Según han informado fuentes policiales, todos los intentos de entrada se han registrado a través de la frontera sur del Tarajal, después de que los inmigrantes se lanzaran al agua desde las costas de la ciudad de Castillejos, población marroquí situada a escasos dos kilómetros del paso fronterizo de la ciudad autónoma.
Todos los inmigrantes se encontraban en buen estado de salud, y los menores de edad han sido trasladados a los centros de acogida de la ciudad autónoma.
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Frontera sur
Ceuta sigue viviendo momentos cíclicos de presión, en los que se hace notable un repunte coincidiendo con periodos de temporal. Esas circunstancias adversas llevan a que los nadadores busquen el momento para cruzar a Ceuta, a pesar de que son los periodos en los que más en riesgo pondrán sus vidas.
La situación en la frontera sur de Europa deja escenas como las recogidas por FAROTV, escenas que llegaron a su pico más extremo el pasado verano con las entradas masivas de inmigrantes, sobre todo menores, que llegaron a situar a Ceuta en el foco informativo de todo el país junto con las islas Canarias.
El espigón del Tarajal sigue siendo la línea marcada como una meta en la que muchos pierden sus propias vidas.
La Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional ha negado el asilo a una familia de marroquíes formada por cinco miembros que accedió a Ceuta en 2017, pero no solicitó esa protección hasta 2021.
Cruzaron el paso fronterizo con sus pasaportes. Después llegaría la pandemia y quedaron atrapados por una frontera cerrada.
En sentencia no solo se rechaza la concesión del asilo, sino que además se le condena en costas, debiendo abonar 1.500 euros.
Una herencia familiar y peleas
Se argumentó por parte de la Administración que las razones expuestas por los recurrentes escapaban de las circunstancias necesarias para conceder la protección internacional.
En la demanda se indica que se vieron obligados a huir de Marruecos en donde llevaban una vida cómoda y estructurada. Por problemas de una herencia, la familia recibía constantes amenazas llegando a ser reales e insostenibles cuando el padre fue agredido por sus hermanos.
De hecho, en una brutal paliza perdió un ojo. Por eso entraron en Ceuta cruzando la frontera a pie con sus pasaportes, escapando así del país en el que, dicen, no estaban seguros.
Entraron en 2017 y piden protección en 2021
Abandonaron Marruecos en septiembre de 2017, los menores están escolarizados e integrados en Ceuta. En marzo de 2021 piden protección internacional y después de 6 meses sin resolver entendieron desestimadas sus peticiones por silencio administrativo.
Los hechos de palizas y problemas nunca fueron denunciados ante las autoridades marroquíes.
En sentencia no dan credibilidad al relato aportado. “La aplicación de esta doctrina al caso que nos ocupa permite privar de credibilidad a sus manifestaciones, o cuando menos, limitar la credibilidad de las mismas puesto que ese transcurso del tiempo es revelador de que no existe un temor fundado a sufrir persecución en su país puesto que podía haber sido devuelto al mismo como consecuencia de su estancia ilegal”, se expone en la resolución judicial.
Ese periodo de tiempo transcurrido, es decir 4 años, ha sido suficiente como para que se considere que no existe motivo claro de una persecución.
Resolución motivada
Por otra parte, la Audiencia Nacional mantiene que ha existido motivación clara sobre los hechos para desestimar la petición, “ya que las manifestaciones de la parte solicitante referidas a unas amenazas por una herencia no tienen encaje en la Ley de Asilo, siendo suficiente por tanto esa motivación”, concretan.
Además, en el supuesto de autos, como resulta de las alegaciones de la parte solicitante en el expediente administrativo, “se invoca un temor en caso de volver a Marruecos por el contacto con la familia los que tuvieron problemas de herencia”.
“Sin embargo, esas amenazas nunca las describieron, menciona agresiones, pero no refiere más y tampoco se denunciaron hechos tan graves a las autoridades. Tampoco el agente de persecución sería de los previstos en las normas aplicables, pues se trataría de terceros frente a cuya actuación la propia demandante reconoce no haber siquiera solicitado auxilio a las autoridades de su país”.
Sin soluciones para la unidad familiar
Al denegarse la protección, esta unidad familiar sigue en un limbo después de no haber superado la reclamación cursada ante la autoridad judicial con la que se pretendía una cobertura en forma de asilo para todos sus miembros.
La petición ha sido examinada al detalle, destacándose sobre todo el hecho de que hayan tardado tanto tiempo en pedir ese asilo después de que hubieran accedido a Ceuta en un periodo en el que solo con pasaporte se podía cruzar el paso.
Ahora se impone el visado, lo que ha mermado de manera notable esa viabilidad de entrada con la facilidad con la que se daba antes de la pandemia.
La Guardia Civil ha localizado en las inmediaciones del castillo del Desnarigado, en Ceuta, el cuerpo sin vida de una persona. Se trata de un joven, que llevaba poco tiempo fallecido, vestía ropa de calle y portaba un flotador.
Se ha activado a la unidad GEAS, Grupo Especialista de Actividades Subacuáticas, para proceder a la recuperación del cuerpo y traslado a la base, en el puerto pesquero.
El aviso se ha girado en torno a las diez de esta mañana. En lo que va de año, contando este servicio, se ha procedido a la recuperación de 15 cuerpos sin vida en el mar, todos ellos rescatados por la Benemérita, bien por sus unidades del Servicio Marítimo, bien por los GEAS.
Protocolo activado
Activándose el oportuno protocolo, hasta allí se dirigen los componentes de la Policía Judicial, así como cuerpo forense y funeraria para proceder al traslado del cuerpo a la sala de autopsias.
Pocos datos hay en torno a este suceso asociado a la inmigración, que ofrece así su faceta más trágica en la frontera sur de Europa.
Lo que intenta ahora la Guardia Civil es identificar al fallecido, para lo que es clave que porte documentación que sirva para conocer quién era. No siempre se logra; de hecho, ninguno de los últimos jóvenes encontrados sin vida en el mar ha sido identificado, procediéndose a sus entierros en Sidi Embarek.
Es importante porque supone disponer de un enganche que facilite la posterior identificación de esos cuerpos.
De cada caso que es investigado por los agentes, se comparte con las bases de datos de otros países, existiendo una colaboración directa con Argelia y Marruecos.
Hay situaciones que se topan con una dificultad añadida, como ha significado el hallazgo de restos de un cuerpo en el mar, en la Almadraba, respecto de los que saber algo es prácticamente imposible.
Presión en el mar
Ceuta ha registrado la entrada de 87 personas tras haber bordeado el espigón del Tarajal o el de Benzú, o después de saltar la valla que separa nuestra ciudad de Marruecos, todo ello durante el periodo comprendido entre el 1 de junio y el 15.
Así, en lo que va de año, 791 inmigrantes entraron en Ceuta por vía terrestre, mientras que, en el mismo periodo de 2024, accedieron 1.107.
La diferencia entre las entradas y los intentos
En la estadística publicada por el Ministerio del Interior se recogen solo las entradas de inmigrantes que se han producido, no así los intentos. Cumplen así con la transparencia comunicada por el área que dirige Fernando Grande-Marlaska.
Ese es el grave problema que en este ámbito existe para las fuerzas de seguridad, que llegan al límite con los medios actuales, pero esa presión no es recogida oficialmente para garantizar más medios y recursos humanos.
Hay periodos de cuantiosa presión que lleva al límite a los efectivos del Instituto Armado y, sobre todo, a los agentes del Servicio Marítimo.
Pero esos datos, esa presión es la que no consta en la hilera de estadísticas por lo que termina pareciendo inexistente.
Este mes, coincidiendo con los periodos de niebla, han aumentado los intentos de entradas que han derivado en consecuencias trágicas no solo con el hallazgo de cuerpos sin vida, sino, también, con las desapariciones de personas en el mar de los que nada más se ha sabido.
La llegada de inmigrantes a las playas de Ceuta está tan normalizada que los bañistas siguen tostándose al sol y disfrutando de sus charlas en la orilla mientras la Guardia Civil trata de persuadir a un sin papeles para lograr interceptarlo.
Ha ocurrido este miércoles en Fuente Caballos, aunque la escena no es anecdótica sino más común de lo que se pueda pensar.
“¡Venga, ven pa’ acá!”, le grita un agente de la Guardia Civil desde la unidad del Servicio Marítimo. El joven evita atender la orden e intenta, ya casi llegando a la orilla, que lo intercepten sin éxito.
Al final la Benemérita dio con él para identificarlo e iniciar el protocolo en materia migratoria, mientras seguía el rastreo por el lugar en busca de otro joven que también entró a nado.
Una jornada de playa más
Los usuarios de esta playa seguían disfrutando de la jornada de calor: tumbados al sol o manteniendo una charla que no fue interrumpida en ningún momento por las labores de la Guardia Civil o los intentos por evitarla del propio inmigrante.
Las escenas de jóvenes llegando a distintos puntos de las costas de Ceuta enfundados en trajes de neopreno, con flotadores o en pequeñas balsas están a la orden del día, más en verano, cuando el repunte migratorio se deja notar en nuestra ciudad.
Por eso, lo que en cualquier otro lugar puede parecer extraño, aquí no lo es tanto. La jornada de verano, de sol y playa, continúa sin que las charlas del momento o el intento por captar los rayos de sol se vayan al traste.
Estadística de entradas registrada por Interior
Precisamente, este miércoles el Ministerio del Interior daba a conocer la estadística de entradas de inmigrantes en Ceuta en los primeros 15 días de julio.
Son un total de 129 los que han llegado bordeando los espigones o saltando la valla. Esas estadísticas no recogen los intentos de quienes, nada más alcanzar las costas, emprenden la huida.
Marchan a distintos puntos de Andalucía. Con sus equipajes, acompañados de profesionales del área de Menores del Gobierno de Ceuta, un grupo de 27 niños marroquíes ha dejado esta mañana la ciudad.
No es un traslado de los enmarcados en ese organigrama de reparto de menores que prevé poner en marcha el Gobierno de España, sino el resultado de un apoyo temporal ofrecido por la Junta de Andalucía ante la situación crítica que vive Ceuta.
No es para menos. En los recursos oficiales y de emergencia que hay en la ciudad están acogidos más de 500 menores, eso sin contar los ausentes, aquellos que abandonan las instalaciones durante días sin saber si van a volver o han conseguido cruzar de manera irregular a la Península.
Son víctimas de las mafias que se lucran con el tráfico de personas.
Situación límite y respuesta de Andalucía
Se está ante una situación límite que ha empeorado con la entrada de casi 60 menores en solo 24 horas, pero que se viene arrastrando desde hace meses sin cambio alguno.
Esta mañana, esos 27 niños han embarcado en el ferry de las 11:30 horas rumbo a diferentes puntos de Andalucía como gesto de respaldo solidario de la Junta hacia Ceuta, en lo que se presenta como una forma de acogida temporal y extraordinaria.
La Junta siempre se ha mostrado sensible a estos requerimientos cursados por la Ciudad, que este mismo fin de semana comunicaba al Gobierno de la Nación lo ocurrido en una frontera sur que se transformó en permeable por momentos.
Ceuta no puede tener por más tiempo no solo esta cifra de menores sino recursos como las naves a modo de fórmula de acogida.
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La capacidad ordinaria de Ceuta, según el Real Decreto-ley 2/2025 de 18 de marzo, es de unos treinta menores. Ese es el cupo que podría mantener esta ciudad según el Estado y de acuerdo con los criterios establecidos en base a los recursos existentes.
Al margen de esas negociaciones está la solidaridad de territorios como Andalucía, algo que se ha materializado en la jornada de este lunes con la salida del grupo. Hay más territorios que han mostrado su predisposición a ayudar a Ceuta, pero no solo ahora, sino también años atrás cuando aceptaron traslados de grupos reducidos.
Esa clave, tan sencilla de escribir, muchas veces no termina de ser entendida entre territorios donde debe primar la solidaridad.
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Viaje relámpago
La salida de este grupo de menores se ha gestado en tiempo récord, básicamente en lo que ha durado un fin de semana complicado de asimilar.
Los medios nacionales han vuelto a poner el foco en Ceuta, aunque esa publicidad de la realidad crítica no supone más que un impacto.
La entrada de decenas de niños que veían la inexistencia de control y la imposibilidad de la Marina marroquí de frenar la huida en el mar se estrecharon tanto la mano que se materializó en horas críticas de presión.
Tal es así, que la Guardia Civil no cesó en rescates de personas.
Las causas que llevan a estos jóvenes a echarse al mar son cuantiosas, pero las consecuencias se traducen en una ciudad bloqueada a la que ayudas temporales como la ofrecida por la Junta son claves.
Ceuta se hace cargo ya de 480 menores marroquíes. En el CETI, la cifra de acogidos supera ya los 800 tras las continuas entradas en Ceuta, sobre todo a nado, pero también sorteando la valla.
Subsaharianos, argelinos, marroquíes, sirios y palestinos integran las nacionalidades mayoritarias en el centro del Jaral, que solo ha registrado hasta la fecha salidas reducidas de grupos a la Península, lo que no sirve para aliviar una presión que va a más y que supera el tope de plazas que puede ofrecer el centro, poco más de 500.
Los intentos de entrada por los espigones, pero también por el vallado continúan. A pesar de la cooperación entre la Guardia Civil y la Marina de Marruecos para intentar evitar las entradas masivas por mar, a diarios pequeños grupos consiguen cruzar a Ceuta.
Otra noche de presión
Esta pasada noche lo hizo una decena. Los nadadores buscan el pase todos los días, no hay parón, y eso incide directamente en los recursos de la propia Guardia Civil, cuyo Servicio Marítimo está centrado exclusivamente en salvar vidas en el mar, con jornadas de trabajo sin descanso.
Desde Marruecos no cesan los intentos de pase. Adultos y menores, cada vez más niñas y subsaharianos.
Ceuta lanzó su particular petición de auxilio para poder derivar menores a la Península, toda vez que los recursos extraordinarios de los que dispone se ven desbordados con entradas como las que pueden producirse en solo horas.
Desde que terminó la Feria han entrado unos 20 menores, y, aunque las cifras son más bajas que en agosto de 2024 (un 18% menos), la presión no cesa.
De lo que no habla Interior
Cada noche es la misma rutina. Salen las embarcaciones del Instituto Armado, el COS y los búhos visionan las llegadas de nadadores o personas que se aproximan a la valla, y se activa su interceptación.
De todo esto el Gobierno de España no habla, pero debería hacerlo, pues refleja la auténtica presión a la que se enfrenta la Guardia Civil.
Hay jornadas en las que los agentes no pueden siquiera parar ante las constantes salidas de nadadores.
Y no se trata de recogerlos del mar, sino que hay que localizarlos chocando a menudo con nieblas que merman la visibilidad o con temporales que convierten cada rescate en un auténtico riesgo para la vida de quien quiere entrar en Ceuta y de los propios agentes de la Benemérita.
Las estadísticas que se ven
La ocupación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, completamente desbordado, y la imposibilidad del Gobierno local de buscar más recursos para acoger menores llevan a Ceuta a una situación límite.
Pero no solo por lo que hay, por lo que se ve, sino por lo que puede pasar de seguir así esa presión.
Una red que animaba a pasar a Ceuta desmantelada en Castillejos
Mientras esta es la situación que se produce en Ceuta, en Castillejos la Gendarmería ha desmantelado una red que incitaba a los pases de inmigrantes.
Con información aportada por la Unidad Central de Investigaciones Judiciales en coordinación con la Unidad Central de Inteligencia y Documentación, se ha actuado sobre una red, tal y como recogen medios marroquíes como Bladna24.
Varias personas habían intercambiado llamadas telefónicas con el principal sospechoso, quien presuntamente creó un grupo de comunicación en la plataforma WhatsApp para captar a jóvenes de diferentes ciudades marroquíes y animarlos a organizar un pase clandestino masivo.
Las investigaciones, supervisadas por la Fiscalía competente de Tetuán, revelaron además la implicación de un menor, originario de una de las aldeas de Sidi Allal El Bahraoui.
Se llamaba Mohamed, tenía 20 años y era de Tetuán. “Quería una vida mejor”, cuenta su familia, que este viernes se ha desplazado a Ceuta para identificarlo en las fotografías sacadas por la Guardia Civil tras encontrar su cuerpo sin vida en Fuente Caballo.
Mohamed Hachloufi (la gente lo conoce con el apellido Assoubhi) trabajaba para ayudar a su madre.
Tenía 2 hermanas y un hermano. Natural de Tetuán (Marruecos), la madrugada del jueves optó por cruzar a nado por el espigón del Tarajal. Horas después su cuerpo quedaba enganchado en una de las redes de la almadrabeta.
Con un flotador
En su brazo llevaba cogido un flotador, uno de esos que las mareas traen a las playas de Ceuta y que se erigen en falsos salvavidas para unos jóvenes que ven en este lado del paso una oportunidad.
Son esos aros que las mareas extienden por las costas de Ceuta en noches de presión como las vividas en este mes de agosto.
De buen carácter y excelente educación, Mohamed se echó al mar con una camiseta roja y un bañador.
Una noche con más de 200 intentos de pase
Junto a él otros tantos chicos de su edad hicieron lo mismo en una noche en la que se produjeron más de 200 intentos de cruce, lo que llevó a una continuada intervención de la Guardia Civil y de la Marina Real.
Los familiares de Mohamed han constatado que se trata de él, el trámite lo han llevado a cabo en la Comandancia de la Guardia Civil este mismo viernes, tal y como explicó a este periódico su familia.
Ahora su expreso deseo es conseguir el traslado del cuerpo del chico lo más pronto posible para enterrarlo en su tierra, en donde pueda ser despedido por su familia.
Un año con 19 muertes
Este 2025 se han registrado 19 muertes de jóvenes asociadas al fenómeno de la inmigración. El Laboratorio de Criminalística de Policía Judicial hace todo lo posible por lograr la identificación de estas personas.
En el caso de Mohamed, se ha conseguido sobre todo porque el joven había fallecido solo horas antes y su identificación visual era sencilla.
Esta misma semana la Guardia Civil recogía el cuerpo sin vida de otro varón en la zona de Calamocarro. Los GEAS tuvieron que sumergirse para sacarlo del fondo del mar en donde había quedado enganchado en las rocas. Llevaba, al menos, dos meses sin vida.
La importancia de las denuncias
El protocolo a seguir siempre que es encontrado un cadáver y recuperado por la Guardia Civil pasa por su traslado a la base del Marítimo, procediéndose a la activación de la Policía Judicial, cursando además aviso a la funeraria para llevar el cuerpo a la sala de autopsias.
Se establece su depósito en esta sala, en donde se realizará el examen oportuno para conocer las causas del fallecimiento y los datos que puedan ayudar a la identificación del cuerpo por parte de la Benemérita, que cuenta con una unidad encargada de estas labores.
Es importante para que la Guardia Civil pueda actuar que se presente denuncia por desaparición además de aportarse muestras de ADN a ser posible de la madre. Esa denuncia se puede presentar no solo en cualquier comandancia de España, sino también en los países de origen, generalmente Argelia o Marruecos.
Gracias a estas prácticas se ha logrado la identificación de personas incluso tiempo después, lo que supone un logro para que las familias sepan el final que tuvieron sus seres queridos y además las tumbas en donde fueron enterrados, ya que todo queda documentado.
Con tiempo se pueden llevar a cabo exhumaciones de cuerpos y traslados a sus países de origen si así lo quieren sus propias familias.
21 muertos. Una cifra que llena titulares, completa estadísticas y terminará engrosando los informes que, sobre la frontera sur, realizan las distintas oenegés. 21 fallecidos en aguas de Ceuta, hombres que fueron recogidos por la Guardia Civil y solo, en algunos casos, identificados.
Enero comenzaba con 5 fallecidos. El primero en víspera de Reyes, en los acantilados de Santa Catalina.
Le seguirían en ese mismo espacio dos cadáveres más. Fueron enterrados sin identificar, pero la Guardia Civil siempre sospechó que formaban parte de la travesía criminal organizada por el patrón de una embarcación que obligó a los inmigrantes a arrojarse al mar.
Ese mes se pudo identificar a dos varones hallados sin vida en el Recinto. Uno, argelino, fue trasladado a su país; el otro, a su tierra, El Jadida. Se llamaba Abdelali.
Rescate de cuerpos
En febrero, la Guardia Civil rescataba dos cuerpos en la Almadraba y en la zona de la Sirena. Uno de un argelino, otro de un marroquí.
Marzo terminó con la recuperación de tres cadáveres. Uno de ellos, localizado el 1 de marzo, se correspondía con un menor de edad llamado Yahya.
En mayo, los componentes del Instituto Armado localizaron dos cuerpos sin vida, mientras que en junio fueron 3, en uno de los casos se trataba específicamente de restos.
El verano con más muertes
Julio y agosto han dejado 6 cadáveres localizados en el mar, todos en la zona del Recinto o entorno de Chorrillo y Juan XXIII.
En dos de las ocasiones se ha podido llevar a cabo traslados de esos cuerpos a Marruecos para ser enterrados en su país. Anas y Mohamed regresaron a su tierra en un ataúd esta misma semana, en trayectos organizados por la Funeraria Al-Qadr.
Lo más complicado en estos casos es la identificación de los cuerpos, para ello es fundamental la labor que desempeña el Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial, así como el equipo forense.
Las trabas en la frontera
La exigencia del visado como medida impuesta tras la reapertura de la frontera después de la pandemia se ha convertido en un veto al acceso de familias que quieren entrar en Ceuta para reconocer cuerpos ante la sospecha de que son sus hijos.
Y no solo eso, también es un veto para, siquiera, aportar muestras de ADN que, de inmediato, pudieran servir para la identificación de los cuerpos.
La situación actual ralentiza cualquier labor extraordinaria en la identificación de los cuerpos, pero hay más problemas.
Sin medios de congelación para mantener los cuerpos
La carencia de medios de congelación para mantener conservados un tiempo suficiente los cuerpos ha provocado que, ya en varias ocasiones, se haya procedido a un entierro para que, días después, sus familiares hayan llegado a Ceuta con la intención de repatriar el cadáver.
En un pleno del pasado febrero, se atendió una propuesta de MDyC para atender esta “deuda histórica”, como la calificó el partido, sin que hasta la fecha se hayan dado pasos para alcanzar ese avance tan necesario.
Las nieblas y sus consecuencias
Las últimas nieblas sumadas al repunte de intentos de entrada de inmigrantes bordeando el espigón han tenido como consecuencia la aparición de cadáveres no solo en Ceuta, sino también al otro lado de la frontera.
Son los eslabones rotos de una cadena migratoria que podía ser de mayor envergadura de no ser por los rescates que ha llevado a cabo la Guardia Civil a través de sus unidades del Servicio Marítimo y los GEAS, sin que ni siquiera su labor haya sido reconocida.
En la primera quincena de agosto se ha registrado un aumento en los intentos de entrada por las rutas más temerarias.
La Guardia Civil ha afrontado una madrugada de presión en el mar con intentos de entrada de inmigrantes a nado desde Marruecos a Ceuta. Pero no solo eso, también la aproximación de pateras de pesca marroquíes cargadas de personas a las que intentan acercar a la costa.
Las diferentes unidades del Instituto Armado, tanto patrullas como Servicio Marítimo, el equipo búhos y la central COS, han trabajado coordinadas para no solo salvar vidas esta noche, sino también proceder a detenciones de pasadores, de individuos que se lucran con el tráfico de personas.
Así, por ejemplo, en torno a las dos de la madrugada, se logró el arresto de un pescador marroquí, el decomiso de su patera de pesca y la localización de 6 inmigrantes a los que había acercado hasta la zona del Sarchal, a la altura de la antigua cárcel de mujeres, instándoles a la fuga.
Ha sido, de hecho, la intervención más destacada de estas últimas horas de control en la frontera sur.
FAROTV captó no solo la localización de estos magrebíes en las inmediaciones de la zona de desembarco tras una intensa batida desarrollada por la Guardia Civil, sino también el traslado del detenido por este pase, que será puesto a disposición judicial en las próximas horas.
Los inmigrantes lo reconocieron en la propia base del Servicio Marítimo, al igual que la embarcación en la que habían sido trasladados desde aguas marroquíes a Ceuta.
Un operativo perfecto
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El operativo resultó perfecto, dándose con todos los considerados elementos de prueba para la comisión del delito: el pasador, los inmigrantes y el vehículo usado para el pase.
Mermar el empleo de estas pateras para el tráfico de personas supone una auténtica lucha para las fuerzas de seguridad. Se infiltran entre la niebla, aprovechan también el resto del tráfico marítimo o se aproximan a Ceuta en cualquier momento de la noche fingiendo desempeñar sus labores de pesca cuando, en el fondo, están traficando.
La Guardia Civil actúa ante aquellas que resultan sospechosas no solo por un posible pase de personas, sino también de hachís que termina siendo fondeado para su posterior recuperación por buzos implicados en la trama.
El Servicio Marítimo pudo proceder al traslado del detenido y la embarcación a su base ubicada en el puerto pesquero tras ser alertados desde el COS y el equipo búhos (los ojos nocturnos de la Guardia Civil), que ejercieron de guías al detectar los puntos de calor gracias a los distintos agentes destinados en los puntos fijos y móviles operativos.
Acercamientos de nadadores durante toda la noche
Durante toda la noche se han registrado acercamientos de nadadores desde Marruecos a Ceuta, activándose diferentes patrullas por zonas como Almadraba, Juan XXIII o el propio Recinto, además de Tarajal e incluso la zona de la Ribera, hasta donde llegaron nadadores.
Termina el verano, los últimos coletazos de una presión migratoria ejercida por quienes se echan al mar, abriéndose en sus rutas cada vez más para no ser interceptados.
El Servicio Marítimo procedió a la localización de decenas de nadadores durante toda la madrugada, guiados por los compañeros con cámaras térmicas para determinar la ubicación concreta de estos jóvenes.
Varios localizados en la zona de la Almadraba y una fuga abortada
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FAROTV presenció la interceptación de nadadores a la altura de la Almadraba y en la conocida como Piedra del Pineo, además de la abortada fuga de un inmigrante que pretendía burlar el control establecido, en los propios arenales, por las patrullas.
Su escapada fue breve, siendo localizado por los agentes que estaban en el lugar.
A pesar de la falta de medios que lastra a la Guardia Civil en noches como esta y otras vividas durante este verano, los agentes agotan los recursos ejerciendo el control en una frontera sur con demasiadas quiebras.
La Marina marroquí dispone de unas embarcaciones básicas que deben ser guiadas por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil para que se hagan cargo de sus propios nacionales. Esa función, lenta y constante, merma la efectividad en un espacio sometido a una presión sin freno.
Todo esto no queda reflejado en la relación de datos publicados cada 15 días por el Ministerio del Interior, ya que no se alude a la ristra de intentos de entrada como los repetidos durante toda esta madrugada.
Los inmigrantes localizados en el mar son asumidos por Marruecos, procediéndose a la devolución por la frontera de aquellos que logran llegar a los arenales.
Durante toda la madrugada no han cesado los intentos de pase a nado a Ceuta en lo que es el vivo ejemplo de una crónica anunciada, pero no por ello compleja de abordar.
Sin parar. Niños y más niños. Todos echándose al mar con ánimo de cruzar a Ceuta. Los vídeos grabados en Marruecos y subidos a redes sociales recogen la forma en la que se echan a los arenales, sin encontrar trabas para pasar incluso por delante de la autoridad marroquí.
Este sábado está siendo bastante complicado para la Guardia Civil. Los rescates en el mar no paran, se ajustan precisamente a la cantidad de personas que están aprovechando el oleaje para emprender ruta clandestina desde Marruecos.
La Marina marroquí prácticamente ni sale, tampoco se han desviado a la zona las embarcaciones de mayor envergadura que en otras ocasiones han sido vistas para afrontar situaciones de navegabilidad adversas como las de hoy.
Constantes servicios, sin descanso
La ecuación es sencilla: decenas y decenas de personas se echan al mar, la Guardia Civil se topa con toda esa realidad migratoria, auxilia a todos los que puede auxiliar y se emprende un trayecto continuado el con Servicio Marítimo sacando a jóvenes del agua, trasladándolos a la base de la Compañía Fiscal desde donde se organizan patrullas para retornar a los que se puede por Tarajal.
Y así todas las horas, afrontando una llegada de personas que no cesa y que aprovechan el oleaje para echarse al mar sin encontrar veto alguno.
Desde Marruecos se difunden grabaciones y las consecuencias de eso se aprecian a este lado.
Ni la reciente muerte de dos niños sirve de freno a esa escapada masiva de menores que, con la misma ropa de calle puesta, se echan al agua. Merodean por las playas y buscan el momento propicio para escapar del vecino país.
Si en Ceuta se aprecian las consecuencias en esa constante presión para las unidades de la Guardia Civil y en el cada vez mayor número de personas que está durmiendo fuera del CETI, en Marruecos los medios de comunicación empiezan a hacerse eco de lo que está ocurriendo con aumento de desórdenes callejeros.
En Castillejos se denuncia la cada vez más recurrente presencia de enfrentamientos entre grupos de inmigrantes y otros individuos. A los desórdenes sociales se suman las quejas de unos vecinos que exponen la inacción de las autoridades para recuperar cierto orden público.