CSIF alerta de la inseguridad que sufren los sanitarios en Ceuta durante la atención domiciliaria

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado del clima de inseguridad y desprotección al que, según denuncia, se enfrentan a diario los profesionales sanitarios encargados de prestar atención domiciliaria en Ceuta.

El sindicato reclama medidas para proteger a los trabajadores que atienden a personas encamadas, grandes dependientes y enfermos oncológicos en fase terminal que no pueden desplazarse hasta sus centros de salud.

Desde CSIF señalan que, tras la entrada masiva de personas registrada el pasado 30 de junio, los servicios sanitarios experimentaron un notable incremento de la demanda asistencial. La organización sindical ha querido reconocer expresamente la entrega, profesionalidad y el sobreesfuerzo de las plantillas para absorber esta sobrecarga de trabajo.

Sin embargo, CSIF considera que el escenario actual ha superado el ámbito estrictamente sanitario y asistencial. A su juicio, ya no se trata de una situación que el personal pueda solventar con más horas o mayor dedicación, sino de un problema de seguridad ciudadana que excede sus competencias.

Los sanitarios alertan de las dificultades para acceder a determinadas zonas

Los profesionales sanitarios han trasladado a la central sindical su temor y las crecientes dificultades para transitar por determinadas zonas de la ciudad mientras desarrollan su trabajo.

Los testimonios recogidos por CSIF describen las dificultades que, según los trabajadores afectados, encuentran durante sus desplazamientos para acudir a los domicilios de los pacientes.

“No podemos desarrollar nuestra labor de forma eficaz porque la situación en las calles es muy difícil. Nos encontramos personas durmiendo en la calle con colchones, han invadido las calles estrechas y apenas podemos pasar. Duermen en cualquier esquina”, alertan los trabajadores.

Según CSIF, esta situación compromete la integridad física y la tranquilidad de los empleados públicos durante el ejercicio de sus funciones y pone en riesgo directo la continuidad y la puntualidad asistencial que requieren los pacientes críticos en sus hogares.

La organización sindical recuerda que la atención domiciliaria está dirigida a algunos de los pacientes más vulnerables de la sociedad, personas que necesitan recibir asistencia en sus propios domicilios debido a que no pueden desplazarse hasta los centros de salud.

CSIF reclama un refuerzo inmediato de la seguridad

Ante lo que considera una situación insostenible, CSIF exige la intervención urgente de la Delegación del Gobierno en Ceuta y de la Dirección General del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).

En el caso de la Delegación del Gobierno, el sindicato reclama que se articule de manera inmediata un plan de refuerzo y acompañamiento de seguridad en las zonas y barriadas más complejas. El objetivo es garantizar que el personal sanitario pueda acceder a los domicilios de los pacientes sin poner en riesgo su integridad.

CSIF considera que los profesionales necesitan poder desarrollar su actividad con las garantías necesarias, especialmente cuando deben desplazarse hasta los domicilios de personas que requieren atención sanitaria y que no pueden acudir a un centro de salud.

El sindicato vuelve a denunciar el problema del transporte

CSIF también reclama al Ingesa que cumpla de una vez por todas su compromiso para solucionar el problema del transporte del personal sanitario que realiza las asistencias domiciliarias.

El sindicato denuncia que los profesionales continúan utilizando sus vehículos particulares para acudir a los domicilios de los pacientes. CSIF asegura que ha denunciado esta situación en reiteradas ocasiones y recuerda que el Ingesa asumió formalmente el compromiso de dar una solución a este déficit dotacional.

Sin embargo, según denuncia la organización sindical, a día de hoy la solución sigue sin implementarse, lo que añade, a su juicio, precariedad material a las dificultades relacionadas con la seguridad vial y ciudadana que afrontan los profesionales durante sus desplazamientos.

Para CSIF, la situación requiere una respuesta por parte de las administraciones implicadas que permita garantizar tanto la seguridad de los profesionales como la correcta atención de los pacientes vulnerables.

“La atención a los pacientes más frágiles de Ceuta no puede quedar a expensas del miedo. Exigimos al Delegado del Gobierno medidas de protección reales antes de que tengamos que lamentar incidentes mayores”, concluyen desde CSIF.

El gesto más indigno con un muerto: Marruecos niega su repatriación en plena frontera

Es el gesto más indigno que puede suceder, pero así ha pasado. Marruecos ha rechazado este miércoles la repatriación a través de la frontera del Tarajal del cadáver de uno de los fallecidos en Ceuta, días después de la tragedia del espigón a finales de julio.

Después de que la funeraria cruzara la frontera pasada la una y media de la tarde, se ha impedido la entrada del cadáver en Marruecos cuando todos los trámites necesarios habían sido aprobados.

Tras permanecer el vehículo funerario con el cuerpo de este joven en mitad de la frontera, con las ambulancias esperando en zona marroquí para recoger el ataúd y proceder a su traslado hasta Rincón, se ha negado la entrada.

El vehículo ha tenido que regresar a Ceuta con el cadáver de Mohamed Said Arif.

Todos los documentos y expedientes realizados

Así se llamaba este joven de solo 21 años. Su cuerpo era el único de los 6 identificados por la Guardia Civil cuya repatriación había sido finalmente aceptada por Marruecos.

Se hicieron todos los documentos y todos los expedientes, pero tras cruzar el paso fronterizo del Tarajal, las autoridades marroquíes se han negado a aceptar el cadáver. El vehículo de la funeraria ha abandonado la frontera para regresar al hospital militar, en cuya morgue temporal hay 90 cuerpos esperando.

Esta era la primera de las repatriaciones de cadáveres que iba a ejecutarse. La familia de Mohamed Said esperaba recibir el cuerpo de su hijo para darle sepultura en Rincón (Marruecos). Se le ha negado ese derecho.

El vehículo, tras permanecer en frontera a la espera de que se tomara una decisión concluyente, ha tenido que volver con el féretro a Ceuta. Sobre este gesto tan duro, tan incomprensible, no se ha dado ninguna explicación.

La historia de Mohamed Said

La historia de Mohamed Said es dura. Es la de un joven cuya madre se encontraba en España, residiendo en la Península, esperando poder reagrupar a su hijo. Quedaba poco para la finalización de esos trámites, pero el joven no pudo aguantar más y se echó a la ruta del espigón dejando atrás Marruecos.

La auténtica locura desatada entre los días 30 y 31 de julio fue la que arrastró a miles de marroquíes hasta ese espigón, la amplia mayoría jóvenes. Muchos murieron ahogados, otros aplastados entre la multitud de personas. Mohamed Said no, él fallecería poco después.

Era el joven que falleció en el hospital universitario a donde fue trasladado prácticamente sin vida. Ingesa indicó que había sufrido una parada cardiorrespiratoria. Su muerte ha sido asociada a la tragedia del espigón, aunque tuviera lugar pocos días después.

La labor de la Guardia Civil

La Guardia Civil a través del Laboratorio de Criminalística hizo su trabajo al identificarlo plenamente. El mismo que ha llevado a cabo con los otros 6 cadáveres que podrían ser repatriados a su país si Marruecos aceptara ese trámite.

Las identidades se logrado conocer por huellas –ya que algunos fallecidos habían estado con anterioridad en España– o muestras de ADN, al tener familiares directos residiendo en nuestro país.

Nadie entiende lo que ha pasado, el motivo por el que Marruecos obra de esta forma, aceptando primero la repatriación de solo uno de los fallecidos para, después, negar su entrada cuando todo estaba autorizado.

El dolor de la familia de Mohamed Said es aún mayor al no poder cumplir con lo que esperaba. Otras familias de fallecidos aspiran a poder traer sus cuerpos para enterrarlos en su país, sin que de momento lo hayan logrado.

Mujeres y niñas inmigrantes: la cara más vulnerable de la llegada a Ceuta

La crisis en Ceuta ha dejado una realidad especialmente dura para las mujeres y las niñas que cruzaron la frontera. Sin dinero, lejos de sus familias y sin un lugar estable donde vivir, cientos de ellas permanecen ahora en asentamientos improvisados del Príncipe y Sidi Embarek, donde esperan mientras se les reubique en algún otro lugar con mejores condiciones de salubridad.

Su vulnerabilidad se ve además agravada por los episodios de violencia que se han producido durante estas semanas. Algunas de estas jóvenes han sufrido agresiones por parte de otros inmigrantes y los responsables de los asentamientos reconocen que son frecuentes los intentos de acceder a los espacios donde permanecen las mujeres y niñas.

Por ello, voluntarios y algunos de los propios inmigrantes que se encuentran en la zona se han organizado para controlar los accesos y evitar que entren hombres en estos campamentos.

El miedo y la incertidumbre forman parte de su día a día

En el barrio del Príncipe, algunas de estas jóvenes reconocen que tienen miedo a salir y que desconocen qué pueden encontrarse fuera del asentamiento.

Desde el momento en el que pisaron territorio español, se han producido agresiones por parte de inmigrantes hacia el colectivo de mujeres que también llegaron desde Marruecos, una situación que aumenta todavía más su vulnerabilidad. Los responsables y voluntarios de los asentamientos aseguran que algunos hombres intentan acceder a estos espacios de manera habitual.

Un voluntario que trabaja diariamente con las chicas explica que llevan semanas reclamando recursos básicos para ellas. “Llevamos más de dos semanas pidiendo que nos traigan la ducha y todavía no nos la han traído. No se duchan, tienen que bajar a la playa.”

La falta de instalaciones obliga a las jóvenes a desplazarse para poder realizar algo tan básico como asearse. En el asentamiento del Príncipe, aseguran, llevan aproximadamente dos semanas esperando la instalación de una ducha.

Widad, 17 años: una de las chicas del asentamiento del Príncipe

Entre las jóvenes que permanecen en el asentamiento del Príncipe encontramos a la joven Widad, de 17 años y natural de M’Diq, en Marruecos. Llegó a Ceuta acompañada por una amiga después de conocer que muchas personas estaban cruzando hacia la ciudad. El miedo y la incertidumbre no fueron suficiente para frenarla.

Durante sus primeros días en Ceuta, ambas fueron acogidas en casa de una mujer que decidió ayudarlas. Allí permanecieron más de una semana antes de trasladarse al asentamiento del Príncipe, donde ahora conviven con otras jóvenes que han terminado convirtiéndose en su principal apoyo.

La llegada de cientos de personas, en su mayoría hombres, hizo que estas chicas quedaran expuestas a una situación especialmente delicada. Sin embargo, Widad explica que también encontró solidaridad entre quienes habían llegado desde Marruecos. “Ellos nos ayudaban. Los chicos del Rincón nos ayudaban a quienes no sabíamos nadar y se ayudaban entre ellos.”

Una red de apoyo que, en algunos casos, ha sido fundamental para sobrevivir a los primeros días en Ceuta, cuando no sabía dónde ir ni cómo comunicarse con su familia, pues perdió su móvil en el mar cuando intentaba cruzar la frontera.

Widad decidió abandonar Marruecos pese a saber que no encontraría una situación sencilla al llegar a España. Su familia atravesaba dificultades económicas y ella había comenzado a trabajar en un restaurante, pero los ingresos eran insuficientes para cubrir las necesidades familiares.

Su madre es quien sostiene económicamente a la familia y su padre depende de los cuidados familiares. Widad también juega al fútbol y sueña con poder encontrar en España una oportunidad para desarrollar su futuro.

“La situación en Marruecos ya era complicada”, explica la joven al recordar las condiciones en las que vivía. Para ella, cruzar la frontera era una oportunidad para intentar cambiar su vida. “Quiero un futuro mejor”.

Se comunica con su madre cuando puede, es con la única con la que habla. Al preguntarle por la opinión de su madre, sonríe y cuenta que ella lo único que quiere es que su hija se cuide y que esté bien.

Widad asegura que su intención es permanecer en España y que no contempla regresar a Marruecos como sí han hecho muchas otras chicas. Regularizar su situación es ahora su principal esperanza.

La incertidumbre ante el futuro

La mayoría de estas jóvenes llegaron con la expectativa de poder solicitar protección y comenzar una nueva vida. Sin embargo, el paso de los días ha hecho que la incertidumbre aumente.

Un voluntario en el asentamiento del Príncipe reconoce que muchas llegaron pensando que los procedimientos serían diferentes. “Todas venían un poco con la idea de que les iban a regularizar la situación”.

Sidi Embarek: una ducha y un baño para todas

La situación se repite en Sidi Embarek, donde otro asentamiento improvisado acoge a mujeres y menores. Allí, las condiciones de salubridad son también especialmente precarias.

El presidente de la barriada, Abdellah Mustafa, lleva días reclamando que las jóvenes sean trasladadas a un espacio que reúna mejores condiciones. La petición pasa por abandonar cuanto antes un campamento que, según denuncian, no dispone de los servicios básicos suficientes para atenderlas.

En Sidi Embarek también ayuda diariamente Amina, hermana de Abdellah Mustafa, que acude al asentamiento para prestar ayuda a las jóvenes y conocer de primera mano sus necesidades.

La falta de recursos se suma a los problemas de seguridad. Amina alerta de que son numerosos los hombres que han intentado acceder al campamento. Ante esta situación, algunos voluntarios, entre ellos también inmigrantes que permanecen en la zona, se han organizado para controlar los accesos y proteger a las mujeres y a las menores.

La petición que trasladan es la misma: un espacio más seguro, con mejores condiciones de higiene, duchas, baños y recursos suficientes para atenderlas.

Mujeres solas ante una espera que no termina

En el Príncipe y Sidi Embarek, estas jóvenes afrontan una espera que se prolonga mientras las condiciones de vida siguen siendo precarias. Algunas llegaron siendo menores, otras apenas superan la mayoría de edad y muchas han dejado atrás a sus familias y una vida marcada por la falta de oportunidades.

Hoy Widad, como muchas otras, espera en este asentamiento del Príncipe, lejos de su madre y sin saber qué ocurrirá con su solicitud de protección. Prefiere estas condiciones, dice, que la vuelta a su país de origen, pese a las trabas, la falta de higiene y las agresiones a las que puedan estar expuestas.

Su historia representa la parte más vulnerable de esta realidad: mujeres y niñas que llegaron solas, sin dinero y sin conocer qué encontrarían al otro lado de la frontera.

El SUP pide un barco hotel para los policías desplegados en Ceuta

Ceuta sigue inmersa en una situación de crisis tras la entrada masiva de inmigrantes del pasado 30 de julio. Algo que ha traído consigo el despliegue de numerosos agentes de la Policía Nacional en la ciudad.

Por este motivo, Carlos Prieto, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha llegado a Ceuta para conocer de primera mano el estado de la ciudad y también cómo se encuentran todos agentes que aquí se encuentran.

A raíz de eso, ha pedido que se cuide a los agentes desplegados y se les ofrezca unas condiciones dignas de trabajo y descanso.

Una impresión “alucinante”

En primer lugar, Prieto ha manifestado que la primera impresión que se ha llevado de la ciudad es “alucinante. Entiendo perfectamente la reacción de los ciudadanos ceutíes, entiendo perfectamente esa sensación de inseguridad que tienen y la verdad es que esto hay que vivirlo. Hay que pisar Ceuta para ver esta realidad, sinceramente”.

Durante su estancia en Ceuta, el secretario general del SUP también ha tenido la oportunidad de reunirse con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y vicesecretaria de Regeneración Institucional del Partido Popular, Cuca Gamarra, a quienes trasladó las peticiones y la situación en que se encuentran los agentes de la Policía Nacional desplegados en la ciudad.

Sobre esto, ha lamentado que están realizando “jornadas maratonianas, están en una situación límite de insalubridad en los sitios en los que están durmiendo, hay brotes de sarna y trabajan al sol” sin medios para resguardarse.

“Incluso los propios inmigrantes reciben una botella de agua de la Cruz Roja y nuestros policías dependen de la Cruz Roja para ser hidratados y recibiendo incluso una botella cada dos policías”, subraya.

“Están agotados”

Todo esto hace que los agentes se encuentren “agotados.  Están sacándose el esfuerzo de su propia piel. Esto sale por la voluntad de los agentes, no por la reacción del Gobierno. Entendemos que el Gobierno de la Nación ha tenido una respuesta exigua, simplemente de cara un poco a los medios, a la galería, pero no está habiendo una respuesta efectiva y real”, indica Prieto.

Asimismo, y tras comprobar que la normalidad no ha llegado a la ciudad, pide “un despliegue efectivo de agentes, tanto de seguridad ciudadana como de información. Hay que identificar a todas estas personas que han entrado y están deambulando por la ciudad. No sabemos si suponen o no una amenaza para nuestra integridad territorial o las personas”.

También de las unidades de atención a la mujer para atender a “las niñas que han podido ser agredidas presuntamente” y policía científica para comprobar “que los que dicen ser menores” no mienten.

Y no solo, el secretario general del SUP reclama “reformas de calado legislativo para que esta situación no se vuelva a repetir y refuerzo físico en la frontera porque los espigones en Ceuta, lo hemos visto todos, los puede saltar un niño normal. La Unión Europea tiene también que tomar cartas en el asunto, no solamente el Estado Español”.

Las peticiones para los agentes desplegados

En último lugar, Carlos Prieto ha exigido que se cuide a los agentes desplegados y se les ofrezca unas condiciones dignas de trabajo y descanso.

“No puede ser que los policías estén durmiendo tirados en colchones, en suelo, que se contagien de sarna, con chinches, etc. No podemos tolerar esta situación”, ha dicho.

Por ello, “hemos pedido a la Administración un barco hotel, que lo pongan en el puerto de Ceuta, y que ese barco aloje a nuestros compañeros, que puedan descansar y tenga su servicio de lavandería”.

Asimismo, reclaman “toldos y protecciones solares, agua e hidratación” durante sus jornadas, porque “están haciendo una labor ímproba y muy exigente”, ha concluido.

Vox pide más presencia de la UIR en las calles y auxiliares de seguridad privada

Vox Ceuta ha exigido al Gobierno de Juan Vivas que refuerce de manera inmediata la Policía Local, tanto en número de efectivos como en medios materiales, y permita un mayor despliegue operativo ante la situación excepcional que atraviesa la ciudad en esta “invasión”.

La formación reclama ampliar las dotaciones de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) y proporcionar a sus agentes los medios de protección, intervención y material antidisturbios necesarios para desarrollar sus funciones con seguridad y eficacia.

Vox recuerda que la Policía Local tiene atribuidas funciones directamente relacionadas con la seguridad ciudadana, la vigilancia de los espacios públicos y el cumplimiento de las ordenanzas y disposiciones municipales.

Ante las actuales circunstancias, el partido defiende que “estas competencias deben traducirse en una mayor presencia policial en calles, plazas, playas, barriadas, terrazas y demás espacios públicos”.

La petición de un servicio extraordinario

Casi tres semanas después de la invasión que ha sufrido Ceuta, numerosos inmigrantes permanecen dispersos por la ciudad, deambulando por sus calles, concentrándose en determinados puntos y permaneciendo durante horas en terrazas y otros establecimientos.

Para Vox, esta situación exige un dispositivo extraordinario de vigilancia, inspección y seguridad, con más patrullas y especial atención a aquellos lugares donde se produzcan concentraciones, asentamientos u ocupaciones del espacio público.

La formación reclama asimismo reforzar el papel de la Policía Local como Policía Administrativa, intensificando las labores de inspección en terrazas, playas, parques, plazas y demás espacios públicos para garantizar el cumplimiento efectivo de las ordenanzas municipales.

“No puede normalizarse que quienes han violentado nuestras fronteras terminen dispersándose por toda la ciudad mientras las administraciones permanecen de brazos cruzados”, defiende el partido.

Petición de refuerzos de turnos y mayor número de patrullas

Para afrontar esta situación, Vox considera imprescindible ampliar estructuralmente la plantilla de la Policía Local, cubrir las vacantes existentes, reforzar los turnos e incrementar el número de patrullas, dimensionando el cuerpo conforme a las actuales necesidades de seguridad de Ceuta.

De manera particular, Vox reclama reforzar las dotaciones de la UIR y dotarla adecuadamente de equipos de protección individual, intervención, control de masas y material antidisturbios. El partido subraya que “los agentes deben disponer de la formación, protección y medios necesarios para afrontar concentraciones numerosas, alteraciones del orden o situaciones de especial riesgo”.

Incorporación de auxiliares de seguridad privada

Junto a este refuerzo policial, Vox propone recuperar inmediatamente la incorporación de auxiliares de seguridad privada para reforzar la vigilancia de las barriadas, instalaciones municipales y puntos especialmente sensibles, liberando efectivos policiales para aquellas actuaciones que requieren necesariamente la intervención de agentes.

“No se trata de una medida inédita”, recuerda el partido para añadir: “Ceuta ya recurrió durante la crisis migratoria de mayo de 2021 a un dispositivo extraordinario de auxiliares de seguridad privada, destinado a apoyar las labores de vigilancia, controlar accesos y reforzar la presencia en las barriadas”. Vox considera que la magnitud de la situación actual justifica recuperar y ampliar ese modelo mientras persista la situación excepcional.

La formación plantea además estudiar la incorporación temporal de auxiliares de Policía Local, destinados fundamentalmente a funciones de apoyo, vigilancia, información, control de instalaciones y otras tareas auxiliares, de manera que los agentes puedan concentrarse prioritariamente en las funciones policiales operativas.

“Vivas no puede reclamar permanentemente actuaciones al Gobierno de España mientras no refuerza suficientemente aquellos recursos que dependen directamente de su Ejecutivo”, apunta la formación. 

Vox quiere asumir competencias de Gobernación

Vox insiste en que la Consejería de Gobernación tiene una responsabilidad directa y debe asumirla poniendo todos los medios disponibles al servicio de la seguridad y del control de los espacios públicos. “Si el Gobierno del PP no es capaz de ejercer esta competencia, Vox ya le ha tendido la mano para asumir esta responsabilidad”, recuerda el partido.

Por último, advierte de que “Ceuta necesita recuperar el control de sus calles”. “No podemos esperar ni treinta días, como pretende Vivas, ni un día más sin actuar con todos los medios a disposición de la Ciudad Autónoma y Vox está dispuesto a hacerlo”, afirma la formación.

El Gobierno trabaja en el traslado urgente de 500 niñas a la Península

El Ministerio de Juventud e Infancia trabaja en el traslado urgente a la Península de 500 niñas que se encuentran en Ceuta desde la entrada masiva del 30 de julio, poniendo así en marcha un plan integral de choque coordinado con la Ciudad.

Según fuentes del Ministerio de Juventud e Infancia recogidas por las agencias informativas, «este plan incluye el real decreto-ley para la acogida vinculante y solidaria por parte de todas las comunidades autónomas o el acogimiento familiar, pero también otras fórmulas que permita agilizar la acogida».

Entre estas fórmulas, dice, se contempla una vía para que organizaciones de protección a la infancia desarrollen la acogida y el cuidado de los perfiles más vulnerables, entre ellos las niñas, en recursos adaptados en Península, sin necesidad de trasladar la tutela a las comunidades autónomas.

Una vía urgente de acogida para sacar, de momento, a 500 niñas de Ceuta llegadas tras la entrada masiva

En este momento, añade el Ministerio, se trabaja en esta vía de manera urgente para un número concreto de menores, cifrado en 500 aproximadamente, si bien la cifra puede variar durante el proceso.

Desde el pasado domingo se encuentra en Ceuta el secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez, trabajando en este plan integral de acogida que ya fue avanzado por la ministra Sira Rego en su visita a la ciudad.

Ahora mismo hay gran cantidad de menores y madres en campamentos habilitados por las asociaciones vecinales del Príncipe y Sidi Embarek. A sus responsables, el delegado del Gobierno les ha trasladado que en días se procederá a su acogida en carpas. Preocupa especialmente la situación de las niñas.

La advertencia de Unicef ante situaciones de “inseguridad”

Unicef ha advertido de la situación de «inseguridad e insalubridad» en la que se encuentran cientos de menores a la espera de ser trasladados «a lugares seguros».

La directora de Influencia, Programas y Alianzas de Unicef España, Lara Contreras, ha considerado «urgente» que los niños y niñas que están solos sean identificados de manera adecuada y ha denunciado que «cientos de ellos vagan solos por las calles, en condiciones insalubres y con necesidad urgente de tres comidas al día y, en muchos casos, de atención sanitaria».

Un equipo de Unicef ha acudido a Ceuta para impulsar la puesta en marcha de la Unidad Multidisciplinar de Atención a la Infancia Migrante en Emergencias (Umaime), propuesta por la organización y que implementará el Ministerio de Juventud e Infancia.

La Umaime, según esta portavoz, contribuirá a la identificación de los niños y niñas y facilitará su registro y derivación a lugares seguros donde puedan recibir apoyo psicosocial.

Necesidad de recursos para darles acogida

«Calculamos que en estos momentos en Ceuta harían falta al menos tres unidades móviles de la Umaime, que agilizarían las identificaciones de los menores que están solos en la ciudad» ha señalado Contreras, que también ha recordado que su puesta en marcha deberá contar con recursos suficientes.

Además, ha dicho, «se deberán habilitar nuevos centros de manera urgente porque hay menores que llevan 20 días durmiendo en la calle, quedando expuestos a múltiples riesgos».

Unicef España recuerda que, tras una adecuada identificación de los niños y niñas que permanecen solos en Ceuta, se deberá evaluar caso a caso la situación individual de cada uno y sus vulnerabilidades. Tras ello, ha dicho la portavoz, se procederá a garantizar la protección de cada niño y niña, y el cumplimiento de sus derechos.

Eso es lo más problemático, en lo que más se está tardando, toda vez que falta identificar a muchos menores que están en Ceuta. De hecho, hay diferencias entre las cifras de localizados que mantiene Interior y los tutelados o acogidos en recursos por parte de la Ciudad Autónoma.

SATSE, ante la Inspección de Trabajo: sin refuerzos, órdenes por WhatsApp y horarios fuera de jornada

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha procedido a interponer una denuncia formal ante el Organismo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social (OEITSS) contra Ingesa Ceuta, debido a las precarias y peligrosas condiciones laborales que atraviesan los profesionales sanitarios en las Zonas Básicas de Salud de la ciudad.

Esta acción legal, registrada el pasado 17 de agosto, surge como respuesta directa a las consecuencias de la emergencia migratoria sufrida a finales de julio, que ha derivado en una sobrecarga asistencial y un clima de inseguridad sin precedentes.

Imposición de jornadas y falta de refuerzos

Desde la organización sindical se denuncia que, a pesar del incremento masivo de la presión asistencial, Ingesa sigue sin contratar personal de enfermería adicional para paliar la situación.

En lugar de reforzar las plantillas, la administración está recurriendo a la imposición de jornadas adicionales, concretamente en horario de 17:00 a 21:00 horas, sumándose a la jornada habitual de mañana.

SATSE pone el foco en la irregularidad de estas instrucciones, las cuales se están transmitiendo mediante órdenes verbales y mensajes de WhatsApp.

Bajo una falsa apariencia de «voluntariedad –donde supuestamente solo se permite elegir el día», la administración está obligando de facto al personal a prestar servicios en horarios y centros diferentes al suyo habitual», según esta organización sindical.

El sindicato subraya que esta obligatoriedad carece de un respaldo administrativo formal y por escrito, lo que deja a los trabajadores en un vacío legal y desprotegidos ante cualquier eventualidad.

Riesgo extremo en la atención domiciliaria

Uno de los puntos más críticos de la denuncia presentada por la secretaria general de SATSE en Ceuta, Elisabeth Muñoz Vallejos, es que ponen en riesgo su seguridad personal en la atención domiciliaria.

La situación de las calles, marcada por la aglomeración de personas no identificadas en situación de extrema necesidad, ha generado un entorno de inseguridad para las enfermeras que deben realizar atención domiciliaria.

El sindicato destaca los siguientes puntos críticos que motivan la denuncia:

  • Inseguridad ciudadana: Existe un riesgo real para la integridad física de los sanitarios debido a la tensión social derivada de la crisis migratoria en las zonas de actuación.
  • Falta de respaldo jurídico: La empresa envía a las trabajadoras a realizar funciones fuera de su zona de salud habitual sin una orden escrita que las respalde legalmente en caso de incidentes laborales.
  • Vulneración de derechos: Se está forzando la asistencia fuera del horario ordinario bajo coacción, desvirtuando el concepto de servicios voluntarios.

Exigencias de SATSE

Ante este escenario, SATSE exige a Ingesa la paralización inmediata de las órdenes verbales y la formalización de cualquier requerimiento de servicio extraordinario por los cauces legales pertinentes. No se puede permitir que la gestión de una crisis de tal magnitud recaiga exclusivamente sobre las espaldas de unas profesionales ya exhaustas y sin el amparo de la seguridad necesaria para ejercer su trabajo.

«No es solo una comunicación, es una denuncia en toda regla ante la Inspección», recalcan desde el sindicato, insistiendo en que la desidia de la administración está poniendo en jaque tanto la salud de los trabajadores como la calidad de la atención sanitaria en los centros de salud de Ceuta.

SATSE continuará vigilante y no descarta nuevas acciones si no se garantiza de inmediato la contratación de refuerzos y la protección física y jurídica de todo el personal de enfermería.

Una influencer quita hierro a la invasión: «El sábado los bares están llenos y familias con sus hijos en el parque»

«El sábado los bares están llenos» en Ceuta y «familias con sus hijos en el parque»: la vida cotidiana transcurre con una normalidad que los grandes titulares parecen ignorar.

Eso es lo que explica sobre el terreno la influencer Alejandra Martínez Velasco (alemvelasco_), que se identifica en Instagram como comunista, queer, antifa, comunicadora, reportera, jurista, politóloga, especialista en género, migraciones y derechos humanos.

Para la creadora de contenido, la imagen de una ciudad afectada por una invasión es una construcción interesada. Alejandra Martínez Velasco relata cómo es posible caminar sola por barrios periféricos como el Sarchal o Hadú a altas horas de la madrugada sin percibir el peligro que se describen desde otros ámbitos.

Cuestionando el relato del pánico social

Para Alejandra Martínez Velasco, existe una estrategia deliberada por parte de «influencers sin escrúpulos» y figuras de la extrema derecha para deshumanizar a los inmigrantes.

Ella sostiene que el objetivo de estos discursos es fabricar un pánico social basado en el racismo, distorsionando la realidad de Ceuta para presentarla como un territorio víctima de una invasión.

La jurista subraya que, mientras ella y otras voluntarias transitan las calles sin necesidad de seguridad privada ni los «hombretones» que vinieron con Vito Quiles, Alvise o Núcleo Nacional, otros actores que han acudido a la ciudad con una «parafernalia» innecesaria que solo busca crispar la realidad de Ceuta.

La desproporción de la militarización

Uno de los puntos clave que aporta Martínez Velasco es el análisis del despliegue policial y militar. Con aproximadamente 5.200 efectivos en la ciudad, según sus cálculos, la experta señala que la proporción es de menos de dos inmigrantes por cada agente de seguridad.

Desde su perspectiva, es contradictorio hablar de una pérdida de control estatal cuando existe tal concentración de fuerza frente a personas que llegan en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Para ella, la militarización no es la respuesta adecuada a la actual realidad de Ceuta, sino que oculta una crisis de gestión humanitaria.

Instituciones, abandono y redes de cuidado

La verdadera inseguridad en la realidad de Ceuta, según Martínez Velasco, no proviene de los inmigrantes, sino del abandono institucional. La falta de acceso a comida, agua y medicamentos para quienes llegan a la frontera es lo que genera situaciones críticas.

Además, pone el foco en la desprotección de las mujeres y niñas inmigrantes, quienes corren un riesgo altísimo de violencia sexual debido a leyes que califica de racistas.

En este escenario, Martínez Velasco reivindica la labor de las vecinas y asociaciones feministas que, ante la inacción oficial que defiende, configuran la red de apoyo que sostiene la realidad de Ceuta hoy en día, según esta influencer.

La historia de Mohamed Najem, un libanés confundido con un criminal marroquí

El pasado 30 de julio fueron miles de personas las que entraron en Ceuta de forma ilegal. Aunque la mayoría eran marroquíes, también llegaron de países como el Líbano en busca de protección internacional.

Ese es el caso de Mohamed Najem El Dine un joven libanés que aprovechó la entrada masiva para cruzar a España.

Sin embargo, las cosas no están yendo como esperaba ya que ha sido confundido con un criminal marroquí y su imagen ha sido difundida en redes sociales como una persona que está en busca captura.

Esto le ha traído consigo que haya sido detenido por los agentes de la autoridad hasta en un par de ocasiones, aunque al presentar su documentación y demostrar que no tenía antecedentes, ha vuelto a quedar en libertad.

A día de hoy no ha podido solicitar el asilo por el colapso del sistema. Tan solo cuenta con un manifiesto de solicitud extraído de la página del Gobierno, así como con su pasaporte. 

La historia de Mohamed Najem El Dine

Mohamed Najem El Dine es un joven natural del Líbano. Ante la situación que se vive en el país, decidió emprender camino en busca de un futuro mejor.

Así llegó hasta Costa de Marfil, donde pasó un tiempo hasta que fue subiendo a Marruecos.

Una vez ahí su idea era llegar a España, hasta que se encontró la frontera prácticamente abierta el pasado 30 de julio, cuando miles de personas cruzaron a Ceuta.

Él fue uno de ellos. Llegó a la ciudad con la esperanza de poder pedir protección internacional y ser atendido, pero nada de eso ha ocurrido.

Su vida una vez en Ceuta

Una vez en Ceuta, el joven se encontraba perdido. Siguió a la muchedumbre y llegó hasta Huerta Téllez, donde se encontró a su ángel de la guarda, una vecina que le está ayudando a aclarar su situación.

Y es que, como cuenta esta mujer, el primer día fueron muchos los inmigrantes que llegaron hasta ahí y, en un primer momento, no dudaron en ayudarles, darles agua y permitirles cargar los móviles para que contactaran sus familias.

Entre ellos se encontraba Mohamed Najem El Dine, que pidió un teléfono para poder hablar con su madre y, al ver que tenía un dialecto diferente, le preguntó su origen.

Así se enteró de que era natural del Líbano, que había llegado a la ciudad para pedir Protección Internacional y no dudó en ayudarle para conseguir esta documentación.

De este modo, le orientó para que se dirigiera tanto al CETI como a la Jefatura Superior de Policía. Sin embargo, debido al colapso que está sufriendo el sistema y la aglomeración de personas pidiendo asilo aún no ha podido realizar este trámite.

Por ello, esta chica lo registró en la página del Ministerio del Interior y le descargó un manifiesto urgente de voluntad de solicitar protección internacional. 

Confundido con un criminal marroquí

Entre tanto, la imagen de este joven comenzó a aparecer en redes sociales junto a la de otros jóvenes alertando que eran criminales muy peligrosos y estaban en búsqueda y captura. Una imagen que, señala, se la hicieron en la entrada del CETI.

Por ello, el joven se ha visto envuelto en algunas situaciones muy complicadas, como su detención por parte de la Policía Nacional o los GRS al confundirlo con un criminal, algo que le llevó a pensar que “hubiera sido mejor suicidarme” que entrar en la ciudad.

Al llegar a la jefatura, le tomaron los datos y pudieron comprobar en la base que no tenía antecedentes ni tampoco está en búsqueda y captura. 

Por tanto, Mohamed Najem El Dine ha quedado en libertad en todas las ocasiones y tan solo espera que pueda regularizar su situación lo antes posible.

Una denuncia presentada

Antes esta situación y para evitar que vuelva a ser detenido, Mohamed Najem El Dine ha presentado una denuncia en la Jefatura Superior de la Policía Nacional.

Tal y como se puede leer en la misma, manifiesta que “existen fotos suyas en redes sociales con injurias y calumnias, por las que se siente observado por la calle”.

Además, indica que el pasado día 10, “en avenida Juan de Borbón, un militar la interpela educadamente y le realiza unas fotos que son similares a las de las redes sociales”.

También añade que “mientras caminaba por la Avenida España un grupo de los que reconoce como pertenecientes a la Policía Nacional le agredieron con sus defensas reglamentarias, que en ese momento las personas que estaban en el lugar piden que paren” y aporta parte médico por las lesiones recibidas.

Con todo ello, espera que esta situación se vaya solucionando y poder solicitar la Protección Internacional para comenzar una nueva vida.

La crisis del 30J en Ceuta: sin cifras de entradas, desembarco del PP y Mohamed VI en Castillejos

La Comisión Europea ni siquiera sabe el número de personas que entró en Ceuta en las avalanchas del 30 y 31 de julio. No han puesto cifra, como tampoco lo ha hecho el Gobierno de España, que a estas alturas sigue sin recoger en los balances publicados por el Ministerio del Interior qué es lo que sucedió en esas dos jornadas consecutivas de caos.

Europa avala el derecho al retorno a Marruecos de todos los que cruzaron en esas jornadas marcadas por el caos y las muertes. Incluye a los menores. Pero, ¿cómo saber el proceder que debe seguirse si ni siquiera se ha recogido la envergadura de lo sucedido?, ¿cómo actuar si los datos que maneja el Gobierno no tienen que ver con los estimados por la Ciudad?

El Gobierno de España ha llegado a reconocer que tiene monitorizados a todos los que pasaron, negando así la entrada de posibles radicales, pero a estas alturas, 21 días después de ese 30-J, ha sido incapaz de dar cifras y reunir a todas las personas en centros concretos en donde la Policía Nacional pueda realizar su labor y, sobre todo, identificarlas.

Se dan casos tan sorprendentes como los de inmigrantes que, una vez han sido detenidos, puestos a disposición judicial y han quedado en libertad, aportaron como domicilio la playa del Trampolín: un asentamiento de chozas temporal que es reconocido como lugar de notificaciones de manera oficial.

Es tan sorprendente como la gestión que se está llevando a cabo en torno a esta auténtica crisis sobre la que están colocando las miradas todos los medios de comunicación nacionales e internacionales.

Desembarco político del PP: Cuca Gamarra, Alberto Núñez Feijóo y Juanma Moreno

Ciudad y Gobierno central no se ponen de acuerdo tampoco en las cifras de niños, existiendo una importante población todavía en la calle. El clima se ha enrarecido hasta el punto de registrar grietas por acusaciones de politización entre PP y PSOE que van a ir a más.

Hoy se ha anunciado la visita del presidente del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo. Le seguirá el dirigente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Y ambos lo hacen después del acto ofrecido este martes por la popular Cuca Gamarra. No es algo casual. Ceuta entra ya en esta particular partida de ajedrez con todos los honores.

¿Qué se va a hacer con los adultos?

La población subsahariana está empezando a ser trasladada en pequeños grupos a los huecos que quedan en el CETI.

La marroquí sigue en la calle liderando protestas para reclamar asilo. Llevan así desde el pasado fin de semana, tanto en el Trampolín como en las naves del Tarajal o en la cuesta al centro de estancia temporal.

La Policía quiere acelerar la realización de expedientes, pero primero debe toparse con los correspondientes a quienes entraron antes del 30 de julio. Los plazos corren más sobre los papeles que contienen promesas políticas que sobre la pura realidad.

Es inviable cumplir con la celeridad requerida para tal volumen de personas, primero cuando ni siquiera se sabe cuántas son y, segundo, cuando pesa la incertidumbre de estar tratando asuntos con un vecino país como Marruecos.

Las declaraciones de ministros anunciando una normalidad más pronto que tarde chocan con la realidad de una administración bloqueada.

El anuncio de la visita del rey Mohamed VI a Castillejos

Y en medio de este panorama marcado por crispaciones políticas y nefastas gestiones, los medios marroquíes como zaiocity.net, informaban este martes de la próxima visita a Castillejos del rey Mohamed VI, señalada justo después del desastre vivido en torno al espigón del Tarajal.

La visita se hará con motivo de la noche del Mawlid, el 24 de agosto. No es un asunto cualquiera, tiene lugar después de la gran crisis suscitada tras que miles y miles de sus nacionales lo dejaran todo para cruzar el espigón, dejando más de 100 muertes y familias destrozadas cada vez más contestatarias con un régimen que no da esperanzas a su propia población.

Quienes cruzaron el espigón lo hicieron dejando sus casas, trabajos, oficios… aprovechando que no existía ninguna vigilancia. De Castillejos partieron muchos de sus vecinos, dejando atrás una ciudad con altos niveles de desempleo y marcada por la inmigración.

En esa visita están puestas las miras de los servicios de información de ambos países por lo que pueda derivarse de la misma.

En semana y media, Ceuta pondrá el punto y final a un mes de agosto sin saber la hoja de ruta establecida para recuperar la parte material perdida tras el 30J, pero, más grave aún, dejando además un poso peor en el camino: la quiebra social que se avecina y el impacto en la salud mental.