La Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta ha activado una cuenta de correo electrónico oficial para que cualquier persona que disponga de datos o información relevante sobre posibles desaparecidos tras la avalancha en el Tarajal pueda ponerla en conocimiento de los agentes.
Se trata de canalizar “de forma ordenada y eficaz todas las comunicaciones procedentes de familiares o ciudadanos”, explica la institución.
Así, se ha procedido a la puesta en funcionamiento de este canal directo de recepción de información, garantizando el tratamiento ágil y confidencial de todos los datos aportados.
Las personas que deseen aportar cualquier tipo de dato se puede dirigir a la dirección habilitada para tal fin, “en unión de los datos que consideren de interés para las gestiones de localización e identificación que se llevan a cabo”.
Tanto en España como en Marruecos se están lanzando peticiones de familiares que buscan a sus seres queridos, ya que han perdido todo contacto con ellos tras la mayor de las crisis vividas en Ceuta con la entrada de miles y miles de personas por el espigón.
La Policía sigue controlando ambos puntos como mayores focos de tensión dada la acumulación de marroquíes, subsaharianos y argelinos, en su mayoría, mientras la administración busca fórmulas para, primero, atender a todos estos inmigrantes y, después, liberar este punto que antes de la crisis era una de las zonas de uso para los bañistas.
Las oenegés se han mostrado muy críticas con el trato dispensado, sobre todo ante la carestía de los recursos más básicos para estas personas. Sobre el terreno se está documentando todo lo que sucede para los posteriores informes críticos que se elevarán a las distintas instancias competentes.
La visión en la playa del Trampolín
Los arenales de la playa ubicada justo debajo del CETI acogen a cientos de inmigrantes que dibujan una imagen impropia. Duermen bajo mantas, realizan fogatas para darse calor, intentan asearse de cualquier manera… y de fondo la Policía con la UIP controlando una situación que puede estallar en cualquier momento.
Ya el pasado domingo, decenas de marroquíes emprendían una marcha con un compatriota enfermo, que terminó siendo atendido en plena calle por soldados activados en apoyo de las fuerzas de seguridad.
La situación en el CETI
Los accesos al centro de estancia temporal están liberados, pero las inmediaciones de este centro siguen rodeadas de casetas levantadas en el monte frente a ‘La Colina’ y en las vías próximas.
Casetas hechas a base de telas o sencillamente grupos de inmigrantes que duermen sobre mantas en el suelo.
El CETI lleva tiempo colapsado, pero la administración ha evitado siempre buscar espacios de acogida alternativos lo que ha convertido la zona en un polvorín.
A principios de año, con el tren de borrascas, ya se registraron bloqueos en el centro, pero lo que se vive estos días es, sin duda, la mayor de las crisis migratorias tras los campamentos de Calamocarro.
En la mañana de este lunes han sido dos cuerpos sin vida más los que añadir a una cuenta que no para. Además en la mañana de este martes, los GEAS sacaron otro más. La morgue improvisada en el hospital militar ofrece una imagen dantesca.
Las autopsias continúan, así como las labores de identificación. Los cuerpos localizados tras el 30 de julio se unen a otros recuperados días antes, en esas jornadas en las que la presión en el mar era de tal calado que ya hacía prever una catástrofe de esta magnitud.
No solo es la mayor tragedia vivida en Ceuta asociada a la inmigración, sino también la de toda España.
Las cifras de muertos, temen, van a superar el centenar
La Guardia Civil sigue sacando cuerpos ante el convencimiento de que quedan más. Las cifras, temen, van a superar el centenar.
Fue una auténtica locura protagonizada por miles de personas que corrían, se empujaban, caían, se pisaban, terminando ahogados y aplastados. Muchos de los cuerpos han sido encontrados en malas condiciones.
La labor del servicio de Criminalística va a ser muy complicada, pero cuentan con medios para intentar lograr el máximo de identificaciones.
La idea es conseguir saber quiénes son los fallecidos para trabajar en la posterior repatriación de los cuerpos.
Se quiere evitar los entierros en Ceuta, contándose con una cámara especial para conservarlos el mayor tiempo posible.
Los acantilados del Recinto y Sarchal vuelven a ser cobijo de cuantiosos marroquíes llegados a Ceuta tras la avalancha del pasado 30 de julio, amparada por Marruecos al no haber ejecutado su obligada protección de fronteras.
Por aquel entonces las únicas cifras que trascendieron fueron las de más de 12.000 personas cruzando el espigón, hoy se sigue sin facilitar el dato exacto, pero superaría con creces los 80.000, según apuntes oficiosos.
Los retornos se están produciendo en masa, sin que Marruecos ponga trabas a lo que ellos mismos provocaron, ya que en ningún momento existió control en los arenales, ni un blindaje como el de septiembre de hace dos años.
Esta vez dejaron pasar a miles de personas sin veto, lo que se ha traducido en cuantiosas muertes.
🚩 Nuevos asentamientos en los acantilados del Recinto y Sarchal
Grupos de marroquíes que llegaron a Ceuta tras la avalancha del Tarajal han instalado pequeñas casetas en los acantilados del Recinto y Sarchal.
Quienes aún siguen en Ceuta, la Ciudad cree que más de 3.000 personas, han formado pequeños asentamientos como los detectados en los acantilados, transformados en sus campamentos.
Hacen su vida al margen de la ciudadanía, pero desde el mar se aprecia claramente su composición y ubicación.
Las fuerzas de seguridad siguen montando dispositivos para dar con todas las personas que llegaron a Ceuta en los días de la avalancha con vistas a que abandonen la ciudad.
En esas labores, tanto Guardia Civil como Policía están contando con apoyo del Ejército, tanto regulares como legionarios, que siguen cargando en camiones a los grupos que detectan llevándolos a la frontera.
Regularización
En su reciente visita a Ceuta, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, destacó que “nuestro país es un país de acogida y de respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, más aún si cabe, de los más vulnerables”.
Puntualizando además que “es un país comprometido con el cumplimiento de la ley y quien incumple con la ley no tiene ningún respaldo con las autoridades españolas”.
Tal y como confirma la Delegación, se ha roto un anclaje de la boya pero la red se ha mantenido y sigue habiendo frontera física marítima.
Este martes realizarán los trabajos para arreglarla, aunque desde Delegación insisten en que el efecto es el mismo para tramitar las devoluciones.
Aseguran que lo importante es la red que hay debajo, que se ha mantenido intacta, por lo que los arreglos se llevarán a cabo por la mañana de este martes recuperando la imagen inicial.
Cómo es la estructura instalada en el Tarajal
La barrera neumática tiene 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad.
Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada.
El Gobierno aclara que un canal intermedio “permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar en todo momento la protección de la barrera neumática”.
Lo que ahora falta es la mitad de la parte superficial, pero la red que está bajo el mar se mantiene.
Así estaba la barrera de contención antes de sufrir daños
El impacto visual y las críticas
El impacto visual no ofrece una imagen positiva, toda vez que no han pasado ni dos días desde que terminaron las labores de colocación de la barrera, contando con el respaldo de la Armada.
La pérdida de esa parte es visible para cualquiera que pase por la zona. La solución de Interior no gusta a muchos guardias civiles que consideran este elemento un parche.
Además advierten de los temporales que harían daño a la estructura y señalan que si la misma no se coloca en Benzú, no se habrá conseguido objetivo deseado en cuanto a la contención de entradas.
Delegación insiste en que el efecto es el mismo a pesar de esta primera incidencia.
El operativo especial desplegado por la Delegación del Gobierno sigue activo este lunes en Ceuta como en los días anteriores.
En él participan efectivos del Ejército, la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local, encargados de localizar a marroquíes que permanecen dispersos por distintas zonas de la ciudad y trasladarlos hacia la frontera con el objetivo de que regresen a Marruecos.
Los traslados se realizan tanto en camiones militares como en los propios vehículos de la Policía Nacional, que conducen a los grupos localizados hasta el paso fronterizo.
Durante la jornada de este lunes, el dispositivo ha podido verse actuando en zonas como San Amaro y la zona portuaria, entre otros puntos de la ciudad.
San Amaro y algunas zonas portuarias, escenario de los traslados
En las inmediaciones de la costa, efectivos de la Guardia Civil han intervenido con embarcaciones para asistir a personas localizadas entre las rocas, mientras que en las vías de acceso a la ciudad, grupos de hombres han sido conducidos a pie por militares hasta los puntos donde esperan los camiones. Una vez allí, suben a los vehículos que completan el trayecto hasta la frontera.
Fuentes del operativo señalan que estas labores de recogida y traslado se prolongarán mientras sea necesario, con el objetivo de rebajar la presión a la que está sometida la ciudad desde el pasado jueves, día en que comenzó a registrarse la llegada de un número de personas que, según las cifras que se manejan en Ceuta, supera ya las 60.000.
La situación se mantiene mientras la ciudad afronta, en paralelo, la celebración de los actos religiosos en honor a la Virgen de África, confirmados para el 4 y 5 de agosto pese a la suspensión del resto de las Fiestas Patronales.
La crisis migratoria que se vive estos días en Ceuta ha provocado también movimientos internos en el área de comunicación del Estado. Según publica el diario El País, La Moncloa habría cesado de forma fulminante a la responsable de comunicación delDepartamento de Seguridad Nacional (DSN) después de la publicación de una alerta oficial en la que se informaba de la entrada de 49.000 inmigrantes de forma irregular en la ciudad autónoma.
La funcionaria, que se encontraba de vacaciones, recibió la comunicación de su destitución el pasado viernes mediante una llamada telefónica, según recoge la información publicada por El País.
El cese se produjo después de que el mensaje difundido en la página web del DSN fuera retirado poco después de su publicación.
Una alerta que reconocía la magnitud de la crisis
El aviso publicado por el organismo dependiente de Presidencia del Gobierno recogía que, “en las últimas 24 horas”, se estimaba que más de 49.000 inmigrantes habían accedido irregularmente a Ceuta a través del espigón y la playa del Tarajal.
El texto señalaba que se trataba de “la mayor crisis migratoria registrada en la ciudad desde mayo de 2021” y hacía referencia también a la llegada de miles de personas a la localidad marroquí de Castillejos con la intención de cruzar hacia territorio español. De forma concreta, el mensaje al que ya no se puede acceder en la web del DSN, informaba de forma literal que “en las últimas 24 horas, se estima que más de 49.000 inmigrantes han accedido irregularmente a Ceuta a través del espigón y la playa del Tarajal, lo que supone la mayor crisis migratoria registrada en la ciudad desde mayo de 2021. Anoche, mientras miles de personas seguían llegando a la ciudad marroquí de Castillejos con esa misma intención, algunos medios de comunicación informaban de que fuerzas de seguridad marroquíes habían empezado a utilizar material antidisturbios para dispersarlas”, reproduce el diario El País.
La retirada de la alerta dejó sin rastro en la web oficial del DSN una comunicación que, según El País, suponía el primer reconocimiento oficial por parte de un organismo estatal de la dimensión alcanzada por la entrada masiva en Ceuta.
Interior confirmó posteriormente miles de entradas
La información publicada por el diario señala que, esa misma mañana, fuentes del Ministerio del Interior reconocieron la entrada en Ceuta de más de 40.000 inmigrantes, una cifra que posteriormente continuó aumentando hasta superar los 60.000, según los datos manejados durante la evolución de la crisis.
Una situación que se une a las versiones contrapuestas entre CNI e Interior por los avisos previos a la crisis de Ceuta
La crisis migratoria en Ceuta ha abierto también otra disputa entre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el Ministerio del Interior sobre si existieron advertencias previas de una posible avalancha.
Fuentes de Inteligencia citadas por la Cadena SER aseguran que el CNI trasladó a Interior “varios avisos” en las semanas anteriores sobre el riesgo de una entrada masiva, aunque sin concretar cuándo se produciría. Según esta versión, la frontera estaba “infradotada” de medios y las advertencias no fueron atendidas.
Interior, por su parte, ha negado esta información y ha asegurado, según fuentes consultadas por La Sexta, que no recibió ningún aviso del CNI ni ningún informe que alertara de una entrada de estas dimensiones. El Ministerio sostiene que sí detectó un aumento de llegadas a nado desde mediados de julio.
La disputa se produce mientras el Gobierno atribuye parte del incremento de llegadas al impacto de una sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente, que habría sido utilizada por redes de tráfico de personas y alimentada por bulos en redes sociales. El papel de Marruecos y su actuación durante la crisis también se encuentra bajo análisis.
El episodio abre un nuevo capítulo en la gestión institucional de una emergencia que ha situado a Ceuta en el centro del debate nacional por la presión migratoria y la respuesta de las administraciones públicas.
El CETI es el lugar por excelencia al que se dirigen todos los inmigrantes ilegales que consiguieron cruzar la frontera desde que la crisis en Ceuta explotó sin precedentes.
Las consecuencias de esta presión migratoria las han sentido de cerca los vecinos de La Colina, quienes han experimentado miedo, inseguridad y temor a la okupación de sus viviendas.
Los vecinos de esta barriada, la más próxima a las instalaciones del CETI, aseguran que su día a día ha cambiado por completo.
Muchos reconocen que han llegado a temer por la seguridad de sus viviendas y que han tenido que organizarse para proteger el barrio.
“Las noches están siendo muy complicadas. Con muchísimo ruido, muchísima inseguridad, con intentos de acceso a las viviendas y provocaciones constantes por parte de estos individuos que tenemos aquí. La verdad es que estamos muy fastidiados”, relata un vecino que ha preferido mantener el anonimato.
Colocación de vallas
Aunque reconoce que la última madrugada ha sido más tranquila, explica que la situación sigue lejos de la normalidad. “Es verdad que ayer vino el Ejército y se llevaron varios camiones con ellos, pero aun así hemos tenido toda la urbanización rodeada durante toda la noche”.
La respuesta de los residentes ha sido organizarse por su cuenta. Han colocado vallas en algunos accesos vulnerables y se turnan durante la noche para vigilar la barriada.
Vigilancia vecinal
“Ha habido intentos de entrar en las viviendas. No ha hecho falta ni que fuera de noche. Ayer a media tarde, con la UIP aquí presente, un vecino pidió ayuda para sacar a una persona que había subido por el barranco y había accedido a una casa”, explica Pablo, otro residente.
Según detalla, el arroyo que conecta con la urbanización se ha convertido en uno de los puntos más vulnerables. “Solo hay que subir una ladera y saltar una valla que prácticamente no cumple su función para llegar a las viviendas”.
“Se escuchaban gritos de ‘¡Fuera de aquí!’. Incluso había quien lanzaba petardos para que parecieran detonaciones y disuadirlos. Muchas veces simplemente con hacer presencia conseguíamos que se marcharan, aunque siempre había alguno que llevaba la situación al límite”, relata.
Los gritos que rompen el silencio de la noche
Uno de los aspectos que más inquieta a los residentes son los gritos que, aseguran, se escuchan con frecuencia procedentes de la zona donde permanecen asentados numerosos inmigrantes.
“Creemos que puede estar ocurriendo algún caso de violencia de género. Se escucha una voz femenina y joven y tenemos razones para creerlo después de haber observado la situación durante estos días”, lamenta uno de los vecinos.
“Nuestro primer mundo se nos ha caído”
“Nuestra seguridad y nuestro primer mundo se nos ha caído. Todo esto lo veíamos en otros países, muy lejos de aquí. Nunca pensamos que nuestros hijos fueran a crecer viendo una situación así delante de casa”.
Los vecinos admiten que la presión ha disminuido respecto a los primeros días de la crisis, aunque consideran que la situación sigue siendo muy preocupante.
Asentamientos
Este mismo residente, aficionado al senderismo y que ha vuelto a recorrer el monte tras varios días sin salir, asegura haberse encontrado numerosos grupos de inmigrantes repartidos por distintos puntos de la ciudad.
“He visto asentamientos en la zona del pantano, por Aranguren, en la parte alta del Sarchal. Me he cruzado con grupos de nueve personas, de tres, con menores y también con militares realizando batidas para sacar gente del campo. Estamos muy lejos de la normalidad”.
Una visión diferente
Mientras tanto, otra vecina, que regresó a la barriada este domingo, ofrece una visión diferente. Explica que desde su llegada no ha vivido episodios de tensión.
“Esta noche no he escuchado nada, ni de día ni de noche. Gracias a Dios, ahora se está mejor, a ver si se arregla todo esto ya, que llevamos pasado mucho y ellos también”, ha concluido.
Varios días después de la entrada masiva de personas de forma irregular en Ceuta, la ciudad va recuperando poco a poco la normalidad. Sin embargo, en algunas zonas se nota más que en otras.
Mientras en el centro el goteo de migrantes es mínimo, en barriadas como Hadú, Los Rosales o Bermudo Soriano aún se cuentan por centenares.
En el entorno del Mercado de Abastos de Hadú, los ceutíes intentaban mantener su rutina. Algunos iban al mercado a hacer sus compras y los negocios permanecían abiertos mientras la clientela entraba y salía.
Uno de ellos, ha señalado que “la ciudad está muy mal, muy mal” y destaca que tanto los militares como la Policía Local, Policía Nacional y Guardia civil “están haciendo una labor especial”.
Sin embargo, lamenta que “hay muchos vecinos que le dan cobijo, están dejándole que entren al cuarto de baño… No, hombre, no; vamos a echarlos a la calle”.
“Están perdidos”, dice otro ceutí, quien considera que la situación respecto al jueves “ha mejorado bastante. Esto estaba llenísimo y ahora hay poquísima gente”.
En su caso, tuvo que cerrar su floristería durante tres días. “Aunque quería abrir, no podía. Con tanta gente en la calle quien iba a venir a comprar”, lamentaba.
“Tenemos que salir con cuidado”, dice, aunque ya se nota la barriada “algo mejor. Al principio invadían todos los supermercados, tuvo que cerrar todo… Pero ahora vamos volviendo a la normalidad” poco a poco.
Aún así, otro vecino de la barriada manifestaba que se han pasado momentos complicados. “Temíamos que se pudieran entrar en casa, las necesidades son muy malas” y también temen “porque nuestros hijos salgan a la calle. Son muchas clases de personas que no se pueden valorar”.
“Toda espina que pincha puede curarse, pero esto va a tardar. Esto va a costar mucho de Ceuta. Veníamos con la esperanza de la feria y ahora estamos asustados porque no sabes con qué te puedes encontrar”, ha añadido.
Los puestos del mercado, cerrados unos días
En el interior del mercado, algunos comerciantes han contado cómo ha afectado esta crisis a Ceuta.
La dueña del puesto de la carnicería ha señalado que el viernes tuvieron que cerrar. “Vinimos a trabajar, pero por seguridad cerraron las puertas porque era muchísima gente la que quería entrar”.
Ya el sábado las puertas se abrieron con tres vigilantes de seguridad y muchos migrantes entraron a comprar fruta principalmente.
Así, han vivido estos días “con incertidumbre y con mucho miedo. Como puedes comprobar el género se acabó horas porque la gente estaba desesperadita por comprar y tener reservas en casa”.
Este lunes cuenta que “en las calles se nota menos influencia de personas, pero hay todavía puntos calientes, sobre todo en lo que es el Príncipe, La Pantera, Los Rosales, Zurrón…Hay muchos callejones y yo sé que están haciendo su trabajo y a ver si podemos llegar a la normalidad”.
Por su parte, el frutero también tuvo que cerrar el viernes, “que era el día de mercancía. Tuvimos que mandar al almacén porque no podíamos abrir. Se aglomeró mucha gente y todo el mundo quería entrar a mansalva al mercado y no se podía. Firmamos todo el mercado y cerramos el viernes”.
“Ha sido una locura vivir esta experiencia. Yo pienso que incluso está peor que la pandemia. Ha sido hasta peor porque la gente ya estaba en un momento en que salir era pensárselo dos veces y más en diferentes barrios como es el mío de Hadú, el de Los Rosales o La Pantera”, dice.
Además, a la Policía le pediría “que se metieran más para que se controla la situación porque se aglomeran todos ahí, se esconden todos en los callejones y ya se lo hemos dicho unas cuantas veces y solo han entrado una vez”.
“Ellos también son víctimas”
A su vez, otra vecina que estaba haciendo las compras en el mercado considera que “mirándolo bien también ellos son víctimas del sistema” y estos días los ha vivido con “una mezcla de sentimientos”.
“Incertidumbre, pena, coraje…Piensas que siempre el pobre y el débil es el que paga”, considera.
Otra vecina ha compartido esta misma opinión, manifestando que “está siendo muy doloroso. Es una catástrofe y, sinceramente, tanto ellos como nosotros somos las víctimas. Ellos porque se les está utilizando como arma de guerra y nosotros nos estamos comiendo el marrón”.
“Estamos mal psicológicamente. Esto ha sido tremendo y estamos dejados de la mano de Dios. No nos merecemos lo que estamos pasando. El centro puede que sí, que esté más vacío, pero la periferia está abandonada total y completamente”, añadía otra mujer.
“Esto es insostenible, ustedes lo estáis viendo”, ha dicho con contundencia un vecino que estaba con su moto haciendo los recados del día. “Dice Marlaska que está la situación normalizada. A él lo traía yo aquí y que mire lo que estamos pasando así. Y, menos mal, que después de todo no son agresivos, porque si no había una guerra civil”.
“Estamos muy quemados ya todos. Están los barrios llenos. Hay muchas criaturas que vienen a intentar tener una vida mejor, pero esto es insostenible para una ciudad tan pequeña. La ciudad de Ceuta estamos pasando necesidades”, manifiesta.
“Esperamos que poco a poco se vayan marchando”
Por su parte, el presidente de la barriada Bermudo Soriano Las Letras, Omar Chaid, ha hablado en representación de sus vecinos y considera que “estamos volviendo a poco a la normalidad”.
Aún así, reconoce que “se ha quedado un poquito de aglomeraciones en los puntos de venta y en las barriadas. Ha bajado un poquito más la radio y esperemos que poco a poco vayan limpiando por zona y que volvamos con toda la tranquilidad como estuvimos viviendo”.
Asimismo, señala que “ahora mismo estamos en el momento más difícil. Le falta el último empujón porque ya los que están aquí no quieren volver y esperemos que poco a poco a se vayan marchando”.
La crisis vivida en Ceuta ha llegado al Congreso de los Diputados y al Senado. El Grupo Parlamentario Popular (GPP) ha anunciado una ofensiva parlamentaria mediante una batería de iniciativas con las que pretende exigir explicaciones al Gobierno de Españasobre su actuación durante los últimos acontecimientos registrados en la ciudad autónoma.
Los populares sostienen que el Ejecutivo de Pedro Sánchez incurrió en una «grave dejación de funciones» ante una situación que, aseguran, había sido advertida con anterioridad y que desembocó en una crisis migratoria que califican como «una auténtica tragedia sin precedente», con casi un centenar de fallecidos.
El PP reclama explicaciones al Gobierno
Según explica el Partido Popular en un comunicado, las iniciativas registradas persiguen que el Ejecutivo aclare qué medidas adoptó en las semanas previas a la entrada masiva de inmigrantes y qué actuaciones está impulsando para evitar que episodios similares vuelvan a repetirse tanto en Ceuta como en Melilla.
La formación recuerda que, tras la sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo, registrada el pasado 29 de junio, presentó el 16 de julio una proposición de ley para reformar la Ley de Extranjería, con el objetivo de permitir el rechazo en frontera de las personas que accedan a nado a las dos ciudades autónomas.
En este sentido, el PP sostiene que la modificación legal podría tramitarse por lectura única y de forma inmediata.
En palabras recogidas en la nota de prensa, «el PP advierte, propone y legisla; se trata reformar la Ley para dar amparo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y que se pueda realizar esa devolución en frontera con toda la legalidad y con todas las garantías».
Preguntas registradas en el Senado
En la Cámara Alta, el Grupo Popular ha registrado una batería de preguntas escritas y una solicitud de documentación para conocer los informes elaborados por el Gobierno, las estadísticas sobre entradas irregulares, las instrucciones dictadas por el Ministerio del Interior tras la sentencia del Supremo y los protocolos de actuación aplicados.
Además, solicita información sobre los intentos diarios de entrada, el número de personas fallecidas al acceder a Ceuta, las actuaciones desarrolladas para combatir las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas y el coste económico extraordinario asumido por el Gobierno para hacer frente a la presión migratoria.
Asimismo, el PP quiere conocer qué valoración realiza el Ejecutivo sobre las consecuencias de la aplicación de la sentencia del Tribunal Supremo en Ceuta y qué medidas prevé adoptar para garantizar que la ciudad disponga de los medios humanos, materiales y económicos necesarios.
Iniciativas en el Congreso de los Diputados
Paralelamente, el Grupo Popular ha registrado en el Congreso otra batería de preguntas dirigidas al Gobierno para conocer si tenía conocimiento previo de la posibilidad de que se produjera una entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos hacia Ceuta.
Entre otras cuestiones, pregunta desde cuándo disponía de esa información, si reforzó previamente los medios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y qué efectivos, recursos materiales y capacidades operativas de Guardia Civil y Policía Nacional fueron desplegados desde el inicio de la crisis.
Los populares también interrogan al Ejecutivo sobre las medidas extraordinarias previstas para devolver a Marruecos a los inmigrantes que hayan entrado ilegalmente en Ceuta, así como sobre las actuaciones diplomáticas impulsadas con las autoridades marroquíes para impedir nuevas salidas masivas.
Otra de las preguntas hace referencia a si existen protocolos específicos de despliegue rápido para afrontar episodios de presión migratoria como los registrados recientemente en Ceuta o en Melilla en 2022.
Asimismo, el PP quiere saber si el Ministerio del Interior había activado algún dispositivo preventivo extraordinario antes de que se produjeran los hechos.
Peticiones en materia sanitaria
Las iniciativas también incluyen cuestiones relacionadas con la respuesta sanitaria. El Grupo Popular pregunta al Gobierno si el Ministerio de Sanidad tiene previsto atender la solicitud formulada por el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta para adoptar con urgencia medidas que permitan responder a una situación que, según recuerda la formación, ha sido descrita por los profesionales como un escenario en el que «estamos al límite».
El PP habla de una «grave dejación de funciones»
En su comunicado, el Partido Popular sostiene que el presidente del Gobierno desoyó las advertencias sobre el riesgo de una entrada masiva por la frontera de Ceuta y considera que la situación ha provocado una sobrecarga de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de los recursos de acogida y de los servicios públicos.
Además, asegura que esta crisis trasciende el ámbito de Ceuta y afecta a la imagen exterior de España, señalando que 22 países de la Unión Europea han puesto, según afirma el partido, en entredicho las políticas migratorias del Gobierno.