De herrero a yihadista, el marroquí que escapó del EI para rendirse en Siria

De herrero en su tierra a yihadista en Siria, el marroquí Mohamed Aghdoun siguió en 2015 a un amigo para unirse a las filas del grupo Estado Islámico (EI), pero una vez allí solo buscaba escapar, relata a Efe. Cuatro años después, se rindió cuando los radicales perdieron sus últimos territorios en el país árabe porque quiere volver a su hogar.

Con la mirada cabizbaja y sin esposar, el yihadista marroquí, nacido en Tetuán (norte de Marruecos) hace 35 años, no se mueve de la silla en la que ha sido colocado por las autoridades kurdosirias, a las que se entregó el pasado enero en la población de Abu Badran, ubicada entre los últimos bastiones de los extremistas en la provincia oriental de Deir al Zur.

«Me arrepiento de haberme unido al Estado Islámico porque es una organización que trabaja por sus propios intereses, además mataba a sangre fría a sus propios elementos», asegura a Efe en un centro de detención controlado por la Administración kurda del norte y este de Siria.

La localización del centro no puede ser revelada, como condición de la Inteligencia kurda para permitir a Efe realizar la entrevista.

Aghdoun resopla angustiado. No sabe hacia dónde mirar cuando se sienta en la silla mientras se prepara el equipo para la entrevista, aunque tarda poco en fijar la mirada para contestar durante una hora.

Antes de su partida a Siria, a través de Turquía, se dejó seducir por la propaganda que difundía el grupo radical después de que el líder del EI, Abu Bakr al Bagdadi, proclamase el 29 de junio de 2014 el «califato», que por aquel entonces se extendía por Siria e Irak, desde la ciudad iraquí de Mosul.

Otro de los motivos de su «hégira», al igual que el de muchos de los yihadistas que se convirtieron en acólitos de Al Bagdadi, fue ver «que el pueblo sirio pedía el apoyo árabe internacional», en alusión al conflicto que se inició en 2011 en Siria a raíz de la revuelta popular contra el presidente, Bachar al Asad.

Sin embargo, a Aghdoun le cuesta confesar lo que realmente le movió para coger ese avión rumbo al protoestado que idealizó: el bienestar.

Le prometieron una casa, dinero y mujeres. Lo que no tenía en Tetuán, donde se queja de que hay pocas oportunidades laborales. En su tierra obró como herrero y hasta vendedor ambulante en las calles de la llamada «paloma blanca».

Aunque, una vez en Siria, la realidad fue diferente: su sueldo era de 100 dólares y sólo le duraba dos semanas, afirma.

Con ese dinero no tenía efectivo para comprar una «esclava sexual», que en su mayoría eran mujeres yazidíes, una de las minorías religiosas más castigados por la ocupación extremista en Irak.

Su coste: entre 20.000 y 70.000 dólares, dice.

Su relación con España

Apenas 35 kilómetros separaban su hogar de la ciudad española de Ceuta, donde ha estado varias veces, aunque asegura que «nunca» ha puesto un pie en España.

«Nunca he estado en España, solo en Ceuta. Soy de Tetuán y voy a Ceuta porque es parte del territorio marroquí ocupado», dice mientras no para de mover ninguna de sus extremidades.

La poca luz que entra en la pequeña habitación ilumina las profundas ojeras de un rostro consumido.

Aghdoun cuenta que una vez en Siria siempre se movía con un grupo de amigos que conoció allí y que también procedían de Tetuán, además de otros marroquíes, tunecinos y españoles.

«Sí, aquí (en Siria) teníamos compañeros que venían de Ceuta y Melilla. Pero el Estado Islámico mató a uno, otro siguió vivo», cuenta, pero no ofrece más detalles sobre su identidad.

«En general, los que vienen de Ceuta eran muy pocos. Y los de Tetuán siempre hemos estado juntos», señala el yihadista, que dice que sabe hablar un poco de español, aunque no responde a las preguntas en ese idioma.

Según el último informe del centro de pensamiento Real Instituto Elcano presentado el pasado 14 de noviembre, 234 personas de nacionalidad española se han desplazado a las zonas de conflicto (Siria e Irak), de las que 57 habrían fallecido y 44 habrían retornado a territorio español.

«Todavía hay marroquíes, y de Tetuán, aquí», en Siria, afirma Aghdoun sin apenas pestañear al término de la entrevista, que se produce pocos días después de la derrota del EI a manos de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por kurdos que ha arrebatado a los extremistas gran parte de sus territorios en Siria.

Repatriación a Marruecos

Marruecos es uno de los pocos países que ha aceptado las peticiones de las FSD a las naciones de origen de los yihadistas que mantienen en custodia en campos de detención, así como en campamentos de desplazados.

El pasado 10 de marzo, el reino marroquí repatrió a ocho de sus nacionales, en una operación de «carácter humanitario», según el Gobierno del país norteafricano.

«Sí quiero regresar a Marruecos, entiendo que me van a encarcelar, pero no me importa mientras tenga a mi mujer y a mi hijo conmigo. Pido al Gobierno marroquí que acojan a mi mujer y mi hijo, aunque sean sirios, pero será muy difícil volver a Marruecos sin ellos. Nadie puede vivir sin su familia», implora desde la pequeña habitación mientras su mensaje es grabado por una cámara.

Aghdoun tiene una mujer y un solo niño, que han podido escapar y se encontrarían ahora en la provincia de Alepo (noroeste), cuenta.

Al menos dos centenares de yihadistas marroquíes han regresado a Marruecos, de acuerdo a cifras oficiales del reino, y se podrían enfrentar a penas de entre 10 y 15 años de cárcel, según el código penal.

Se calcula que más de 1.500 marroquíes habrían viajado a Siria para sumarse a las filas del EI, de Al Qaeda o de otros grupos radicales, siendo uno de los países con más combatientes que realizan la llamada «yihad».

Su día a día en el Estado Islámico

EFE/ Ahmed Mardnli
EFE/ Ahmed Mardnli

Aghdoun trabajaba de herrero en un horno. De ahí pasó a un taller para fabricar armas. Estaba obligado a llevar un arma ligera, como todos, aunque nunca mató a nadie ni vio una ejecución en público, relata.

«Nuestras vidas se centraban en trabajar en las fábricas, estaba prohibido que fuéramos a la guerra porque querían proteger a los trabajadores profesionales. La mayoría de los trabajadores querían ir a la guerra no para luchar, sino para conseguir un botín», apunta.

Y es que, según su versión, no paraba de criticar y enfrentarse a responsables del «califato», que prohibían, según él, hacer preguntas sobre el Estado Islámico. Los acusa de corruptos.

«Los soldados son muy pobres y el EI les miente. Les dice que son guerras santas con botines que vamos a compartir. Pero es mentira, nadie consigue nada de estas guerras. Los líderes se quedan con todo», dice.

De las informaciones sobre un posible «golpe de estado» contra Al Bagdadi por parte de un grupo de magrebíes a principios de este año, Aghdoun dice que sí sabía de un «plan» de los marroquíes contra el líder del EI, pero que parece que no funcionó.

No sabe si Al Bagdadi sigue muerto o vivo. De hecho, nunca lo ha visto.

«Nadie pudo ver a Abu Bakr. No sabemos si este califato existe o no», concluye.

Hermano Corullón: “Los marroquíes están entusiasmados con la visita del Papa Francisco”

El hermano Manuel Corullón es el custodio de los franciscanos en Marruecos. En estos días nos ha visitado y ha participado como miembro del jurado del Plan Convivencia. En una entrevista concedida al Grupo Faro ha realizado un repaso no solamente de las actividades que llevan a cabo en Marruecos, sino también sobre el papel del cristianismo en este país o la visita del Papa durante el fin de semana.
-¿Cuál es su papel como custodio en Rabat?
-Llamamos Custodia a una pequeña provincia franciscana en tierra de misión. En Marruecos somos ahora mismo un total de seis fraternidades franciscanas que están compuestas por veinte hermanos, de un total de quince nacionalidades distintas. Estamos a lo largo de toda la geografía marroquí como Marraquech, Meknes, Tánger o Rabat, además de Tetuán o Larache. San Francisco no quería utilizar la palabra superior, sino custodio que en su acepción original viene a significar el que cuida a sus hermanos, el que está pendientes de ellos.
-Ustedes llevan ochocientos años instalados en Marruecos. ¿Están bien integrados?
-Precisamente en esta fecha de 2019 se cumple el ochocientos aniversario de la primera llegada de franciscanos a tierras marroquíes. Con la venida de los primeros franciscanos, en tiempos de San Francisco, en Marraquech en el año 1219, donde son martirizados. Años después les seguirán otros mártires que son los patronos de Ceuta.
-¿Qué ha significado para usted ser miembro del jurado del Premio Convivencia?
-La primera sensación que tuve fue la de sorpresa y la segunda de agradecimiento. He venido a Ceuta para formar parte del jurado del Premio Convivencia más en representación de todos mis hermanos que a título personal. El Premio Convivencia tiene también una característica especial de dimensionar la figura de la Ciudad de Ceuta como ciudad abierta y pluricultural. Un lugar donde esa convivencia se vive y se quiere transmitir a todo el mundo. Me encuentro muy a gusto, desde luego, de poder participar en este jurado.
– Igualmente existe una relación especial porque hace dos años el Premio Convivencia, justo en la edición anterior, fue para los hermanos franciscanos que se encuentran en Tierra Santa.
-Efectivamente, hace dos años le concedieron el premio a nuestros compañeros que se encuentran en Tierra Santa y se desplazaron hasta Ceuta dos de mis compañeros destinados en Marruecos. Fue todo un orgullo vivirlo de cerca y además a quienes se encuentran en Tierra Santa viviendo en un clima de multiculturalidad y de entendimiento entre las distintas culturas.
-¿Qué va a significar para ustedes que este mismo fin de semana tengan a Su Santidad el Papa en Rabat?
-Lo estamos viviendo con mucha alegría. Para nosotros, como franciscanos, tiene un significado especial debido a que coincide este desplazamiento de Francisco con el ochocientos aniversario de la presencia de nuestra orden en Marruecos. Igualmente se conmemora un histórico encuentro entre San Francisco de Asís y el Sultán, el cual se produjo en tierras egipcias. De alguna manera nosotros vamos a ver en esta reunión entre el Papa Francisco y el Rey de Marruecos una repetición del otro, del que he mencionado anteriormente. Una entrevista que tendrá un gran significado de diálogo religioso y de amistad.
-¿Y qué va a significar la presencia del Papa Francisco para Marruecos?
-El Papa se está tomando este desplazamiento con mucho entusiasmo. Siempre ha hablado de la importancia de la Iglesia de periferia y la Iglesia católica en Marruecos es una iglesia de periferia. Somos una comunidad pequeña que vive su fe en convivencia con el Islam y compuesta principalmente por gente humilde, sencilla, trabajadora, además de estudiantes y emigrantes. Una Iglesia también al servicio de los pobres y de la población de Marruecos. Es poner de relieve una iglesia de periferia que es insignificante en cuanto al número de sus fieles, pero importante para nuestra Iglesia en general. Este viaje del Papa va a servir igualmente para lanzar al mundo la labor que se realiza en este país. Una Iglesia que está abierta al diálogo multicultural e interreligioso.
-¿Hay marroquíes católicos?
-La verdad es que no los hay. Existen determinados cristianos que se han convertido y que pertenecen a algunos movimientos de tipo protestante que para nosotros son totalmente desconocidos. Las noticias que nosotros tenemos de ellos son las que vemos en los medios de comunicación de Marruecos y poco más.
-¿De qué perfil estamos hablando de los católicos en Marruecos?
-Estamos hablando de inmigrantes indios y paquistaníes que viven en este país, además de estudiantes subsaharianos que estudian en las Universidades marroquíes, de trabajadores europeos y latinoamericanos que tienen pequeñas empresas, aparte de los inmigrantes que están de paso por Marruecos.
-Habla usted de los inmigrantes que están de paso por Marruecos. ¿Es importante el papel que realiza la Iglesia con ellos?
-A nosotros nos interesa el tema de la inmigración desde el punto de vista pastoral. En este colectivo reconocemos un colectivo vulnerable y también suficiente. Es importante que la Iglesia pueda salir al paso para dar una respuesta a este colectivo, no solamente desde el punto de vista pastoral, sino también material para ayudar a su situación dramático.
-Vamos a volver a hablar de la visita del Papa a Marruecos. ¿Cómo fue el germen de esa propuesta de visita?
-Me consta que entre el Gobierno de Marruecos y la Santa Sede se llevaba mucho tiempo preparando esta visita. Había un interés muy importante tanto por parte del Papa Francisco como por parte del Rey Mohamed VI. El mismo monarca marroquí quería revivir el anterior desplazamiento de un Santo Padre, en este caso Juan Pablo II, que lo hizo en el año 1983 y se reunió con su padre el Rey Hassan II. Por fin se consiguió cuadrar las fechas, pero en los últimos meses se veía ya venir. Es un viaje que se está viviendo con mucho entusiasmos no solamente por parte de la comunidad cristiana, sino también por parte de la comunidad marroquí. Lo miran con mucha simpatía.
-¿Cómo está hoy en día el diálogo con el Islam?
-Formo parte de una comisión franciscana que tiene como objetivo ese diálogo con el Islam. Se están dando pasos muy importantes. En Marruecos se están haciendo muchos esfuerzos. Al final es el fruto de continuos y pequeñas reuniones de carácter interreligioso que se van produciendo entre la Santa Sede y el Islam y de otros que se continuarán haciendo a partir de ahora.
-¿En Marruecos tienen también contactos de esta índole?
-El primer foro que tenemos como franciscanos es el diálogo de la amistad. Cuando uno tiene relaciones con la gente del lugar se forman una relación de amistad y eso hace luego mucho más fácil poder entablar un tipo de entendimiento no solamente cultural sino interreligioso. En Rabat existe desde hace cinco años hay un centro de estudios ecuménico que está especializado en el análisis de la Teología con una perspectiva ecuménica de diálogo islamocristiano.
Se cuenta con profesores marroquíes en este centro. Se estudia Teología y está financiado a partes iguales por la Iglesia católica y por la Iglesia protestante sin ningún problema. Los alumnos son la mitad católicos y la mitad protestantes. Todo ello siempre orientado al diálogo ecuménico y al diálogo interreligioso.
Es una estructura de enseñanza desde el comienzo porque allí se están formando agentes de pastoral católico y futuros pastores que serán de la Iglesia protestante.

Ocho detenidos con 1.100 bellotas de hachís ocultos en su organismo

La Policía Nacional ha detenido a ocho personas, siete hombres y una mujer, como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas, a serles incautadas un total de 1.100 bellotas de hachís, que llevaban ocultas en su organismo.

Según ha informado la Policía Nacional, la operación se llevó a cabo en la madrugada del pasado 24 de marzo dentro de uno de los habituales controles que se llevan a cabo contra el tráfico y venta de drogas.

El Grupo de Estupefacientes provincial manejaba desde hace unos tres meses información sobre dos ciudadanos marroquíes afincados en Almendralejo (Badajoz), que se podrían estar dedicando a introducir sustancia estupefacientes desde su país de origen hasta la citada localidad y pueblos aledaños, así como Badajoz.

Una vez establecido por los agentes el correspondiente dispositivo de control y vigilancia, en una de las vías de accesos a la localidad, observaron dos vehículos circulando a gran velocidad y realizando diversas maniobras sin señalizar, por lo que decidieron parar los dos turismos e identificar a sus ocupantes.

Una vez inmovilizados, los actuantes se percataron que en el primer vehículo viajaban cuatro hombres y una mujer y en el segundo tres varones.

Al realizar una inspección ocular en el interior del vehículo y un cacheo superficial de los ocupantes, observaron como varios de estos se encontraban en mal estado y con ganas de vomitar, contestando de forma contradictoria y dubitativa a las preguntas de los agentes, sin poder explicar el motivo del malestar y de su viaje.

Ante estas contradicciones y las sospechas de los agentes de que podrían portar sustancias estupefacientes en su organismo, procedieron al traslado hasta el Hospital Tierra de Barros de Villafranca de los Barros, de los ocupantes de ambos turismos.

En el centro hospitalario, tras comprobar que no existía riego para su salud, se les realizaron las pertinentes pruebas radiológicas, verificando que siete de los ocupantes llevaban en su interior óvulos de hachís.

Una vez expulsada toda la sustancia, un total de 1.100 bellotas de hachís, que fueron intervenidas a siete de los ocho ocupantes de los dos turismos, los detenidos fueron trasladados hasta dependencias policiales para la tramitación del pertinente atestado.

A los detenidos se les intervinieron 930 euros en billetes fraccionados y los dos vehículos donde viajaban procedentes de Tánger (Marruecos).

La sustancia estupefaciente intervenida arrojó un peso de más 11 kilos y podría alcanzar en el mercado ilícito un valor superior a los 63.000 euros.

APDHA sitúa a Ceuta como “paradigma” de la “desprotección de la infancia migrante”

APDHA ha denunciado en un informe publicado este miércoles las continuas vulneraciones de los derechos de los menores inmigrantes. Bajo el título ‘Derechos Humanos en la Frontera Sur 2019, Infancia Migrante’, la asociación analiza desde distintos ámbitos la situación que afecta a los etiquetados como MENA y dedica varios apartados a la situación vivida en Ceuta.

La asociación analiza un momento en el que se ha registrado una mayor presión migratoria, con un incremento de casi el triple de llegadas respecto de 2017 y un aumento del 66% en el caso de los menores llegados a todo el país. Menores vulnerables sobre los que pone el foco de atención. Ausencia de derechos sociales y de protección en sus países, falta de perspectivas de futuro o contextos empobrecidos están detrás de las huidas de muchos de estos niños.

España es la frontera sur occidental de una Europa que se enfrenta a la llegada de menores solos, expuestos a multitud de riesgos y experiencias que atentan contra sus propios derechos y vidas. “Abandonar sus hogares, perder a sus seres queridos o ser testigos de múltiples situaciones de violencia son experiencias que marcan el desarrollo emocional”, concreta la Asociación, que ha hecho dos investigaciones de campo, una en Ceuta y otra en Marruecos.

Ceuta: paradigma de la desprotección de la infancia migrante

APDHA dedica un capítulo a Ceuta, colocándola como paradigma de la “desprotección de la infancia migrante”. “Al no estar dentro del espacio Schengen no se permite la movilidad fuera del territorio de los niños y niñas que viajan sin la compañía de un familiar adulto hasta que no cumplan la mayoría de edad y tengan regulada su situación administrativa. Esta particularidad es la que hace que opten, ante la indiferencia de las instituciones, por escaparse de los centros de protección-acogida y vivan en la calle o en edificios ruinosos y/o abandonados para continuar su proyecto migratorio”, explica.

Los menores experimentan un deterioro físico y mental importante que les lleva a terminar consumiendo drogas o exponerse a multitud de riesgos. La muerte de Omar ‘Susi’ en abril de 2018 y de Ilias, en febrero de este año son contempladas en este informe. Ponen identidad a unos perfiles de menores, con edades comprendidas entre los 11 a 17 años, procedentes de distintos puntos del norte de Marruecos y de un perfil ajeno en muchas ocasiones a la calle.

“El perfil mayoritario -aunque así se vende y de manera negativa desde los medios de comunicación y la administración- no corresponde a una situación de calle previa y que esta condición se da una vez que están en Ceuta a pesar de que tanto las administraciones como el Gobierno de Ceuta vende que estos niños tenían una situación de calle previa. Los que vienen de Tetuán vienen de sus casas, son chicos que han estudiado, pero en su país no tienen perspectivas de futuro… que estén en la calle aquí responde a que las condiciones que se les ofrece desde la administración
no se corresponden con su plan de vida y optan por otras”, explica.

La vida en la calle es dura, muchos se arrojan al consumo de drogas cuando pasan meses sin poder cruzar a la Península. Esa frustración les lleva al consumo. Muchos están afectados por enfermedades o heridas infectadas pero ni siquiera van al Hospital por miedo a una expulsión o porque no se les atienda. “Las heridas que se hacen al intentar acceder al puerto se complican, se infectan”. Incluso hay chicos que presentan casos de sarna al no disponer de higiene y afecciones mentales con intentos de suicidio.

APDHA denuncia también el no acceso a la educación, a fondos de libros, a becas de comedor a infraestructuras ajenas al centro de La Esperanza. Faltan planes educativos y el Gobierno termina aprovechándose de la labor que hacen las asociaciones que vienen a suplir con su voluntad y trabajo brutal estos vacíos. Una situación a la que se añade la “criminalización” del colectivo migrante

La visión en los medios de comunicación: la crítica

La Asociación recoge en un apartado una crítica directa al tratamiento que hacen los medios de comunicación sobre los fenómenos migratorios con el uso de términos como “avalancha” u “oleada” además del consabido “MENA” como “sinónimo de menor en situación de calle, con actitud violenta, que no acata las normas y con tendencia a las politoxicomanías”.

“El tratamiento dado por la mayoría de los medios en lo que concierne a la situación y realidad de la infancia migrante influye, en primer lugar, a crear una imagen estereotipada del colectivo”, advierte. “Las noticias relacionadas únicamente con el aumento de las partidas económicas para la acogida de inmigrantes aumentan el racismo y la xenofobia”, añade APDHA.

“Cabe destacar la continua semejanza de la migración irregular con la criminalidad, reforzando la marcada línea ideológica e interesada del Gobierno. La visibilización que se hace del trabajo continuo por desarticular redes de tráfico de personas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado influye en el imaginario colectivo al identificar la entrada por un punto no habilitado con el crimen organizado.
La realidad es más amplia y comprende otros métodos como la autogestión, grupos de personas que se autoorganizan para comprar una embarcación por sus propios medios”, explica la entidad. “En general, el tratamiento en los medios del fenómeno migratorio desde una perspectiva simplista que no visibilice las causas estructurales y los efectos de las prácticas y políticas migratorias europeas hace que directamente la ciudadanía relacione la inmigración con la delincuencia, además de estigmatizar a
determinados grupos de personas con un perfil étnico determinado responsabilizándolas del deterioro del Estado de bienestar”.

Marruecos como origen: puerta de salida

Más de 7.000 menores arriesgaron sus vidas para llegar a España, salen de un país en el que la cobertura de los derechos fundamentales depende directamente de la cooperación internacional y del tejido asociativo marroquí, con los peligros que ello conlleva al no haber control público sobre la mayoría de los programas de intervención.

“Aunque Marruecos haya aprobado leyes favorables a los derechos de las mujeres todavía son insuficientes en una sociedad que está fuertemente marcada por unos roles de género muy rígidos. No pueden hablar de sexo con sus familias. Hasta que la hija no se quede embarazada no van a hablar de conductas de riesgo. Las adolescentes
buscan chicos con coche, con buena posición social bien vestidos… entre los motivos del abandono de la escuela de las niñas está el matrimonio. Los talleres los realizamos niños y niñas separados… si los niños están con las niñas no las dejan tranquilas, ellas se hartan y total, como ya han abandonado una vez no les importa otra. Al final los niños también abandonan porque se aburren de estar solos”, se recoge en el informe.

Son apreciaciones que ayudan a buscar explicaciones de por qué hay menores que deciden dejar su país. Son muchos los riesgos que encuentran en la calle, a los que se enfrentan y a pesar de la existencia de centros es complicado evitar que se fuguen con el único objetivo de colarse en algún barco o en los bajos de un camión.

Vulneraciones sistemáticas de los derechos

La Asociación denuncia también en su informe las “sistemáticas vulneraciones de los derechos de la infancia migrante que evidencian el racismo institucional en un Estado, que les trata como migrantes antes que como menores, lo que le lleva a incumplir la legislación internacional, nacional y autonómica que obliga a la protección de los niños y niñas sin discriminar por nacionalidad”.

La organización explica que la llegada de la infancia migrante es una realidad presente en Andalucía desde hace más de 20 años, pero es en los últimos años, en los que se viene produciendo un aumento de los niños, niñas y adolescentes que migran sin la compañía de una persona adulta, cuando ha cobrado especial importancia “ante la falta de previsión, planificación y coordinación entre las distintas instituciones”.

Según las estadísticas que elabora la APDHA, durante 2018 llegaron al Estado español 7.053 menores, casi el doble que el año anterior, de los que 6.063 eran niños y niñas que migraron sin compañía de una persona adulta, a juzgar por los datos de Unicef. Los últimos publicados por el Observatorio de la Infancia de Andalucía, de 2017, arrojan que de los 3.306 niños y niñas que llegaron a Andalucía, solo un 39% (1.309) fueron acogidos por el sistema de protección andaluz, lo que indica que la Junta de Andalucía deja de proteger a muchos menores cuando causan “abandono voluntario” y que la comunidad autónoma es un lugar de paso, no de destino de los menores.

En este sentido, critica la APDHA, “debe derogarse el cese de la tutela cuando transcurren seis meses dese que el menor o la menor dejó el centro de protección, ya que la Administración tiene la obligación de la localización para conocer las circunstancias en las que se encuentra y garantizar su protección”.

Asimismo, la organización evidencia que no se vela por ‘el interés superior del menor’ ni se respeta la Convención de Derechos del Niño, cuando “todas las actuaciones del Estado español van encaminadas más a la exclusión que a la acogida”. Ejemplos de ello son las “condiciones absolutamente intolerables” en las que se encontraban los niños y niñas en Jerez, Córdoba y Sevilla, durmiendo en el suelo y sin las mínimas medidas higiénico-sanitarias, las trabas en la declaración de desamparo y la tramitación de la residencia, la imposibilidad del acceso a la educación a los mayores de 16 o la falta de recursos en mediación intercultural y en el apoyo psicológico.

El informe aporta una batería de propuestas o recomendaciones con el fin de avanzar hacia un modelo integral de protección de la infancia que “ponga en el centro del interés del menor como ordena la legislación”. Entre las propuestas planteadas se encuentran revisar de manera urgente el “modelo fallido” de protección actual, y en especial el de acogida de emergencia, con el fin de cumplir con los estándares internacionales y garantizar soluciones duraderas. Es de vital importancia, señalan, respetar el derecho de la infancia a ser escuchada, regular la figura de un tutor o tutora independiente, arbitrar medidas para acelerar los trámites burocráticos, crear un protocolo coordinado entre las distintas Administraciones y una red transnacional autonómica en la que todos los organismos estén presentes y que cuenten con representación de menores bajo tutela o extutelados.

Inaugurada la nueva sede del Consulado General de Marruecos en Algeciras

La nueva sede del Consulado General de Marruecos en Algeciras se ha inaugurado en esta ciudad del sur de España en presencia del ministro delegado encargado de la Reforma de la Administración y Función Pública, Mohamed Benabdelkader, y la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich.

Inaugurado en presencia del alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, el cónsul general de Marruecos en Algeciras, Abdelfattah Lebbar, y varias personalidades españolas y marroquíes y miembros de la comunidad marroquí residente en España, el nuevo consulado cuenta con instalaciones modernas que permiten ofrecer las diferentes prestaciones administrativas y consulares en las mejores condiciones en términos de recepción y servicio.

Con esta ocasión, Benabdelkader indicó que este proyecto piloto se realizó gracias a una asociación entre su ministerio, la oficina del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo) en Marruecos y el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, de conformidad con las altas orientaciones reales en materia de mejora de las condiciones de acceso de los ciudadanos a los servicios de la administración pública.

Promover la calidad de los servicios públicos

«Su Majestad el Rey Mohammed VI no deja de insistir en sus discursos sobre la necesidad de promover la calidad de los servicios públicos, particularmente la mejora de las condiciones de acogida a los ciudadanos para que tengan un acceso fácil y decente al servicio público», dijo el ministro.

Este Consulado General, ubicado en una posición estratégica cerca del puerto de Algeciras, presta sus servicios a más de 90.000 marroquíes que viven en Algeciras y su área metropolitana, transitadas anualmente por cerca de tres millones de marroquíes residentes el extranjero durante la Operación Marhaba (OPE), prosiguió el ministro.

La Fiscal General española recuerda que los yihadistas retornados responderán ante los tribunales

La Fiscal General del Estado española, María José Segarra, aseguró hoy que los yihadistas españoles o residentes en España que retornen desde Siria «tienen responsabilidades penales que deberán ser tratadas por los tribunales».

En visita a Marruecos invitada por la Procuraduría marroquí (órgano similar a la fiscalía), Segarra dijo que la repatriación de yihadistas a España «es una decisión en el ámbito político», y el ministerio público «aplicará el principio de legalidad», ya que el Código Penal español recoge «estas conductas de combatientes internacionales».

En cualquier caso, los yihadistas que vuelvan y comparezcan ante los tribunales saben que pueden contar «con el principio de legalidad y proporcionalidad», aclaró.

Con respecto a si el tema se había tratado con sus interlocutores marroquíes, dado que muchos de estos yihadistas de España son marroquíes o tienen la doble nacionalidad, respondió que su viaje actual ha sido de toma de contacto, dando a entender que no se trató.

Según el último informe del Real Instituto Elcano presentado el pasado 14 de noviembre, 234 personas de nacionalidad española se han desplazado a las zonas de conflicto (Siria e Irak), de las que 57 habrían fallecido y 44 habrían retornado a territorio español.

Durante su visita a Marruecos, Segarra se ha reunido con el Procurador General, Mohamed Abdenabaui; con el ministro de Justicia, Mohamed Aujjar, y con el presidente del Tribunal de Casación, Mustafa Fares.

Incautados 3.000 kilos de hachís procedentes de Marruecos y Gibraltar

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que importaba droga desde Marruecos y Gibraltar hasta España mediante embarcaciones «caleteadas», en una operación que ha acabado con la detención de siete personas y la incautación de cerca de 3.000 kilos de hachís.

Según informa la Dirección General de la Guardia Civil, entre los detenidos, de nacionalidad británica, española y alemana, se encuentran los tripulantes, y todos ellos son presuntos responsables de los delitos de pertenencia a grupo criminal y tráfico de drogas.

La investigación se inició cuando se tuvo conocimiento de la existencia de una organización criminal asentada en Marbella (Málaga) dedicada al narcotráfico y que disponía de varias embarcaciones «caleteadas» para introducir la droga a puertos deportivos de la costa malagueña.

Además, los agentes constataron que la red, perfectamente organizada y con claro reparto de tareas, utilizaban sociedades pantallas para ocultar la verdadera propiedad de las embarcaciones.

En el transcurso de la operación, llamada Marduk-Bachus, se detectó en alta mar una embarcación de la que se incautaron, tras una inspección, 2.992 kilos de hachís repartidos en 92 fardos.

Asimismo, los agentes han intervenido 633.335 euros, 24.125 libras esterlinas, además de 30 teléfonos móviles, cuatro vehículos, una motocicleta, una embarcación y un dron.

Protesta en Tetuán porque Aduanas ‘ha cortado el grifo’ solo a los coches-patera

Varias decenas de marroquíes dedicados al comercio transfronterizo a bordo de coches-patera se han concentrado este lunes ante la Dirección General de Aduanas de Tetuán para denunciar que son discriminados respecto a los porteadores del ‘Tarajal II’ y para exigir soluciones a las autoridades marroquíes, como muestra una emisión en directo de ChoufTetouan.

Estos trabajadores de la flota de vehículos que ha quedado apartada del comercio atípico preguntan a los responsables de Aduanas por qué ha quedado interrumpida la actividad en la frontera, mientras que el trasiego de mercancías sí continúa por el ‘Tarajal II’. “Si dios le ha ha dado fuerzas al jefe de Aduanas para acabar con el porteo, ¿por qué no hace lo mismo en el túnel? Estamos de acuerdo con que se nos prohíba a todos, pero no solo a los coches-patera. Que cierren todo o dejen abiertas las dos puertas”, ha explicado uno de los afectados, que se ha identificado como portavoz del colectivo.

Afectado: «Estamos de acuerdo con que se nos prohíba a todos, pero no solo a los coches-patera. Que cierren todo o dejen abierta las dos puertas”

El director general la Administración de Aduanas e Impuestos Indirectos de Marruecos, Nabil Lajdar, anunció en febrero la prohibición de entrada de productos de “contrabando” al país vecino de manera paulatina en los próximos cinco o diez años. Sin embargo, los congregados este lunes en Tetuán lamentan que el veto se ha adelantado y, una semana más tarde, las autoridades marroquíes inmovilizaban 47 coches-patera. “No nos oponemos a lo que ha dicho el Parlamento”, ha señalado uno de los concentrados, “pero pensábamos que tendríamos cinco años para prepararnos y decidir qué vamos a hacer”. Todos, tanto hombres como mujeres, han asegurado que tienen familias a su cargo y las administraciones han cortado su única fuente de ingresos. “Todo Tetuán vive de la frontera”, ha sentenciado otro de los presentes.

‘Tarajal II’: sospechas de blanqueo y sobres con dinero

La apuesta de Marruecos por el ‘Tarajal II’ es discriminatoria a ojos del sector de los coches-patera. La mercancía de verdadero valor, como es la almendra ‘de primera categoría’, solo pasa por el Tarajal II “sin ningún control”, no por la frontera, ya que los bultos “no se abren, pero hasta ahora los maleteros sí”. Los tráileres llegan a las naves “y en un rato está toda la mercancía en Marruecos, sin nadie que la controle”. Un resquicio que, según el grupo a las puertas del edificio de Aduanas, aprovechan “los tangerinos, de quienes se ha escuchado hablar pero nadie sabe qué traen”. Los ‘sobres’ con dinero que circulan en el lado marroquí “al terminar la jornada” y las sospechas de “blanqueo por parte de las mafias”, son otra de las acusaciones que se han podido escuchar en la protesta.

Estas inspecciones sobre los coches-patera se han traducido en la obligación de sufragar impuestos por un valor igual al 50 por ciento de la mercancía, que los afectados han demostrado exhibiendo documentos sellados. Por ejemplo, si un vehículo carga en el maletero 600 euros en productos, el conductor tiene que pagar 300. Sin embargo, la misma mercancía puede salir a Marruecos por el ‘Tarajal II’ sin que nadie imponga gravamen alguno a la operación. Los caminos del porteador a pie siempre acaban en el mismo lugar: la explanada del monte donde “las mafias” cargan los bultos en las furgonetas que los transportan hasta su destino en Marruecos.

Mujeres en la línea sin derechos: la realidad del porteo entre Ceuta y Marruecos

Es la línea de la falta de derechos. La línea de la indignidad. La línea en donde todo puede pasar pero, a su vez, la que necesariamente tienen que elegir cientos de mujeres para conseguir el pase a Ceuta. Desde las 16.00 horas, féminas con historias, con nombres y apellidos, con penurias a rastras se posicionan en la carretera de Marruecos con sus carritos vacíos buscando cargarlos de mercancía, siendo los eslabones de un negocio al que España y el reino alauita ya han puesto fecha de caducidad.

Entrarán a primera hora del lunes, pero pasarán toda la noche a la intemperie, tapadas con plásticos para, quizá, ni tan siquiera pasar. Es el día a día de una vida sobre la que se ha escrito mucho, sobre la que se han hecho múltiples informes pero que no cambia. A los coches patera ya los han marcado. No entran desde principios de esta semana y así seguirán, con amagos de manifestación. A los que sacan los bultos a pie les espera también un punto y final. Cada vez tienen más dificultades para ejercer un trabajo de hormigas que mueve muchos millones.

Activistas ceutíes como Reduan M.J. están ya cansados de poner en evidencia estas situaciones. Pero no cesan en la lucha, ni en la visibilización de este drama. Marruecos invierte para desarrollos que no llegan a la puerta de Ceuta, no llegan a estas mujeres que ejercen el porteo de los lunes y miércoles ni a los hombres que hacen lo propio martes y jueves.

Reduan M.J. advierte sobre el no cumplimiento de los derechos humanos, esos que se pierden entre las ruedas de carros de compra preparados para cargarse de bultos. Marruecos no garantiza, hoy por hoy, la subsistencia a muchas madres de familia que dependen de este tráfico para alimentar a sus hijos. Muchas viudas, otras marcadas por la vida. El tránsito de los coches de lujo que cruzan ambos países por la frontera choca con las imágenes apostadas a pie de carretera, de quienes forman ya parte de un paisaje que parece aceptado como normal cuando no lo es.

Las horas pasan, la noche entra y se aventura una madrugada de espera para asomar una posible entrada que quizá se materialice en un buen día de trabajo o, como también sucede, se pierda en horas de derechos pisoteados.

Los MENA fugados de centros de acogida disparan el índice de desaparecidos

Los menores extranjeros no acompañados, los MENA, que se fugan de los centros de acogida han disparado los índices de personas desaparecidas en España y se han convertido en el grupo más destacado en el último informe anual elaborado con datos de las Fuerzas de Seguridad y las Comunidades Autónomas.

El Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES) es quien publica ese estudio y un diputado en el Parlament por Girona, Rafel Bruguera, trabajó para la constitución de este organismo desde la Comisión Especial para estudiar la problemática de las personas desaparecidas del Senado, de la que fue vocal.

La implicación de Bruguera comenzó hace catorce años cuando se acercó a la problemática a raíz de la desaparición de la madre de un amigo, a la que todavía no se ha localizado.

Bruguera, que defiende una causa que describe en muchos casos como «invisible», enarbola cifras casi inverosímiles como que, en España, cada año se denuncian entre 20.000 y 30.000 casos y que, en ese último informe del CNDES, se especifica que, a 31 de diciembre de 2018, a 12.330 personas se las buscaba todavía.

La situación de los MENA ha puesto el foco en esta situación, ya que, de las 9.737 denuncias activas sobre menores si se contabiliza la edad en la fecha de desaparición, al menos 5.084 corresponden a fugados de centros de acogida.

Además, el 85% de estas denuncias se interpusieron entre 2017 y 2018, especialmente en este último año, en el que este colectivo vulnerable ha copado titulares, el último por el reciente ataque a un albergue de Castelldefels (Barcelona) que alojaba a 35 de ellos.

La gravedad del problema lo confirma en el informe que el 95,75 % de los casos que permanecen activos y que tienen que ver con menores se refieren a ciudadanos extranjeros.

La mayoría de ellos proceden de Marruecos y el grupo de edad de más peso es el que oscila entre los 13 y los 17 años, aunque los datos demuestran también que muchos de ellos regresan en un breve plazo de tiempo a los centros de acogida y que su retorno no siempre se notifica, lo que complica la labor del CNDES.

Andalucía, Valencia y Cataluña acumulan la mayor cantidad de denuncias activas relativas a menores de edad y, por provincias, lideran esta estadística Cádiz, Granada, Almería y Málaga.

Sin excluir al grupo de quienes todavía no han alcanzado la mayoría de edad, el colectivo en mayor riesgo de desaparición es el de personas de género masculino y nacionalidad extranjera.

De las 12.330 denuncias activas en España, 9.202 responden a estas dos condiciones y 9.032 concretan además que se trata de menores. Del total, 6.192 tienen que ver con ciudadanos marroquíes.

Rafel Bruguera, ante la magnitud de los datos, se plantea preguntas como si la desaparición de MENA fugados de centros debe considerarse de alto riesgo, como así se hace en la actualidad, por el hecho de ser menores.

Este veterano socialista cree que hay que convertir el asunto en «un tema de Estado como el terrorismo, la violencia machista o los accidentes de tráfico» y cita otros colectivos de riesgo como los que padecen enfermedades neurodegenerativas o el de los ancianos y apela a medidas de prevención del siglo XXI como la geolocalización.

«Hay que actualizar las bases de datos, digitalizarlas todas y que se crucen las fichas de desaparecidos con las de cadáveres y restos humanos sin identificar y hay que agilizar el proceso para que se declare a alguien fallecido, porque ahora son diez años, pero para todo eso es clave un compromiso político», añade.

Entre sus reivindicaciones, la necesidad de ayuda a familiares, que se les declare víctimas y dispongan de derechos o que se les preste apoyo en ámbitos como el jurídico, sociológico o psicológico.