Ceuta quiere ser escuchada. Este miércoles, 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta, los ciudadanos están llamados a salir a la calle para reivindicar la vuelta a la normalidad después de la invasión que sufrió la ciudad.
Un día antes de la cita, El Faro ha salido a las calles para preguntar a los ceutíes si acudirán a la manifestación y, sobre todo, qué significa para ellos que la ciudadanía se movilice y por qué es tan importante hacerlo.
Las respuestas tienen un denominador común: la preocupación, el cansancio y la necesidad de recuperar una ciudad en la que sus vecinos puedan volver a sentirse tranquilos.
«Me duele Ceuta»
Entre las voces recogidas aparece la de Pepi, que no duda cuando se le pregunta si estará en la manifestación: “¡Claro! Con todas las banderas, porque Ceuta es así y me duele Ceuta, que le hagan daño”.
Para muchos ciudadanos, la movilización trasciende cualquier cuestión política. Se trata, según relatan, de defender el lugar en el que viven, sus calles y su forma de vida.
«Estamos invadidos»
Otra vecina también confirma su asistencia y dice con contundencia que “estamos invadidos”. Otros ciudadanos consideran que es necesario acudir porque “hay que ver una solución para esto”, especialmente ante la proximidad de la vuelta al colegio y al instituto.
“Yo tengo miedo cuando salgo a la calle”, cuenta un pequeño, mientras su madre siente impotencia al ver a su hijo inmerso en semejante situación.
“Esto me ha venido muy grande a todos”, reconoce esta madre, añadiendo un mensaje de humanidad: “Esperemos que se solucione, tanto para nosotros como para ellos”.
Una ciudad cansada y preocupada por sus hijos
La emoción se repite entre los ciudadanos. Una mujer no puede contener las lágrimas mientras explica por qué acudirá: “Por el niño y por todo el mundo”.
Su reivindicación no pretende, según sus palabras, atacar a nadie, solamente muestra su deseo por recuperar la tranquilidad que caracterizaba a la ciudad. “Que nos dejen paz”, reclama.
«Es nuestro por venir»
“Es nuestro porvenir”, responde otro ceutí al ser preguntado por la importancia de la movilización. Una preocupación especialmente relacionada con los menores y con el futuro de una ciudad que afronta el inicio del curso escolar en un contexto de incertidumbre.
Otros vecinos insisten en que nadie debería quedarse en casa. “Si no nos movemos nosotros, ¿quién se va a mover por nosotros?”, dice una ciudadana, convencida de que la sociedad ceutí debe hacerse oír.
«Tenemos que estar Ceuta entera en la calle»

Uno de los testimonios resume el espíritu que muchos quieren trasladar este miércoles: “Tenemos que estar Ceuta entera mañana tirada en la calle”.
El objetivo es que una movilización multitudinaria pueda servir para reclamar soluciones y recuperar la normalidad. En esa reivindicación también aparecen voces que piden no buscar culpables entre quienes prestan ayuda.
«Cruz Roja no tiene la culpa»
Un trabajador que desempeña su actividad diariamente como vendedor de cupones en la calle defiende expresamente a Cruz Roja ante las críticas que está recibiendo.
“Cruz Roja no tiene culpa de nada”, afirma, recordando que la organización presta ayuda a personas que lo necesitan.
Una reivindicación para todos
La llamada a la movilización no se queda en la ciudad autónoma. Algunos de los ceutíes entrevistados consideran fundamental que el resto de España conozca lo que está ocurriendo y que también se produzcan concentraciones en la península.
“Que hagan igual. Que acudan”, pide una vecina, que cuenta cómo anima a sus familiares residentes en Madrid a participar y llevar la bandera de Ceuta.
Otra ciudadana lo expresa con claridad: “Creo que es muy importante que no solo en Ceuta, sino que en toda España vean que hay que ir porque si no, no vamos a ser escuchados nunca”.
Un 2 de septiembre diferente
Así llega Ceuta a este 2 de septiembre: con vecinos que quieren recuperar su vida cotidiana, madres preocupadas por sus hijos, trabajadores que reclaman poder desarrollar su actividad con normalidad y ciudadanos que, por encima de todo, piden ser escuchados.
Este miércoles, Día de Ceuta, las calles volverán a llenarse de ceutíes. La reivindicación, dicen los ciudadanos, no es solo por el presente, también por el futuro de la ciudad.






































































































