Un tangerino condenado por colar a dos inmigrantes en moto de agua en Ceuta

Un joven de 26 años, natural de Tánger (Marruecos), ha aceptado una pena de siete meses de prisión y 15 días por intentar colar a dos inmigrantes a bordo de una moto de agua. Lo detuvo la Guardia Civil de Ceuta en pleno intento, sorprendiéndole con las dos personas que carecían de documentos y que no tenían permiso para su entrada. Por ello se le acusó de patronear la embarcación con ánimo favorecer una entrada irregular de inmigrantes.

La Audiencia Provincial ha dictado sentencia in voce tras existir un acuerdo entre las partes. Al no tener antecedentes, el llamado M.R.L. no cumplirá prisión porque se suspende la pena, bajo advertencia de que no podrá incurrir en otro delito en ese periodo ya que se le aplicarían las dos sanciones.

Además la Sala ha aplicado una prohibición de entrada en Ceuta durante un periodo de dos años. El acusado quedó en libertad y se le conminó a abandonar la ciudad para que marchara a Marruecos. La moto de agua quedó intervenida.

Un marroquí ingresa en prisión tras robar el bolso a una mujer y amenazarle con una botella rota

La Policía Nacional ha detenido a un marroquí que además tenía prohibida su entrada en España por robar el bolso a una mujer a la que amenazó con agredirle usando una botella de cristal que él mismo hizo añicos contra el suelo. Su compinche logró escapar, pero el detenido ha ingresado ya entre rejas.

Los hechos se produjeron a las 22.30 horas cerca del Revellín, en pleno centro, cuando los dos ladrones se acercaron a la víctima para robarle el bolso. La fémina opuso resistencia, por lo que uno de los ladrones cogió una botella, la rompió y le hizo frente con ella. Su colaborador en el robo cogió el bolso y huyó.

La Policía llegó a tiempo, sorprendido a la víctima y agresor, pudiendo detenerlo al momento no sin que este ofreciera resistencia. Estaba bajo los efectos del alcohol y la Policía tuvo que esmerarse para poder ponerle las esposas. Entre sus prendas se le encontró el teléfono móvil de la mujer. Después, tras su puesta a disposición judicial, ha ingresado en prisión.

El otro compinche escapó del lugar sin ser localizado, pero el bolso sí se recuperó. El sujeto lo había arrojado a un contenedor de basura en su escapada. El detenido tenía una prohibición de entrada por un asunto administrativo pero aún así había burlado la frontera del Tarajal.

La Policía busca el paradero de los padres de los dos niños sirios

La Policía intenta averiguar el paradero de los padres de los dos hermanos sirios que llegaron el pasado domingo de manera irregular a Ceuta, presentando una fotocopia de sus documentos, después de haber permanecido en Marruecos.
Los hermanos, niño y niña, fueron trasladados en un primer momento al centro Mediterráneo, valorándose después el ingreso en la guardería del Príncipe teniéndose en cuenta su edad y para evitar cualquier separación. Además en ‘San Ildefonso’ hay una menor saturación y los pequeños podían estar en mejores condiciones.

Presentaban parte de la documentación fotocopiada, está siendo analizada

Tras comprobarse que estaban bien de salud, siendo atendidos según el protocolo por la Cruz Roja, se ha iniciado la oportuna investigación. El Área de Menores está en contacto permanente con Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía al objeto de obtener más información sobre estos hermanos. Se sabe, por sus manifestaciones, que los pequeños han permanecido varios meses en Marruecos antes de cruzar a Ceuta. Hasta el momento se desconoce el paradero de sus progenitores, aunque se presume que intentarán pasar a la ciudad en breve.

Una entrada por goteo que cesó hace años

La entrada de inmigrantes sirios marcó una gran presión en Ceuta hace unos años, hasta el punto de erigirse en vía de entrada para familias. La situación era aún más grave en la ciudad hermana de Melilla, en donde el número de indocumentados de esta nacionalidad fue mucho más elevado. La guerra en Siria marcó una situación dramática que se visualizó en la huida de hombres, mujeres y niños en busca de refugio y acogida. Con la llegada de estos dos hermanos se rompe un periodo de sequía en cuanto a inmigrantes de esta nacionalidad. Los dos niños están acogidos por el Gobierno local a la espera de que se sepa el paradero de sus progenitores, que no extraña que puedan intentar entrar en Ceuta en breve. Se presume que consiguieron el pase por la misma frontera del Tarajal.

Redadas sin descanso al otro lado de la frontera que separa Ceuta de Marruecos

“Hay redadas desde julio, detenciones y deportaciones. Siguen, incluso ha empeorado todo”. El activista Reduan M.J. no cesa en su labor de altavoz de lo que está sucediendo al otro lado de la frontera que separa Ceuta de Marruecos. Lo que está sucediendo con la población migrante que se asienta en los entornos fronterizos y se sitúa en el punto de mira de la vigilancia marroquí.
“Hay gente que lleva semanas en la comisaría de Bni Makada, en Tánger, como centro de detención”, explica, mientras se estudian deportaciones a zonas del sur si no hay acuerdos de devolución con los países de los que son originarios estas personas.

La comisaría de Bni Makada, en Tánger, se ha convertido en un centro de detención

Estas detenciones masivas se suman a la impermeabilización del perímetro fronterizo, con cada vez mayor presencia de bases de control de la gendarmería marroquí para evitar el acercamiento de subsaharianos al vallado. Es la medida adoptada desde que se produjeron las entradas violentas a través del perímetro fronterizo el pasado verano.

Marruecos ejecuta un blindaje en los montes fronterizos con Ceuta

Marruecos prohíbe a independentistas saharauis desplazarse en el Sáhara

Las autoridades marroquíes prohibieron a una delegación de 17 independentistas saharauis desplazarse por el territorio del Sáhara Occidental, informó hoy a Efe el vicepresidente del Colectivo de los Defensores Saharauis de Derechos Humanos (CODESA), Ali Salem Tamek.

El activista explicó que los servicios de seguridad marroquíes establecieron puestos de control en carreteras e impidieron que la delegación saharaui, compuesta por defensores de derechos humanos, viajase el pasado jueves a las ciudades de Bojador y Smara, en territorio del Sáhara Occidental.

Asimismo, los agentes marroquíes vetaron en el mismo día otro viaje del grupo, que incluía la destacada figura independentista saharaui Aminatu Haidar (también de CODESA), a la población de Tan-Tan, en el extremo sur de Marruecos pero fuera de la zona en conflicto.

Del mismo modo, y según Tamek, las autoridades marroquíes impidieron a los activistas, que pertenecen a diferentes organizaciones saharauis, entregar una queja sobre las restricciones que les impone Marruecos ante la representación de la misión de la ONU en el Sáhara, MINURSO, cuya sede se encuentra en El Aaiún.

La fuente dijo que el objetivo de las visitas, que calificó de «rutinarias», era reunirse con los defensores de derechos humanos y el resto de los ciudadanos saharauis en esas ciudades.

Estos mismos integrantes de la delegación saharaui habían vuelto a mediados de este mes de un viaje de dos semanas a los campamentos de los refugiados saharauis en Tinduf, en el sur de Argelia, controlados por el Frente Polisario, y Tamek aseguró que dos de ellos sufrieron violencia de la policía marroquí tras aterrizar en el aeropuerto de El Aaiún.

El representante de CODESA acusó a la policía marroquí de disponer en cada puesto de control de carreteras de una lista compuesta supuestamente por nombres de activistas independentistas a los que se niega la libertad de circulación.

La ONU estableció en 1991 la Minurso con el fin de facilitar un referéndum sobre el futuro de la excolonia española, consulta que por ahora no se ha llevado a cabo.

Marruecos presentó una propuesta de autonomía para la zona en 2007 y considera que esa debe ser la base de la negociación, mientras que el Frente Polisario insiste en la necesidad de convocar cuanto antes ese referéndum de autodeterminación.

Uno de cada 3 marroquíes se plantea emigrar a Europa

Más de un tercio de los marroquíes (el 36%) se plantea emigrar fuera de su país, y la mayoría eligen como destino Europa, según los resultados de una encuesta realizada por el instituto de investigación panafricano Afrobarometer.

El 7 % de los que piensan en emigrar declararon que han emprendido los trámites necesarios para concretar sus aspiraciones, según indicó el estudio consultado por Efe.

El 68 % de los que piensan en emigrar dicen que su destino preferido es Europa, seguida por América del Norte (un 15%), mientras que solo un 1% piensan trasladarse a un país africano.

La razón principal de estos emigrantes potenciales es la búsqueda de un trabajo (un 53 %), mientras que un 10 % piensa emigrar fuera del país para continuar sus estudios.

Coordinado por el sociólogo marroquí Mohamed Abderabbi, este sondeo fue realizado sobre una muestra de 1.200 marroquíes mayores de 18 años, y llevado a cabo entre el 12 y 27 de mayo de 2018.

Por otra parte, la encuesta dedicó también una parte a la postura de los ciudadanos marroquíes hacia los inmigrantes que viven en su país, así como a la política de su Gobierno para reducir el desempleo, considerado por la mayoría de los encuestados como el problema más importante.

Casi la mitad de los encuestados creen que los inmigrantes restan oportunidades de trabajo a los ciudadanos marroquíes, mientras el 43 % piensa que el país dispone de un número «suficiente» de inmigrantes y que no hay que permitir nuevas llegadas.

Esta actitud de recelo hacia los inmigrantes en Marruecos contrasta con las cifras reales de su número en el país.

En los últimos años se ha regularizado a unas 50.000 personas, y las estimaciones más exageradas calculan que hay algunas decenas de miles más en situación irregular, todo ello en un país de 34 millones de habitantes.

Cae en Castillejos una banda con 3.000 pastillas para hacer ‘karkubi’

La Policía Judicial de la Comisaría de Policía de Castillejos (Fnideq) ha detenido esta semana a tres personas por posesión y tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, según informa la edición digital del medio de comunicación marroquí Achkayen.com.

La pandilla fue detenida cuando iban a bordo de un vehículo y sus movimientos despertaron las sospechasentos las sospechas de los agentes. En el transcurso de una minuciosa inspección del coche, los policías hallaron 3010 unidades tipo tableta de un anestésico que, según este medio de comunicación, sirve para elaborar ‘karkubi’, una droga barata y muy peligrosa. El alijo estaba oculto en el volante junto con una cantidad significativa de dinero en la moneda nacional. Los primeros indicios apunta que podía ser producto de actividades para distribuir la droga.

Según las fuentes consultadas por Achkayen.com, esta operación forma parte de los esfuerzos en curso que desarrolla la Dirección General de Seguridad Nacional para combatir el tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas a nivel nacional. Los tres sospechosos tuvieron que quedar bajo la custodia del fiscal competente con el fin de investigar las circunstancias del caso así como sus posibles ramificaciones criminales.

Los dos lados de la frontera Ceuta-Marruecos, la misma situación

Activistas, de la mano del ceutí R.mj, han prestado ayuda a los inmigrantes que se encuentran a ambos lados de la frontera. Los que están en zona marroquí esperando a poder sortear una valla cada vez más blindada y los que pernoctan en las escolleras del puerto, a la espera de cruzar a la península en algún barco.
Al otro lado del Tarajal, han llevado alimento y ropa a los subsaharianos que quedan por Tánger. Denuncian que atraviesan por una situación “cada vez más represiva”. Que son “detenidos”, les explican en árabe el motivo de su arresto pero sin tener intérpretes por lo que “al hacerles los papeles de la deportación se lo hacen firmar sin traducción”. A esto se suma la existencia de “sobornos” para ser liberados antes de llegar a Tiznit para su deportación.
Todo el entorno de la valla está cada vez más blindado con asentamientos de gendarmes y concertinas. La situación allí es de presión, ya en Ceuta es de desesperación entre quienes quedan bloqueados y esperan el cruce a la península. “La situación es cada vez peor, las autoridades no cesan en la presión y acoso a estas personas que deambulan por el puerto, escolleras y zonas colindantes mientras están abiertos los comercios, todo esto por las acusaciones y criminalización hacia este colectivo”, denuncian. “Los chavales nos dicen que solo quieren intentar rehacer sus vidas seguir buscando o labrando su futuro fuera de aquí al encontrarse como en una prisión”. Día a día lo intentan.

Abdelaziz o la búsqueda de la identidad (VII): Regreso y música

Durante unos meses Damián llamaba -según tardara el turno de pesca a las playas del litoral de Marruecos– a la residencia de estudiantes marítimo-pesquera de Vigo, y se comunicaba con Abdelaziz para preguntarle cómo iban los estudios y si requería o estaba falto de alguna prenda o cualquier otra cosa que fuera menester. Sí bien, Damián dejaba traslucir una cierta preocupación cada vez que llamaba, siempre opinaba que había que dejar pasar un tiempo para que se fuera acostumbrando a las costumbres y a la meteorología tan fría y lluviosa de Galicia.
Sin embargo, Abdelaziz le comentaba que se sentía solo y que le costaba mucho acostumbrarse al carácter de los gallegos y a la forma tan diferente de entender las cosas de la vida. Ante tal situación Damián intento traerse al muchacho a la Escuela de Cádiz, pero estando en ello, me contó que cuando llamó a la Residencia, le comunicaron que Abdelaziz hacia una semana que no iba por su camarote ni por la Escuela. Volvió a llamar Damián, y cuando se tuvo que ir a la mar en su pesquero, me encargó que volviera a llamar cuantas veces hiciera falta. Y, de manera continuada, llamamos cada día a la Residencia de Estudiantes para comprobar si había regresado o tenían conocimiento de su paradero. Las respuestas de los responsables de la Residencia siempre desvelaban extrañeza e ignorancia acerca de su desaparición, a pesar de haber preguntado a los alumnos que asistían al mismo curso.
Pasados los 12 o 15 días que solía durar el turno de la pesca en aguas de las costas de Larache y desembarcada la pesca en el Puerto de Santa María, Damián se allego a Cádiz, que nada más verme y con cara de preocupación que lo decía todo, me contó que había recibido en días pasados una carta de Abdelaziz en la que le narraba: que por ciertos problemas acaecidos de difícil solución en su ámbito personal, había cogido la maleta y se había marchado de la residencia y del curso de patrones.
-¡No puede ser! –le contesté a Damián- Eso mismo dije yo -me respondió Damián.
¿Pero ahora qué?
Damián me miró apesadumbrado, y me apuntó:
-No lo sé, Manuel, no esperaba este desenlace.
El café que estaba tomando en el Bar Andalucía en la calle Columela -que era mi preferido por su rico aroma y su suavidad- me supo tan amargo que no puede tomar más de un sorbo.
-A ver, Damián, pero, ¿qué le habrá podido ocurrir para tomar esta decisión tan drástica y tirar todo por la borda? ¿Qué será de este chico, y a dónde habrá ido?
– No sé, no sé –me respondía Damián con la mirada perdida…
– Pero esto no tiene sentido, no hay por dónde cogerlo.
– Sí, es verdad, Manuel, no tiene sentido.
– En la Residencia, me repiten que no saben de su paradero.
Y, en esta disyuntiva de intentar conocer los motivos de su marcha de la Residencia y de la Escuela, estuvimos elucubrando durante horas y en los días siguientes sin encontrar respuestas a su extraño comportamiento.
Estuvimos unos meses sin tener noticias de Abdelaziz, y al fin Damián vino una mañana con una carta en la que le narraba que se encontraba en Tarragona, que un sacerdote al que le había contado su historia le había ayudado, y trabajaba en una casa de acogida que la Iglesia tenía para indigentes. Y, que tuvo que salir huyendo de Vigo, porque al parecer la chica con la que salía había quedado en cinta, y su familia le había amenazado de muerte.
La verdad, no eran buenas noticias, pero al menos no eran tan malas como pensábamos. Su instinto de conservación le había salvado una vez más. A Damián, se le caían las lágrimas y durante un rato no nos dijimos nada. Las lágrimas de Damián, eran las lágrimas de la impotencia, del desánimo, tal vez de la desesperación… Pues a él se le quebró la relación amorosa que tuvo con una muchacha tangerina y, en el desamor, encontró a Abdelaziz como un amor filial que le compensara de esa pérdida donde quedó marcada el alma. Después, Damián, me dijo:
– Manuel, la vida tiene estas cosas, nunca sabes a quién das la mano…
– ¡Cierto! -le respondí- Aunque tú desprendida generosidad salva cualquier fracaso.
-No tienes por qué atormentarte, hiciste lo máximo por ayudar a Abdelaziz; removiste mar y tierra para proporcionarle una oportunidad que no ha sabido o no ha podido llevar a efecto. La fatalidad o el destino llevan a veces diferentes rumbos a los que nosotros hemos trazado en nuestras cartas. La realidad se impone a nuestros mejores deseos, a pesar de nuestro empeño y nuestros desvelos…
La vida siguió su curso… Damián continuó en las pesquerías del litoral marroquí, y yo continuaba de barco en barco llevando la inquieta vida de un marino mercante. Pasaron algunos años y estando tomando una horchatas en las ramblas de Tarragona con Araceli -navegaba con mi mujer en la moto/nave «El Vega del Danubio» de primer oficial de puente- oigo pronunciar mi nombre, me vuelvo y allí estaba como un fantasma que regresara del pasado, el muchacho que un día llevara a Nazaret.
– ¡Abdelaziz!, ¿pero eres tú?, ¿cómo estás?
Y, un sinfín de preguntas, que apresurado deseaba que me contestara. Y, fue desgranando uno a uno los sucesos que le habían acaecido en todo este tiempo. Y, no pude reprocharle nada, porque las circunstancias se allegan tal como quiere el destino, y éste no quiso que Abdelaziz, subiera a la cubierta de un barco y trazara los rumbos a seguir en las estelas del mar. No pudo ser, el infortunio, la mala suerte, el azar, quién puede adivinarlo. No pudo ser… Los dioses que conforman nuestras vidas decidieron otro camino diferente al que un día trazamos…
Quedamos para el día siguiente, en la misma heladería de las ramblas de la ciudad. Conversamos de nuevo acerca de las circunstancias y los avatares que ha ido protagonizando desde que saliera de Ceuta. Si bien este muchacho tetuaní, era el mismo que un día yo conociera en la indigencia, ahora, como un personaje de La Busca de Pío Baroja, el aprendizaje de las experiencias vividas, le hacían parecer otra persona diferente, otro rol que convergía más allá de aquel primitivo ser que lata en mano pedía junto a la garita del cuartel el rancho del día…
Mi mercante partía para el Mar Negro, ocho horas arriba de la desembocadura del Danubio, el puerto fluvial de Brăila en la Rumanía comunista de  Nicolae Ceaușescu. Nos dimos un abrazo, se llevó -como siempre- su mano al lado del corazón y nos comprometimos a volver a vernos junto con Damián.
Pasó otro intervalo de tiempo sin saber de Abdelaziz… De aquella, navegaba en los transbordadores de ISNASA en El Estrecho, cuando Damián me llamó para decirme que Abdelaziz ya no estaba en Tarragona, que le había vuelto a escribir, y que ahora se encontraba, paradójicamente de nuevo en Ceuta, en una residencia de ancianos donde estuvo hace muchos años.
Otro nuevo giro parecía iniciarse, otro nuevo rumbo de timón -nunca mejor dicho- se hallaba en ciernes sin que dejara de asombrarnos por sus inesperados cambios. De nuevo un nueva situación que escapaba a nuestros convencionalismos y a la forma inveterada del quehacer de cada día. Abdelaziz representaba el cambio continuo, el ir un paso más allá de lo cercano, de lo tradicional, de la distancia que alcanza el tiro de una piedra, de lo propio, de la mansedumbre, de lo habitual, de la conciencia dormida… No cabía duda, nada más llegar el transbordador «Bahía de Ceuta» -me hallaba enrolado de piloto- a los muelles de Ceuta, tomé el coche y me dirigí a la residencia Nazaret en Benítez y pregunté por él.
– Sí, está aquí, vaya a la cocina -me dijeron.

«Pasó otro intervalo de tiempo sin saber de Abdelaziz… De aquella, navegaba en los transbordadores de ISNASA en El Estrecho, cuando Damián me llamó para decirme que Abdelaziz ya no estaba en Tarragona»

Y, efectivamente en la cocina, allí, entre perolas, ollas, y cacharros de cocina, se encontraba el muchacho de marras, como pinche, en su enésimo trabajo. Le di un abrazo y le sonreí. Él me devolvió la sonrisa, se quitó el delantal y me dijo que le acompañara a su cuarto.
-Ahora vuelvo – dijo Abdelaziz.
-No tardes, que hay mucha faena por hacer -le dijo el cocinero.
-No, descuida, vengo en seguida -le respondió.
Fuimos a su cuarto y lo tenía todo lleno de discos y casetes de música. Se había convertido en un verdadero experto de música moderna. Le pregunté el porqué de su vuelta a Ceuta, si le iba bien en Tarragona y tenía un trabajo en la casa de acogida Y, no me supo dar una razón clara, sino que sentía un fuerte deseo de volver. Le dije que cuando quisiera fuera a verme al muelle de atraque de los ferris, y en el Bahía de Ceuta, preguntase en el portalón por mí. Aún antes de marchame me regaló unos auriculares enormes que aún conservo.
A la semana, estando echado en la litera de mi camarote, me llaman y me apuntan que un muchacho moro pregunta por mí en el portalón. Me arreglo un poco, bajo y es Abdelaziz que ha venido a verme. Le invito a la cafetería y nos tomamos un café. Conversamos y de manera cordial le pregunto si tiene pensado dedicarse a algo que de verdad le guste, y que yo pueda ayudarle. Y, él, tomándose unos segundos, me mira, como si mirara más allá de mis ojos -al alma diría yo-, y con una voz segura, firme y a la vez llena de un candor especial, me dijo: ¡Quiero ser músico!
No le respondí nada, sólo me sonreí a su respuesta. Y, a mí mismo, me pregunte: ¿Es la quimera de un ser humano que lucha por sobrevivir, o tal vez la vocación definitivamente encontrada?
Le acompañe al portalón del Garaje. Nos despedimos, pero esta vez no se llevó la mano del lado del corazón como siempre; sino que me la apretó con fuerza, luego me abrazo, me sonrió, y dado unos pasos se volvió, alzo la mano y se despidió con la mejor sonrisa que un ser humano pueda entregar a otro…
Pasadas unas semanas me allegue a la residencia Nazaret para saludarlo, y me contestaron que hacía unos días había recogido sus cosas y se había marchado, les pregunte si sabían a dónde, y me respondieron que a Marruecos…
Nunca volví a ver a Abdelaziz. Como un caminante sin destino -tal como lo hiciera Lord Jim, en la novela de Joseph Conrad-, se adentró en la tenue niebla del Marruecos profundo para desaparecer para siempre; como si con esa actitud quisiera volver a sus orígenes, a sus atávicas tradiciones de su cultura milenaria… Pasado un tiempo, Damián -que residía en Río Martil, y había abrazado la fe del Profeta- indagó y recorrió por unos meses, junto a una docena de amigos magrebís que se prestaron generosamente a tal menester, todos los pueblos y campos de la Yebala con el fin de hallar el paradero donde Abdelaziz había tenido a bien comenzar su nueva andadura.
De tal modo, acabada la búsqueda, vino a contarme que pertenecía a una familia arábigo-andalusí de abolengo, y que su familia nunca supo el porqué de esa suerte de locura por recorrer las tierras de España. Regresó un día, después de muchos años de ausencia, saludó y almorzó con los padres y con los hermanos y demás familiares. Y, a la mañana siguiente, antes que el sol rayara en el horizonte, se levantó y se marchó. Sólo dijo que deseaba ser músico, lo mismo que a mí me dijera…

La fresa española ahorra meses de trabajo a temporeras marroquíes en su país

Miles de mujeres marroquíes acudieron ayer a la preselección de la próxima campaña de recogida de fresas y frutos rojos en los campos del sur de España con la esperanza de ganar un dinero que les permita vivir durante varios meses en su país.

«Con el dinero que gano en la temporada de recogida de fresas en España, puedo ahorrar y vivir varios meses, mi familia y yo, sin tener que hacer un trabajo penoso», cuenta Fatima Qazab, una de las candidatas convocadas.

Qazab, de 39 años divorciada y con tres hijos, se presentó junto a otras miles de mujeres al Centro de Capacitación Agrícola de la localidad rural de Sidi Alal Tazi, a unos 70 kilómetros al noreste de la capital, Rabat.

Emocionada, Qazab -que nunca ha viajado fuera de su país- cuenta que intentó por todos los medios convencer a los seleccionadores de por qué necesita imperiosamente este trabajo: le permitirá evitarse varios meses de trabajo duro en el campo en Marruecos y pasar más tiempo con sus tres hijos.

«Aquí en Marruecos trabajo de las cuatro de la madrugada a las cinco de la tarde en la cosecha de guisantes a cambio de 50 dirhams (4,5 euros) diarios. Si trabajo tres meses en España (con jornales diarios de entre 35 y 40 euros) volveré con ahorros que me permitirán dedicar más tiempo a mis hijos», afirma.

Participar en la campaña de recogida de frutos este año es la oportunidad que anhelan todas las candidatas que se presentaron en el lugar de reclutamiento desde la tarde anterior para hacer cola en la humedad de la noche en medio de un suelo embarrado.

La operación de reclutamiento -ayer era el último día en esta región agrícola- se desarrolló según un sistema bien organizado en el que se dio prioridad a las mujeres que acudieron con sus niños mientras que se trataba de disuadir a las embarazadas con el argumento de que no soportarán una labor que les exige pasar muchas horas al día agachadas para recoger las frutas.

La Agencia Nacional de Promoción de Empleo (ANAPEC), organismo público marroquí que está gestionando la contratación y mediando entre los empresarios españoles y las mujeres, defiende esta «discriminación positiva» que supone privilegiar a las mujeres con hijos a su cargo, y máxime si son viudas o divorciadas.

De este modo, la ANAPEC trata de «romper el ciclo de exclusión» en el que vive en Marruecos la mujer rural, y más si es madre, dijo a Efe Abdelmunim El Madani, director general de la agencia.

El Madani recordó además los criterios solicitados por los empresarios españoles: mujeres jóvenes (de 25 a 40 años), con experiencia en el campo y con buena salud por la exigencia física que supone el trabajo.

La operación de Sidi Alal Tazi se desarrolló en tres días, al término de los cuales se elegirá a las mujeres que partirán en el marco del segundo grupo de temporeras, entre mediados del mes de marzo y de abril.

Las autoridades locales controlaron los flujos de personas que iba aumentando a lo largo de la mañana: entre ellas había temporeras «repetidoras», que esperan ser convocadas pese a haber superado los 45 años, y otras que desean vivir la experiencia por primera vez y andaban pidiendo información sobre la documentación requerida.

Las candidatas consultadas por Efe, entre las que había desde analfabetas hasta mujeres con estudios secundarios, aseguraron no sentirse desanimadas por las denuncias de acoso laboral y sexual que empañaron la anterior campaña.

«Yo he ido seis veces a España para trabajar en la recogida de frutos y nunca nos pasó nada. Por eso quiero volver, por las buenas condiciones que nos ofrece este trabajo», dijo a Efe Fatiha, una de las veteranas agricultoras de los campos de España.

En total, serán 19.179 las temporeras marroquíes que partirán este año a la campaña de la fresa y las frutas rojas en España, una cifra récord que supone un incremento del 35% con respecto al pasado año.

El Madani dijo a Efe que las temporeras marroquíes que sean seleccionadas tendrán un visado temporal, transporte pagado de ida y vuelta entre Marruecos y España, un contrato según la ley española y sanidad gratuita.