Las heridas que aún deja la entrada masiva en Ceuta

La frontera del Tarajal intenta recuperar, poco a poco, la normalidad después de los dramáticos acontecimientos vividos la pasada semana en Ceuta.

Las entradas de inmigrantes se producen ya de forma esporádica, mientras que algunos ciudadanos marroquíes optan por regresar voluntariamente al otro lado de la frontera. El ritmo ya no es el de aquellas jornadas marcadas por el caos, aunque las consecuencias siguen muy presentes.

La huella de aquellos días también permanece visible en el entorno. Los servicios de limpieza continúan trabajando de manera intensa para devolver al arenal una imagen muy distinta a la que dejó la avalancha de personas. Restos, enseres abandonados y los efectos del paso de miles de personas obligan a mantener un dispositivo constante para recuperar un espacio que quedó profundamente afectado.

Pese a ello, la sensación de vuelta a la normalidad aún está lejos de alcanzarse por completo. La ciudad trata de recomponerse mientras convive con escenas que recuerdan que la crisis humanitaria todavía deja consecuencias visibles.

Un refugio improvisado

Uno de los lugares donde esa realidad resulta más evidente es el cementerio de Sidi Embarek. Entre sus tumbas continúan refugiándose numerosos ciudadanos marroquíes que han encontrado allí un lugar donde pasar la noche o protegerse del calor.

Las fuentes del recinto son utilizadas para asearse, una situación que genera preocupación por tratarse de un espacio de especial valor simbólico y religioso.

La convivencia entre la necesidad de quienes buscan un lugar donde resguardarse y el respeto que merece un cementerio refleja la complejidad de una crisis que trasciende el ámbito fronterizo y deja imágenes difíciles de asumir para la población ceutí.

Mientras algunos espacios recuperan poco a poco su actividad habitual, otros siguen siendo el reflejo de una emergencia cuyas consecuencias aún están lejos de desaparecer.

La cara más dura de la tragedia

Pero la dimensión más dolorosa de lo ocurrido se encuentra en las víctimas mortales. El Hospital Militar de Ceuta se ha convertido en el centro desde el que se coordinan los trabajos de identificación y los estudios forenses de los fallecidos, en una labor conjunta entre especialistas y agentes de la Guardia Civil.

La mayoría de las víctimas perdieron la vida durante la avalancha registrada en la frontera, en un episodio marcado por el intento masivo de cruce y por una situación de descontrol que terminó derivando en una tragedia humana de enormes dimensiones. Las escenas vividas durante aquellas horas continúan siendo algunas de las más difíciles de olvidar.

En estas instalaciones se están acelerando las autopsias y los trabajos de identificación. En total, cerca de 80 cuerpos han sido trasladados al Hospital Militar, donde aproximadamente la mitad ya habían sido examinados.

Cada identificación supone un paso más para ofrecer respuestas a las familias y cerrar, al menos en parte, uno de los capítulos más dolorosos que ha vivido la ciudad en los últimos años.

La zozobra de 43 familias en Marruecos que buscan a sus desaparecidos en Ceuta

Entre las secuelas de una entrada masiva cuyas cifras aún no están claras, asoma el creciente número de desaparecidos que poco a poco van reportando aquellas familias que, transcurridas más de 72 horas del grave episodio en Ceuta, aún no conocen el paradero de sus seres queridos.

Se habla de más de 77.000 retornos de Ceuta a Marruecos. Este dato, manejado por las fuerzas de seguridad, deja en evidencia que las entradas en la avalancha del espigón del Tarajal superan lo anunciado por el Ministerio del Interior.

Si bien para algunas familias ese regreso paulatino de inmigrantes a Castillejos ha representado un alivio tras horas de angustia, para otras la zozobra no termina al no reconocer a su pariente entre los rostros de los retornados.

43 familias a la espera de noticias

El casi centenar de muertes que enluta a tantos hogares también pesa en quienes esperan con desesperación alguna noticia, llamada o imagen de aquellos que decidieron arriesgar sus vidas en la peor crisis fronteriza de Ceuta, y que aún no aparecen.

Sobre los desaparecidos no se conocen estadísticas, pero entre lo que puede reportar este medio están las historias de 43 hogares en los que faltan integrantes.

Mohamed Afasi

Este pequeño de solo 9 años, vecino de Tetuán, desapareció en el mar durante un intento de pase junto a su madre. Su desaparición fue reportada oficialmente el 31 de julio, un día después del cruce masivo.

Nada Al-Shiba

Con 14 años, se le perdió el rastro la noche del pasado jueves 30 de julio. Su familia busca información a través del número 0651341964.

Mariam

Con 15 años, su familia cree que logró entrar a Ceuta, pero su teléfono está apagado desde el 30 de julio. Quienes la buscan reportaron su desaparición el domingo 2 de agosto y piden a quien tenga información sobre ella comunicarse al contacto +34 627 25 69 37.

Marwa Aheithour

La adolescente de 16 años, natural de Castillejos, fue reportada como desaparecida el sábado 1 de agosto. Quienes la vean o sepan algo de ella pueden comunicarlo a los siguientes contactos: 0626676021 y +212 628 80 19 34.

Mohamed Riyahi

De 17 años y natural de Castillejos. Creen que entró a Ceuta el 30 de julio buscando a su tía en la barriada del Príncipe. Aunque algunas personas han reportado haberlo visto en Loma Colmenar o cerca del hospital, sus parientes no tienen información concreta sobre su paradero y piden que cualquier comunicación sea a través del número 631 08 52 69.

Youssef

El joven de 17 años está desaparecido desde el 30 de julio en la ruta Tetuán-Ceuta. Su familia pide llamar al +212 612-816884 en caso de encontrarlo.

Abdullah Al-Hafi

De 17 años y residente en Rabat. Su fecha de desaparición consta el 29 de julio, por lo que se presume que pudo haber intentado entrar a Ceuta poco antes o durante la entrada masiva del 30 de julio. Para más información, contactar al teléfono 0621749053.

Hicham El-Ghayathi

De 17 años, natural de Tetuán, desapareció el jueves 30 de julio. Aunque creen que logró cruzar a Ceuta, su paradero es desconocido. Sus parientes ruegan por cualquier información al contacto +212 677 43 80 90.

Ishaq Al-Khuraim

Adolescente de 17 años y natural de Al-Madiq, de quien no se tienen noticias tras su cruce el pasado 30 de julio.

Abdelilah Morchid

Salió nadando desde Castillejos hacia Ceuta, pero se perdió el contacto. Vestía un traje de neopreno negro con partes y cremallera azules. Quienes lo hayan visto pueden llamar al 0647268523.

Omar

Joven de 24 años desaparecido tras intentar llegar a Ceuta nadando. Su familia, que reportó el caso el viernes 31 de julio, pide verificar en hospitales o en la morgue. El contacto con ellos es a través del +212 773-318265.

Mohamed

Procedente de Arbaa Beni Hassan (norte de Marruecos, en la provincia de Tetuán), perdió el contacto mientras iba de camino a Ceuta intentando pasar antes, durante o poco después del cruce masivo. Cualquier información, llamar al 0647582666.

Zakaria

Si bien aseguran que entró a Ceuta en medio de la crisis migratoria, se separó de su hermano y desde entonces no hay noticias de él.

Yahya

Afirman que entró en Ceuta el 30 de julio, pero desde entonces dejó de dar señales, lo que ha provocado una crisis de salud a su madre.

Zaid Tejkani

De 20 años, desaparecido en la entrada a Ceuta y reportado oficialmente el 2 de agosto.

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Mohamed Yasin Zekri

De 23 años, aseguran que entró el jueves 30. Su madre espera noticias en el +212 678 28 11 50.

Salma Makoh

De 22 años, la joven está desaparecida desde el 30 de julio tras salir de Castillejos. Vestía chaqueta, pantalón y pañuelo negros. Su caso fue reportado el 1 de agosto y, para cualquier información, se puede contactar con sus parientes al 0603966976.

Abderrahim El Birech

De 18 años y natural de Asilah. Según el reporte del 1 de agosto, salió de su casa hace tres días con rumbo a Ceuta y se perdió el contacto. Su familia espera cualquier información de interés al teléfono 0688907045.

Et-Tayyeb Al-Mardy

De Skoura M’Daz, desaparecido durante los recientes eventos fronterizos. Contactos: +212 662-237351 y +212 773188171.

Kanza Taheri

La mujer de 30 años, de Oujda, fue reportada como desaparecida el 1 de agosto.

Ayoub Guermah

De 28 años, desaparecido el 30 de julio en el cruce masivo. Para más información, llamar al contacto 0707977115.

Oussama Al Maashi

De 28 años y vecino de Castillejos, reportan que ingresó durante la entrada masiva a Ceuta, pero ahora se encuentra en paradero desconocido. Quienes lo hayan visto pueden llamar al 0697288196.

Marwan Ashiq

De 18 años, de Beni Melal, está desaparecido desde el jueves 30 de julio a las 23:00 horas.

Ahmed Saibari

De unos 18 años, natural de Larache. Afirman que entró a Ceuta el 30 de julio por la tarde. Su madre espera información sobre él al 0603609638.

El Arbe Bentaher

Su fecha de desaparición es el 30 de julio y fue visto por última vez en la entrada de Ceuta. Quienes lo localicen pueden llamar al contacto +212 602 63 22 25.

Abd Nasser Amehdi

Joven de Chefchaouen que entró a Ceuta desde Castillejos. Piden informar sobre su paradero al contacto 0661758487.

Omar Akdi

Creen que logró entrar a Ceuta, pero su familia no ha tenido noticias desde entonces. Piden cualquier información al teléfono 0700306861.

Nizar El Haddad

Aunque creen que se encuentra en Ceuta, su familia busca confirmar su ubicación exacta y, para ello, piden que quien lo haya visto o sepa de él se comunique al +212 699-53764.

Ryan

Este niño está desaparecido desde el jueves. Su madre pide ayuda en el +212 690-149846.

Mohamed Bel Lahcen

De Tetuán, vestía ropa azul. Su desaparición fue reportada el 31 de julio.

Ayman

Un joven de Tánger desaparecido en la entrada de Ceuta desde el jueves 30 de julio.

Ylah El Gadafi

Desaparecido tras la entrada masiva a Ceuta.

Najat El Khanousy

Esta mujer de 55 años se encuentra desaparecida. La última información que tiene su familia de ella es del miércoles 29 de julio al mediodía. La última llamada fue con una persona que tenía su maleta y dijo que la vio entrar en Ceuta. Desde entonces no han tenido noticias de ella.

Fadoua Rouidi

A esta mujer le perdieron la pista el jueves 30 de julio. Su familia la busca desesperadamente y pide llamar al +212 650897701 con cualquier dato de relevancia.

Ismail

De 16 años y de la ciudad de Tetuán, creen que entró a Ceuta el 30 de julio y todavía no se sabe nada de él. Ruegan a cualquiera que lo haya visto o tenga alguna noticia que lo haga saber.

Yahya

La desaparición de este vecino de Tetuán fue informada el 2 de agosto. Mientras avanzan las horas, la desesperación de su madre avanza a la espera de una llamada con buenas noticias al +34 642 37 91 46.

Ilyas

Este joven de Tánger salió hacia Ceuta el jueves 30 de julio y desde entonces la familia no tiene noticias ni información sobre su paradero. Teléfono de contacto: +212 703-3720885.

Zakariya Ismaili Alaoui

De 24 años y de la ciudad de Jemisset. El último contacto que se tuvo con él fue precisamente el 30 de julio en medio de la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta. Desde esa fecha no han vuelto a tener noticias de él y desconocen si se encuentra en un hospital, un centro de acogida o en cualquier otro lugar. Para ofrecer información, la familia pide comunicarse al +212 673 82 89 65 o escribir a al********@***il.com.

Asimismo, las alertas se mantienen vigentes para Haytam (reportado el 1 de agosto), Aziz Didouh (reportado el 1 de agosto), Ayman Al-Raboun (reportado el 2 de agosto), Zayd (reportado el 2 de agosto) e Imallid (de 14 años y reportado el 3 de agosto), de quienes se espera obtener pronto información que alivie el pesar de sus allegados.

El Observatorio del Norte señala deficiencias y contradicciones en la versión del Ministerio del Interior

El Observatorio del Norte ha seguido atentamente la declaración emitida por el portavoz oficial del Ministerio del Interior de Marruecos en la noche del domingo 2 de agosto de 2026, relativa a los acontecimientos registrados en el paso fronterizo que separa Ceuta y Marruecos y sus alrededores el jueves 30 de julio de 2026

Además, esta entidad ha analizado la afluencia masiva y los intentos de cruce irregular que los acompañaron, y que dejaron personas fallecidas, heridas y desaparecidas, además de consecuencias humanitarias y sociales de extrema gravedad.

Si bien el Observatorio considera que el reconocimiento, por parte del Ministerio del Interior, de la magnitud de los acontecimientos, la confirmación de fallecimientos y el anuncio de la apertura de investigaciones judiciales constituyen un primer paso que debería haberse dado desde las primeras horas, ha formula una serie de observaciones.

Retraso de la comunicación oficial y ausencia de una cronología de los hechos

El Observatorio señala que la declaración del Ministerio del Interior fue publicada casi tres días después de los acontecimientos, sin precisar la fecha exacta de su inicio, el momento de llegada de las personas que pretendían migrar de forma irregular, la hora de comienzo de la intervención ni las diferentes etapas de la evolución de la situación. La declaración se limitó a aludir a unos hechos ocurridos «recientemente».

Este retraso, a juicio del Observatorio, resulta aún más problemático a la luz de la afirmación del Ministerio de que había detectado los indicios «desde las primeras fases» y adoptado un enfoque anticipatorio. Si las autoridades disponían efectivamente de indicios tempranos, sigue pendiente la pregunta de por qué no difundieron inmediatamente una advertencia pública que aclarara el verdadero alcance de la resolución judicial española y contrarrestara la información engañosa que la propia declaración consideró uno de los principales factores que impulsaron los acontecimientos.

«La lucha contra los rumores no puede lograrse únicamente mediante la vigilancia de seguridad, sino que también exige proporcionar información oficial precisa, anticipada y regular, especialmente durante las primeras horas de una crisis», añade.

Esta «deficiencia comunicativa» adquiere, según el Observatorio, una relevancia aún mayor teniendo en cuenta que el Ministerio del Interior supervisa el Observatorio Nacional de la Migración, institución que, por la naturaleza de sus funciones, debería contribuir a la alerta temprana, al apoyo a la toma de decisiones y a la comunicación preventiva.

A ojos de la asociación, no resulta coherente atribuir una parte esencial de la responsabilidad a la desinformación digital sin explicar qué hicieron, en el momento oportuno, las instituciones encargadas de la vigilancia y el seguimiento para contrarrestarla, ni evaluar el impacto del vacío comunicativo oficial durante las horas más sensibles.

«La declaración tampoco explica cómo un número tan elevado de personas pudo alcanzar una zona sometida ese mismo día a medidas de seguridad excepcionales relacionadas con la recepción oficial celebrada en M’diq con motivo de la Fiesta del Trono«, ha señalado esta entidad.

Anuncio de conclusiones categóricas antes de que finalice la investigación

El Observatorio constata que el Ministerio del Interior dio por resueltas de antemano varias cuestiones que deberían constituir precisamente el objeto de la investigación judicial.

«El Ministerio afirmó que los acontecimientos no fueron espontáneos, determinó sus causas, aseguró que la intervención de las autoridades respetó la ley y el principio de proporcionalidad, sostuvo que estas lograron controlar la situación y proteger vidas, y calificó uno de los fallecimientos como ‘accidental», según el comunicado de prensa del Observatorio.

Sin embargo, la propia declaración concluye señalando que las investigaciones judiciales siguen abiertas «para esclarecer todas las circunstancias y determinar las responsabilidades», indica la asociación.

Contradicción entre la afirmación de una actuación anticipatoria y la magnitud de los acontecimientos

El Ministerio afirma que puso en marcha mecanismos de vigilancia temprana, elevó los niveles de alerta, reforzó la preparación de los servicios de seguridad e intensificó la vigilancia terrestre y marítima. Todo ello le habría permitido, según su declaración que reproduce el Observatorio, «controlar el desarrollo de la situación, proteger vidas y asegurar las fronteras…».

La magnitud de los acontecimientos no demuestra, por sí sola, el fracaso de todas las medidas adoptadas, a juicio del Observatorio. Sin embargo, obliga a responder a la siguiente pregunta que se formula esta entidad:» ¿Cómo pudieron decenas de miles de personas alcanzar, de manera casi simultánea, los alrededores de una zona fronteriza que, según el Ministerio, estaba sometida a vigilancia temprana, control terrestre y marítimo y una movilización reforzada de los servicios de seguridad?».

También considera necesario aclarar qué entiende el Ministerio por «control de la situación»: ¿impedir la afluencia, impedir el cruce de la frontera o recuperar el control después de que este se produjera?

Reducción de las causas a la desinformación digital y omisión de las condiciones sociales profundas

El Observatorio reconoce que los rumores digitales y las interpretaciones erróneas de la resolución judicial española fueron factores que incentivaron la afluencia y los intentos de cruce.

Por esta razón, en la noche del 29 de julio de 2026, en cuanto constató la difusión de esos rumores e informaciones en el espacio digital, publicó un comunicado que recogía las conclusiones de un estudio de campo que revelaba la creciente influencia digital en las representaciones de los jóvenes sobre la migración irregular.

Sin embargo, estos factores no bastan, por sí solos, para explicar la disposición de decenas de miles de personas, entre ellas jóvenes y menores, a poner en riesgo sus vidas.

La declaración omitió los factores económicos, sociales y psicológicos acumulados, entre ellos el desempleo, la precariedad, la extensión de la corrupción, la pérdida de esperanza, el debilitamiento de la confianza en el futuro y el creciente sentimiento de privación relativa, además de la continuidad, desde hace años, de la migración de menores y jóvenes.

La declaración confundió así el detonante inmediato con las condiciones estructurales que generaron una predisposición colectiva a migrar y asumir riesgos. El contenido digital puede incentivar una conducta, pero no crea de la nada la disposición de decenas de miles de personas a arriesgar sus vidas.

Por otra parte, afirmar que los acontecimientos no fueron espontáneos no demuestra, por sí mismo, la existencia de una organización centralizada. Si el Ministerio dispone de pruebas al respecto, debería revelar el número de cuentas o redes implicadas, la naturaleza de la coordinación entre ellas, el número de personas detenidas y las pruebas digitales relacionadas con la planificación, la financiación o el transporte organizado.

Cifras calificadas de precisas sin revelar el método utilizado para calcularlas

La declaración a la que alude el Observatorio calificó sus datos como «estadísticas precisas», pero presentó una cifra aproximada de «unas 40.000 personas».

Tampoco aclaró, a ojos de la asociación, qué se entiende por «puntos de partida», ni el periodo temporal abarcado por las estadísticas. La declaración tampoco precisó, a su entender:

  • «el número de personas que intentaron realmente cruzar la frontera;
  • el número de personas que lograron llegar a Ceuta;
  • el número de personas a las que se impidió cruzar o que fueron detenidas;
  • el número de personas heridas, desaparecidas y rescatadas».

Calificación prematura de uno de los fallecimientos como accidental

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EFE

Calificar como «accidental» el fallecimiento de una persona tras caer desde una zona rocosa constituye, según el Observatorio, una valoración anticipada antes de que finalice la investigación.

«La investigación no debería limitarse a determinar la causa médica inmediata de la muerte, sino que también debe examinar las circunstancias que rodearon la caída, comprobar si se produjo durante una situación de aglomeración, una persecución o una intervención de seguridad, y evaluar el nivel de protección de la zona y la rapidez con la que se prestaron los primeros auxilios», expone la entidad.

«La caída puede constituir la causa inmediata de la muerte, pero no permite resolver toda la cadena causal ni descartar posibles responsabilidades», agrega.

La afirmación del respeto de la ley y del principio de proporcionalidad requiere una investigación independiente

La afirmación del Ministerio de que la intervención de las fuerzas del orden respetó la ley y el principio de proporcionalidad expresa la posición de la parte que supervisó la operación, según el Observatorio: «No constituye, por sí misma, una prueba del respeto efectivo de esos principios».

«La evaluación de la proporcionalidad exige la publicación de datos sobre los tipos de medios coercitivos utilizados, las órdenes impartidas sobre el terreno, la cadena de mando, el número de personas heridas entre la población civil y las fuerzas del orden, el número de detenidos y de denuncias registradas, así como la preservación de las grabaciones de las cámaras y de los registros relativos a las operaciones de salvamento y asistencia médica», asegura la entidad.

El Observatorio no presupone que se hayan cometido violaciones: «No obstante, algunos vídeos difundidos en las redes sociales requieren ser examinados en el marco de la investigación judicial».

Ambigüedad sobre el alcance de las investigaciones judiciales

En la misma línea, el Observatorio sostiene que la declaración no aclara si las investigaciones abiertas por la Fiscalía se limitan a las cuentas digitales, las redes y los actos atribuidos a los participantes, o si también abarcan las causas de las muertes y las lesiones, el uso de la fuerza y los actos u omisiones de las diferentes autoridades y demás intervinientes.

El Observatorio subraya que la investigación requerida debe ser rápida, efectiva, exhaustiva, independiente, imparcial y transparente. Debe abarcar los actos de todas las partes y sus posibles omisiones, garantizar la participación de las familias de las víctimas, mantenerlas informadas sobre su evolución y hacer públicos sus resultados.

En consecuencia, el Observatorio del Norte reitera sus sinceras condolencias a las familias de las víctimas y expresa su solidaridad con las familias de las personas desaparecidas y heridas.

Asimismo, reafirma que una tentativa de cruce irregular no priva a ningún ser humano de sus derechos a la vida, a la integridad y a la dignidad. La lucha contra los rumores o las redes criminales, por importante que sea, no exime a las autoridades de sus obligaciones de prevención, salvamento, transparencia y rendición de cuentas.

El Observatorio no formula juicios anticipados sobre las responsabilidades. Sin embargo, rechaza que la versión del Ministerio del Interior sustituya a una investigación independiente o que el retorno a la calma se convierta en un pretexto para cerrar el expediente de una tragedia sobre la que decenas de familias siguen esperando conocer la verdad y el paradero de sus hijos.

Albares defiende a Marruecos tras la crisis de Ceuta: «Ofreció desde el primer minuto su colaboración»

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha destacado la «colaboración» de Marruecos «para intentar impedir ese flujo de personas» con Ceuta, denunciando al mismo tiempo la «sincronización» de la «internacional reaccionaria» que, en su opinión», actuó como «mucha rapidez» para «amplificar» y «difundir mentiras y falsa noticias» sobre lo que estaba ocurriendo sobre la ciudad autónoma.

En una entrevista en TVE, el ministro se ha remitido «a los hechos» para indicar que Marruecos «desde el primer momento» ofreció «su colaboración para intentar impedir ese flujo de personas y, sobre todo, para que retornaran inmediatamente como está ocurriendo».

El ministro ha eludido reclamar responsabilidades a Marruecos por la invasión de Ceuta y ha remarcado la importancia de las «buenas relaciones» con el país africano y la «buena labor» desde el «primer minuto» del Gobierno marroquí.

«La inmensa mayoría ya están de vuelta en Marruecos»

Según ha explicado, «la inmensa mayoría de aquellos que entraron ya están de vuelta en Marruecos» y este país «sigue ofreciendo esa colaboración para que hasta la última persona que haya en Ceuta regrese» a su lugar de origen.

El jefe de la diplomacia española ha recalcado que hubo hechos de una «una actividad inusual en las redes sociales que amplificaba y deformaba la sentencia del Tribunal Supremo» sobre las ‘devoluciones en caliente’ con las entradas a nado.

Siguiendo la línea marcada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido la «especificidad» de las fronteras de las dos ciudades autónomas pero no ha presentado un plan para evitar nuevos ‘chantajes’ del Ejecutivo del país vecino. En este sentido, ha culpado a la «internacional reaccionaria» y a la oposición de potenciar «bulos» durante la invasión.

«Marruecos ofreció desde el primer minuto su colaboración para el retorno de personas y la sigue realizando para que todas las personas regresen… Es un hecho inédito y lo tenemos que analizar. Ceuta y Melilla son dos ciudades españoles. Es una frontera muy especial que plantea unos desafíos», ha remarcado al tiempo que ha mandado un mensaje de ánimo a los ceutíes.

La «españolidad» de Ceuta y Melilla, «incuestionable para el mundo entero»

Asimismo, el ministro José Manuel Albares ha remarcado la «españolidad» de Ceuta y Melilla, recalcando que son «tan españolas como Valladolid o Santiago de Compostela», algo que, a su juicio, «es incuestionable para el mundo entero».

De esta manera, ha defendido que, en conversaciones con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, el diálogo ha ido dirigido a «minimizar» la situación en la frontera ceutí «con la mayor rapidez posible» y que «no ha habido ninguna conversación sobre nada distinto».

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«La españolidad de Ceuta y Melilla está fuera», ha aseverado.

«Que la españolidad y que Ceuta y Melilla son parte de la integridad territorial de España es incuestionable para el mundo entero. (…) Son tan españolas como Valladolid o Santiago de Compostela», ha reafirmado el ministro de Asuntos Exteriores.

Ceuta, la única frontera de Europa con África

Asimismo, Albares ha sostenido que la «frontera sur», al ser «la única frontera de Europa con África», y recalca que no se puede administrar como se hace con cualquier otra frontera europea.

«Es la única frontera exterior de la Unión Europea que es frontera terrestre con África. No podemos abordar esa frontera como abordamos cualquier otra ciudad fronteriza europea, es evidente», ha sentenciado en relación a la «vulnerabilidad» del Estrecho.

Vivas estima que aún quedan entre 3.000 y 5.000 inmigrantes en Ceuta

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ha estimado este lunes que entre 3.000 y 5.000 marroquíes permanecen todavía en Ceuta cuatro días después de la entrada masiva registrada desde Marruecos, por lo que considera que la ciudad aún no ha recuperado la normalidad.

En declaraciones realizadas a Telecinco, Vivas ha señalado que la situación actual ya no es la misma que la vivida durante las jornadas del jueves y viernes, cuando se produjo la llegada masiva de personas a la ciudad, aunque ha insistido en que todavía queda trabajo por hacer para restablecer completamente la normalidad.

El presidente de la Ciudad ha afirmado que la “integridad territorial” de España se vio “violentada” en Ceuta a través de una “avalancha de 80.000 personas”, una cifra que, según destacó, equivale prácticamente a la población total de la ciudad autónoma.

Una crisis con un profundo impacto emocional en la población

De igual modo, ha reconocido el impacto emocional que la crisis ha tenido sobre la ciudadanía. “Esa angustia, ese temor y esa sensación de impotencia, de miedo, que vivió la ciudadanía de Ceuta, sigue estando marcada en nuestro estado de ánimo”, manifestó.

Vivas también ha defendido que días antes de la entrada masiva ya existía una “preocupación manifiesta” por parte de su Ejecutivo debido a los movimientos detectados en el entorno fronterizo.

Según ha explicado, esas circunstancias justificaban la adopción de medidas excepcionales bajo un mando único y al amparo de la Ley de Seguridad Nacional.

En este sentido, recordó que en los días previos ya se habían registrado entradas de entre 1.800 y 2.000 personas a nado, una situación que, a su juicio, evidenciaba la necesidad de reforzar los mecanismos de control y coordinación para prevenir un episodio de las dimensiones vividas posteriormente.

El presidente de la Ciudad ha insistido en la necesidad de adoptar medidas que impidan que una crisis de estas características vuelva a repetirse en Ceuta.

Más de 1.000 menores siguen bajo tutela de la Ciudad

La presión migratoria que continúa soportando Ceuta tiene uno de sus principales focos en la atención a los menores extranjeros no acompañados.

Según las estimaciones manejadas por la Ciudad, más de un millar de niños y adolescentes permanecen actualmente bajo su tutela tras la entrada masiva registrada por la frontera del Tarajal.

Antes de la crisis, los recursos de acogida ceutíes atendían a unos 770 menores. Sin embargo, la llegada de cientos de jóvenes durante los últimos días ha elevado esa cifra hasta situarla en torno a los 1.200, a falta de datos oficiales definitivos.

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La falta de capacidad ha obligado a habilitar nuevos espacios de acogida, entre ellos varias naves del polígono industrial, mientras continúan las labores de identificación y filiación por parte de la Policía. La Ciudad también estudia recurrir al mecanismo extraordinario de traslados a la Península para aliviar la presión sobre un sistema de protección que se encuentra al límite de su capacidad.

La situación ha reabierto además el debate sobre el reparto territorial de menores migrantes entre las comunidades autónomas. Desde distintas organizaciones sociales se ha reclamado una respuesta coordinada del conjunto del país para garantizar la protección de estos menores y evitar que Ceuta afronte en solitario las consecuencias de una crisis de esta magnitud.

La Audiencia indaga si la entrada masiva a Ceuta es una «acción concertada o dirigida por algún grupo criminal»

La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha solicitado a la Policía Nacional un informe sobre «la entrada irregular masiva» de inmigrantes en Ceuta en los últimos días para comprobar «si nos encontramos ante una acción concertada o dirigida» por algún «grupo criminal».

La magistrada hace esta petición a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (Ucrif) con carácter previo a resolver sobre si la Audiencia Nacional tiene competencia para investigar una denuncia presentada por el partido Iustitia Europa sobre la entrada masiva a la ciudad autónoma de personas procedentes de Marruecos la semana pasada.

Por el momento, Tardón ha dictado un auto, al que ha tenido acceso EFE este lunes, en el que incoa diligencias previas tras recibir la denuncia del partido, que pide investigar «delitos contra la Seguridad del Estado, delitos contra la Nación, favorecimiento de la inmigración ilegal y tráfico de personas, organización criminal y omisión del deber de perseguir delitos».

En su resolución, la magistrada afirma que «los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal».

Identificación de quienes hubieran podidos participar en tales acciones

Ahora bien, antes de decidir si estos hechos deben ser investigados en la Audiencia Nacional, la jueza solicita un informe para saber «si nos encontramos ante una acción concertada o dirigida por alguna organización o grupo criminal y de cuantos elementos de identificación de quienes hubieran podido participar en tales acciones, de tener alguna constancia sobre ello».

«Con la apertura de estas diligencias, Iustitia Europa considera que la Justicia reconoce la necesidad de investigar unos hechos de extraordinaria gravedad que afectan a la integridad de las fronteras españolas y al interés general, iniciándose así un procedimiento destinado a esclarecer la posible existencia de responsabilidades penales», indica el partido en un comunicado.

Este lunes, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha elevado a 88 la cifra de personas que han aparecido muertas en las inmediaciones del espigón fronterizo del Tarajal como consecuencia de la entrada masiva de miles de personas el pasado 30 de julio.

Los servicios de información en el punto de mira: sí alertaron de la crisis de Ceuta

El Gobierno de España ha dejado la efectividad de los servicios de información de las fuerzas de seguridad y del CNI por los suelos al insistir en su máxima de que nadie había previsto la avalancha sobre Ceuta.

Se repite una y otra vez lo mismo: no había informes, no sabían lo que podía ocurrir y Marruecos colaboró.

Los dos países se han enrocado en la misma defensa que ha pasado por ensalzar la cooperación y situar lo ocurrido en lo casual y en el producto de la acción de las mafias.

Advertencias que sí existían

No es verdad. Antes del 25 de julio existía una comunicación clara sobre el riesgo a una entrada masiva.

Inteligencia alertó de ese riesgo y los servicios de información lo sabían. Que este Gobierno lo niegue es anular la profesionalidad de los agentes cuya única misión es esa: adelantarse con datos a lo que va a suceder.

En Ceuta siempre se ha dicho de forma irónica que hay más espías por kilómetro cuadrado que en cualquier otro sitio. Es la ironía de la calle, en la práctica los agentes de Información tienen monitorizado todo lo que sucede y conocen el terreno mejor que nadie.

Cronología de una crisis anunciada

Informaron del riesgo, pero hay más, se recogieron cuantiosas crónicas en este periódico que alertaban de la llegada de miles de marroquíes de todos los lados al norte del país para cruzar. Además, cada vez los intentos de cruce eran mayores. 48 horas antes del 30 de julio se cifraron en mil.

De todo esto, de esta situación se informó, pero es que además Marruecos también lo veía y comprobaba.

El 30 de julio, tras días en los que los intentos de pase se focalizaban solo por la madrugada y hasta primera hora de la mañana, todo cambió.

La respuesta de Marruecos

Miles de personas emprendieron rumbo a Ceuta ante la falta de control de los arenales. Marruecos no actuó y no fue hasta el viernes cuando uso material antidisturbio.

Todo esto sucedió en una fecha señalada de celebración para el rey Mohamed VI y después de una narración de detalles que hacían prever otra crisis de mayo que se ha visto superada.

España y Marruecos han unido sus tesis: la culpa de las mafias y la negativa a un conocimiento previo de lo que terminó explotando.

La versión oficial marroquí

El Ministerio de Interior de Marruecos confirmaba anoche que la ola de intentos de inmigración irregular que apuntaban a Ceuta y Melilla en los últimos días “no fue espontánea, teniendo en cuenta que resultó de la interacción de varios factores, incluidos el despliegue de información engañosa a través de las redes sociales, las redes de tráfico humano y las interpretaciones incorrectas de decisiones legales y administrativas relacionadas con las políticas de migración”.

El ministerio aclaró que “adoptó una abordaje proactivo temprano, incluyendo el aumento de la seguridad, la intensificación de la vigilancia terrestre y marítima y el aumento del nivel de alerta para proteger vidas y asegurar las fronteras”.

Sus datos oficiales: que alrededor de 40.000 personas intentaron dirigirse a Ceuta, en comparación con 1.135 personas que intentaron dirigirse a Melilla, y todos aquellos que lograron llegar a la ciudad posteriormente fueron devueltos.

El ministerio también anunció que se registraron 11 fallecimientos a partir del domingo, incluyendo a uno debido a un cierre de un área rocosa, y 10 casos de ahogamiento.

Una realidad incómoda

La lectura oficial sobre lo que pasó en Ceuta se está tiñendo de un insistente mensaje de cooperación y respuesta adecuada en el plano político que supone un atentado a la inteligencia.

Si nadie informó cómo se mantiene en España, ¿cómo no hay ceses?, ¿en qué cabeza cabe que unos servicios de información siguieran trabajando sin reprimenda alguna después de no haber intuido un asalto de esta magnitud?

La CEP exige liderazgo policial ante la presión migratoria: “¿Dónde está el Jefe Superior?”

El delegado regional de Prensa y Relaciones Institucionales de Andalucía Occidental y Ceuta de la Confederación Española de Policía (CEP), Eduardo García, ha realizado un duro balance de la gestión policial tras la intensa presión migratoria registrada durante la pasada semana en Ceuta, reclamando una mayor dirección operativa por parte de la Jefatura Superior de Policía.

Según expone el representante sindical, la ciudad continúa afrontando importantes consecuencias derivadas de la llegada masiva de inmigrantes, una situación que, a su juicio, mantiene una elevada presión sobre los recursos policiales y genera una creciente preocupación entre la ciudadanía.

García sostiene que, pese al importante despliegue de efectivos realizado posteriormente, la situación sobre el terreno sigue siendo compleja y requiere una respuesta organizativa más eficaz desde los órganos de mando.

La CEP denuncia falta de coordinación operativa

En sus declaraciones, el delegado regional asegura que numerosos agentes trabajan en condiciones de gran desgaste físico y psicológico, afrontando jornadas prolongadas y una elevada carga de trabajo para atender las incidencias derivadas de la situación migratoria.

Asimismo, afirma que los policías nacionales necesitan instrucciones claras, coordinación y respaldo por parte de la cadena de mando, manifestando que muchos funcionarios se sienten desorientados ante la ausencia, según su versión, de directrices operativas concretas.

El representante sindical añade que la CEP lleva tiempo reclamando un incremento de medios materiales y humanos para Ceuta. Según la organización, estas peticiones fueron realizadas con anterioridad a la crisis, al considerar que la plantilla existente resultaba insuficiente para afrontar un escenario de gran presión migratoria.

Críticas a la planificación

Eduardo García considera que los refuerzos enviados tras los acontecimientos —entre ellos efectivos de Policía Nacional, Guardia Civil, Fuerzas Armadas y Policía Local— son positivos, aunque sostiene que su llegada se produjo cuando la situación ya había alcanzado un elevado nivel de tensión.

A juicio del delegado sindical, el dispositivo desplegado no ha logrado normalizar completamente la situación, insistiendo en que la ciudad continúa soportando una fuerte presión derivada de la inmigración irregular y que los agentes siguen necesitando apoyo operativo y organizativo.

En este contexto, la CEP reclama una planificación más eficaz y una dirección policial visible, insistiendo en que los funcionarios destinados en Ceuta necesitan conocer con claridad los criterios de actuación para desarrollar su trabajo con seguridad jurídica y eficacia.

Petición al Jefe Superior

Durante su intervención, García dirigió sus críticas al jefe superior de Policía en Ceuta, Eloy Román, preguntándose públicamente: “¿Dónde está el Jefe Superior?”. El representante sindical considera que la máxima responsabilidad de la dirección policial pasa por ofrecer liderazgo, coordinación e instrucciones precisas en situaciones excepcionales.

Finalmente, el delegado regional de la CEP sostiene que, si la actual estructura de mando no puede responder adecuadamente a la magnitud de la situación, las administraciones competentes deberían adoptar las medidas organizativas que estimen oportunas para garantizar el funcionamiento del servicio policial y la seguridad ciudadana.

Milagros en el espigón del Tarajal: los GEAS salvan a bebés en Ceuta

La cadena de las situaciones más extremas que se vivieron en el espigón del Tarajal se rompió con los niños. Agentes de la Guardia Civil de Ceuta tuvieron que sacar a bebés del agua a punto de ahogarse después de que miles de personas emprendieran la carrera desde Marruecos.

Son las imágenes más duras y las más difíciles de entender. En el agua había bebés prácticamente recién nacidos sobre flotadores, bebés rodeados de gritos, tensión, grupos nadando, corriendo, buscando adelantarse unos a otros y aplastándose.

Casi cien personas han muerto en el Tarajal y aún quedan cadáveres por retirar. Sobre ese mar de flotadores, angustia y temeridad, los bebés formaban las imágenes más impactantes y las que psicológicamente causan mayor impacto.

Los guardias civiles salvaron a muchos de esos recién nacidos liberándolos de un clima de angustia brutal que pretende ser zanjado con discursos vacíos alejados de la responsabilidad de estos hechos.

Esa masa de personas acudió al espigón movida por mentiras y animada por una absoluta falta de vigilancia marroquí.

Esos hechos han costado vidas y han puesto en riesgo a muchas más.

Escenas de milagro

Entre esa absoluta locura asoman imágenes asociadas a los milagros. Bebés en manos de guardias civiles erigidos en salvadores, criaturas que no murieron ahogadas gracias a la determinación y rapidez de los agentes.

Esto ha pasado en el espigón de Ceuta, erigiéndose en la mayor de las catástrofes vividas en un espacio fronterizo.

Son pocos los vídeos que se han visto, las escenas en las que la vida ganó a la muerte son cuantiosas. En el mar ha pasado de todo. El Servicio Marítimo sacó a una mujer embarazada con su bebé amarrado a la espalda, también a niños solos muy pequeños.

Los GEAS han chocado con una dura realidad: sacar cadáveres del fondo del mar, pero también evitar que esa cuenta aumentara.

Fueron horas interminables de angustia, de presión, de una situación completamente desbordada.

Familias al completo han sido protagonistas de una búsqueda por llegar a Ceuta a costa de lo que fuera. Y esa brutalidad en el pase mientras Mohamed VI seguía con sus celebraciones dejó momentos tan terribles como estos.

Esos bebés no recordarán lo que sucedió entre el 30 y 31 de julio, pero sí los guardias civiles que sacaron a criaturas que podrían ser sus propios hijos, las aferraron contra su pecho y evitaron que fuera uno de esos cadáveres que hoy se acumulan en la morgue improvisada creada en el antiguo hospital militar.

Unas lonchas de mortadela y un bollo de pan, la comida de nuestros militares y policías tras horas de servicio

La preocupante crisis migratoria que atraviesa Ceuta continúa dejando imágenes que van más allá de los constantes intentos de entrada irregular a la ciudad.

Mientras cientos de efectivos de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado permanecían desplegados para reforzar el control de la frontera y garantizar la seguridad, su comida al finalizar la jornada o en su descanso dejaba mucho que desear.

Comida y alojamiento cuestionables

Este sábado, una fotografía difundida por un militar a través de las redes sociales provocó una oleada de reacciones al mostrar el alimento que, según denunciaba, recibió tras completar un servicio de 24 horas.

A esa publicación se suma ahora una nueva queja recibida en el correo electrónico de El Faro, enviada por un familiar de uno de los policías desplazados desde Sevilla, quien critica tanto la comida como el alojamiento facilitado durante el operativo.

Una comida que ha despertado indignación

La imagen compartida por el militar reflejaba un pequeño lote compuesto por un bollo de pan, una lata de atún, un yogur, varias lonchas de mortadela envueltas en papel de aluminio, un dulce procesado y dos botellas de agua.

Junto a la fotografía podía leerse el mensaje: “Por si tenéis curiosidad, esto es lo que nos dan de comer por trabajar 24 horas al día”.

Alimentación insuficiente

La publicación se ha difundido rápidamente entre numerosos usuarios tanto en Ceuta como en la península, donde muchos ciudadanos han mostrado su indignación al considerar que esa alimentación resulta insuficiente para quienes llevan días desempeñando largas jornadas de trabajo en una situación de máxima exigencia.

En otro de los mensajes compartidos junto a la imagen puede leerse: “De vergüenza lo que les están dando a las criaturas que nos están defendiendo. Cuatro lonchas de chóped y poco más recompensa las horas que están echando paseándose la ciudad”.

Un comentario que refleja el malestar de parte de la ciudadanía ante las condiciones denunciadas.

La denuncia de un familiar de un policía desplazado desde Sevilla

A esta polémica se ha sumado una nueva denuncia remitida al correo electrónico de El Faro por un familiar de uno de los agentes de la Policía Nacional desplazados desde Sevilla para reforzar el dispositivo de seguridad.

En el escrito, el denunciante utiliza un tono irónico para cargar contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que responsabiliza del trato recibido por los efectivos.

“Gracias al señor Marlaska”

“Gracias al señor Marlaska, los policías que salieron de Sevilla a las cuatro de la mañana y han estado trabajando hasta las cinco de la tarde han podido disfrutar de un gran menú”, comienza diciendo el mensaje.

A continuación, describe la comida que, según asegura, recibieron los agentes tras finalizar la jornada: “Una bolsa de plástico conteniendo dos pepitos de pan duro, un envoltorio de papel de aluminio con cuatro rodajas de chopped de lata grasiento, una lata de atún pequeña sin marca de conservera ni fecha de caducidad y dos botellas de agua pequeñas calientes”.

El familiar concluye esa parte de la denuncia con una frase cargada de ironía: “Su generosidad es tremenda”. 

Críticas también al alojamiento

La denuncia no se limita únicamente a la alimentación. El familiar también cuestiona las condiciones del lugar habilitado para el descanso de los policías desplazados.

Según expone en el escrito remitido a este periódico, los agentes fueron alojados en un cuartel donde, siempre según su versión, “los colchones están en muy mal estado y llenos de polvo”, además de contar únicamente con “una sola sábana por cama y tres toallas para seis personas”.

Un operativo sometido a una enorme presión

Muchos de estos efectivos realizan jornadas de muchas horas consecutivas, reforzando la vigilancia en distintos puntos y colaborando en tareas de control.

Las denuncias conocidas este domingo han abierto un nuevo debate sobre los recursos materiales y las condiciones ofrecidas a quienes velan por la seguridad ciudadana.