con un doble fondo habilitado en la Península.

El destino final era cruzar el puerto, desembarcar en Algeciras y, desde allí, iniciar su ruta hacia los puntos de destino para su descarga. Así salían las toneladas de hachís desde Ceuta.

Esos vehículos con dobles fondos eran preparados en la Península y llegaban a Ceuta cargados con mercancía lícita para después regresar con hachís.

El hallazgo, 19 de febrero a las 10:00 horas

El 19 de febrero, a las diez de la mañana, con todo el Tarajal blindado de agentes y medios de comunicación convertidos en testigos de una operación de envergadura, con unidades nunca antes vistas en Ceuta tales como la de Reconocimiento de Subsuelo, se encontró el narcotúnel.

Se habían registrado varias naves, hasta que en una de ellas se dio con la infraestructura que los investigadores presumían que existía.

La entrada estaba tapada por una puerta metálica y asegurada por cubos de escombros colocados encima.

Debajo de esa trampilla apareció el narcotúnel, que dispone de una profundidad aproximada de 12 metros al fondo de la nave y 34 metros de largo que luego se supo que se extendían a más de 40.

Trazado, desembocadura, luz e impermeabilización

La Guardia Civil tiene clausurada tanto la nave como esa galería específica tras haber dado con su trazado y desembocadura, lo que ha tenido también sus consecuencias en Marruecos, aunque desde este país no se haya informado de la cadena de ceses aplicada.

Durante días y días este medio fue testigo de las continuas conversaciones y contactos mantenidos entre componentes de Asuntos Internos y altos cargos marroquíes, produciéndose además un despliegue de unidades de la Policía y Gendarmería para realizar actuaciones específicas en el lugar por donde fluye la trayectoria de este túnel.

Por su parte, la Guardia Civil hizo uso de equipos especializados, incluyendo tecnología de georradar e incluso cámaras subterráneas para incursiones en el narcotúnel durante esos meses de febrero y marzo.

Las dimensiones y características del narcotúnel

La galería para pasar droga dispone de un sistema eléctrico de iluminación así como tubos destinados al drenaje de las filtraciones de agua procedente del arroyo que afectan de manera concreta a una de las partes del narcotúnel.

Asuntos Internos sospecha que se utilizó hasta poco antes del hallazgo. Y lo cree tras encontrar ropa mojada y manchada de arena y barro, además de restos de materiales usados para empaquetar y sellar la droga dentro de la misma nave.

En los primeros 10 metros las dimensiones son de 70 centímetros de ancho por 1 metro de alto. A partir de esa distancia la altura pasa a ser de 1,20m. y el recorrido toma sentido descendente.

Ese es el croquis de una obra de especialistas que ha venido a situar a Ceuta en el mapa de las investigaciones antidroga más relevantes realizadas por la Guardia Civil. Todo estaba estudiado, no se estaba ante ninguna chapuza.

Láminas de madera para evitar derrumbes

El suelo es de tierra y las paredes y el techo están forrados con láminas de madera que sirven para apuntalar la estructura y evitar así posibles derrumbamientos. Todo estaba controlado al detalle, ni es una galería antigua ni un proyecto descabellado.

A unos 34 metros del inicio de la galería desciende un metro hasta formar un recoveco que es el que mayores inundaciones recibe y que se extiende al menos 5 metros más.

Todas esas características se plasmaron sobre un papel para dibujar una estructura sobre el terreno, previendo la forma en la que durante meses y meses pudo entrar hachís en Ceuta como nunca antes se había pensado.

 

Operación contra el crimen organizado, blanqueo y narcotráfico

La Policía Nacional ha realizado un amplio despliegue desde la madrugada de este martes en diferentes puntos de la provincia de Huelva, en el marco de una operación abierta de la Comisaría General de Policía Judicial (CGPJ) contra el crimen organizado, el tráfico de drogas y el blanqueo de capitales. Además de en Huelva se han hecho actuaciones en Ceuta y Sevilla con registros incluidos.

Según información de agencias, se han realizado registros en varios inmuebles en Lepe, donde se ha intervenido una lancha neumática de grandes dimensiones en una nave ubicada en el municipio, así como se han producido detenciones, aunque de momento no ha trascendido el número total de detenidos.

Actuaciones

Por su parte, según ha adelantado el diario Huelva Información, el operativo también se ha desplegado en Huelva capital, donde se han efectuado registros en el barrio de Isla Chica, y en Pozo del Camino.

El operativo tiene ramificaciones en distintos puntos del país, destacando entre ellos nuestra ciudad, aunque la Jefatura Superior de Policía no ha aportado datos al respecto.

Este operativo especial está coordinado por el grupo Greco (Grupos de Respuesta Especial para el Crimen Organizado) de la Policía Nacional, que se ha puesto en marcha en Andalucía, con sede en la provincia de Cádiz. De momento no han trascendido más datos de la operación.

Sevilla y Ceuta

Hasta la provincia de Huelva se han desplazado agentes de diferentes puntos de la comunidad autónoma, con grupos especializados como la Unidad de Intervención Policial (UIP), desde Sevilla.

Está trabajando en la operación tanto agentes de la UDYCO como de la UDEF. Es una operación de gran envergadura de la que se esperan resultados traducidos en gran cantidad de detenidos, sigue abierto por eso no hay datos más concretos.

Además de Huelva, otros puntos en los que se están llevando a cabo esta operación son la provincia de Sevilla y Ceuta.

La ruta del hachís Ceuta-Algeciras: piernas forradas de droga, coches o fajas

Más de 30 kilos de hachís, 8 personas detenidas y dos vehículos decomisados. Es el resultado de la hilera de intervenciones que ha llevado a cabo la Guardia Civil en Ceuta, tanto en el puerto como en la frontera del Tarajal.

Casos asociados al constante tráfico de estupefacientes en pequeñas cantidades en las que se utiliza a hombres, mujeres e incluso adolescentes como pasadores del hachís.

Son servicios realizados en los primeros 15 días de mayo, en todos han intervenido agentes del Instituto Armado para parar a personas con hachís adosado al cuerpo u oculto en vehículos.

Un menor con hachís sujeto con una faja

En uno de los casos se detuvo a un menor de Ceuta con un kilo y 700 gramos de hachís enfajado al cuerpo. En total, 14 pastillas que portaba debajo de la ropa y adosados mediante una faja.

El adolescente es uno más de los arrestados recientemente por su relación con el tráfico de drogas a pequeña escala. Fue detenido en el momento en que procedía al embarque, son utilizados por las redes para intentar colar mercancía al otro lado del Estrecho. 

Una joven de 20 años con poco más de dos kilos

En colaboración con la Policía, la Guardia Civil detuvo también a una mujer que llevaba adheridos al cuerpo algo más de dos kilos de hachís, en concreto 2.150 gramos.

La ceutí tiene 20 años y pretendía embarcar con esa droga adherida a su cuerpo para burlar el control documental.

Un marroquí de 50 años con las piernas forradas de hachís

En el filtro del barco también se detuvo a un marroquí con permiso de trabajo y residencia que buscaba pasar el control con las piernas forradas de hachís, desde la cintura hacia abajo.

Toda la mercancía la tenía camuflada de esta manera, pero no pudo superar el control de los agentes, procediéndose a su arresto. En concreto llevaba 2.700 gramos de hachís.

Sujetador y axilas con droga

Una marroquí residente en Algeciras y de 63 años también fue interceptada por la Benemérita con un kilo de hachís adosado al cuerpo.

En concreto llevaba la droga repartida en 10 pastillas y adosadas al torso, estando ocultas bajo el sujetador, pecho y axila. 

Un ceutí con bellotas cruzando el Tarajal

Se les detiene en el puerto, pero también en la frontera. Así fue arrestado un ceutí de 37 años con 600 gramos de hachís que llevaba repartido en 50 bellotas. Las tenía escondidas adosadas a la cintura.

Los agentes procedieron a su detención por un delito contra la salud pública, procediendo al decomiso de la droga.

Con kifi en las zapatillas

Y también en la frontera, sentido Marruecos-Ceuta, se detuvo a un ceutí que llevaba 15 bolsas de kifi escondidas dentro de las zapatillas deportivas.

Al peso eran 150 gramos, y el joven cruzaba por el paso fronterizo con esa sustancia ilícita como si fueran las plantillas.

Y el paso con coche de una madrileña

Al tránsito de personas que embarcan o cruzan Tarajal de esta manera se suma el tráfico de estupefacientes empleando coches en los que se esconde el hachís.

Así se detuvo a una chica de Madrid, de 37 años, que ocupaba un vehículo modelo Kia con matrícula francesa.

Se realizó un registro al detalle, dando con casi 20 kilos de droga en el interior del maletero, en concreto en un doble fondo que se le había practicado al coche. Este servicio se llevó a cabo ayer, a las seis de la madrugada. 

Un ceutí con poco más de dos kilos de hachís

En un vehículo modelo Daimler, poco después, fue detenido un ceutí de 50 años que llevaba dos kilos y 300 gramos de hachís escondidos en el hueco natural del chasis del coche.

El ‘zarpazo’ de Asuntos Internos y guardias presentados como cabezas de turco

Dos agentes de la Guardia Civil adscritos a la Comandancia de Ceuta siguen presos preventivos desde que, a finales de enero, en el transcurso de la Operación Hades, componentes de Asuntos Internos procedieran a su detención, así como al registro de viviendas, taquillas y propiedades.

La operación, en la que también se ha contado con la UCO y el CRAIN, apunta a la existencia de dos entramados delincuenciales distintos (uno de ellos el relacionado con el diputado Mohamed Alí Duas) cuyo nexo común es la disposición de una estructura de seguridad en la zona portuaria que era ofrecida por guardias civiles.

Es lo que se desprende de esta investigación, cuya instrucción lleva el Juzgado central número 3 de la Audiencia Nacional y sobre la que ya no pesa el secreto de sumario.

A los dos guardias civiles presos preventivos se suman otros dos en calidad de investigados no detenidos.

Todos ellos han sido sometidos a seguimiento, vigilancia y análisis de Asuntos Internos, que contó hasta con tres agentes encubiertos para lograr la práctica de las detenciones y el descubrimiento de un narcotúnel en una de las naves del Tarajal, estructura de la que se nutría para meter hachís en Ceuta uno de estos dos entramados.

Las evidencias de Asuntos Internos y el celo de los detenidos

Los guardias civiles detenidos ya han declarado en al menos dos ocasiones en el juzgado. Han negado tener relación con los hechos, chocando de frente con la investigación sobre la que Asuntos Internos llevaba trabajando desde 2023 ante la entrada inusual de grandes cargas de hachís en camiones con dobles fondos o semirremolques.

Todos ellos habían burlado el puesto de control de Ceuta para cruzar a la Península.

No es que no entrara droga en la ciudad, al contrario, entraba tanto como salía de manera clandestina. Entraba bien a través de ese narcotúnel construido después de 2022 o bien mediante soborno a aduaneros marroquíes para que no controlaran en su turno. Salía sin ser descubierta.

Las estadísticas de decomisos de droga de esos años de las que informaba la Comandancia no eran ajustadas a lo que realmente se estaba moviendo en Ceuta.

Sin conocimiento de las irregularidades

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Los agentes encarcelados han negado tener conocimiento de esas irregularidades, así como vinculaciones con los detenidos.

Insisten en no saber cómo han llegado a esta situación, manteniendo su nula relación con las personas también arrestadas por tráfico de drogas y organización criminal.

Uno de ellos apunta a que han podido ser utilizados para verse en esta situación, dibujándose como una especie de cabezas de turco.

Convulsión en la estructura portuaria

En la investigación bajo instrucción de la Audiencia Nacional se incluyen conversaciones telefónicas intervenidas, vigilancias, escuchas e información aportada por los componentes que actuaron como encubiertos, encomendados a la investigación de delitos y a la obtención de información bajo control de la autoridad judicial.

Los detenidos niegan tener relación con esas dos entidades delincuenciales, pero el operativo ha provocado una auténtica convulsión en una de las estructuras de la Guardia Civil de Ceuta, la que ejercía el control en zona portuaria o debía hacerlo.

Y no solo por los arrestos de la Operación Hades, sino por otros asociadas a otras operativas contra el narcotráfico como la ‘ATAM-Macetero’, con un agente del puerto también encarcelado, o la ‘Doha’.

Los envíos de droga

Los tres envíos de hachís objeto de investigación en la Operación Hades son el interceptado en junio de 2023, con 1.977 kilos ocultos en un camión detenido en Málaga; los más de 3.000 kilos entre animales muertos hallados a finales de diciembre de ese año en Algeciras; y el camión detectado cuando descargaba la mercancía en una nave de Villanueva del Trabuco.

La Guardia Civil asocia dos de ellos a uno de los entramados delictivos descubierto, el que introducía hachís por el narcotúnel; mientras que el otro cargamento lo vincula con otra de las organizaciones de la que formaría parte el todavía diputado de la Asamblea de Ceuta.

Las investigaciones continúan mientras se van conociendo más datos sobre esta actividad.