La Guardia Civil recupera dos fardos con 77 kilos de hachís en Punta Almina y Santa Catalina

La Guardia Civil de Ceuta ha detallado este domingo más datos sobre el hallazgo de más de 50 kilos hachís en la ‘playa de los GEAS’, en San Amaro, el pasado viernes, explicando que ahora se han encontrado otro fardo con 36 kilos de hachís.

Así, durante la mañana de este domingo, 3 de mayo, y como continuación a los reconocimientos de las zonas donde se produjo el hallazgo de 1 fardo y 9 bloques de polen de hachís, con un peso total de 51.900 gramos, el pasado día 1, el Servicio Marítimo Provincial de la Comandancia de Ceuta ha localizado a una milla de Punta Almina un fardo flotando en el mar conteniendo 41.000 gramos de la referida sustancia estupefaciente.

Del mismo modo, mediante colaboración ciudadana, por componentes del GEAS (Grupo Especialista de Actividades Subacuáticas) y Patrullas de Costa de esta Comandancia, ha sido recuperado entre las rocas, en las proximidades del cementerio de Santa Catalina, otro fardo conteniendo 36.000 gramos de polen de hachís.

Además, la Guardia Civil señala que no se descarta la posibilidad de nuevos hallazgos dentro de estas operaciones de recuperación de droga en nuestra ciudad. Del hecho se instruyen las oportunas diligencias para su disposición al Juzgado de Instrucción de Guardia de los de esta Ciudad, quedando la sustancia intervenida depositada en el Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno.

Hay que recordar que el pasado viernes los agentes de la Benemérita encontraron nueve bloques y un fardo de hachís, tras un aviso ciudadano que alertó de la presencia de la droga en la orilla.

En pleno estado de alarma, la Benemérita sigue trabajando en el control de las costas. Esta misma semana componentes del Servicio Marítimo procedían a la detención de cuatro personas a bordo de una narcolancha en la que no se halló mercancía ilícita a pesar de que sus ocupantes intentaron fugarse de los agentes, arrojando en el camino petacas con combustible.

Un guardia civil fallecido por coronavirus saca de dudas al ministro de Interior

Desde allá donde se encuentre FRANCISCO JAVIER COLLADO RIVAS, representante de AEGC fallecido por coronavirus, sigue luchando por los derechos de todos los guardias civiles y saca de dudas al ministro de Interior sobre las razones por las que hay muchos más contagios en la Guardia Civil que en el Cuerpo Nacional de Policía.
Francisco Javier Collado Rivas era un guardia civil de Herrera de la Mancha. Durante mucho tiempo fue responsable de la Asociación Española de Guardias Civiles en Ciudad Real. Cuando comenzaron a conocerse los contagios de ciudadanos comenzó a preocuparse por la falta de medios de protección. Esa preocupación lo llevó a aislarse en una habitación de su domicilio en la Casa Cuartel, antes de conocer que era portador del virus para proteger a su mujer e hijo, cosa que logró ya que ninguno de los dos ha padecido la enfermedad.
Unos días antes de saber que estaba enfermo del virus enviaba varios WhatsApp a los representantes de AEGC reivindicando medios de protección para los guardias civiles y sus familias. Estas fueron sus últimas reivindicaciones como guardia civil implicado con AEGC en la defensa de sus compañeros:
“Buenas noches: Una cosa, a ver si podemos mover el tema de mascarillas y material de protección por el coronavirus, además para todos, a Herrera viene gente china y de todos sitios y el trato es más cercano de lo habitual. No tenemos ni una guarra mascarilla. Si estás liado con el curro se lo paso a David, somos personal de alto riesgo para cogerlo”.
Unos días después nos decía: “Era cuestión de tiempo, por la manera que nos tratan. Desde hoy estoy de baja por tener todos los síntomas”. Le respondemos “joder, cuídate, amigo. Estamos en contacto”. Él responde: “Gracias”.
El día 20 de marzo tuvimos que lamentar la pérdida Francisco Javier. Un hombre comprometido, sencillo, cercano y solidario que nos dejó haciendo lo que más le gustaba: luchar por los derechos de los guardias civiles. Dedicó sus últimos días y su último aliento a ello y dejó constancia escrita de su compromiso para vergüenza de los que tenían que haber puesto los medios adecuados.
El pasado 27 de abril, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, respondió a una pregunta sobre las causas del mayor número de contagios por coronavirus de guardias civiles en relación a los policías nacionales -el triple aproximadamente mayor en la Guardia Civil-. La respuesta fue: “Es aventurero sacar una conclusión, pero una de ellas es que en la Guardia Civil normalmente existe mayor convivencia, compartiendo pabellones, pero este es un elemento de otros plurales”.
Precisamente, señor ministro, ese no es uno de los motivos, porque hay unos 30.000 pabellones para más de 80.000 guardias civiles y miles ellos desocupados por el lamentable estado en el que se encuentran. En cuanto a la convivencia, es la misma que la de los que habitan en viviendas particulares. Esa no es, ni por asomo, una de las razones.
Francisco Javier Collado apuntó una de las principales razones, pero existen muchas otras, para valorar la mejor gestión del Cuerpo Nacional de Policía en esta crisis sanitaria. Lamentablemente en la Guardia Civil se antepusieron medidas de uniformidad a la propia seguridad de los guardias civiles y sus familias.  Se nos prohibió usar mascarillas adquiridas por nosotros mismos, alegando que no estaba comprobado que fueran útiles porque alarmaban a los ciudadanos, pero cuando la propia Guardia Civil nos dio las mascarillas, se añadió la coletilla de que no se podían usar a no ser que tuviéramos sospechas fundadas de que el ciudadano con el que interactuábamos estaba contagiado por coronavirus y debían hacer un informe argumentando las causas por la que se había usado la mascarilla. Nos instaban a ser más astutos y profesionales que los médicos, porque para usarlas debíamos tener “fundadas sospechas”.
Desde que comenzó esta crisis sanitaria en AEGC comenzamos a trasladar a los jefes de Comandancia y Dirección General de la Guardia Civil propuestas e ideas para minimizar los posibles contagios. Propuestas que venían de nuestros propios compañeros que observaban incrédulos que se estaban sobreexponiendo a los contagios por no poner en marcha medidas que evitaran contraer el virus. Pedimos que los compañeros salieran en binomios, que se crearan grupos estancos para no contagiar a otros compañeros. Curiosamente en algunas Comandancias se pusieron en marcha, en otras no por falta de órdenes uniformes. Pero en otras muchas Comandancias fue aún peor, mientras se les exigía a los ciudadanos ir como máximo dos en coche, los propios coches oficiales circulaban con cuatro y hasta cinco.
Los guardias civiles nos encontrábamos que no se ponía en cuarentena a guardias civiles que habían prestado servicio con otro que había dado positivo; tampoco a otros cuyos familiares con los que compartían vivienda habían dado positivo y, en muchos casos, a otros que sí habían sido puestos en cuarentena, bien por tener síntomas o por haber dado positivo y se les daba de alta sin realizarles prueba alguna cuando dejaban de presentarlo. Primaba más tener a los guardias civiles disponibles para el servicio.
Pedimos para minimizar los peligros de contagio que en unidades como las Intervenciones de Armas, Planas Mayores o atención al Ciudadano se aplicaran servicios mínimos y se pusieron en marcha, pero muchos días después que en otros sectores de la administración.
Pero como prueba de que primaba más la disponibilidad para el servicio que la protección de los guardias civiles es que se den instrucciones diciendo que los mayores de 60 años, entre otras patologías, son pacientes de riesgo y en lugar de dar las órdenes para que dejaran de prestar servicio por esas circunstancias han tenido que pedir los propios perjudicados por instancia que se les aplicaran dicha medida, teniendo que esperar unos días para recibir la dispensa.
Nuestro compañero Francisco Javier Collado Rivas falleció por esta enfermedad, pero su mujer e hijo ni la han padecido, porque la primera medida que tomó fue aislarse de su familia mientras en la Guardia Civil se agruparon a más guardias civiles de lo habitual al no haber guardias de vacaciones, permisos o días libres. Esto es otra realidad incuestionable.
Los responsables de la Guardia Civil no han sabido oír a las asociaciones profesionales, ni a los guardias civiles bajo la tan manida excusa de que no tenemos competencia para cosas que afectan al servicio y esa sordera ha provocado que haya tres veces más de contagiados en la Guardia Civil. Esa son las razones y, por tanto, tenemos que trabajar para cambiar el estatuto laboral de los guardias civiles.
Estas son las causas señor ministro de Interior.  Falta de medidas de protección en un principio, incapacidad de oír a las asociaciones profesionales y falta de derechos de las asociaciones profesionales para exigir que se tomen medidas y, por supuesto, la tranquilidad de que nunca se exija responsabilidades.

La Guardia Civil recupera más de 50 kilos hachís en la ‘playa de los GEAS’, en San Amaro

Agentes de la Guardia Civil de Ceuta han rastreado la conocida como ‘playa de los GEAS’, en San Amaro, después de que hayan aparecido varios paquetes de hachís flotando en el agua o entre las rocas, bien en forma de tabletas o fardo. Ciudadanos que paseaban por la playa fueron los que se toparon con la droga, avisando a la Benemérita, cuyos agentes del Grupo Especialista de Actividades Subacuáticas (GEAS) se han encargado de rastrear la zona para verificar la existencia de más cantidad.

Se apunta a que la mercancía procede de alguna de las semirrígidas encargadas de cruzar el Estrecho y que en plena travesía, al verse sorprendida por las fuerzas de seguridad, arrojaron al agua lo que constituye una prueba si son detenidos. Las mareas habrán terminado por acercar hasta la orilla de la playa algunos restos de este pase que ha resultado en un fardo y nueve bloques de esta sustancia.

Siguiendo el protocolo establecido, los agentes de la Benemérita participantes en este dispositivo se han encargado de rastrear la zona de la playa para verificar la existencia de más bultos con hachís, procediendo así a la retirada de un fardo y tabletas sueltas que han sido trasladadas hasta la base del Servicio Marítimo, en el puerto deportivo, para su pesaje y posterior entrega al área de Sanidad. El peso de la droga encontrada ha sido finalmente superior a los 50 kilos, en concreto, 51,9 kilos. Las inspecciones y rastreos han continuado en alta mar, revisando la zona ante la posibilidad de que hubiera más bultos.

El servicio se salda como una interceptación de droga, toda vez que no hay detenidos ni investigación, terminando solo con la aprehensión de la mercancía. En el aire quedará el origen de esta droga, aunque tal y como ha apuntado el Instituto Armado por experiencia procede de esos pases frustrados de mercancía que siguen llevándose a cabo con tal de sacar el género que nace en las plantaciones de hachís de Marruecos para su introducción en el mercado europeo.

Sigue el rastreo en la zona sin resultados

Se ha continuado con el reconocimiento de las zonas de hallazgo por si pudiera aparecer algún bloque o fardo más, sin que hasta el momento haya dado resultado positivo.

Del hecho se instruyen las oportunas diligencias para su disposición al Juzgado de Instrucción de Guardia de los de esta Ciudad, quedando la sustancia intervenida depositada en el Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno.

A las 14:10 horas de este viernes se tuvo conocimiento por llamada recibida en el 062, en la que un ciudadano informaba de la existencia de un fardo y varios bloques sueltos flotando en el mar.

Una vez recuperado y confirmado el contenido de la sustancia estupefaciente, se trasladó hasta dependencias oficiales de la Guardia Civil, arrojando el fardo intervenido un peso de 43.700 gramos de hachís y otros 8.200 gramos de la misma sustancia repartidos en los 9 bloques localizados.

En pleno estado de alarma, la Benemérita sigue trabajando en el control de las costas. Esta misma semana componentes del Servicio Marítimo procedían a la detención de cuatro personas a bordo de una narcolancha en la que no se halló mercancía ilícita a pesar de que sus ocupantes intentaron fugarse de los agentes, arrojando en el camino petacas con combustible.

La criminalidad en Ceuta durante los primeros 15 días de estado de alarma se reduce a más de la mitad

El índice de criminalidad en Ceuta ha descendido un 69,5% en la primera quincena del estado de alarma respecto al mismo periodo de 2019, según las cifras facilitadas por el Ministerio del Interior este viernes. Así, desde el 14 al 31 de marzo de este año se registraron 68 infracciones penales relacionadas conocidas por los cuerpos policiales, respecto a los 223 que se contabilizaron en marzo del año pasado.

Los datos reflejan una tendencia que se da a nivel nacional y que deja bien claro que producto del confinamiento también disminuyeron los delitos, además del refuerzo de la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado (Policía Nacional, Local y Guardia Civil, además de unidades del Ejército).

Ministerio del Interior

Desciende un 73,8% en el país

Mientras, el índice de criminalidad en España experimentó un descenso del 73,8 por ciento durante el pasado mes de marzo, con 15 días en los que rigió la declaración de estado de alarma, con respecto al mismo mes del año anterior, según datos facilitados por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior.
En concreto, el análisis se ha realizado a partir de los datos facilitados al Sistema Estadístico de Criminalidad (SEC) por Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral de Navarra y aquellos cuerpos de Policía Local que habitualmente facilitan datos al sistema. Por contra, no se incluye datos de Ertzaintza y Mossos d’Esquadra al no haber llegado a tiempo.
En concreto, desde el pasado 14 de marzo, fecha de la entrada en vigor del estado de alarma, hasta el 31 de ese mes, excluidos datos de Cataluña y País Vasco, estos cuerpos policiales mencionados más arriba registraron 19.656 infracciones penales, con una reducción de un 73,8 por ciento respecto al mismo periodo de 2019, en el que los posibles delitos registrados fueron 75.059.
En cuanto al resto del mes de marzo, desde el 1 al 13, se habían registrado 61.347 infracciones penales, un 8 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.
De este modo, en conjunto el pasado mes se cerró con un total de 81.003 actos presuntamente delictivos conocidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, un 38,6 por ciento menos que en el mismo mes del año anterior.

Las fuerzas de seguridad suman ya 3.388 denuncias y 44 detenciones durante el Estado de Alarma

Muchos de los ciudadanos cumplen como es debido el Estado de Alarma que decretó el Gobierno central y siguen confinados en sus casas y cumpliendo con las medidas de prevención para evitar que se propague el COVID-19. El problema está en las personas que quieren vivir fuera de la ley y, a pesar de las advertencias de las distintas autoridades para que cumplan con los requisitos, hacen caso omiso. Por ello la Policía está trabajando a destajo para que se puedan cumplir con las órdenes. En pleno Estado de Alarma y con el comienzo de la desescalada preocupa que se empiecen a incumplir las distintas normas y eso provoque una propagación del virus que nos hiciera retroceder en la evolución positiva de curados de la ciudad.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en coordinación con la Policía Local han impuesto 3.388 propuestas de sanción desde que se inició el estado de alarma el pasado 15 de marzo. Una cifra bastante alta para el estado en el que se encuentra el país y pone de manifiesto que muchas personas todavía no son conscientes de la gravedad del asunto. Se están tomando medidas duras para que se cumplan los requisitos y que no provoquen un riesgo en la ciudadanía que se mantiene respetuosa en su domicilio. Por otra parte, se eleva el número de detenidos a 44, una cifra que ya se conocía de día anteriores.

Las fuerzas de seguridad, por su parte, siguen con la labor de patrullar tanto en los vehículos como a pie por las distintas calles de nuestra ciudad. Además de tener distintos controles en puntos estratégicos y donde se le requiere a las personas el papel que especifique su salida. Queda todavía un largo camino por recorrer y ahora que se abre la veda para poder realizar distintas actividades es cuando más precavida tiene que ser la ciudadanía.

Absuelto de desobedecer y atentar contra la Guardia Civil en pleno estado de alarma

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1 ha absuelto a un joven, voluntario de la Cruz Roja, que se enfrentaba a 3 años de prisión acusado de un delito de desobediencia y atentado, después de que en pleno estado de alarma fuera detenido por la Guardia Civil al encontrarlo en la calle hasta en dos ocasiones en cuestión de minutos entre uno y otro episodio.
El juicio oral se celebró este mismo lunes y de acuerdo con la sentencia a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso El Faro de Ceuta, no se daban los fundamentos para sostener la calificación que elevó a definitiva el Ministerio Fiscal. La magistrada ha ordenado la puesta en libertad del acusado, que permanecía en prisión por estos hechos desde el pasado 17 de abril.
El llamado M.Z.A. se encontraba a las 20:05 horas en las inmediaciones de la Comandancia General de Ceuta, cuando fue sorprendido por una patrulla de la Guardia Civil. Los agentes le comunicaron que le iban a sancionar por la Ley de Protección Ciudadana por incumplir la obligación de confinamiento impuesta por el real decreto, toda vez que el joven indicó que iba al Mercadona a comprar y este ya estaba cerrado. A los cinco minutos volverían a encontrarlo en las proximidades del Ayuntamiento, donde se le detuvo ya que la Guardia Civil indicó que quería darse a la fuga, después de que el joven le informara que tenía que acudir a su puesto de trabajo.
En su declaración, el acusado manifestó que había sido detenido injustamente, sin llegar a explicarse cómo había podido terminar en prisión, negando que hubiera atentado contra la Guardia Civil además de esa pretendida fuga.

Los hechos se produjeron el 17 de abril; le pedían tres años de prisión

En sentencia, la magistrada considera que los hechos declarados como probados no son subsumibles en los delitos por los que acusó el Ministerio Fiscal: desobediencia y atentado en su modalidad de intimidación grave.
Respecto del primer delito, considera que la actitud del acusado no reviste la gravedad exigida. Apunta a que los guardias civiles “sancionaron al acusado por infringir el estado de confinamiento impuesto por el decreto” fundando la denuncia en el artículo 36.6 de la Ley Orgánica de 4/15 de 30 de marzo de protección de la Seguridad Ciudadana que tipifica como infracción grave la desobediencia o resistencia cuando no sean constitutivas de delito.
“De este precepto se infiere que la infracción en cuestión exige de un requerimiento expreso e individualizado de los agentes de la autoridad al ciudadano para que cumpla las limitaciones impuestas por el estado de alarma. El mero incumplimiento de las limitaciones no implica automáticamente que se incurra en infracción administrativa y menos aún en el delito de desobediencia. Esta infracción tipifica algo más que el genérico incumplimiento del ordenamiento jurídico, en concreto, la ofensa o desconocimiento del principio de autoridad que representan los agentes”, expone. Los guardias civiles indicaron que el acusado pretendió fugarse, pero a la vista de la grabación visionada en el acto de juicio oral correspondiente a los momentos previos a esa supuesta escapada, no se aprecia nerviosismo alguno por parte del acusado ni pasos acelerados. Es más, este les indicó que acudía a la sede de Cruz Roja e intentó mostrarles un mensaje que había recibido de la entidad humanitaria en su teléfono móvil, algo que no comprobaron los efectivos de la Benemérita.
En cuanto al delito de atentado por intimidación grave, derivado de las amenazas tales como ‘ya os cogeré de fiesta, Ceuta es muy chica, os metéis las lonchas dobladas’ que habría vertido el acusado, considera la magistrada que no son subsumibles en el tipo penal previsto, al ser expresiones “genéricas, vagas e imprecisas, de las que no se infiere un mal inminente”.
Además “fueron proferidas en la Comandancia de la Guardia Civil después de la detención del acusado, quien se encontraba en un evidente estado de nerviosismo y agitación. Los agentes actuantes no estaban presentes cuando fueron proferidas, aunque sí las escucharon. Carecen de la gravedad suficiente para integrar el delito de atentado”, concluye.

Fuga a Marruecos: las últimas brazadas de Karim antes de conseguir su libertad

Eran poco más de las tres de la madrugada. A Karim ya no le quedaba prácticamente dinero, estaba desesperado, perdido en una Ceuta en la que quedó bloqueado cuando el rey Mohamed VI ordenó el cierre de la frontera el 13 de marzo. La pasada madrugada decidió que ya no debía aguantar más. Y así empezó su odisea por conseguir la fuga, a nado, hasta el otro lado, hasta su país. Dejó la casa en donde ha estado acogido todos estos días y se acercó al Tarajal. “Allí encontré a más gente y con dos más nos arrojamos al agua”, explica este transfronterizo a El Faro, después de haber conseguido regresar a su país bordeando a nado el espigón fronterizo. Miró hacia atrás, no dejó de nadar, en la orilla quedaron dos compatriotas que fueron interceptados por la Guardia Civil. Ahora está ya en su casa, confinado junto a su familia. “Estaba cansado de esperar la respuesta por parte de Marruecos, no podía aguantar más”, explica. La Benemérita ha confirmado también que horas después una patrulla interceptó a otros dos marroquíes más cuando querían fugarse.

Karim ya está con su madre, a la que le puede comprar medicación. Está ya junto a su familia. No pedía nada más que regresar a su país. Agradece el apoyo dado por quienes le han tenido acogido en su casa por solidaridad. Como él hay más transfronterizos que se encuentran en distintas casas de Ceuta.
A Karim el cierre de la frontera le sorprendió en la ciudad, a donde había cruzado para comprar medicamentos ya que su madre está enferma. El cierre de la frontera le pilló, como a muchos otros marroquíes, por sorpresa. No pensó que esa medida fuera a ser real y se mantuviera durante tanto tiempo.
Entró a nuestra ciudad con 150 euros con los que se ha mantenido este tiempo gracias a que la familia que le acogió no le cobró alquiler y le alimentó como obra de caridad. Solo tenía en mente pasar el Ramadán con sus familiares, estar en casa, poder atender a su madre por la que cruzó a Ceuta. Por eso la pasada madrugada cuando las patrullas de la Guardia Civil llegaron a la playa del Tarajal, Karim no paró de nadar, no miró hacia atrás hasta sentirse seguro. Esa madrugada fue su noche, la fuga que tanto había imaginado salió bien.

En libertad los cuatro detenidos por la Guardia Civil a bordo de una narcolancha

Los cuatro detenidos por la Guardia Civil de Ceuta a bordo de una narcolancha han prestado declaración este miércoles ante la autoridad judicial, que ha determinado su puesta en libertad con cargos por un delito de contrabando. Se tendrá que hacer ahora una tasación pericial de la embarcación, de 12 metros de eslora y dotada con tres motores de 300 caballos cada uno. Tres de los implicados en este suceso son vecinos de La Línea y uno es natural de Marruecos. Tras pasar las últimas 24 horas bajo arresto de la Guardia Civil se ha acordado su puesta en libertad.

Todos ellos fueron interceptados por componentes del Servicio Marítimo, después de que se alertara de la presencia de una embarcación sospechosa a 9 millas de Punta Almina tras ser visionada por las cámaras bajo coordinación del COS. Los efectivos de la Unidad abortaron su pretendida escapada, ya que los detenidos realizaron maniobras evasivas y desobedecieron las órdenes de parada cursadas por los agentes. Fueron interceptados y trasladados a la base del puerto deportivo, tal y como adelantó FaroTV.

En la inspección que se llevó a cabo de la lancha no se halló droga, pero sí se dejó constancia de que durante la persecución los ocupantes arrojaron petacas al mar. La lancha ha quedado intervenida por la Benemérita, cuya Policía Judicial investiga ahora su titularidad, origen y posible implicación con otros hechos delictivos.

A pesar de las medidas restrictivas impuestas por el estado de alarma, a la vista está que siguen produciéndose actuaciones de este tipo, con salidas de semirrígidas cuyas características son las propias de las empleadas para pases de droga e inmigrantes. En este suceso, aunque los ocupantes de la semirrígida pretendieron desde el primer momento eludir la acción de los agentes de la Benemérita, la rápida intervención de estos fructificó en el arresto y posterior entrega al juzgado.

La Guardia Civil intercepta una narcolancha y detiene a sus 4 ocupantes

Agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Ceuta han interceptado una embarcación semirrígida, de las que cumplen con las características de las narcolanchas, procediendo a la detención de sus cuatro ocupantes. A primera hora de la mañana de este martes han sido trasladados hasta la base del Marítimo, en el puerto deportivo, en donde los agentes del Instituto Armado han procedido al registro e identificación de todos ellos. Se les acusa de los delitos de contrabando, al ser una embarcación cuyo uso y manejo no está permitido, al que se añaden los de desobediencia grave y una denuncia por incumplir el confinamiento establecido en el real decreto del estado de alarma.

La interceptación se ha producido en alta mar, después de una persecución protagonizada por las unidades del Marítimo que han conseguido evitar la fuga de este grupo. En el registro de la embarcación, una semirrígida de 12 metros de eslora dotada con tres motores de 300 cv cada uno y de las usadas comúnmente para los pases de drogas y también de inmigrantes, no se ha hallado mercancía ilícita.

Tras conseguir abortar la escapada, las dos embarcaciones –la oficial del Marítimo y la intervenida- se han dirigido pasadas las 09:30 horas a la base de operaciones en donde se está procediendo a la práctica de las diligencias. Los detenidos son tres españoles de La Línea de la Concepción, de 62, 34 y 35 años de edad que estaban documentados, y un marroquí indocumentado nacido en el año 1984. Además, portaban dinero entre sus pertenencias. Su interceptación se ha producido tras una persecución que ha derivado en este arresto y en la posterior investigación que ahora se va a abrir al respecto. De eso se encargará la Policía Judicial, encargada de conocer el origen de esta semirrígida, su matriculación y su posible vinculación con otros hechos.

La activación del Servicio Marítimo se produjo a las 08:50 horas al detectarse la presencia de esta embarcación sospechosa a 9 millas al este de Punta Almina, iniciándose la localización de la nave, haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas que desde la embarcación oficial se les hacía, por lo que se procedió a su seguimiento y su posterior abordaje, hasta desplazarla a la base anulando cualquier posible escapada. Los detenidos, que durante la huida realizaron maniobras evasivas mientras arrojaban varias petacas de gasolina por la borda, tendrán que dar muchas explicaciones tanto de sus maniobras como de su presencia en alta mar.

Del hecho se han instruido las diligencias que junto a los detenidos serán entregadas en el Juzgado de Instrucción de Guardia de esta Ciudad. Aunque las restricciones son claras en pleno estado de alarma, las fuerzas de seguridad siguen con sus intervenciones evitando la comisión de delitos y liderando persecuciones como la producida este mismo martes.

Un buitre leonado que quiso cruzar el Estrecho, muere tras un ataque de gaviotas

Un buitre leonado murió sobrevolando el Estrecho en época de migración por un ataque de gaviotas. Miguel Ángel Guirado, coordinador del grupo local de la ONG nacional SEO Bird Life, cuenta que durante el confinamiento ha colocado un telescopio en su balcón con el que observa el paso prenupcial de las aves en el Estrecho de Gibraltar. “Cada media hora, aproximadamente, miro las aves que van pasando. En uno de esos momentos, hace dos días sobre las cuatro y media de la tarde, vi una gran concentración de gaviotas a unos 300 metros mar adentro”, asegura Guirado.

Ese revuelo no es habitual en el Estrecho porque “algo raro estaba pasando o, sino, algo había flotando en el mar. Pensé en un delfín, un pescado muerto o un atún”. Pero, cuando se volvió hacia el telescopio y localizó el revuelo supo que “había un pájaro. En concreto un buitre leonado que había caído al mar y las gaviotas lo estaban hostigando y acosando”, cuenta. Él, como experto en aves, dice que no le sorprende que las gaviotas ataquen a las aves rapaces porque no toleran a este tipo de aves en su zona.

Cuando se dio cuenta de que la vida del buitre leonado estaba en juego, llamó al 112, ya que ni él ni su familia pueden salir de casa por el confinamiento decretado por el estado de alarma sanitaria. El 112 se encargó de avisar a los servicios de emergencia encargados de estas labores de rescate, es decir, a la empresa de recogida de animales de Ceuta. Y estos contactaron rápidamente con la Guardia Civil que “en cuestión de 15 minutos”, dice Guirado, llegó la patrulla para rescatar al buitre leonado. “Desgraciadamente cinco minutos antes de que llegara la lancha para salvarlo, el ave rapaz ya había muerto ahogado”, lamenta.

Después del rescate del animal, la Guardia Civil llamó personalmente a Guirado y le confirmó la muerte y que, además, tenía “la cabeza ensangrentada y llena de picotazos, los ojos en mal estado…”, asegura.

El confinamiento y la época de migración prenupcial ha sido prácticamente a la vez en Ceuta y, “sobre todo de aves rapaces”, dice. A los buitres en concreto les cuesta mucho cruzar el Estrecho porque son aves muy grandes y pesan mucho y, si se adentran a cruzar a la Península sin que haya unas buenas corrientes o térmicas a su favor, las gaviotas es posible que acaben picoteándolo incluso dentro del agua.