Vivas estima que aún quedan entre 3.000 y 5.000 inmigrantes en Ceuta

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ha estimado este lunes que entre 3.000 y 5.000 marroquíes permanecen todavía en Ceuta cuatro días después de la entrada masiva registrada desde Marruecos, por lo que considera que la ciudad aún no ha recuperado la normalidad.

En declaraciones realizadas a Telecinco, Vivas ha señalado que la situación actual ya no es la misma que la vivida durante las jornadas del jueves y viernes, cuando se produjo la llegada masiva de personas a la ciudad, aunque ha insistido en que todavía queda trabajo por hacer para restablecer completamente la normalidad.

El presidente de la Ciudad ha afirmado que la “integridad territorial” de España se vio “violentada” en Ceuta a través de una “avalancha de 80.000 personas”, una cifra que, según destacó, equivale prácticamente a la población total de la ciudad autónoma.

Una crisis con un profundo impacto emocional en la población

De igual modo, ha reconocido el impacto emocional que la crisis ha tenido sobre la ciudadanía. “Esa angustia, ese temor y esa sensación de impotencia, de miedo, que vivió la ciudadanía de Ceuta, sigue estando marcada en nuestro estado de ánimo”, manifestó.

Vivas también ha defendido que días antes de la entrada masiva ya existía una “preocupación manifiesta” por parte de su Ejecutivo debido a los movimientos detectados en el entorno fronterizo.

Según ha explicado, esas circunstancias justificaban la adopción de medidas excepcionales bajo un mando único y al amparo de la Ley de Seguridad Nacional.

En este sentido, recordó que en los días previos ya se habían registrado entradas de entre 1.800 y 2.000 personas a nado, una situación que, a su juicio, evidenciaba la necesidad de reforzar los mecanismos de control y coordinación para prevenir un episodio de las dimensiones vividas posteriormente.

El presidente de la Ciudad ha insistido en la necesidad de adoptar medidas que impidan que una crisis de estas características vuelva a repetirse en Ceuta.

Más de 1.000 menores siguen bajo tutela de la Ciudad

La presión migratoria que continúa soportando Ceuta tiene uno de sus principales focos en la atención a los menores extranjeros no acompañados.

Según las estimaciones manejadas por la Ciudad, más de un millar de niños y adolescentes permanecen actualmente bajo su tutela tras la entrada masiva registrada por la frontera del Tarajal.

Antes de la crisis, los recursos de acogida ceutíes atendían a unos 770 menores. Sin embargo, la llegada de cientos de jóvenes durante los últimos días ha elevado esa cifra hasta situarla en torno a los 1.200, a falta de datos oficiales definitivos.

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La falta de capacidad ha obligado a habilitar nuevos espacios de acogida, entre ellos varias naves del polígono industrial, mientras continúan las labores de identificación y filiación por parte de la Policía. La Ciudad también estudia recurrir al mecanismo extraordinario de traslados a la Península para aliviar la presión sobre un sistema de protección que se encuentra al límite de su capacidad.

La situación ha reabierto además el debate sobre el reparto territorial de menores migrantes entre las comunidades autónomas. Desde distintas organizaciones sociales se ha reclamado una respuesta coordinada del conjunto del país para garantizar la protección de estos menores y evitar que Ceuta afronte en solitario las consecuencias de una crisis de esta magnitud.

Unas lonchas de mortadela y un bollo de pan, la comida de nuestros militares y policías tras horas de servicio

La preocupante crisis migratoria que atraviesa Ceuta continúa dejando imágenes que van más allá de los constantes intentos de entrada irregular a la ciudad.

Mientras cientos de efectivos de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado permanecían desplegados para reforzar el control de la frontera y garantizar la seguridad, su comida al finalizar la jornada o en su descanso dejaba mucho que desear.

Comida y alojamiento cuestionables

Este sábado, una fotografía difundida por un militar a través de las redes sociales provocó una oleada de reacciones al mostrar el alimento que, según denunciaba, recibió tras completar un servicio de 24 horas.

A esa publicación se suma ahora una nueva queja recibida en el correo electrónico de El Faro, enviada por un familiar de uno de los policías desplazados desde Sevilla, quien critica tanto la comida como el alojamiento facilitado durante el operativo.

Una comida que ha despertado indignación

La imagen compartida por el militar reflejaba un pequeño lote compuesto por un bollo de pan, una lata de atún, un yogur, varias lonchas de mortadela envueltas en papel de aluminio, un dulce procesado y dos botellas de agua.

Junto a la fotografía podía leerse el mensaje: “Por si tenéis curiosidad, esto es lo que nos dan de comer por trabajar 24 horas al día”.

Alimentación insuficiente

La publicación se ha difundido rápidamente entre numerosos usuarios tanto en Ceuta como en la península, donde muchos ciudadanos han mostrado su indignación al considerar que esa alimentación resulta insuficiente para quienes llevan días desempeñando largas jornadas de trabajo en una situación de máxima exigencia.

En otro de los mensajes compartidos junto a la imagen puede leerse: “De vergüenza lo que les están dando a las criaturas que nos están defendiendo. Cuatro lonchas de chóped y poco más recompensa las horas que están echando paseándose la ciudad”.

Un comentario que refleja el malestar de parte de la ciudadanía ante las condiciones denunciadas.

La denuncia de un familiar de un policía desplazado desde Sevilla

A esta polémica se ha sumado una nueva denuncia remitida al correo electrónico de El Faro por un familiar de uno de los agentes de la Policía Nacional desplazados desde Sevilla para reforzar el dispositivo de seguridad.

En el escrito, el denunciante utiliza un tono irónico para cargar contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que responsabiliza del trato recibido por los efectivos.

“Gracias al señor Marlaska”

“Gracias al señor Marlaska, los policías que salieron de Sevilla a las cuatro de la mañana y han estado trabajando hasta las cinco de la tarde han podido disfrutar de un gran menú”, comienza diciendo el mensaje.

A continuación, describe la comida que, según asegura, recibieron los agentes tras finalizar la jornada: “Una bolsa de plástico conteniendo dos pepitos de pan duro, un envoltorio de papel de aluminio con cuatro rodajas de chopped de lata grasiento, una lata de atún pequeña sin marca de conservera ni fecha de caducidad y dos botellas de agua pequeñas calientes”.

El familiar concluye esa parte de la denuncia con una frase cargada de ironía: “Su generosidad es tremenda”. 

Críticas también al alojamiento

La denuncia no se limita únicamente a la alimentación. El familiar también cuestiona las condiciones del lugar habilitado para el descanso de los policías desplazados.

Según expone en el escrito remitido a este periódico, los agentes fueron alojados en un cuartel donde, siempre según su versión, “los colchones están en muy mal estado y llenos de polvo”, además de contar únicamente con “una sola sábana por cama y tres toallas para seis personas”.

Un operativo sometido a una enorme presión

Muchos de estos efectivos realizan jornadas de muchas horas consecutivas, reforzando la vigilancia en distintos puntos y colaborando en tareas de control.

Las denuncias conocidas este domingo han abierto un nuevo debate sobre los recursos materiales y las condiciones ofrecidas a quienes velan por la seguridad ciudadana.

Las barriadas, aún lejos de la normalidad tras la crisis: “Esto es insostenible”

Varios días después de la entrada masiva de personas de forma irregular en Ceuta, la ciudad va recuperando poco a poco la normalidad. Sin embargo, en algunas zonas se nota más que en otras.

Mientras en el centro el goteo de migrantes es mínimo, en barriadas como Hadú, Los Rosales o Bermudo Soriano aún se cuentan por centenares.

En el entorno del Mercado de Abastos de Hadú, los ceutíes intentaban mantener su rutina. Algunos iban al mercado a hacer sus compras y los negocios permanecían abiertos mientras la clientela entraba y salía.

Mientras tanto, en la calle los migrantes permanecían en las aceras a la sombra o se aglomeraban a la puerta de alguna tienda para comprar agua y seguir subsistiendo en la ciudad.

“La ciudad está muy mal”

Entre tanto, algunos vecinos han atendido a FaroTV para contar cómo están viviendo estos días de crisis y si sienten que ya se va recuperando la normalidad.

Uno de ellos, ha señalado que “la ciudad está muy mal, muy mal” y destaca que tanto los militares como la Policía Local, Policía Nacional y Guardia civil “están haciendo una labor especial”.

Sin embargo, lamenta que “hay muchos vecinos que le dan cobijo, están dejándole que entren al cuarto de baño… No, hombre, no; vamos a echarlos a la calle”.

“Están perdidos”, dice otro ceutí, quien considera que la situación respecto al jueves “ha mejorado bastante. Esto estaba llenísimo y ahora hay poquísima gente”.

En su caso, tuvo que cerrar su floristería durante tres días. “Aunque quería abrir, no podía. Con tanta gente en la calle quien iba a venir a comprar”, lamentaba.

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“Tenemos que salir con cuidado”

Por su parte, una joven que estaba en la puerta de una tienda de comestible ha expresado que estos días han sido “muy duros”.

“Tenemos que salir con cuidado”, dice, aunque ya se nota la barriada “algo mejor. Al principio invadían todos los supermercados, tuvo que cerrar todo… Pero ahora vamos volviendo a la normalidad” poco a poco.

Aún así, otro vecino de la barriada manifestaba que se han pasado momentos complicados. “Temíamos que se pudieran entrar en casa, las necesidades son muy malas” y también temen “porque nuestros hijos salgan a la calle. Son muchas clases de personas que no se pueden valorar”.

“Toda espina que pincha puede curarse, pero esto va a tardar. Esto va a costar mucho de Ceuta. Veníamos con la esperanza de la feria y ahora estamos asustados porque no sabes con qué te puedes encontrar”, ha añadido.

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Los puestos del mercado, cerrados unos días

En el interior del mercado, algunos comerciantes han contado cómo ha afectado esta crisis a Ceuta.

La dueña del puesto de la carnicería ha señalado que el viernes tuvieron que cerrar. “Vinimos a trabajar, pero por seguridad cerraron las puertas porque era muchísima gente la que quería entrar”.

Ya el sábado las puertas se abrieron con tres vigilantes de seguridad y muchos migrantes entraron a comprar fruta principalmente.

Así, han vivido estos días “con incertidumbre y con mucho miedo. Como puedes comprobar el género se acabó horas porque la gente estaba desesperadita por comprar y tener reservas en casa”.

Este lunes cuenta que “en las calles se nota menos influencia de personas, pero hay todavía puntos calientes, sobre todo en lo que es el Príncipe, La Pantera, Los Rosales, Zurrón…Hay muchos callejones y yo sé que están haciendo su trabajo y a ver si podemos llegar a la normalidad”.

Por su parte, el frutero también tuvo que cerrar el viernes, “que era el día de mercancía. Tuvimos que mandar al almacén porque no podíamos abrir. Se aglomeró mucha gente y todo el mundo quería entrar a mansalva al mercado y no se podía. Firmamos todo el mercado y cerramos el viernes”.

“Ha sido una locura vivir esta experiencia. Yo pienso que incluso está peor que la pandemia. Ha sido hasta peor porque la gente ya estaba en un momento en que salir era pensárselo dos veces y más en diferentes barrios como es el mío de Hadú, el de Los Rosales o La Pantera”, dice.

Además, a la Policía le pediría “que se metieran más para que se controla la situación porque se aglomeran todos ahí, se esconden todos en los callejones y ya se lo hemos dicho unas cuantas veces y solo han entrado una vez”.

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“Ellos también son víctimas”

A su vez, otra vecina que estaba haciendo las compras en el mercado considera que “mirándolo bien también ellos son víctimas del sistema” y estos días los ha vivido con “una mezcla de sentimientos”.

“Incertidumbre, pena, coraje…Piensas que siempre el pobre y el débil es el que paga”, considera.

Otra vecina ha compartido esta misma opinión, manifestando que “está siendo muy doloroso. Es una catástrofe y, sinceramente, tanto ellos como nosotros somos las víctimas. Ellos porque se les está utilizando como arma de guerra y nosotros nos estamos comiendo el marrón”.

“Estamos mal psicológicamente. Esto ha sido tremendo y estamos dejados de la mano de Dios. No nos merecemos lo que estamos pasando. El centro puede que sí, que esté más vacío, pero la periferia está abandonada total y completamente”, añadía otra mujer.

“Esto es insostenible, ustedes lo estáis viendo”, ha dicho con contundencia un vecino que estaba con su moto haciendo los recados del día. “Dice Marlaska que está la situación normalizada. A él lo traía yo aquí y que mire lo que estamos pasando así. Y, menos mal, que después de todo no son agresivos, porque si no había una guerra civil”.

“Estamos muy quemados ya todos. Están los barrios llenos. Hay muchas criaturas que vienen a intentar tener una vida mejor, pero esto es insostenible para una ciudad tan pequeña. La ciudad de Ceuta estamos pasando necesidades”, manifiesta.

“Esperamos que poco a poco se vayan marchando”

Por su parte, el presidente de la barriada Bermudo Soriano Las Letras, Omar Chaid, ha hablado en representación de sus vecinos y considera que “estamos volviendo a poco a la normalidad”.

Aún así, reconoce que “se ha quedado un poquito de aglomeraciones en los puntos de venta y en las barriadas. Ha bajado un poquito más la radio y esperemos que poco a poco vayan limpiando por zona y que volvamos con toda la tranquilidad como estuvimos viviendo”.

Asimismo, señala que “ahora mismo estamos en el momento más difícil. Le falta el último empujón porque ya los que están aquí no quieren volver y esperemos que poco a poco a se vayan marchando”.

Dezcallar duda que el CNI no avisara de la entrada masiva en Ceuta: «50.000 personas no se mueven sin que se dé cuenta»

El exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y exembajador español, Jorge Dezcallar, ha cuestionado que los servicios de Inteligencia no tuvieran información previa sobre la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta desde Marruecos. “Me extrañaría mucho, sinceramente”, ha afirmado en una entrevista en TVE, recogida por Europa Press.

Dezcallar, que estuvo al frente del CNI entre 2001 y 2004, ha señalado que un movimiento de estas dimensiones difícilmente podría haber pasado desapercibido para los servicios españoles. “50.000 personas al otro lado de la frontera no se mueven sin que el CNI se dé cuenta”, ha asegurado.

“El CNI conoce bien Marruecos”

El exresponsable de la Inteligencia española ha defendido la capacidad del organismo para analizar la situación en el norte de África y ha destacado que “si hay un país que el CNI conoce bien es Marruecos”.

En este sentido, ha subrayado que España cuenta con uno de los servicios de Inteligencia con mayor conocimiento del Magreb dentro de Europa, por lo que considera difícil que una operación de esta magnitud no hubiera sido detectada.

Sus declaraciones llegan en medio de la polémica abierta tras las informaciones que apuntan a una posible falta de comunicación entre organismos del Estado sobre los avisos previos a la entrada masiva en la ciudad autónoma.

“No es solo una crisis migratoria”

Dezcallar también ha defendido que lo ocurrido en Ceuta no debe interpretarse únicamente como una emergencia migratoria, sino como una situación con implicaciones políticas y de seguridad.

A su juicio, existió una “negligencia o, al menos, falta de interés” por parte de las autoridades marroquíes a la hora de impedir el cruce masivo de personas hacia territorio español.

“No estamos hablando de una crisis migratoria más, es algo mucho más serio”, ha señalado, al considerar que afecta “a la soberanía y a la integridad territorial”.

“Guerra híbrida” y presión política

El exdirector del CNI también se ha pronunciado sobre el posible uso de los flujos migratorios como herramienta de presión política.

En este sentido, ha indicado que la denominada guerra híbrida es una estrategia que Marruecos utiliza “en función de sus conveniencias de política interna”.

Por último, Dezcallar ha respaldado las palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien defendió la actuación del CNI durante la crisis y elogió el trabajo realizado por los servicios de Inteligencia españoles ante la situación vivida en Ceuta.

Más desaparecidos tras la entrada masiva a Ceuta: la desesperada búsqueda de más de 50 familias

Transcurridos seis días desde la entrada masiva en Ceuta, desde Marruecos continúa la desesperación entre familias que buscan a familiares que no han estado entre los retornados.

Hace apenas dos días, el lunes 3 de agosto, El Faro publicaba una primera entrega con un total de 43 personas, hombres, mujeres y niños con paradero desconocido. De este grupo, solo se han tenido noticias de tres: Mariam, Yahya y Salma Makoh.

A una lista actualizada de 40 desaparecidos se suman ahora otros 19 más que no han regresado a casa, mientras sus parientes viven horas de zozobra pensando qué pudo haberles pasado.

Protocolo de búsqueda

Tras la tragedia en Ceuta con un creciente número de fallecidos, a las familias marroquíes que están tras el rastro de sus seres queridos se les recuerda que existe un protocolo de búsqueda oficial para localizar a las personas desaparecidas más allá de las redes sociales.

Para casos específicos de menores de edad, se ha habilitado el teléfono 690 33 20 28 del área de Menores para resolver dudas y brindar asistencia. Asimismo, resulta fundamental denunciar la desaparición formalmente ante la Guardia Civil, ya sea en Ceuta o en cualquier comandancia de España, así como en dependencias policiales para facilitar los procesos de identificación.

Ayoub Kelout

De 18 años, este joven de Tetuán no se ha comunicado con su familia. Cualquier información llamar al 0649041081.

Tili

Se reportó su desaparición el lunes 4 de agosto. El número de contacto proporcionado es 0625593609.

Bilal Belhaj

Este joven de Castillejos de 17 años desapareció el pasado 30 de julio y su familia pide llamar al +212 681-546915 para cualquier información.

Ayoub Guermah

Joven de 27 años, desaparecido desde el pasado 30 de julio de 2026. Creen que entró a Ceuta y su madre se encuentra en una situación muy difícil al no tener noticias suyas. Los números de contacto son 0707977115 y 0635260124.

Mohamed Reda El Kerkamadi

Entró a Ceuta un jueves 30 de julio y desde ese día se cortó toda comunicación con él. Su familia hace un llamado desesperado a quienes estén en la ciudad para obtener información al número 0666650081.

Hasna El Hichou

Joven de 18 años. Salió de la casa de su familia en la ciudad de Castillejos el pasado jueves 30 de julio, vistiendo un hiyab beige y un chándal oscuro. Para cualquier información, llamar al 0760499753.

Nadia Benjlloun

Se solicita ayuda para localizarla. El número de contacto disponible en caso de ser encontrada es 0666091001.

Mourad Mesbahi

Salió de su casa el miércoles 29 de julio con el objetivo de llegar a Ceuta junto a otros marroquíes en la entrada masiva. Actualmente su teléfono permanece apagado y no hay noticias de él. Contacto: 0614199254.

Nordin

De 23 años y de Larache fue reportado oficialmente como desaparecido el miércoles 5 de agosto.

Mohamed Chairi

Reportado el martes 4 de agosto, no se sabe nada de él desde hace 7 días. Entró a Aunque creen que entró a Ceuta, su familia desconoce si logró ingresar exitosamente o si se quedó fuera. Contacto: 0607751683.

El Hachimi El Mansouri

Nacido en 1999 y originario de Moqrisset, cerca de Ouezzane. Desapareció tras entrar a Ceuta y lleva cuatro días sin ser localizado (reportado el 4 de agosto). Contacto: 0633041371.

Adnan Zelgami

Joven de 18 años. Se sospecha que pudo haber cruzado a Ceuta durante un intento de entrada masiva. Contacto: 0625693038.

Ilyas

Se encuentra desaparecido desde el pasado jueves 30 de julio después de haber entrado en la ciudad de Ceuta. El número de contacto para informes es 0646193011.

Mohamed Ahram

Sospechan que entró a Ceuta el 30 de julio durante una entrada masiva y no ha dado señales de vida desde entonces. Fue reportado como desaparecido el 4 de agosto y dejó atrás a una hija de menos de un año.

Hadj Mokhtar Abderrahmani

Ciudadano de origen argelino. Su familia cree que se encuentra en algún lugar de Ceutay su madre solicita urgentemente noticias suyas.

Yahya Berada

Niño de 14 años originario de Tetuán. Desapareció tras entrar en Ceuta y su familia no tiene ninguna noticia sobre su paradero.

Jawad El Najah

De 32 años y residente de Casablanca. Desapareció tras entrar por el paso de Ceuta. Su hermano lo busca y pide que, de ser visto, se le informe que su familia estuvo en Ceuta buscándolo. Contacto: 0696909352.

Yahya El Omrani

Joven de 17 años que vive en la ciudad de Rincón. No se tienen noticias sobre su estado o ubicación desde el pasado jueves 30 de julio. Contacto: 0611647740.

Ismail Touariyart

Joven de 23 años, oriundo del barrio D’Hassani en Tetuán. Desapareció el pasado jueves y se cree que podría estar en Ceuta. Su familia puede ser contactada vía WhatsApp al número +31610225993.

Las mafias hacen su agosto con las avalanchas ofreciendo fugas a los inmigrantes

En coches, en motos de agua, en gomas… Las mafias han montado un auténtico negocio para rentabilizar en Ceuta la entrada masiva. Están ofreciendo todo tipo de viajes en condiciones extremas aprovechándose de la necesidad de huida de los marroquíes y argelinos asentados en la ciudad.

Son ellos sus clientes y son ellos los que protagonizan los viajes a precio de oro que se están llevando a cabo, con salidas previo pago de 2.000 euros únicamente por tener hueco. En la Península se abonará más, el resto (otros 5.000 euros).

Desde la entrada masiva por el espigón del Tarajal, se han producido varias detenciones de patrones de barcos, motos de agua y conductores de coches.

Este miércoles pasaban a disposición dos de estos últimos, sorprendidos en el embarque con inmigrantes en sus vehículos.

Antes pasaron menores y adultos sorprendidos a los mandos de recreativas, motos de agua y pequeñas gomas.

Todos fueron apresados por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Sus agentes se las saben todas y monitorean las zonas calientes de donde se sospecha que están efectuándose esas cargas, desde Benítez a Calamocarro además de Santa Catalina.

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Un negocio a base de traficar con personas

Al igual que ocurriera en mayo de 2021, se ha organizado un negocio para traficar con personas.

Muchos de los que entraron no quieren salir de manera voluntaria, las expulsiones por tanto no pueden ejecutarse. Son los que esperan para nutrirse de un negocio que pone en riesgo sus vidas.

Entre tanta locura y presión derivada de las miles de personas que quedan en Ceuta, están los que sacan partido, hacen negocio con la miseria.

La Policía, desbordada, mantiene el control sobre seguridad; la Guardia Civil sigue controlando la vía marítima e intentando dar con quienes disponen de una flota de embarcaciones a su cargo que, en cuanto son fichadas, las cambian.

Son profesionales de esto, viven de explotar vidas humanas y de ofrecer trayectos a base de mentiras ofreciendo regularizaciones imposibles.

Muertos y desaparecidos

A los más de 80 muertos que intentan ser identificados se suman cientos de desaparecidos.

Muchos de ellos están a expensas de pasar a la Península entregándose a unas mafias que han convertido este agosto en el mes para ganar dinero a base de exponer la integridad física de hombres, mujeres y niños.

Fiscalía ha pedido prisión para los detenidos ejecutando estas prácticas. Fuentes de la Policía Nacional señalan a este medio que se va a suceder un repunte mayor del que ya se está detectando.

Las mafias hacen su agosto a costa de situaciones extremas que evidencian lo peor del ser humano.

La Estación del Ferrocarril estalla: «Vivimos con miedo y la policía no aparece»

La barriada de la Estación del Ferrocarril de Ceuta ya no es la misma. Tras la avalancha migratoria de la semana pasada, que supuso la entrada irregular de al menos 80.000 personas violentando la integridad territorial de la ciudad, este vecindario se ha convertido en un punto crítico de paso y asentamiento.

Sus habitantes, personas que solían disfrutar de la tranquilidad de sus calles, denuncian ahora un escenario de desesperación e inseguridad que consideran «inadmisible».

Miedo en el portal de casa

La imagen que describen los vecinos es impactante. No se trata de casos aislados, sino de grupos numerosos, de entre 15, 20 e incluso hasta 40 adultos que se aglutinan en las escaleras, portales y esquinas del barrio. «Sales de tu portal y ves a 20 sentados en las escaleras mirándote; igual no te hacen nada, pero te queda el miedo de ‘¿y si pasa algo?'», relata una de las residentes afectadas.

Este sentimiento de vulnerabilidad se acentúa al caer la noche, cuando la visibilidad disminuye y la presencia de desconocidos, de quienes los vecinos ignoran sus antecedentes o intenciones, genera una angustia constante.

La inseguridad ha alterado las rutinas más básicas. Las madres del barrio confiesan que ya no se sienten seguras dejando que sus hijos salgan solos. «Mi hija se va a la playa y la tengo que acompañar; es imposible dejarla salir sola con grupos de 40 personas abajo”, explica una madre con evidente preocupación.

El temor es generalizado, afectando igualmente a las familias con hijos pequeños y adolescentes que ahora viven bajo un régimen de vigilancia estricta por parte de sus padres. “No nos atrevemos ni a que salgan a comprar el pan”. Un temor extensible a las familias con personas vulnerables y personas mayores a la hora de salir a la calle.

Espacios públicos perdidos y falta de higiene

El deterioro de la convivencia también se refleja en el estado de los espacios públicos. Los vecinos denuncian que la barriada se ha convertido en un «paseo de la Gran Vía de Madrid a mediodía» por el incesante trasiego de personas.

Los jardines y el parque, lugares de esparcimiento para los «caballas«, son ahora inaccesibles. Mientras que los residentes sienten que no pueden ni tumbarse en el césped, los recién llegados lo ocupan por completo.

A esto se suma un grave problema de insalubridad y civismo. Los testimonios apuntan a que el barrio «huele fatal» debido a que estas personas enjuagan platos y tiran agua sucia en cualquier lugar.

Además, la presencia de grupos fumando porros en los soportales y escaleras, a la vista de los niños, es una constante que los vecinos ya no están dispuestos a tolerar. «No tenemos necesidad de pasar por esto; hay suciedad y un ambiente que no es apto para los menores», lamentan desde la asociación vecinal.

Un grito de auxilio al 112 sin respuesta

Lo que más indigna a los vecinos de la Estación del Ferrocarril no es solo la situación en sí, sino el sentimiento de abandono institucional. Las llamadas al teléfono de emergencias 112 son recurrentes, pero los residentes denuncian que la policía no se persona en el lugar.

«El 112 da el aviso, pero aquí no aparece nadie; llamamos una y otra vez y nos dicen que ya están avisados, pero seguimos igual», explican frustrados. Los vecinos quieren que los agentes acudan a desalojar a esos grupos de inmigrantes.

La sensación es que las autoridades están «esperando a que pase algo grave» para actuar en zonas como la Estación, Hadú o los alrededores. La desesperación es tal que los vecinos ya no saben cuántas llamadas más son necesarias para que se incrementen los efectivos policiales en un barrio que es punto de paso hacia el puerto y lugar de refugio en callejones.

«Estamos mal, pero no somos los únicos; amigas en Benítez, Villajovita, Zurrón y Hadú están igual de asustadas», concluye una vecina, evidenciando que la sombra del miedo se extiende por toda Ceuta.

La filiación de menores avanza con un grupo de niñas marroquíes

El entorno de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en el Paseo de Colón, en Ceuta, ha amanecido este viernes aglomerado de menores marroquíes que esperaban para poder realizar su proceso de identificación y ser acogidos en los diferentes centros de la Ciudad.

Sin embargo, en esta jornada tan solo estaba previsto atender a alrededor de medio centenar de menores marroquíes, concretamente niñas, para ser derivadas a centros de acogida, según confirmaron fuentes policiales.

Así, el resto de menores que allí se encontraban tuvieron que ser desalojados de la zona ya que se estaba produciendo, de nuevo, un colapso en la circulación tanto de vehículos como de personas.

Momentos de tensión

A lo largo de la mañana se vivieron algunos momentos de tensión ya que eran muchos los niños y adolescentes que se habían acercado a este punto de la ciudad a primera hora de la mañana para su registro y control policial.

Esto llega después de una jornada en la que los menores también pasaron muchas horas frente a la Jefatura Superior de la Policía Nacional sin que finalmente pudieran realizar este trámite, por lo que aún no están registrados ni siendo atendidos por los recursos de la Ciudad.

Y es que, cabe destacar que los agentes están trabajando sin descanso, pero la comisaría no tiene ni las dimensiones ni la capacidad como para agilizar esos trámites, lo que ha provocado un colapso.

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Desalojo de los chicos

Finalmente, por logística, se decidió desalojar a los chicos que allí se encontraban ya que este viernes no podrían ser atendidos.

Allí tan solo se quedaron en torno a medio centenar de niñas, que serán las que, a lo largo del día, puedan realizar su registro y pasarán a disposición del sistema de protección habilitado por la Ciudad, donde recibirán alojamiento y atención básica en los centros abiertos de forma excepcional.

Por su parte, el resto de jóvenes se quedaron por el entorno del Ceuta Center. No perdían la esperanza de que llegara su turno. Confiaban en que ellos también pudieran acceder a dichos recursos una semana después de su entrada en la ciudad.

Más de 1300 menores registrados

En la mañana del viernes, el número de niños y niñas registrados y filiados en el sistema de acogida es de 1.342. Así lo confirmó la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, durante su rueda de prensa en la Delegación del Gobierno en Ceuta.

Una cifra que se incrementaría a lo largo de la jornada con la identificación del grupo de niñas menores que esperaban para realizar su registro en la comisaría de Colón.

Además, adelantó que el proceso continuará en marcha debido al elevado volumen de llegadas y al desbordamiento inicial de los recursos, haciendo hincapié en que lo fundamental “es completar la identificación de todos los menores para poder iniciar cuanto antes su distribución entre comunidades autónomas”.

El objetivo es agilizar al máximo las filiaciones, aunque el volumen de menores pendientes continúa siendo muy elevado. La previsión es que el dispositivo siga activo mientras existan niños y adolescentes sin registrar, permitiendo así que puedan incorporarse progresivamente al sistema de protección y comenzar el procedimiento previsto para estos casos.

Un paso imprescindible

La filiación constituye un trámite fundamental para estos menores. Sin ese registro oficial no pueden ser derivados a los recursos de protección habilitados por la Ciudad Autónoma, donde reciben alojamiento, alimentación, atención sanitaria y el resto de servicios básicos.

Precisamente por ello, muchos de los jóvenes acuden cada día a la Jefatura con la esperanza de que llegue su turno. Algunos ya lo habían intentado en jornadas anteriores sin éxito y este viernes volvieron a repetir la misma rutina.

Aunque muchos de ellos regresaron este viernes con la esperanza de ser atendidos, finalmente tendrán que esperar una nueva convocatoria para completar un trámite imprescindible que les permita acceder al sistema de protección.

EEUU respalda la soberanía española de Ceuta y Melilla

El Departamento de Estado de Estados Unidos (EEUU) respaldó este jueves de manera «inequívoca» la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, después de la reciente publicación de un informe elaborado por un congresista estadounidense en el que ambas ciudades aparecían calificadas como «territorio marroquí» y se planteaba un posible «futuro» cambio de «estatus».

Al mismo tiempo, el organismo estadounidense arremetió contra el Gobierno español por su «fracaso» para frenar la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta y para «defender su soberanía».

«Estados Unidos apoya inequívocamente la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla», afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en declaraciones realizadas a Politico y de las que se ha hecho eco The Objective. El representante estadounidense señaló que el informe mencionado anteriormente no refleja la postura del Gobierno de Estados Unidos.

Pigott consideró que la repercusión mediática alcanzada por ese documento responde al interés de «actores malévolos» que pretenden «distraer la atención» de la actuación del Gobierno ante la crisis migratoria desencadenada en Ceuta después de que el pasado 31 de julio accedieran a la ciudad decenas de miles de inmigrantes procedentes de Marruecos.

«Desean distraer la atención de la vergonzosa negativa del Gobierno español a defender a su pueblo de la invasión migratoria«, insistió Pigott.

Críticas a la gestión de las fronteras

El portavoz estadounidense sostuvo que «la invasión de decenas de miles de inmigrantes en Ceuta es una consecuencia directa de la negativa del Gobierno español a defender su soberanía, asegurar sus fronteras y proteger a su gente».

De esta manera, volvió a reprochar al Ejecutivo español su «fracaso» para «proteger la frontera exterior del Espacio Schengen frente a infiltraciones».

Asimismo, el representante del Gobierno estadounidense defendió la necesidad de «tomar todas las medidas necesarias para expulsar a los inmigrantes ilegales» y reclamó al Ejecutivo español que vuelva a recuperar «el control» de sus fronteras.

«La migración masiva e irrestricta hacia Ceuta pone en peligro al pueblo español y amenaza la seguridad de Europa«, añadió Pigott. Antes de finalizar sus declaraciones, aseguró que el Departamento de Estado «apoya al pueblo español» y valoró positivamente las actuaciones dirigidas a «repeler la invasión, expulsar a los inmigrantes ilegales del territorio europeo y asegurar las fronteras de Europa».

Un inmigrante intenta la entrada en Ceuta desde Marruecos en parapente

Siguen los intentos de entrada de inmigrantes en parapente desde Marruecos a Ceuta. A pesar de que ha habido muertes, la última este jueves de un subsahariano, esta práctica usada para cruzar a este lado, aunque es aislada, no cesa.

Esta misma tarde noche, se ha visto en la zona de la Cabililla de Benzú otro intento de pase empleando parapente. Parten desde la zona de la Mujer Muerta buscando alcanzar este territorio.

Es una modalidad muy arriesgada, tanto que ha provocado muertes en Marruecos y, este mismo jueves, la primera en España.

Un joven subsahariano fallecía al precipitarse al agua en la zona de Benzú tras buscar una incursión en parapente. Aunque el Servicio Marítimo intentó salvarlo fue imposible.

La grabación de un inmigrante en parapente ha tenido lugar esta misma tarde y refleja lo que supone esta modalidad que empezó figurando en las grabaciones que subían a TikTok los mismos inmigrantes para terminar formando parte de las intervenciones de la Guardia Civil.

Aunque principalmente quienes usan parapente para el pase son subsaharianos, también se han detectado magrebíes buscando esta forma de entrada.

La Guardia Civil ha detectado varias incursiones de este tipo por las zonas próximas al vallado, sobre todo Benzú.

Vías de pase para llegar a Ceuta

A las entradas por vía marítima o en coches se suman este tipo de pases usando parapentes que son adquiridos en Marruecos.

Allí mismo es donde aprenden esta modalidad de trayecto que sigue estilándose a pesar de haber fallecido varios inmigrantes en el intento.

La primera entrada en Ceuta con parapente se produjo en 2025 y fue protagonizada por un subsahariano que pudo llegar por sus propios medios al CETI.

A él le siguieron otros casos de magrebíes.

El Gobierno de la Nación llegó a responder al PP que no tenía constancia de este tipo de entradas.