Rescate heroico de la Guardia Civil y Marsave en Benzú: salvan a dos personas

Situación arriesgada la que se ha vivido esta tarde en la zona de Benzú, en Ceuta. Situación arriesgada pero también heroica para salvar la vida a dos inmigrantes que se encontraban sobre una roca de la zona. La Guardia Civil y los profesionales de Marsave lo han dado todo para hacer lo que saben: salvar vidas.

Una llamada al 112 ha servido para advertir del peligro. Las olas les azotaban con fuerza e incluso les pasaban por encima corriendo grave peligro.

Cuando Marsave llegaba al lugar también lo hacían los agentes de los GEAS que habían salido a toda prisa desde la base del Servicio Marítimo ubicada en la lonja de pescadores.

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La embarcación no podía acceder debido a su calado hasta el punto en donde se encontraban los dos inmigrantes sobre la roca por lo que tres guardias civiles se arrojaron al agua desde una distancia estimada de unos 100 metros para poder rescatarlos, acudiendo a nado hasta la zona.

Una acción arriesgada que ha resultado con éxito

Los profesionales de Marsave llegaron a la roca también y ayudaron a saltar a los dos marroquíes para colocarse en la plancha, pudiendo ser trasladados en la moto de agua hasta la embarcación de la Guardia Civil. Después fueron a por los agentes que aún se encontraban en la zona para ponerlos a salvo en la embarcación.

La situación ha sido muy arriesgada debido a la mala mar pero todo ha salido bien, con los protagonistas de este suceso a salvo. Una nueva situación de riesgo la que se genera en la frontera sur. Los dos inmigrantes fueron dejados sobre la roca por un piloto de una moto de agua que después se dio a la fuga y que trata de ser identificado por el Instituto Armado.

No temen a nada ni a nadie solo quieren hacer negocio a costa de jugar con las vidas de aquellos que quieren entrar a Ceuta de manera irregular. Y así lo hacen a diario. Este martes son varios los servicios vinculados a la inmigración que se han llevado a cabo ya en Ceuta.

Detenido el piloto de una moto de agua por desobediencia

La Guardia Civil ha detenido al piloto de una moto de agua por incurrir en un delito de desobediencia y otro intentado contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Los agentes han procedido a su arresto tras horas de ir cruzando de Ceuta a Marruecos y a la inversa, choteando a las unidades operativas.

El detenido cruzó a Marruecos para después regresar a Ceuta, acción que quedó en un mero intento porque la presencia de unidades de la Guardia Civil le hizo recorrer el camino emprendido pero a la inversa para, presumiblemente, dejar al inmigrante al que pretendía pasar a nuestra ciudad en su país de origen.

Después entró sin carga y emprendió una cadena de maniobras evasivas para intentar que no lo detuvieran. No lo logró, desde la zona del Tarajal hasta la de Juan XXIII-Chorrillo estuvieron persiguiéndole las unidades en activo hasta proceder a su arresto.

En principio se le relaciona con un delito de desobediencia y otro intentado de tráfico de inmigrantes ya que no pudo ejecutar su acción. Además la moto empleada queda intervenida.

De pase de inmigrantes a delito de hurto

Por otro lado esta mañana han sido puestos a disposición judicial las nueve personas que ocupaban la embarcación recreativa que fue interceptada este sábado por la Guardia Civil a varias millas de Ceuta.

Finalmente no se ha podido demostrar que se había incurrido en un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, por lo que a los magrebíes se les ha formulado acusación por delito de hurto, toda vez que el dueño de la embarcación presentó denuncia por su sustracción.

La recreativa estaba en el puerto deportivo y terminó en manos de estas nueve personas entre las que se encontraba un menor de edad –aunque se tenía que confirmar con la prueba de determinación que realmente lo fuera-.

Tras su puesta a disposición judicial solo se les ha podido relacionar a todos ellos con un hurto, del que han tenido que responder.

El OCON desaparece y los narcos se envalentonan: AEGC pide medios

La decisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de terminar con el OCON-SUR, la unidad de elite de la Guardia Civil en la lucha contra el narco que desarrolló importantes golpes en Ceuta, está teniendo sus consecuencias. Es al menos lo que denuncia la Asociación Española de la Guardia Civil –AEGC-.

Esta pasada noche se produjo un alijo de droga en la playa de Getares, en Algeciras, que llevó a la detención de cinco personas. Se pudieron intervenir 1.400 kilos de hachís pero en el intento de huida de los narcos, estos no dudaron en arremeter contra los agentes embistiendo su vehículo e hiriendo a dos de ellos.

“Lo ocurrido viene a ratificar nuestros temores de que la disolución de la unidad OCON traerá como consecuencia unos narcos envalentonados, que ya se están frotando las manos porque se ven con vía libre para hacer lo que quieran en la comarca donde volverán a gozar nuevamente de la impunidad que tanto daño ha hecho al campo de Gibraltar”, critica AEGC.

Interior habla de “reestructuración” no de cierre del OCON

Marlaska negó que se haya desmantelado la unidad, hablando de reestructuración de la misma y recalcando que se mantendrán los efectivos en esta zona del sur peninsular. No obstante, a pie de trabajo, las asociaciones y los agentes no aprecian lo mismo.

El OCON-SUR se creó precisamente para disponer de una unidad fuerte contra los traficantes, después de los continuos episodios ocurridos con agentes heridos y más tráfico de hachís. En esta unidad hay agentes de Ceuta.

“En AEGC guardamos silencio cuando Marlaska tomó la decisión de cerrar esta unidad que tanto daño ha hecho a los narcotraficantes en Andalucía y muy especialmente en el Campo de Gibraltar, para que nadie nos acusara de agoreros”, explica.

Regreso a las épocas más duras de 2018

“Pero éramos conscientes que esta medida traería consecuencias negativas para la lucha contra estos delincuentes y que iba a volver a pasar como antes de la pandemia cuando los narcos se creían los dueños y señores de toda una comarca”, añade.

“Los guardias civiles volvemos a la situación anterior a 2018: volvemos a estar solos frente a los narcos, sin que se haya considerado por parte de Interior la reclamación de AEGC de considerar esta comarca como Zona de Especial Singularidad y sufriendo un retroceso en la lucha contra la droga sin precedentes”, concluye.

Los integrantes del OCON-SUR han llevado a cabo importantes operaciones contra el narcotráfico y el blanqueo de capitales en Ceuta, en intervenciones vinculadas con puntos de la zona sur, terminando con grupos dedicados a sacar mercancía en grandes cantidades procedentes de las plantaciones marroquíes.

Historia del Colegio de Guardias Jóvenes

Esta Asociación de carácter benéfico, cultural, social y deportivo está formada tanto por antiguos alumnos de los Colegios de la Guardia Civil: (Duque de Ahumada, Infanta María Teresa y Marqués de Juncarejo), así como por otros miembros y simpatizantes del Cuerpo de la Guardia Civil. Con esta colaboración se pretende dar a conocer a la sociedad caballa la Historia del Colegio de Guardias Jóvenes “Duque de Ahumada”, cuna de muchos Guardias Civiles. Así como relatar diversas curiosidades de los denominados “POLILLAS”.

La Fundación del Cuerpo

El 10 de Octubre de 1.844, poco más de dos millares de hombres, soldados escogidos entre lo más valeroso del Ejército, a los que el Duque de Ahumada convirtió en nobles y austeros guardias civiles, echaron a andar por los caminos de España, iniciando así una leyenda que, con el tiempo, llegaría a ser de conocimiento universal.
Iniciadas sus primeras actuaciones, pronto se ganó la estima y la confianza de las personas honradas. Un cronista de la época retrataba así a la Guardia Civil: Es como una familia numerosa, ligada, voluntariamente, por los vínculos de la regla y disciplina más severas y dedicada sin medir riesgos ni fatigas, a velar por la seguridad de todos y a dar su propia vida por salvar a la del prójimo en inundaciones, incendio y demás situaciones luctuosas.

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La Compañía de Guardias Jóvenes

Para premiar, sin dudas, las virtudes de aquellos primeros guardias civiles, muchos de ellos casados y con numerosa familia, el Duque de Ahumada encontró un medio que recompensará en los hijos los servicios de los padres, poniendo en marcha un establecimiento de educación y enseñanza, más que un asilo y menos que una academia.
En virtud de Una Real Orden del día primero de abril de 1.853, en el Cuartel de la Guardia Civil de San Martín, en Madrid, se crea la «Compañía de Guardias Jóvenes».
A los doce primeros alumnos de la Compañía se les acomodó en Pinto, localidad cercana a Madrid, durante el verano de 1.853. Finalizando el año, el número de alumnos era ya de treinta, todos ellos huérfanos o hijos de guardias civiles no aptos, como resultas de actos llevados a cabo en el servicio. Basándose en la necesidad del juramento de ordenanza de los Guardias Jóvenes, por Real Orden de 8 de marzo de 1.854 se dotó de Una Bandera al Cuerpo, como representación simbólica de la Patria.
La Uniformidad de los guardias jóvenes consistía: Schacós-ros, con chapa y presilla de metal dorado y cardan blanco; gorro cuartelero; levita azul turquí, abrochada con dos carreras de botones, con cuello y vueltas encarnadas y presillón blanco; corbatín de suela, zapatos abotinados; chaqueta de paño de color azul gris, con cuello encarnado y botón liso de metal blanco; pantalón de paño igual al de la chaqueta. El equipo constaba de una fiambrera de hojalata, una bolsa de aseo, dos cepillos de dientes, y un arca para la ropa.
El armamento para quienes tenían edad para usarlo, lo integraba la carabina igual a la usada por la Caballería, cartuchos y ceñidor de correaje parecido al de la Infantería.

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A un servicio de armas en el interior del Colegio, se limitaba la prestación de servicios, y solo por los de mayor edad. Como en cualquier otro centro de formación militar, el horario de trabajo del guardia joven era amplio y muy completo. Se tocaba diana a las siete de la mañana y silencio a las ocho o nueve de la noche, dependiendo de la estación del año. Debían asistir a la Santa Misa los días festivos, rezar el Rosario todos los días y confesarse, al menos una vez al trimestre. Las visitas se reducían a los domingos, de once a trece horas, y se les prohibía que recibieran dinero y otros afectos sin la autorización del responsable de la Compañía.
El plan de estudios se dividía en dos grupos. Al primero correspondía los ejercicios de lectura, escritura, doctrina cristiana, gramática castellana, aritmética y gimnasia; los Reglamentos y ordenanzas militares hasta las obligaciones del Sargento 1º, táctica hasta la instrucción de Compañía y la Cartilla del Cuerpo. Una iguala con el médico de la localidad más próxima y la habilitación de una enfermería, a la que atendían dos alumnos mandados por un guardia 1º, aseguraban el cumplimiento de las prescripciones del galeno.
Los gastos iniciales y mantenimiento del Colegio fueron asegurados con la concesión del gobierno, de los haberes de cuarenta y nueve guardias segundos. Los Oficiales, Clases y Tropa allí destinados, lo recibían de sus respectivos Tercios.
El Coronel Director, debía cuidar de que el trato que recibieran los Guardias Jóvenes, dentro del régimen militar, fuera cariñoso y prudente, encaminando sus esfuerzos a que los jóvenes adquieran el grado más alto de robustez física, cultura intelectual y moral, y que se les inculcara a los alumnos hábitos y costumbres militares, para obtener la nobleza de sentimientos, veracidad, carió y respecto al superior, amor al trabajo, creencias religiosas, idolatría por la Patria y veneración del honor, que son inherentes a toda institución militar. Poco o nada ha cambiado desde la creación del Colegio hasta la fecha.

“El Corralillo”

El 31 de julio de 1.853, un Suboficial con un Cabo y un Guardia, se trasladaban juntamente con 12 alumnos, al pueblo de Pinto (Madrid), en cuya localidad fue alquilada para la ubicación del primer “Colegio” una casa particular y en cuya residencia, se pasaría la revista de Agosto con 16 Guardias-Jóvenes.
Como quiera que el número de colegiados iba aumentando y resultaba insuficiente para albergarles la casa particular alquilada, se gestionó el arrendamiento de otra de mayor capacidad y al no haberla en Pinto, se extendieron las gestiones al inmediato pueblo de Valdemoro, donde se adquirió la antigua Real Fábrica de Paños y Tapices del Reino, denominada «Los Longistas», en cuya localidad de Valdemoro, quedó instalado el Colegio desde el 26 de Marzo de 1.856, en que contaba ya con 82 Guardias Jóvenes.
Como consecuencia de la adquisición de tal fábrica, hubo de efectuarse reformas y construcciones en su solar, lo que proporcionó una mayor capacidad, teniendo en cuenta el número de aspirantes a ingresar en la Compañía. Su Majestad, por Real Orden de 30 de junio de 1.856, aprobó el primer Reglamento Orgánico para el Régimen de la Escuela de Guardias Jóvenes, aumentándose su plantilla en 1 Teniente, 1 Subteniente, 1 Sargento 1º, 2 Sargentos, 6 Cabos, 6 Guardias y 1 Corneta, aumentándose también los educandos a 110, imperando en el Centro, desde el primer momento, un régimen de austeridad y disciplina militar. Uno de estos colegiales bautizaría a este centro con el sobrenombre de “El Corralillo”.
El año 1.864, visitan la Escuela de Guardias Jóvenes S.M. la Reina María Cristina y el Príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII, que es nombrado protector de la Compañía.
Transcurre el tiempo y con él aumenta el número de alumnos, por lo que por Real Orden de 2 de octubre de 1.879, se dispone que el Establecimiento de Guardias Jóvenes, pasa a denominarse “Comandancia de Segunda Clase de Guardias Jóvenes “, incrementándose la plantilla de Jefes, Oficiales, Suboficiales, Clases y Guardias, creándose 2 Compañías de Guardias Jóvenes y la Sección de Caballería del mismo, pasando ya a ser el número de alumnos 297. Paralelamente a la denominación de Comandancia, se le da a este Centro, la de Colegio, la que quedaría más adelante fija, al denominársele “Colegio de Guardias Jóvenes”, completándola y en el año 1.956 en entonces Director General del Cuerpo, Excmo. Señor Teniente General, Don Pablo Martín Alonso con la de “Duque de Ahumada” para así honrar y perpetuar a su ilustre Fundador. En 1.972, la plantilla de Guardias Jóvenes era de 800, de los cuales 750 se encontraban integrados en el Batallón de alumnos de este Centro y los otros 50 forman el Grupo de Instrucción Premilitar -en edades comprendidas entre los 12 y 14 años- y que, dependiente de este de Guardias Jóvenes, se hallan en el de Huérfanos “Infanta María Teresa”, ubicado en Madrid.

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Origen del apelativo ‘Polilla’

Con relación al apelativo cariñoso de polilla, con el que se identifica a todos los alumnos de Guardias Jóvenes, ya sean colegiados o ex-alumnos, corren varias versiones, dejando constancia de la siguiente: Se cuenta que, hace muchísimos años, con motivo de una revista al Colegio, El General Inspector del Cuerpo observó un diminuto agujero en el pecho del uniforme de un jovencísimo alumno, casi un niño. Al serle preguntado las causas del desperfecto, el chiquillo respondió con desparpajo; «Señor, debió ser alguna polilla; lo digo porque anoche no lo tenía». A lo que añadiría el General, con infinita ternura; «Tú sí que estás hecho un buen polilla».
Al finalizar la revista fue recibido por Jefes, profesores y resto de compañeros con el mayor entusiasmo y apremio. Este joven alumno, aunque nunca pudo imaginar las consecuencias
que tendría al conjurar aquellas palabras, es merecedor de todo nuestro reconocimiento, al habernos patentado, con su feliz idea, con ese apelativo “POLILLA”.

El nuevo Colegio

Durante mucho tiempo se acusaba la necesidad de un nuevo Colegio a tono con la evolución y desarrollo de vida de nuestra Nación. El Coronel don Antonio Díaz Carmona, durante los años 1962 y 1963, dio cuenta en diversos escritos a S.E. el Teniente General, Director General del Cuerpo, del mal estado en que se encontraba el viejo inmueble y de la ineludible necesidad de proceder a la construcción de otro nuevo.
Por ello, y como consecuencia de la autorización concedida, fueron adquiridas a distintos propietarios del pueblo, 38 Ha., 74 a., 10 ca. (Trescientos setenta y siete mil cuatrocientos diez metros cuadrados), por un importe total de Cuatro millones novecientas cuarenta y una mil cuatrocientas veintisiete pesetas, con cargo al fondo de “Haberes de Guardias Jóvenes “.
Previos los trámites reglamentarios, proyectos, concursos y deliberaciones previas, el 25 de abril de 1967 y en el Salón de Actos de la Dirección General del Cuerpo, bajo la presidencia del Teniente General don Ángel Ramírez de Cartagena, tuvo lugar la Junta Reglamentaria para la apertura de pliegos, adjudicándose las obras a la Constructora Internacional S.A., por resultar la que más económicamente se comprometía a ejecutarlas.

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El replanteo de las obras sobre los terrenos en que se iba a edificar tuvo lugar el 31 de mayo de 1967, y la colocación de la primera piedra e iniciación de las obras, el 24 de junio de igual año, por el entonces Director General del Cuerpo, Teniente General don Ángel Ramírez de Cartagena y Marcaida , y el General de División, Subdirector General del Cuerpo, don Enrique Serra Algarra. El 27 de junio de 1973 tuvo lugar la bendición e inauguración oficial de las obras, presidiendo el acto el Teniente General don Carlos Iniesta Cano, al que acompañaban el General Ramírez DE Cartagena, General Subdirector don Germán Sánchez Montoya, General Inspector de Enseñanza don Miguel Luengo Tejero y diversos Generales, Jefes y Oficiales del Cuerpo y del Ejército. Este acto coincidió con la jura de Fidelidad a la Bandera por los Guardias Jóvenes que integraban al LV Promoción y Clausura del Curso 1972-73. La bendición estuvo a cargo del Comandante Capellán don Timoteo Bustamente Guardado.
A lo largo de los ciento cincuenta y cinco años de existencia de los Guardias Jóvenes, el Colegio ha pasado por diversas situaciones y vicisitudes. Sus programas de formación cívica y militar se vienen adecuando a los tiempos, prestando atención a la enseñanza que la sociedad demanda. Hoy el alumnado «polilla», chicos y muchachas, sigue siendo una buena inversión. Las vivencias de los hijos del Cuerpo tanto en las Casas Cuartel rurales, o en sus propios domicilios urbanos, mimetizando el quehacer de sus mayores, constituyen una fuente de permanente aportación y de inmejorable procedencia.

La Guardia Civil ha inhibido más de 150 narcodrones en solo un año

El negocio de los narcodrones vino para quedarse. El cierre de la frontera del Tarajal que separa Ceuta y Marruecos vivió un negocio que no ha hecho sino enfrentar a los grupos delictivos en su ánimo por controlar el mercado del narcotráfico.

Un visionario aportó la idea de usar esos aparatos voladores para cruzar el vallado e intercambiar hachís por pastillas. Al carro se sumaron las bandas operativas hasta explotar al máximo este negocio.
Las cifras denotan la importancia de ese tráfico de estupefacientes. Son las conocidas, las constatadas, porque las reales son mucho mayores.
Solo en un año, según datos a los que ha podido tener acceso El Faro de Ceuta, la Guardia Civil inhibió más de 150 narcodrones.

Esos son los aparatos que después fueron localizados, con o sin la mercancía, lo que no significa que haya habido muchos más, ya que varias de las inhibiciones conllevan que el dron termine cayendo en territorio marroquí o sea imposible de localizar.

El negocio, aunque ha bajado desde que abrió Tarajal, sigue estando operativo

Detrás de esos datos hay cuantiosos casos: drones que cargaban hachís, otros que portaban pastillas, los hubo también con teléfonos móviles y herramientas. En estos últimos casos su dirección era la cárcel de Ceuta, desde donde uno de los internos tenía contactos con el exterior para controlar así el mercado de la droga.
La pericia de los funcionarios de prisiones llevó a localizar varios de los drones caídos al interior de la cárcel o a alertar al Instituto Armado de la presencia de estos aparatos por el entorno penitenciario.
El negocio de los narcodrones no se erradicó con la apertura de la frontera. Si bien ha descendido el número de vuelos, sigue siendo una fórmula empleada para la comisión del delito, detectándose salidas de narcodrones desde distintas viviendas ubicadas, sobre todo, en la barriada del Príncipe.

Es una manera de mover la mercancía sin salir del fortín en donde se esconden individuos que permanecen en busca y captura, pero que siguen controlando el negocio del narcotráfico.
Las fuerzas de seguridad han realizado varias operaciones que no han terminado con la erradicación de una práctica que dispone de enlaces en Ceuta y Marruecos, cooperadores necesarios.
La Guardia Civil dispone de un equipo dedicado exclusivamente a inhibir a los aparatos en ese estrecho cerco al narco que se pone en escena. Esa unidad Pegaso funciona como Policía Especialista en Gestión Aeronáutica y de Seguridad Operacional.

Las mil maneras de pasar hachís

Solo en un año se han incautado de más de 7.000 kilos de estupefacientes

La pandemia despertó la imaginación entre quienes solo saben vivir del negocio del narcotráfico. Los embarques en el puerto quedaron mermados por el cierre del Tarajal, lo que derivó en la búsqueda de otras formas de comerciar con el hachís entregado desde las plantaciones de Marruecos.
A pesar de las restricciones y de los cierres, el negocio del narcotráfico continúa, habiéndose reflejado en los más de 7.000 kilos intervenidos solo en un año por la Guardia Civil. Menos que en periodos con la frontera abierta pero, aún así, alcanzando cifras elevadas si se sitúan en ese escenario de pandemia.

La mitad de ese lote de narcóticos fue localizada en un almacén del puerto este mismo año, tras una investigación de la UDAIFF después de haber investigado la trayectoria de un camión con placas de matrícula alteradas que había acudido previamente al embarque.

La prisión tuvo que reaccionar ante los constantes intentos de conexión con internos

Como ya dijo el coronel del Instituto Armado, Gabriel Domínguez, en el discurso ofrecido con motivo de la Patrona, solo ese servicio se llevó la mitad del volumen de aprehensiones de todo el año.
A los más de 7.000 kilos decomisados, en una contabilidad no oficial pero producto de las intervenciones que se han ido publicando en este medio, se suman los más de 50 detenidos por delitos contra la salud pública que ya, en muchos de los casos, han sido presentados ante la autoridad judicial para dictarse posteriores condenas.
La mayoría de las intervenciones ha estado relacionada con pases de sustancias estupefacientes por vía marítima, bien con el empleo de motos de agua o con las phantom usadas para sacar la mercancía de Marruecos e introducirla en las costas peninsulares.

Siete ceutíes condenados tras una operación de narcotráfico

Han pasado 7 años para que finalmente haya un pronunciamiento judicial en torno a la operación Gui, en la que fueron detenidos siete vecinos de Ceuta por tráfico de drogas.
Figuraban entre los 14 acusados que se presentaron a juicio en la Sección I de la Audiencia Provincial de Málaga, formalizándose un acuerdo que evitó su celebración tras la aceptación de 2 años de cárcel por la comisión de un delito contra la salud pública.
Los hechos a los que hace referencia esta conformidad, a cuyo contenido ha tenido acceso El Faro, se produjeron en marzo de 2015, después de investigaciones de la Guardia Civil en torno a una organización que estaría pasando hachís en embarcaciones que llegaban a la costa de Málaga. Entre los acusados, además de los ceutíes, había 4 marroquíes y el resto eran españoles residentes en el sur peninsular.
Las investigaciones comenzaron en marzo de 2015 sobre un grupo criminal que supuestamente trasladaba hachís a España desde Marruecos, contando con varios ceutíes como enlaces para la captación y traslado de la droga así como la búsqueda de la logística.
Procedían a introducir sustancias narcóticas en Torrox-Costa (Málaga). Se encargaban de localizar, contratar y financiar tanto viviendas donde residir, como alquilar garajes para esconder los coches usados para los alijos de mercancía estupefaciente.
Uno de los ceutíes condenado se encargaba, a ojos del Ministerio Fiscal, de la preparación de las cargas, selección de las casas y organización de los medios de transporte.
Los demás ceutíes ejercían de porteadores o conductores de coches para el transporte del hachís. A las 20:30 horas del 15 de marzo de 2015, se preparó la salida de una semirrígida cargada con 40 fardos, que fue interceptada en el rio Gui. La Guardia Civil pudo aprehender algo más de una tonelada de esta droga, además de iniciarse una investigación que derivó con la incriminación de los distintos acusados.
Fiscalía llegó a solicitar hasta 10 años de cárcel al aplicar la agravante de notoria importancia y extrema gravedad. Finalmente la pena acordada ha sido de 2 años a los que, según el acusado, se añaden 3 meses más en el caso de haberse probado la comisión de otros delitos como la simulación de delito o la receptación.
En la operación Gui fueron intervenidas dos semirrígidas y tres vehículos todoterreno.

La red vinculada al policía portuario, responsable de dos toneladas de cocaína

El policía portuario detenido en Ceuta en el marco de una operación contra el tráfico de cocaína, ejecutada por la Guardia Civil, se suma a otros arrestados por su presunta relación con dos cargas de más de 2.000 kilos de esta droga que entraron en el puerto de Algeciras en contenedores.

La Benemérita, a través de los agentes antinarcóticos de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, ha detenido al presunto cabecilla de la red que facilitó la entrada de esos cargamentos de cocaína camuflada en carbón vegetal que llegaron al puerto de Algeciras en 2019 y 2020.

El policía portuario ya fue detenido en 2021, al igual que otros de los arrestados en esta nueva operación que son reincidentes. La Guardia Civil sospecha de la operatividad de dos grupos con distintas ramificaciones que movían la droga teniendo vinculaciones algunos de ellos con trabajos portuarios.

De aquella operación de 2021 ha partido esta, continuación de la primera tras investigaciones sobre más contenedores con mercancía narcótica llegados a España. En 2021 se ordenó prisión para el ceutí, que salió con fianza a los ocho meses. Hoy será puesto a disposición judicial con el resto de detenidos tras ser trasladado a la Península en la tarde de este jueves.

Las dos cargas vinculadas a esta investigación son una de 2.067 kilos y otra de 500 kilos de cocaína llegadas a Algeciras camufladas en carbón vegetal.

En el caso de Ceuta la incursión de los agentes se produjo de madrugada en la vivienda del policía del Puerto ubicada en el Sardinero. La misma registrada hace justo un año.

Agentes de la Policía Judicial accedieron a la vivienda en torno a las seis de la madrugada procediendo a su detención y traslado a dependencias de la Benemérita. Horas después se procedería a su traslado a la Península, concentrando a todos los detenidos en el mismo punto para su presentación ante el juez.

No ha trascendido si en el operativo se procedió a la incautación de material ni la relación concreta del agente con los demás arrestados.

AUGC afea a la Guardia Civil que “abandone” a sus agentes en Ceuta y Melilla

La Asociación Unificada de la Guardia Civil –AUGC- ha tildado de “insuficiente” el número de cascos, escudos y protecciones antitrauma con los que están dotados los efectivos del Instituto Armado en Ceuta y Melilla.
Tal y como concreta la asociación, han llegado 150 unidades de este material a Ceuta y las mismas para la ciudad hermana. Los componentes de la Agrupación de Reserva y Seguridad de cada ciudad tienen adjudicados 125 cascos, protecciones y escudos, mientras que 25 quedan para las comandancias. “Unas cantidades pequeñas que imposibilitan un uso individualizado”, aclaran.
AUGC lamenta estos resultados conseguidos en la llegada del considerado como “material caliente”. “Si bien toda dotación es importante, la cantidad resulta muy escasa y además las comandancias de ambas ciudades tan solo tienen adjudicadas 25 unidades –entre cascos, protecciones antitrauma y escudos–. La Agrupación de Reserva y Seguridad en Ceuta y en Melilla recibirá respectivamente los 125 restantes, cuantía también insuficiente para los compañeros que integran la especialidad”, reitera la asociación.

No solo más medios, también aumento de agentes

Las necesidades de los guardias civiles “no quedan cubiertas totalmente”, sentencia. “Una vez más, el material tendrá que pasar de unos a otros sin que sea posible un uso individualizado del mismo”, insisten.
“La seguridad de todos agentes debería ser una cuestión primordial, más con las situaciones vividas en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla, pero vuelve a quedar reflejado que la Dirección General no está a la altura de las circunstancias ni de los miembros que prestan servicio”, expone.
AUGC recuerda que para afrontar situaciones de riesgo, no solo es preciso disponer de material suficiente sino que cada guardia civil disponga del suyo propio, amén de un aumento de la plantilla para tener más recursos humanos.
“Nadie quiere que vuelvan a repetirse situaciones como las vividas en meses anteriores y, sin embargo, la última oferta de vacantes para Melilla ha sido cero. La falta de información y de protocolos claros de actuación afecta a la organización operativa y el desempeño de trabajo se torna más complicado todavía”, explica AUGC.
“Los efectivos destinados en las ciudades autónomas se sienten abandonados, siempre están bajo mínimos a nivel de personal y de medios y deberían satisfacerse todas estas necesidades con carácter urgente. Lo contrario sería una irresponsabilidad”, zanja.

La Guardia Civil recibe 125 cascos y máscaras antigás para la valla

La Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta cuenta ya con nuevo material de defensa. Se trata de 125 cascos y otras 125 máscaras antigás, valoradas en unos 200.000 euros, tal y como ha detallado en una nota de prensa la Delegación del Gobierno.

Nada dice la administración central en Ceuta de aumentar el número de efectivos, ya que las asociaciones de la Benemérita han evidenciado en cuantiosas ocasiones la falta de agentes para garantizar la seguridad en la valla. Así que aunque se dote de material, si no hay miembros de apoyo suficiente la desprotección es la misma, tal y como ya expuso la AEGC.

“Estos nuevos elementos tienen por objeto reforzar la protección de los agentes de la Guardia Civil en sus tareas de control de la presión migratoria en el perímetro fronterizo”, indica la Delegación.

“El compromiso del Ministerio del Interior es ir dotando a los agentes de más material de protección, elementos se irán suministrando durante los próximos meses”, añade.

Además de la falta de personal a la que no contesta, ya que ni siquiera han salido vacantes para la valla, hay otro problema añadido, que el número de protecciones llegadas es insuficiente lo que no permite garantizar un uso individualizado, como ya aventuró que pasaría la AUGC.

“El Gobierno atiende así una de las reivindicaciones que plantearon los agentes de este Cuerpo de Seguridad y ha adquirido el compromiso de ir mejorando los recursos de los que dispone la Guardia Civil”, insiste.

Drones para la valla

Por otro lado la Delegación informa ahora de un hecho del que ya informó hace meses este periódico: el empleo de dones en el vallado para complementar las labores de vigilancia.

“Durante el pasado mes de mayo, el Instituto Armado ya formó a algunos de sus agentes en el manejo de drones para mejorar la vigilancia del perímetro fronterizo. Los efectivos realizaron diversos cursos para poder pilotarlos y ya están desde hace algunos meses operativos en la frontera”.

“Estos dos dispositivos llevan integradas cámaras térmicas que facilitan la visibilidad aérea de todo el entorno fronterizo, sobre todo de las zonas más complejas donde la visión de las cámaras instaladas en toda la línea de la frontera se hace más difícil dada las circunstancias del terreno”, detallan.

Absuelto de tráfico de drogas al no constar el análisis de la sustancia

El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta ha absuelto a un hombre acusado de tráfico de drogas después de que fuera detenido por la Guardia Civil con casi 40 kilos de hachís que, argumentó, había encontrado pescando. Tan pronto los recogió volvió a arrojarlos al agua al ver la llegada de una patrullera del Servicio Marítimo. No consta en el procedimiento el análisis documental de esa droga.
Los hechos por los que fue detenido este vecino de Ceuta, cuyos intereses han estado defendidos por el abogado José Luis Pizarro, se produjeron en agosto de 2021, cuando agentes del Servicio Marítimo abordaron una embarcación sorprendiendo a su ocupante arrojando un fardo al mar que, aparentemente, contenía droga.
Y se puntualiza “aparentemente” ya que queda probado en sentencia que no se ha podido acreditar el THC de esta sustancia por lo que no puede siquiera determinarse de qué se trataba.
Tampoco queda probado que el acusado realizara dicha acción a consecuencia de su adicción a las drogas. Una adicción, de larga duración y fuerte intensidad, que le ha llevado a recibir tratamiento en la asociación Campo de Gibraltar de la La Línea de la Concepción. No se puede concluir que esa adicción fuera determinante en la consumación del delito.

No se asocia la drogadicción del hombre con una comisión delictiva

La clave de esta absolución no es habitual. La Audiencia recoge en sentencia, a cuyo contenido ha tenido acceso El Faro, que no consta el análisis de la sustancia aprehendida, por lo que tampoco se puede conocer ni su composición ni pureza. El máximo órgano judicial en la ciudad se nutre de la doctrina del Tribunal Supremo para concluir que “ante la falta de análisis de la sustancia aprehendida ni es posible determinar que se tratara efectivamente de hachís”.
Pero es que si así fuera, “tampoco se habría determinado el índice de THC mínimo, es decir, los mínimos psicoactivos entendiendo por tal aquellos parámetros ofrecidos por un organismo oficial y de reconocida solvencia científica, como es el Instituto Nacional de Toxicología, que suponen un grado de afectación en el sistema nervioso central, determinando una serie de efectos en la salud de las personas, desde luego perjudiciales”.
No se puede tener la seguridad suficiente o exigible para alcanzar una certeza de que “se cubre el tipo penal previsto y penado en el artículo 368 CP, menos aún cuando, a tenor de los hechos declarados probados, la conducta del acusado se concretó en recoger un fardo del mar, sin intervención en su contenido”, expone el tribunal.
“Todo ello nos permite afirmar que no ha existido una prueba de cargo capaz de soportar la presunción de condena que se pretende por el Ministerio Fiscal sin advertir la inexistencia de la prueba documental consistente en el análisis de la sustancia intervenida, con la consecuencia de que ha de determinarse la absolución del acusado al no haberse desvirtuado su presunción de inocencia. A pesar de este pronunciamiento, procede decretar la destrucción de la droga intervenida” razona la Audiencia.