Profesores que acuden a dar clases a Piniers piden protección en la zona

Los menores que siguen viviendo en los módulos de Piniers, alrededor de un centenar, así como el profesorado que acude a esta parte de la ciudad para darles clase se han convertido en esas víctimas silenciosas de lo que está sucediendo en Ceuta. Se sienten desprotegidos ante la carencia de vigilancia en el entorno de este recurso temporal que fue habilitado para atender a los menores que entraron con motivo del acceso masivo a Ceuta, en mayo de 2021.
La sensación que tienen es la de “desamparo” ya que se encuentran en un lugar en el que se carece no solo de la vigilancia que había antes y que fue retirada sino de una presencia policial más o menos permanente. Con toda la situación generada en estos últimos días, tanto profesores como los propios menores tienen miedo ya que se sienten “vendidos”, algo que la propia Policía ha constatado al hacer un recorrido por el lugar.
Los afectados instan a Delegación del Gobierno a que refuerce la seguridad en este punto, desviando al menos a más personal que garantice la integridad de los trabajadores y de los internos. Ya no solo de los profesores que dan clases sino también de los que acuden a diario hasta este recurso temporal.
Y no es una petición casual, ni tampoco carente de fundamento. En Piniers ya se han registrado incidentes en materia de seguridad con individuos que han acudido hasta el centro para amedrentar a los internos, registrándose un caso en el que un sujeto plenamente identificado acudió con su propio coche hasta la puerta de acceso amenazando a los niños y chocando su vehículo con la puerta de entrada al mismo.

Menores de ‘La Esperanza’ sacan el cuidado de la tierra a la calle

Menores del centro de ‘La Esperanza’ salieron este viernes a las calles de Ceuta con motivo del Día mundial de la Tierra, portando dos globos terráqueos que habían preparado de manera artesanal para que, quien quisiera, se hiciera fotografías en la vía pública.
Usuarios del centro, portando ambas esferas de la tierra, estuvieron varias horas mostrando su trabajo a quien quisiera acercarse y, además, obtener una fotografía de recuerdo. Uno de los globos simulaba el fruto de un árbol “que se tiene que cuidar para que siga floreciendo”, explican desde el área de Menores. El otro estaba preparado para que los ciudadanos que se acercaban hasta el lugar pudieran interactuar con él.
Así, con motivo de esta conmemoración y siguiendo las actividades que llevan a cabo en el centro de Hadú, los niños marroquíes acogidos allí buscaron sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de cuidar la madre tierra, evitando contaminaciones.

Los chicos marroquíes, que residen en lo que inicialmente fue construido como un albergue social pero derivó en un uso alternativo para menores extranjeros no acompañados, llevan a cabo todo tipo de actividades que, generalmente, se enmarcan en las celebraciones de jornadas conmemorativas concretas. Es una forma no solo de trasladar a la ciudadanía su trabajo sino, también, de integrarse en las tradiciones propias así como en el conocimiento en valores.
Precisamente el jueves pasado los chicos del centro acudieron a Valdeaguas para limpiar la zona de basura, plantando después más de 30 árboles contando con apoyo de la asociación Ceuta Kayak y en el marco del proyecto que, en material medioambiental, llevan a cabo desde hace años.
El área de Menores continúa con su labor dirigida a facilitar que, mientras estos acogidos sigan en el centro, puedan al menos aprovechar para avanzar en el conocimiento general además de en el idioma.

El ministro Escrivá pide la misma solidaridad con Ucrania para Ceuta

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, elogia la respuesta de España con el pueblo de Ucrania en la acogida de refugiados y reclama esa misma solidaridad a las comunidades autónomas con Canarias y Ceuta, que tutelan a miles de menores no acompañados y no reciben apoyo.

«Si en Europa España está defendiendo un binomio de responsabilidad y solidaridad, ese binomio lo tenemos que trasladar también internamente», afirma en una entrevista, en la que analiza la gestión de la llegadas de desplazados ucranianos, las consecuencias en los flujos migratorios de las nuevas relaciones entre España y Marruecos y la acogida de la infancia migrante.

El ministro reconoce que el éxodo ucraniano ha puesto a prueba el sistema de acogida y asilo estatal y se encuentra ante un importante «reto», con los alrededor de 120.000 ucranianos que calcula el Gobierno que ya hay en España.

95.000 protecciones temporales en un mes

Desde que estalló la guerra y Europa activó la directiva de protección temporal, que garantiza a los desplazados permiso de residencia y trabajo y acceso a la sanidad, la educación y ayudas económicas, se han tramitado en España en poco más de un mes unas 60.000 solicitudes y otros 35.000 ucranianos tienen ya cita previa, por lo que en los próximos días una 95.000 personas contarán con esta vía de protección.

El pico de llegadas se produjo a mediados de marzo y desde entonces se ha desacelerado «muchísimo», advierte el ministro, que valora la respuesta sin precedentes que está dando Europa a esta crisis de refugiados frente a lo ocurrido en 2015 y 2016, cuando unos dos millones de sirios llegaron a suelo europeo.

«Faltaba consenso a nivel europeo y esta vez ha habido consenso. España siempre está entre los países que lideran que Europa tenga un marco de asilo y de migraciones lo más generoso posible y con la mayor implicación en términos de solidaridad», considera.

Más apoyo a las autonomías en el reparto de menores migrantes

Un apoyo que echa en falta en la actuación de las comunidades para que haya un reparto solidario de los casi 3.000 menores extranjeros no acompañados que tutela el Gobierno canario o los más de 300 que acoge Ceuta, ya que las autonomías son las competentes.

«Si Ceuta o Canarias han demostrado tanta responsabilidad a la hora de tener que absorber un volumen tan alto de menores no acompañados, con la presión que significa eso sobre su administración, creo que tiene que haber una respuesta de solidaridad del resto de comunidades», asevera Escrivá.

Y cita como ejemplo los centros habilitados por Inclusión en el Plan Canarias para desplegar en el archipiélago alrededor de 7.000 plazas en campamentos provisionales de acogida.

«Tenemos a unas 600 personas y el periodo medio de estancia es de mes y medio, el tiempo justo para conocerles, hacer una primera aclimatación y después ya se distribuyen por todo el territorio. Esto que estamos haciendo nosotros en Canarias sería deseable que las comunidades lo hicieran con los menores no acompañados», asevera.

El sistema de acogida puesto a prueba

La Comunidad Valenciana y Cataluña también han apelado a esa solidaridad en la acogida de refugiados ucranianos, ya que están recibiendo a alrededor del 60 % de los desplazados de toda España. «Puntualmente, puede haber alguna tensión en el sistema», admite Escrivá, que recalca, no obstante, que la gestión de la acogida es competencia estatal y que las autonomías son responsables de la escolarización de los niños y la sanidad.

«Acoger a 100.000 personas como lo estamos haciendo es un reto y estamos ensayando opciones que hasta ahora no habíamos tenido», señala en referencia al programa de acogimiento familiar en el que ya se han inscrito «algo más de 2.000 familias».

Escrivá es también «optimista» con la integración de estos refugiados, porque sus perfiles «casan bien» con el mercado de trabajo español.

Su departamento trabaja ahora en cerrar el operativo para que lleguen a España unos 2.000 ucranianos desplazados que se encuentran en Moldavia, país al que muchos han huido de la guerra y que no tiene recursos para acogerlos.

Relaciones «engrasadas» con Marruecos

Al margen de la gestión de los flujos de refugiados ucranianos, Escrivá se muestra optimista al analizar el impacto de la nueva etapa de las relaciones entre España y Marruecos, convencido de que unas relaciones «engrasadas» y con «mucha lealtad» son clave para Canarias, el sur de la península y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Destaca en este contexto la importancia de que se hayan retomado las devoluciones de los marroquíes que llegan irregularmente a las costas españolas, prácticamente paralizadas durante la pandemia.

«El retorno de los marroquíes que llegan a España ilegalmente creo que es un mecanismo muy eficaz sinceramente para desincentivar las llegadas», afirma.

No tiene información sobre un posible aumento de flujos desde Argelia. Las pateras, asume, «seguirán llegando» porque las mafias continuarán operando y porque los factores que empujan a miles de personas a dejar África no van a desaparecer.

La bolsa de irreglaridad

Sobre la iniciativa legislativa popular para realizar una regularización extraordinaria de unos 500.000 inmigrantes que promueven diversas ONG, Escrivá deja claro que en el marco europeo de migración y asilo «no es posible» un mecanismo como el que puso en marcha en 2005 el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con el que consiguieron documentación cerca de 579.000 extranjeros.

«Nos hemos comprometido todos los países a no incurrir en ese tipo de procesos, lo que no quiere decir que el reglamento y el marco de extranjería no sea mejorable en distintos aspectos», apunta.

El periodo medio de irregularidad de un extranjero desde su llegada a España es de siete años y medio y el ministro avanza su intención de reducir esa bolsa tan elevada.

«Hay posibilidades, estamos trabajando en ello, la reforma laboral probablemente nos lleva a tener que replantearnos algunos elementos del reglamento de la ley de extranjería que estaban pensados en un marco que ya no existe», señala sin precisar detalles de la futura reforma.

El coche cama de la calle Brull

Destrozado, ya sin cristales, con las ruedas reventadas y sin prácticamente asientos. Así, desde hace tiempo, ‘luce’ un vehículo en plena calle del Brull, en Ceuta, reconvertido en particular coche cama y cobijo de menores y adultos que sortean la intemperie hallando en este hueco un lugar donde dormir. Los vecinos han advertido de su presencia, llamando la atención sobre la peligrosidad que presenta el vehículo en cuestión por el riesgo de incendio. Del abandono inicial se pasó a su destrucción y, actualmente, se ha convertido en un esqueleto a cuatro ruedas que alberga restos de todo tipo: lo que era una sillita de bebé, objetos que dejaron sus responsables y todo tipo de papeles. Esta es la realidad que afecta a muchos vehículos abandonados en Ceuta. Se sigue un protocolo poco efectivo por los lentos trámites previos a la retirada, tanto que terminan quedando en la calle, siendo objeto de quemas indiscriminadas o destrozos, amén de convertirse en particulares ubicaciones patera para quienes siguen viviendo en la calle, convirtiéndose en los invisibles de un sistema carente, por ejemplo, de albergues sociales.


Dentro de este coche acostumbran a dormir menores. Lleno de basura, se convierte en el peor de los lugares para un niño. Esta semana, en su interior se cobijaba de la lluvia una pareja. Ajenos a la vida exterior, los adolescentes intentaban hallar calor y protección en un coche abandonado marcado por el mal olor y la dejación en su máxima expresión.
Un ejemplo más de escenas que se producen en Ceuta, en los barrios o en pleno centro de la ciudad de los niños que no están en los recursos habilitados por el área de menores. Con la Semana Santa y las procesiones -este punto es tránsito del Valle- se espera se agilice el traslado de este particular coche cama, pero no del problema que seguirá en otros puntos de la ciudad.

Supresión de los desnudos integrales para determinar la minoría de edad

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes las reglas del procedimiento judicial para determinar la mayoría o la minoría de edad de una persona sin documentación, un mecanismo con más garantías que el vigente que busca proteger los derechos de la infancia y cumplir las recomendaciones de organismos nacionales e internacionales. Este nuevo procedimiento de determinación de la edad se empleará, entre otros colectivos, con los menores extranjeros no acompañados (MENA) que se encuentran en Ceuta.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra de Justicia, Pilar Llop, ha explicado que el proyecto elimina todas las pruebas «atentatorias» contra la dignidad de los menores. En este sentido, ha subrayado que no se permitirá el desnudo integral o las inspecciones ginecológicas.

El anteproyecto de ley por el que se regula el procedimiento de evaluación de la edad, presentado por el Ministerio de Justicia, establece que será una autoridad judicial quien determine la edad, en un plazo máximo de 25 días y sin someter a la persona a desnudos integrales o pruebas degradantes.

«Damos un gran salto hacia adelante para garantizar los derechos y la dignidad de cualquier joven que llegue a nuestro país con o sin documentación, porque con esta ley van a acabarse todas las pruebas invasivas para determinar la edad, con un procedimiento más ágil, más garantista y escuchando siempre a los menores», ha destacado en rueda de prensa la ministra de Justicia.

Solo en 2020 se incoaron casi 5.000 diligencias preprocesales para determinar la edad, un procedimiento de carácter administrativo que lleva a cabo la Fiscalía y que se cierra con un decreto.

Ahora será un procedimiento judicial que acabará con una sentencia susceptible de recurso de apelación. La sentencia firme que determine la minoría de edad se inscribirá en el Registro Civil, fijará la fecha en la que la persona alcanzará la mayoría de edad y tendrá efectos plenos en el ámbito público y privado.

Cumple con las recomendaciones de las ONG, el Defensor del Pueblo, la Fiscalía…

La norma, ha recordado Llop, cumple con las recomendaciones que desde hace años hacían oenegés y organismos de toda índole, del Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas, el Defensor del Pueblo, el Tribunal Supremo, la Fiscalía General del Estado o el Comité Económico y Social Europeo (CESE).

Además, cumple el mandato de la Ley Orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, que dio doce meses al Gobierno para diseñar este proceso.

Esa ley, aprobada en 2021, ya dejó claro que las pruebas médicas para determinar la edad de los menores deben hacerse con celeridad, con consentimiento informado del afectado y con respeto a su dignidad, por lo que quedaron prohibidos los desnudos integrales, las exploraciones genitales y otros exámenes especialmente invasivos.

El anteproyecto diseñado ahora por Justicia vuelve a poner en primer lugar el interés superior del menor, la presunción de minoría de edad y el carácter urgente del procedimiento.

Se recoge también el derecho de la persona afectada a ser escuchada e informada y, en caso de necesidad, asistida por un intérprete; y su derecho a la asistencia jurídica gratuita sin necesidad de acreditar que carece de recursos.

Según el anteproyecto, los órganos que tienen competencias para solicitar esta evaluación son el Ministerio Fiscal, las entidades públicas de protección a la infancia y a la adolescencia y el propio interesado, asistido de su representante legal o defensor judicial si existiera conflicto de intereses con su defensa jurídica.

La norma obliga a reformar hasta cinco leyes: la de asistencia jurídica gratuita, enjuiciamiento criminal, la ley del Registro Civil, la ley orgánica de protección jurídica del menor y la de extranjería.

Fuentes del Ministerio de Derechos Sociales han considerado que la norma supone un «gran avance» al dar un «enfoque holístico» a las pruebas que se realizarán a la persona afectada, siempre con su previo consentimiento y garantizando que es escuchada a lo largo de todo el proceso.

El Encuentro de Jueces de Menores urge a contar con planes de contingencia

El Área de Menores de la Ciudad de Ceuta, dependiente de la Consejería de Presidencia y Relaciones Institucionales, ha tenido un papel muy relevante en el Encuentro de Jueces de Menores que, organizado por la Escuela Judicial del Consejo General, ha congregado esta semana en Ceuta al presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, o el del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río, entre otros.

Precisamente, Navarro, encargado de pronunciar la conferencia inaugural acerca de la Audiencia Nacional y la jurisdicción de menores, puso en valor el compromiso demostrado por la Ciudad a la hora de poner todos sus capacidades y recursos para gestionar la entrada de menores migrantes, no solo la que, de forma masiva, se produjo hace casi un año, sino también en otras circunstancias complejas en las que Ceuta, al igual que otros territorios como Canarias, ha sido un ejemplo en este ámbito y teniendo en cuenta que, en la actualidad, más de 300 menores extranjeros continúan acogidos por la Ciudad en distintos recursos habilitados.

300 menores acogidos

En la segunda de las jornadas del Encuentro, el Área de Menores de la Ciudad cobró un especial protagonismo con la participación, como moderador en una mesa redonda, del director general de la Vicepresidencia, León Bendayán, y de la jefa técnica, María Antonia Palomo, quien, además, en su ponencia se refirió a la necesidad de elaborar un plan de contingencia que posibilite dar respuesta, en los puntos de entrada al territorio nacional de menores extranjeros, a las entradas masivas. El debate contó asimismo con la participación del director de Punta Blanca, Francisco Vázquez, y del responsable del equipo de Medio Abierto, Francisco Javier Pacheco.

Sobre esta cuestión, tanto el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, como la vicepresidenta primera y consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales, Mabel Deu, con competencias en Menores, han abogado en distintos foros por la importancia de disponer de planes nacionales para afrontar esta problemática. En esa línea, en la última Conferencia de Presidentes, celebrada el pasado 13 de marzo en La Palma, el jefe del Ejecutivo ceutí defendió establecer mecanismos de reparto equitativo, justo y solidario entre las autonomías y, al mismo tiempo, que sea una máxima la distribución y asistencia integral de los menores en función de las capacidades de acogida de las que disponga cada territorio.

Palomo pide un mecanismo nacional de derivación de menores no acompañados

Hace dos años, el activista melillense José Palazón, fundador de PRODEIN y bastión en la ciudad hermana de los derechos de la infancia menos favorecida, alabó a la jefa del Área de Menores de Ceuta, Toñi Palomo, y a la Fiscalía de la ciudad por hacer las cosas “como Dios manda”. Todavía no habían tenido que pasar la prueba de independencia y rigor de la expulsión sumaria e irregular, como ya ha concluido la Justicia en primera instancia, de 55 niños marroquíes solos en agosto del año pasado, pero siguen recibiendo elogios. De las oenegés, sí, pero también del presidente de la Audiencia Nacional, que ayer consideró la gestión local de ese ámbito “un ejemplo para el resto de España”.
La funcionaria local, un referente nacional en la materia, participó ayer en el Encuentro de Jueces y Juezas de Menores organizado en Ceuta por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con una ponencia titulada ‘El impacto de la infancia en movimiento en los sistemas de protección y reforma juvenil’ en la que reivindicó la necesidad de articular “una Estrategia Integral de niños, niñas y adolescentes en movimiento que priorice la protección de sus derechos en contexto de migración y constituya un marco de actuación con criterios y estándares consensuados de calidad que guíen las medidas a implementar en los distintos niveles implicados con la correspondiente inclusión de los recursos económicos pertinentes para su ejecución”.
Desde su punto de vista, su puesta en marcha debería llevar aparejada la creación de “un órgano coordinador y centralizador de la información, de las actuaciones y del seguimiento necesario para la realización del principio de solidaridad a través de una actuación homogénea y la regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad entre los ciudadanos”. Palomo considera que tras la publicación de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), la Conferencia Sectorial “es el órgano estatal idóneo para la elaboración de dicha Estrategia” con la participación de todas las administraciones competentes.
Es solo una parte de lo “mucho” que, entiende Palomo, queda por hacer. La jefa de Menores de Ceuta también reclamó y justificó la conveniencia y necesidad de articular por fin “un mecanismo nacional de derivación” para hacer frente como país y desde la corresponsabilidad y la solidaridad a “la llegada de personas menores de edad a los territorios ubicados en la frontera sur que desborda su capacidad de acogida y atención y aumenta las posibilidades de que sus desplazamientos de estos niños y niñas hacia la península crezcan con el riesgo que esto conlleva para su integridad física y emocional y las dificultades que esto representa para las entidades públicas para poder ofrecer una respuesta adecuada y coordinada”
“Es incuestionable que hay que crear ese mecanismo nacional con unos criterios claros de reparto que podrían contemplar ingresos fiscales, población, índice de desempleo…”, ejemplificó.
Además, Palomo expuso ante los magistrados y otros agentes judiciales reunidos en el Hotel Puerta de África que “se hace necesario fortalecer, agilizar y regular los procedimientos para la búsqueda de familiares, contemplados en el artículo 19 bis de la Ley de Protección Jurídica del Menor”, así como poner en marcha “acciones de sensibilización y concienciación social que contribuyan a evitar el surgimiento de sentimientos xenófobos”.
Tras años de cerrazón absoluta desde Marruecos a cualquier trato con España que tuviese algo que ver con Ceuta y Melilla, Palomo explicó que “es necesario trabajar en la elaboración de protocolos de actuación entre los consulados españoles y los países de origen para la realización de actuaciones encaminadas a la identificación, localización, y las posibilidades de realizar reagrupaciones familiares”.
En una línea similar, sugirió “replantear” la cooperación en los países de origen de los flujos migratorios de niños y adolescentes e incluso activar un sistema transnacional de protección entre países firmantes de la Convención de Derechos del Niño como son España y Marruecos”.

Un Plan de Contingencia para responder a «llegadas masivas»

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Palomo también expuso ayer en la Escuela Judicial del CGPJ, que ha reunido durante tres días y hasta hoy a distintos jueces de Menores en Ceuta, la necesidad de elaborar un “Plan de Contingencia” pensando “en los puntos de entrada al territorio nacional de menores migrantes solos” para “abordar las llegadas masivas [como la de mayo] que están colapsando los sistemas de protección”. A su juicio hace falta “el diseño de un plan de gestión a nivel estatal de contingencias migratorias que garantice las responsabilidades compartidas de manera equitativa entre las distintas administraciones públicas a nivel estatal, autonómico y municipal”. Dicho documento debería contener no solo un “análisis de los espacios y escenarios de respuesta”, sino también “procesos de activación de la respuesta” y “movilización de recursos humanos”, entre otras cosas.

El presidente de la Audiencia Nacional dice que Ceuta es “un ejemplo” con los menores

El presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, se ha mostrado “optimista” este martes en Ceuta sobre las consecuencias que, también en el ámbito judicial, tendrá para las relaciones bilaterales entre España y Marruecos la “nueva etapa” abierta por Madrid y Rabat, en la que cree que las ciudades autónomas “encontrarán dentro del marco de la UE un encaje absolutamente respetado por toda la sociedad internacional”. “Ese es el camino que se ha iniciado y el fin será la normalización y el respeto a las situaciones territoriales”, ha indicado.

El magistrado, que ha visitado la ciudad en el marco del Encuentro de Jueces y Juezas de Menores que ha organizado la Escuela Judicial del Consejo General, ha reconocido en declaraciones a los medios que Ceuta “es un sitio sensible, caliente, en relación con esa jurisdicción, tanto desde el punto de vista penal como asistencial, pero me consta que la administración autonómica está haciendo un gran esfuerzo personal y económico para solucionar su problemática”.

“Esta Ciudad es un modelo para España de cómo hacer las cosas y de cómo poner todos los medios necesarios para solucionar los problemas que se presentan con los menores”, ha resaltado Navarro, que ha extendido su elogio “más allá de la gestión de la crisis de mayo de 2021”, cuando recibió en 72 horas a más de 1.300 niños y adolescentes no acompañados del país vecino. “Ceuta ha sido un ejemplo igual que otras poblaciones españolas como la de Canarias, que en 2016 y con el apoyo del Gobierno de España, que al final tiene que implicarse, también actuó con solidaridad y responsabilidad”, ha valorado.

Navarro, que preside la Audiencia Nacional desde 2014, no ha querido dar mayor trascendencia a las sentencias que han censurado la devolución sumaria de 55 de esos jóvenes desde Ceuta al Reino alauita en agosto del año pasado. “La función de los jueces es aplicar el ordenamiento jurídico y, si alguno entiende que alguna resolución no debería haber sido adoptada, lo declara, es el funcionamiento del Estado de Derecho… Las instituciones harán lo que crean desde la mejor intención, pero si hay algún tipo de infracción, para eso están los juzgados de lo Contencioso-Administrativo”, ha dicho.

“Salvo en los dos últimos años de pandemia he solido venir a Ceuta todas las veces que he podido y es uno de los sitios en los que mejor acogida personal e institucional me encuentro. Todos somos conscientes de la situación de la ciudad, pero he estado reunido con el presidente y yo creo que ahora hay una situación de bastante tranquilidad”, ha recordado.

Desde su punto de vista, “cuando hay aspectos negativos y se trata de menores la situación es más llamativa precisamente porque son vulnerables y la sociedad necesita preocuparse de ellos: son las personas que más hay que proteger porque son los más vulnerables y ahí está el caso de Ucrania para evitar que se puedan dar casos de trata de seres humanos… Más que en el punto de mira”, ha contrapuesto, “deben estar en el de preocupación de los jueces, las instituciones públicas y la sociedad”.

“Se trata de problemas humanos que en el caso de los menores son más agudos, por lo que todas las instituciones con alguna responsabilidad deben coordinarse y yo creo”, ha interpretado Navarro, “que la Ciudades, las Comunidades Autónomas y el Gobierno central están haciendo todo lo posible para abordar una situación que es compleja y puede serlo más todavía”.

“Un paso adelante” con Ucrania

Sobre las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania el presidente de la Audiencia Nacional ha considerado que “los problemas que se pueden derivar de esa crisis en relación con los menores y el resto de refugiados exigen una respuesta coordinada de las organizaciones no gubernamentales y los países limítrofes o no”. “Todo el mundo occidental debe dar un paso adelante para solventar una situación que es de las más dramáticas que ha sufrido Europa en las últimas décadas”, ha reclamado.

“La ley nos exige hacer todo lo posible en beneficio de los menores, personas que normalmente están en una situación precaria y por cuyo interés superior hay que velar siendo solidarios”, ha hilvanado el magistrado canario: “Solamente hay que pensar en su bien, en su rehabilitación si han cometido alguna infracción, para que tenga las mayores oportunidades sin incurrir en situaciones irreversibles, por eso se trata de ampararlos y revertir su situación para que, si ha cometido algún error, ello no les cueste una desventaja para el resto de su vida”, ha concluido.

Sobre el Encuentro que se celebra en Ceuta desde este lunes y hasta este miércoles, en el que este martes ha intervenido la jefa del Área de Menores de la Ciudad, Toñi Palomo, con una ponencia sobre ‘El impacto de la infancia en movimiento en los sistemas de protección y reforma juvenil’, el magistrado ha explicado que “se trata de una reunión que hemos tenido la fortuna de organizar en Ceuta este año para abordar la jurisdicción de menores desde perspectivas jurídicas, sociales, médicas, etcétera, con el objetivo de plantear cuestiones prácticas, problemas y posibles soluciones”.

Los menores de ‘La Esperanza’ aprenden a hacer torrijas

Los menores del centro de La Esperanza han aprendido a realizar torrijas en Ceuta, el dulce estrella de la Semana Santa. Pan de molde, leche, canela… y mimo. Mucho mimo. Porque los dulces salen mejor cuando se hacen con cariño, que es el ingrediente estrella de cualquier buen plato.
Y así, al igual que hace solo unos días estos chicos acogidos en el centro de Hadú se esmeraron en preparar buenas chuparquías, ahora han echado el tiempo elaborando torrijas para luego degustarlas entre todos.
En la cocina del centro, se pusieron manos a la obra para rellenar varias bandejas con este postre, estando siempre dirigidos por el personal del centro de menores que les da las pautas para hacerlo lo mejor posible. Así cumplieron con otro taller más de los que se organizan para favorecer la integración de estos chicos, ya que así aprenden sobre la cultura popular y, en este caso, gastronómica de nuestro país.

Los menores habitan el centro de Hadú en donde se organizan varias actividades

Los menores del centro participan en todas las agendas de actos que se preparan desde la dirección del Área de Menores de nuestra ciudad, todas orientadas o bien a conmemorar un día específico del calendario o una festividad, o bien a conocer algo más de la cultura propia, sin olvidar, en el caso de Ceuta, a ninguna de las que tiene representación en esta tierra. Son actos que forman parte del aprendizaje entre quienes han terminado convirtiendo ‘La Esperanza’ en su nuevo hogar, después de haber cruzado la frontera dejando atrás a su país y sus familias.

Desde el centro se idean talleres de este tipo combinados con las clases que se imparten además de las salidas al exterior o la organización de actividades en las que se busca una interacción con la sociedad caballa mediante la elaboración de paneles para que la gente se haga fotografías en la calle.
En el centro de realojo temporal conviven menores de distintas edades que han accedido a Ceuta y que se encuentran bajo la tutela de la Ciudad Autónoma.

Menores de ‘La Esperanza’ conocen el buque escuela Gunilla

Han sido unos de los visitantes más especiales del buque escuela Gunilla, que ha recalado en Ceuta con estudiantes de Bachillerato a bordo. Menores marroquíes del centro de La Esperanza pudieron conversar con las jóvenes ‘enroladas’ en el buque, gracias a que algunas hablan castellano, aprendiendo así las tareas que están desempeñando y conociendo sus experiencias como parte de una iniciativa en la que tienen la suerte de participar.
Para los chicos del centro de realojo temporal fue una actividad bien distinta a las que suelen llevar a cabo. Salieron del albergue para subirse a un barco con una idea bien alejada de otros modelos de conducta de menores, vinculados a escapadas clandestinas y arriesgadas, en las que muchos han dejado incluso sus vidas en el camino. No siempre se tiene la oportunidad de visitar un buque escuela e interactuar con quienes forman parte de este proyecto de aprendizaje. Los menores de ‘La Esperanza’ pudieron hacerlo y fueron recibidos en el barco, en donde se les presentó las instalaciones, conversando a su vez sobre el sentido de este viaje.

En el ‘Gunilla’ conviven un total de 35 chicas y 6 chicos que tienen entre 16 y 18 años y cursan Bachillerato, disponiendo de seis semanas para poder estudiar y aprender sobre todo tipo de materias. Es una oportunidad de oro que no solo saben aprovechar sino que ayer dieron a conocer a los menores que habitan el centro de acogida, menores que intentan formarse tras dejar atrás su país y cruzar una frontera que supuso un cambio radical en sus vidas.
El ‘Gunilla’, cuya siguiente estación es Madeira, recaló en Ceuta a principios de semana con el objetivo de preparar a quienes se han convertido en improvisados marinos. Son estudiantes de la isla de Ockero que forman parte de un programa que realiza la Escuela pública de Gotemburgo.

Algo tienen en común todos ellos: sus ganas de aprender y de conocer cosas nuevas. En ‘La Esperanza’ idean talleres de todo tipo y visitas orientadas a que los allí acogidos puedan avanzar. Tienen muchos ejemplos de otros compatriotas que alcanzaron sus metas. El camino es largo pero no imposible. Solo hay que poner empeño.